Nacimiento y reinado del Mesías
1 Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo en que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.
*** No habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia: otra posible traducción: Y el oprimido no podrá escapar. La opresión y la desesperación (8.21-22) se contraponen al gozo y la esperanza (9.1-6).Las tribus de Zabulón y de Neftalí ocupaban el territorio situado al noroeste de Galilea y habían soportado duramente las invasiones de Tiglat-pileser III, hacia el ańo 733 a.C. (2 R 15.29). Véase Índice de mapas. 2 El pueblo que andaba en tinieblas
vio gran luz;
a los que moraban en tierra de sombra de muerte,
luz resplandeció sobre ellos.
* Estos v. se citan en Mt 4.15-16; el v. 2 también se cita en Lc 1.79.3 Multiplicaste la gente
y aumentaste la alegría.
Se alegrarán delante de ti
como se alegran en la siega,
como se gozan
al repartirse un botín.
4 Porque tú quebraste su pesado yugo,
la vara de su hombro
y el cetro de su opresor,
como en el día de Madián.
* Como en el día de Madián: otra posible traducción: como cuando destruiste a Madián, es decir, cuando los israelitas, al mando de Gedeón, derrotaron a los madianitas (Jue 7--8; cf. Sal 83.9). La mención de este día es muy sugestiva, porque indica que la victoria anunciada por el profeta también se debe a una intervención de Dios y no al poderío de las armas (cf. Is 10.24-27).5 Porque todo calzado que lleva el guerrero
en el tumulto de la batalla
y todo manto revolcado en sangre,
serán quemados,
serán pasto del fuego.
* El v. introductorio (véase Is 9.1 nota d ) sugiere que esta referencia al calzado del guerrero y al manto revolcado en sangre tiene un trasfondo histórico determinado: se trata del ejército asirio, que invadió y conquistó parte del territorio israelita.6 Porque un nińo nos ha nacido,
hijo nos ha sido dado,
y el principado sobre su hombro.
Se llamará su nombre
“Admirable consejero”, “Dios fuerte”,
“Padre eterno”, “Príncipe de paz”.
7 Lo dilatado de su imperio
y la paz no tendrán límite
sobre el trono de David
y sobre su reino,
disponiéndolo y confirmándolo
en juicio y en justicia
desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
La ira de Jehová contra Israel
8 El Seńor lanzó una palabra contra Jacob,
y ella ha caído en Israel.
9 La conocerá todo el pueblo,
Efraín y los moradores de Samaria,
que con soberbia y con altivez%de corazón dicen:
10 «Los ladrillos cayeron,
pero edificaremos de cantería;
cortaron los sicómoros,
pero en su lugar pondremos cedros».ń 9.10 Afirmación jactanciosa, basada, tal vez, en un dicho proverbial: si el enemigo destruía los viejos edificios, ellos construirían otros mejores. Ladrillos o adobes, ya que la piedra y el cedro solo se usaban en las casas de lujo y en los palacios de los reyes. Cf. Jer 22.14-15.
11 Pero Jehová levantará a los enemigos
de Rezín contra él.
Juntará a sus enemigos:
12 del oriente, los sirios,%y los filisteos del poniente;
y a boca llena devorarán a Israel.
Ni con todo eso ha cesado su furor,
sino que todavía su mano está extendida.
13 Pero el pueblo no se convirtió%al que lo castigaba
ni buscó a Jehová de los ejércitos.
14 Y Jehová, en un mismo día,%cortará de Israel
cabeza y cola, rama y cańa.
15 El anciano y venerable de rostro%es la cabeza;
el profeta que enseńa mentira es la cola.
16 Porque los gobernadores de este pueblo son engańadores
y sus gobernados se pierden.
17 Por tanto, el Seńor no tomará%contentamiento en sus jóvenes,
ni de sus huérfanos y viudas%tendrá misericordia;
porque todos son falsos y malignos,
y toda boca habla despropósitos.
Ni con todo esto ha cesado su furor,
sino que todavía su mano está extendida.
18 Porque la maldad,%encendida como un fuego,
cardos y espinos devorará.
Se encenderá en lo espeso del bosque,
y serán alzados como remolinos de humo.
19 Por la ira de Jehová de los ejércitos
se oscurece la tierra,
y el pueblo es como pasto del fuego.
El hombre no tiene piedad%de su hermano.
* Acerca de un período anterior igualmente conflictivo, cf. 2 R 6.24-33.20 Cada uno devora a la derecha
y tiene hambre;
come a la izquierda
y no se sacia.
Cada cual come la carne de su prójimo:
21 Manasés devora a Efraín%y Efraín a Manasés,
y ambos se levantan contra Judá.
Pero ni con todo esto ha cesado su furor,
sino que todavía su mano está extendida.
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