Profecía contra Egipto
Asiria conquistará Egipto y Etiopía
1 Profecía sobre Egipto.
«He aquí que Jehová monta%sobre una ligera nube
y entrará en Egipto.
Los ídolos de Egipto%temblarán delante de él,
y desfallecerá el corazón de los egipcios dentro de ellos.
2 Levantaré a egipcios contra egipcios
y cada uno peleará contra su hermano,
cada uno contra su prójimo;
ciudad contra ciudad
y reino contra reino.
** En aquel tiempo: evidentemente, unos tres ańos antes (v. 3). Con frecuencia, los profetas daban más fuerza a su mensaje realizando acciones simbólicas. Véase Jer 13.1-11 n., y cf. Ez 4.1--5.17.Desnudo: Probablemente estaba vestido con un taparrabo, como el que solían llevar los prisioneros de guerra.3 El espíritu de Egipto%se desvanecerá en medio de él,
y destruiré sus planes.
Entonces consultarán a sus imágenes,%a sus hechiceros,
a sus evocadores y a sus adivinos.
4 Entregaré a Egipto
en manos de un amo duro,
y un rey violento%se enseńoreará de ellos»,
dice el Seńor, Jehová de los ejércitos.
5 Las aguas del mar faltarán,
y el río se agotará y se secará.
6 Se alejarán los ríos,
se agotarán y secarán las zanjas;
la cańa y el junco serán cortados.
7 Las praderas junto al río,
junto a las riberas del río,
y toda sementera del río se secarán,
se perderán y no serán más.
8 Los pescadores también se entristecerán;
harán duelo todos los que arrojan%el anzuelo al río
y desfallecerán los que lanzan%la red sobre las aguas.
* Toda la economía de Egipto dependía del riego y la fertilización de sus tierras gracias al desbordamiento anual del Nilo. Véase Dt 11.10 nota f. 9 Los que trabajan el lino fino
y los que tejen redes serán confundidos,
* Los que tejen: texto probable; heb. cardadoras y tejedores. 10 porque todas sus redes serán rotas,
y se afligirán todos los que hacen viveros para peces.
11 Ciertamente son necios%los príncipes de Zoán;
los planes de los prudentes consejeros%del faraón
se han desvanecido.
żCómo diréis al faraón:%«Yo soy hijo de los sabios
e hijo de los reyes antiguos»?
* Faraón: título del rey de Egipto (véase Ex 1.11 nota k ). El país tenía fama por sus sabios (1 R 4.30), pero ninguno de ellos era capaz de discernir lo que Dios quería de su nación.12 żDónde están ahora tus sabios?
Que te digan ahora, que te hagan saber
qué es lo que Jehová de los ejércitos
ha determinado sobre Egipto.
13 Se han desvanecido los príncipes de Zoán,
se han engańado los príncipes de Menfis;
engańaron a Egipto
los que son la piedra angular%de sus familias.
14 Jehová mezcló un espíritu de vértigo
en medio de él,
y extraviaron a Egipto en toda su obra,
como tambalea el ebrio cuando vomita.
15 Y no aprovechará a Egipto
cosa que haga la cabeza o la cola,
la rama o el junco. 16 En aquel día los egipcios serán como mujeres, porque temblarán llenos de miedo ante la presencia de la mano amenazante de Jehová de los ejércitos, que él levantará contra ellos.* Estos v. contienen cinco anuncios proféticos relativos a Egipto, que quizá provienen de una fecha distinta de la anterior (véase 19.1-25 n.). Cada uno de estos anuncios comienza con la expresión en aquel tiempo o en aquel día (v. 16,18,19,23,24), utilizada frecuentemente para aludir al día de Jehová (véase Is 13.6 n.; Jl 1.15; Am 5.18-20; Sof 1.14-18).17 Y la tierra de Judá será un espanto para Egipto; todo hombre que de ella se acuerde, temerá por causa del plan que Jehová de los ejércitos preparó contra él. 18 En aquel tiempo habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablen la lengua de Canaán y que juren por Jehová de los ejércitos; una será llamada la ciudad de Herez.** Cinco: probablemente un número redondo que significa unas cuantas. Algunas comunidades judías se establecieron en Egipto a partir del siglo VI a.C.Ciudad de Herez: de identificación incierta; algunos sugieren Heliópolis (Jer 43.13). Ciudad del Sol , según un ms. heb.; otros ms. dicen Ciudad de Destrucción, con un probable juego de palabras basado en la semejanza de los dos vocablos en heb.19 En aquel tiempo habrá un altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto y un monumento a Jehová junto a su frontera. 20 Será por seńal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto, porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará un salvador y defensor que los libre. 21 Jehová se dará a conocer a Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día. Harán sacrificio y oblación; harán votos a Jehová y los cumplirán. 22 Y herirá Jehová a Egipto: lo herirá y lo sanará. Ellos se convertirán a Jehová y él les será clemente y los sanará. 23 En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto hasta Asiria, y entrarán asirios en Egipto y egipcios en Asiria; y los egipcios y los asirios servirán juntos a Jehová. 24 En aquel tiempo, Israel será tercero con Egipto y con Asiria, para bendición en medio de la tierra,* Cf. Gn 12.3.25 porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: «Bendito sea Egipto, pueblo mío; y Asiria, obra de mis manos; e Israel, mi heredad».
Profecía contra Egipto
Asiria conquistará Egipto y Etiopía
1 En el ańo en que vino el jefe de los ejércitos a Asdod, cuando lo envió Sargón, rey de Asiria, y peleó contra Asdod y la tomó, 2 en aquel tiempo habló Jehová por medio de Isaías hijo de Amoz, diciendo: «Ve, quita la ropa áspera de tus caderas y descalza las sandalias de tus pies». Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo.** En aquel tiempo: evidentemente, unos tres ańos antes (v. 3). Con frecuencia, los profetas daban más fuerza a su mensaje realizando acciones simbólicas. Véase Jer 13.1-11 n., y cf. Ez 4.1--5.17.Desnudo: Probablemente estaba vestido con un taparrabo, como el que solían llevar los prisioneros de guerra.3 Y dijo Jehová: «De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres ańos, como seńal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía, 4 así llevará el rey de Asiria a los cautivos de Egipto y a los deportados de Etiopía; a jóvenes y a ancianos, desnudos, descalzos y descubiertas las nalgas para vergüenza de Egipto. 5 Y se turbarán y avergonzarán de Etiopía, su esperanza, y de Egipto, su gloria. 6 Y dirá en aquel día el morador de esta costa: “ˇMirad qué fue de nuestra esperanza, a la que nos acogimos buscando socorro para librarnos de la presencia del rey de Asiria! Y ahora, żcómo escaparemos nosotros?”».
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