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Hebreos 9 9 de 13 capítulos

La fe

Puestos los ojos en Jesús

4. LA VIDA CRISTIANA (13.1-19)

1 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal, 2 pues el Tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición.* Hospedaron ángeles: Gn 18.1-8; 19.1-3; véase Ro 12.13 n.3 Tras el segundo velo estaba la parte del Tabernáculo llamada el Lugar santísimo.* Mt 25.35-46. Cf. Heb 10.32-34; muchos cristianos habían sido encarcelados a causa de su fe.4 Allí había un incensario de oro y el Arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que había una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto.* Gl 5.19-21; Ef 5.5.5 Sobre la urna estaban los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio. De estas cosas no se puede ahora hablar en detalle.** 1 Ti 6.6-10; cf. también Flp 4.11.Dt 31.6-8; Jos 1.5; Flp 4.11-13.6 Así dispuestas estas cosas, en la primera parte del Tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto.* Sal 56.3-4,9-11; 118.6.7 Pero en la segunda parte, entra solo el sumo sacerdote una vez al ańo, llevando la sangre que ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo.** Se trata de los antiguos dirigentes de la comunidad, ya fallecidos; los actuales se mencionan en 13.17.Fe: La palabra griega también significa fidelidad.8 El Espíritu Santo da a entender con esto que aún no se había abierto el camino al Lugar santísimo, entre tanto que la primera parte del Tabernáculo estuviera en pie. 9 Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto,** Cf. Ef 4.14.Cf. Ro 14.13-18; Col 2.16,20-23.10 ya que consiste solo de comidas y bebidas, de diversas purificaciones y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.* Altar: referencia simbólica a la muerte de Cristo, como sacrificio por los pecados de los seres humanos. Los sacerdotes del antiguo Templo tenían derecho a comer de los animales ofrecidos en sacrificio (Lv 7.6; Nm 18.9).11 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros,ń 9.11Bienes venideros: otros ms. dicen: bienes que ya son.por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,

Los que rechazan la gracia de Dios

12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar santísimo, habiendo obtenido eterna redención.* Cf. Lv 16. En la ceremonia anual del perdón, no se comían los restos de los animales sacrificados por el pecado, sino se quemaban fuera de la puerta, o sea, fuera del recinto sagrado, donde no contaminaran más al pueblo (cf. Nm 5.1-4), ya que el pecado del pueblo había sido trasladado simbólicamente a ellos (Lv 16.27; véase Heb 9.7 n.). El autor de Heb relaciona este simbolismo con la muerte de Jesús fuera de la ciudad de Jerusalén (lit. fuera de la puerta, o de las murallas), como sacrificio por los pecados. Cf. Jn 19.7-20 y paralelos.13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los impuros, santifican para la purificación de la carne,** Fuera del campamento: Véase 13.11-12 n.Se exhorta a los lectores cristianos a seguir a Jesús, dejando atrás la vida y las prácticas religiosas de la antigua Ley, aunque esto los exponga a la persecución y al mismo oprobio que él sufrió (cf. Heb 11.26).14 żcuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? 15 Por eso, Cristo es mediador de un nuevo pacto, para que, interviniendo muerte para la remisión de los pecados cometidos bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna,* Lv 7.12; Sal 50.14,23; Os 14.2.16 pues donde hay testamento, es necesario que conste la muerte del testador, 17 porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive.* Vuestros pastores: Véase 13.7 nota g.18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre,

3. FE Y FORTALEZA EN EL SUFRIMIENTO (10.19--12.29)

Exhortación a la fidelidad

19 porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la Ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo

EPÍLOGO (13.20-25)

Bendición

20 diciendo: «Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado».** Cf. Is 40.11; Ez 34; Lc 15.4-7; Jn 10.1-16; 1 P 5.4.La sangre del pacto eterno: Véase Heb 9.20 n.21 Además de esto, roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio.

Salutaciones finales

22 Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.

El sacrificio de Cristo quita el pecado

23 Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fueran purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos,* Timoteo: Véase Hch 16.1 nota b.24 porque no entró Cristo en el santuario hecho por los hombres, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios. 25 Y no entró para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar santísimo cada ańo con sangre ajena.* En diversos ms. no aparece: Amén.

Advertencia al que peca deliberadamente

26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los tiempos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.* Hag 2.6; cf. Ex 19.18; Is 13.13. Los v. 26-27 parecen referirse al tiempo del juicio final (cf. 2 P 3.10; Ap 6.12-17; 16.18-21; 20.11; 21.1), ya mencionado en Heb 1.10-12.27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que lo esperan.

La fe

Puestos los ojos en Jesús

4. LA VIDA CRISTIANA (13.1-19)

1 La Ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada ańo, hacer perfectos a los que se acercan. 2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.* Hospedaron ángeles: Gn 18.1-8; 19.1-3; véase Ro 12.13 n.3 Pero en estos sacrificios cada ańo se hace memoria de los pecados,* Mt 25.35-46. Cf. Heb 10.32-34; muchos cristianos habían sido encarcelados a causa de su fe.4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.* Gl 5.19-21; Ef 5.5.5 Por lo cual, entrando en el mundo dice:
«Sacrificio y ofrenda no quisiste,
mas me diste un cuerpo.
**
1 Ti 6.6-10; cf. también Flp 4.11.Dt 31.6-8; Jos 1.5; Flp 4.11-13.6 Holocaustos y expiaciones por el pecado%no te agradaron.
*
Sal 56.3-4,9-11; 118.6.7 Entonces dije: “He aquí, vengo, Dios,
para hacer tu voluntad,
como en el rollo del libro%está escrito de mí”».
**
Se trata de los antiguos dirigentes de la comunidad, ya fallecidos; los actuales se mencionan en 13.17.Fe: La palabra griega también significa fidelidad.8 Diciendo primero: «Sacrificio y ofrenda, holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron» --cosas que se ofrecen según la Ley--, 9 y diciendo luego: «He aquí, vengo, Dios, para hacer tu voluntad», quita lo primero para establecer esto último.** Cf. Ef 4.14.Cf. Ro 14.13-18; Col 2.16,20-23.10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.* Altar: referencia simbólica a la muerte de Cristo, como sacrificio por los pecados de los seres humanos. Los sacerdotes del antiguo Templo tenían derecho a comer de los animales ofrecidos en sacrificio (Lv 7.6; Nm 18.9).11 Ciertamente, todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.

Los que rechazan la gracia de Dios

12 Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.* Cf. Lv 16. En la ceremonia anual del perdón, no se comían los restos de los animales sacrificados por el pecado, sino se quemaban fuera de la puerta, o sea, fuera del recinto sagrado, donde no contaminaran más al pueblo (cf. Nm 5.1-4), ya que el pecado del pueblo había sido trasladado simbólicamente a ellos (Lv 16.27; véase Heb 9.7 n.). El autor de Heb relaciona este simbolismo con la muerte de Jesús fuera de la ciudad de Jerusalén (lit. fuera de la puerta, o de las murallas), como sacrificio por los pecados. Cf. Jn 19.7-20 y paralelos.13 Allí estará esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.** Fuera del campamento: Véase 13.11-12 n.Se exhorta a los lectores cristianos a seguir a Jesús, dejando atrás la vida y las prácticas religiosas de la antigua Ley, aunque esto los exponga a la persecución y al mismo oprobio que él sufrió (cf. Heb 11.26).14 Y así, con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. 15 El Espíritu Santo nos atestigua lo mismo, porque después de haber dicho:
*
Lv 7.12; Sal 50.14,23; Os 14.2.16 «Este es el pacto que haré con ellos
después de aquellos días, dice el Seńor:
Pondré mis leyes en sus corazones,
y en sus mentes las escribiré»,
17 ańade:
«Y nunca más me acordaré%de sus pecados y transgresiones»,*
Vuestros pastores: Véase 13.7 nota g.18 pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado.

3. FE Y FORTALEZA EN EL SUFRIMIENTO (10.19--12.29)

Exhortación a la fidelidad

19 Así que, hermanos, tenemos libertad para entrar en el Lugar santísimo por la sangre de Jesucristo,

EPÍLOGO (13.20-25)

Bendición

20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne.** Cf. Is 40.11; Ez 34; Lc 15.4-7; Jn 10.1-16; 1 P 5.4.La sangre del pacto eterno: Véase Heb 9.20 n.21 También tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios.

Salutaciones finales

22 Acerquémonos, pues, con corazón sincero, en plena certidumbre de fe,ń 10.22Fe: tema introducido aquí y expuesto con más detalle en el cap. 11.purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura.

El sacrificio de Cristo quita el pecado

23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.* Timoteo: Véase Hch 16.1 nota b.24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.* En diversos ms. no aparece: Amén.

Advertencia al que peca deliberadamente

26 Si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,* Hag 2.6; cf. Ex 19.18; Is 13.13. Los v. 26-27 parecen referirse al tiempo del juicio final (cf. 2 P 3.10; Ap 6.12-17; 16.18-21; 20.11; 21.1), ya mencionado en Heb 1.10-12.27 sino una horrenda expectación de juicio y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28 El que viola la Ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 żCuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisotee al Hijo de Dios, y tenga por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado y ofenda al Espíritu de gracia?* Dt 4.24; 9.3.30 Pues conocemos al que dijo: «Mía es la venganza, yo daré el pago» --dice el Seńor--. Y otra vez: «El Seńor juzgará a su pueblo».* Jos 6.12-21.31 ˇHorrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!* Jos 2.1-21; 6.22-25.32 Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis un fuerte y doloroso combate;****** Jue 6--8.Jue 4--5.Jue 13--16.Jue 11--12.1 S 16.1--1 R 2.11.1 S 1.1--25.1.33 por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espectáculo, y por otra, llegasteis a ser compańeros de los que estaban en una situación semejante:** Hicieron justicia: o practicaron la rectitud.Jue 14.5-6; 1 S 17.34-37; Dn 6.34 porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.* Dn 3.35 No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene una gran recompensa,** 1 R 17.17-24; 2 R 4.25-37.El autor hace referencia a acontecimientos de la vida judía, como los sucedidos durante la persecusión que se desató cuando Palestina estuvo gobernada por los seléucidas. Véase Tabla cronológica I, Época helenística.36 pues os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
*
Jer 20.2; 37.15.37 «Porque aún un poco
y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
***
Cf. 2 Cr 24.20-21. Según una tradición judía, los judíos también apedrearon a Jeremías en Egipto porque les predicaba contra su idolatría.Según la tradición, Isaías murió de esta manera durante el reinado de Manasés (cf. 2 R 21.16).Jer 26.23.38 Mas el justo vivirá por fe;
pero si retrocede,%no agradará a mi alma».*
1 R 18.4; 19.9.39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

La fe

Puestos los ojos en Jesús

4. LA VIDA CRISTIANA (13.1-19)

1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2 Por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.* Hospedaron ángeles: Gn 18.1-8; 19.1-3; véase Ro 12.13 n.3 Por la fe comprendemos que el universo fue hecho por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.* Mt 25.35-46. Cf. Heb 10.32-34; muchos cristianos habían sido encarcelados a causa de su fe.4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.* Gl 5.19-21; Ef 5.5.5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuera traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.** 1 Ti 6.6-10; cf. también Flp 4.11.Dt 31.6-8; Jos 1.5; Flp 4.11-13.6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.* Sal 56.3-4,9-11; 118.6.7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvaría; y por esa fe condenó al mundo y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.** Se trata de los antiguos dirigentes de la comunidad, ya fallecidos; los actuales se mencionan en 13.17.Fe: La palabra griega también significa fidelidad.8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. 9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, habitando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa,** Cf. Ef 4.14.Cf. Ro 14.13-18; Col 2.16,20-23.10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.* Altar: referencia simbólica a la muerte de Cristo, como sacrificio por los pecados de los seres humanos. Los sacerdotes del antiguo Templo tenían derecho a comer de los animales ofrecidos en sacrificio (Lv 7.6; Nm 18.9).11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.

Los que rechazan la gracia de Dios

12 Por lo cual también, de uno, y ese ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, como la arena innumerable que está a la orilla del mar.* Cf. Lv 16. En la ceremonia anual del perdón, no se comían los restos de los animales sacrificados por el pecado, sino se quemaban fuera de la puerta, o sea, fuera del recinto sagrado, donde no contaminaran más al pueblo (cf. Nm 5.1-4), ya que el pecado del pueblo había sido trasladado simbólicamente a ellos (Lv 16.27; véase Heb 9.7 n.). El autor de Heb relaciona este simbolismo con la muerte de Jesús fuera de la ciudad de Jerusalén (lit. fuera de la puerta, o de las murallas), como sacrificio por los pecados. Cf. Jn 19.7-20 y paralelos.13 En la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, creyéndolo y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.** Fuera del campamento: Véase 13.11-12 n.Se exhorta a los lectores cristianos a seguir a Jesús, dejando atrás la vida y las prácticas religiosas de la antigua Ley, aunque esto los exponga a la persecución y al mismo oprobio que él sufrió (cf. Heb 11.26).14 Los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria, 15 pues si hubieran estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.* Lv 7.12; Sal 50.14,23; Os 14.2.16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.ń 11.16Ex 3.6,15. 17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac: el que había recibido las promesas, ofrecía su unigénito,* Vuestros pastores: Véase 13.7 nota g.18 habiéndosele dicho: «En Isaac te será llamada descendencia»,

3. FE Y FORTALEZA EN EL SUFRIMIENTO (10.19--12.29)

Exhortación a la fidelidad

19 porque pensaba que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también lo volvió a recibir.

EPÍLOGO (13.20-25)

Bendición

20 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras.** Cf. Is 40.11; Ez 34; Lc 15.4-7; Jn 10.1-16; 1 P 5.4.La sangre del pacto eterno: Véase Heb 9.20 n.21 Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró apoyado sobre el extremo de su bastón.

Salutaciones finales

22 Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel y dio mandamiento acerca de sus huesos.

El sacrificio de Cristo quita el pecado

23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque lo vieron nińo hermoso y no temieron el decreto del rey.* Timoteo: Véase Hch 16.1 nota b.24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón, 25 prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado,* En diversos ms. no aparece: Amén.

Advertencia al que peca deliberadamente

26 teniendo por mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de los egipcios, porque tenía puesta la mirada en la recompensa.* Hag 2.6; cf. Ex 19.18; Is 13.13. Los v. 26-27 parecen referirse al tiempo del juicio final (cf. 2 P 3.10; Ap 6.12-17; 16.18-21; 20.11; 21.1), ya mencionado en Heb 1.10-12.27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como viendo al Invisible. 28 Por la fe celebró la Pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocara a ellos. 29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.* Dt 4.24; 9.3.30 Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días.* Jos 6.12-21.31 Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, porque recibió a los espías en paz.* Jos 2.1-21; 6.22-25.32 żY qué más digo? El tiempo me faltaría para hablar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas.****** Jue 6--8.Jue 4--5.Jue 13--16.Jue 11--12.1 S 16.1--1 R 2.11.1 S 1.1--25.1.33 Todos ellos, por fe, conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,** Hicieron justicia: o practicaron la rectitud.Jue 14.5-6; 1 S 17.34-37; Dn 6.34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.* Dn 3.35 Hubo mujeres que recobraron con vida a sus muertos; pero otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección.** 1 R 17.17-24; 2 R 4.25-37.El autor hace referencia a acontecimientos de la vida judía, como los sucedidos durante la persecusión que se desató cuando Palestina estuvo gobernada por los seléucidas. Véase Tabla cronológica I, Época helenística.36 Otros experimentaron oprobios, azotes y, a más de esto, prisiones y cárceles.ń 11.361 R 22.26-27; 2 Cr 18.25-26; Jer 20.2; 37.15; 38.6.* Jer 20.2; 37.15.37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada. Anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados.*** Cf. 2 Cr 24.20-21. Según una tradición judía, los judíos también apedrearon a Jeremías en Egipto porque les predicaba contra su idolatría.Según la tradición, Isaías murió de esta manera durante el reinado de Manasés (cf. 2 R 21.16).Jer 26.23.38 Estos hombres, de los cuales el mundo no era digno, anduvieron errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.* 1 R 18.4; 19.9.39 Pero ninguno de ellos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, recibió lo prometido, 40 porque Dios tenía reservado algo mejor para nosotros, para que no fueran ellos perfeccionados aparte de nosotros.* Mejor: palabra clave; véase Heb 7.19 n.

La fe

Puestos los ojos en Jesús

4. LA VIDA CRISTIANA (13.1-19)

1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.* Hospedaron ángeles: Gn 18.1-8; 19.1-3; véase Ro 12.13 n.3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar,* Mt 25.35-46. Cf. Heb 10.32-34; muchos cristianos habían sido encarcelados a causa de su fe.4 pues aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;* Gl 5.19-21; Ef 5.5.5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:
«Hijo mío, no menosprecies%la disciplina del Seńor
ni desmayes cuando eres reprendido%por él,
**
1 Ti 6.6-10; cf. también Flp 4.11.Dt 31.6-8; Jos 1.5; Flp 4.11-13.6 porque el Seńor al que ama, disciplina,
y azota a todo el que recibe por hijo».*
Sal 56.3-4,9-11; 118.6.7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque żqué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?** Se trata de los antiguos dirigentes de la comunidad, ya fallecidos; los actuales se mencionan en 13.17.Fe: La palabra griega también significa fidelidad.8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. żPor qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?** Cf. Ef 4.14.Cf. Ro 14.13-18; Col 2.16,20-23.10 Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.* Altar: referencia simbólica a la muerte de Cristo, como sacrificio por los pecados de los seres humanos. Los sacerdotes del antiguo Templo tenían derecho a comer de los animales ofrecidos en sacrificio (Lv 7.6; Nm 18.9).11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados.

Los que rechazan la gracia de Dios

12 Por eso, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas,* Cf. Lv 16. En la ceremonia anual del perdón, no se comían los restos de los animales sacrificados por el pecado, sino se quemaban fuera de la puerta, o sea, fuera del recinto sagrado, donde no contaminaran más al pueblo (cf. Nm 5.1-4), ya que el pecado del pueblo había sido trasladado simbólicamente a ellos (Lv 16.27; véase Heb 9.7 n.). El autor de Heb relaciona este simbolismo con la muerte de Jesús fuera de la ciudad de Jerusalén (lit. fuera de la puerta, o de las murallas), como sacrificio por los pecados. Cf. Jn 19.7-20 y paralelos.13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.** Fuera del campamento: Véase 13.11-12 n.Se exhorta a los lectores cristianos a seguir a Jesús, dejando atrás la vida y las prácticas religiosas de la antigua Ley, aunque esto los exponga a la persecución y al mismo oprobio que él sufrió (cf. Heb 11.26).14 Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Seńor. 15 Mirad bien, para que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos.* Lv 7.12; Sal 50.14,23; Os 14.2.16 Que no haya ningún fornicario o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.ń 12.16Gn 25.29-34. La tradición rabínica acerca de Esaú le atribuía inmoralidades sexuales que no figuran en el relato del AT. 17 Ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no tuvo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.* Vuestros pastores: Véase 13.7 nota g.18 No os habéis acercado al monte que se podía palpar y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,

3. FE Y FORTALEZA EN EL SUFRIMIENTO (10.19--12.29)

Exhortación a la fidelidad

19 al sonido de la trompeta y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no les siguiera hablando,

EPÍLOGO (13.20-25)

Bendición

20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: «Si aun una bestia toca el monte, será apedreada o asaetada».** Cf. Is 40.11; Ez 34; Lc 15.4-7; Jn 10.1-16; 1 P 5.4.La sangre del pacto eterno: Véase Heb 9.20 n.21 Tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: «Estoy espantado y temblando».,

Salutaciones finales

22 Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compańía de muchos millares de ángeles,

El sacrificio de Cristo quita el pecado

23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos. Os habéis acercado a Dios, Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,* Timoteo: Véase Hch 16.1 nota b.24 a Jesús, Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel. 25 Mirad que no desechéis al que habla, pues si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desechamos al que amonesta desde los cielos.* En diversos ms. no aparece: Amén.

Advertencia al que peca deliberadamente

26 Su voz conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido diciendo: «Una vez más conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo».* Hag 2.6; cf. Ex 19.18; Is 13.13. Los v. 26-27 parecen referirse al tiempo del juicio final (cf. 2 P 3.10; Ap 6.12-17; 16.18-21; 20.11; 21.1), ya mencionado en Heb 1.10-12.27 Y esta frase: «Una vez más», indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. 28 Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia, 29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.* Dt 4.24; 9.3.

La fe

Puestos los ojos en Jesús

4. LA VIDA CRISTIANA (13.1-19)

1 Permanezca el amor fraternal. 2 No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.* Hospedaron ángeles: Gn 18.1-8; 19.1-3; véase Ro 12.13 n.3 Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como si vosotros estuvierais en su mismo cuerpo.* Mt 25.35-46. Cf. Heb 10.32-34; muchos cristianos habían sido encarcelados a causa de su fe.4 Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.* Gl 5.19-21; Ef 5.5.5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues él dijo: «No te desampararé ni te dejaré».** 1 Ti 6.6-10; cf. también Flp 4.11.Dt 31.6-8; Jos 1.5; Flp 4.11-13.6 Así que podemos decir confiadamente:
«El Seńor es mi ayudador; no temeré
lo que me pueda hacer el hombre».
*
Sal 56.3-4,9-11; 118.6.7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta e imitad su fe.** Se trata de los antiguos dirigentes de la comunidad, ya fallecidos; los actuales se mencionan en 13.17.Fe: La palabra griega también significa fidelidad.8 Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. 9 No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrańas. Es mejor afirmar el corazón con la gracia, no con alimentos que nunca aprovecharon a los que se han ocupado de ellos.** Cf. Ef 4.14.Cf. Ro 14.13-18; Col 2.16,20-23.10 Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven al Tabernáculo,* Altar: referencia simbólica a la muerte de Cristo, como sacrificio por los pecados de los seres humanos. Los sacerdotes del antiguo Templo tenían derecho a comer de los animales ofrecidos en sacrificio (Lv 7.6; Nm 18.9).11 porque los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados fuera del campamento.

Los que rechazan la gracia de Dios

12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.* Cf. Lv 16. En la ceremonia anual del perdón, no se comían los restos de los animales sacrificados por el pecado, sino se quemaban fuera de la puerta, o sea, fuera del recinto sagrado, donde no contaminaran más al pueblo (cf. Nm 5.1-4), ya que el pecado del pueblo había sido trasladado simbólicamente a ellos (Lv 16.27; véase Heb 9.7 n.). El autor de Heb relaciona este simbolismo con la muerte de Jesús fuera de la ciudad de Jerusalén (lit. fuera de la puerta, o de las murallas), como sacrificio por los pecados. Cf. Jn 19.7-20 y paralelos.13 Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su oprobio,** Fuera del campamento: Véase 13.11-12 n.Se exhorta a los lectores cristianos a seguir a Jesús, dejando atrás la vida y las prácticas religiosas de la antigua Ley, aunque esto los exponga a la persecución y al mismo oprobio que él sufrió (cf. Heb 11.26).14 porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.ń 13.13-14Heb 11.10; 12.22. 15 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.* Lv 7.12; Sal 50.14,23; Os 14.2.16 Y de hacer el bien y de la ayuda mutua no os olvidéis, porque de tales sacrificios se agrada Dios. 17 Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta, para que lo hagan con alegría, sin quejarse, porque esto no os es provechoso.* Vuestros pastores: Véase 13.7 nota g.18 Orad por nosotros, pues confiamos en que tenemos buena conciencia, ya que deseamos conducirnos bien en todo.

3. FE Y FORTALEZA EN EL SUFRIMIENTO (10.19--12.29)

Exhortación a la fidelidad

19 Y más os ruego que lo hagáis así, para que pueda volver a estar pronto con vosotros.

EPÍLOGO (13.20-25)

Bendición

20 Que el Dios de paz, que resucitó de los muertos a nuestro Seńor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,** Cf. Is 40.11; Ez 34; Lc 15.4-7; Jn 10.1-16; 1 P 5.4.La sangre del pacto eterno: Véase Heb 9.20 n.21 os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Salutaciones finales

22 Os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación, pues os he escrito brevemente.

El sacrificio de Cristo quita el pecado

23 Sabed que está en libertad nuestro hermano Timoteo, con el cual, si viene pronto, iré a veros.* Timoteo: Véase Hch 16.1 nota b.24 Saludad a todos vuestros pastores y a todos los santos. Los de Italia os saludan. 25 La gracia sea con todos vosotros. Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.