+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

Hechos 6 6 de 28 capítulos

Elección de siete diáconos

1 En aquellos días, como crecía el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.*** Discípulos: En Hch este término se aplica con frecuencia a los cristianos en general.Los griegos: es decir, judíos (cristianos, en este caso) que hablaban griego; también recibían el nombre de helenistas, y habían adoptado ciertas costumbres griegas.Los hebreos: es decir, judíos que hablaban hebreo (o arameo) y que conservaban sus costumbres judías (cf. Hch 21.20).2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: --No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios para servir a las mesas. 3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete hombres de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 4 Nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la Palabra. 5 Agradó la propuesta a toda la multitud y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía.** En Hch tenemos otras noticias respecto a Esteban (Hch 6.8--7.60) y Felipe (Hch 8.4-13,26-40; 21.8-9), a quien no debe confundirse con Felipe el apóstol, que era uno de los doce. Esteban, a juzgar por su discurso del cap. 7, era helenista.Antioquía: ubicada en Siria; véase Hch 11.19 n.6 A estos presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.* Impusieron las manos: En Hch la imposición de manos se menciona en diversas circunstancias: al conferir autoridad para un cargo, como en este caso (cf. también Nm 27.23; 1 Ti 4.14), para comunicar el don del Espíritu Santo (Hch 8.17; 19.5-6), para el envío a una misión (Hch 13.3) y para la curación de los enfermos (Hch 9.12,17; 28.8).7 La palabra del Seńor crecía y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

Arresto de Esteban

8 Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y seńales entre el pueblo.* Esteban: primer mártir cristiano (Hch 7.54-60). Este, como Jesús, hacía grandes prodigios y seńales, y fue también acusado de hablar contra Dios y contra el Templo (v. 13-14). Sus palabras finales (Hch 7.59-60) también recuerdan las de Jesús.9 Entonces algunos de la sinagoga llamada «de los libertos», y los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, se levantaron para discutir con Esteban.* Libertos: esclavos judíos a quienes se había concedido la libertad; muchos de estos, que habían regresado de otros países, eran helenistas (véase Hch 6.1 nota c).10 Pero no podían resistir la sabiduría y el Espíritu con que hablaba. 11 Entonces sobornaron a unos para que dijeran que lo habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.* Cf. Mt 26.65; Mc 14.64.12 Y alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, lo arrebataron y lo trajeron al Concilio. 13 Pusieron testigos falsos que decían: --Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la Ley, 14 pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar y cambiará las costumbres que nos transmitió Moisés.* Cf. Mt 26.59-61; Mc 14.57-58, donde se dice que Jesús fue acusado de cargos similares ante el mismo Concilio.15 Entonces todos los que estaban sentados en el Concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.