1 Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó. 2 Después mandó José a los médicos que estaban a su servicio que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel.* Los egipcios tenían la costumbre de embalsamar los cadáveres de las personas importantes, utilizando procedimientos y sustancias que permitían conservar los cuerpos por tiempo indefinido. Los hebreos, en cambio, no tenían esa costumbre.3 Cumplieron así cuarenta días, que eran los días requeridos para embalsamar. Y los egipcios lo lloraron setenta días. 4 Pasados los días de su luto, habló José a los de la casa del faraón, diciendo: --Si he hallado gracia a vuestros ojos, os ruego que habléis ahora a oídos del faraón, y le digáis: 5 “Mi padre me hizo jurar, diciendo: ‘Yo voy a morir; en el sepulcro que cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás’. Permite, pues, que yo vaya ahora a sepultar a mi padre, y después volveré”.* Cf. Gn 47.29-31.6 El faraón dijo: --Ve y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar. 7 Entonces José subió para sepultar a su padre; y subieron con él todos los siervos del faraón, los ancianos de su casa y todos los ancianos de la tierra de Egipto, 8 toda la casa de José, sus hermanos y la casa de su padre; solamente dejaron en la tierra de Gosén sus nińos, sus ovejas y sus vacas. 9 Subieron también con él carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrón muy grande. 10 Llegaron hasta la era de Atad, al otro lado del Jordán, y lloraron e hicieron grande y muy triste lamentación. Allí José hizo duelo por su padre durante siete días.** Atad: El nombre de este lugar es Goren-ha-atad, y significa, en hebreo, La era del espino. Posiblemente había en este lugar una era de uso público, es decir, un lugar al que la gente podía acudir para trillar su grano. Véase Mt 3.12 n.Siete días es el tiempo que solía durar el luto entre los hebreos.11 Al ver los habitantes de la tierra, los cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: «Llanto grande es este de los egipcios». Por eso, a aquel lugar que está al otro lado del Jordán se le llamó Abel-mizraim.* Abel-mizraim: sitio no identificado, cuyo nombre significa pradera de los egipcios. Una expresión hebrea muy parecida, Ebel-mizraim, significa luto de los egipcios.12 Sus hijos, pues, hicieron con él según les había mandado, 13 pues sus hijos lo llevaron a la tierra de Canaán y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham de manos de Efrón, el heteo, junto con el mismo campo, para heredad de sepultura, al oriente de Mamre.* El mismo campo... Mamre: Gn 23.19-20; cf. Hch 7.16.14 Después que lo hubo sepultado, regresó José a Egipto, él, sus hermanos y todos los que subieron con él a sepultar a su padre.
Muerte de José
15 Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron: --Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos. 16 Entonces enviaron a decir a José: «Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo: 17 “Así diréis a José: ‘Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque te trataron mal’ ”; por eso, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre». Y José lloró mientras hablaban. 18 Llegaron también sus hermanos, se postraron delante de él y dijeron: --Aquí nos tienes. Somos tus esclavos.* Una vez más, los hermanos hacen lo que habían anunciado los sueńos de José (cf. Gn 37.5-11; 42.6).19 Pero José les respondió: --No temáis, pues żacaso estoy yo en lugar de Dios? 20 Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener con vida a mucha gente. 21 Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, pues les habló al corazón. 22 Habitó José en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió José ciento diez ańos. 23 Vio José los hijos de Efraín hasta la tercera generación; y también los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron criados sobre las rodillas de José.* Fueron criados sobre las rodillas de José: aludiendo al rito de adopción (véase Gn 48.12 n.). Otra posible traducción: También alcanzó a recibir como miembros de la familia.24 Un día, José dijo a sus hermanos: --Yo voy a morir, pero Dios ciertamente os visitará y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob. 25 E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: --Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.* Y haréis llevar de aquí mis huesos: Cf. Ex 13.19; Jos 24.32; cf. Heb 11.22.26 Murió José a la edad de ciento diez ańos; lo embalsamaron, y lo pusieron en un ataúd en Egipto.,** Según las costumbres del antiguo Egipto, el cadáver, después de ser embalsamado, era depositado en un ataúd de madera fina, el cual, a su vez, era colocado dentro de otro ricamente decorado, que llevaba tallada la imagen del rostro del difunto.Las últimas palabras de José expresan la esperanza de que Dios cumpla sus promesas a Abraham, Isaac y Jacob (cf. Gn 12.2 n.), haciendo salir de Egipto a los hijos de Israel y dándoles en posesión la tierra de Canaán. El libro del Génesis culmina con una referencia a la liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto, que va a ser el tema del Éxodo.
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