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Génesis 4 4 de 50 capítulos

Caín y Abel

1 Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: «Por voluntad de Jehová he adquirido un varón».* El nombre Caín y el verbo hebreo que significa adquirir suenan muy parecidos.2 Después dio a luz a su hermano Abel. Fue Abel pastor de ovejas y Caín, labrador de la tierra.* Los diferentes modos de vida de los pastores y los agricultores suelen ser causa de numerosos conflictos (cf. Jue 6.3-6). Pero el crimen de Caín no está motivado por el hecho de que Abel era pastor, sino por la aceptación y la no aceptación de las ofrendas presentadas al Seńor (cf. v. 5).3 Pasado un tiempo, Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de la grasa de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; 5 pero no miró con agrado a Caín ni a su ofrenda, por lo cual Caín se enojó en gran manera y decayó su semblante.* Este relato bíblico no aclara el porqué de la aceptación de una ofrenda y el rechazo de otra. Según algunos intérpretes, el rechazo se debe a que el suelo estaba todavía bajo la maldición divina (cf. Gn 3.17). De todas maneras, Dios, en su absoluta soberanía, tiene libertad para escoger a quien él quiere (cf. Ex 33.19; Dt 7.7-8; Ro 9.15). En Heb 11.4 se afirma que fue la fe de Abel la que hizo agradable su ofrenda.6 Entonces Jehová dijo a Caín: --żPor qué te has enojado y por qué ha decaído tu semblante? 7 Si hicieras lo bueno, żno serías enaltecido?; pero si no lo haces, el pecado está a la puerta, acechando. Con todo, tú lo dominarás.*** żNo serías enaltecido?: otras posibles traducciones: serías aceptado, o: podrías levantar la cara.El pecado aparece aquí como una fiera al acecho y dispuesta a atacar. Cf. 1 P 5.8.Tú lo dominarás: Una vez más, el relato bíblico afirma la capacidad del ser humano para elegir libre y responsablemente entre el bien y el mal (véase Gn 2.17 nota ń; también Dt 30.15-20). Nótese, además, la correspondencia entre la advertencia que el Seńor dirige a Caín y el mandamiento impuesto al primer hombre (Gn 2.16-17). Según el relato anterior, la orden divina fue quebrantada por un acto de desobediencia; según este relato, por una acción criminal. En uno y otro caso, después del pecado hay una pregunta del Seńor al hombre (Gn 3.9; 4.9), un castigo por la falta cometida (3.14-19; 4.11-12) y un gesto misericordioso que alivia en parte el castigo (Gn 3.21; 4.15).8 Caín dijo a su hermano Abel: «Salgamos al campo». Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.** Salgamos al campo: según versiones antiguas. La frase no se encuentra en el texto hebreo.Cf. Mt 23.35; Lc 11.51; 1 Jn 3.12.9 Entonces Jehová preguntó a Caín: --żDónde está Abel, tu hermano? Y él respondió: --No sé. żSoy yo acaso guarda de mi hermano? 10 Jehová le dijo: --żQué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.*** Compárese esta pregunta con la de Gn 3.13.La voz de la sangre: lit. las sangres. Véase Sal 9.12 n. Acerca del clamor de la sangre derramada injustamente, cf. Ez 24.7-8.Heb 12.24.11 Ahora, pues, maldito seas de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar sus frutos; errante y extranjero serás en ella. 13 Entonces Caín respondió a Jehová: --Grande es mi culpa para ser soportada.* Caín no expresa arrepentimiento; comprueba, simplemente, que su crimen lo ha separado de Dios y de los hombres, y se lamenta de encontrarse en una situación de completa inseguridad, sin asilo ni protección.14 Hoy me echas de la tierra, y habré de esconderme de tu presencia, errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me encuentre, me matará. 15 Le respondió Jehová: --Ciertamente cualquiera que mate a Caín, siete vecesń 4.15Siete veces: Véase Gn 4.23-24 n.será castigado. Entonces Jehová puso seńal en Caín, para que no lo matara cualquiera que lo encontrase.* El texto no indica en qué consistía la seńal o marca que el Seńor puso en Caín. Lo cierto es que esa seńal colocaba al culpable bajo la protección de Dios y le preservaba la vida (cf. Ez 9.4-6). Véase Gn 3.21 n.16 Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.* Nod: región no identificada; quizá se trata de un nombre simbólico, que alude a la vida errante de Caín (nad, en hebreo, significa vagabundo; cf. v. 12,14).

Los descendientes de Caín

17 Conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, a la cual dio el nombre de su hijo, Enoc.* Edificó una ciudad: En el marco de esta genealogía se dan varias indicaciones acerca de los orígenes de la civilización. A Caín, el primer homicida (cf. Gn 4.8), se le atribuye la fundación de la primera ciudad, y a su descendencia se hace remontar el origen de las artes y las técnicas (cf. v. 20-22).18 A Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael; Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec.* La primera parte de esta genealogía menciona siete generaciones desde Adán hasta Lamec. Esa cifra tiene, sin duda, un significado simbólico, ya que, tanto en Israel como en el antiguo Oriente, el número siete representaba la perfección y la plenitud. Véanse Gn 4.23-24 n.; Sal 79.12 nota h.19 Lamec tomó para sí dos mujeres: el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila. 20 Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados. 21 Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta. 22 También Zila dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro, y a Naama, hermana de Tubal-caín.* Varios mitos del antiguo Oriente afirman que fueron los dioses los que enseńaron a los hombres las artes y las artesanías. Según el AT, por el contrario, estas actividades tienen su origen en la inventiva y el trabajo de los seres humanos. Cf. Gn 1.28; Sal 8.3-8; 115.16, y también Job 28.1-10.23 Un día, Lamec dijo a sus mujeres:
«Ada y Zila, oíd mi voz;
mujeres de Lamec,%escuchad mis palabras:
A un hombre maté por haberme herido
y a un joven por haberme golpeado.
24 Si siete veces será vengado Caín,
Lamec lo será setenta veces siete».*
El canto de Lamec expresa la arrogancia del hombre que responde a la mínima ofensa con una venganza desproporcionada. El número setenta y siete (once veces siete, la cifra de la plenitud) indica que se lleva la venganza a su último extremo. Véanse Gn 4.18 n.; Ex 21.23-25 n., y cf. Mt 18.21-22.

El tercer hijo de Adán y Eva

25 Conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set, pues dijo: «Dios me ha dado otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín».** Adán: Véase Gn 2.7 nota g.El nombre Set tiene un sonido semejante al del verbo hebreo que significa ha dado.26 Y a Set también le nació un hijo, al que puso por nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.** Enós quiere decir, en hebreo, hombre, varón, aunque en algunos contextos significa lo mismo que Adán. Véase Gn 1.27 nota r.Jehová: Este versículo presupone la gran antigüedad de este nombre divino, que ya era conocido antes de Moisés. Véanse Ex 3.13 nota m; 3.14 nota n; 6.3 nota b.