Promesa del nacimiento de Isaac
Destrucción de Sodoma y Gomorra
1 Jehová se le apareció a Abraham en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda, a la hora de más calor.** Los dos ángeles: Véase Gn 18.2 n.Sodoma: Véanse Gn 10.19 n.; 13.10 nota c.2 Alzó los ojos y vio a tres varones que estaban junto a él. Al verlos salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, se postró en tierra 3 y dijo: --Seńor, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.* Cf. Gn 18.3-8.4 Haré traer ahora un poco de agua para que lavéis vuestros pies, y luego os recostaréis debajo de un árbol. 5 Traeré también un bocado de pan para que repongáis vuestras fuerzas antes de seguir, pues por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Ellos dijeron: --Haz como has dicho.* Conozcamos: es decir, Tengamos relación sexual con ellos. La pretensión de los habitantes de Sodoma incluye dos delitos: la perversión sexual y la violación de la ley de la hospitalidad. Acerca del primero de estos pecados, cf. Lv 18.22; 20.13; Dt 23.17-18; Ro 1.26-27.6 Entonces Abraham fue de prisa a la tienda donde estaba Sara, y le dijo: --Toma enseguida tres medidas de flor de harina, amásala y haz panes cocidos debajo del rescoldo. 7 Corrió luego Abraham a donde estaban las vacas, tomó un becerro tierno y bueno, lo dio al criado y este se dio prisa a prepararlo. 8 Después tomó mantequilla y leche, y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos. Él se quedó con ellos debajo del árbol, y comieron.* De acuerdo con las costumbres del antiguo Oriente, la obligación de proteger la vida de un huésped era aun más importante que el honor de una mujer. Cf. Jue 19.23-24.9 Después le preguntaron: --żDónde está Sara, tu mujer? Él respondió: --Aquí, en la tienda. 10 Entonces dijo: --De cierto volveré a ti el próximo ańo, y para entonces Sara, tu mujer, tendrá un hijo. Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. 11 Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada, y a Sara ya le había cesado el período de las mujeres.* Cf. 2 R 6.18.12 Y se rió Sara para sus adentros, pensando: «żDespués que he envejecido tendré deleite, siendo también mi seńor ya viejo?». 13 Entonces Jehová dijo a Abraham: --żPor qué se ha reído Sara diciendo: “Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja”? 14 żAcaso hay alguna cosa difícil para Dios? Al tiempo seńalado volveré a ti, y para entonces Sara tendrá un hijo. 15 Entonces Sara tuvo miedo y negó, diciendo: --No me reí. Y él dijo: --No es así, sino que te has reído.
Abraham intercede por Sodoma
16 Los varones se levantaron de allí y miraron hacia Sodoma, y Abraham iba con ellos, acompańándolos.* 2 P 2.7.17 Jehová dijo: «żEncubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?, 19 pues yo sé que mandará a sus hijos, y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él». 20 Entonces Jehová le dijo: --Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra aumenta más y más y su pecado se ha agravado en extremo, 21 descenderé ahora y veré si han consumado su obra según el clamor que ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré. 22 Se apartaron de allí los varones y fueron hacia Sodoma; pero Abraham permaneció delante de Jehová.* El nombre Zoar y la palabra hebrea que significa pequeńa tienen un sonido semejante.23 Se acercó Abraham y le dijo: --żDestruirás también al justo con el impío? 24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: żdestruirás y no perdonarás a aquel lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?* Azufre y fuego: Esta es una expresión que se emplea varias veces en el AT para designar la ejecución del juicio de Dios (Dt 29.23; Sal 11.6; Ez 38.21-22) y, por esto, no pueden sacarse de ella conclusiones acerca del modo como se produjo la catástrofe.25 Lejos de ti el hacerlo así, que hagas morir al justo con el impío y que el justo sea tratado como el impío. ˇNunca tal hagas! El Juez de toda la tierra, żno ha de hacer lo que es justo?* Cf. Mt 10.15; 11.23-24; Lc 10.12; 17.29; 2 P 2.6; Jud 7.26 Entonces respondió Jehová: --Si encuentro en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.* Cf. Lc 7.32. Cerca de la costa sur del Mar Muerto hay grandes depósitos de sal, que a veces forman figuras grotescas. Es inútil tratar de identificar la figura de la mujer de Lot con algunos de estos bloques, como se ha pretendido algunas veces.27 Abraham replicó y dijo: --Te ruego, mi Seńor, que me escuches, aunque soy polvo y ceniza. 28 Quizá falten de cincuenta justos cinco: żdestruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Jehová respondió: --No la destruiré, si encuentro allí cuarenta y cinco. 29 Volvió a hablarle Abraham: --Quizá se encuentren allí cuarenta. --No lo haré, por amor a los cuarenta --dijo Jehová. 30 Abraham volvió a suplicar: --No se enoje ahora mi Seńor si le digo: quizá se encuentren allí treinta. --No lo haré si encuentro allí treinta --respondió Jehová. 31 Abraham insistió: --Soy muy atrevido al hablar así a mi Seńor, pero quizá se encuentren allí veinte. --No la destruiré --respondió--, por amor a los veinte. 32 Volvió Abraham a decir: --No se enoje ahora mi Seńor; solo hablaré esta vez: quizá se encuentren allí diez. --No la destruiré --respondió Jehová--, por amor a los diez.* Ante la imposibilidad de asegurarse una descendencia por los medios comunes, las hijas de Lot toman medidas extraordinarias para evitar la extinción de su raza (cf. Is 4.1). Este deseo de sobrevivir a cualquier precio, y al margen de toda preocupación moral, es la única nota positiva en la acción que ellas realizan.33 Luego que acabó de hablar a Abraham, Jehová se fue y Abraham volvió a su lugar.
Promesa del nacimiento de Isaac
Destrucción de Sodoma y Gomorra
1 Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Al verlos, Lot se levantó a recibirlos, se inclinó hacia el suelo** Los dos ángeles: Véase Gn 18.2 n.Sodoma: Véanse Gn 10.19 n.; 13.10 nota c.2 y les dijo: --Ahora, mis seńores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo para alojaros y lavar vuestros pies. Por la mańana os levantaréis y seguiréis vuestro camino. Ellos respondieron: --No, esta noche nos quedaremos en la calle. 3 Pero Lot porfió tanto con ellos que fueron con él y entraron en su casa. Allí les hizo banquete, coció panes sin levadura y comieron.* Cf. Gn 18.3-8.4 Pero, antes que se acostaran, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo, desde el más joven hasta el más viejo. 5 Y llamaron a Lot, gritando: --żDónde están los hombres que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.* Conozcamos: es decir, Tengamos relación sexual con ellos. La pretensión de los habitantes de Sodoma incluye dos delitos: la perversión sexual y la violación de la ley de la hospitalidad. Acerca del primero de estos pecados, cf. Lv 18.22; 20.13; Dt 23.17-18; Ro 1.26-27.6 Entonces Lot salió a ellos a la puerta, cerró la puerta tras sí 7 y dijo: --Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. 8 Mirad, yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las traeré y podréis hacer con ellas lo que bien os parezca; solamente que a estos varones no les hagáis nada, ya que han venido al amparo de mi tejado.* De acuerdo con las costumbres del antiguo Oriente, la obligación de proteger la vida de un huésped era aun más importante que el honor de una mujer. Cf. Jue 19.23-24.9 Ellos respondieron: --ˇQuítate de ahí! Y ańadieron: --Vino este extrańo para habitar entre nosotros, ży habrá de erigirse en juez? Ahora te trataremos peor que a ellos. Enseguida comenzaron a forcejear con Lot, y se acercaron para romper la puerta. 10 Pero los huéspedes alargaron la mano, metieron a Lot en la casa con ellos y cerraron la puerta. 11 Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa los hirieron con ceguera, desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.* Cf. 2 R 6.18.12 Después dijeron los huéspedes a Lot: --żTienes aquí alguno más? Saca de este lugar a tus yernos, hijos e hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, 13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra la gente de esta ciudad ha subido de punto delante de Jehová. Por tanto, Jehová nos ha enviado a destruirla. 14 Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: --ˇLevantaos, salid de este lugar, porque Jehová va a destruir esta ciudad! Pero sus yernos pensaron que bromeaba. 15 Y al rayar el alba los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: --Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.
Abraham intercede por Sodoma
16 Como él se demoraba, los varones los asieron de la mano, a él, a su mujer y a sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.* 2 P 2.7.17 Cuando ya estaban fuera, le dijeron: --Escapa por tu vida; no mires atrás ni te detengas en ningún lugar de esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. 18 Pero Lot les dijo: --No, yo os ruego, seńores míos. 19 Vuestro siervo ha hallado gracia en vuestros ojos y habéis tenido mucha misericordia conmigo al salvarme la vida, pero no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal y muera. 20 Cerca de aquí hay una pequeńa ciudad, a la cual puedo huir. Dejadme ir allá (żno es en verdad pequeńa?) y salvaré mi vida. 21 Uno de ellos le respondió: --También he escuchado tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. 22 Date prisa y escápate allá, porque nada podré hacer hasta que hayas llegado. Por eso fue llamado Zoar el nombre de la ciudad.* El nombre Zoar y la palabra hebrea que significa pequeńa tienen un sonido semejante.23 El sol salía sobre la tierra cuando Lot llegó a Zoar. 24 Entonces Jehová hizo llover desde los cielos azufre y fuego sobre Sodoma y sobre Gomorra;* Azufre y fuego: Esta es una expresión que se emplea varias veces en el AT para designar la ejecución del juicio de Dios (Dt 29.23; Sal 11.6; Ez 38.21-22) y, por esto, no pueden sacarse de ella conclusiones acerca del modo como se produjo la catástrofe.25 y destruyó las ciudades y toda aquella llanura, con todos los habitantes de aquellas ciudades y el fruto de la tierra.* Cf. Mt 10.15; 11.23-24; Lc 10.12; 17.29; 2 P 2.6; Jud 7.26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.* Cf. Lc 7.32. Cerca de la costa sur del Mar Muerto hay grandes depósitos de sal, que a veces forman figuras grotescas. Es inútil tratar de identificar la figura de la mujer de Lot con algunos de estos bloques, como se ha pretendido algunas veces.27 Subió Abraham por la mańana al lugar donde había estado delante de Jehová. 28 Miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura, y vio que el humo subía de la tierra como el humo de un horno. 29 Así, cuando Dios destruyó las ciudades de la llanura, se acordó de Abraham, y sacó a Lot de en medio de la destrucción con que asoló las ciudades donde Lot estaba. 30 Pero Lot subió de Zoar y habitó en el monte, junto a sus dos hijas, porque tuvo miedo de quedarse en Zoar. Él y sus dos hijas habitaron en una cueva. 31 Entonces la mayor dijo a la menor: --Nuestro padre es viejo y no queda hombre en la tierra que se una a nosotras, conforme a la costumbre de toda la tierra. 32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre; durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre descendencia.* Ante la imposibilidad de asegurarse una descendencia por los medios comunes, las hijas de Lot toman medidas extraordinarias para evitar la extinción de su raza (cf. Is 4.1). Este deseo de sobrevivir a cualquier precio, y al margen de toda preocupación moral, es la única nota positiva en la acción que ellas realizan.33 Dieron a beber vino a su padre aquella noche, y entró la mayor y durmió con su padre; pero él no sintió cuándo se acostó ella ni cuándo se levantó. 34 Al día siguiente dijo la mayor a la menor: --Yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra tú y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia. 35 Dieron, pues, a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor y durmió con él; pero él no echó de ver cuándo se acostó ella ni cuándo se levantó. 36 Las dos hijas de Lot concibieron de su padre. 37 La mayor dio a luz un hijo, y le puso por nombre Moab, el cual es padre de los actuales moabitas. 38 La menor también dio a luz un hijo, y llamó su nombre Ben-ammi, el cual es padre de los actuales amonitas.** Ben-ammi significa, en hebreo, hijo de mi pueblo; esta expresión tiene un sonido parecido a bené-Amón, que en hebreo significa hijos de Amón, es decir, amonitas.Los moabitas y amonitas habitaban en la región situada al este del Mar Muerto; se los consideraba descendientes de Lot y, por lo tanto, emparentados con los israelitas (cf. Dt 2.9,19). Sin embargo, sus relaciones con Israel no fueron amistosas (cf., p.e., Nm 22--24; Jue 3.12-14,26-30; 10.6--11.33). Por eso el presente relato, al mismo tiempo que los relaciona con la raza de Abraham, asocia sus orígenes con un acto incestuoso.
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