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Génesis 15 15 de 50 capítulos

La promesa de un hijo

1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: --No temas, Abram, yo soy tu escudo, y tu recompensa será muy grande.* Tu escudo: es decir, tu protector. Véase Sal 3.3 n.2 Respondió Abram: --Seńor Jehová, żqué me darás, si no me has dado hijos y el mayordomo de mi casa es ese Eliezer, el damasceno? 3 Dijo también Abram: --Como no me has dado prole, mi heredero será un esclavo nacido en mi casa.* Abram se lamenta ante Jehová porque no ha tenido hijos y el heredero de sus bienes, de acuerdo con las costumbres de la época, será Eliezer, el mayordomo. En respuesta, el Seńor le confirma sus promesas (v. 5) y establece con él un pacto (v. 18). Véase Gn 12.2 n.4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: --No te heredará este, sino que un hijo tuyo será el que te herede. 5 Entonces lo llevó fuera y le dijo: --Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas, si es que las puedes contar. Y ańadió: --Así será tu descendencia.* Ro 4.18; Heb 11.12.6 Abram creyó a Jehová y le fue contado por justicia.* Creyó a Jehová: La fe de Abram es un acto de entrega personal a Dios y de plena confianza en su promesa (Ro 4.3,9,22; Gl 3.6; Stg 2.23). Y le fue contado por justicia: La justicia que Dios le reconoce a Abraham depende enteramente de la fe, y no de las obras de la Ley, pues esta aún no había sido promulgada (cf. Gl 3.17). Por eso, Pablo, hablando de la fe necesaria para alcanzar la salvación, pone a Abraham como modelo y ejemplo (Ro 4; Gl 3.6-20). Véase Sal 106.31 n.7 Jehová le dijo: --Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos para darte a heredar esta tierra. 8 Abram respondió: --Seńor Jehová, żen qué conoceré que la he de heredar? 9 Jehová le dijo: --Tráeme una becerra de tres ańos, una cabra de tres ańos y un carnero de tres ańos; y una tórtola y un palomino.* Estos animales son los elementos necesarios para la celebración de una antigua ceremonia, que tenía lugar cuando se concertaba una alianza. Los animales sacrificados se partían por la mitad (v. 10), y los contratantes pasaban entre las dos mitades pronunciando un juramento o una fórmula de imprecación. Los animales partidos por la mitad eran, a su vez, el símbolo de la suerte que ellos mismos correrían si faltaban al compromiso contraído. Cf. Jer 34.18-19.10 Tomó Abram todos estos animales, los partió por la mitad y puso cada mitad enfrente de la otra; pero no partió las aves. 11 Y descendían aves de rapińa sobre los cuerpos muertos, pero Abram las ahuyentaba. 12 A la caída del sol cayó sobre Abram un profundo sopor, y el temor de una gran oscuridad cayó sobre él.* Cayó sobre Abram un profundo sopor: Este profundo sopor recuerda el de Adán (Gn 2.21). El texto hebreo emplea en ambos casos la misma palabra. Cf. Job 4.13.13 Entonces Jehová le dijo: --Ten por cierto que tu descendencia habitará en tierra ajena, será esclava allí y será oprimida cuatrocientos ańos.* Alusión a la esclavitud de los israelitas en Egipto. Cf. Ex 1.1-14; 12.40-41; Hch 7.6.14 Pero también a la nación a la cual servirán juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza.* Cf. Hch 7.6-7.15 Tú, en tanto, te reunirás en paz con tus padres y serás sepultado en buena vejez. 16 Y tus descendientes volverán acá en la cuarta generación, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la maldad del amorreo.* Amorreo: término que aquí se emplea para designar a los antiguos pobladores de Canaán, antes de la formación del pueblo de Israel. La maldad del amorreo: Cf. Ex 23.23-24; 34.11-16.17 Cuando se puso el sol y todo estaba oscuro, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos.* El horno y la antorcha representan la presencia de Dios, el cual se compromete, con juramento, a mantener la promesa hecha a Abraham.18 Aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: --A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el Éufrates:* El río de Egipto: no el Nilo, sino el llamado también arroyo de Egipto (Jos 15.4), hoy el-Arish, al sudoeste de Palestina, cerca de la costa del Mediterráneo. El Éufrates: Véase Gn 2.10-14 n. Estos ríos marcaban los límites teóricos de la Tierra prometida y coinciden en principio con los seńalados en Dt 11.24; 1 R 4.21.19 la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, 20 los heteos, los ferezeos, los refaítas, 21 los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.* Esta lista enumera los pueblos de Palestina antes de la llegada de los israelitas; se asemeja a las de Ex 3.8,17; 13.5; 23.23,28; 33.2; 34.11; Dt 7.1; 20.17; Jos 3.10.