Descendientes de los hijos de Noé
La torre de Babel
2. HISTORIA DE LOS PATRIARCAS (12.1--50.26)
Llamamiento de Abram
1 Estos son los descendientes de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes nacieron hijos después del diluvio.** Jehová había dicho a Abram: Esta irrupción totalmente imprevista de la palabra de Dios hace que la historia del mundo entre en una nueva etapa. De la humanidad sumergida en el pecado (cf. Gn 6.5), Dios va a formar un pueblo nuevo que comienza con Abraham (Gn 17.5).Hch 7.2-3.2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.* La promesa hecha a Abram es el hilo conductor de la historia patriarcal narrada en el libro del Génesis. En los caps. siguientes, esta promesa va a confirmarse una y otra vez, con sus dos elementos esenciales: una descendencia numerosa (Gn 13.16; 15.5; 17.6; 22.17-18; 26.4; 28.14) y la posesión de la tierra en la que Abraham, Isaac y Jacob vivieron como extranjeros (Gn 15.18-21; 26.3; 28.15; 50.24). Véase Ex 1.7 nota e.3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.** Las palabras claves de esta promesa divina son bendecir, bendición y benditas, que aparecen cinco veces en solo dos v. La bendición prometida a Abram y, a través de él, al pueblo de Israel y a la humanidad entera, está destinada a destruir la maldición que el pecado de los seres humanos hizo recaer sobre la tierra (Gn 3.17; cf. 4.11; 5.29; 8.21; 9.25).Cf. Hch 3.25; Gl 3.8. También Gn 18.18; 22.18; 26.4; 28.14.4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.* Como Jehová le dijo: Por su prontitud en obedecer a la palabra de Dios (cf. v. 4), Abraham llegó a ser el padre y modelo de todos los creyentes (cf. Ro 4.11-12; Heb 11.8-10).5 De estos se poblaron las costas, cada cual según su lengua, conforme a sus linajes y naciones. 6 Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.* Siquem: antigua ciudad de Palestina, situada entre los montes Ebal y Gerizim (véase Dt 11.29-30 n.). Antes que los israelitas la conquistaran, había sido un importante centro político y religioso de los cananeos. La encina de More era un árbol o un pequeńo bosque que servía como lugar de culto (cf. Gn 35.4; Dt 11.30; Jos 24.26). Es posible que sea el mismo árbol sagrado que en Jue 9.37 recibe el nombre de encina de los Adivinos.7 Los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán.* Cf. Hch 7.5; Gl 3.16.8 Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.* Bet-el, nombre que en hebreo significa casa de Dios (Gn 28.19), era otro centro religioso de los cananeos, a unos 15 km. al norte de Jerusalén. En tiempos de la monarquía israelita, desempeńó un papel importante, porque allí se encontraba uno de los principales santuarios del reino del Norte (1 R 12.28-30; Am 7.13).9 Este fue vigoroso cazador delante de Jehová, por lo cual se dice: «Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová».** Avanzando poco a poco: lit. yendo y quitando estacas (de las tiendas de campańa), es decir, haciendo escalas.El Neguev es la zona desértica que se extiende al sur de Palestina. Véase Abd v. 19-20 nota w.
Descendientes de Sem
Abram en Egipto
10 Y fueron cabeceras de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, ciudades en la tierra de Sinar.** En Palestina, las cosechas dependen de las lluvias (cf. Dt 11.10-12). El AT alude frecuentemente al hambre que sufría aquella región a causa de sequías prolongadas (Gn 26.1; 43.1; 47.4; Rt 1.1; 2 R 4.38).En Egipto las cosechas eran regulares y seguras, porque las crecidas del río Nilo inundaban periódicamente los campos de cultivo. Documentos egipcios antiguos atestiguan que cuando había hambre en Canaán, muchos extranjeros iban a Egipto a comprar trigo, y a veces a instalarse allí como refugiados. Cf. Gn 47.3-4.11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala 12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande. 13 Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim, 14 a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.ń 10.14Patrusim: es decir, habitantes de Patros, en el alto Egipto, al sur de Menfis. Cf. Is 11.11; Jer 44.1,15. Acerca de los filisteos, véanse Jos 13.3 nota c; Jer 47.4 nota e. 15 Canaán engendró a Sidón, su primogénito, a Het,* El faraón: Véase Ex 1.11 nota j.16 al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, 17 al heveo, al araceo, al sineo, 18 al arvadeo, al zemareo y al hamateo; y después se dispersaron las familias de los cananeos.* El texto no dice cómo se enteró el faraón de que Sara era la esposa de Abram. Compárese este v. con Gn 20.3; 26.8.19 El territorio de los cananeos iba desde Sidón, en dirección a Gerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboim, hasta Lasa. 20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, sus lenguas, territorios y naciones. 21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet. 22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. 23 Los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas. 24 Arfaxad engendró a Sala, y Sala engendró a Heber. 25 A Heber le nacieron dos hijos: el primero tuvo por nombre Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y su hermano se llamó Joctán. 26 Joctán engendró a Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera,
Descendientes de Taré
27 Adoram, Uzal, Dicla,* Abram: Véase Gn 17.5 nota d.28 Obal, Abimael, Seba,* Ur: Se trata, muy probablemente, de una de las ciudades más antiguas al sur de Mesopotamia, cerca de la desembocadura del Éufrates en el golfo Pérsico. En la Biblia se la llama Ur de los caldeos (v. 28,31), porque varios siglos después de Abraham, entre los ańos 600 y 539 a.C., estuvo bajo el dominio de los caldeos, pueblo semita que hablaba un dialecto arameo. La Luna era el principal dios de la ciudad.29 Ofir, Havila y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán. 30 Y la tierra en que habitaron iba desde Mesa, en dirección de Sefar, hasta la región montańosa del oriente.* Sarai: Véase Gn 17.15 n.31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, sus lenguas, sus territorios y naciones.** Harán: ciudad de la alta Mesopotamia donde, lo mismo que en Ur, se rendía culto a la Luna. En esta región se encontraban algunas tribus arameas emparentadas con Abraham. Cf. Gn 24.La familia de Taré emprende una migración que va a cubrir toda la región conocida con el nombre de la Medialuna fértil: desde Ur de los caldeos hasta el Neguev y Egipto (Gn 12.9-10), pasando por Harán, en la alta Mesopotamia. El texto bíblico no dice por qué Taré decidió abandonar la ciudad de Ur ni por qué se detuvo en Harán. La partida de Abraham, por el contrario, está determinada por una orden expresa de Jehová (cf. Gn 12.1-3).32 Estos son los linajes de los hijos de Noé según sus descendencias y naciones. De estos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio.
Descendientes de los hijos de Noé
La torre de Babel
2. HISTORIA DE LOS PATRIARCAS (12.1--50.26)
Llamamiento de Abram
1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.** Jehová había dicho a Abram: Esta irrupción totalmente imprevista de la palabra de Dios hace que la historia del mundo entre en una nueva etapa. De la humanidad sumergida en el pecado (cf. Gn 6.5), Dios va a formar un pueblo nuevo que comienza con Abraham (Gn 17.5).Hch 7.2-3.2 Aconteció que cuando salieron de oriente hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.* La promesa hecha a Abram es el hilo conductor de la historia patriarcal narrada en el libro del Génesis. En los caps. siguientes, esta promesa va a confirmarse una y otra vez, con sus dos elementos esenciales: una descendencia numerosa (Gn 13.16; 15.5; 17.6; 22.17-18; 26.4; 28.14) y la posesión de la tierra en la que Abraham, Isaac y Jacob vivieron como extranjeros (Gn 15.18-21; 26.3; 28.15; 50.24). Véase Ex 1.7 nota e.3 Un día se dijeron unos a otros: «Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego». Así el ladrillo les sirvió en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.** Las palabras claves de esta promesa divina son bendecir, bendición y benditas, que aparecen cinco veces en solo dos v. La bendición prometida a Abram y, a través de él, al pueblo de Israel y a la humanidad entera, está destinada a destruir la maldición que el pecado de los seres humanos hizo recaer sobre la tierra (Gn 3.17; cf. 4.11; 5.29; 8.21; 9.25).Cf. Hch 3.25; Gl 3.8. También Gn 18.18; 22.18; 26.4; 28.14.4 Después dijeron: «Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéramos esparcidos sobre la faz de toda la tierra».* Como Jehová le dijo: Por su prontitud en obedecer a la palabra de Dios (cf. v. 4), Abraham llegó a ser el padre y modelo de todos los creyentes (cf. Ro 4.11-12; Heb 11.8-10).5 Jehová descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 6 Y dijo Jehová: «El pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; han comenzado la obra y nada los hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.* Siquem: antigua ciudad de Palestina, situada entre los montes Ebal y Gerizim (véase Dt 11.29-30 n.). Antes que los israelitas la conquistaran, había sido un importante centro político y religioso de los cananeos. La encina de More era un árbol o un pequeńo bosque que servía como lugar de culto (cf. Gn 35.4; Dt 11.30; Jos 24.26). Es posible que sea el mismo árbol sagrado que en Jue 9.37 recibe el nombre de encina de los Adivinos.7 Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compańero».* Cf. Hch 7.5; Gl 3.16.8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.* Bet-el, nombre que en hebreo significa casa de Dios (Gn 28.19), era otro centro religioso de los cananeos, a unos 15 km. al norte de Jerusalén. En tiempos de la monarquía israelita, desempeńó un papel importante, porque allí se encontraba uno de los principales santuarios del reino del Norte (1 R 12.28-30; Am 7.13).9 Por eso se la llamó Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.** Avanzando poco a poco: lit. yendo y quitando estacas (de las tiendas de campańa), es decir, haciendo escalas.El Neguev es la zona desértica que se extiende al sur de Palestina. Véase Abd v. 19-20 nota w.
Descendientes de Sem
Abram en Egipto
10 Estos son los descendientes de Sem: Sem, de edad de cien ańos engendró a Arfaxad, dos ańos después del diluvio.** En Palestina, las cosechas dependen de las lluvias (cf. Dt 11.10-12). El AT alude frecuentemente al hambre que sufría aquella región a causa de sequías prolongadas (Gn 26.1; 43.1; 47.4; Rt 1.1; 2 R 4.38).En Egipto las cosechas eran regulares y seguras, porque las crecidas del río Nilo inundaban periódicamente los campos de cultivo. Documentos egipcios antiguos atestiguan que cuando había hambre en Canaán, muchos extranjeros iban a Egipto a comprar trigo, y a veces a instalarse allí como refugiados. Cf. Gn 47.3-4.11 Vivió Sem, después que engendró a Arfaxad, quinientos ańos, y engendró hijos e hijas. 12 Arfaxad vivió treinta y cinco ańos, y engendró a Sala. 13 Vivió Arfaxad, después que engendró a Sala, cuatrocientos tres ańos, y engendró hijos e hijas. 14 Sala vivió treinta ańos, y engendró a Heber. 15 Vivió Sala, después que engendró a Heber, cuatrocientos tres ańos, y engendró hijos e hijas.* El faraón: Véase Ex 1.11 nota j.16 Heber vivió treinta y cuatro ańos, y engendró a Peleg. 17 Vivió Heber, después que engendró a Peleg, cuatrocientos treinta ańos, y engendró hijos e hijas. 18 Peleg vivió treinta ańos, y engendró a Reu.* El texto no dice cómo se enteró el faraón de que Sara era la esposa de Abram. Compárese este v. con Gn 20.3; 26.8.19 Vivió Peleg, después que engendró a Reu, doscientos nueve ańos, y engendró hijos e hijas. 20 Reu vivió treinta y dos ańos, y engendró a Serug. 21 Vivió Reu, después que engendró a Serug, doscientos siete ańos, y engendró hijos e hijas. 22 Serug vivió treinta ańos, y engendró a Nacor. 23 Vivió Serug, después que engendró a Nacor, doscientos ańos, y engendró hijos e hijas. 24 Nacor vivió veintinueve ańos, y engendró a Taré. 25 Vivió Nacor, después que engendró a Taré, ciento diecinueve ańos, y engendró hijos e hijas. 26 Taré vivió setenta ańos, y engendró a Abram, a Nacor y a Harán.
Descendientes de Taré
27 Estos son los descendientes de Taré: Taré engendró a Abram, a Nacor y a Harán, y Harán engendró a Lot.* Abram: Véase Gn 17.5 nota d.28 Harán murió antes que su padre Taré en Ur de los caldeos, la tierra donde había nacido.* Ur: Se trata, muy probablemente, de una de las ciudades más antiguas al sur de Mesopotamia, cerca de la desembocadura del Éufrates en el golfo Pérsico. En la Biblia se la llama Ur de los caldeos (v. 28,31), porque varios siglos después de Abraham, entre los ańos 600 y 539 a.C., estuvo bajo el dominio de los caldeos, pueblo semita que hablaba un dialecto arameo. La Luna era el principal dios de la ciudad.29 Abram y Nacor tomaron para sí mujeres; el nombre de la mujer de Abram era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca. 30 Pero Sarai era estéril y no tenía hijos.* Sarai: Véase Gn 17.15 n.31 Tomó Taré a su hijo Abram, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai, su nuera, mujer de su hijo Abram, y salió con ellos de Ur de los caldeos para ir a la tierra de Canaán. Pero cuando llegaron a Harán se quedaron allí.** Harán: ciudad de la alta Mesopotamia donde, lo mismo que en Ur, se rendía culto a la Luna. En esta región se encontraban algunas tribus arameas emparentadas con Abraham. Cf. Gn 24.La familia de Taré emprende una migración que va a cubrir toda la región conocida con el nombre de la Medialuna fértil: desde Ur de los caldeos hasta el Neguev y Egipto (Gn 12.9-10), pasando por Harán, en la alta Mesopotamia. El texto bíblico no dice por qué Taré decidió abandonar la ciudad de Ur ni por qué se detuvo en Harán. La partida de Abraham, por el contrario, está determinada por una orden expresa de Jehová (cf. Gn 12.1-3).32 Y fueron los días de Taré doscientos cinco ańos, y murió Taré en Harán.
Descendientes de los hijos de Noé
La torre de Babel
2. HISTORIA DE LOS PATRIARCAS (12.1--50.26)
Llamamiento de Abram
1 Jehová había dicho a Abram: «Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.** Jehová había dicho a Abram: Esta irrupción totalmente imprevista de la palabra de Dios hace que la historia del mundo entre en una nueva etapa. De la humanidad sumergida en el pecado (cf. Gn 6.5), Dios va a formar un pueblo nuevo que comienza con Abraham (Gn 17.5).Hch 7.2-3.2 Haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición.* La promesa hecha a Abram es el hilo conductor de la historia patriarcal narrada en el libro del Génesis. En los caps. siguientes, esta promesa va a confirmarse una y otra vez, con sus dos elementos esenciales: una descendencia numerosa (Gn 13.16; 15.5; 17.6; 22.17-18; 26.4; 28.14) y la posesión de la tierra en la que Abraham, Isaac y Jacob vivieron como extranjeros (Gn 15.18-21; 26.3; 28.15; 50.24). Véase Ex 1.7 nota e.3 Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra».** Las palabras claves de esta promesa divina son bendecir, bendición y benditas, que aparecen cinco veces en solo dos v. La bendición prometida a Abram y, a través de él, al pueblo de Israel y a la humanidad entera, está destinada a destruir la maldición que el pecado de los seres humanos hizo recaer sobre la tierra (Gn 3.17; cf. 4.11; 5.29; 8.21; 9.25).Cf. Hch 3.25; Gl 3.8. También Gn 18.18; 22.18; 26.4; 28.14.4 Se fue Abram, como Jehová le dijo, y con él marchó Lot. Tenía Abram setenta y cinco ańos de edad cuando salió de Harán.* Como Jehová le dijo: Por su prontitud en obedecer a la palabra de Dios (cf. v. 4), Abraham llegó a ser el padre y modelo de todos los creyentes (cf. Ro 4.11-12; Heb 11.8-10).5 Tomó, pues, Abram a Sarai, su mujer, y a Lot, hijo de su hermano, y todos los bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán. Llegaron a Canaán, 6 y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, donde está la encina de More. El cananeo vivía entonces en la tierra.* Siquem: antigua ciudad de Palestina, situada entre los montes Ebal y Gerizim (véase Dt 11.29-30 n.). Antes que los israelitas la conquistaran, había sido un importante centro político y religioso de los cananeos. La encina de More era un árbol o un pequeńo bosque que servía como lugar de culto (cf. Gn 35.4; Dt 11.30; Jos 24.26). Es posible que sea el mismo árbol sagrado que en Jue 9.37 recibe el nombre de encina de los Adivinos.7 Y se apareció Jehová a Abram, y le dijo: «A tu descendencia daré esta tierra». Y edificó allí un altar a Jehová, quien se le había aparecido.* Cf. Hch 7.5; Gl 3.16.8 De allí pasó a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda entre Bet-el al occidente y Hai al oriente; edificó en ese lugar un altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová.* Bet-el, nombre que en hebreo significa casa de Dios (Gn 28.19), era otro centro religioso de los cananeos, a unos 15 km. al norte de Jerusalén. En tiempos de la monarquía israelita, desempeńó un papel importante, porque allí se encontraba uno de los principales santuarios del reino del Norte (1 R 12.28-30; Am 7.13).9 Luego Abram partió de allí, avanzando poco a poco hacia el Neguev.** Avanzando poco a poco: lit. yendo y quitando estacas (de las tiendas de campańa), es decir, haciendo escalas.El Neguev es la zona desértica que se extiende al sur de Palestina. Véase Abd v. 19-20 nota w.
Descendientes de Sem
Abram en Egipto
10 Hubo entonces hambre en la tierra; y descendió Abram a Egipto para vivir allí, porque era mucha el hambre en la tierra.** En Palestina, las cosechas dependen de las lluvias (cf. Dt 11.10-12). El AT alude frecuentemente al hambre que sufría aquella región a causa de sequías prolongadas (Gn 26.1; 43.1; 47.4; Rt 1.1; 2 R 4.38).En Egipto las cosechas eran regulares y seguras, porque las crecidas del río Nilo inundaban periódicamente los campos de cultivo. Documentos egipcios antiguos atestiguan que cuando había hambre en Canaán, muchos extranjeros iban a Egipto a comprar trigo, y a veces a instalarse allí como refugiados. Cf. Gn 47.3-4.11 Y aconteció que cuando estaba próximo a entrar en Egipto, dijo a Sarai, su mujer: «Sé que eres mujer de hermoso aspecto; 12 en cuanto te vean los egipcios, dirán: “Es su mujer”. Entonces me matarán a mí, y a ti te dejarán con vida. 13 Di, pues, que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya; así, gracias a ti, salvaré mi vida».ń 12.13Mi hermana: Véase Gn 26.6-11 n. 14 Aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy hermosa. 15 También la vieron los príncipes del faraón, quienes la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa del faraón.* El faraón: Véase Ex 1.11 nota j.16 Este trató bien por causa de ella a Abram, que tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos. 17 Pero Jehová hirió al faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai, mujer de Abram. 18 Entonces el faraón llamó a Abram, y le dijo: «żQué es esto que has hecho conmigo? żPor qué no me declaraste que era tu mujer?* El texto no dice cómo se enteró el faraón de que Sara era la esposa de Abram. Compárese este v. con Gn 20.3; 26.8.19 żPor qué dijiste: “Es mi hermana”, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, aquí está tu mujer; tómala y vete». 20 Y el faraón ordenó a su gente que escoltara a Abram y a su mujer, con todo lo que tenía.
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