Lamentación sobre los príncipes%de Israel
1 »Levanta tú esta lamentación sobre los príncipes de Israel. 2 Dirás:
»“ˇCómo se echó entre los leones%tu madre, la leona!
Entre los leoncillos crió sus cachorros.
3 Ella hizo subir uno de sus cachorros,
que llegó a ser un leoncillo
y aprendió a arrebatar la presa
y a devorar a seres humanos.
4 Las naciones oyeron de él;
fue tomado en la trampa de ellas,
y lo llevaron con grillos
a la tierra de Egipto.
* Estos v. aluden al faraón Necao y a la deportación de Joacaz a Egipto (2 R 23.33-35; Jer 22.10-12).5 Viendo ella que había esperado%demasiado tiempo
y que se perdía su esperanza,
tomó otro de sus cachorros
y lo puso por leoncillo.
6 Y él andaba entre los leones;
se hizo un leoncillo,
aprendió a arrebatar la presa,
devoró seres humanos.
7 Saqueó fortalezas y asoló ciudades.
La tierra, con cuanto había en ella,%quedó desolada
al estruendo de sus rugidos.
8 Arremetieron contra él las gentes
de las provincias de alrededor;
extendieron sobre él su red
y en el foso fue apresado.
9 Lo pusieron en una jaula%y lo encadenaron:
encadenado lo llevaron%al rey de Babilonia.
Lo pusieron en las fortalezas,
para que su voz no se oyera más%sobre los montes de Israel.
10 »Tu madre fue como una vid
plantada en medio de la vińa,%junto a las aguas,
que da fruto y echa vástagos
a causa de las muchas aguas.
11 Y ella tuvo varas fuertes,
para cetros de reyes;
elevó su estatura por encima del ramaje,
y fue vista por causa de su altura
y por la abundancia de sus sarmientos.
12 Pero fue arrancada con ira,
derribada en tierra.
El viento del este secó su fruto
y sus fuertes ramas fueron quebradas%y se secaron
consumidas por el fuego.
13 Ahora está plantada en el desierto,
en tierra de sequedad y de aridez.
14 Y de la vara de sus ramas ha salido fuego
que ha consumido su fruto,
y no ha quedado en ella vara fuerte
para cetro de reyes”. »Una lamentación es esta, y de lamentación servirá».
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas