Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 El espíritu me elevó y me llevó a la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente; y he aquí, a la entrada de la puerta, veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jaazanías hijo de Azur, y a Pelatías hijo de Benaía, jefes del pueblo. 2 Me dijo: «Hijo de hombre, estos son los hombres que maquinan perversidad y dan en esta ciudad mal consejo. 3 Ellos dicen: “No será tan pronto; edifiquemos casas; esta será la olla, y nosotros la carne”. 4 Por tanto, profetiza contra ellos, ˇprofetiza, hijo de hombre!».* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Vino sobre mí el espíritu de Jehová y me dijo: «Di: “Así ha dicho Jehová: Así habéis hablado, casa de Israel, y las cosas que suben a vuestro espíritu yo las he entendido. 6 Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad; habéis llenado de muertos sus calles. 7 Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: Vuestros muertos que habéis puesto en medio de ella, ellos son la carne y ella es la olla; pero yo os sacaré a vosotros de en medio de ella. 8 A la espada habéis temido, y la espada traeré sobre vosotros, dice Jehová, el Seńor. 9 Os sacaré de en medio de ella, os entregaré en manos de extrańos y haré juicios entre vosotros. 10 A espada caeréis; en los límites de Israel os juzgaré, y sabréis que yo soy Jehová. 11 La ciudad no os será por olla ni vosotros seréis la carne en medio de ella; en los límites de Israel os juzgaré.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Y sabréis que yo soy Jehová; porque no habéis andado en mis estatutos ni habéis obedecido mis decretos, sino que habéis hecho según las costumbres de las naciones que os rodean”».* Cf. 2 R 16.7-19.13 Y aconteció que mientras yo profetizaba, aquel Pelatías hijo de Benaía, murió. Entonces me postré rostro a tierra y clamé a gran voz, y dije: «ˇAh, Seńor, Jehová!, żdestruirás del todo al resto de Israel?»
Promesa de restauración y renovación
14 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 15 «Hijo de hombre, tus hermanos, tus propios hermanos, los hombres de tu parentela y toda la casa de Israel, son aquellos a quienes dijeron los habitantes de Jerusalén: “Alejaos de Jehová; a nosotros es dada la tierra en posesión”. 16 Por tanto, di: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: Aunque los he arrojado lejos entre las naciones y los he esparcido por las tierras, con todo les seré por un pequeńo santuario en las tierras adonde lleguen”. 17 Di, por tanto: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: Yo os recogeré de los pueblos, os congregaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos y os daré la tierra de Israel. 18 Volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones. 19 Y les daré otro corazón y pondré en ellos un nuevo espíritu; quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis ordenanzas y guarden mis decretos y los cumplan, y sean mi pueblo y yo sea su Dios.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Pero a aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus idolatrías y de sus abominaciones, yo traigo su camino sobre sus propias cabezas, dice Jehová, el Seńor”». 22 Después alzaron los querubines sus alas, y las ruedas iban en pos de ellos y la gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos. 23 La gloria de Jehová se elevó de en medio de la ciudad y se puso sobre el monte que está al oriente de la ciudad.** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 Luego me levantó el espíritu y me volvió a llevar en visión del espíritu de Dios a la tierra de los caldeos, a donde estaban los cautivos. Y se fue de mí la visión que había visto. 25 Entonces referí a los cautivos todas las cosas que Jehová me había mostrado.
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
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Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
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Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, tú habitas en medio de una casa rebelde. Tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oir, y no oyen, porque son una casa rebelde. 3 Por tanto tú, hijo de hombre, prepárate enseres de marcha, y parte de día a la vista de ellos. Te pasarás de tu lugar a otro lugar a la vista de ellos, por si tal vez atienden, porque son una casa rebelde. 4 Sacarás tus enseres de día a la vista de ellos, como enseres para el destierro; pero tú saldrás por la tarde a la vista de ellos, como quien sale en cautiverio.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Ante sus propios ojos te abrirás paso a través de la pared, y saldrás por ella. 6 Ante sus propios ojos los llevarás sobre tus hombros, de noche los sacarás; cubrirás tu rostro y no mirarás el país, porque por seńal te he dado a la casa de Israel». 7 Yo hice como se me había mandado; saqué mis enseres de día, como enseres para el destierro, y a la tarde me abrí paso a través de la pared con mi propia mano; salí de noche, y los llevé sobre los hombros a la vista de ellos. 8 Por la mańana vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 9 «Hijo de hombre, żno te ha preguntado la casa de Israel, aquella casa rebelde: “Qué haces”? 10 Diles: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: Esta profecía se refiere al gobernante en Jerusalén y a toda la casa de Israel que está en medio de ella”. 11 Diles: “Yo soy vuestra seńal. Como yo hice, así se hará con vosotros: partiréis al destierro, en cautividad.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Y al gobernante que está en medio de ellos, lo llevarán a cuestas de noche, y saldrán. A través de la pared abrirán un paso para sacarlo por ella, y cubrirá su rostro para no ver con sus ojos el país.* Cf. 2 R 16.7-19.13 Pero yo extenderé mi red sobre él y caerá preso en mi trampa, y lo haré llevar a Babilonia, a la tierra de los caldeos; pero no la verá, y allá morirá.
Promesa de restauración y renovación
14 A todos los que estén alrededor de él para ayudarlo, y a todas sus tropas, esparciré a todos los vientos, y desenvainaré la espada en pos de ellos. 15 Y sabrán que yo soy Jehová cuando los disperse entre las naciones y los esparza por la tierra. 16 Haré que unos pocos de ellos escapen de la espada, del hambre y de la peste, para que cuenten todas sus abominaciones entre las naciones adonde lleguen. Y sabrán que yo soy Jehová”». 17 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 18 «Hijo de hombre, come tu pan con temblor y bebe tu agua con estremecimiento y con ansiedad. 19 Di al pueblo de la tierra que así ha dicho Jehová, el Seńor, sobre los habitantes de Jerusalén y sobre la tierra de Israel: “Su pan comerán con temor, y con espanto beberán su agua, porque su tierra será despojada de su plenitud por la maldad de todos los que en ella habitan. 20 Las ciudades habitadas quedarán desiertas y la tierra será asolada. Y sabréis que yo soy Jehová”».
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 22 «Hijo de hombre, żqué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de Israel, que dice: “Se van prolongando los días y desaparecerá toda visión”? 23 Diles, por tanto: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: Haré cesar este refrán y no lo repetirán más en Israel”. Diles, pues: “Se han acercado aquellos días y el cumplimiento de toda visión.** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 Porque no habrá más visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros en medio de la casa de Israel. 25 Porque yo, Jehová, hablaré, y se cumplirá la palabra que yo hable; no se tardará más, sino que en vuestros días, casa rebelde, hablaré palabra y la cumpliré, dice Jehová, el Seńor”». 26 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 27 «Hijo de hombre, ahora los de la casa de Israel dicen: “La visión que este ve es para dentro de muchos días; para lejanos tiempos profetiza este”.
Juicio contra los amonitas
28 Diles, por tanto: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová, el Seńor”».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
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Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
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Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a los que profetizan de su propio corazón: “Oíd palabra de Jehová. 3 Así ha dicho Jehová, el Seńor: ˇAy de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu y que nada han visto! 4 Como zorras en los desiertos han sido tus profetas, Israel.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel para que resista firme en la batalla en el día de Jehová. 6 Han visto vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: ‘Ha dicho Jehová’, pero Jehová no los envió. Con todo, esperan que confirme la palabra de ellos. 7 żNo habéis visto visión vana y no habéis dicho adivinación mentirosa, puesto que decís: ‘Dijo Jehová’, no habiendo yo hablado?”. 8 »Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: “Porque habéis hablado vanidad y habéis visto mentira, por eso, yo estoy contra vosotros, dice Jehová, el Seńor. 9 Mi mano estará contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira; no estarán en el consejo de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán. Y sabréis que yo soy Jehová, el Seńor. 10 Sí, por cuanto han engańado a mi pueblo, diciendo: ‘Paz’, no habiendo paz; y porque cuando uno levantaba una pared, ellos la recubrían con lodo suelto, 11 di a los recubridores que el lodo suelto se caerá: vendrá una lluvia torrencial y yo enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y un viento tempestuoso la romperá.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Y he aquí que cuando la pared haya caído, żno os preguntarán dónde está la mezcla con que la recubristeis?”.* Cf. 2 R 16.7-19.13 Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: “Haré que la rompa un viento tempestuoso con mi ira, y una lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para destruir.
Promesa de restauración y renovación
14 Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento. Caerá y seréis consumidos en medio de ella, y sabréis que yo soy Jehová. 15 Consumaré así mi furor en la pared y en los que la recubrieron con lodo suelto, y os diré que no existe la pared ni los que la recubrieron: 16 los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusalén y que vieron para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Jehová, el Seńor”. 17 »Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas. 18 Di: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: ˇAy de aquellas que cosen vendas mágicas para todas las manos y hacen velos mágicos para la cabeza de toda edad, para cazar las almas! żHabéis de cazar las almas de mi pueblo para mantener así vuestra propia vida? 19 żY habéis de profanarme en medio de mi pueblo por unos puńados de cebada y unos pedazos de pan, matando a las personas que no deben morir y dando vida a las personas que no deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha la mentira?”. 20 »Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: “Yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con las que cazáis las almas al vuelo. Yo las libraré de vuestras manos, y soltaré para que vuelen como aves las almas que cazáis al vuelo.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Romperé asimismo vuestros velos mágicos y libraré a mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más como presa en vuestra mano. Y sabréis que yo soy Jehová. 22 Por cuanto entristecisteis con mentiras el corazón del justo, al cual yo no entristecí, y fortalecisteis las manos del impío para que no se apartara de su mal camino, infundiéndole ánimo, 23 por eso, no veréis más visión vana ni practicaréis más la adivinación. Yo libraré a mi pueblo de vuestras manos. Y sabréis que yo soy Jehová”».** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.
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La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel y se sentaron delante de mí. 2 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 3 «Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro. żAcaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos? 4 Háblales, por tanto, y diles: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: Cualquier hombre de la casa de Israel que haya puesto sus ídolos en su corazón y que haya establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y que acuda al profeta, yo, Jehová, responderé al que acuda conforme a la multitud de sus ídolos,* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 para tomar a la casa de Israel por el corazón, ya que se han apartado de mí todos ellos a causa de sus ídolos”. 6 »Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice Jehová, el Seńor: Convertíos, volveos de vuestros ídolos y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones. 7 Porque cualquier hombre de la casa de Israel y de los extranjeros que habitan en Israel, que se haya apartado de andar en pos de mí, y que haya puesto sus ídolos en su corazón y haya establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y que acuda al profeta para preguntarle por mí, yo, Jehová, le responderé por mí mismo; 8 pondré mi rostro contra aquel hombre, lo pondré por seńal y por escarmiento, y lo eliminaré de en medio de mi pueblo. Y sabréis que yo soy Jehová. 9 Y cuando el profeta sea engańado y hable alguna palabra, yo, Jehová, engańé a tal profeta. Extenderé mi mano contra él y lo eliminaré de en medio de mi pueblo Israel. 10 Y llevarán ambos el castigo de su maldad: como la maldad del que consulte, así será la maldad del profeta, 11 para que la casa de Israel no se desvíe más de en pos de mí, ni se contamine más en todas sus rebeliones; y sea mi pueblo y yo sea su Dios, dice Jehová, el Seńor”».
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:* Cf. 2 R 16.7-19.13 «Hijo de hombre, cuando la tierra peque contra mí rebelándose pérfidamente, y extienda yo mi mano sobre ella, le corte el sustento de pan, envíe sobre ella hambre y extermine de ella a hombres y bestias,
Promesa de restauración y renovación
14 si estuvieran en medio de ella estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, solo ellos, por su justicia, librarían sus propias vidas, dice Jehová, el Seńor. 15 Y si yo hiciera pasar bestias feroces por la tierra y la asolaran, y quedara desolada de modo que nadie pase por allí a causa de las fieras, 16 y si estos tres hombres estuvieran en medio de ella, vivo yo, dice Jehová, el Seńor, que ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada. 17 O si yo trajera espada sobre la tierra, y dijera: “ˇEspada, pasa por la tierra!”, e hiciera exterminar de ella a hombres y bestias, 18 y si estos tres hombres estuvieran en medio de ella, vivo yo, dice Jehová, el Seńor, que no librarían a sus hijos ni a sus hijas. Ellos solos serían librados. 19 O si enviara pestilencia sobre esa tierra y derramara mi ira sobre ella con sangre, para exterminar de ella a hombres y a bestias, 20 y estuvieran en medio de ella Noé, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehová, el Seńor, que no librarían a hijo ni a hija. Solamente ellos, por su justicia, librarían sus propias vidas.
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(Ez 33. 10-20)
21 »Por lo cual, así ha dicho Jehová, el Seńor: “ˇCuánto más cuando yo envíe contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles: espada, hambre, fieras y peste, para exterminar de ellas a hombres y a bestias! 22 Sin embargo, he aquí quedará en ella un resto, hijos e hijas, que serán llevados fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, veréis su camino y sus hechos y seréis consolados del mal que hice venir sobre Jerusalén, de todas las cosas que traje sobre ella. 23 Ellos os consolarán cuando veáis su conducta y sus hechos, y comprenderéis que no sin causa hice todo lo que he hecho en ella, dice Jehová, el Seńor”».** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.
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El alma que peque, morirá
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La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
2 «Hijo de hombre,
żqué es la madera de la vid%más que cualquier otra madera?
żQué es el sarmiento%entre los árboles del bosque?
3 żTomarán de ella madera%para hacer alguna obra?
żTomarán de ella una estaca%para colgar algo en ella?
4 He aquí, es puesta en el fuego%para ser consumida.
Cuando sus dos extremos%haya consumido el fuego
y la parte de en medio se haya quemado,
żservirá para obra alguna?
* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Si cuando estaba entera%no servía para obra alguna,
żcuánto menos después que el fuego%la haya consumido%y que haya sido quemada?
żServirá más para obra alguna? 6 »Por tanto, así dice Jehová, el Seńor:
»Como a la madera de la vid%entre los árboles del bosque,
la cual entregué al fuego%para que la consumiera,
así haré a los moradores de Jerusalén.
7 Pondré mi rostro contra ellos;
aunque del fuego se escaparon,%fuego los consumirá.
Y sabréis que yo soy Jehová,
cuando ponga mi rostro contra ellos.
8 Y convertiré la tierra en desolación,
por cuanto cometieron prevaricación,
dice Jehová, el Seńor».
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Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, da a conocer a Jerusalén sus abominaciones, 3 y dile: “Así ha dicho Jehová el Seńor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue un amorreo y tu madre una hetea. 4 Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu cordón umbilical, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte ni frotada con sal, ni fuiste envuelta en pańales.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 No hubo ojo que se compadeciera de ti para hacerte algo de eso, sintiendo lástima por ti; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste. 6 »Yo pasé junto a ti y te vi sucia en tus sangres. Y cuando estabas en tus sangres te dije: ‘ˇVive!’. Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ‘ˇVive!’. 7 Te hice crecer como la hierba del campo; creciste, te hiciste grande y llegaste a ser muy hermosa. Tus pechos se habían formado y tu pelo había crecido, ˇpero estabas desnuda por completo! 8 »Pasé otra vez junto a ti y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores. Entonces extendí mi manto sobre ti y cubrí tu desnudez; te hice juramento y entré en pacto contigo, dice Jehová, el Seńor, y fuiste mía. 9 Te lavé con agua, lavé tus sangres de encima de ti y te ungí con aceite. 10 Luego te puse un vestido bordado, te calcé de tejón, te ceńí de lino y te cubrí de seda. 11 Te atavié con adornos, puse brazaletes en tus brazos y un collar en tu cuello.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Puse joyas en tu nariz, zarcillos en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza.* Cf. 2 R 16.7-19.13 Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido bordado era de lino fino y seda. Comiste flor de harina de trigo, miel y aceite. Fuiste embellecida en extremo y prosperaste hasta llegar a reinar.
Promesa de restauración y renovación
14 Tu fama se difundió entre las naciones a causa de tu belleza, que era perfecta por el esplendor que yo puse sobre ti, dice Jehová, el Seńor. 15 »Pero confiaste en tu belleza, te prostituiste a causa de tu fama y derramaste tu lujuria sobre cuantos pasaban. ˇSuya fuiste! 16 Tomaste de tus vestidos, te hiciste diversos lugares altos y fornicaste sobre ellos. ˇCosa semejante nunca había sucedido ni volverá a suceder! 17 Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata, que yo te había dado, te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas. 18 Tomaste tus vestidos de diversos colores y las cubriste, y mi aceite y mi incienso pusiste delante de ellas. 19 Mi pan también, que yo te había dado, la flor de harina, el aceite y la miel, con lo que yo te mantuve, lo pusiste delante de ellas para olor agradable; y fue así, dice Jehová, el Seńor. 20 Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fueran consumidos. żEran poca cosa tus fornicaciones,
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 que degollaste también a mis hijos y los ofreciste a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía? 22 Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda por completo, cuando estabas envuelta en tu sangre. 23 »Y sucedió que después de toda tu maldad (ˇay, ay de ti!, dice Jehová, el Seńor),** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 te edificaste lugares altos y te hiciste altar en todas las plazas. 25 En cada cabecera de camino edificaste un lugar alto e hiciste abominable tu hermosura: te ofreciste a cuantos pasaban y multiplicaste tus fornicaciones. 26 Fornicaste con los hijos de Egipto, tus vecinos, robustos de cuerpo; y aumentaste tus fornicaciones para enojarme. 27 Por tanto, he aquí que yo extendí contra ti mi mano y disminuí tu provisión ordinaria. Te entregué a la voluntad de las hijas de los filisteos, que te aborrecen y se avergüenzan de tu conducta indecente.
Juicio contra los amonitas
28 Fornicaste también con los asirios, por no haberte saciado; fornicaste con ellos y tampoco te saciaste. 29 Multiplicaste asimismo tu fornicación en la tierra de Canaán y de los caldeos, y tampoco con esto te saciaste. 30 »ˇCuán inconstante es tu corazón, dice Jehová, el Seńor, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una prostituta desvergonzada, 31 edificando tus lugares altos en cada cabecera de camino y levantando tus altares en todas las plazas! Pero no fuiste semejante a una prostituta en que menospreciaste la paga. 32 Fuiste como la mujer adúltera que en lugar de su marido recibe a extrańos. 33 A todas las prostitutas les dan regalos; pero tú diste tus regalos a todos tus amantes. Les diste presentes, para que de todas partes vinieran a ti en tus fornicaciones. 34 Y ha sucedido contigo, en tus fornicaciones, lo contrario de las demás mujeres: porque ninguno te ha solicitado para fornicar, y tú das la paga, en lugar de recibirla; por eso has sido diferente. 35 »Por tanto, prostituta, oye palabra de Jehová. 36 Así dice Jehová, el Seńor: Por cuanto han sido descubiertas tus desnudeces en tus fornicaciones, y tu vergüenza ha sido manifestada a tus amantes y a los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre de tus hijos, los cuales les diste,* Ahola y Aholiba: Véase 23.4 n.37 por eso, yo reuniré a todos tus amantes con los cuales tuviste placer, y a todos los que amaste, y también a todos los que aborreciste. Los reuniré alrededor de ti, y delante de ellos descubriré tu desnudez, y ellos verán toda tu desnudez. 38 Yo te juzgaré por las leyes de las adúlteras y de las que derraman sangre, y traeré sobre ti sangre de ira y de celos. 39 Te entregaré en manos de ellos, y ellos destruirán tus lugares altos y derribarán tus altares. Te despojarán de tus ropas, se llevarán tus hermosas alhajas y te dejarán desnuda por completo. 40 Harán subir contra ti una muchedumbre de gente, que te apedreará y te atravesará con sus espadas. 41 Incendiarán tus casas, y harán en ti juicios en presencia de muchas mujeres. Así haré que dejes de ser una prostituta y que ceses de prodigar tus favores. 42 Así saciaré mi ira sobre ti, se apartará de ti mi celo y descansaré para no volver a enojarme. 43 Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud y me provocaste a ira en todo esto, por eso, yo también traeré tu conducta sobre tu propia cabeza, dice Jehová, el Seńor; pues ni aun has pensado sobre toda tu lujuria.* Y dije... con ellos: traducción probable. Heb. oscuro.44 »He aquí, todo el que usa de refranes te aplicará a ti el refrán que dice: ‘Cual la madre, tal la hija’.* Ahola y Aholiba: Véase 23.4 n.
Profecía contra el Neguev
45 Hija eres tú de tu madre, que desechó a su marido y a sus hijos; y hermana eres de tus hermanas, que desecharon a sus maridos y a sus hijos; vuestra madre fue una hetea y vuestro padre un amorreo.* Cf. Gn 9.6; Lv 20.10.46 Tu hermana mayor es Samaria, ella y sus hijas, que habitan al norte de ti; y tu hermana menor es Sodoma con sus hijas, la cual habita al sur de ti. 47 Ni aun anduviste en sus caminos ni hiciste según sus abominaciones; antes, como si esto fuera poco, y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos. 48 Vivo yo, dice Jehová, el Seńor, que tu hermana Sodoma y sus hijas no han hecho como hiciste tú y tus hijas. 49 Esta fue la maldad de Sodoma, tu hermana: soberbia, pan de sobra y abundancia de ocio tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del necesitado. 50 Se llenaron de soberbia e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi, las quité. 51 Sin embargo, Samaria no cometió ni la mitad de tus pecados; porque tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y has justificado a tus hermanas con todas las abominaciones que hiciste. 52 Tú también, que juzgaste a tus hermanas, lleva tu vergüenza en los pecados que cometiste, más abominables que los de ellas. ˇMás justas son que tú! Avergüénzate, pues, tú también, y carga con tu ignominia, por cuanto has justificado a tus hermanas. 53 »Yo, pues, haré volver a sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y haré volver los cautivos de tus cautiverios entre ellas, 54 para que cargues con tu ignominia y te avergüences de todo lo que has hecho, siendo tú motivo de consuelo para ellas. 55 Tus hermanas: Sodoma con sus hijas y Samaria con sus hijas, volverán a su primer estado. También tú y tus hijas volveréis a vuestro primer estado. 56 Tu hermana Sodoma no era digna de mención en tu boca en el tiempo de tus soberbias, 57 antes que tu maldad fuera descubierta. Así también, ahora llevas tú la afrenta de las hijas de Siria y de todas las hijas de los filisteos, las cuales por todos lados te desprecian. 58 Sufre tú el castigo de tu lujuria y de tus abominaciones, dice Jehová. 59 »Pero aún más ha dicho Jehová, el Seńor: Yo no haré contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto. 60 Antes bien, yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto eterno. 61 Te acordarás de tu conducta, y te avergonzarás cuando recibas a tus hermanas, las mayores que tú y las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas, aunque no por tu pacto, 62 sino por mi pacto que confirmaré contigo. Y sabrás que yo soy Jehová; 63 para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca, a causa de tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste, dice Jehová, el Seńor”».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, propón una figura y narra una parábola a la casa de Israel. 3 Dirás: “Así ha dicho Jehová, el Seńor:
»Una gran águila,
de grandes alas y largos miembros,
llena de plumas de diversos colores,
vino al Líbano
y tomó el cogollo de un cedro.
4 Arrancó el principal de sus renuevos,
lo llevó a tierra de mercaderes
y lo puso en una ciudad de comerciantes.
* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Tomó también de la simiente de la tierra
y la puso en un campo%bueno para sembrar.
La plantó junto a aguas abundantes,
a manera de un sauce.
6 Brotó, se hizo una vid
de mucho ramaje y poca altura;
sus ramas miraban al águila
y sus raíces estaban debajo de ella.
Así que se convirtió en una vid
que hizo sarmientos y echó mugrones.
7 »Había también otra gran águila,
de grandes alas y espeso plumaje.
Y he aquí, la vid llevó hacia ella sus raíces
y extendió hacia ella sus ramas,
para ser regada por ella
por los surcos de su plantío.
8 En un buen campo,%junto a muchas aguas, fue plantada,
para que echara ramas y diera fruto,
y para que fuera vid robusta”. 9 »Diles: “Así ha dicho Jehová, el Seńor:
»żSerá prosperada?
żNo arrancará sus raíces,
destruirá su fruto y se secará?
Todas sus hojas lozanas se secarán;
y eso sin gran poder ni mucha gente
para arrancarla de raíz.
10 He aquí, está plantada:
żSerá prosperada? żNo se secará del todo
cuando el viento del este la toque?
ˇEn los mismos surcos de su verdor,%se secará!”». 11 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Justicia del castigo de Jerusalén
12 «Di ahora a la casa rebelde: “żNo habéis entendido qué significan estas cosas?”. Diles: “He aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalén, tomó a tu rey y a sus jefes y los llevó consigo a Babilonia.* Cf. 2 R 16.7-19.13 Tomó también a uno de la descendencia real, hizo pacto con él y le hizo prestar juramento. Y se llevó consigo a los poderosos de la tierra,
Promesa de restauración y renovación
14 para que el reino fuera abatido y no se levantara, a fin de que, guardando el pacto, permaneciera en pie. 15 Pero se rebeló contra él, enviando embajadores a Egipto para que le diera caballos y mucha gente. żSerá prosperado, escapará el que estas cosas hizo? El que rompió el pacto, żpodrá escapar? 16 Vivo yo, dice Jehová, el Seńor, que morirá en medio de Babilonia, en el lugar donde habita el rey que lo hizo reinar, cuyo juramento menospreció y cuyo pacto, hecho con él, rompió. 17 Y ni con gran ejército ni con mucha compańía hará el faraón nada por él en la batalla, cuando se levanten terraplenes y se construyan torres para cortar muchas vidas. 18 Por cuanto menospreció el juramento y quebrantó el pacto, cuando he aquí que había dado su mano, y ha hecho todas estas cosas, no escapará. 19 Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció y mi pacto que ha quebrantado, los haré caer sobre su propia cabeza. 20 Extenderé sobre él mi red y quedará preso en mi trampa. Lo haré venir a Babilonia, y allí entraré en juicio con él por su infidelidad que contra mí ha cometido.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Y todos sus fugitivos, con todas sus tropas, caerán a espada, y los que queden serán esparcidos a todos los vientos. Y sabréis que yo, Jehová, he hablado. 22 »Así ha dicho Jehová, el Seńor:
»Tomaré yo del cogollo%de aquel alto cedro
y lo plantaré;
del principal de sus renuevos%cortaré un tallo
y lo plantaré sobre un monte%muy elevado.
23 En el monte alto de Israel lo plantaré.
Levantará sus ramas, dará fruto
y se hará un cedro magnífico.
Habitarán debajo de él%todas las aves de toda especie;
a la sombra de sus ramas habitarán.
** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 Y sabrán todos los árboles del campo%que yo, Jehová,
abatí el árbol elevado%y levanté el árbol bajo,
hice secar el árbol verde%e hice reverdecer el árbol seco.
Yo, Jehová, lo he dicho, y lo haré”».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «żQué pensáis vosotros, los que en la tierra de Israel usáis este refrán, que dice:
“Los padres comieron las uvas agrias,
y a los hijos les dio dentera”? 3 »Vivo yo, dice Jehová, el Seńor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. 4 He aquí que todas las almas son mías: como el alma del padre, así el alma del hijo es mía. El alma que peque esa morirá.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 »El hombre que es justo, que actúa conforme al derecho y la justicia; 6 que no come sobre los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; que no viola a la mujer de su prójimo ni se une a la mujer menstruosa; 7 que no oprime a nadie, sino que al deudor devuelve su prenda; que no comete robo alguno; que da su pan al hambriento y cubre con vestido al desnudo; 8 que no presta con interés o con usura; que retrae su mano de la maldad y practica verdaderamente la justicia entre unos y otros; 9 que camina en mis ordenanzas y guarda mis decretos a fin de actuar rectamente, este es justo y vivirá, dice Jehová, el Seńor. 10 »Pero si engendra un hijo ladrón y sanguinario que hace alguna cosa de estas, 11 y no hace las otras, sino que come sobre los montes, viola a la mujer de su prójimo,
Justicia del castigo de Jerusalén
12 oprime al pobre y necesitado, comete robos y no devuelve la prenda, alza sus ojos hacia los ídolos y comete abominación,* Cf. 2 R 16.7-19.13 presta a interés y con usura, żvivirá este? ˇNo vivirá! Todas esas abominaciones cometió y, de cierto, morirá: su sangre caerá sobre él.
Promesa de restauración y renovación
14 »Pero si este engendra un hijo que ve todos los pecados que cometió su padre, pero que, aun viéndolos, no los imita: 15 no come sobre los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, a la mujer de su prójimo no viola, 16 no oprime a nadie, no retiene la prenda ni comete robos, da de su pan al hambriento y cubre con vestido al desnudo, 17 aparta su mano del pobre y no cobra interés o usura, guarda mis decretos y anda en mis ordenanzas, este no morirá por la maldad de su padre: de cierto vivirá. 18 Pero su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad. 19 »Y si preguntáis: “żPor qué el hijo no llevará el pecado de su padre?”. Pues porque el hijo actuó conforme al derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá. 20 El alma que peque, esa morirá. El hijo no llevará el pecado del padre ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo recaerá sobre él y la impiedad del impío recaerá sobre él.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 »Pero si el impío se aparta de todos sus pecados que cometió, y guarda todos mis estatutos y actúa conforme al derecho y la justicia, de cierto vivirá: no morirá. 22 Ninguna de las transgresiones que cometió le será recordada; por la justicia que practicó, vivirá. 23 żAcaso quiero yo la muerte del impío? dice Jehová, el Seńor. żNo vivirá, si se aparta de sus malos caminos?** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 Pero si el justo se aparta de su justicia, y comete maldad y actúa conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, żvivirá él? ˇNinguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta! Por su infidelidad que cometió, por el pecado que cometió, por ello morirá. 25 »Y si decís: “No es recto el camino del Seńor”, oíd ahora, casa de Israel: żNo es recto mi camino? żNo son vuestros caminos los torcidos? 26 Apartándose el justo de su justicia y cometiendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá. 27 Pero apartándose el impío de su impiedad que hizo y actuando conforme al derecho y la justicia, hará vivir su alma.
Juicio contra los amonitas
28 Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá: no morirá. 29 Si aún dice la casa de Israel: “No es recto el camino del Seńor”; żno son rectos mis caminos, casa de Israel? ˇCiertamente, vuestros caminos no son rectos! 30 »Por tanto, casa de Israel, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, dice Jehová, el Seńor. Convertíos y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina. 31 Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. żPor qué moriréis, casa de Israel? 32 Porque yo no quiero la muerte del que muere, dice Jehová, el Seńor. ˇConvertíos, pues, y viviréis!
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
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Parábola de las águilas y la vid
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Lamentación sobre los príncipes%de Israel
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Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 »Levanta tú esta lamentación sobre los príncipes de Israel. 2 Dirás:
»“ˇCómo se echó entre los leones%tu madre, la leona!
Entre los leoncillos crió sus cachorros.
3 Ella hizo subir uno de sus cachorros,
que llegó a ser un leoncillo
y aprendió a arrebatar la presa
y a devorar a seres humanos.
4 Las naciones oyeron de él;
fue tomado en la trampa de ellas,
y lo llevaron con grillos
a la tierra de Egipto.
* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Viendo ella que había esperado%demasiado tiempo
y que se perdía su esperanza,
tomó otro de sus cachorros
y lo puso por leoncillo.
6 Y él andaba entre los leones;
se hizo un leoncillo,
aprendió a arrebatar la presa,
devoró seres humanos.
7 Saqueó fortalezas y asoló ciudades.
La tierra, con cuanto había en ella,%quedó desolada
al estruendo de sus rugidos.
8 Arremetieron contra él las gentes
de las provincias de alrededor;
extendieron sobre él su red
y en el foso fue apresado.
9 Lo pusieron en una jaula%y lo encadenaron:
encadenado lo llevaron%al rey de Babilonia.
Lo pusieron en las fortalezas,
para que su voz no se oyera más%sobre los montes de Israel.
10 »Tu madre fue como una vid
plantada en medio de la vińa,%junto a las aguas,
que da fruto y echa vástagos
a causa de las muchas aguas.
11 Y ella tuvo varas fuertes,
para cetros de reyes;
elevó su estatura por encima del ramaje,
y fue vista por causa de su altura
y por la abundancia de sus sarmientos.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Pero fue arrancada con ira,
derribada en tierra.
El viento del este secó su fruto
y sus fuertes ramas fueron quebradas%y se secaron
consumidas por el fuego.
* Cf. 2 R 16.7-19.13 Ahora está plantada en el desierto,
en tierra de sequedad y de aridez.
Promesa de restauración y renovación
14 Y de la vara de sus ramas ha salido fuego
que ha consumido su fruto,
y no ha quedado en ella vara fuerte
para cetro de reyes”. »Una lamentación es esta, y de lamentación servirá».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Aconteció en el ańo séptimo, en el mes quinto, a los diez días del mes, que vinieron algunos de los ancianos de Israel a consultar a Jehová, y se sentaron delante de mí. 2 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 3 «Hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel y diles: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: żA consultarme venís vosotros? Vivo yo, que no os responderé, dice Jehová, el Seńor”. 4 żQuieres tú juzgarlos? żLos quieres juzgar tú, hijo de hombre? Hazles conocer las abominaciones de sus padres,* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 y diles: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: El día que escogí a Israel y que alcé mi mano para jurar a la descendencia de la casa de Jacob, cuando me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano y les juré, diciendo: Yo soy Jehová, vuestro Dios, 6 aquel día que les alcé mi mano, jurando así que los sacaría de la tierra de Egipto a la tierra que les había provisto, la cual fluye leche y miel y es la más hermosa de todas las tierras, 7 entonces les dije: Cada uno eche de sí las abominaciones de delante de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo soy Jehová, vuestro Dios. 8 »Pero ellos se rebelaron contra mí y no quisieron obedecerme; no echó de sí cada uno las abominaciones de delante de sus ojos ni dejaron los ídolos de Egipto. Entonces dije que derramaría mi ira sobre ellos, para consumar mi enojo en ellos en medio de la tierra de Egipto. 9 Con todo, a causa de mi nombre, para que no se profanara ante los ojos de las naciones en medio de las cuales estaban, ante cuyos ojos fui conocido, actué para sacarlos de la tierra de Egipto. 10 Los saqué de la tierra de Egipto y los traje al desierto. 11 Les di mis estatutos y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpla, vivirá.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Y les di también mis sábados, para que fueran por seńal entre yo y ellos, para que supieran que yo soy Jehová que los santifico.* Cf. 2 R 16.7-19.13 Pero se rebeló contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis estatutos y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpla, vivirá; y mis sábados profanaron en gran manera. Dije, por tanto, que derramaría sobre ellos mi ira en el desierto para exterminarlos.
Promesa de restauración y renovación
14 Pero actué a causa de mi nombre, para que no fuera profanado a la vista de las naciones ante cuyos ojos los había sacado. 15 »También yo les alcé mi mano en el desierto, jurando que no los traería a la tierra que les había dado, la cual fluye leche y miel y es la más hermosa de todas las tierras; 16 porque desecharon mis decretos, no anduvieron en mis estatutos y profanaron mis sábados, porque tras sus ídolos iba su corazón. 17 Con todo, los miré con piedad: no los maté ni los exterminé en el desierto; 18 antes bien, dije en el desierto a sus hijos: ‘No andéis en los estatutos de vuestros padres ni guardéis sus leyes ni os contaminéis con sus ídolos. 19 Yo soy Jehová, vuestro Dios: andad en mis estatutos, guardad mis preceptos y ponedlos por obra. 20 Santificad mis sábados, y sean por seńal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová, vuestro Dios’.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 »Pero los hijos se rebelaron contra mí; no anduvieron en mis estatutos ni guardaron mis decretos para ponerlos por obra, por los cuales el hombre que los cumpla, vivirá; y profanaron mis sábados. Dije entonces que derramaría mi ira sobre ellos, para consumar mi enojo en ellos en el desierto. 22 Sin embargo, retraje mi mano a causa de mi nombre, para que no fuera profanado a la vista de las naciones ante cuyos ojos los había sacado. 23 También les alcé yo mi mano en el desierto, jurando que los esparciría entre las naciones y que los dispersaría por las tierras,** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 porque no pusieron por obra mis decretos, sino que desecharon mis estatutos, profanaron mis sábados y tras los ídolos de sus padres se les fueron los ojos. 25 Por eso yo también les di estatutos que no eran buenos y decretos por los cuales no podrían vivir. 26 Y los contaminé en sus ofrendas cuando hacían pasar por el fuego a todo primogénito, para desolarlos y hacerles saber que yo soy Jehová”. 27 »Por tanto, hijo de hombre, habla a la casa de Israel, y diles: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: Aun en esto me afrentaron vuestros padres cuando cometieron infidelidad contra mí.
Juicio contra los amonitas
28 Porque yo los traje a la tierra sobre la cual había alzado mi mano jurando que había de dársela, y miraron a todo collado alto y a todo árbol frondoso: allí sacrificaron sus víctimas, allí presentaron ofrendas que me irritan, allí pusieron también su incienso agradable y allí derramaron sus libaciones. 29 Yo les dije: żQué es ese lugar alto adonde vosotros vais? Y fue llamado su nombre ‘Bama’ hasta el día de hoy”. 30 »Di, pues, a la casa de Israel: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: żNo os contamináis vosotros a la manera de vuestros padres, y fornicáis tras sus abominaciones? 31 Porque ofreciendo vuestras ofrendas, haciendo pasar vuestros hijos por el fuego, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos hasta hoy, ży habré de responderos yo, casa de Israel? ˇVivo yo, dice Jehová el Seńor, que no os responderé! 32 »Y no ha de suceder lo que habéis pensado. Porque vosotros decís: ‘Seamos como las naciones, como las demás familias de la tierra, que sirven al palo y a la piedra’. 33 »Vivo yo, dice Jehová el Seńor, que con mano fuerte y brazo extendido, y en el ardor de mi ira, he de reinar sobre vosotros. 34 Os sacaré de entre los pueblos y os reuniré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte y brazo extendido, y en el ardor de mi ira; 35 os traeré al desierto de los pueblos y allí litigaré con vosotros cara a cara. 36 Como litigué con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigaré con vosotros, dice Jehová, el Seńor.* Ahola y Aholiba: Véase 23.4 n.37 Os haré pasar bajo la vara y os haré entrar en los vínculos del pacto; 38 y apartaré de entre vosotros a los rebeldes y a los que se rebelaron contra mí; de la tierra de sus peregrinaciones los sacaré, pero en la tierra de Israel no entrarán. Y sabréis que yo soy Jehová. 39 »Y a vosotros, casa de Israel, así ha dicho Jehová, el Seńor: Ande cada uno de vosotros tras sus ídolos y sírvalos, si es que a mí no me obedecéis; pero no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos. 40 »Pero en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice Jehová, el Seńor, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra; allí los aceptaré, y allí demandaré vuestras ofrendas y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas consagradas. 41 Como incienso agradable os aceptaré cuando os haya sacado de entre los pueblos y os haya congregado de entre las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros ante los ojos de las naciones. 42 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os haya traído a la tierra de Israel, la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a vuestros padres. 43 Allí os acordaréis de vuestros caminos y de todos vuestros hechos con que os contaminasteis; y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis.* Y dije... con ellos: traducción probable. Heb. oscuro.44 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando, por amor de mi nombre, no haga con vosotros según vuestros malos caminos ni según vuestras perversas obras, casa de Israel, dice Jehová, el Seńor”».* Ahola y Aholiba: Véase 23.4 n.
Profecía contra el Neguev
45 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:* Cf. Gn 9.6; Lv 20.10.46 «Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia el sur, derrama tu palabra hacia la parte austral, profetiza contra el bosque del Neguev. 47 Y dirás al bosque del Neguev: “Oye la palabra de Jehová: Así ha dicho Jehová, el Seńor: He aquí que yo enciendo en ti un fuego que consumirá en ti todo árbol verde y todo árbol seco. No se apagará la llama del fuego, y serán quemados en ella todos los rostros, desde el sur hasta el norte”. 48 Y verá toda carne que yo, Jehová, lo encendí, y no se apagará». 49 Y dije: «ˇAh, Seńor Jehová! ellos dicen de mí: “żNo profiere este parábolas?”».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Jerusalén, derrama palabras sobre los santuarios y profetiza contra la tierra de Israel. 3 Dirás a la tierra de Israel: “Así ha dicho Jehová: He aquí que yo estoy contra ti, y sacaré mi espada de su vaina y cortaré de ti al justo y al impío. 4 Y por cuanto he de cortar de ti al justo y al impío, por eso mi espada saldrá de su vaina contra todo mortal, desde el sur hasta el norte.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Y sabrá todo mortal que yo, Jehová, saqué mi espada de su vaina; no la envainaré más”. 6 Y tú, hijo de hombre, gime con quebranto de tus costados y con amargura; gime ante los ojos de ellos. 7 Y cuando te digan: “żPor qué gimes?”, dirás: “Por una noticia que cuando llegue hará que desfallezca todo corazón, y toda mano se debilitará, se angustiará todo espíritu y como agua se debilitará toda rodilla”. He aquí que viene, y se cumplirá, dice Jehová, el Seńor». 8 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 9 «Hijo de hombre, profetiza y di: “Así ha dicho Jehová, el Seńor:
»ˇLa espada, la espada está afilada%y bien pulida!
10 Para degollar víctimas está afilada;
pulida está para que relumbre.
żHabremos de alegrarnos,
cuando al cetro de mi hijo ha despreciado
como a un palo cualquiera?
11 Y la dio a pulir para tenerla a mano;
la espada está afilada, y está pulida
para entregarla en manos del matador”.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Clama y lamenta, hijo de hombre,
porque esta será sobre mi pueblo,
será ella sobre todos los gobernantes%de Israel:
caerán ellos a espada%juntamente con mi pueblo.
ˇGolpéate, pues, el muslo!
* Cf. 2 R 16.7-19.13 Porque es una prueba;
pero żqué, si la espada desprecia%aun al cetro?
Él no será más, dice Jehová el Seńor.
Promesa de restauración y renovación
14 »Tú, pues, hijo de hombre, profetiza
y bate una mano contra otra.
Duplíquese y triplíquese el furor
de la espada homicida:
esta es la espada de la gran matanza,
que los traspasará,
15 para que el corazón desmaye
y los estragos se multipliquen;
en todas las puertas de ellos%he puesto espanto de espada.
ˇAh! dispuesta está para que relumbre
y preparada para degollar.
16 ˇCorta a la derecha,
hiere a la izquierda,
adonde quiera que te vuelvas!
17 Y yo también batiré mano contra mano,
y haré reposar mi ira. »Yo, Jehová, he hablado». 18 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 19 «Tú, hijo de hombre, traza dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia. De una misma tierra salgan ambos, y al comienzo de cada camino pon una seńal que indique la ciudad adonde va. 20 El camino seńalarás por donde venga la espada a Rabá, de los hijos de Amón, y a Judá, contra Jerusalén, la ciudad fortificada.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Porque el rey de Babilonia se ha detenido en una encrucijada, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación; ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos, miró un hígado. 22 La adivinación seńaló a su mano derecha, sobre Jerusalén, para dar la orden de ataque, para dar comienzo a la matanza, para levantar la voz en grito de guerra, para poner arietes contra las puertas, para levantar terraplenes y construir torres de sitio. 23 Mas para ellos esto será como adivinación mentirosa, ya que les ha hecho solemnes juramentos; pero él trae a la memoria la maldad de ellos, para apresarlos.** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 »Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: “Por cuanto habéis hecho recordar vuestras maldades, manifestando vuestras traiciones, descubriendo vuestros pecados en todas vuestras obras; por cuanto habéis sido recordados, seréis entregados en su mano. 25 Respecto a ti, profano e impío príncipe de Israel, cuyo día ya ha llegado, el tiempo de la consumación de la maldad, 26 así ha dicho Jehová, el Seńor: ˇDepón el turbante, quita la corona! ˇEsto no será más así! Sea exaltado lo bajo y humillado lo alto. 27 ˇA ruina, a ruina, a ruina lo reduciré, y esto no será más, hasta que venga aquel a quien corresponde el derecho, y yo se lo entregaré!”.
Juicio contra los amonitas
28 »Y tú, hijo de hombre, profetiza, y di: “Así ha dicho Jehová, el Seńor, acerca de los hijos de Amón y de su oprobio”. Dirás, pues: “ˇLa espada, la espada está desenvainada para degollar, para consumir está pulida con resplandor! 29 Te profetizan vanidad, te adivinan mentira, para que la emplees sobre los cuellos de los malos sentenciados a muerte, cuyo día vino en el tiempo de la consumación de la maldad. 30 żLa volveré a su vaina? En el lugar donde te criaste, en la tierra donde has vivido, te juzgaré 31 y derramaré sobre ti mi ira; el fuego de mi enojo haré encender sobre ti y te entregaré en mano de hombres temerarios, artífices de destrucción. 32 Serás pasto del fuego, se empapará la tierra con tu sangre; no habrá más memoria de ti, porque yo, Jehová, he hablado”».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Y tú, hijo de hombre, żno juzgarás tú, no juzgarás tú a la ciudad sanguinaria y le mostrarás todas sus abominaciones? 3 Le dirás, pues: “Así ha dicho Jehová, el Seńor: ˇCiudad que derrama sangre dentro de sí misma para que venga su hora, y que hizo ídolos contra sí misma para contaminarse! 4 En tu sangre que derramaste has pecado y te has contaminado con tus ídolos que hiciste; has hecho que tu día se acerque y has llegado al término de tus ańos; por tanto, te he dado en oprobio a las naciones, en escarnio a todas las tierras.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 Las que están cerca de ti y las que están lejos se reirán de ti, amancillada de nombre y de gran turbación. 6 »He aquí que los gobernantes de Israel, cada uno según su poder, se esfuerzan en derramar sangre. 7 Al padre y a la madre despreciaron en ti; al extranjero trataron con violencia en medio de ti, y en ti despojaron al huérfano y a la viuda. 8 Mis santuarios menospreciaste y mis sábados has profanado. 9 Calumniadores hubo en ti para derramar sangre; en ti comieron sobre los montes y en medio de ti hicieron perversidades. 10 La desnudez del padre descubrieron en ti, y en ti hicieron violencia a la que estaba impura por su menstruo. 11 Cada uno hizo abominación con la mujer de su prójimo, cada uno contaminó pervertidamente a su nuera y cada uno violó en ti a su hermana, la hija de su padre.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Precio recibieron en ti para derramar sangre; interés y usura tomaste, y a tus prójimos defraudaste con violencia. ˇTe olvidaste de mí!, dice Jehová, el Seńor.* Cf. 2 R 16.7-19.13 »Y batí mis manos a causa de la avaricia con que actuaste y a causa de la sangre que derramaste en medio de ti.
Promesa de restauración y renovación
14 żEstará firme tu corazón? żSerán fuertes tus manos en los días en que yo proceda contra ti? Yo, Jehová, he hablado, y lo haré. 15 Te dispersaré por las naciones, te esparciré por los países y eliminaré de ti tu impureza. 16 Y por ti misma serás degradada a la vista de las naciones. Y sabrás que yo soy Jehová”». 17 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 18 «Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha convertido en escoria. Todos ellos son bronce, estańo, hierro y plomo en medio del horno; y en escorias de plata se han convertido. 19 Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: “Por cuanto todos vosotros os habéis convertido en escorias, por eso, yo os reuniré en medio de Jerusalén. 20 Como quien junta plata, bronce, hierro, plomo y estańo en medio del horno, para encender fuego en él para fundirlos, así os juntaré en mi furor y en mi ira. Os pondré allí y os fundiré.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Yo os juntaré y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi furor, y en medio de él seréis fundidos. 22 Como se funde la plata en medio del horno, así, en medio de él, seréis fundidos. Así sabréis que yo, Jehová, habré derramado mi ira sobre vosotros”». 23 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 «Hijo de hombre, dile a ella: “Tú no eres tierra limpia ni rociada con lluvia en el día del furor. 25 Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como de león rugiente que arrebata la presa. Devoraron vidas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella. 26 Sus sacerdotes violaron mi Ley y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio. De mis sábados apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos. 27 Sus jefes en medio de ella son como lobos que arrebatan la presa: derraman sangre para destruir las vidas, para obtener ganancias injustas.
Juicio contra los amonitas
28 Sus profetas recubrían con lodo suelto, profetizando vanidad y prediciéndoles mentira, diciendo: ‘Así ha dicho Jehová, el Seńor’, y Jehová no había hablado. 29 El pueblo de la tierra oprimía y robaba; al afligido y necesitado hacía violencia y al extranjero oprimía contra derecho. 30 Busqué entre ellos un hombre que levantara una muralla y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyera; pero no lo hallé. 31 Por tanto, derramé sobre ellos mi ira. Con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová, el Seńor”».
Reprensión de los príncipes malvados
Salida de Ezequiel en seńal de la cautividad
Condenación de los falsos profetas
Juicio contra los idólatras que consultan al profeta
Jerusalén es como una vid inútil
Infidelidad de Jerusalén
Parábola de las águilas y la vid
El alma que peque, morirá
Lamentación sobre los príncipes%de Israel
Modo de proceder de Dios con Israel
La espada afilada de Jehová
Los pecados de Jerusalén
Las dos hermanas
1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, hubo dos mujeres, hijas de una misma madre, 3 las cuales fornicaron en Egipto; en su juventud fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, allí fueron acariciados sus pechos virginales. 4 La mayor se llamaba Ahola, y su hermana, Aholiba. Ambas fueron mías, y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria, Ahola; y Jerusalén, Aholiba.* El nombre simbólico de Samaria, la antigua capital del reino del norte, es Ahola, que en hebreo significa Su tienda de campańa; el de Jerusalén es Aholiba, que quiere decir Mi tienda de campańa (está) en ella. Ambas hermanas se prostituyeron con Egipto, Asiria y Babilonia, y han debido pagar las consecuencias de su infidelidad. Véase Índice de mapas.5 »Y Ahola, aun perteneciéndome, cometió fornicación. Se enamoró de sus amantes los asirios, vecinos suyos, 6 vestidos de púrpura, gobernadores y capitanes, jóvenes codiciables todos ellos, jinetes que iban a caballo. 7 Se prostituyó con ellos, con todos los más escogidos de los hijos de los asirios y con todos aquellos de quienes se enamoró; se contaminó con todos los ídolos de ellos. 8 Y no dejó sus fornicaciones de Egipto, pues muchos se acostaron con ella en su juventud. Ellos acariciaron sus pechos virginales y derramaron sobre ella su lujuria. 9 Por lo cual la entregué en manos de sus amantes, en manos de los hijos de los asirios, de quienes se había enamorado. 10 Ellos descubrieron su desnudez, tomaron a sus hijos y a sus hijas, y a ella la mataron a espada. Y llegó a ser famosa entre las mujeres a causa del escarmiento que hicieron de ella. 11 »Esto lo vio su hermana Aholiba, y enloqueció de lujuria más que ella: sus fornicaciones fueron peores que las fornicaciones de su hermana.
Justicia del castigo de Jerusalén
12 Se enamoró de los hijos de los asirios sus vecinos, gobernadores y capitanes, vestidos de ropas y armas excelentes, jinetes que iban a caballo, todos ellos jóvenes codiciables.* Cf. 2 R 16.7-19.13 Y vi que se había contaminado, que un mismo camino era el de ambas.
Promesa de restauración y renovación
14 Y aumentó sus fornicaciones, pues cuando vio a hombres pintados en la pared, imágenes de caldeos pintadas de color, 15 ceńidos por la cintura con talabartes y llevando turbantes de colores en la cabeza, todos ellos con apariencia de capitanes, a la manera de los hombres de Babilonia, de Caldea, tierra de su nacimiento, 16 se enamoró de ellos a primera vista, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos. 17 Así, pues, se unieron a ella los hombres de Babilonia en su lecho de amores, y la contaminaron. Y ella también se contaminó con ellos, pero luego su alma se hastió de ellos. 18 Así hizo evidentes sus fornicaciones y descubrió sus desnudeces, por lo cual mi alma se hastió de ella, como se había ya hastiado mi alma de su hermana. 19 Incluso multiplicó sus fornicaciones recordando los días de su juventud, en los cuales había fornicado en la tierra de Egipto. 20 Y se enamoró de sus rufianes, cuya lujuria es como el ardor carnal de los asnos y cuyo flujo es como el flujo de los caballos.
El camino de Dios es justo
(Ez 33. 10-20)
21 Así recordaste de nuevo la lujuria de tu juventud, cuando los egipcios acariciaron tus pechos, los pechos de tu juventud. 22 »Por tanto, Aholiba, así ha dicho Jehová, el Seńor: “He aquí que yo suscitaré contra ti a tus amantes, de los cuales se hastió tu alma, y los haré venir contra ti de todos lados. 23 Los de Babilonia y todos los caldeos, los de Pecod, Soa y Coa, y todos los de Asiria con ellos; jóvenes codiciables, gobernadores y capitanes, nobles y hombres notables, que montan a caballo todos ellos.** Pecod: tribu caldea establecida al sur del río Éufrates y en las costas del golfo pérsico.Soa y Coa: tribus nómadas diseminadas en esa misma región.24 Y vendrán rodando contra ti carros y carretas, y una multitud de pueblos. Escudos, paveses y yelmos pondrán contra ti por todos los lados. Yo pondré en sus manos el juicio, y según sus leyes te juzgarán. 25 Pondré mi celo contra ti, y procederán contigo con furor. Te arrancarán la nariz y las orejas, y lo que te quede caerá a espada. Ellos tomarán a tus hijos y a tus hijas, y el resto de ti será consumido por el fuego. 26 Te despojarán de tus vestidos y te arrebatarán todos los adornos de tu belleza. 27 Y haré cesar de ti tu lujuria y tu fornicación de la tierra de Egipto: no levantarás ya más hacia ellos tus ojos ni nunca más te acordarás de Egipto.
Juicio contra los amonitas
28 Porque así ha dicho Jehová, el Seńor: Yo te entrego en manos de aquellos que aborreciste, en manos de aquellos de los cuales se hastió tu alma, 29 los cuales procederán contigo con odio y tomarán todo el fruto de tu labor; te dejarán desnuda por completo, y se descubrirá la inmundicia de tus fornicaciones, tu lujuria y tu prostitución. 30 Estas cosas se harán contigo porque fornicaste en pos de las naciones con las cuales te contaminaste en sus ídolos. 31 En el camino de tu hermana anduviste; yo, pues, pondré su copa en tu mano. 32 »Así ha dicho Jehová, el Seńor:
»Beberás la gran copa, honda y ancha,%de tu hermana,
que es de gran capacidad;
de ti se mofarán las naciones%y se reirán de ti.
33 Serás llena de embriaguez y de dolor
por la copa de soledad y de desolación,
por la copa de tu hermana Samaria.
34 La beberás, pues, hasta agotarla;
quebrarás sus tiestos
y te desgarrarás los pechos,
porque yo he hablado, dice Jehová, el Seńor. 35 »Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: Por cuanto te has olvidado de mí y me has echado a tus espaldas, por eso, lleva tú también tu lujuria y tus fornicaciones”». 36 Y me dijo Jehová: «Hijo de hombre, żno juzgarás tú a Ahola y a Aholiba, y les denunciarás sus abominaciones?* Ahola y Aholiba: Véase 23.4 n.37 Porque han adulterado y hay sangre en sus manos. Han fornicado con sus ídolos, y aun a sus hijos que habían dado a luz para mí, hicieron pasar por el fuego, quemándolos. 38 Aun me hicieron más: contaminaron mi santuario en aquel día y profanaron mis sábados. 39 Pues habiendo sacrificado sus hijos a sus ídolos, entraban en mi santuario el mismo día, para contaminarlo. ˇY esto lo hicieron en medio de mi Casa! 40 Además, enviaron en busca de hombres que vinieran de lejos, a los cuales había sido enviado un mensajero, y vinieron. Por amor de ellos te lavaste, te pintaste los ojos y te ataviaste con adornos; 41 te sentaste sobre un suntuoso estrado; fue preparada una mesa delante de él, y sobre ella pusiste mi incienso y mi aceite. 42 Y se oyó allí el bullicio de una multitud que se solazaba con ella; y con los hombres de la gente común había sabeos traídos del desierto; y pusieron pulseras en sus manos y bellas coronas sobre sus cabezas. 43 »Y dije respecto de la envejecida en adulterios: “żTodavía cometerán fornicaciones con ella, y ella con ellos?* Y dije... con ellos: traducción probable. Heb. oscuro.44 Porque vienen a ella como quien viene a una prostituta. Así vienen a Ahola y a Aholiba, mujeres depravadas”.* Ahola y Aholiba: Véase 23.4 n.
Profecía contra el Neguev
45 Por tanto, hombres justos las juzgarán según la ley de las adúlteras y según la ley de las que derraman sangre; porque son adúlteras y hay sangre en sus manos.* Cf. Gn 9.6; Lv 20.10.46 »Por lo que así ha dicho Jehová, el Seńor: “Yo haré subir contra ellas tropas, las entregaré a la turbación y la rapińa. 47 Las turbas las apedrearán y las atravesarán con sus espadas; matarán a sus hijos y a sus hijas, e incendiarán sus casas. 48 Así haré cesar la lujuria de la tierra; escarmentarán todas las mujeres, y no harán según vuestras perversidades. 49 Y sobre vosotras pondrán vuestras perversidades y pagaréis los pecados de vuestra idolatría. Y sabréis que yo soy Jehová, el Seńor”».
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