La plaga en el ganado
La plaga de langostas
Anuncio de la muerte%de los primogénitos
Institución de la Pascua
1 Entonces Jehová dijo a Moisés: --Entra a la presencia del faraón, y dile: “Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo para que me sirva, 2 porque si no lo dejas ir, y lo sigues deteniendo,* El primero de los meses: el de Abib (marzo-abril; cf. Ex 13.4), llamado también de Nisán (cf. Neh 2.1; Est 3.7).3 la mano de Jehová caerá, con plaga gravísima, sobre el ganado que está en los campos: sobre caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas. 4 Pero Jehová hará distinción entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo que pertenece a los hijos de Israel”. 5 Y Jehová fijó el plazo, diciendo: --Mańana hará Jehová esta cosa en la tierra. 6 Al día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; pero del ganado de los hijos de Israel no murió ni un animal.* Entre las dos tardes: Expresión que se refiere al período entre la puesta del sol y la noche propiamente dicha.7 El faraón hizo averiguar, y se supo que del ganado de los hijos de Israel no había muerto ni un animal. Pero el corazón del faraón se endureció, y no dejó ir al pueblo.
La plaga de úlceras
8 Entonces Jehová dijo a Moisés y a Aarón: --Tomad puńados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante del faraón. 9 Se convertirá en polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias por todo el país de Egipto. 10 Ellos tomaron ceniza del horno y se pusieron delante del faraón; la esparció Moisés hacia el cielo, y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias. 11 Ni los hechiceros podían permanecer delante de Moisés a causa del sarpullido, pues los hechiceros tenían sarpullido como todos los egipcios.* Es la Pascua de Jehová: La fiesta de la Pascua, por estar relacionada con la liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto, es la conmemoración anual más importante para el pueblo judío (cf. Lv 23.5; Nm 9.1-5; 28.16; Dt 16.1-2). En el NT adquiere un significado especial para los cristianos, ya que se interpreta como figura de la obra redentora de Cristo, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1.29). Cf. especialmente Mt 26.2-29; 1 Co 5.7; 1 P 1.18-19, y véanse Jn 19.14 n.; 19.36 n.12 Pero Jehová endureció el corazón del faraón, y no los oyó, tal como Jehová lo había dicho a Moisés.
La plaga de granizo
13 Luego Jehová dijo a Moisés: --Levántate de mańana, ponte delante del faraón y dile: “Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva,* Pasaré de largo ante vosotros: La palabra Pascua (heb. pesaj) se asocia con el verbo pasaj, que significa “saltar”, “pasar por alto” o “pasar de largo”. Cf. v. 27.14 porque yo enviaré esta vez todas mis plagas sobre tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. 15 Por tanto, ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo con una plaga, y desaparecerás de la tierra.* La fiesta de los Panes sin levadura (v. 17), que duraba siete días y seguía inmediatamente a la Pascua, llegó a considerarse como parte de ella (Dt 16.1-8). Cf. también Lv 23.6-8; Nm 28.17-25.16 A la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra. 17 żTodavía te opones a mi pueblo y no lo dejas ir? 18 Mańana, a esta hora, yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. 19 Envía, pues, a recoger tu ganado y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o animal que se halle en el campo y no sea recogido en casa, el granizo caerá sobre él, y morirá”. 20 De los siervos del faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová recogió a sus criados y a su ganado en casa,
La plaga de tinieblas
21 pero el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó a sus criados y a su ganado en el campo. 22 Entonces Jehová dijo a Moisés: --Extiende tu mano hacia el cielo, para que caiga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, sobre las bestias y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.* Hisopo: arbusto cuyas ramas, preparadas en forma de manojos, se utilizaban para rociar con algunos líquidos. Véase Sal 51.7 nota e.23 Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar; el fuego se descargó sobre la tierra, y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.* El heridor es el encargado de ejecutar la decisión del Seńor (cf. v. 12 y 29). Probablemente se trata de un ángel como el de 2 S 24.16-17. Cf. 1 Co 10.10; Heb 11.28.24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada. 25 Aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; también destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país. 26 Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo. 27 Entonces el faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: --He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos. 28 Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo. Yo os dejaré ir; y no os detendréis más.
Muerte de los primogénitos
29 Moisés le respondió: --Tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová; los truenos cesarán y no habrá más granizo, para que sepas que de Jehová es la tierra.* Cf. Ex 4.22-23.30 Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios. 31 El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en cańa. 32 Pero el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos. 33 Cuando Moisés salió de la presencia del faraón, fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra. 34 Al ver el faraón que la lluvia, el granizo y los truenos habían cesado, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos. 35 Se endureció el corazón del faraón, y no dejó ir a los hijos de Israel, tal como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
La plaga en el ganado
La plaga de langostas
Anuncio de la muerte%de los primogénitos
Institución de la Pascua
1 Jehová dijo a Moisés: --Entra a la presencia del faraón, porque yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis seńales, 2 para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto y las seńales que hice entre ellos, y así sepáis que yo soy Jehová.* El primero de los meses: el de Abib (marzo-abril; cf. Ex 13.4), llamado también de Nisán (cf. Neh 2.1; Est 3.7).3 Entonces fueron Moisés y Aarón ante el faraón, y le dijeron: --Jehová, el Dios de los hebreos, ha dicho así: “żHasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 4 Y si aún rehúsas dejarlo ir, mańana yo traeré sobre tu territorio la langosta, 5 la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra. Ella comerá lo que escapó, lo que os quedó del granizo; comerá asimismo todo árbol que crece en el campo. 6 Llenará tus casas, las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos aparecieron sobre la tierra hasta hoy”. Y dándose vuelta, salió de la presencia del faraón.* Entre las dos tardes: Expresión que se refiere al período entre la puesta del sol y la noche propiamente dicha.7 Entonces los siervos del faraón le dijeron: --żHasta cuándo será este hombre una amenaza para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a Jehová, su Dios. żAcaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido?
La plaga de úlceras
8 Llamaron, pues, de nuevo a Moisés y Aarón ante el faraón, el cual les dijo: --Andad, servid a Jehová, vuestro Dios. żQuiénes son los que han de ir? 9 Moisés respondió: --Hemos de ir con nuestros nińos y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir, porque es nuestra fiesta solemne para Jehová. 10 Él les dijo: --ˇAsí sea Jehová con vosotros! żCómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros nińos? ˇMirad cómo el mal está delante de vuestro rostro! 11 No será así; id ahora vosotros los hombres y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia del faraón.* Es la Pascua de Jehová: La fiesta de la Pascua, por estar relacionada con la liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto, es la conmemoración anual más importante para el pueblo judío (cf. Lv 23.5; Nm 9.1-5; 28.16; Dt 16.1-2). En el NT adquiere un significado especial para los cristianos, ya que se interpreta como figura de la obra redentora de Cristo, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1.29). Cf. especialmente Mt 26.2-29; 1 Co 5.7; 1 P 1.18-19, y véanse Jn 19.14 n.; 19.36 n.12 Entonces Jehová dijo a Moisés: --Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto, para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto y consuma todo lo que el granizo dejó.
La plaga de granizo
13 Extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mańana, el viento oriental trajo la langosta.* Pasaré de largo ante vosotros: La palabra Pascua (heb. pesaj) se asocia con el verbo pasaj, que significa “saltar”, “pasar por alto” o “pasar de largo”. Cf. v. 27.14 La langosta subió sobre toda la tierra de Egipto y se asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá después; 15 cubrió la faz de todo el país y oscureció la tierra; consumió toda la hierba de la tierra y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en los árboles ni en la hierba del campo en toda la tierra de Egipto.* La fiesta de los Panes sin levadura (v. 17), que duraba siete días y seguía inmediatamente a la Pascua, llegó a considerarse como parte de ella (Dt 16.1-8). Cf. también Lv 23.6-8; Nm 28.17-25.16 Entonces el faraón se apresuró a llamar a Moisés y a Aarón, y dijo: --He pecado contra Jehová, vuestro Dios, y contra vosotros. 17 Pero os ruego ahora que perdonéis mi pecado solamente esta vez, y que oréis a Jehová, vuestro Dios, para que aparte de mí al menos esta plaga mortal. 18 Salió Moisés de delante del faraón, y oró a Jehová. 19 Entonces Jehová trajo un fortísimo viento occidental que se llevó la langosta y la arrojó en el Mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el país de Egipto. 20 Pero Jehová endureció el corazón del faraón, y este no dejó ir a los hijos de Israel.
La plaga de tinieblas
21 Jehová dijo a Moisés: --Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. 22 Extendió Moisés su mano hacia el cielo, y por tres días hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto.* Hisopo: arbusto cuyas ramas, preparadas en forma de manojos, se utilizaban para rociar con algunos líquidos. Véase Sal 51.7 nota e.23 Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.* El heridor es el encargado de ejecutar la decisión del Seńor (cf. v. 12 y 29). Probablemente se trata de un ángel como el de 2 S 24.16-17. Cf. 1 Co 10.10; Heb 11.28.24 Entonces el faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: --Id, servid a Jehová; que solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas. Vayan también vuestros nińos con vosotros. 25 Moisés respondió: --Tú nos darás los animales para los sacrificios y holocaustos que ofreceremos a Jehová, nuestro Dios. 26 Y nuestro ganado irá también con nosotros. No quedará ni una pezuńa, porque de él hemos de tomar para servir a Jehová, nuestro Dios, y no sabemos con qué hemos de servir a Jehová hasta que lleguemos allá. 27 Pero Jehová endureció el corazón del faraón, y este no quiso dejarlos ir. 28 Y le dijo el faraón: --Retírate de mi presencia. Cuídate de no ver más mi rostro, pues el día en que veas mi rostro, morirás.
Muerte de los primogénitos
29 Y Moisés respondió: --ˇBien has dicho! No veré más tu rostro.* Cf. Ex 4.22-23.
La plaga en el ganado
La plaga de langostas
Anuncio de la muerte%de los primogénitos
Institución de la Pascua
1 Jehová dijo a Moisés: --Una plaga más traeré sobre el faraón y sobre Egipto, después de la cual él os dejará ir de aquí. De seguro que os echará de aquí definitivamente. 2 Habla ahora al pueblo, que cada uno pida a su vecino y cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro.* El primero de los meses: el de Abib (marzo-abril; cf. Ex 13.4), llamado también de Nisán (cf. Neh 2.1; Est 3.7).3 Jehová hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios. También Moisés era considerado un gran hombre en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos del faraón y a los ojos del pueblo. 4 Dijo, pues, Moisés: --Jehová ha dicho así: “Hacia la medianoche yo atravesaré el país de Egipto, 5 y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias. 6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo ni jamás habrá.* Entre las dos tardes: Expresión que se refiere al período entre la puesta del sol y la noche propiamente dicha.7 Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas”.
La plaga de úlceras
8 Entonces vendrán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: “Vete, tú y todo el pueblo que está bajo tus órdenes”. Y después de esto yo saldré. Y salió muy enojado de la presencia del faraón. 9 Luego Jehová dijo a Moisés: --El faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. 10 Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante del faraón, pues Jehová había endurecido el corazón del faraón, y este no dejó salir a los hijos de Israel fuera de su país.
La plaga en el ganado
La plaga de langostas
Anuncio de la muerte%de los primogénitos
Institución de la Pascua
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, y les dijo: 2 «Este mes será para vosotros el principal entre los meses; os será el primero de los meses del ańo.* El primero de los meses: el de Abib (marzo-abril; cf. Ex 13.4), llamado también de Nisán (cf. Neh 2.1; Est 3.7).3 Hablad a toda la congregación de Israel, y decid: “El día diez de este mes tomará cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Pero si la familia es demasiado pequeńa, que no baste para comer el cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre os repartiréis el cordero. 5 El animal será sin defecto, macho de un ańo; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.* Entre las dos tardes: Expresión que se refiere al período entre la puesta del sol y la noche propiamente dicha.7 Tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.
La plaga de úlceras
8 Esa noche comerán la carne asada al fuego y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. 9 Ninguna cosa comeréis de él cruda ni cocida en agua, sino asada al fuego; comeréis también su cabeza, sus patas y sus entrańas. 10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mańana; y lo que quede hasta la mańana, lo quemaréis en el fuego. 11 Lo habéis de comer así: ceńidos con un cinto, con vuestros pies calzados y con el bastón en la mano; y lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua de Jehová.* Es la Pascua de Jehová: La fiesta de la Pascua, por estar relacionada con la liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto, es la conmemoración anual más importante para el pueblo judío (cf. Lv 23.5; Nm 9.1-5; 28.16; Dt 16.1-2). En el NT adquiere un significado especial para los cristianos, ya que se interpreta como figura de la obra redentora de Cristo, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1.29). Cf. especialmente Mt 26.2-29; 1 Co 5.7; 1 P 1.18-19, y véanse Jn 19.14 n.; 19.36 n.12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo, Jehová.
La plaga de granizo
13 »La sangre os será por seńal en las casas donde vosotros estéis; veré la sangre y pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.* Pasaré de largo ante vosotros: La palabra Pascua (heb. pesaj) se asocia con el verbo pasaj, que significa “saltar”, “pasar por alto” o “pasar de largo”. Cf. v. 27.14 Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. 15 Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día haréis desaparecer toda levadura de vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, será eliminado de Israel.* La fiesta de los Panes sin levadura (v. 17), que duraba siete días y seguía inmediatamente a la Pascua, llegó a considerarse como parte de ella (Dt 16.1-8). Cf. también Lv 23.6-8; Nm 28.17-25.16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación. Ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. 17 Guardaréis la fiesta de los Panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento a lo largo de vuestras generaciones como una costumbre perpetua. 18 En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde. 19 Durante siete días no se hallará levadura en vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado, tanto extranjero como natural del país, será eliminado de la congregación de Israel. 20 Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura”».
La plaga de tinieblas
21 Moisés convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Salid y buscad corderos para vuestras familias, y sacrificad la pascua. 22 Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo. Que ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mańana,* Hisopo: arbusto cuyas ramas, preparadas en forma de manojos, se utilizaban para rociar con algunos líquidos. Véase Sal 51.7 nota e.23 pues Jehová pasará hiriendo a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová de largo por aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.* El heridor es el encargado de ejecutar la decisión del Seńor (cf. v. 12 y 29). Probablemente se trata de un ángel como el de 2 S 24.16-17. Cf. 1 Co 10.10; Heb 11.28.24 Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. 25 Cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, también guardaréis este rito. 26 Y cuando os pregunten vuestros hijos: “żQué significa este rito?”, 27 vosotros responderéis: “Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas”». Entonces el pueblo se inclinó y adoró. 28 Luego los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente tal como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.
Muerte de los primogénitos
29 Aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.* Cf. Ex 4.22-23.30 Se levantó aquella noche el faraón, todos sus siervos y todos los egipcios, y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiera un muerto. 31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: --Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id a servir a Jehová, como habéis dicho. 32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí. 33 Los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra, porque decían: «Todos moriremos». 34 Y llevó el pueblo su masa antes que fermentara, la envolvieron en sábanas y la cargaron sobre sus hombros. 35 E hicieron los hijos de Israel conforme a la orden de Moisés, y pidieron a los egipcios alhajas de plata y de oro, y vestidos. 36 Jehová hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, y estos les dieron cuanto pedían. Así despojaron a los egipcios.* Cf. Ex 3.21-22; 11.2-3; Sal 105.37.
Los israelitas salen de Egipto
37 Partieron los hijos de Israel de Ramesés hacia Sucot. Eran unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los nińos.* Sucot: localidad egipcia situada probablemente al sudeste de Ramesés; pero véase Ex 14.2 n.38 También subió con ellos una gran multitud de toda clase de gentes, ovejas y muchísimo ganado.* Este v. es muy importante para reconstruir la historia de la formación del pueblo de Israel. A la salida de Egipto, el pueblo de Israel estaba integrado no solamente por los descendientes directos de Jacob, sino que a ellos se les había agregado una gran multitud de toda clase de gentes.39 Cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.* Cf. v. 34; Dt 16.3.40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta ańos.ń 12.40-41Cuatrocientos treinta ańos: Cf. Gn 15.13-16; Hch 7.6, y véase Gl 3.17 n. 41 El mismo día en que se cumplían los cuatrocientos treinta ańos, todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto. 42 Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel a lo largo de sus generaciones. 43 Jehová dijo a Moisés y a Aarón: «Esta es la ley para la Pascua: ningún extrańo comerá de ella. 44 Pero todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hayas circuncidado. 45 El extranjero y el jornalero no comerán de ella. 46 Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella ni le quebraréis ningún hueso.* Cf. Nm 9.12; texto citado en Jn 19.36.47 Toda la congregación de Israel lo hará. 48 Si algún extranjero habita contigo y quiere celebrar la Pascua para Jehová, que le sea circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, pues será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella. 49 La misma ley regirá para el natural y para el extranjero que habite entre vosotros».* Cf. Nm 9.14.50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel. Tal como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. 51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por grupos.
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