+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

Éxodo 12 12 de 40 capítulos

Institución de la Pascua

1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, y les dijo: 2 «Este mes será para vosotros el principal entre los meses; os será el primero de los meses del ańo.* El primero de los meses: el de Abib (marzo-abril; cf. Ex 13.4), llamado también de Nisán (cf. Neh 2.1; Est 3.7).3 Hablad a toda la congregación de Israel, y decid: “El día diez de este mes tomará cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4 Pero si la familia es demasiado pequeńa, que no baste para comer el cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre os repartiréis el cordero. 5 El animal será sin defecto, macho de un ańo; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.* Entre las dos tardes: Expresión que se refiere al período entre la puesta del sol y la noche propiamente dicha.7 Tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8 Esa noche comerán la carne asada al fuego y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. 9 Ninguna cosa comeréis de él cruda ni cocida en agua, sino asada al fuego; comeréis también su cabeza, sus patas y sus entrańas. 10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mańana; y lo que quede hasta la mańana, lo quemaréis en el fuego. 11 Lo habéis de comer así: ceńidos con un cinto, con vuestros pies calzados y con el bastón en la mano; y lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua de Jehová.* Es la Pascua de Jehová: La fiesta de la Pascua, por estar relacionada con la liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto, es la conmemoración anual más importante para el pueblo judío (cf. Lv 23.5; Nm 9.1-5; 28.16; Dt 16.1-2). En el NT adquiere un significado especial para los cristianos, ya que se interpreta como figura de la obra redentora de Cristo, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1.29). Cf. especialmente Mt 26.2-29; 1 Co 5.7; 1 P 1.18-19, y véanse Jn 19.14 n.; 19.36 n.12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo, Jehová. 13 »La sangre os será por seńal en las casas donde vosotros estéis; veré la sangre y pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.* Pasaré de largo ante vosotros: La palabra Pascua (heb. pesaj) se asocia con el verbo pasaj, que significa “saltar”, “pasar por alto” o “pasar de largo”. Cf. v. 27.14 Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. 15 Siete días comeréis panes sin levadura. El primer día haréis desaparecer toda levadura de vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, será eliminado de Israel.* La fiesta de los Panes sin levadura (v. 17), que duraba siete días y seguía inmediatamente a la Pascua, llegó a considerarse como parte de ella (Dt 16.1-8). Cf. también Lv 23.6-8; Nm 28.17-25.16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación. Ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. 17 Guardaréis la fiesta de los Panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento a lo largo de vuestras generaciones como una costumbre perpetua. 18 En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde. 19 Durante siete días no se hallará levadura en vuestras casas, porque cualquiera que coma algo leudado, tanto extranjero como natural del país, será eliminado de la congregación de Israel. 20 Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura”». 21 Moisés convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Salid y buscad corderos para vuestras familias, y sacrificad la pascua. 22 Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo. Que ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mańana,* Hisopo: arbusto cuyas ramas, preparadas en forma de manojos, se utilizaban para rociar con algunos líquidos. Véase Sal 51.7 nota e.23 pues Jehová pasará hiriendo a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová de largo por aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.* El heridor es el encargado de ejecutar la decisión del Seńor (cf. v. 12 y 29). Probablemente se trata de un ángel como el de 2 S 24.16-17. Cf. 1 Co 10.10; Heb 11.28.24 Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. 25 Cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, también guardaréis este rito. 26 Y cuando os pregunten vuestros hijos: “żQué significa este rito?”, 27 vosotros responderéis: “Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios y libró nuestras casas”». Entonces el pueblo se inclinó y adoró. 28 Luego los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente tal como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.

Muerte de los primogénitos

29 Aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.* Cf. Ex 4.22-23.30 Se levantó aquella noche el faraón, todos sus siervos y todos los egipcios, y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiera un muerto. 31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: --Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id a servir a Jehová, como habéis dicho. 32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí. 33 Los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra, porque decían: «Todos moriremos». 34 Y llevó el pueblo su masa antes que fermentara, la envolvieron en sábanas y la cargaron sobre sus hombros. 35 E hicieron los hijos de Israel conforme a la orden de Moisés, y pidieron a los egipcios alhajas de plata y de oro, y vestidos. 36 Jehová hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, y estos les dieron cuanto pedían. Así despojaron a los egipcios.* Cf. Ex 3.21-22; 11.2-3; Sal 105.37.

Los israelitas salen de Egipto

37 Partieron los hijos de Israel de Ramesés hacia Sucot. Eran unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los nińos.* Sucot: localidad egipcia situada probablemente al sudeste de Ramesés; pero véase Ex 14.2 n.38 También subió con ellos una gran multitud de toda clase de gentes, ovejas y muchísimo ganado.* Este v. es muy importante para reconstruir la historia de la formación del pueblo de Israel. A la salida de Egipto, el pueblo de Israel estaba integrado no solamente por los descendientes directos de Jacob, sino que a ellos se les había agregado una gran multitud de toda clase de gentes.39 Cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.* Cf. v. 34; Dt 16.3.40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta ańos.ń 12.40-41Cuatrocientos treinta ańos: Cf. Gn 15.13-16; Hch 7.6, y véase Gl 3.17 n. 41 El mismo día en que se cumplían los cuatrocientos treinta ańos, todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto. 42 Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel a lo largo de sus generaciones. 43 Jehová dijo a Moisés y a Aarón: «Esta es la ley para la Pascua: ningún extrańo comerá de ella. 44 Pero todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hayas circuncidado. 45 El extranjero y el jornalero no comerán de ella. 46 Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella ni le quebraréis ningún hueso.* Cf. Nm 9.12; texto citado en Jn 19.36.47 Toda la congregación de Israel lo hará. 48 Si algún extranjero habita contigo y quiere celebrar la Pascua para Jehová, que le sea circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, pues será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella. 49 La misma ley regirá para el natural y para el extranjero que habite entre vosotros».* Cf. Nm 9.14.50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel. Tal como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. 51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por grupos.