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Esdras 1 1 de 10 capítulos

1. REPATRIACIÓN DE LOS EXILIADOS Y RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO DE JERUSALÉN (1.1--6.22)

El decreto de Ciro

(2 Cr 36.22-23)

1 En el primer ańo de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra de Jehová anunciada por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro, rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito en todo su reino, este decreto:**** El primer ańo de Ciro: el ańo 538 a.C., es decir, un ańo después de la conquista de Babilonia en el 539 a.C. Véase Dn 1.21 n.Cf. 2 Cr 36.21; Jer 25.11; 29.10.Despertó Jehová el espíritu: expresión que designa un impulso o inspiración proveniente del Seńor. Al atribuir esta decisión política de Ciro a una inspiración divina, el texto muestra no solo que el Seńor es el Dios de Israel, sino también que el mundo entero está bajo su dominio. Cf. Is 41.25; 44.28; 45.1,13. Véase también Jer 27.5 nota h.Este decreto fue proclamado en todos los lugares donde había comunidades de exiliados judíos. Tal edicto concordaba con la política persa de respeto por los cultos nacionales, siempre y cuando no comprometieran la lealtad al imperio. En Esd 6.3-5 se encuentra otra versión de este decreto, redactada en arameo. Véase Esd 4.7 nota l.2 «Así ha dicho Ciro, rey de Persia: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha mandado que le edifique una casa en Jerusalén, que está en Judá.* Is 41.25; 44.28; 45.1-4,13.3 Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, sea Dios con él, suba a Jerusalén, que está en Judá, y edifique la casa a Jehová, Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. 4 Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde habite, que las gentes de su lugar lo ayuden con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén».* El v. 5 relaciona a estos sobrevivientes con las familias de Judá y de Benjamín. Hay que notar, sin embargo, que antes y después de la destrucción de Samaria (cf. 2 R 17.1-6) se habían incorporado a la tribu de Judá miembros de otras tribus y familias israelitas (cf. 1 Cr 9.3; 2 Cr 11.16; 30.11; 31.6).

El regreso a Jerusalén

5 Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y levitas, todos aquellos a quienes Dios puso en su corazón subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén. 6 Y todos los que habitaban en los alrededores los ayudaron con plata y oro, con bienes y ganado, y con cosas preciosas, además de toda clase de ofrendas voluntarias.* Cf. Ex 11.2-3.7 El rey Ciro sacó los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor se había llevado de Jerusalén y había depositado en la casa de sus dioses.* 2 R 24.13; 25.13-16; 2 Cr 36.10,18.8 Los sacó, pues, Ciro, rey de Persia, por medio del tesorero Mitrídates, el cual los contó y se los entregó a Sesbasar, príncipe de Judá.* Sesbasar dirigió el primer grupo de exiliados que regresaron de Babilonia a Jerusalén y puso los cimientos para la reconstrucción del templo de Jerusalén. Algunas veces se lo ha identificado con Senazar, el hijo de Jeconías, rey de Judá (cf. 1 Cr 3.18), y otras, sin ninguna prueba convincente, con Zorobabel (cf. Esd 2.2; 3.8; 4.2; 5.2). Como aparece mencionado muy pocas veces (Esd 1.11; 5.14,16), es difícil saber a ciencia cierta quién era Sesbasar y qué papel desempeńó en la restauración de Israel después del exilio.9 La cuenta de ellos es esta: treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veintinueve cuchillos, 10 treinta tazas de oro, otras cuatrocientas diez tazas de plata, y otros mil utensilios. 11 En total, los utensilios de oro y de plata eran cinco mil cuatrocientos. Todo esto lo hizo llevar Sesbasar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén.** Nótese la diferencia entre la suma de los utensilios devueltos y el resultado total. Esta diferencia podría explicarse por la manera como el autor utilizó su fuente de información: en los v. 9-10 incluyó solo una parte del inventario completo, mientras que en el v. 11 puso el total, que daba cinco mil cuatrocientos.Esd 7.8-9.