Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Luego volvimos y salimos al desierto, camino del Mar Rojo, como Jehová me había dicho, y durante mucho tiempo estuvimos rodeando los montes de Seir.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 Entonces Jehová me dijo:* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 “Bastante habéis rodeado este monte: volveos al norte.* Ex 7.8--12.30.4 Dile al pueblo: Cuando paséis por el territorio de vuestros hermanos, los hijos de Esaú, que habitan en Seir, ellos tendrán miedo de vosotros; pero vosotros tened mucho cuidado.* Ex 14.28.5 No os metáis con ellos, pues no os daré de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie, porque yo he dado como heredad a Esaú los montes de Seir. 6 Compraréis de ellos por dinero los alimentos, y comeréis; también compraréis de ellos el agua, y beberéis.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 Porque Jehová, tu Dios, te ha bendecido en todas las obras de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto, y durante estos cuarenta ańos Jehová, tu Dios, ha estado contigo sin que nada te haya faltado”.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 »Después nos alejamos del territorio de nuestros hermanos, los hijos de Esaú, que habitaban en Seir, por el camino del Arabá que viene de Elat y Ezión-geber; luego volvimos y tomamos el camino del desierto de Moab. 9 Entonces Jehová me dijo: “No molestes a Moab ni le hagas la guerra, pues no te daré posesión de su tierra, porque yo he dado a Ar como heredad a los hijos de Lot.
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 (Antes habitaron en ella los emitas, un pueblo grande, numeroso y alto como los hijos de Anac.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; pero los moabitas los llaman emitas.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 También en Seir habitaron antes los horeos, los cuales fueron expulsados por los hijos de Esaú, que los arrojaron de su presencia y se establecieron en su lugar, como hizo Israel en la tierra que Jehová les dio en posesión.) 13 Levantaos ahora, y pasad el arroyo de Zered”. Entonces pasamos el arroyo Zered.* Véase Dt 6.5 nota e.14 »Los ańos que anduvimos desde Cades-barnea hasta que pasamos el arroyo Zered fueron treinta y ocho; hasta que desapareció de en medio del campamento toda la generación de los hombres de guerra, como Jehová les había jurado.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 También la mano de Jehová vino sobre ellos para exterminarlos, hasta hacerlos desaparecer del campamento.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 »Aconteció que, después que murieron todos los hombres de guerra del pueblo,* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 Jehová me habló y me dijo:* Cf. Dt 29.24-28.18 “Tú pasarás hoy el territorio de Moab rumbo a Ar. 19 Y cuando te acerques a los hijos de Amón, no los molestes ni pelees con ellos, pues no te daré posesión de la tierra de los hijos de Amón, porque a los hijos de Lot la he dado como heredad. 20 (Por tierra de gigantes fue también ella tenida; habitaron en ella gigantes en otro tiempo, a los cuales los amonitas llamaban zomzomeos.* Cf. Dt 6.6-9.21 Eran un pueblo grande, numeroso y alto, como los hijos de Anac, a los cuales Jehová exterminó delante de los amonitas. Estos desalojaron a aquellos y habitaron en su lugar,
El terror del pueblo
22 como hizo Jehová con los hijos de Esaú que habitaban en Seir, delante de los cuales exterminó a los horeos; aquellos desalojaron a estos y habitaron en su lugar hasta hoy.
Moisés no entrará en Canaán
23 Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gaza, los caftoreos que salieron de Caftor los exterminaron y habitaron en su lugar). 24 Levantaos, salid, y pasad el arroyo Arnón.ń 2.24El arroyo Arnón, que corre de este a oeste hasta desembocar en el Mar Muerto, servía de límite entre Moab y el reino amorreo de Sehón (cf. v. 26-36).Yo he entregado en tus manos a Sehón, rey de Hesbón, el amorreo, y a su tierra. Comienza a tomar posesión de ella y entra en guerra con él.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, que al escuchar tu fama temblarán y se angustiarán delante de ti”.* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 »Envié mensajeros desde el desierto de Cademot a Sehón, rey de Hesbón, con estas palabras de paz:* Dt 30.15,19.27 “Pasaré por tu tierra por el camino; por el camino iré, sin apartarme a la derecha ni a la izquierda. 28 La comida me la venderás por dinero, y comeré; el agua también me la darás por dinero, y beberé; solamente pasaré a pie,* Dt 28.29 como me han dejado hacer los hijos de Esaú que habitaban en Seir, y los moabitas que habitaban en Ar, hasta que cruce el Jordán y llegue a la tierra que nos da Jehová, nuestro Dios”.* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.30 »Pero Sehón, rey de Hesbón, no quiso que pasáramos por su territorio; porque Jehová, tu Dios, había endurecido su espíritu y obstinado su corazón para entregarlo en tus manos, hasta el día de hoy.* El monte Gerizim, al sur, y el monte Ebal, al norte, se hallan en las cercanías de la antigua ciudad de Siquem. El camino del occidente unía a Siria con Egipto, atravesando todo el país de Canaán. Gilgal significa, en hebreo, círculo de piedras y había varios sitios con ese nombre; por eso, aquí podría tratarse de un sitio cercano a Siquem, y no del Gilgal que se encontraba entre el río Jordán y Jericó (Jos 4.19-24). Siquem y el encinar de More: Véase Gn 12.6 n.31 »Entonces me dijo Jehová: “Yo he comenzado a entregar delante de ti a Sehón y a su tierra. Empieza a tomar posesión de ella, para que la heredes”. 32 »Sehón nos salió al encuentro, él y todo su pueblo, para pelear en Jahaza. 33 Pero Jehová, nuestro Dios, nos lo entregó y lo derrotamos a él, a sus hijos y a todo su pueblo. 34 Tomamos entonces todas sus ciudades y las destinamos al exterminio: hombres, mujeres y nińos, sin dejar a nadie con vida. 35 Solamente tomamos para nosotros los ganados y los despojos de las ciudades que habíamos tomado.* Ex 20.2-3; Is 43.10-13; Mc 12.32.36 Desde Aroer, que está junto a la ribera del arroyo Arnón, y la ciudad que está en el valle, hasta Galaad, no hubo ciudad que escapara de nosotros; todas las entregó Jehová, nuestro Dios, en nuestro poder. 37 Solamente no llegamos a la tierra de los hijos de Amón, ni a todo lo que está a la orilla del arroyo Jaboc, ni a las ciudades del monte, ni a lugar alguno que Jehová, nuestro Dios, había prohibido.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Volvimos, pues, y subimos camino de Basán. Entonces Og, rey de Basán, nos salió al encuentro con todo su pueblo para pelear en Edrei.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 »Pero me dijo Jehová: “No tengas temor de él, porque en tus manos lo he entregado junto con todo su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sehón, el rey amorreo que habitaba en Hesbón”.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 »Jehová, nuestro Dios, entregó también en nuestras manos a Og, rey de Basán, y a todo su pueblo, al cual derrotamos hasta acabar con todos.* Ex 7.8--12.30.4 Tomamos entonces todas sus ciudades. No quedó ciudad que no les tomáramos: sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basán.* Ex 14.28.5 Todas estas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y barras, sin contar otras muchas ciudades sin muro. 6 Y las destinamos al exterminio, como hicimos a Sehón, rey de Hesbón, matando en cada ciudad a hombres, mujeres y nińos.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 Pero nos quedamos con todo el ganado y los despojos de las ciudades.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 »También tomamos en aquel tiempo la tierra desde el arroyo Arnón hasta el monte Hermón de manos de los dos reyes amorreos que estaban a este lado del Jordán 9 (los sidonios llaman a Hermón, Sirión, y los amorreos, Senir):
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 todas las ciudades de la llanura, todo Galaad y todo Basán, hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 Og, el rey de Basán, era el único que quedaba de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, żno está en Rabá de los hijos de Amón? Nueve codos mide de largo y cuatro codos de ancho, según el codo de un hombre.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 »Esta tierra que heredamos en aquel tiempo, desde Aroer, que está junto al arroyo Arnón, hasta la mitad de los montes de Galaad con sus ciudades, la di a los rubenitas y a los gaditas. 13 El resto de Galaad y todo Basán, del reino de Og: toda la tierra de Argob, que se llamaba la tierra de los gigantes, lo di a la media tribu de Manasés.* Véase Dt 6.5 nota e.14 Jair hijo de Manasés tomó toda la tierra de Argob hasta el límite con Gesur y Maaca, y le puso el nombre que aún conserva: Basán-havot-jair.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 Galaad se lo di a Maquir.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 A los rubenitas y gaditas les di desde Galaad hasta el arroyo Arnón --con la mitad del valle como límite--, y hasta el arroyo Jaboc, el cual sirve de límite a los hijos de Amón;* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 y también el Arabá, con el Jordán como límite desde Cineret hasta el mar del Arabá, el Mar Salado, al pie de las laderas del Pisga, al oriente.* Cf. Dt 29.24-28.18 »Entonces os dije: “Jehová, vuestro Dios, os ha dado esta tierra como heredad; pero iréis armados todos los valientes delante de vuestros hermanos, los hijos de Israel. 19 Solamente vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestros ganados (yo sé que tenéis mucho ganado), quedarán en las ciudades que os he dado, 20 hasta que Jehová dé reposo a vuestros hermanos, así como a vosotros, y hereden ellos también la tierra que Jehová, vuestro Dios, les da al otro lado del Jordán. Entonces os volveréis cada uno a la heredad que yo os he dado”.* Cf. Dt 6.6-9.21 »Ordené también a Josué en aquel tiempo: “Tus ojos vieron todo lo que Jehová, vuestro Dios, ha hecho a aquellos dos reyes; así hará Jehová a todos los reinos por donde tú pasarás.
El terror del pueblo
22 No los temáis, porque Jehová, vuestro Dios, es el que pelea por vosotros”.
Moisés no entrará en Canaán
23 »En aquel tiempo oré a Jehová y le dije: 24 “Seńor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa; porque żqué dios hay en el cielo o en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas?* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte y el Líbano”.* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó, sino que me dijo: “ˇBasta!, no me hables más de este asunto.* Dt 30.15,19.27 Sube a la cumbre del Pisgań 3.27Dt 34.1-3. El monte Pisga, situado al nordeste del Mar Muerto, cerca del monte Nebo (véase Nm 21.20 n.), era un lugar adecuado para que Moisés pudiera contemplar la Tierra prometida, al oeste del Jordán (cf. Dt 32.48-49).y alza tus ojos hacia el oeste, el norte, el sur y el este, y mira con tus propios ojos, porque no pasarás el Jordán. 28 Instruye a Josué, anímalo y fortalécelo, porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les entregará la tierra que verás”.* Dt 28.29 »Y nos quedamos en el valle, enfrente de Bet-peor.* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Ahora, pues, Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseńo, para que los ejecutéis y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová, el Dios de vuestros padres, os da.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 No ańadiréis a la palabra que yo os mando ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os ordeno.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor: a todo hombre que siguió a Baal-peor lo exterminó Jehová, tu Dios, de en medio de ti.* Ex 7.8--12.30.4 Pero vosotros, que seguisteis a Jehová, vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.* Ex 14.28.5 Mirad, yo os he enseńado estatutos y decretos, como Jehová, mi Dios, me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la que vais a entrar para tomar posesión de ella. 6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra, porque ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: “Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta”.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 Porque żqué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová, nuestro Dios, en todo cuanto le pedimos?
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 Y żqué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta Ley que yo pongo hoy delante de vosotros? 9 Por tanto, guárdate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseńarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos.
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 »El día que estuviste delante de Jehová, tu Dios, en Horeb, cuando Jehová me dijo: “Reúneme el pueblo, para que yo les haga oir mis palabras, las cuales aprenderán para temerme todos los días que vivan sobre la tierra, y las enseńarán a sus hijos”,** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 os acercasteis y os pusisteis al pie del monte, mientras el monte ardía envuelto en un fuego que llegaba hasta el mismo cielo, entre tinieblas, nube y oscuridad.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 Entonces Jehová habló con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus palabras, pero a excepción de oir la voz, ninguna figura visteis. 13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra: los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.* Véase Dt 6.5 nota e.14 A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseńara los estatutos y juicios, para que los pusierais por obra en la tierra a la que vais a pasar para tomar posesión de ella.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 »Guardad, pues, mucho vuestras almas, pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego,* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de hombre o de mujer,* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 figura de algún animal que esté en la tierra, figura de algún ave alada que vuele por el aire,* Cf. Dt 29.24-28.18 figura de algún reptil que se arrastre sobre la tierra, figura de algún pez que haya en el agua debajo de la tierra. 19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército del cielo, te dejes seducir, te inclines ante ellos y los sirvas, porque Jehová, tu Dios, los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos. 20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día.* Cf. Dt 6.6-9.21 »Pero Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que Jehová, tu Dios, te da por heredad.
El terror del pueblo
22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; pero vosotros pasaréis y poseeréis aquella buena tierra.
Moisés no entrará en Canaán
23 Guardaos, no os olvidéis del pacto que Jehová, vuestro Dios, estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová, tu Dios, te ha prohibido. 24 Porque Jehová, tu Dios, es fuego consumidor, Dios celoso.ń 4.24Heb 12.29.,* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 »Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, si os corrompéis y hacéis alguna escultura o imagen de cualquier cosa, y hacéis lo malo ante los ojos de Jehová, vuestro Dios, para enojarlo,* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra que pronto desapareceréis totalmente de la tierra que vais a tomar en posesión al pasar el Jordán. No estaréis en ella largos días sin que seáis destruidos.* Dt 30.15,19.27 Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis solo unos pocos entre las naciones a las cuales os llevará Jehová. 28 Allí serviréis a dioses hechos por manos de hombres, de madera y piedra, que no ven ni oyen ni comen ni huelen.* Dt 28.29 Pero si desde allí buscas a Jehová, tu Dios, lo hallarás, si lo buscas de todo tu corazón y de toda tu alma.* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.30 Cuando estés en angustia y te alcancen todas estas cosas, si en los últimos días te vuelves a Jehová, tu Dios, y oyes su voz,* El monte Gerizim, al sur, y el monte Ebal, al norte, se hallan en las cercanías de la antigua ciudad de Siquem. El camino del occidente unía a Siria con Egipto, atravesando todo el país de Canaán. Gilgal significa, en hebreo, círculo de piedras y había varios sitios con ese nombre; por eso, aquí podría tratarse de un sitio cercano a Siquem, y no del Gilgal que se encontraba entre el río Jordán y Jericó (Jos 4.19-24). Siquem y el encinar de More: Véase Gn 12.6 n.31 porque Dios misericordioso es Jehová, tu Dios: No te dejará ni te destruirá ni se olvidará del pacto que juró a tus padres. 32 »Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día en que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella. 33 żHa oído pueblo alguno la voz de Dios hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer? 34 żO ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con seńales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores, como todo lo que hizo con vosotros Jehová, vuestro Dios, en Egipto ante tus ojos? 35 A ti te fue mostrado, para que supieras que Jehová es Dios y que no hay otro fuera de él.* Ex 20.2-3; Is 43.10-13; Mc 12.32.36 Desde los cielos te hizo oir su voz para enseńarte, y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego. 37 Por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder, 38 para echar de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como sucede hoy. 39 »Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra; no hay otro. 40 Guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da para siempre».
Las ciudades de refugio al oriente del Jordán
41 Entonces apartó Moisés tres ciudades a este lado del Jordán, hacia el nacimiento del sol, 42 para que huyera allí el homicida que matara a su prójimo sin intención, sin haber tenido enemistad con él nunca antes y, huyendo a una de esas ciudades, salvara su vida. 43 Estas ciudades fueron: Beser, en el desierto, en tierra de la llanura, para los rubenitas; Ramot, en Galaad, para los gaditas, y Golán, en Basán, para los de Manasés.* Jos 20.8-9. Cf. Nm 35.6-15; Dt 19.1-14; Jos 20.
Moisés recapitula la promulgación de la Ley
44 Esta, pues, es la ley que Moisés puso delante de los hijos de Israel. 45 Estos son los testimonios, los estatutos y los decretos que dictó Moisés a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto, 46 a este lado del Jordán, en el valle delante de Bet-peor, en la tierra de Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón, al cual derrotó Moisés con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto.* Bet-peor: Véase Dt 3.29 n.47 Y poseyeron su tierra, y la tierra de Og, rey de Basán --dos reyes de los amorreos que estaban de este lado del Jordán, al oriente--, 48 desde Aroer, que está junto a la ribera del arroyo Arnón, hasta el monte Sión, que es Hermón,* Sión: otra posible traducción: Sirión. Cf. Dt 3.9.49 con todo el Arabá, de este lado del Jordán, al oriente, hasta el mar del Arabá, al pie de las laderas del Pisga.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: «Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos, para ponerlos por obra.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 »Jehová, nuestro Dios, hizo un pacto con nosotros en Horeb.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros, todos los que estamos aquí hoy vivos.* Ex 7.8--12.30.4 Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte, de en medio del fuego.* Ex 14.28.5 Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros para comunicaros la palabra de Jehová, porque vosotros tuvisteis temor del fuego y no subisteis al monte. Él dijo: 6 »“Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 »No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 »No harás para ti escultura ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 9 No te inclinarás a ellas ni las servirás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecen,
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 »No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano, porque Jehová no considerará inocente al que tome su nombre en vano.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 »Guardarás el sábado para santificarlo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado. 13 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,* Véase Dt 6.5 nota e.14 pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios. Ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que tu siervo y tu sierva puedan descansar como tú.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 Acuérdate de que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová, tu Dios, te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová, tu Dios, te ha mandado que guardes el sábado.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 »Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, para que sean prolongados tus días y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da.* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 »No matarás.* Cf. Dt 29.24-28.18 »No cometerás adulterio. 19 »No hurtarás. 20 »No dirás falso testimonio contra tu prójimo.* Cf. Dt 6.6-9.21 »No codiciarásń 5.21Ro 7.7; 13.9.la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”.
El terror del pueblo
22 »Estas palabras las pronunció Jehová con potente voz ante toda vuestra congregación, en el monte, de en medio del fuego, la nube y la oscuridad, y no ańadió más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, que me entregó a mí.
Moisés no entrará en Canaán
23 Cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas y visteis el monte que ardía en llamas, vinisteis a mí todos vosotros, príncipes de las tribus y ancianos, 24 y dijisteis: “Jehová, nuestro Dios, nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz, que sale de en medio del fuego. Hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y este aún vive.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Ahora, pues, żpor qué vamos a morir? --porque este gran fuego nos consumirá--; si seguimos oyendo la voz de Jehová, nuestro Dios, moriremos.* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 Pues, żqué es el hombre para que oiga la voz del Dios viviente hablando de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?* Dt 30.15,19.27 Acércate tú, y oye todas las cosas que diga Jehová, nuestro Dios. Tú nos dirás todo lo que Jehová, nuestro Dios, te diga, y nosotros oiremos y obedeceremos”. 28 »Jehová oyó vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo: “He oído las palabras de este pueblo, lo que ellos te han dicho; bien está todo lo que han dicho.* Dt 28.29 ˇOjalá siempre tuvieran tal corazón, que me temieran y guardaran todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuera bien para siempre!* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.30 Ve y diles: Volveos a vuestras tiendas.* El monte Gerizim, al sur, y el monte Ebal, al norte, se hallan en las cercanías de la antigua ciudad de Siquem. El camino del occidente unía a Siria con Egipto, atravesando todo el país de Canaán. Gilgal significa, en hebreo, círculo de piedras y había varios sitios con ese nombre; por eso, aquí podría tratarse de un sitio cercano a Siquem, y no del Gilgal que se encontraba entre el río Jordán y Jericó (Jos 4.19-24). Siquem y el encinar de More: Véase Gn 12.6 n.31 Y tú quédate aquí conmigo; yo te diré todos los mandamientos, estatutos y decretos que les enseńarás, a fin de que los pongan ahora por obra en la tierra que yo les doy en posesión”. 32 Mirad, pues, que hagáis como Jehová, vuestro Dios, os ha mandado. No os apartéis a la derecha ni a la izquierda. 33 Andad en todo el camino que Jehová, vuestro Dios, os ha mandado, para que viváis, os vaya bien y prolonguéis vuestros días en la tierra que habéis de poseer.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová, vuestro Dios, mandó que os enseńara, para que los pongáis por obra en la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesión,* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 a fin de que temas a Jehová, tu Dios, guardando todos los estatutos y mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que se prolonguen tus días.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 Oye, pues, Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová, el Dios de tus padres.* Ex 7.8--12.30.4 »Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es.* Ex 14.28.5 »Amarás a Jehová, tu Dios, de todo tu corazón, de toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6 »Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 Las atarás como una seńal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste,** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 con casas llenas de toda clase de bienes, las cuales tú no llenaste, con cisternas cavadas, que tú no cavaste, y vińas y olivares que no plantaste, luego que comas y te sacies,
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 13 A Jehová, tu Dios, temerás, a él solo servirás y por su nombre jurarás.* Véase Dt 6.5 nota e.14 No vayáis detrás de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos,** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 porque Jehová, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso; su furor se inflamaría contra ti y te haría desaparecer de sobre la tierra.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 »No tentaréis a Jehová, vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, sus testimonios y los estatutos que te ha mandado.* Cf. Dt 29.24-28.18 Haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien y llegues a poseer la buena tierra que Jehová juró dar a tus padres, 19 y para que él arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho. 20 »Mańana, cuando te pregunte tu hijo: “żQué significan los testimonios, estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?”,* Cf. Dt 6.6-9.21 dirás a tu hijo:ń 6.21Dirás a tu hijo: El Deuteronomio insiste en la necesidad de transmitir a las nuevas generaciones la enseńanza recibida, incluyendo el relato de las acciones que Jehová realizó en el pasado en favor de Israel, para que el recuerdo de esas acciones provoque una respuesta de amor y obediencia a los mandamientos. Cf. Dt 4.9-10; 6.7; 11.19; 31.12-13. Véanse también Sal 44.1 n.; Jl 1.3 n.“Nosotros éramos siervos del faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa.
El terror del pueblo
22 Jehová hizo delante de nuestros ojos seńales y milagros grandes y terribles en Egipto, contra el faraón y contra toda su casa.
Moisés no entrará en Canaán
23 Y nos sacó de allá para traernos y darnos la tierra que prometió a nuestros padres. 24 Jehová nos mandó que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová, nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová, nuestro Dios, como él nos ha mandado”.* Jos 1.3-5.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra a la que vas a entrar para tomarla, y haya expulsado de delante de ti a muchas naciones: al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo; siete naciones mayores y más poderosas que tú,* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 y Jehová, tu Dios, te las haya entregado y las hayas derrotado, las destruirás del todo. No harás con ellas alianza ni tendrás de ellas misericordia.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 No emparentarás con ellas, no darás tu hija a su hijo ni tomarás a su hija para tu hijo.* Ex 7.8--12.30.4 Porque apartará de mí a tu hijo, que serviría a dioses ajenos. Entonces el furor de Jehová se encenderá contra vosotros y os destruirá bien pronto.* Ex 14.28.5 Pero así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, quebraréis sus estatuas, destruiréis sus imágenes de Asera y quemaréis sus esculturas en el fuego. 6 Porque tú eres pueblo santo para Jehová, tu Dios; Jehová, tu Dios, te ha escogido para que le seas un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 »No por ser vosotros el más numeroso de todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos,
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 sino porque Jehová os amó y quiso guardar el juramento que hizo a vuestros padres; por eso os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de la servidumbre, de manos del faraón, rey de Egipto. 9 Conoce, pues, que Jehová, tu Dios, es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta por mil generaciones,
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 pero que da su merecido, en su propia persona, al que le aborrece, destruyéndolo; a quien le odia, no se demora en darle en su propia persona el pago.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 »Por haber oído estos decretos, haberlos guardado y puesto por obra, Jehová, tu Dios, guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres. 13 Te amará, te bendecirá y te multiplicará, bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas y los rebańos de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría.* Véase Dt 6.5 nota e.14 Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti hombre ni mujer estéril, ni en tus ganados.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 Apartará Jehová de ti toda enfermedad, y ninguna de las malas plagas de Egipto que tú conoces hará caer sobre ti, sino que las hará caer sobre todos los que te aborrezcan.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 Destruirás a todos los pueblos que Jehová, tu Dios, te entrega. No tendrás piedad de ellos ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 »Si dices en tu corazón: “Estas naciones son mucho más numerosas que yo, żcómo las podré exterminar?”,* Cf. Dt 29.24-28.18 no les tengas temor. Acuérdate bien de lo que hizo Jehová, tu Dios, con el faraón y con todo Egipto, 19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, de las seńales y milagros, de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová, tu Dios, te sacó. Así hará Jehová, tu Dios, con todos los pueblos en cuya presencia tú temes. 20 También enviará Jehová, tu Dios, avispas contra ellos, hasta que perezcan los que queden y los que se hayan escondido de tu presencia.* Cf. Dt 6.6-9.21 No desmayes delante de ellos, porque Jehová, tu Dios, está en medio de ti, Dios grande y temible.
El terror del pueblo
22 Jehová, tu Dios, irá expulsando a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se multipliquen contra ti.
Moisés no entrará en Canaán
23 Pero Jehová, tu Dios, las entregará delante de ti, y les causará grandes destrozos hasta que sean destruidas. 24 Él entregará sus reyes en tus manos, y tú borrarás sus nombres de debajo del cielo. Nadie te podrá resistir, hasta que los destruyas.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Quemarás las esculturas de sus dioses en el fuego; no codiciarás la plata ni el oro que las recubren, ni los tomarás para ti, no sea que tropieces por ello, pues es una abominación para Jehová, tu Dios.* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 No llevarás ninguna cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema. Del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.* Dt 30.15,19.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, seáis multiplicados y entréis a poseer la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 Te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová, tu Dios, estos cuarenta ańos en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 Te afligió, te hizo pasar hambre y te sustentó con maná, comida que ni tú ni tus padres habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.* Ex 7.8--12.30.4 El vestido que llevabas puesto nunca envejeció, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta ańos.* Ex 14.28.5 Reconoce asimismo en tu corazón, que, como castiga el hombre a su hijo, así Jehová, tu Dios, te castiga. 6 Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová, tu Dios, andando en sus caminos y temiéndolo.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 Porque Jehová, tu Dios, te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; 9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, y donde no te faltará nada; tierra cuyas piedras son de hierro y de cuyos montes sacarás cobre.
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 Allí comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová, tu Dios, por la buena tierra que te habrá dado.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 »Cuídate de no olvidarte de Jehová, tu Dios, para cumplir los mandamientos, decretos y estatutos que yo te ordeno hoy;
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 no suceda que comas y te sacies, edifiques buenas casas y las habites, 13 cuando tus vacas y tus ovejas aumenten, la plata y el oro se te multipliquen y todo lo que tengas se acreciente,* Véase Dt 6.5 nota e.14 se ensoberbezca tu corazón y te olvides de Jehová, tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes venenosas y de escorpiones; que en una tierra de sed y sin agua te sacó agua de la roca del pedernal;* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien,* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 y digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza”;* Cf. Dt 29.24-28.18 sino acuérdate de Jehová, tu Dios, porque él es quien te da el poder para adquirir las riquezas, a fin de confirmar el pacto que juró a tus padres, como lo hace hoy. 19 »Pero si llegas a olvidarte de Jehová, tu Dios, y vas tras dioses ajenos, los sirves y ante ellos te inclinas, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. 20 Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová, vuestro Dios.* Cf. Dt 6.6-9.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Oye, Israel: tú vas hoy a pasar el Jordán, para entrar a desposeer a naciones más numerosas y más poderosas que tú, ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo,* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 un pueblo grande y alto, los hijos de los anaceos, de los cuales tienes tú conocimiento, y de quienes has oído decir: “żQuién se sostendrá delante de los hijos de Anac?”.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 Entiende, pues, hoy, que es Jehová, tu Dios, el que pasa delante de ti como fuego consumidor, quien los destruirá y humillará en tu presencia. Tú los echarás y los destruirás en seguida, como Jehová te ha dicho.* Ex 7.8--12.30.4 »Cuando Jehová, tu Dios, los haya echado de delante de ti, no digas en tu corazón: “Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra”, pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.* Ex 14.28.5 No por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová, tu Dios, las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. 6 Por tanto, has de saber que Jehová, tu Dios, no te da en posesión esta buena tierra por tu justicia, porque pueblo terco eres tú.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 »Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová, tu Dios, en el desierto; desde el día en que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes a Jehová.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 En Horeb provocasteis a ira a Jehová, y se enojó Jehová contra vosotros para destruiros. 9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua.
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 Jehová me dio las dos tablas de piedra escritas por el dedo de Dios, y en ellas estaban escritas todas las palabras que os habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 Al cabo de los cuarenta días y cuarenta noches, Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto,
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 y me dijo: “Levántate, desciende pronto de aquí, porque el pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido. Bien pronto se han apartado del camino que yo les mandé y se han hecho una imagen de fundición”. 13 »También me dijo Jehová: “He observado a este pueblo y he visto que es un pueblo terco.* Véase Dt 6.5 nota e.14 Déjame que los destruya y borre su nombre de debajo del cielo, y yo te pondré sobre una nación fuerte y mucho más numerosa que ellos”.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 »Yo me volví y descendí del monte, el cual ardía en llamas, con las tablas del pacto en mis dos manos.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 Miré y vi que habíais pecado contra Jehová, vuestro Dios: os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos bien pronto del camino que Jehová os había seńalado.* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 Entonces tomé las dos tablas, las arrojé de mis dos manos y las quebré delante de vuestros ojos.* Cf. Dt 29.24-28.18 Luego me postré delante de Jehová, y como antes hice, durante cuarenta días y cuarenta noches no comí pan ni bebí agua, a causa de todo el pecado que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo. 19 Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros hasta querer destruiros. Pero Jehová me escuchó una vez más. 20 Contra Aarón también se enojó mucho Jehová hasta querer destruirlo. Yo también oré por Aarón en aquel entonces.* Cf. Dt 6.6-9.21 Luego tomé el objeto de vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, lo quemé en el fuego y lo desmenucé, moliéndolo muy bien, hasta que quedó reducido a polvo, y eché aquel polvo en el arroyo que descendía del monte.
El terror del pueblo
22 »También en Tabera, en Masahń 9.22Masah: Véase Ex 17.7 nota d.y en Kibrot-hataava provocasteis a ira a Jehová.
Moisés no entrará en Canaán
23 Y cuando desde Cades-barnea Jehová os mandó: “Subid y poseed la tierra que yo os he dado”, también fuisteis rebeldes al mandato de Jehová, vuestro Dios, y no le creísteis ni obedecisteis a su voz. 24 Rebeldes habéis sido a Jehová desde el día en que yo os conozco.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 »Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir.* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 Y oré a Jehová diciendo: Seńor Jehová, no destruyas a tu pueblo, a la heredad que has redimido con tu grandeza y que sacaste de Egipto con mano poderosa.* Dt 30.15,19.27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires la dureza de este pueblo, su impiedad ni su pecado, 28 no sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: “Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto”.* Dt 28.29 Ellos son tu pueblo, la heredad que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »En aquel tiempo Jehová me dijo: “Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube hasta mí al monte. Hazte también un arca de madera.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 Yo escribiré en esas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste, y tú las pondrás en el Arca”.* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 »Hice un arca de madera de acacia, labré dos tablas de piedra como las primeras y subí al monte con las dos tablas en mis manos.* Ex 7.8--12.30.4 Él escribió en las tablas lo mismo que había escrito antes: los diez mandamientos que Jehová había proclamado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea. Y me las entregó Jehová.* Ex 14.28.5 Entonces me volví, descendí del monte y puse las tablas en el Arca que había hecho. Allí están todavía, como Jehová me lo mandó. 6 »(Después salieron los hijos de Israel de Beerot-bene-jaacán a Mosera. Allí murió Aarón y allí fue sepultado. Le sucedió en el sacerdocio su hijo Eleazar.* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 De allí partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbata, tierra de arroyos de aguas.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví para que llevara el Arca del pacto de Jehová, para que estuviera delante de Jehová y lo sirviera, y para bendecir en su nombre, hasta el día de hoy. 9 Por eso Leví no tuvo parte ni heredad entre sus hermanos: Jehová es su heredad, como Jehová, tu Dios, le dijo.)
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 »Yo estuve en el monte, como la primera vez, cuarenta días y cuarenta noches. Jehová también me escuchó esta vez y no quiso destruirte.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 Me dijo Jehová: “Levántate, disponte a marchar delante del pueblo, para que entren y tomen posesión de la tierra que juré a sus padres que les había de dar”.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 »Ahora, pues, Israel, żqué pide de ti Jehová, tu Dios, sino que temas a Jehová, tu Dios, que andes en todos sus caminos, que ames y sirvas a Jehová, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, 13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?* Véase Dt 6.5 nota e.14 De Jehová, tu Dios, son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 Sin embargo, solamente de tus padres se agradó Jehová y los amó; y después de ellos escogió su descendencia, a vosotros, de entre todos los pueblos, como sucede hoy.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 »Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 Porque Jehová, vuestro Dios, es Dios de dioses y Seńor de seńores,ń 10.17Jehová, vuestro Dios, es Dios de dioses y Seńor de seńores: forma hebrea de expresar el superlativo, equivalente a Dios supremo y soberano Seńor de todo cuanto existe. Compárese, p.e., con la expresión Cantar de los cantares, que significa el canto por excelencia o el más hermoso de todos. Cf. 1 Ti 6.15; Ap 17.14; 19.16.Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni recibe sobornos,* Cf. Dt 29.24-28.18 que hace justicia al huérfano y a la viuda, que ama también al extranjero y le da pan y vestido. 19 Amaréis, pues, al extranjero, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. 20 »A Jehová, tu Dios, temerás, a él solo servirás, a él seguirás y en su nombre jurarás.* Cf. Dt 6.6-9.21 Él es el objeto de tu alabanza y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.
El terror del pueblo
22 Con setenta personas descendieron tus padres a Egipto, pero ahora Jehová ha hecho que te multipliques como las estrellas del cielo.
Los ańos en el desierto
Israel derrota a Og, rey de Basán
Moisés exhorta a la obediencia
Los Diez Mandamientos
El gran mandamiento
Advertencias contra la idolatría
La buena tierra que han de poseer
Dios destruirá a las naciones de Canaán
El pacto renovado
La grandeza de Jehová
1 »Amarás, pues, a Jehová, tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 Comprended hoy --no hablo de vuestros hijos, que no han sabido ni visto el castigo de Jehová, vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, ni su brazo extendido* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 las seńales y las obras que hizo en medio de Egipto contra el faraón, rey de Egipto, y toda su tierra;* Ex 7.8--12.30.4 lo que hizo con el ejército de Egipto, con sus caballos y sus carros; cómo precipitó Jehová las aguas del Mar Rojo sobre ellos cuando venían tras vosotros y los destruyó hasta hoy;* Ex 14.28.5 lo que ha hecho con vosotros en el desierto hasta vuestra llegada a este lugar; 6 lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra y los tragó con sus familias, sus tiendas y todo su ganado en medio de todo Israel--,* Nm 16.31-32.
Un pueblo santo para Jehová
La rebelión de Israel en Horeb
7 pues vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 »Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos y entréis a poseer la tierra a la cual vais a pasar para tomarla, 9 y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró Jehová a vuestros padres que se la había de dar a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel.
La experiencia de Israel en Horeb
Exhortaciones a la obediencia
10 La tierra a la que vas a entrar para tomarla no es como la tierra de Egipto, de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.
Amonestación de no olvidar a Dios
11 La tierra a la que vais a entrar para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo;
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al oriente del Jordán
Bendiciones de la obediencia
(Lv 26.3-13; Dt. 28.1-14)
Lo que Dios exige
12 una tierra de la que cuida Jehová, tu Dios. Siempre están sobre ella los ojos de Jehová, tu Dios, desde el principio del ańo hasta el fin. 13 »Si obedecéis cuidadosamente a los mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová, vuestro Dios, y sirviéndolo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma,* Véase Dt 6.5 nota e.14 yo daré la lluvia a vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía, y tú recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.
Advertencia contra la idolatría
15 Daré también hierba en tu campo para tus ganados, y comerás hasta saciarte.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se deje engańar y os apartéis para servir a dioses ajenos e inclinaros delante de ellos;* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 no sea que se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, cierre los cielos y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis bien pronto en esa buena tierra que os da Jehová.* Cf. Dt 29.24-28.18 »Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, las ataréis como seńal en vuestra mano y serán como insignias entre vuestros ojos. 19 Las enseńaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes, 20 Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas,* Cf. Dt 6.6-9.21 para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.
El terror del pueblo
22 »Porque si guardáis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amáis a Jehová, vuestro Dios, andando en todos sus caminos y siguiéndolo a él,
Moisés no entrará en Canaán
23 Jehová también echará de vuestra presencia a todas estas naciones, y desposeeréis a naciones grandes y más poderosas que vosotros. 24 Todo lugar que pise la planta de vuestro pie será vuestro: desde el desierto hasta el Líbano,ń 11.24Desde el desierto hasta el Líbano: traducción probable (cf. Jos 1.4); heb. desde el desierto y el Líbano.desde el río Éufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová, vuestro Dios, sobre toda la tierra que piséis, como él os ha dicho.* Jos 1.3-5.
Derrota de Sehón, rey amorreo
26 »Mirad: Yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:* Dt 30.15,19.27 la bendición, si obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28 y la maldición, si no obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios y os apartáis del camino que yo os ordeno hoy, para ir tras dioses ajenos que no habéis conocido.* Dt 28.29 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim y la maldición sobre el monte Ebal,* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.30 los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente, en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá, frente a Gilgal, junto al encinar de More.* El monte Gerizim, al sur, y el monte Ebal, al norte, se hallan en las cercanías de la antigua ciudad de Siquem. El camino del occidente unía a Siria con Egipto, atravesando todo el país de Canaán. Gilgal significa, en hebreo, círculo de piedras y había varios sitios con ese nombre; por eso, aquí podría tratarse de un sitio cercano a Siquem, y no del Gilgal que se encontraba entre el río Jordán y Jericó (Jos 4.19-24). Siquem y el encinar de More: Véase Gn 12.6 n.31 Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová, vuestro Dios. La tomaréis y habitaréis en ella. 32 Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.
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