Las porciones de los levitas
1 »Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehová y de la heredad de él comerán.* Sacerdotes levitas: Véase Dt 17.9 nota g.2 No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho.* Nm 18.20. Sobre la herencia especial de los levitas, véase Dt 10.9 n.3 »Este será el derecho de los sacerdotes sobre aquellos del pueblo que ofrezcan en sacrificio un buey o un cordero: darán al sacerdote la pierna, las quijadas y el cuajar.* Lv 7.31-34; 10.14; Nm 6.20; 18.18-19.4 Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás, 5 porque a él ha escogido Jehová, tu Dios, de entre todas tus tribus, para que él y sus hijos ministren en el nombre de Jehová para siempre. 6 »Cuando salga un levita de cualquiera de las ciudades de Israel donde haya vivido, y vaya con todo el deseo de su alma al lugar que Jehová escoja, 7 ministrará en el nombre de Jehová, su Dios, como todos sus hermanos, los levitas que estén allí delante de Jehová. 8 Igual ración a la de los otros comerá, además de sus patrimonios.
Amonestación%contra costumbres paganas
9 »Cuando entres a la tierra que Jehová, tu Dios, te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. 10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.* Ex 22.18; Lv 19.26,31; Is 8.19.12 Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu presencia. 13 Perfecto serás delante de Jehová, tu Dios.* Mt 5.48.14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen, pero a ti no te ha permitido esto Jehová, tu Dios.* 2 R 23.24.
Dios promete un profeta como Moisés
15 »Un profeta como yo te levantará Jehová, tu Dios, de en medio de ti, de tus hermanos; a él oiréis.* Los profetas, y no los que practican la adivinación en cualquiera de sus formas, serán los encargados de continuar la obra de Moisés (Ex 33.11; Nm 12.6-8; Dt 34.10) y de dar a conocer a Israel la voluntad de Jehová. Cf. Jer 7.25.16 Conforme a todo lo que pediste a Jehová, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea, al decir: “No vuelva yo a oir la voz de Jehová, mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera”.* Dt 5.25-27.17 Y Jehová me dijo: “Bien está eso que han dicho”. 18 Un profeta como tú les levantaré en medio de sus hermanos; pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande. 19 Pero a cualquiera que no oiga las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuenta.* La tradición judía vio aquí el anuncio de un profeta excepcional, un segundo Moisés, identificado a veces con el Mesías, cuya venida se esperaba en el futuro. Ecos de esta tradición se encuentran en Jn 1.21; 6.14; 7.40 y, especialmente, en Hch 3.22-23, donde este pasaje de Deuteronomio se aplica expresamente a Jesús. Cf. también Hch 7.37.20 El profeta que tenga la presunción de pronunciar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado pronunciar, o que hable en nombre de dioses ajenos, ese profeta morirá. 21 Tal vez digas en tu corazón: “żCómo conoceremos que esta no es palabra de Jehová?”. 22 Si el profeta habla en nombre de Jehová, y no se cumple ni acontece lo que dijo, esa palabra no es de Jehová. Por presunción habló el tal profeta; no tengas temor de él.* El criterio para identificar al falso profeta es la no realización de sus predicciones. En otros pasajes, este criterio es el contenido del mensaje (véase Dt 13.1 nota a; cf. Jer 28.9) y el modo de vida acorde con la doctrina que se predica (cf. Jer 23.11- 17; Miq 3.5).
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