La grandeza de Jehová
1 »Amarás, pues, a Jehová, tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.* Amarás... guardarás: Véase Dt 6.5 nota d.2 Comprended hoy --no hablo de vuestros hijos, que no han sabido ni visto el castigo de Jehová, vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, ni su brazo extendido* El resumen siguiente de las grandes obras de Jehová evoca cuatro acontecimientos en particular: las plagas de Egipto (v. 3), el milagro del Mar Rojo (v. 4), las etapas de la marcha por el desierto (v. 5) y el castigo de los rebeldes (v. 6). En estos acontecimientos, el Seńor se manifestó a Israel como su Salvador y Libertador, pero también como un Dios que no tolera ningún compromiso con el pecado. El recuerdo del pasado debe servir de lección para el presente. Cf. Dt 8.2-6.3 las seńales y las obras que hizo en medio de Egipto contra el faraón, rey de Egipto, y toda su tierra;* Ex 7.8--12.30.4 lo que hizo con el ejército de Egipto, con sus caballos y sus carros; cómo precipitó Jehová las aguas del Mar Rojo sobre ellos cuando venían tras vosotros y los destruyó hasta hoy;* Ex 14.28.5 lo que ha hecho con vosotros en el desierto hasta vuestra llegada a este lugar; 6 lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra y los tragó con sus familias, sus tiendas y todo su ganado en medio de todo Israel--,* Nm 16.31-32.7 pues vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho.
Bendiciones de la Tierra Prometida
8 »Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos y entréis a poseer la tierra a la cual vais a pasar para tomarla, 9 y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, de la cual juró Jehová a vuestros padres que se la había de dar a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel. 10 La tierra a la que vas a entrar para tomarla no es como la tierra de Egipto, de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.** En estos v. se establece un contraste entre el suelo de la Tierra prometida, que es fecundado por las lluvias que Jehová envía (cf. v. 11-12,14), y el de Egipto, que recibe su fecundidad de las inundaciones periódicas del Nilo (cf. Is 23.3; Am 8.8) y exige un esfuerzo constante para distribuir el agua en las zonas de cultivo.Regabas con tu pie: El significado exacto de esta expresión es dudoso. Podría tratarse de una alusión a los surcos para el riego, abiertos con los pies en la tierra blanda, o bien a las ruedas con que se hacía subir el agua del río a los terrenos altos y que eran movidas también con los pies.11 La tierra a la que vais a entrar para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; 12 una tierra de la que cuida Jehová, tu Dios. Siempre están sobre ella los ojos de Jehová, tu Dios, desde el principio del ańo hasta el fin. 13 »Si obedecéis cuidadosamente a los mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová, vuestro Dios, y sirviéndolo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma,* Véase Dt 6.5 nota e.14 yo daré la lluvia a vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía, y tú recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.** Yo daré: Según la versión griega (LXX), Él dará.La lluvia temprana, en octubre-noviembre, facilita el arado de la tierra y las tareas preparatorias para la siembra; la tardía, en marzo-abril, asegura la cantidad y calidad de la cosecha. Cf. Jer 5.24; Jl 2.23.15 Daré también hierba en tu campo para tus ganados, y comerás hasta saciarte.* Lv 26.3-5; Dt 7.12-16; 28.1-14.16 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se deje engańar y os apartéis para servir a dioses ajenos e inclinaros delante de ellos;* Guardaos... engańar. Dt 8.11-20.17 no sea que se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, cierre los cielos y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis bien pronto en esa buena tierra que os da Jehová.* Cf. Dt 29.24-28.18 »Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, las ataréis como seńal en vuestra mano y serán como insignias entre vuestros ojos. 19 Las enseńaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes, 20 Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas,* Cf. Dt 6.6-9.21 para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra. 22 »Porque si guardáis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amáis a Jehová, vuestro Dios, andando en todos sus caminos y siguiéndolo a él, 23 Jehová también echará de vuestra presencia a todas estas naciones, y desposeeréis a naciones grandes y más poderosas que vosotros. 24 Todo lugar que pise la planta de vuestro pie será vuestro: desde el desierto hasta el Líbano,ń 11.24Desde el desierto hasta el Líbano: traducción probable (cf. Jos 1.4); heb. desde el desierto y el Líbano.desde el río Éufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.* Desde el río Éufrates hasta el mar occidental: es decir, hasta el Mediterráneo. Véase Gn 15.18 n.25 Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová, vuestro Dios, sobre toda la tierra que piséis, como él os ha dicho.* Jos 1.3-5.26 »Mirad: Yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:* Dt 30.15,19.27 la bendición, si obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28 y la maldición, si no obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios y os apartáis del camino que yo os ordeno hoy, para ir tras dioses ajenos que no habéis conocido.* Dt 28.29 »Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim y la maldición sobre el monte Ebal,* Dt 27.11-14; Jos 8.33-35.30 los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente, en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá, frente a Gilgal, junto al encinar de More.* El monte Gerizim, al sur, y el monte Ebal, al norte, se hallan en las cercanías de la antigua ciudad de Siquem. El camino del occidente unía a Siria con Egipto, atravesando todo el país de Canaán. Gilgal significa, en hebreo, círculo de piedras y había varios sitios con ese nombre; por eso, aquí podría tratarse de un sitio cercano a Siquem, y no del Gilgal que se encontraba entre el río Jordán y Jericó (Jos 4.19-24). Siquem y el encinar de More: Véase Gn 12.6 n.31 Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová, vuestro Dios. La tomaréis y habitaréis en ella. 32 Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros.
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