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Daniel 8 8 de 12 capítulos

Visión: el carnero y el macho cabrío

1 «En el ańo tercero del reinado del rey Belsasar, yo, Daniel, tuve una visión, después de aquella que había tenido antes.** Belsasar: Véanse Dn 5.1 notas b y c; 5.2-3 n.La visión en estado de vigilia sustituye aquí al sueńo nocturno (cf. Dn 7.1).2 Miraba yo la visión, y en ella yo estaba en Susa, que es la capital del reino, en la provincia de Elam. En la visión, pues, me veía junto al río Ulai.** Susa: capital del antiguo reino de Elam (véase Jer 49.34 n.), convertida luego en residencia invernal de los reyes de Persia (Neh 1.1; Est 1.2). Véase Índice de mapas.Esta visión, como antes la del profeta Ezequiel, tiene lugar al borde de un río (Ez 1.1). Ulai: se trata probablemente de un río cercano a Susa, al que los antiguos griegos llamaban Eulaios.3 Alcé los ojos y miré, y había un carnero que estaba delante del río, y tenía dos cuernos; y aunque los cuernos eran altos, uno era más alto que el otro, y el más alto creció después. 4 Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapara de su poder. Hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía. 5 »Mientras yo consideraba esto, un macho cabrío venía del lado del poniente sobre la faz de toda la tierra, sin tocar tierra; y aquel macho cabrío tenía un cuerno notable entre sus ojos. 6 Vino hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en la ribera del río, y corrió contra él con la furia de su fuerza. 7 Lo vi llegar junto al carnero; se levantó contra él y lo hirió, y le quebró sus dos cuernos; y el carnero no tenía fuerzas para hacerle frente. Lo derribó, por tanto, a tierra, lo pisoteó y no hubo quien librara de su poder al carnero.* El triunfo del macho cabrío sobre el carnero representa simbólicamente la victoria con que Alejandro Magno puso fin a la dominación persa en el ańo 333 a.C. (cf. v. 20-21).8 »El macho cabrío creció en gran manera; pero cuando estaba en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo.* O sea, los cuatro generales de Alejandro Magno que se repartieron el inmenso territorio que este había conquistado. Véase Dn 2.41 n.9 De uno de ellos salió un cuerno pequeńo, que creció mucho hacia el sur y el oriente, y hacia la tierra gloriosa.** El cuerno pequeńo sería Antíoco IV Epifanes (cf. Dn 7.20-21).Al regresar de una de sus campańas contra Egipto, Antíoco IV Epifanes se volvió también contra la tierra gloriosa, expresión que designa, evidentemente, el territorio de Israel. Cf. Jer 3.19; Ez 20.6.10 Creció hasta llegar al ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó.** Cf. Ap 12.4.El ejército del cielo son los astros y estrellas, que los antiguos adoraban como dioses (Dt 4.19; Jer 8.2; 19.13; Sof 1.5). Probablemente se alude a la arrogancia de Antíoco IV Epifanes, quien, como el rey de Babilonia en Is 14.13-14, pretendió elevarse hasta el cielo y hacerse igual al Altísimo. En tal caso, la parte final del v. tendría que interpretarse a la luz de Dn 11.36, donde se afirma que el orgullo de este rey lo llevó hasta el extremo de considerarse superior a todos los dioses.11 Aun se engrandeció frente al príncipe de los ejércitos; por él fue quitado el sacrificio continuo, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.** El Príncipe de los ejércitos es el mismo Dios, que en el v. 25 recibe el título de Príncipe de príncipes.Continuo: otra traducción: diario.12 A causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el sacrificio continuo; echó por tierra la verdad e hizo cuanto quiso, y prosperó.* Estos v. se refieren a la profanación del templo de Jerusalén por parte del rey Antíoco y a sus medidas persecutorias contra la religión judía. Cf. Dn 7.24-25; 11.31-35.13 »Entonces oí hablar a un santo; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: “żHasta cuándo durará la visión del sacrificio continuo, la prevaricación asoladora y la entrega del santuario y el ejército para ser pisoteados?”. 14 Y él dijo: “Hasta dos mil trescientas tardes y mańanas;ń 8.14Las dos mil trescientas tardes y mańanas equivalen a 1150 días, es decir, tres ańos y algunos días, tiempo que duró la profanación del templo bajo Antíoco IV. Este período concluyó con la purificación del santuario, que se llevó a cabo en diciembre del ańo 165 a.C., después de la victoria de Judas Macabeo. Véanse Dn 7.25 nota y; 9.27 nota p; Véase la Tabla cronológica.luego el santuario será purificado”. 15 »Aconteció que mientras yo, Daniel, consideraba la visión y procuraba comprenderla, se puso delante de mí uno con apariencia de hombre. 16 Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: “Gabriel, enseńa a este la visión”.* Aquí el ángel intérprete no es una figura anónima sino que se llama Gabriel, nombre que en hebreo podría significar hombre de Dios, o bien Dios es fuerte. Cf. Dn 9.21; Lc 1.19,26.17 »Vino luego cerca de donde yo estaba. Y al venir, me asusté y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: “Entiende, hijo de hombre, que la visión es para el tiempo del fin”. 18 »Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro. Él me tocó y me hizo estar en pie. 19 Y dijo: “Yo te enseńaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin. 20 En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos: estos son los reyes de Media y de Persia. 21 El macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey primero.* Grecia. Véase en el Índice de mapas.22 En cuanto al cuerno que fue quebrado y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él.
23 »Al fin del reinado de estos,
cuando los transgresores lleguen al colmo,
se levantará un rey
altivo de rostro y entendido en enigmas.
24 Su poder se fortalecerá,
mas no con fuerza propia;
causará grandes ruinas, prosperará,
actuará arbitrariamente
y destruirá a los fuertes%y al pueblo de los santos.
25 Con su sagacidad
hará prosperar el engańo en su mano;
en su corazón se engrandecerá
y, sin aviso, destruirá a muchos.
Se levantará contra el Príncipe%de los príncipes,
pero será quebrantado,
aunque no por mano humana.
26 La visión de las tardes y mańanas
que se ha referido es verdadera;
y tú guarda la visión, %porque es para muchos días”.
*
Guarda la visión: Cf. Dn 12.9.27 »Yo, Daniel, quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días. Cuando me levanté, atendí los negocios del rey; pero estaba espantado a causa de la visión, y no la entendía».