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Daniel 7 7 de 12 capítulos

2. SEGUNDA PARTE: VISIONES APOCALÍPTICAS (7.1--12.13)

Visión de las cuatro bestias

Visión: el carnero y el macho cabrío

Oración de Daniel por su pueblo

Visión de Daniel junto al río

El tiempo del fin

1 En el primer ańo de Belsasar, rey de Babilonia, tuvo Daniel un sueńo y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueńo y relató lo principal del asunto.* El libro o el libro de la vida cf. Sal 69.28; Ap 3.5. Véase Ex 32.31-32 n.

Los reyes del norte y del sur

2 Daniel dijo: «Miraba yo en mi visión de noche, y vi que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar. 3 Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.* Cf. Mt 13.43.4 La primera era como un león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas le fueron arrancadas; fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies, a manera de hombre, y se le dio corazón de hombre.* Cf. Ap 22.10.5 »Vi luego una segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro. En su boca, entre los dientes, tenía tres costillas; y se le dijo: “Levántate y devora mucha carne”. 6 »Después de esto miré, y vi otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas. Esta bestia tenía cuatro cabezas; y le fue dado dominio. 7 »Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y vi la cuarta bestia, espantosa, terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos grandes dientes de hierro; devoraba y desmenuzaba, pisoteaba las sobras con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que había visto antes de ella; y tenía diez cuernos.** Cf. Ap 10.5-6.Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Véase Dn 7.25 nota a; cf. Ap 12.14.8 »Mientras yo contemplaba los cuernos, otro cuerno pequeńo salió entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros. Este cuerno tenía ojos como de hombre y una boca que hablaba con gran insolencia.
9 »Estuve mirando
hasta que fueron puestos unos tronos
y se sentó un Anciano de días.
Su vestido era blanco como la nieve;
el pelo de su cabeza, como lana limpia;
su trono, llama de fuego,
y fuego ardiente las ruedas del mismo.
*
Dn 8.26; 12.4.10 Un río de fuego procedía y salía%de delante de él;
miles de miles lo servían,
y millones de millones%estaban delante de él.
El Juez se sentó
y los libros fueron abiertos.
**
Limpios... y purificados: Dn 11.35. Véase Dn 7.25 nota z.Ap 22.11.11 »Yo entonces miraba a causa del sonido de las grandes insolencias que hablaba el cuerno; y mientras miraba mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para quemarlo en el fuego. 12 También a las otras bestias les habían quitado su dominio, pero les había sido prolongada la vida hasta cierto tiempo.
**
Bienaventurado: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n.Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1290 días a partir de la profanación del Templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10--12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los entendidos lo comprendieran todo (Dn 12.10). Según otros intérpretes se trata de acontecimientos en los últimos días: Los 1290 días pueden referirse a una persecución por tiempo limitado; la otra cifra trata de la bendición que les espera a los que se mantengan fieles durante esta persecución.13 »Miraba yo en la visión de la noche,
y vi que con las nubes del cieloń 7.13Las nubes del cielo se contraponen al gran mar del que procedían los animales de aspecto monstruoso (v. 2).
venía uno como un hijo de hombre;
vino hasta el Anciano de días,
y lo hicieron acercarse delante de él.
14 Y le fue dado dominio, gloria y reino,
para que todos los pueblos,
naciones y lenguas lo sirvieran;
su dominio es dominio eterno,
que nunca pasará;
y su reino es uno%que nunca será destruido.
15 »A mí, Daniel, se me turbó el espíritu hasta lo más hondo de mi ser, y las visiones de mi cabeza me asombraron. 16 Me acerqué a uno de los que allí estaban y le pregunté la verdad acerca de todo aquello. Me habló y me hizo conocer la interpretación de las cosas:* Acerca de la invasión aquí descrita, véase 8.9 nota i.17 »“Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra. 18 Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre”. 19 »Entonces tuve deseo de saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro y uńas de bronce, que devoraba y desmenuzaba, y pisoteaba las sobras con sus pies;

Profecía de las setenta semanas

20 asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que le había salido, ante el cual habían caído tres. Este mismo cuerno tenía ojos y una boca que hablaba con gran insolencia, y parecía más grande que sus compańeros. 21 Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos y los vencía, 22 hasta que vino el Anciano de días, y se hizo justicia a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino. 23 »Dijo así:
»“La cuarta bestia será%un cuarto reino en la tierra,
el cual será diferente%de todos los otros reinos,
y a toda la tierra devorará,%trillará y despedazará.
24 Los diez cuernos significan que de aquel%reino se levantarán diez reyes;
y tras ellos se levantará otro,
el cual será diferente de los primeros,%y derribará a tres reyes.
25 Hablará palabras contra el Altísimo,
a los santos del Altísimo quebrantará
y pensará en cambiar%los tiempos y la Ley;
y serán entregados en sus manos %hasta tiempo, tiempos y medio tiempo.
*
Dn 11.5; véase 11.2-45 n.26 Pero se sentará el Juez,%y le quitarán su dominio,
para que sea destruido y arruinado%hasta el fin,
27 y que el reino, el dominio%y la majestad de los reinos
debajo de todo el cielo sean dados%al pueblo de los santos del Altísimo,
cuyo reino es reino eterno,
y todos los dominios lo servirán%y obedecerán”.
28 »Aquí fue el fin de sus palabras. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó; pero guardé el asunto en mi corazón».* Véase Dn 11.2-45 n.

2. SEGUNDA PARTE: VISIONES APOCALÍPTICAS (7.1--12.13)

Visión de las cuatro bestias

Visión: el carnero y el macho cabrío

Oración de Daniel por su pueblo

Visión de Daniel junto al río

El tiempo del fin

1 «En el ańo tercero del reinado del rey Belsasar, yo, Daniel, tuve una visión, después de aquella que había tenido antes.* El libro o el libro de la vida cf. Sal 69.28; Ap 3.5. Véase Ex 32.31-32 n.

Los reyes del norte y del sur

2 Miraba yo la visión, y en ella yo estaba en Susa, que es la capital del reino, en la provincia de Elam. En la visión, pues, me veía junto al río Ulai. 3 Alcé los ojos y miré, y había un carnero que estaba delante del río, y tenía dos cuernos; y aunque los cuernos eran altos, uno era más alto que el otro, y el más alto creció después.* Cf. Mt 13.43.4 Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapara de su poder. Hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía.* Cf. Ap 22.10.5 »Mientras yo consideraba esto, un macho cabrío venía del lado del poniente sobre la faz de toda la tierra, sin tocar tierra; y aquel macho cabrío tenía un cuerno notable entre sus ojos. 6 Vino hasta el carnero de dos cuernos que yo había visto en la ribera del río, y corrió contra él con la furia de su fuerza. 7 Lo vi llegar junto al carnero; se levantó contra él y lo hirió, y le quebró sus dos cuernos; y el carnero no tenía fuerzas para hacerle frente. Lo derribó, por tanto, a tierra, lo pisoteó y no hubo quien librara de su poder al carnero.** Cf. Ap 10.5-6.Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Véase Dn 7.25 nota a; cf. Ap 12.14.8 »El macho cabrío creció en gran manera; pero cuando estaba en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo. 9 De uno de ellos salió un cuerno pequeńo, que creció mucho hacia el sur y el oriente, y hacia la tierra gloriosa.* Dn 8.26; 12.4.10 Creció hasta llegar al ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó.** Limpios... y purificados: Dn 11.35. Véase Dn 7.25 nota z.Ap 22.11.11 Aun se engrandeció frente al príncipe de los ejércitos; por él fue quitado el sacrificio continuo, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. 12 A causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el sacrificio continuo; echó por tierra la verdad e hizo cuanto quiso, y prosperó.** Bienaventurado: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n.Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1290 días a partir de la profanación del Templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10--12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los entendidos lo comprendieran todo (Dn 12.10). Según otros intérpretes se trata de acontecimientos en los últimos días: Los 1290 días pueden referirse a una persecución por tiempo limitado; la otra cifra trata de la bendición que les espera a los que se mantengan fieles durante esta persecución.13 »Entonces oí hablar a un santo; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: “żHasta cuándo durará la visión del sacrificio continuo, la prevaricación asoladora y la entrega del santuario y el ejército para ser pisoteados?”. 14 Y él dijo: “Hasta dos mil trescientas tardes y mańanas;ń 8.14Las dos mil trescientas tardes y mańanas equivalen a 1150 días, es decir, tres ańos y algunos días, tiempo que duró la profanación del templo bajo Antíoco IV. Este período concluyó con la purificación del santuario, que se llevó a cabo en diciembre del ańo 165 a.C., después de la victoria de Judas Macabeo. Véanse Dn 7.25 nota y; 9.27 nota p; Véase la Tabla cronológica.luego el santuario será purificado”. 15 »Aconteció que mientras yo, Daniel, consideraba la visión y procuraba comprenderla, se puso delante de mí uno con apariencia de hombre. 16 Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: “Gabriel, enseńa a este la visión”.* Acerca de la invasión aquí descrita, véase 8.9 nota i.17 »Vino luego cerca de donde yo estaba. Y al venir, me asusté y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: “Entiende, hijo de hombre, que la visión es para el tiempo del fin”. 18 »Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro. Él me tocó y me hizo estar en pie. 19 Y dijo: “Yo te enseńaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin.

Profecía de las setenta semanas

20 En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos: estos son los reyes de Media y de Persia. 21 El macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey primero. 22 En cuanto al cuerno que fue quebrado y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él.
23 »Al fin del reinado de estos,
cuando los transgresores lleguen al colmo,
se levantará un rey
altivo de rostro y entendido en enigmas.
24 Su poder se fortalecerá,
mas no con fuerza propia;
causará grandes ruinas, prosperará,
actuará arbitrariamente
y destruirá a los fuertes%y al pueblo de los santos.
25 Con su sagacidad
hará prosperar el engańo en su mano;
en su corazón se engrandecerá
y, sin aviso, destruirá a muchos.
Se levantará contra el Príncipe%de los príncipes,
pero será quebrantado,
aunque no por mano humana.
*
Dn 11.5; véase 11.2-45 n.26 La visión de las tardes y mańanas
que se ha referido es verdadera;
y tú guarda la visión, %porque es para muchos días”.
27 »Yo, Daniel, quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días. Cuando me levanté, atendí los negocios del rey; pero estaba espantado a causa de la visión, y no la entendía».

2. SEGUNDA PARTE: VISIONES APOCALÍPTICAS (7.1--12.13)

Visión de las cuatro bestias

Visión: el carnero y el macho cabrío

Oración de Daniel por su pueblo

Visión de Daniel junto al río

El tiempo del fin

1 «En el primer ańo de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos,* El libro o el libro de la vida cf. Sal 69.28; Ap 3.5. Véase Ex 32.31-32 n.

Los reyes del norte y del sur

2 en el primer ańo de su reinado, yo, Daniel, miré atentamente en los libros el número de los ańos de que habló Jehová al profeta Jeremías, en los que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén: setenta ańos. 3 Volví mi rostro a Dios, el Seńor, buscándolo en oración y ruego, en ayuno, ropas ásperas y ceniza.* Cf. Mt 13.43.4 Oré a Jehová, mi Dios, e hice confesión diciendo: “Ahora, Seńor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos,* Cf. Ap 22.10.5 hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos actuado impíamente, hemos sido rebeldes y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. 6 No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra. 7 Tuya es, Seńor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro que en el día de hoy lleva todo hombre de Judá, los habitantes de Jerusalén y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti.** Cf. Ap 10.5-6.Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Véase Dn 7.25 nota a; cf. Ap 12.14.8 Nuestra es, Jehová, la confusión de rostro, y de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque contra ti pecamos. 9 De Jehová, nuestro Dios, es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado* Dn 8.26; 12.4.10 y no obedecimos a la voz de Jehová, nuestro Dios, para andar en sus leyes, que él puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas.** Limpios... y purificados: Dn 11.35. Véase Dn 7.25 nota z.Ap 22.11.11 Todo Israel traspasó tu Ley, apartándose para no obedecer a tu voz. Por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios, porque contra Dios pecamos. 12 Y él ha cumplido la palabra que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan gran mal; pues nunca fue hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusalén.** Bienaventurado: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n.Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1290 días a partir de la profanación del Templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10--12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los entendidos lo comprendieran todo (Dn 12.10). Según otros intérpretes se trata de acontecimientos en los últimos días: Los 1290 días pueden referirse a una persecución por tiempo limitado; la otra cifra trata de la bendición que les espera a los que se mantengan fieles durante esta persecución.13 Conforme está escrito en la ley de Moisés, todo este mal vino sobre nosotros; pero no hemos implorado el favor de Jehová, nuestro Dios, y no nos hemos convertido de nuestras maldades ni entendido tu verdad. 14 Por tanto, Jehová veló sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es Jehová, nuestro Dios, en todas sus obras que ha hecho, y nosotros no obedecimos a su voz. 15 »Ahora pues, Seńor, Dios nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa y te hiciste renombre cual lo tienes hoy, hemos pecado, hemos actuado impíamente. 16 Seńor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean.* Acerca de la invasión aquí descrita, véase 8.9 nota i.17 Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración y los ruegos de tu siervo, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Seńor. 18 Inclina, Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. 19 ˇOye, Seńor! ˇSeńor, perdona! ˇPresta oído, Seńor, y hazlo! No tardes, por amor de ti mismo, Dios mío, porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo”.

Profecía de las setenta semanas

20 »Aún estaba hablando, orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová, mi Dios, por el monte santo de mi Dios; 21 aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión, al principio, volando con presteza vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde. 22 Me hizo entender, y habló conmigo diciendo: “Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. 23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseńártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.
24 »Setenta semanas están determinadas
sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad,
para terminar la prevaricación,
poner fin al pecado
y expiar la iniquidad,
para traer la justicia perdurable,
sellar la visión y la profecía
y ungir al Santo de los santos.
25 Sabe, pues, y entiende
que desde la salida de la orden
para restaurar y edificar a Jerusalén
hasta el Mesías Príncipe,
habrá siete semanas%y sesenta y dos semanas;
se volverán a edificar la plaza y el muro
en tiempos angustiosos.
*
Dn 11.5; véase 11.2-45 n.26 Después de las sesenta y dos semanas
se quitará la vida al Mesías,
y nada ya le quedará.
El pueblo de un príncipe que ha de venirń 9.26Un príncipe que ha de venir: el monarca helenista Antíoco IV Epífanes, que reinó entre los ańos 175 y 163 a.C. y persiguió duramente al pueblo judío u otro monarca futuro. Véase la Tabla cronológica.
destruirá la ciudad y el santuario,
su final llegará como una inundación,
y hasta el fin de la guerra
durarán las devastaciones.
27 Por otra semana más %confirmará el pacto con muchos;
a la mitad de la semana
hará cesar el sacrificio y la ofrenda.
Después, con la muchedumbre%de las abominaciones,
vendrá el desolador,%hasta que venga la consumación
y lo que está determinado
se derrame sobre el desolador”».

2. SEGUNDA PARTE: VISIONES APOCALÍPTICAS (7.1--12.13)

Visión de las cuatro bestias

Visión: el carnero y el macho cabrío

Oración de Daniel por su pueblo

Visión de Daniel junto al río

El tiempo del fin

1 En el tercer ańo de Ciro, rey de Persia, fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar. La palabra era verdadera y el conflicto grande, pero él comprendió la palabra y tuvo inteligencia en la visión.* El libro o el libro de la vida cf. Sal 69.28; Ap 3.5. Véase Ex 32.31-32 n.

Los reyes del norte y del sur

2 «En aquellos días yo, Daniel, estuve afligido por espacio de tres semanas. 3 No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con perfume, hasta que se cumplieron las tres semanas.* Cf. Mt 13.43.4 El día veinticuatro del primer mes estaba yo a la orilla del gran río Hidekel.* Cf. Ap 22.10.5 Alcé mis ojos y miré, y vi un varón vestido de lino y ceńida su cintura con oro de Ufaz. 6 Su cuerpo era como de berilo, su rostro parecía un relámpago, sus ojos como antorchas de fuego, sus brazos y sus pies como de color de bronce bruńido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. 7 »Sólo yo, Daniel, vi aquella visión. No la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor y huyeron y se escondieron.** Cf. Ap 10.5-6.Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Véase Dn 7.25 nota a; cf. Ap 12.14.8 Quedé, pues, yo solo ante esta gran visión, pero no quedaron fuerzas en mí, antes bien, mis fuerzas se cambiaron en desfallecimiento, pues me abandonaron totalmente. 9 Pero oí el sonido de sus palabras; y al oir el sonido de sus palabras caí sobre mi rostro en un profundo sueńo, con mi rostro en tierra.* Dn 8.26; 12.4.10 Y una mano me tocó e hizo que me pusiera sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.** Limpios... y purificados: Dn 11.35. Véase Dn 7.25 nota z.Ap 22.11.11 Me dijo: “Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que he de decirte y ponte en pie, porque a ti he sido enviado ahora”. »Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. 12 Entonces me dijo: “Daniel, no temas, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.** Bienaventurado: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n.Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1290 días a partir de la profanación del Templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10--12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los entendidos lo comprendieran todo (Dn 12.10). Según otros intérpretes se trata de acontecimientos en los últimos días: Los 1290 días pueden referirse a una persecución por tiempo limitado; la otra cifra trata de la bendición que les espera a los que se mantengan fieles durante esta persecución.13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. 14 He venido para hacerte saber lo que ha de sucederle a tu pueblo en los últimos días, porque la visión es para esos días”. 15 »Mientras me decía estas palabras, yo tenía los ojos puestos en tierra y había enmudecido. 16 Pero uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí la boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: “Seńor mío, con la visión me han sobrevenido dolores y no me quedan fuerzas.* Acerca de la invasión aquí descrita, véase 8.9 nota i.17 żCómo, pues, podrá el siervo de mi seńor hablar con mi seńor? Porque al instante me faltaron las fuerzas, y no me quedó aliento”. 18 »Aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, me fortaleció 19 y me dijo: “Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y cobra aliento”. Mientras él me hablaba, recobré las fuerzas y dije: “Hable mi seńor, porque me has fortalecido”.

Profecía de las setenta semanas

20 Él me dijo: “żSabes por qué he venido a ti? Ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. 21 Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad: nadie me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe”.

2. SEGUNDA PARTE: VISIONES APOCALÍPTICAS (7.1--12.13)

Visión de las cuatro bestias

Visión: el carnero y el macho cabrío

Oración de Daniel por su pueblo

Visión de Daniel junto al río

El tiempo del fin

1 »También yo en el primer ańo de Darío, el medo, estuve para animarlo y fortalecerlo.* El libro o el libro de la vida cf. Sal 69.28; Ap 3.5. Véase Ex 32.31-32 n.

Los reyes del norte y del sur

2 »Ahora yo te mostraré la verdad. Aún habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas, más que todos ellos. Este, al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia. 3 Se levantará luego un rey valiente, que dominará con gran poder y hará su voluntad.* Cf. Mt 13.43.4 Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; pero no será para sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó, porque su reino quedará deshecho y será para otros aparte de ellos.* Cf. Ap 22.10.5 »El rey del sur se hará fuerte, pero uno de sus príncipes será más fuerte que él, se hará poderoso y su dominio será grande. 6 Al cabo de unos ańos harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer la paz. Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo, y ni él ni su brazo permanecerán; porque ella será entregada a la muerte, y también los que la habían traído, y su hijo y los que estaban de parte de ella en aquel tiempo. 7 »Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, vendrá con un ejército contra el rey del norte, entrará en la fortaleza y hará con ellos a su arbitrio, y predominará.** Cf. Ap 10.5-6.Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Véase Dn 7.25 nota a; cf. Ap 12.14.8 Y aun a los dioses de ellos, sus imágenes fundidas y sus objetos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto; y durante ańos se mantendrá él alejado del rey del norte. 9 Así entrará en el reino el rey del sur, y volverá a su tierra.* Dn 8.26; 12.4.10 »Pero los hijos de aquel se airarán y reunirán multitud de grandes ejércitos. Vendrá uno apresuradamente, inundará y pasará adelante; luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza.** Limpios... y purificados: Dn 11.35. Véase Dn 7.25 nota z.Ap 22.11.11 Por eso se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte; este pondrá en campańa una gran multitud, pero toda esa multitud será entregada en manos de aquel. 12 Al llevarse él la multitud, se elevará su corazón y derribará a muchos millares; pero no prevalecerá.** Bienaventurado: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n.Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1290 días a partir de la profanación del Templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10--12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los entendidos lo comprendieran todo (Dn 12.10). Según otros intérpretes se trata de acontecimientos en los últimos días: Los 1290 días pueden referirse a una persecución por tiempo limitado; la otra cifra trata de la bendición que les espera a los que se mantengan fieles durante esta persecución.13 El rey del norte volverá a poner en campańa una multitud, mayor que la primera, y al cabo de algunos ańos vendrá rápidamente, con un gran ejército y muchas riquezas. 14 »En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur. Hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán, para que se cumpla la visión, pero caerán. 15 Vendrá, pues, el rey del norte, levantará baluartes y tomará la ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podrán sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque no habrá fuerzas para resistir. 16 El que vendrá contra él hará su propia voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar; y permanecerá en la tierra gloriosa, que será consumida bajo su poder.* Acerca de la invasión aquí descrita, véase 8.9 nota i.17 Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino. Hará convenios con aquel, y le dará una hija por mujer, para destruirlo; pero no permanecerá ni tendrá éxito. 18 Volverá después su rostro a las costas, y tomará muchas; pero un príncipe le hará cesar en su afrenta, y aun hará volver sobre él su oprobio. 19 Luego volverá su rostro a las fortalezas de su tierra; pero tropezará y caerá, y no será hallado.

Profecía de las setenta semanas

20 »En su lugar se levantará uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos días será muerto, aunque no con ira ni en batalla. 21 »Ocupará su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino. Vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos. 22 Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como por inundación de aguas; serán del todo destruidas, junto con el príncipe del pacto. 23 Él, después del pacto, engańará, subirá y saldrá vencedor con poca gente. 24 Estando la provincia en paz y en abundancia, entrará y hará lo que no hicieron sus padres ni los padres de sus padres; botín, despojos y riquezas repartirá entre sus soldados, y contra las fortalezas formará sus designios. Esto durará un tiempo. 25 »Despertará sus fuerzas y su ardor con un gran ejército, contra el rey del sur, y el rey del sur se empeńará en la guerra con un ejército grande y muy fuerte; pero no prevalecerá, porque le harán traición.* Dn 11.5; véase 11.2-45 n.26 Aun los que coman de sus manjares lo quebrantarán; su ejército será destruido, y muchos caerán muertos. 27 En su corazón, estos dos reyes tramarán hacer mal. Sentados a una misma mesa, se mentirán el uno al otro; pero no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado. 28 Él volverá a su tierra con gran riqueza, y pondrá su corazón contra el pacto santo; hará su voluntad y volverá a su tierra.* Véase Dn 11.2-45 n.29 Al tiempo seńalado volverá al sur; pero la última venida no será como la primera. 30 Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contristará y retrocederá, se enojará contra el pacto santo y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto.* De Quitim: es decir, del oeste.31 »Se levantarán sus tropas, que profanarán el santuario y la fortaleza, quitarán el sacrificio continuo y pondrán la abominación desoladora.* Abominación desoladora: Véase Dn 9.27 nota p; cf. 12.11.32 Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; pero el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. 33 Los sabios del pueblo instruirán a muchos; pero durante algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo. 34 En su caída serán ayudados con un pequeńo socorro, y muchos se juntarán a ellos con lisonjas. 35 También algunos de los sabios caerán para ser depurados, limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo. 36 »El rey hará su voluntad, se ensoberbecerá y se engrandecerá sobre todo dios; contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará hasta que sea consumada la ira, porque lo determinado se cumplirá.** 2 Ts 2.3-4.Ap 13.5-6.37 Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres, ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. 38 Pero honrará en su lugar al dios de las fortalezas, un dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y cosas de gran precio. 39 Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, colmará de honores a los que lo reconozcan, los hará gobernar sobre muchos y repartirá tierras como recompensa. 40 »Al cabo del tiempo, el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo y muchas naves; y entrará por las tierras, las invadirá y pasará. 41 Entrará en la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; pero escaparán de sus manos Edom, Moab y la mayoría de los hijos de Amón. 42 Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto. 43 Se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto. Los de Libia y de Etiopía lo seguirán. 44 Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos. 45 Plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; pero llegará a su fin, y no tendrá quien lo ayude.

2. SEGUNDA PARTE: VISIONES APOCALÍPTICAS (7.1--12.13)

Visión de las cuatro bestias

Visión: el carnero y el macho cabrío

Oración de Daniel por su pueblo

Visión de Daniel junto al río

El tiempo del fin

1 »En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo.
»Será tiempo de angustia,
cual nunca fue desde que hubo gente%hasta entonces;
pero en aquel tiempo%será libertado tu pueblo,
todos los que se hallen inscritos%en el libro.
*
El libro o el libro de la vida cf. Sal 69.28; Ap 3.5. Véase Ex 32.31-32 n.

Los reyes del norte y del sur

2 Muchos de los que duermen %en el polvo de la tierra
serán despertados: unos para vida eterna,
otros para vergüenza y confusión perpetua.
3 Los entendidos resplandecerán
como el resplandor del firmamento;
y los que enseńan la justicia a la multitud,
como las estrellas, a perpetua eternidad.
*
Cf. Mt 13.43.4 »“Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará”.* Cf. Ap 22.10.5 »Yo, Daniel, miré y vi a otros dos que estaban en pie, uno a este lado del río y el otro al otro lado. 6 Y dijo uno al varón vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: “żCuándo será el fin de estas maravillas?”. 7 Oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su mano derecha y su mano izquierda al cielo y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas se cumplirán.** Cf. Ap 10.5-6.Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Véase Dn 7.25 nota a; cf. Ap 12.14.8 »Yo oí, pero no entendí. Dije entonces: “Seńor mío, żcuál será el fin de estas cosas?”. 9 Él respondió: “Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.* Dn 8.26; 12.4.10 Muchos serán limpios, emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá; pero los entendidos comprenderán.** Limpios... y purificados: Dn 11.35. Véase Dn 7.25 nota z.Ap 22.11.11 Desde el tiempo en que sea quitado el sacrificio continuo hasta la abominación desoladora,ń 12.11Abominación desoladora: Véase Dn 9.27 nota p, y cf. 11.31.habrá mil doscientos noventa días. 12 Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.** Bienaventurado: Expresión típica que se emplea para introducir las «bienaventuranzas». Véanse Sal 1.1 n.; Mt 5.3-12 n.Es muy difícil determinar con precisión a qué acontecimientos se refieren estas dos cifras. Según algunos intérpretes, la primera (1290 días a partir de la profanación del Templo) estaría relacionada con la fecha en que se compuso la gran profecía de Dn 10--12; la segunda, en cambio, podría indicar el momento en que el libro mantenido en secreto (Dn 12.9) debía ser publicado para que los entendidos lo comprendieran todo (Dn 12.10). Según otros intérpretes se trata de acontecimientos en los últimos días: Los 1290 días pueden referirse a una persecución por tiempo limitado; la otra cifra trata de la bendición que les espera a los que se mantengan fieles durante esta persecución.13 En cuanto a ti, tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días”».