Los sellos,
Los 144 mil sellados
1 Entonces vi que el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir con una voz como de trueno: «ˇVen!».* La ruptura del séptimo sello concluye la sección comenzada en 4.1 y prepara la siguiente.
3. LAS SIETE TROMPETAS (8.2--11.19)
2 Miré, y vi un caballo blanco. El que lo montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer. 3 Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: «ˇVen!».* Alusión al altar del incienso; cf. Ex 30.1-5.4 Salió otro caballo, de color rojizo. Al que lo montaba le fue dado poder para quitar la paz de la tierra y hacer que se mataran unos a otros. Y se le dio una espada muy grande.* Ap 5.8; cf. Sal 141.2, y también Lc 1.10.5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: «ˇVen!». Miré, y vi un caballo negro. El que lo montaba tenía una balanza en la mano.*** Cf. Ez 10.2.Voces: o estruendos.Ap 11.19; 16.18; cf. Ex 19.16-18; Hch 4.31.
Las seis primeras trompetas
6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: «Dos libras de trigo por un denario y seis libras de cebada por un denario, pero no dańes el aceite ni el vino». 7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente que decía: «ˇVen!».* Cf. la plaga de granizo, en Ex 9.23-25; cf. también Ez 38.22.8 Miré, y vi un caballo amarillo. El que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades lo seguía: y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra.* Cf. la plaga de sangre, en Ex 7.17-21.
La multitud vestida de ropas blancas
9 Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían muerto por causa de la palabra de Dios y del testimonio que tenían. 10 Clamaban a gran voz, diciendo: «żHasta cuándo Seńor, santo y verdadero, vas a tardar en juzgar y vengar nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra?».,* Cayó del cielo... estrella: Véase Ap 9.1 nota a; cf. Is 14.12.11 Entonces se les dio vestiduras blancas y se les dijo que descansaran todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos que también habían de ser muertos como ellos.* Jer 9.15; 23.15. Ajenjo: planta muy amarga, símbolo característico de dolor, injusticia y amargura (Pr 5.4).12 Miré cuando abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto. El sol se puso negro como tela de luto, la luna entera se volvió toda como sangre* Cf. la plaga de la oscuridad, en Ex 10.21-23; cf. también Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; 3.15.13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.** Ángel: símbolo de muerte y destrucción. Otros ms. dicen: águila.Los castigos de las siguientes trompetas van a afectar directamente a las personas, pero también se hablará de la actuación salvadora de Dios (11.15-18).14 El cielo se replegó como un pergamino que se enrolla, y todo monte y toda isla fueron removidos de sus lugares.** Gran tribulación: Probable alusión a la persecución promovida contra los cristianos bajo el gobierno del emperador romano Domiciano (Véase Introducción al Apocalipsis). Cf. Dn 12.1; Mt 24.21; Mc 13.19; cf. Ap 3.10.Las han blanqueado en la sangre del Cordero: alusión simbólica al perdón de los pecados y la purificación del pecador mediante la muerte redentora de Cristo. Cf. Jn 1.29; 1 Jn 1.7, y también Ap 1.5; 3.5; 6.11.15 Los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo esclavo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peńas de los montes,ń 6.15Cf. Is 2.19,21. 16 y decían a los montes y a las peńas: «Caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero,* Is 49.10; cf. Sal 121.6. Los v. 16-17 combinan varias alusiones al AT; véanse también las referencias en las notas siguientes.17 porque el gran día de su ira ha llegado y żquién podrá sostenerse en pie?».** El Cordero, en virtud de su muerte redentora, es también el pastor que cuida las ovejas y el rey que las gobierna desde su trono (cf. Ez 34.23; Jn 10.1-16; Heb 13.20; 1 P 2.25; cf. también Ap 22.1-5).Is 25.8; Ap 21.4.
Los sellos,
Los 144 mil sellados
1 Después de esto vi cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre árbol alguno.* La ruptura del séptimo sello concluye la sección comenzada en 4.1 y prepara la siguiente.
3. LAS SIETE TROMPETAS (8.2--11.19)
2 Vi también otro ángel, que subía desde donde sale el sol y que tenía el sello del Dios vivo. Clamó a gran voz a los cuatro ángeles a quienes se les había dado el poder de hacer dańo a la tierra y al mar, 3 diciendo: «No hagáis dańo a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios».* Alusión al altar del incienso; cf. Ex 30.1-5.4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.* Ap 5.8; cf. Sal 141.2, y también Lc 1.10.5 De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil. De la tribu de Gad, doce mil.*** Cf. Ez 10.2.Voces: o estruendos.Ap 11.19; 16.18; cf. Ex 19.16-18; Hch 4.31.
Las seis primeras trompetas
6 De la tribu de Aser, doce mil. De la tribu de Neftalí, doce mil. De la tribu de Manasés, doce mil. 7 De la tribu de Simeón, doce mil. De la tribu de Leví, doce mil. De la tribu de Isacar, doce mil.* Cf. la plaga de granizo, en Ex 9.23-25; cf. también Ez 38.22.8 De la tribu de Zabulón, doce mil. De la tribu de José, doce mil. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados.* Cf. la plaga de sangre, en Ex 7.17-21.
La multitud vestida de ropas blancas
9 Después de esto miré, y vi una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en sus manos. 10 Clamaban a gran voz, diciendo:
«ˇLa salvación pertenece a nuestro Dios,
que está sentado en el trono,
y al Cordero!».* Cayó del cielo... estrella: Véase Ap 9.1 nota a; cf. Is 14.12.11 Y todos los ángeles que estaban en pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, se postraron sobre sus rostros delante del trono y adoraron a Dios,* Jer 9.15; 23.15. Ajenjo: planta muy amarga, símbolo característico de dolor, injusticia y amargura (Pr 5.4).12 diciendo:
«ˇAmén!
La bendición, la gloria,
la sabiduría, la acción de gracias,
la honra, el poder y la fortaleza
sean a nuestro Dios
por los siglos de los siglos.
ˇAmén!».* Cf. la plaga de la oscuridad, en Ex 10.21-23; cf. también Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; 3.15.13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: «Estos que están vestidos de ropas blancas, żquiénes son y de dónde han venido?».** Ángel: símbolo de muerte y destrucción. Otros ms. dicen: águila.Los castigos de las siguientes trompetas van a afectar directamente a las personas, pero también se hablará de la actuación salvadora de Dios (11.15-18).14 Yo le dije: «Seńor, tú lo sabes». Él me dijo: «Estos son los que han salido de la gran tribulación; han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero.** Gran tribulación: Probable alusión a la persecución promovida contra los cristianos bajo el gobierno del emperador romano Domiciano (Véase Introducción al Apocalipsis). Cf. Dn 12.1; Mt 24.21; Mc 13.19; cf. Ap 3.10.Las han blanqueado en la sangre del Cordero: alusión simbólica al perdón de los pecados y la purificación del pecador mediante la muerte redentora de Cristo. Cf. Jn 1.29; 1 Jn 1.7, y también Ap 1.5; 3.5; 6.11.15 Por eso están delante del trono de Dios y lo sirven día y noche en su templo. El que está sentado sobre el trono extenderá su tienda junto a ellos. 16 »Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno,* Is 49.10; cf. Sal 121.6. Los v. 16-17 combinan varias alusiones al AT; véanse también las referencias en las notas siguientes.17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas vivas.ń 7.17Sal 23.1-2; Is 49.10; cf. Jn 4.10; 7.37-38.Y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos».** El Cordero, en virtud de su muerte redentora, es también el pastor que cuida las ovejas y el rey que las gobierna desde su trono (cf. Ez 34.23; Jn 10.1-16; Heb 13.20; 1 P 2.25; cf. también Ap 22.1-5).Is 25.8; Ap 21.4.
Los sellos,
Los 144 mil sellados
1 Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.* La ruptura del séptimo sello concluye la sección comenzada en 4.1 y prepara la siguiente.
3. LAS SIETE TROMPETAS (8.2--11.19)
2 Luego vi los siete ángeles que estaban de pie ante Dios, y se les dieron siete trompetas. 3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para ańadirlo a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono.* Alusión al altar del incienso; cf. Ex 30.1-5.4 El humo del incienso con las oraciones de los santos subió de la mano del ángel a la presencia de Dios.* Ap 5.8; cf. Sal 141.2, y también Lc 1.10.5 Y el ángel tomó el incensario, lo llenó del fuego del altar y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, voces, relámpagos y un terremoto.*** Cf. Ez 10.2.Voces: o estruendos.Ap 11.19; 16.18; cf. Ex 19.16-18; Hch 4.31.
Las seis primeras trompetas
6 Los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. 7 El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre que fueron lanzados sobre la tierra. Y se quemó la tercera parte de los árboles, y toda la hierba verde fue quemada.* Cf. la plaga de granizo, en Ex 9.23-25; cf. también Ez 38.22.8 El segundo ángel tocó la trompeta, y algo como un gran monte ardiendo en fuego fue precipitado en el mar. La tercera parte del mar se convirtió en sangre,* Cf. la plaga de sangre, en Ex 7.17-21.
La multitud vestida de ropas blancas
9 murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar y la tercera parte de las naves fue destruida. 10 El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella ardiendo como una antorcha. Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las fuentes de las aguas.* Cayó del cielo... estrella: Véase Ap 9.1 nota a; cf. Is 14.12.11 El nombre de la estrella es Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se volvieron amargas.* Jer 9.15; 23.15. Ajenjo: planta muy amarga, símbolo característico de dolor, injusticia y amargura (Pr 5.4).12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciera la tercera parte de ellos y no hubiera luz en la tercera parte del día, y asimismo en la noche.* Cf. la plaga de la oscuridad, en Ex 10.21-23; cf. también Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; 3.15.13 Miré, y oí un ángel que volaba en medio del cielo y decía a gran voz: «ˇAy, ay, ay de los que habitan en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para tocar los tres ángeles!».** Ángel: símbolo de muerte y destrucción. Otros ms. dicen: águila.Los castigos de las siguientes trompetas van a afectar directamente a las personas, pero también se hablará de la actuación salvadora de Dios (11.15-18).
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