El rollo y el Cordero
1 Vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.* Cf. Ez 2.9--3.3; también Is 29.11; Zac 5.1-4. Un libro: es decir, un rollo, el equivalente de los libros en la antigüedad. El significado de este rollo se ha interpretado de diversas maneras: lo más probable es que se relaciona con el plan de intervención de Dios en la historia humana, según se va revelando en los caps. que siguen a la apertura de los siete sellos.2 Y vi un ángel poderoso que pregonaba a gran voz: «żQuién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?». 3 Pero ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni siquiera mirarlo. 4 Y lloraba yo mucho, porque no se hallaba a nadie que fuera digno de abrir el libro, ni siquiera de mirarlo. 5 Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores, porque el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos».**** El León de la tribu de Judá: imagen tomada de Gn 49.9-10, pasaje tradicionalmente entendido como alusión al Mesías. En la literatura judaica de la época, el león aparece como figura del Mesías, vencedor del mal.La raíz de David: alusión a Is 11.1,10; cf. Ap 22.16.Ha vencido: Ap 3.21; cf. Jn 16.33.Solo Jesucristo, el Cordero, puede abrir el libro, porque él es quien revela el sentido de la historia de la humanidad y la lleva a su pleno cumplimiento.6 Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.*** Cordero: Cf. Is 53.7,10-12, y véase Jn 1.29 n. En el Apocalipsis no es raro que se combinen diversos símbolos, incluso algunos opuestos entre sí (león-cordero). El Cordero sacrificado permanece en pie como símbolo del Cristo que ha salido victorioso mediante su sufrimiento y su muerte. Cf. Lc 24.26; Hch 8.32-35; 1 P 1.18-19.El cuerno es símbolo frecuente de fuerza y de poder (Dn 7.7--8.25; Ap 17.3,7). Los siete cuernos representan la plenitud del poder de Cristo, el Cordero (cf. Mt 28.18; 1 Co 1.24). Respecto a la imagen de los siete ojos, cf. Zac 4.10.Los siete espíritus simbolizan la plenitud del Espíritu de Dios (véase Ap 1.4 nota k; cf. 4.5; también Is 11.2).7 Él vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.* Ap 8.3-4; cf. Sal 141.2, y también Lc 1.10.9 Y cantaban un cántico nuevo, diciendo:
«Digno eres de tomar el libro
y de abrir sus sellos,
porque tú fuiste inmolado,
y con tu sangre nos has redimido %para Dios,
de todo linaje, lengua, pueblo y nación;
10 nos has hecho para nuestro Dios%un reino y sacerdotes,
y reinaremos sobre la tierra».* Ap 20.6; 22.5.11 Miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos. Su número era millones de millones,* Cf. Dn 7.10.12 y decían a gran voz:
«El Cordero que fue inmoladoń 5.12El Cordero que fue inmolado: Véase Jn 1.29 n.; cf. 1 Co 5.7.
es digno de tomar el poder, las riquezas,
la sabiduría, la fortaleza,
la honra, la gloria y la alabanza». 13 A todo lo creado que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que hay en ellos, oí decir:
«Al que está sentado en el trono
y al Cordero,
sea la alabanza, la honra,
la gloria y el poder,
por los siglos de los siglos». 14 Los cuatro seres vivientes decían: «ˇAmén!». Y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.* Amén: Véase Ap 1.6 nota p.
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