Los mil ańos
1 Vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano.* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil ańos.** Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello sobre él, para que no engańara más a las naciones hasta que fueran cumplidos mil ańos. Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. 4 Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil ańos.** Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil ańos. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil ańos.*** La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 Cuando los mil ańos se cumplan, Satanás será suelto de su prisión 8 y saldrá a engańar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar.* A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.9 Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió.* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 Y el diablo, que los engańaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.* Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.
El juicio ante el gran trono blanco
11 Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos.* Cf. Ap 4.2.12 Y vi los muertos, grandes y pequeńos, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hadesń 20.13El Hades: Véase Reino de la muerte en la Concordancia temática.entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14 La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.
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