5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)
Los ángeles con las siete plagas postreras
1 Vi en el cielo otra seńal grande y admirable: siete ángeles con las siete plagas postreras, porque en ellas se consumaba la ira de Dios. 2 También vi como un mar de vidrio mezclado con fuego, y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, sobre su marca y el número de su nombre, de pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.*** Un mar de vidrio: Cf. Ap 4.6.Ap 13.18.Con las arpas: Ap 14.2.3 Y cantan el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:
«Grandes y maravillosas son tus obras,
Seńor Dios Todopoderoso;
justos y verdaderos son tus caminos,
Rey de los santos.
* Los santos: otros ms. dicen: las naciones.4 żQuién no te temerá, Seńor,
y glorificará tu nombre?,
pues solo tú eres santo;
por lo cual todas las naciones
vendrán y te adorarán,
porque tus juicios se han manifestado». 5 Después de estas cosas miré, y fue abierto en el cielo el santuario del tabernáculo del testimonio.* Ap 11.19; cf. Ex 38.21; Nm 9.15; 18.2. Tabernáculo del testimonio: Se alude al llamado «Tabernáculo de reunión» (Ex 26; 39.32) y a su modelo celestial (Ex 25.8-9).6 Del templo salieron los siete ángeles con las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente y ceńidos alrededor del pecho con cintos de oro. 7 Uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro llenas de la ira de Dios, quien vive por los siglos de los siglos.* Ap 4.6-8.8 Y el templo se llenó de humo por causa de la gloria de Dios y por causa de su poder. Nadie podía entrar en el templo hasta que se cumplieran las siete plagas de los siete ángeles.* Ex 40.34; 1 R 8.10-11; 2 Cr 5.13-14; Is 6.4.
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