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Apocalipsis 14 14 de 22 capítulos

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Después miré, y vi que el Cordero estaba de pie sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 Oí una voz del cielo como el estruendo de muchas aguas y como el sonido de un gran trueno. La voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas.** Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 Cantaban un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos. Nadie podía aprender el cántico, sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. 4 Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son vírgenes. Son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.** Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 En sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.

El mensaje de los tres ángeles

6 En medio del cielo vi volar otro ángel que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los habitantes de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo.*** La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 Decía a gran voz: «ˇTemed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado. Adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas!». 8 Otro ángel lo siguió, diciendo: «Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación».* A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

La cena de las bodas del Cordero

9 Y un tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: «Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe la marca en su frente o en su mano,* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.* Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.

El jinete del caballo blanco

El juicio ante el gran trono blanco

11 El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. No tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre».* Cf. Ap 4.2.12 Aquí estáń 14.12Ap 13.10. Aquí está: otras posibles traducciones: Aquí se verá: o Aquí se requiere; (véase Ap 13.10 nota l).la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 Y oí una voz que me decía desde el cielo: «Escribe: “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Seńor”. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen».

La tierra es segada

14 Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda.** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: «ˇMete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura!». 16 El que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada.* Ap 17.14; cf. Dt 10.17.17 Otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando también una hoz aguda. 18 Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo: «ˇMete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!».* Ez 39.17-21. Esta gran cena contrasta con el banquete de bodas del v. 9.19 El ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la vińa de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20 El lagar fue pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre que llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios.*** La bestia: Cf. Ap 13.1-18.El falso profeta: Cf. Ap 13.11-17.El lago de fuego corresponde al abismo (20.1-3). Cf. Ap 20.10; 21.8; véase Ap 9.17 n.

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Vi en el cielo otra seńal grande y admirable: siete ángeles con las siete plagas postreras, porque en ellas se consumaba la ira de Dios.* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 También vi como un mar de vidrio mezclado con fuego, y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, sobre su marca y el número de su nombre, de pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.** Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 Y cantan el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:
«Grandes y maravillosas son tus obras,
Seńor Dios Todopoderoso;
justos y verdaderos son tus caminos,
Rey de los santos.
4 żQuién no te temerá, Seńor,
y glorificará tu nombre?,
pues solo tú eres santo;
por lo cual todas las naciones
vendrán y te adorarán,
porque tus juicios se han manifestado».
**
Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 Después de estas cosas miré, y fue abierto en el cielo el santuario del tabernáculo del testimonio.

El mensaje de los tres ángeles

6 Del templo salieron los siete ángeles con las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente y ceńidos alrededor del pecho con cintos de oro.*** La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 Uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro llenas de la ira de Dios, quien vive por los siglos de los siglos. 8 Y el templo se llenó de humo por causa de la gloria de Dios y por causa de su poder. Nadie podía entrar en el templo hasta que se cumplieran las siete plagas de los siete ángeles.* A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Entonces oí desde el templo una gran voz que decía a los siete ángeles: «Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios».* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 Fue el primero y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen.** Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto, y murió todo ser viviente que había en el mar. 4 El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.** Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 Y oí que el ángel de las aguas decía:
«Justo eres tú, Seńor,
el que eres y que eras, el Santo,
porque has juzgado estas cosas.

El mensaje de los tres ángeles

6 Por cuanto derramaron la sangre
de los santos y de los profetas,
también tú les has dado a beber sangre,
pues se lo merecen».
***
La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 También oí a otro, que desde el altar decía: «ˇCiertamente, Seńor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos!». 8 El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual le fue permitido quemar a los hombres con fuego.* A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

La cena de las bodas del Cordero

9 Los hombres fueron quemados con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino se cubrió de tinieblas. La gente se mordía la lengua por causa del dolor* Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.

El jinete del caballo blanco

El juicio ante el gran trono blanco

11 y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.* Cf. Ap 4.2.12 El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates, y el agua de este se secó para preparar el camino a los reyes del oriente.** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 Vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos semejantes a ranas.

La tierra es segada

14 Son espíritus de demonios, que hacen seńales y van a los reyes de la tierra en todo el mundo para reunirlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 «Yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela y guarda sus vestiduras, no sea que ande desnudo y vean su vergüenza». 16 Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.* Ap 17.14; cf. Dt 10.17.17 El séptimo ángel derramó su copa por el aire. Y salió una gran voz del santuario del cielo, desde el trono, que decía: «ˇYa está hecho!». 18 Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás desde que los hombres existen sobre la tierra.* Ez 39.17-21. Esta gran cena contrasta con el banquete de bodas del v. 9.19 La gran ciudad se dividió en tres partes y las ciudades de las naciones cayeron. La gran Babiloniań 16.19La gran Babilonia: Roma, capital del Imperio, simbolizada por el nombre de Babilonia (véase Ap 14.8 nota i).vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. 20 Toda isla huyó y los montes ya no fueron hallados.*** La bestia: Cf. Ap 13.1-18.El falso profeta: Cf. Ap 13.11-17.El lago de fuego corresponde al abismo (20.1-3). Cf. Ap 20.10; 21.8; véase Ap 9.17 n.21 Del cielo cayó sobre los hombres un enorme granizo, como del peso de un talento. Y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo, porque su plaga fue sumamente grande.* Descripción del conflicto para el cual los reyes de la tierra habían sido reunidos (cf. Ap 16.14,16; 17.14; véase Ap 16.16 n.).

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas y habló conmigo, diciendo: «Ven acá y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas.* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 Con ella han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación».** Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 Me llevó en el Espíritu al desierto, y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación.** Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 En su frente tenía un nombre escrito, un misterio: «Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra».

El mensaje de los tres ángeles

6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Jesús. Cuando la vi quedé asombrado con gran asombro.*** La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 El ángel me dijo: «żPor qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer y de la bestia que la lleva, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos. 8 La bestia que has visto era y no es, y está para subir del abismo e ir a perdición. Los habitantes de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.* A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

La cena de las bodas del Cordero

9 »Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montesń 17.9Siete cabezas: Posible referencia a siete emperadores romanos o, más probablemente, a una larga serie de emperadores simbolizada por el número siete. Algunos intérpretes ven en los siete montes y las siete cabezas una serie de gobiernos o imperios, como en el caso de las cuatro bestias de Dn 7 (cf. Dn 7.17). De ser así, el número siete podría representar la totalidad de los poderes del mundo.sobre los cuales se sienta la mujer,* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es y el otro aún no ha venido, y cuando venga deberá durar breve tiempo.* Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.

El jinete del caballo blanco

El juicio ante el gran trono blanco

11 La bestia que era y no es, es también el octavo, y es uno de los siete y va a la perdición.* Cf. Ap 4.2.12 Los diez cuernos que has visto son diez reyes que aún no han recibido reino; pero recibirán autoridad como reyes por una hora, juntamente con la bestia.** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 Estos tienen un mismo propósito: entregarán su poder y autoridad a la bestia.

La tierra es segada

14 Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es Seńor de seńores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados, elegidos y fieles».** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 También me dijo: «Las aguas que has visto, donde se sienta la ramera, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. 16 Y los diez cuernos que viste, y la bestia, aborrecerán a la ramera, la dejarán desolada y desnuda, devorarán sus carnes y la quemarán con fuego.* Ap 17.14; cf. Dt 10.17.17 Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo y dar su reino a la bestia hasta que se hayan cumplido las palabras de Dios. 18 Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra».* Ez 39.17-21. Esta gran cena contrasta con el banquete de bodas del v. 9.

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Después de esto vi otro ángel que descendía del cielo con gran poder, y la tierra fue alumbrada con su gloria.* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 Clamó con voz potente, diciendo:
«ˇHa caído, ha caído la gran Babilonia!
Se ha convertido en habitación%de demonios,
en guarida de todo espíritu inmundo
y en albergue de toda ave inmunda%y aborrecible,
**
Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 porque todas las naciones han bebido
del vino del furor de su fornicación.
Los reyes de la tierra han fornicado con ella
y los mercaderes de la tierra se han enriquecido
con el poder de sus lujos sensuales».
4 Y oí otra voz del cielo, que decía:
«ˇSalid de ella, pueblo mío,
para que no seáis partícipes de sus pecados
ni recibáis parte de sus plagas!,
**
Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 porque sus pecados han llegado%hasta el cielo
y Dios se ha acordado de sus maldades.

El mensaje de los tres ángeles

6 Dadle a ella tal como ella os ha dado
y pagadle el doble según sus obras.
En el cáliz en que ella preparó bebida,
preparadle el doble a ella.
***
La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 Cuanto ella se ha glorificado
y ha vivido en deleites,
tanto dadle de tormento y llanto,
porque dice en su corazón:
“Yo estoy sentada como una reina,
no soy viuda y no veré llanto”».
8 Por lo cual, en un solo día
vendrán sus plagas:
muerte, llanto y hambre,
y será quemada con fuego,
porque poderoso es Dios el Seńor,%que la juzga.
*
A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

La cena de las bodas del Cordero

9 Los reyes de la tierra que han fornicado con ella y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella cuando vean el humo de su incendio.* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 Poniéndose lejos por el temor de su tormento, dirán:
«ˇAy, ay de la gran ciudad,
de Babilonia, la ciudad fuerte!,
porque en una sola hora vino tu juicio».
*
Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.

El jinete del caballo blanco

El juicio ante el gran trono blanco

11 Los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías:* Cf. Ap 4.2.12 mercadería de oro y plata; de piedras preciosas y perlas; de lino fino, púrpura, seda y escarlata; de toda madera olorosa, todo objeto de marfil y todo objeto de madera preciosa; de cobre, hierro y mármol;** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 canela y especias aromáticas; incienso, mirra y olíbano; vino y aceite; flor de harina y trigo; bestias y ovejas; caballos y carros; esclavos y almas de hombres.

La tierra es segada

14 Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado y nunca más las hallarás.** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pondrán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, 16 diciendo:
«ˇAy, ay de la gran ciudad,
que estaba vestida de lino fino,
púrpura y escarlata,
y estaba adornada de oro,
piedras preciosas y perlas!,
*
Ap 17.14; cf. Dt 10.17.17 porque en una sola hora
han sido consumidas tantas riquezas». Todo piloto y todos los que viajan en naves, los marineros y todos los que trabajan en el mar, se pusieron lejos,
18 y viendo el humo de su incendio dieron voces, diciendo: «żQué ciudad era semejante a esta gran ciudad?».* Ez 39.17-21. Esta gran cena contrasta con el banquete de bodas del v. 9.19 Y echaron polvo sobre sus cabezas y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo:
«ˇAy, ay de la gran ciudad,
en la cual todos los que tenían%naves en el mar
se habían enriquecido de sus riquezas!
ˇEn una sola hora
ha sido desolada!ń 18.18-19Ez 27.30-34.
20 Alégrate sobre ella, cielo,
y vosotros santos, apóstoles y profetas,
porque Dios os ha hecho justicia en ella».
***
La bestia: Cf. Ap 13.1-18.El falso profeta: Cf. Ap 13.11-17.El lago de fuego corresponde al abismo (20.1-3). Cf. Ap 20.10; 21.8; véase Ap 9.17 n.21 Un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo:
«Con el mismo ímpetu será derribada
Babilonia, la gran ciudad,
y nunca más será hallada.
*
Descripción del conflicto para el cual los reyes de la tierra habían sido reunidos (cf. Ap 16.14,16; 17.14; véase Ap 16.16 n.).22 Voz de arpistas, músicos,
flautistas y trompetistas
no se oirá más de ti.
Ni se hallará más en ti
artífice de oficio alguno,
ni ruido de molinos
se oirá más en ti.
*
Is 24.8; Ez 26.13.23 Luz de lámpara
no alumbrará más en ti,
ni voz de esposo y esposa
se oirá más en ti,
porque tus mercaderes
eran los grandes de la tierra
y por tus hechicerías fueron
engańadas todas las naciones.
24 En ella se halló la sangre de los profetas y de los santos y de todos los que han sido muertos en la tierra».* Jer 51.49; cf. Lc 11.50.

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Después de esto oí una gran voz, como de una gran multitud en el cielo, que decía:
«ˇAleluya!
Salvación, honra, gloria y poder
son del Seńor Dios nuestro,
*
Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 porque sus juicios son verdaderos%y justos,
pues ha juzgado a la gran ramera
que corrompía la tierra%con su fornicación,
y ha vengado la sangre de sus siervos
de la mano de ella».
**
Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 Otra vez dijeron:
«ˇAleluya!
El humo de ella ha de subir
por los siglos de los siglos».
4 Entonces los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono. Decían: «ˇAmén! ˇAleluya!».** Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 Y del trono salió una voz que decía:
«Alabad a nuestro Dios
todos sus siervos, y los que lo teméis,
así pequeńos como grandes».

El mensaje de los tres ángeles

6 Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas y como la voz de grandes truenos, que decía:
«ˇAleluya!,
porque el Seńor,%nuestro Dios Todopoderoso, reina.
***
La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 Gocémonos, alegrémonos
y démosle gloria,
porque han llegado las bodas del Cordero
y su esposa se ha preparado.
8 Y a ella se le ha concedido
que se vista de lino fino,
limpio y resplandeciente
(pues el lino fino significa%las acciones justas de los santos)».
*
A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

La cena de las bodas del Cordero

9 El ángel me dijo: «Escribe: “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero”». Y me dijo: «Estas son palabras verdaderas de Dios».* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 Yo me postré a sus pies para adorarlo, pero él me dijo: «ˇMira, no lo hagas! Yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que mantienen el testimonio de Jesús. ˇAdora a Dios!». (El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.)* Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.

El jinete del caballo blanco

El juicio ante el gran trono blanco

11 Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero,ń 19.11Fiel y Verdadero: atributos de Jesucristo (Ap 3.14; cf. Jn 1.17). Véase también 3.14 nota q.y con justicia juzga y pelea.* Cf. Ap 4.2.12 Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo.** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 Estaba vestido de una ropa teńida en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios.

La tierra es segada

14 Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos.** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro. Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 16 En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Seńor de seńores.* Ap 17.14; cf. Dt 10.17.17 Vi un ángel que estaba de pie en el sol, y clamó a gran voz diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: «ˇVenid y congregaos a la gran cena de Dios! 18 Para que comáis carnes de reyes y capitanes y carnes de fuertes; carnes de caballos y de sus jinetes; carnes de todos, libres y esclavos, pequeńos y grandes».* Ez 39.17-21. Esta gran cena contrasta con el banquete de bodas del v. 9.19 Vi a la bestia y a los reyes de la tierra y sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. 20 La bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las seńales con las cuales había engańado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.*** La bestia: Cf. Ap 13.1-18.El falso profeta: Cf. Ap 13.11-17.El lago de fuego corresponde al abismo (20.1-3). Cf. Ap 20.10; 21.8; véase Ap 9.17 n.21 Los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.* Descripción del conflicto para el cual los reyes de la tierra habían sido reunidos (cf. Ap 16.14,16; 17.14; véase Ap 16.16 n.).

El cántico de los 144 mil

5. LAS SIETE COPAS (15.1--16.21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Las copas de ira

6. LAS VISIONES DEL JUICIO (17.1--20.15)

Condenación de la gran ramera

La caída de Babilonia

Alabanzas en el cielo

Los mil ańos

1 Vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano.* Abismo: Véase Ap 9.1 nota b.2 Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil ańos.** Ap 12.9; cf. Gn 3.1-5.Mil ańos: período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores del Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.3 Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello sobre él, para que no engańara más a las naciones hasta que fueran cumplidos mil ańos. Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. 4 Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil ańos.** Dn 7.9,22,27; Mt 19.28; Lc 22.30. Se trata del reinado de los mártires en unión con Cristo; véase Ap 6.9-10 n.Ap 13.16-17; 14.9. La marca: Véase Ap 13.16 n.5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil ańos. Esta es la primera resurrección.

El mensaje de los tres ángeles

6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil ańos.*** La quinta «bienaventuranza»; véase Ap 1.3 nota f.La segunda muerte: Véase Ap 2.11 n.Ap 1.6; 5.10; cf. 1 P 2.5,9.7 Cuando los mil ańos se cumplan, Satanás será suelto de su prisión 8 y saldrá a engańar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar.* A Gog y a Magog: alusión a Ez 38 y 39. Estos nombres representan aquí el conjunto de las naciones del mundo.

La cena de las bodas del Cordero

9 Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió.* Sal 78.68; 87.2. Cf. Zac 14.10 Y el diablo, que los engańaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.* Lago de fuego y azufre: Véase Ap 9.17 n.; cf. 21.8, y también Mt 25.41.

El jinete del caballo blanco

El juicio ante el gran trono blanco

11 Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se halló ya para ellos.* Cf. Ap 4.2.12 Y vi los muertos, grandes y pequeńos, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.** El libro de la vida: v. 15; véase Ap 3.5 nota f.Dn 7.9-10. Cf. también Sal 62.11-12; Pr 24.12; Jer 17.10; Ez 33.20; Mt 16.27; Ro 2.5-6.13 El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hadesń 20.13El Hades: Véase Reino de la muerte en la Concordancia temática.entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras.

La tierra es segada

14 La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.** Cf. 1 Co 15.26.La muerte segunda: Véase Ap 2.11 n.; cf. Ap 21.8, y también Mt 10.28; 25.41.15 El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.