4. VISIONES DE CASTIGO (7.1--9.10)
Tres visiones de destrucción
1 Esto me ha mostrado Jehová, el Seńor: Él criaba langostas cuando comenzaba a crecer el heno tardío, el heno tardío que viene después de las siegas del rey.** La invasión de langostas, que devoraban los sembrados y las plantas frutales, era una de las peores plagas para un pueblo de agricultores. Cf. Ex 10.12-15; Jl 1.4; 2.2-11; véase Jl 1.4 nota g.El rey tenía derecho a reclamar para sí una parte de las cosechas. La Biblia no menciona ninguna ley específica al respecto, pero esta exigencia está en consonancia con los tributos que él podía imponer, de acuerdo con 1 S 8.14-15.2 Y aconteció que cuando acabaron de comer la hierba de la tierra, yo dije: «Seńor, Jehová, perdona ahora, pero żquién levantará a Jacob, que es tan pequeńo?».** El nombre de Jacob se emplea aquí para designar a las diez tribus que formaban el pueblo de Israel.El profeta no solo denuncia los pecados en nombre del Seńor, sino que también intercede por el pueblo pecador. Acerca del profeta como intercesor, véase Jer 15.1 nota a.3 Se arrepintió Jehová de esto: «No será», dijo Jehová.* Se arrepintió: otra traducción: desistió de sus propósitos. Este verbo, referido a Dios, no implica remordimiento, versatilidad o vacilación. Lo que sugiere en este contexto es que el Seńor ha escuchado la intercesión del profeta y ha respondido favorablemente. Cf. Gn 18.16-33.4 Jehová, el Seńor, me mostró esto: Jehová, el Seńor, llamaba al fuego para juzgar; y el fuego consumió el gran abismo y también una parte de la tierra.** Jehová... llamaba al fuego para juzgar: Se trata, probablemente, de una fuerte sequía (cf. Jl 1.19-20; véase también Am 1.4 nota o).El gran abismo: Según un concepto antiguo, la tierra estaba asentada sobre un enorme abismo, cuyas aguas brotaban a veces a la superficie. Véase Sal 18.15 n.5 Y dije: «Seńor, Jehová, cesa ahora; pues żquién levantará a Jacob, que es tan pequeńo?». 6 Se arrepintió Jehová de esto: «No será esto tampoco», dijo Jehová, el Seńor. 7 Me mostró también esto: El Seńor estaba sobre un muro hecho a plomo, y en su mano tenía una plomada de albańil.* La plomada es una pesa que se cuelga de una cuerda y sirve al albańil para mantener la línea vertical de un muro (cf. Is 28.17). Amós la designa con una palabra hebrea que lit. significa estańo.8 Jehová entonces me preguntó: --żQué ves, Amós? Yo respondí: --Una plomada de albańil. Y el Seńor dijo: --Yo pongo plomada de albańil en medio de mi pueblo Israel; no lo toleraré más. 9 Los lugares altos de Isaac serán destruidos, los santuarios de Israel serán asolados y me levantaré con espada sobre la casa de Jeroboam.*** Los lugares altos de Isaac eran lugares de culto levantados en las colinas, donde los cananeos habían adorado a Baal desde antes de la llegada de los israelitas. Véase 1 R 3.2 n.Los santuarios de Israel: de un modo especial, los santuarios del reino en Bet-el y Dan (cf. 1 R 12.29).Jeroboam: Véase Am 1.1 nota f.
Amós y Amasías
10 Entonces el sacerdote Amasías de Bet-el envió a decir a Jeroboam, rey de Israel: «Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras. 11 Porque así ha dicho Amós: “Jeroboam morirá a espada, e Israel será llevado de su tierra en cautiverio”». 12 Y Amasías dijo a Amós: --Vidente, vete, huye a tierra de Judá, come allá tu pan y profetiza allá; 13 pero no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino. 14 Entonces respondió Amós y dijo a Amasías: --No soy profeta ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero y recojoń 7.14Recojo: los frutos verdes del sicómoro, que tienen el aspecto de higos silvestres.higos silvestres.* Ni soy hijo de profeta: es decir, miembro de un grupo o corporación de profetas (cf. 1 S 10.5,10; 19.20; 2 R 2.3). Con estas palabras Amós da a entender claramente que su condición de profeta y el lugar donde debía ejercer su misión dependían de un llamamiento divino y no de su pertenencia a un grupo profesional.15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: “Ve y profetiza a mi pueblo Israel”. 16 »Ahora, pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: “No profetices contra Israel ni hables contra la casa de Isaac”. 17 Por tanto, así ha dicho Jehová: “Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada y tu tierra será repartida por suertes; tú morirás en tierra inmunda e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra”.* En tierra inmunda: otra traducción: en tierra de paganos: Alusión a Asiria, el país adonde los israelitas serían llevados cautivos. Véase Am 3.11 n.
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