1 Oíd esta palabra, vacas de Basán,
que estáis en el monte de Samaria,
que oprimís a los pobres
y quebrantáis a los menesterosos,
que decís a vuestros seńores:%«Traed de beber».
2 Jehová, el Seńor, juró por su santidad:
«Sobre vosotras vienen días
en que os llevarán con ganchos,
y a vuestros descendientes%con anzuelos de pescador;
3 saldréis por las brechas una tras otra
y seréis echadas del palacio,
dice Jehová».
Aunque castigado, Israel no aprende
4 ˇId a Bet-el y pecad!
ˇAumentad en Gilgal la rebelión!
Traed de mańana vuestros sacrificios,
y vuestros diezmos cada tres días.
5 Ofreced sacrificio de alabanza%con pan leudado
y proclamad, publicad%ofrendas voluntarias,
pues que así lo queréis, hijos de Israel,
dice Jehová, el Seńor.
* Con esta «exhortación» llena de ironía, Amós condena las prácticas religiosas tal como se llevaban a cabo en los santuarios israelitas (cf. Am 5.21-23). Según él, el verdadero culto a Dios no se desarrolla al margen de la vida cotidiana, sino que debe estar ligado a la práctica de la justicia y a la formación de una comunidad fraternal. Si se reduce a un conjunto de ritos y de ceremonias exteriores, se convierte en una verdadera afrenta a Dios y es un pecado más que se ańade a los ya cometidos. Véase Sal 40.6 nota f.6 Os hice pasar hambre%en todas vuestras ciudades
y hubo falta de pan%en todos vuestros pueblos;
mas no os volvisteis a mí,
dice Jehová.
7 También os detuve la lluvia
tres meses antes de la siega;
hice llover sobre una ciudad
y sobre otra ciudad no hice llover;
sobre una parte llovió,
y la parte sobre la cual no llovió se secó.
8 Venían entonces dos o tres ciudades
a una ciudad para beber agua,
y no se saciaban.
Con todo, no os volvisteis a mí,
dice Jehová.
9 Os herí con viento del este y con oruga;
la langosta devoró vuestros muchos%huertos y vuestras vińas,
vuestros higuerales y vuestros olivares,
pero nunca os volvisteis a mí,
dice Jehová.
10 Envié contra vosotros mortandad
tal como en Egipto;
maté a espada a vuestros jóvenes,
vuestros caballos fueron capturados
e hice subir el hedor%de vuestros campamentos
hasta vuestras narices;
mas no os volvisteis a mí,
dice Jehová.
11 Os trastorné como Dios trastornó
a Sodoma y a Gomorra,
y fuisteis como tizón escapado del fuego;
mas no os volvisteis a mí,
dice Jehová.
12 Por eso, Israel, haré lo mismo contigo;
y porque te he de hacer esto,
prepárate, Israel,
para venir al encuentro de tu Dios.
13 Ciertamente el que forma los montes
y crea el viento,
el que anuncia al hombre%su pensamiento,
hace de las tinieblas mańana
y pasa sobre las alturas de la tierra:
Jehová, Dios de los ejércitos,%es su nombre.* Compárese este breve himno al Dios creador con Am 5.8-9; 9.5-6. Todos estos pasajes están construidos de acuerdo con un mismo esquema y terminan con una referencia al nombre de Jehová. Véase Sal 8.1 nota c.
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