Que la palabra de Dios sea glorificada
1 Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Seńor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros,* 1 Ts 1.8.2 y para que seamos librados de hombres perversos y malos, pues no es de todos la fe. 3 Pero fiel es el Seńor, que os afirmará y guardará del mal.** 1 Co 1.9; 1 Ts 5.24. Fiel: palabra que, en griego, está en contraste con la expresión no es de todos la fe del v. 2.Del mal: o del maligno, esto es, del diablo. Cf. la mención de Satanás en 2 Ts 2.9.4 Y tenemos confianza respecto a vosotros en el Seńor, en que hacéis y haréis lo que os hemos mandado. 5 Y el Seńor encamine vuestros corazones al amor de Dios y a la paciencia de Cristo.
El deber de trabajar
6 Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Seńor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente y no según la enseńanza que recibisteis de nosotros. 7 Vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos, pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros 8 ni comimos de balde el pan de nadie. Al contrario, trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros;* Hch 18.3; 2 Co 11.9; 1 Ts 2.9.9 no porque no tuviéramos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo que podéis imitar.* Cf. Mt 10.9-10; 1 Co 9.4-15.10 Y cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: que si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.** Cf. 1 Ts 4.11.Posiblemente, un dicho proverbial. Algunos ven una alusión a Gn 3.19.11 Ahora oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entrometiéndose en lo ajeno.* 1 Ti 5.13. No trabajando en nada, sino entrometiéndose en lo ajeno: otra posible traducción: No se ocupan de sus propios asuntos, pero sí de los ajenos.12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Seńor Jesucristo que, trabajando sosegadamente, coman su propio pan.* Ef 4.28; 1 Ts 4.11-12.13 Pero vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.* Gl 6.9.14 Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese seńaladlo y no os juntéis con él, para que se avergüence. 15 Pero no lo tengáis por enemigo, sino amonestadlo como a hermano.* 1 Ts 5.14.
EPÍLOGO: BENDICIÓN FINAL (3.16-18)
16 Y el mismo Seńor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Seńor sea con todos vosotros. 17 La salutación es de mi propia mano, de Pablo, que es el signo en toda carta mía. Así escribo.* De mi propia mano: Véase 1 Co 16.21 n.18 La gracia de nuestro Seńor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas