1 Hubo una larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, mientras que la casa de Saúl se iba debilitando.* 2 S 5.10; véase 1 S 18.12 n.
Hijos de David nacidos en Hebrón
2 A David le nacieron hijos en Hebrón; su primogénito fue Amnón, de Ahinoam, la jezreelita; 3 su segundo, Quileab, de Abigail, la mujer de Nabal, el de Carmel; el tercero, Absalón, hijo de Maaca, hija de Talmai, rey de Gesur;* Del segundo hijo de David, Quileab, no se sabe nada, pues no vuelve a mencionarse.4 el cuarto, Adonías, hijo de Haguit; el quinto, Sefatías, hijo de Abital; 5 el sexto, Itream, de Egla, mujer de David. Estos le nacieron a David en Hebrón.
Abner pacta con David en Hebrón
6 Como había guerra entre la casa de Saúl y la de David, aconteció que Abner se fortalecía cada vez más en la casa de Saúl.* 1 S 14.50.7 Había tenido Saúl una concubina llamada Rizpa, hija de Aja. E Is-boset dijo a Abner: --żPor qué te has llegado a la concubina de mi padre?* żPor qué te has llegado a la concubina de mi padre?: Con esa acción, Abner estaba pretendiendo abiertamente el trono de Saúl (cf. 2 16.21-22; 1 R 2.22).8 Abner se enojó mucho por las palabras de Is-boset, y le dijo: --żAcaso soy un perro al servicio de Judá? Hasta hoy he tenido misericordia con la casa de Saúl, tu padre, con sus hermanos y con sus amigos, y no te he entregado en manos de David; ży ahora tú me acusas de haber pecado con esta mujer? 9 Traiga Dios sobre Abner el peor de los castigos, si no hago como Jehová ha jurado a David,* Cf. 1 S 3.17.10 que trasladará el reino de la casa de Saúl, y que confirmará el trono de David sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta Beerseba.* 1 S 13.13-14; 15.26-28. Véase también 1 S 3.20 n.11 Is-boset no fue capaz de responder una palabra a Abner, porque le temía. 12 Entonces envió Abner mensajeros a David para que de su parte le dijeran: «żDe quién es la tierra?». Y también: «Haz pacto conmigo, y mi mano estará contigo para que vuelva a ti todo Israel». 13 David respondió: --Bien; haré pacto contigo, pero una cosa te pido: No te presentes ante mí sin que primero traigas a Mical, la hija de Saúl, cuando vengas a verme. 14 Después de esto envió David mensajeros a Is-boset hijo de Saúl, diciendo: «Restitúyeme a Mical, mi mujer, la cual desposé por cien prepucios de filisteos».* Cf. 1 S 18.27. Es probable que David no haya hecho este pedido por razones puramente personales. Como Mical era hija de Saúl, el hecho de estar unido a ella podía favorecer notablemente su relación con las tribus del Norte. Sin embargo, el matrimonio de David con Mical permaneció infecundo (2 S 6.23).15 Entonces Is-boset mandó a quitársela a su marido Paltiel hijo de Lais. 16 Su marido fue con ella, siguiéndola y llorando hasta Bahurim. Pero Abner le dijo: «ˇAnda, vuélvete!». Y él se volvió.** Siguiéndola y llorando: Este detalle, que podría considerarse secundario, confiere al relato un profundo calor humano.Bahurim: población benjaminita, al nordeste del Monte de los Olivos y al borde del territorio de Benjamín (2 S 16.5; 17.18).17 Entonces habló Abner con los ancianos de Israel, y les dijo: «Ya hace tiempo que procurabais que David fuera vuestro rey. 18 Ahora, pues, hacedlo; porque Jehová ha dicho a David: “Por medio de mi siervo David libraré a mi pueblo Israel de manos de los filisteos, y de manos de todos sus enemigos”». 19 Habló también Abner a los de Benjamín, y luego fue a Hebrón a decirle a David todo lo que parecía bien a los de Israel y a toda la casa de Benjamín. 20 Abner, acompańado de veinte hombres, llegó adonde estaba David en Hebrón, y David le ofreció un banquete a Abner y a los que con él habían venido. 21 Abner dijo a David: --Me levantaré e iré a reunir a todo Israel junto a mi seńor, el rey; harán un pacto contigo, y reinarás como lo desea tu corazón. Luego David despidió a Abner, que se fue en paz.
Joab mata a Abner
22 Llegaron entonces del campo los siervos de David y Joab, y traían consigo un gran botín. Pero Abner no estaba con David en Hebrón, pues ya lo había despedido, y él se había ido en paz. 23 Apenas llegó Joab con todo el ejército que lo acompańaba, le avisaron a Joab que Abner hijo de Ner había venido ante el rey, y que se había marchado en paz luego de haberlo despedido. 24 Entonces Joab se presentó al rey y le dijo: «żQué has hecho? Abner vino ante ti; żpor qué, pues, dejaste que se fuera? 25 Tú conoces a Abner hijo de Ner. No ha venido sino para engańarte, para enterarse de tus idas y venidas y saber todo lo que tú haces». 26 Joab salió de la presencia de David y envió mensajeros en busca de Abner, los cuales lo hicieron volver desde el pozo de Sira, sin que David lo supiera.* Pozo de Sira: probablemente a unos 4 km. al norte de Hebrón.27 Cuando Abner volvió a Hebrón, Joab lo llevó aparte, a un lado de la puerta, como para hablar con él en secreto; y allí, en venganza por la muerte de su hermano Asael, lo hirió a la altura de la quinta costilla, y lo mató.* Cf. 2 S 2.23.28 Después, cuando David lo supo, dijo: «Yo y mi reino somos inocentes delante de Jehová, para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner. 29 Caiga sobre la cabeza de Joab, y sobre toda la casa de su padre; que nunca falte en la casa de Joab quien padezca flujo de sangre, ni leproso, ni quien ande con bastón, ni quien muera a espada, ni quien padezca hambre». 30 Así pues, Joab y su hermano Abisai mataron a Abner, porque él había dado muerte a Asael, hermano de ellos, en la batalla de Gabaón. 31 Después dijo David a Joab y a todo el pueblo que con él estaba: «Rasgad vuestros vestidos, ceńíos de ropas ásperas y haced duelo delante de Abner». Y el rey David iba detrás del féretro 32 cuando sepultaron a Abner en Hebrón. Alzando la voz, el rey lloró junto al sepulcro de Abner, y lloró también todo el pueblo. 33 Entonces el rey entonó este lamento por Abner:
«żHabía de morir Abner%como muere un villano?
34 Tus manos no estaban atadas
ni tus pies sujetos con grillos.
Caíste como los que caen%ante malhechores». Y todo el pueblo volvió a llorar por él. 35 Entonces todo el pueblo vino a persuadir a David para que comiera antes que acabara el día. Pero David juró diciendo: «Traiga Dios sobre mí el peor de los castigos, si antes que se ponga el sol pruebo yo pan o cualquiera otra cosa». 36 Todo el pueblo lo supo y le agradó; pues todo lo que el rey hacía agradaba a todo el pueblo.* Véase 1 S 16.22 n.37 Y supo aquel día todo el pueblo y todo Israel, que el rey no había tenido participación en la muerte de Abner hijo de Ner. 38 También dijo el rey a sus siervos: «żNo sabéis que un príncipe y un grande ha caído hoy en Israel? 39 Aunque ungido rey, me siento débil hoy; pero estos hombres, los hijos de Sarvia, son más duros que yo. ˇQue Jehová le pague al que mal hace conforme a su maldad!».* Como Joab, el asesino de Abner (cf. v. 27), era pariente y oficial de David, las tribus del norte tenían buenos motivos para sospechar que este había sido el instigador y el verdadero responsable del crimen. Por eso, David trató de eliminar toda sospecha, sepultando con toda solemnidad el cadáver de Abner y declarando públicamente su inocencia. Así procuraba mantener intacto su prestigio entre la gente del norte, mientras aguardaba el momento oportuno para acceder al trono de Israel como sucesor de Saúl.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas