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2 Samuel 19 19 de 24 capítulos

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Entonces avisaron a Joab: «El rey llora y se lamenta por Absalón».** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Y se convirtió aquel día la victoria en luto para todo el pueblo; porque aquel día oyó decir el pueblo que el rey estaba afligido por su hijo.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Y entró el pueblo aquel día en la ciudad escondiéndose, como suele entrar a escondidas el pueblo avergonzado que ha huido de la batalla.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Pero el rey, cubierto el rostro, clamaba en alta voz: «ˇHijo mío Absalón, Absalón, hijo mío, hijo mío!». 5 Entonces Joab entró en la casa donde estaba el rey y le dijo: «Hoy has cubierto de vergüenza el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, la vida de tus hijos y de tus hijas, la vida de tus mujeres y de tus concubinas, 6 amando a los que te aborrecen y aborreciendo a los que te aman; porque hoy has declarado que nada te importan tus príncipes y siervos; hoy me has hecho ver claramente que si Absalón viviera, aunque todos nosotros estuviéramos muertos, entonces estarías contento. 7 Levántate pues, ahora, sal y habla bondadosamente a tus siervos; juro por Jehová que si no sales, no quedará ni un hombre contigo esta noche; y esto será peor para ti que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora».* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Entonces se levantó el rey y se sentó a la puerta. Cuando se avisó a todo el pueblo: «El rey está sentado a la puerta», vino todo el pueblo delante del rey. Mientras, los de Israel habían huido cada uno a su tienda. 9 Y todo el pueblo discutía en todas las tribus de Israel diciendo: «El rey nos ha librado de manos de nuestros enemigos y nos ha salvado de manos de los filisteos; pero ahora ha huido del país por miedo de Absalón.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Y Absalón, a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. żPor qué, pues, estáis callados respecto de hacer volver al rey?». 11 Entonces el rey David mandó decir a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: «Hablad a los ancianos de Judá y decidles: “żPor qué vais a ser vosotros los últimos en hacer volver el rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerlo volver a su casa?* Véase 1 S 22.5 n.12 Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. żPor qué, pues, seréis vosotros los últimos en hacer volver al rey?”. 13 Asimismo diréis a Amasa: “żNo eres tú también hueso mío y carne mía? Traiga Dios sobre mí el peor de los castigos, si no te hago general de mi ejército para siempre, en lugar de Joab”».* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Así inclinó el corazón de todos los hombres de Judá, como el de un solo hombre, para que enviaran a decir al rey: «Vuelve tú y todos tus siervos».

Abisai libra del gigante a David

15 Volvió, pues, el rey, y llegó hasta el Jordán, mientras Judá venía a Gilgal para recibir al rey y hacerlo pasar el Jordán. 16 También Simei hijo de Gera hijo de Benjamín, que era de Bahurim, se dio prisa y descendió con los hombres de Judá a recibir al rey David.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Con él venían mil hombres de Benjamín; asimismo Siba, criado de la casa de Saúl, con sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jordán delante del rey.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Y cruzaron el vado para hacer pasar a la familia del rey y complacer sus deseos. Simei hijo de Gera se postró delante del rey cuando este pasó el Jordán, 19 y le dijo: --ˇNo me culpe mi seńor por mi falta! ˇNo recuerdes los males que tu siervo hizo el día en que mi seńor, el rey, salió de Jerusalén, ni los guarde el rey en su corazón! 20 Porque yo, tu siervo, reconozco haber pecado, pero soy hoy el primero de toda la casa de José que he descendido para recibir a mi seńor, el rey. 21 Entonces intervino Abisai hijo de Sarvia y dijo: --żNo ha de morir por esto Simei, que maldijo al ungido de Jehová? 22 Pero David respondió: --żQué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me seáis adversarios? żAcaso ha de morir hoy alguien en Israel? żAcaso no sé que hoy vuelvo a ser rey de Israel?

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Luego el rey dijo a Simei: --No morirás. Y el rey se lo juró. 24 También Mefi-boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies ni cortado su barba. Tampoco había lavado sus vestidos desde el día en que salió el rey hasta el día en que volvió en paz. 25 Y cuando llegó a Jerusalén para recibir al rey, este le dijo: --Mefi-boset, żpor qué no viniste conmigo? 26 Él respondió: --Rey y seńor mío, mi siervo me engańó; tu siervo le había dicho: “Ensíllame un asno, montaré en él y me iré con el rey”, porque tu siervo es cojo. 27 Él ha calumniado a tu siervo delante de mi seńor, el rey; pero mi seńor, el rey, es como un ángel de Dios; trátame, pues, como mejor te parezca.* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte ante mi seńor, el rey. Sin embargo, tú pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. żQué derecho tengo aún de implorar algo al rey? 29 El rey le dijo: --żPara qué más palabras? Yo he determinado que tú y Siba os dividáis las tierras. 30 Mefi-boset dijo al rey: --Deja que él las tome todas, puesto que mi seńor el rey ha vuelto en paz a su casa. 31 También Barzilai,ń 19.312 S 17.27-29.el galaadita, descendió de Rogelim y pasó el Jordán con el rey, para acompańarlo al otro lado del Jordán. 32 Era Barzilai muy anciano; tenía ochenta ańos y había dado provisiones al rey cuando estaba en Mahanaim, porque era hombre muy rico. 33 El rey le dijo: --Sigue conmigo y yo me encargaré de tu sustento en Jerusalén. 34 Pero Barzilai dijo al rey: --żCuántos ańos más habré de vivir para que yo suba con el rey a Jerusalén?* Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 ˇYa tengo ochenta ańos de edad! żPuedo distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? żGustará ahora tu siervo de lo que coma o beba? żOirá aún la voz de los cantores y de las cantoras? żPor qué, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi seńor, el rey? 36 Tu siervo seguirá contigo un poco más allá del Jordán, pero żpara qué ha de darme el rey tan gran recompensa? 37 Yo te ruego que dejes volver a tu siervo, para que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. Aquí está tu siervo Quimam. Que siga él con mi seńor, el rey, y haz con él lo que bien te parezca. 38 El rey dijo: --Pues siga conmigo Quimam, y yo haré con él como bien te parezca; todo lo que tú me pidas, yo lo haré. 39 Todo el pueblo pasó el Jordán. Luego que hubo también pasado, el rey besó a Barzilai y lo bendijo, y él regresó a su casa.** Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.40 Siguió entonces el rey hacia Gilgal, y con él pasó Quimam. Todo el pueblo de Judá acompańaba al rey, y también la mitad del pueblo de Israel. 41 En esto, todos los hombres de Israel vinieron a decir al rey: --żPor qué los hombres de Judá, nuestros hermanos, se han adueńado de ti, y han hecho pasar el Jordán al rey, a su familia y a todos los siervos de David con él? 42 Todos los hombres de Judá respondieron a todos los de Israel: --Porque el rey es nuestro pariente. Pero żpor qué os enojáis vosotros de eso? żHemos nosotros comido a expensas del rey? żHemos recibido de él algún regalo? 43 Entonces los hombres de Israel respondieron a los de Judá: --Nosotros tenemos sobre el rey, y sobre el mismo David, diez veces más derechos que vosotros. żPor qué, pues, nos habéis menospreciado? żAcaso no fuimos nosotros los primeros que propusimos hacer volver a nuestro rey? Sin embargo, las palabras de los hombres de Judá fueron más violentas que las de los hombres de Israel.

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Aconteció que se encontraba allí un hombre perverso llamado Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta, y exclamó:
«No tenemos parte con David,
ni heredad con el hijo de Isaí.
ˇCada uno a su tienda, Israel!».
**
Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Así todos los hombres de Israel abandonaron a David para seguir a Seba hijo de Bicri; pero los de Judá siguieron a su rey desde el Jordán hasta Jerusalén.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Cuando David llegó a su casa en Jerusalén, tomó el rey las diez mujeres concubinas que había dejado para guardar la casa, las puso en reclusión y les dio alimentos; pero nunca más se llegó a ellas, sino que quedaron encerradas hasta que murieron en viudez perpetua.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Después dijo el rey a Amasa: --Convócame a los hombres de Judá para dentro de tres días, y preséntate tú también. 5 Fue, pues, Amasa para convocar a los de Judá, pero se tardó más tiempo del que le había sido seńalado. 6 Entonces David dijo a Abisai: --Seba hijo de Bicri nos hará ahora más dańo que Absalón; toma tú, pues, los siervos de tu seńor y ve tras él, no sea que alcance las ciudades fortificadas y nos cause dificultad. 7 Salieron en pos de él los hombres de Joab, los cereteos y peleteos y todos los valientes; salieron de Jerusalén para perseguir a Seba hijo de Bicri.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Estaban cerca de la piedra grande que hay en Gabaón, cuando les salió Amasa al encuentro. Joab vestía su indumentaria militar, y sobre ella llevaba un cinto con una daga envainada pegada a su costado, la cual se le cayó cuando él avanzó. 9 Entonces Joab dijo a Amasa: --żTe va bien, hermano mío? Tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, como para besarlo.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Pero Amasa no se cuidó de la daga que Joab tenía en la mano, y este lo hirió con ella en la quinta costilla, derramando sus entrańas en tierra. Así cayó muerto sin necesidad de darle un segundo golpe. Después Joab y su hermano Abisai fueron en persecución de Seba hijo de Bicri. 11 Uno de los hombres de Joab se quedó junto a él gritando: --Quienquiera que ame a Joab y a David, ˇque siga a Joab!* Véase 1 S 22.5 n.12 Amasa, revolcándose en su sangre, yacía en medio del camino. Al verlo, todo el que pasaba se detenía. Y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó a Amasa del camino al campo, y echó sobre él una vestidura. 13 Luego que fue apartado del camino, pasaron todos los que seguían a Joab, para ir tras Seba hijo de Bicri.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Seba pasó por todas las tribus de Israel hasta Abel-bet-maaca, y todos los de Barim se reunieron y lo siguieron también.

Abisai libra del gigante a David

15 Llegaron los otros y lo sitiaron en Abel-bet-maaca. Levantaron contra la ciudad un terraplén y esta quedó sitiada; y todo el pueblo que estaba con Joab trabajaba por derribar la muralla. 16 Entonces una mujer sabia gritó en la ciudad: --Oíd, oíd; os ruego que digáis a Joab que venga acá, para que yo hable con él.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Cuando él se acercó a ella, dijo la mujer: --żEres tú Joab? --Yo soy --respondió él. --Oye las palabras de tu sierva --le dijo ella. --Te escucho --respondió él.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Volvió ella a hablar y dijo: --Antiguamente solían decir: “Quien pregunte, que pregunte a los de Abel”. Y así concluían cualquier asunto. 19 Somos de las más pacíficas y fieles ciudades de Israel. ˇY tú procuras destruir una ciudad que es madre en Israel! żPor qué destruyes la heredad de Jehová? 20 Joab respondió diciendo: --Nunca, nunca me acontezca tal cosa, que yo destruya ni deshaga. 21 La cosa no es así: sino de un hombre de los montes de Efraín, llamado Seba hijo de Bicri, que ha levantado su mano contra el rey David; entregádmelo a él solo y me iré de la ciudad. --Su cabeza te será arrojada por encima del muro --dijo la mujer a Joab. 22 En seguida la mujer se dirigió a todo el pueblo con tanta sabiduría, que ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri y se la arrojaron a Joab. Tocó él la trompeta y se retiraron de la ciudad, cada uno a su tienda; mientras, Joab regresó a Jerusalén, junto al rey.

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Así quedó Joab al mando de todo el ejército de Israel, Benaía hijo de Joiada al frente de los cereteos y peleteos, 24 Adoram como jefe de los tributos, y Josafat hijo de Ahilud era el cronista. 25 Seva era el escriba, y Sadoc y Abiatar, los sacerdotes. 26 Ira, el jaireo, fue también sacerdote de David.

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Hubo hambre en los días de David durante tres ańos consecutivos. David consultó a Jehová, y Jehová le dijo: «Es por causa de Saúl, y por esa casa sanguinaria, porque él mató a los gabaonitas».** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Entonces el rey llamó a los gabaonitas y les habló. (Los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del resto de los amorreos, a los cuales los hijos de Israel habían hecho juramento. Pero Saúl había intentado matarlos llevado de su celo por los hijos de Israel y de Judá).* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Preguntó, pues, David a los gabaonitas: --żQué puedo hacer por vosotros, o qué satisfacción debo daros para que bendigáis la heredad de Jehová?* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Los gabaonitas le dijeron: --No tenemos nosotros queja por cuestiones de plata o de oro con Saúl y con su casa, ni queremos que muera nadie en Israel. --Lo que vosotros digáis, eso haré --respondió David. 5 Entonces dijeron ellos al rey: --De aquel hombre que nos diezmó e intentó exterminarnos, para que no quedara nada de nosotros en todo el territorio de Israel, 6 que se nos entreguen siete hombres de sus descendientes, y los ahorcaremos delante de Jehová en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehová. --Yo os los entregaré --respondió el rey. 7 El rey perdonó a Mefi-boset hijo de Jonatán hijo de Saúl, a causa del juramento que David y Jonatán, hijo de Saúl, se habían hecho en nombre de Jehová.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Pero tomó el rey a los dos hijos que Rizpa, hija de Aja, había tenido de Saúl, Armoni y Mefi-boset, y a los cinco hijos que Mical, hija de Saúl, había tenido de Adriel hijo de Barzilai, el meholatita, 9 y los entregó en manos de los gabaonitas, quienes los ahorcaron en el monte delante de Jehová. Cayeron aquellos siete al mismo tiempo; fueron muertos en los primeros días de la cosecha, al comienzo de la siega de la cebada.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Entonces Rizpa, hija de Aja, tomó una tela de luto y la tendió para recostarse sobre el peńasco. Allí estuvo desde el principio de la siega hasta que cayó sobre ellos la lluvia del cielo; y no dejó que ninguna ave del cielo se lanzara sobre ellos de día, ni las fieras del campo por la noche. 11 Cuando le dijeron a David lo que hacía Rizpa, hija de Aja, concubina de Saúl,* Véase 1 S 22.5 n.12 fue él a recoger los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán, su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Bet-sán, donde los filisteos los habían colgado cuando mataron a Saúl en Gilboa. 13 E hizo David que se llevaran de allí los huesos de Saúl y los huesos de su hijo Jonatán; y recogieron también los huesos de los ahorcados.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Sepultaron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de Cis su padre; e hicieron todo lo que el rey había mandado. Y Dios fue propicio a la tierra después de esto.

Abisai libra del gigante a David

15 Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel. David descendió con sus siervos y pelearon contra los filisteos. David estaba cansado, 16 e Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y que llevaba ceńida una espada nueva, trató de matar a David;** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 pero Abisai hijo de Sarvia llegó en su ayuda, hirió al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David juraron diciendo: «Nunca más de aquí en adelante saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel».* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai, el husatita, mató a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. 19 Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en la cual Elhanán hijo de Jaare-oregim, de Belén, mató a Goliat, el geteo, cuya lanza tenía el asta tan grande como el rodillo de un telar. 20 Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos y otros doce en los pies, veinticuatro en total; también él descendía de los gigantes. 21 Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán hijo de Simea, hermano de David. 22 Estos cuatro eran descendientes de los gigantes de Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos.

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Dirigió David a Jehová las palabras de este cántico el día que Jehová lo libró de manos de Saúl y de todos sus enemigos.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Dijo:
«Jehová es mi roca,%mi fortaleza y mi libertador;
*
Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Mi Dios, fortaleza mía, en él confiaré;
mi escudo y el fuerte de mi salvación,
mi alto refugio, mi salvador.
De violencia me libraste.
*
Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Invocaré a Jehová,%quien es digno de ser alabado,
y seré salvo de mis enemigos.
5 »Me envolvieron las olas de la muerte,
me atemorizaron torrentes%de perversidad.
6 Me rodearon los lazos del seol.
Tendieron sobre mí lazos de muerte.
7 En mi angustia invoqué a Jehová,
a mi Dios clamé
y escuchó mi voz desde su templo.
Mi clamor llegó a sus oídos.
*
El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 »La tierra fue sacudida y tembló,
se conmovieron los cimientos%de los cielos.
Se estremecieron porque él se indignó.
9 Humo subió de su nariz,
y de su boca un fuego abrasador
que lanzaba carbones encendidos.
*
Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Inclinó los cielos y descendió;
había tinieblas debajo de sus pies.
11 Cabalgó sobre un querubín y voló;
voló sobre las alas del viento.
*
Véase 1 S 22.5 n.12 Se envolvió en un cerco de tinieblas,
oscuridad de aguas y densas nubes.
13 Por el resplandor de su presencia
se encendieron carbones ardientes.
*
Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 »Tronó Jehová desde los cielos,
el Altísimo hizo oir su voz;

Abisai libra del gigante a David

15 Envió sus flechas y los dispersó,
lanzó relámpagos y los destruyó.
16 Aparecieron entonces%los torrentes de las aguas,
quedaron al descubierto%los cimientos del mundo
ante la reprensión de Jehová,
al soplo del aliento de su nariz.
**
A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 »Envió desde lo alto y me tomó.
Me sacó de caudalosas aguas.
*
Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Me libró de un poderoso enemigo,
y de los que me aborrecían,
aunque eran más fuertes que yo.
19 Me asaltaron el día de mi desgracia,
mas Jehová fue mi apoyo.
20 Me sacó a lugar espacioso,
me libró porque me amaba.
21 »Jehová me recompensa%conforme a mi justicia.
Conforme a la limpieza de mis manos%me ha premiado:
22 porque he guardado los caminos%de Jehová,
y no me aparté de mi Dios%haciendo el mal;

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 pues todos sus decretos%están delante de mí
y nunca me aparté de sus preceptos.
24 Fui recto para con él,
y me he guardado de mi maldad.
25 Jehová me recompensa%conforme a mi justicia,
conforme a la limpieza%de mis manos ante sus ojos.
26 »Con el misericordioso%te mostrarás misericordioso,
y recto para con el hombre íntegro.
27 Limpio te mostrarás con el limpio,
y rígido serás con el perverso.
*
Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Tú salvas al pueblo afligido,
mas tus ojos abaten a los altivos.
29 Tú eres, oh Jehová, mi lámpara;
mi Dios, que alumbra mis tinieblas.
30 Contigo desbarataré ejércitos,
con mi Dios asaltaré muros.
31 »El camino de Dios es perfecto
y acrisolada la palabra de Jehová.
Escudo es a todos los que en él esperan.
32 Porque żquién es Dios, sino sólo Jehová?
żY qué roca hay fuera de nuestro Dios?
33 Dios es el que me cińe de fuerza,
quien despeja mi camino,
34 quien hace mis pies como de ciervas
y me sostiene firme en las alturas;
*
Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 el que adiestra mis manos para la batalla,
y mis brazos para que se doble%el arco de bronce.
36 Me diste el escudo de tu salvación,
y tu benignidad me ha engrandecido.
37 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
y mis pies no han resbalado.
38 »Perseguiré a mis enemigos%y los destruiré,
no vuelvo hasta haberlos acabado.
39 Los heriré y derrotaré,%de modo que no se levanten.
Caerán debajo de mis pies.
**
Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.40 Me ceńiste de fuerzas para la pelea,
has humillado debajo de mí%a mis enemigos,
41 y has hecho que mis enemigos%me vuelvan las espaldas,
para que yo destruyera%a los que me aborrecen.
42 Clamaron, pero nadie los salvó;
también a Jehová, mas no los oyó.
43 Como a polvo de la tierra los molí,
como a lodo de las calles%los pisé y los trituré.
44 Me has librado de las contiendas%del pueblo,
me guardaste para que fuera cabeza%de naciones,
pueblo que no conocía me servirá.
45 Los hijos de extrańos se someterán a mí.
Al oir de mí, me obedecerán.
46 Los extrańos se debilitarán
y saldrán temblando de sus refugios.
47 »ˇViva Jehová! ˇBendita sea mi roca!,
y engrandecido sea el Dios%de mi salvación.
48 El Dios que venga mis agravios
y somete pueblos a mis plantas.
49 El que me libera de enemigos,
me exalta sobre los que se levantan contra mí
y me libra del hombre violento.
50 Por eso te confesaré entre las naciones
y cantaré, oh Jehová, a tu nombre.
51 Él salva gloriosamente a su rey,
y usa de misericordia para con su ungido,
a David y a su descendencia%para siempre».

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Estas son las palabras postreras%de David.
Dijo David hijo de Isaí,
aquel varón que fue levantado en alto,
el ungido del Dios de Jacob,
el dulce cantor de Israel:
**
Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 «El espíritu de Jehová habla por mí,
su palabra está en mi lengua.
*
Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 El Dios de Israel ha hablado,
me habló la Roca de Israel:
“Habrá un justo que gobierne%entre los hombres,
que gobierne en el temor de Dios.
*
Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Será como la luz matinal,
como el resplandor del sol
en una mańana sin nubes,
como la lluvia que hace brotar%la hierba de la tierra”.
5 Por eso mi casa está firme en Dios;
pues ha hecho conmigo un pacto eterno,
bien ordenado en todo y bien seguro,
aunque todavía no haya hecho él florecer
toda mi salvación y mi deseo.
6 Pero todos los malvados
serán como espinos arrancados,
que nadie recoge con la mano;
7 quien quiere tocarlos,
se arma de un hierro
o del asta de una lanza,
y son allí mismo consumidos%por el fuego».
*
El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: Joseb-basebet, el tacmonita, el principal de los capitanes, que era Adino, el eznita, quien mató a ochocientos hombres en una ocasión. 9 Después de él, Eleazar hijo de Dodo, el ahohíta, uno de los tres valientes que estaban con David cuando desafiaron a los filisteos que se habían reunido allí para la batalla, y los hombres de Israel retrocedían.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Este se levantó e hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó y se le quedó pegada a la espada. Aquel día Jehová dio una gran victoria, y el pueblo volvió tras él tan sólo para recoger el botín. 11 Después de este fue Sama hijo de Age, el ararita. Los filisteos se habían reunido en Lehi, donde había un pequeńo terreno lleno de lentejas y el pueblo huyó delante de los filisteos.* Véase 1 S 22.5 n.12 Pero él se paró en medio de aquel terreno, lo defendió y derrotó a los filisteos. Así dio Jehová una gran victoria. 13 Un día, en tiempo de la siega, tres de los treinta jefes descendieron y se unieron a David en la cueva de Adulam, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaim.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 David estaba entonces en la fortaleza y había en Belén una guarnición de los filisteos.

Abisai libra del gigante a David

15 Y dijo David con vehemencia: «ˇQuién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!». 16 Entonces los tres valientes irrumpieron en el campamento de los filisteos, sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta, se la llevaron y la trajeron a David; pero él no la quiso beber, sino que la derramó como ofrenda para Jehová diciendo:** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 «Lejos de mí, oh Jehová, que yo haga esto. żHe de beber yo la sangre de los hombres que fueron allí con peligro de su vida?». Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Abisai, hermano de Joab e hijo de Sarvia, era el principal de los treinta. Este alzó su lanza contra trescientos hombres, a quienes mató, y ganó renombre entre los tres. 19 Era el más renombrado de los treinta, y llegó a ser su jefe, pero no igualó a los tres primeros. 20 Después, Benaíań 23.202 S 8.18; 20.23.hijo de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en proezas, de Cabseel. Este mató a dos leones de Moab; él mismo descendió y mató a un león en medio de un foso, cuando estaba nevando. 21 También mató él a un egipcio, hombre de gran estatura; tenía el egipcio una lanza en su mano, pero descendió contra él con un palo, arrebató al egipcio la lanza de la mano y lo mató con su propia lanza. 22 Esto hizo Benaía hijo de Joiada, y ganó renombre entre los tres valientes.

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Se destacó entre los treinta, pero no igualó a los tres primeros. David lo puso como jefe de su guardia personal. 24 Estaban asimismo entre los treinta, Asael, hermano de Joab; Elhanán hijo de Dodo, de Belén; 25 Sama, el harodita; Elica, el harodita; 26 Heles, el paltita; Ira hijo de Iques, el tecoíta; 27 Abiezer, el anatotita; Mebunai, el husatita;* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Salmón, el ahohíta; Maharai, el netofatita; 29 Heleb hijo de Baana, el netofatita; Itai hijo de Ribai, de Gabaa de los hijos de Benjamín; 30 Benaía, el piratonita; Hidai, del arroyo Gaas; 31 Abi-albón, el arbatita; Azmavet, el barhumita; 32 Eliaba, el saalbonita; Jonatán, de los hijos de Jasén; 33 Sama, el ararita; Ahíam hijo de Sarar, el ararita; 34 Elifelet hijo de Ahasbai hijo de Maaca; Eliam hijo de Ahitofel, el gilonita;* Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 Hezrai, el carmelita; Paarai, el arbita; 36 Igal hijo de Natán, de Soba; Bani, el gadita; 37 Selec, el amonita; Naharai, el beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia; 38 Ira, el itrita; Gareb, el itrita, 39 y Urías, el heteo. En total, treinta y siete.** Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Volvió a encenderse la ira de Jehová contra los israelitas, e incitó a David contra ellos diciéndole: «Ve, haz un censo de Israel y de Judá».** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 El rey dijo a Joab, general del ejército que estaba con él: --Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el número de los habitantes.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Joab respondió al rey: --Que Jehová, tu Dios, multiplique al pueblo cien veces más de lo que es, y que pueda verlo mi seńor, el rey. Pero, żpor qué se complace en esto mi seńor, el rey?* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Sin embargo, la palabra del rey prevaleció sobre la de Joab y sobre la de los capitanes del ejército. Se retiró, pues, Joab, con los capitanes del ejército, de la presencia del rey, para hacer el censo del pueblo de Israel. 5 Pasaron el Jordán y acamparon en Aroer, al sur de la ciudad que está en medio del valle de Gad, junto a Jazer. 6 Después fueron a Galaad y a la tierra baja de Hodsi; de allí a Danjaán y a los alrededores de Sidón. 7 Luego fueron a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos, y por último se dirigieron al Neguev de Judá, en Beerseba.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Después que terminaron de recorrer toda la tierra, volvieron a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días. 9 Joab entregó entonces el censo del pueblo al rey; había en Israel ochocientos mil hombres fuertes que sacaban espada, y los de Judá eran quinientos mil hombres.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Después que David censó al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: --He pecado gravemente por haber hecho esto; pero ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque he actuado muy neciamente. 11 Por la mańana, cuando David se levantó, vino palabra de Jehová al profeta Gad, vidente de David, diciendo:* Véase 1 S 22.5 n.12 «Ve y di a David: Así ha dicho Jehová: “Tres cosas te ofrezco; tú escogerás una de ellas, para que yo la haga”». 13 Vino, pues, Gad a David, se lo hizo saber y le dijo: --żQué prefieres: que vengan siete ańos de hambre sobre tu tierra? żo que huyas tres meses delante de tus enemigos y que ellos te persigan? żo que haya tres días de peste en tu tierra? Piensa ahora, y mira qué debo responder al que me ha enviado.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Entonces David dijo a Gad: --Estoy en gran angustia. Pero es preferible caer ahora en manos de Jehová, porque sus misericordias son muchas, que caer en manos de los hombres.

Abisai libra del gigante a David

15 Entonces Jehová envió la peste sobre Israel, desde esa mańana hasta el tiempo seńalado, y murieron setenta mil hombres del pueblo desde Dan hasta Beerseba. 16 Y cuando el ángel extendió su mano sobre Jerusalén para destruirla, Jehová se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que exterminaba al pueblo: «Basta ya; detén tu mano». El ángel de Jehová estaba junto a la era de Arauna, el jebuseo.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Cuando David vio al ángel que castigaba al pueblo, dijo a Jehová: --Yo pequé, yo hice lo malo; żqué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí y contra la casa de mi padre.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Vino Gad adonde estaba David aquel día, y le dijo: «Sube y levanta un altar a Jehová en la era de Arauna, el jebuseo». 19 David subió conforme al dicho de Gad, según lo había mandado Jehová. 20 Arauna miró y vio al rey y a sus siervos que venían hacia él. Salió entonces Arauna, se inclinó delante del rey, rostro a tierra, 21 y dijo: --żPor qué viene mi seńor, el rey, a ver a su siervo? David respondió: --Para comprarte la era y edificar en ella un altar a Jehová, a fin de que cese la mortandad del pueblo. 22 Arauna dijo a David: --Tome y ofrezca mi seńor el rey lo que bien le parezca; ahí tienes bueyes para el holocausto, los trillos y los yugos de los bueyes para leńa.

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Todo esto, oh rey, Arauna lo da al rey. Luego dijo Arauna al rey: --Jehová, tu Dios, te sea propicio. 24 El rey dijo a Arauna: --No; la compraré por su precio; porque no ofreceré a Jehová, mi Dios, holocaustos que no me cuesten nada. Y David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 25 Edificó allí David un altar a Jehová, y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz. Entonces Jehová oyó las súplicas de la tierra y cesó la plaga en Israel.