Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 Apenas había pasado David un poco más allá de la cumbre del monte, cuando Siba, el criado de Mefi-boset, salió a recibirlo con un par de asnos ensillados y cargados con doscientos panes, cien racimos de pasas, cien panes de higos secos y un cuero de vino. 2 El rey preguntó a Siba: --żPara qué es esto? Y Siba respondió: --Los asnos son para que monte la familia del rey, los panes y las pasas para que coman los criados, y el vino para que beban los que se cansen en el desierto. 3 --żDónde está el hijo de tu seńor? --preguntó el rey. Siba respondió: --Se ha quedado en Jerusalén, porque ha dicho: “Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre”.* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 --Sea tuyo todo lo que tiene Mefi-boset --dijo el rey a Siba. Inclinándose respondió Siba: --Rey y seńor mío, halle yo gracia delante de ti. 5 Cuando el rey David llegó a Bahurim, salía uno de la familia de la casa de Saúl, el cual se llamaba Simei hijo de Gera. Iba maldiciendo 6 y arrojando piedras contra David y contra todos los siervos del rey David, mientras todo el pueblo y todos los hombres valientes marchaban a su derecha y a su izquierda.* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 Simei lo maldecía diciendo: «ˇFuera, fuera, hombre sanguinario y perverso!* Sal 120.1; Jon 2.2.8 Jehová te ha dado el pago por toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del cual tú has reinado, y Jehová ha entregado el reino en manos de tu hijo Absalón; has sido sorprendido en tu maldad, porque eres un hombre sanguinario».* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: --żPor qué maldice este perro muerto a mi seńor, el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le cortaré la cabeza. 10 El rey respondió: --żQué tengo yo que ver con vosotros, hijos de Sarvia? Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David. żQuién, pues, le dirá: “żPor qué haces esto?”. 11 Luego dijo David a Abisai y a todos sus siervos: --Mirad, mi hijo, salido de mis entrańas, acecha mi vida; żcuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadlo que maldiga, pues Jehová se lo ha mandado.* Sal 68.33; 104.312 Acaso Jehová mire mi aflicción y cambie en bien sus maldiciones de hoy. 13 Y mientras David y los suyos continuaban su camino, Simei iba frente a él por la ladera del monte, andando y maldiciendo, arrojando piedras delante de él y esparciendo polvo. 14 El rey y todo el pueblo que con él estaba llegaron fatigados y descansaron allí.
Abisai libra del gigante a David
15 Absalón y toda su gente, los hombres de Israel, entraron en Jerusalén, y Ahitofel lo acompańaba. 16 Cuando Husai, el arquita, amigo de David, llegó adonde estaba Absalón, dijo: --ˇViva el rey, viva el rey!* Ex 15.8; 19.9.17 Pero Absalón respondió a Husai: --żEs este tu agradecimiento para con tu amigo? żPor qué no fuiste con tu amigo?
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 Entonces Husai dijo a Absalón: --No, yo estaré y me quedaré con aquel que haya elegido Jehová y también este pueblo y todos los hombres de Israel. 19 żA quién había yo de servir? żNo es a su hijo? Como he servido delante de tu padre, así lo haré delante de ti. 20 Luego Absalón dijo a Ahitofel: --Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. 21 Ahitofel dijo a Absalón: --Llégate a las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar la casa. Todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo. 22 Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel.,
Oficiales de David
(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)
23 En aquellos días, el consejo que daba Ahitofel era como si se consultara la palabra de Dios, tanto cuando aconsejaba a David como a Absalón.
Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 Entonces Ahitofel dijo a Absalón: --Yo escogeré ahora doce mil hombres, me levantaré y seguiré a David esta noche. 2 Caeré sobre él mientras está cansado y sin fuerzas; lo atemorizaré y todo el pueblo que está con él huirá. Mataré solamente al rey, 3 y así haré que todo el pueblo se vuelva hacia ti (pues tú buscas solamente la vida de un hombre); y cuando ellos hayan vuelto, todo el pueblo estará en paz.* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 Este consejo pareció bien a Absalón y a todos los ancianos de Israel. 5 Y dijo Absalón: --Llamad también ahora a Husai, el arquita, para que también oigamos lo que él haya de decir. 6 Cuando Husai se presentó ante Absalón, este le dijo: --Así ha dicho Ahitofel: żseguiremos su consejo, o no? Di tú.* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 Husai dijo a Absalón: --Esta vez, el consejo que ha dado Ahitofel no es bueno.* Sal 120.1; Jon 2.2.8 Y ańadió Husai: --Tú sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quitado sus cachorros. Además, tu padre es hombre de guerra y no pasará la noche con el pueblo.* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 Seguro que ahora está escondido en alguna cueva o en otro lugar. Si al principio caen algunos de los tuyos, quienquiera que lo oiga dirá: “El pueblo que sigue a Absalón ha sido derrotado”. 10 Y aun el hombre valiente, cuyo corazón sea como corazón de león, desmayará por completo; porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que son esforzados los que están con él. 11 Aconsejo, pues, que todo Israel se reúna junto a ti, desde Dan hasta Beerseba, numeroso como la arena que está a la orilla del mar, y que tú en persona vayas a la batalla.* Sal 68.33; 104.312 Entonces lo atacaremos en cualquier lugar donde se halle; caeremos sobre él como cae el rocío sobre la tierra, y ni a él ni a ninguno de los que están con él dejaremos con vida. 13 Y si se refugia en alguna ciudad, todos los de Israel llevarán sogas a aquella ciudad, y la arrastraremos hasta el arroyo, de modo que no se encuentre allí ni una piedra. 14 Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: «El consejo de Husai, el arquita, es mejor que el consejo de Ahitofel». Ello porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para traer Jehová la ruina sobre Absalón.
Abisai libra del gigante a David
15 Dijo luego Husai a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: «Ahitofel ha aconsejado así y así a Absalón y a los ancianos de Israel; y esto otro aconsejé yo. 16 Por tanto, mandad a dar aviso inmediatamente a David: “No te quedes esta noche en los llanos del desierto, sino pasa enseguida el Jordán, para que no sea exterminado el rey y todo el pueblo que con él está”».* Ex 15.8; 19.9.17 Jonatán y Ahimaas estaban junto a la fuente Rogel, y una criada fue y les avisó, porque no podían dejarse ver entrando en la ciudad. Luego ellos fueron y se lo comunicaron al rey David.
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 Pero los vio un joven, que se lo hizo saber a Absalón; sin embargo, los dos partieron a toda prisa, y llegaron a casa de un hombre en Bahurim que tenía en su patio un pozo, dentro del cual se metieron. 19 La mujer de la casa tomó una manta, la extendió sobre la boca del pozo y tendió sobre ella el grano trillado, de manera que nada se notaba. 20 Al llegar los criados de Absalón a la casa de la mujer, le dijeron: --żDónde están Ahimaas y Jonatán? --Ya han pasado el vado de las aguas --respondió la mujer. Como ellos los buscaron y no los hallaron, volvieron a Jerusalén. 21 Después que se marcharon, aquellos salieron del pozo y fueron a dar aviso al rey David diciéndole: «Levantaos y daos prisa a pasar las aguas, porque Ahitofel ha dado este consejo contra vosotros». 22 Entonces se levantó David, y todo el pueblo que con él estaba, y pasaron el Jordán antes que amaneciera; ni uno solo dejó de pasar el Jordán.
Oficiales de David
(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)
23 Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, ensilló su asno, se levantó y se fue a su casa en su ciudad; y después de poner la casa en orden, se ahorcó. Así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre. 24 David llegó a Mahanaim, mientras Absalón pasaba el Jordán con toda la gente de Israel.* Cf. 1 R 9.4.25 Absalón había nombrado a Amasa jefe del ejército en lugar de Joab. Amasa era hijo de un varón de Israel llamado Itra, el cual se había unido a Abigail, hija de Nahas, hermana de Sarvia, madre de Joab. 26 Israel y Absalón acamparon en tierra de Galaad. 27 Luego que David llegó a Mahanaim, Sobi hijo de Nahas, de Rabá de los hijos de Amón, Maquir hijo de Amiel, de Lo-debar, y Barzilai, galaadita de Rogelim, 28 trajeron a David y al pueblo que estaba con él camas, tazas, vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas, garbanzos tostados,* 1 S 2.3-7; Lc 1.51-53.29 miel, manteca, ovejas y quesos de vaca, para que comieran; porque decían: «El pueblo está hambriento, cansado y sediento en el desierto».
Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 David pasó revista al pueblo que tenía consigo y puso sobre ellos jefes de millar y jefes de centena. 2 Luego envió David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una tercera parte bajo el mando de Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itai, el geteo. Y dijo el rey al pueblo: --Yo también saldré con vosotros. 3 Pero el pueblo respondió: --No saldrás; porque si nosotros huimos, no harán caso de nosotros; y aunque la mitad de nosotros muera, no harán caso de nosotros; pero tú ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Será mejor que tú nos brindes ayuda desde la ciudad.* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 --Yo haré lo que bien os parezca --les dijo el rey. Se puso, pues, el rey a la entrada de la puerta, mientras salía todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil. 5 El rey dio a Joab, a Abisai y a Itai esta orden: «Tratad benignamente, por amor a mí, al joven Absalón». Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes. 6 Salió, pues, el pueblo al campo, contra Israel. La batalla se libró en el bosque de Efraín.* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 Allí cayó el pueblo de Israel ante los siervos de David, y aquel día se hizo allí una gran matanza de veinte mil hombres.* Sal 120.1; Jon 2.2.8 La batalla se extendió por todo el territorio, y aquel día el bosque causó más muertes que la espada.* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 Iba Absalón en un mulo y se encontró con los siervos de David. El mulo entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enredó la cabeza en la encina a Absalón, que quedó suspendido entre el cielo y la tierra; pero el mulo en que iba siguió adelante. 10 Lo vio uno y avisó a Joab diciendo: --He visto a Absalón colgado de una encina. 11 Joab respondió al hombre que le daba la noticia: --Y si lo viste, żpor qué no lo mataste enseguida, derribándolo en tierra? Me hubiera placido darte diez siclos de plata y un cinturón.* Sal 68.33; 104.312 El hombre dijo a Joab: --Aunque me pesaras mil siclos de plata, no extendería yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros oímos cuando el rey os ordenó a ti, a Abisai y a Itai: “Mirad que ninguno toque al joven Absalón”. 13 Por otra parte, habría yo hecho traición contra mi vida, pues al rey nada se le esconde, y tú mismo estarías en contra mía. 14 --No malgastaré mi tiempo contigo --respondió Joab. Y tomando tres dardos en su mano, los clavó en el corazón de Absalón, quien estaba aún vivo en medio de la encina.
Abisai libra del gigante a David
15 Luego diez jóvenes escuderos de Joab rodearon a Absalón, lo hirieron y acabaron de matarlo. 16 Entonces Joab tocó la trompeta, y el pueblo dejó de perseguir a Israel, porque Joab detuvo al pueblo.* Ex 15.8; 19.9.17 Tomando después a Absalón, lo echaron en un gran hoyo en el bosque y levantaron sobre él un montón muy grande de piedras; y todo Israel huyó, cada uno a su tienda.
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 En vida, Absalón había tomado la decisión de erigirse una columna, la cual está en el valle del rey, pues pensó: «Yo no tengo un hijo que conserve la memoria de mi nombre». Y puso a aquella columna su propio nombre, y así se ha llamado «Columna de Absalón», hasta el día de hoy. 19 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc dijo: --żCorreré ahora y daré al rey la noticia de que Jehová ha librado su causa de manos de sus enemigos? 20 Respondió Joab: --Hoy no llevarás la noticia; la llevarás otro día. Hoy no darás la noticia, porque el hijo del rey ha muerto. 21 --Ve tú, y di al rey lo que has visto --dijo Joab a un etíope. El etíope hizo una reverencia ante Joab y salió corriendo. 22 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: --De todos modos, yo correré ahora tras el etíope. Joab le dijo: --Hijo mío, żpara qué has de correr tú, si no recibirás recompensa por la noticia?
Oficiales de David
(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)
23 --De todos modos, yo correré --respondió él. --Pues corre --le dijo él. Corrió, pues, Ahimaas por el camino de la llanura y se adelantó al etíope. 24 David estaba sentado entre las dos puertas. El atalaya había ido al terrado sobre la puerta en el muro y, alzando sus ojos, miró y vio a uno que corría solo.* Cf. 1 R 9.4.25 El atalaya dio un grito y lo hizo saber al rey, el cual dijo: --Si viene solo, buenas noticias trae. Mientras el hombre venía acercándose, 26 vio el atalaya a otro que corría. Dio voces el atalaya al portero diciendo: «Ahí viene otro hombre corriendo solo». --También este es un mensajero --dijo el rey. 27 El atalaya dijo de nuevo: --Me parece que el primero corre como Ahimaas hijo de Sadoc. --Ese es hombre de bien y viene con buenas noticias --dijo entonces el rey. 28 Cuando Ahimaas se acercó, dijo al rey en alta voz: --Paz. Y postrándose en tierra delante del rey, le dijo: --Bendito sea Jehová, tu Dios, que ha entregado a los hombres que habían levantado sus manos contra mi seńor, el rey.* 1 S 2.3-7; Lc 1.51-53.29 --żEl joven Absalón está bien? --preguntó el rey. Ahimaas respondió: --Vi yo un gran alboroto cuando me envió Joab, el siervo del rey, pero no sé qué era. 30 --Pasa, y ponte allí --dijo el rey. Él pasó y se quedó de pie. 31 Llegó luego el etíope, y dijo: --Traigo buenas noticias para mi seńor, el rey: hoy Jehová ha librado tu causa de manos de todos los que se habían levantado contra ti.* Cf. Pr 30.5.32 El rey preguntó entonces al etíope: --żEl joven Absalón está bien? El etíope respondió: --Que a los enemigos de mi seńor les vaya como a aquel joven, y a todos los que se levanten contra ti para mal. 33 Entonces el rey se turbó, subió a la sala que estaba encima de la puerta y lloró. Mientras iba subiendo, decía: «ˇHijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ˇQuién me diera haber muerto en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!».
Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 Entonces avisaron a Joab: «El rey llora y se lamenta por Absalón». 2 Y se convirtió aquel día la victoria en luto para todo el pueblo; porque aquel día oyó decir el pueblo que el rey estaba afligido por su hijo. 3 Y entró el pueblo aquel día en la ciudad escondiéndose, como suele entrar a escondidas el pueblo avergonzado que ha huido de la batalla.* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 Pero el rey, cubierto el rostro, clamaba en alta voz: «ˇHijo mío Absalón, Absalón, hijo mío, hijo mío!». 5 Entonces Joab entró en la casa donde estaba el rey y le dijo: «Hoy has cubierto de vergüenza el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, la vida de tus hijos y de tus hijas, la vida de tus mujeres y de tus concubinas, 6 amando a los que te aborrecen y aborreciendo a los que te aman; porque hoy has declarado que nada te importan tus príncipes y siervos; hoy me has hecho ver claramente que si Absalón viviera, aunque todos nosotros estuviéramos muertos, entonces estarías contento.* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 Levántate pues, ahora, sal y habla bondadosamente a tus siervos; juro por Jehová que si no sales, no quedará ni un hombre contigo esta noche; y esto será peor para ti que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora».* Sal 120.1; Jon 2.2.8 Entonces se levantó el rey y se sentó a la puerta. Cuando se avisó a todo el pueblo: «El rey está sentado a la puerta», vino todo el pueblo delante del rey. Mientras, los de Israel habían huido cada uno a su tienda.* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 Y todo el pueblo discutía en todas las tribus de Israel diciendo: «El rey nos ha librado de manos de nuestros enemigos y nos ha salvado de manos de los filisteos; pero ahora ha huido del país por miedo de Absalón. 10 Y Absalón, a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. żPor qué, pues, estáis callados respecto de hacer volver al rey?». 11 Entonces el rey David mandó decir a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: «Hablad a los ancianos de Judá y decidles: “żPor qué vais a ser vosotros los últimos en hacer volver el rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerlo volver a su casa?* Sal 68.33; 104.312 Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. żPor qué, pues, seréis vosotros los últimos en hacer volver al rey?”. 13 Asimismo diréis a Amasa: “żNo eres tú también hueso mío y carne mía? Traiga Dios sobre mí el peor de los castigos, si no te hago general de mi ejército para siempre, en lugar de Joab”». 14 Así inclinó el corazón de todos los hombres de Judá, como el de un solo hombre, para que enviaran a decir al rey: «Vuelve tú y todos tus siervos».
Abisai libra del gigante a David
15 Volvió, pues, el rey, y llegó hasta el Jordán, mientras Judá venía a Gilgal para recibir al rey y hacerlo pasar el Jordán. 16 También Simei hijo de Gera hijo de Benjamín, que era de Bahurim, se dio prisa y descendió con los hombres de Judá a recibir al rey David.* Ex 15.8; 19.9.17 Con él venían mil hombres de Benjamín; asimismo Siba, criado de la casa de Saúl, con sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jordán delante del rey.
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 Y cruzaron el vado para hacer pasar a la familia del rey y complacer sus deseos. Simei hijo de Gera se postró delante del rey cuando este pasó el Jordán, 19 y le dijo: --ˇNo me culpe mi seńor por mi falta! ˇNo recuerdes los males que tu siervo hizo el día en que mi seńor, el rey, salió de Jerusalén, ni los guarde el rey en su corazón! 20 Porque yo, tu siervo, reconozco haber pecado, pero soy hoy el primero de toda la casa de José que he descendido para recibir a mi seńor, el rey. 21 Entonces intervino Abisai hijo de Sarvia y dijo: --żNo ha de morir por esto Simei, que maldijo al ungido de Jehová? 22 Pero David respondió: --żQué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me seáis adversarios? żAcaso ha de morir hoy alguien en Israel? żAcaso no sé que hoy vuelvo a ser rey de Israel?
Oficiales de David
(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)
23 Luego el rey dijo a Simei: --No morirás. Y el rey se lo juró. 24 También Mefi-boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies ni cortado su barba. Tampoco había lavado sus vestidos desde el día en que salió el rey hasta el día en que volvió en paz.* Cf. 1 R 9.4.25 Y cuando llegó a Jerusalén para recibir al rey, este le dijo: --Mefi-boset, żpor qué no viniste conmigo? 26 Él respondió: --Rey y seńor mío, mi siervo me engańó; tu siervo le había dicho: “Ensíllame un asno, montaré en él y me iré con el rey”, porque tu siervo es cojo. 27 Él ha calumniado a tu siervo delante de mi seńor, el rey; pero mi seńor, el rey, es como un ángel de Dios; trátame, pues, como mejor te parezca. 28 Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte ante mi seńor, el rey. Sin embargo, tú pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. żQué derecho tengo aún de implorar algo al rey?* 1 S 2.3-7; Lc 1.51-53.29 El rey le dijo: --żPara qué más palabras? Yo he determinado que tú y Siba os dividáis las tierras. 30 Mefi-boset dijo al rey: --Deja que él las tome todas, puesto que mi seńor el rey ha vuelto en paz a su casa. 31 También Barzilai,ń 19.312 S 17.27-29.el galaadita, descendió de Rogelim y pasó el Jordán con el rey, para acompańarlo al otro lado del Jordán.* Cf. Pr 30.5.32 Era Barzilai muy anciano; tenía ochenta ańos y había dado provisiones al rey cuando estaba en Mahanaim, porque era hombre muy rico. 33 El rey le dijo: --Sigue conmigo y yo me encargaré de tu sustento en Jerusalén. 34 Pero Barzilai dijo al rey: --żCuántos ańos más habré de vivir para que yo suba con el rey a Jerusalén?* Sal 18.33; Hab 3.19.35 ˇYa tengo ochenta ańos de edad! żPuedo distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? żGustará ahora tu siervo de lo que coma o beba? żOirá aún la voz de los cantores y de las cantoras? żPor qué, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi seńor, el rey? 36 Tu siervo seguirá contigo un poco más allá del Jordán, pero żpara qué ha de darme el rey tan gran recompensa? 37 Yo te ruego que dejes volver a tu siervo, para que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. Aquí está tu siervo Quimam. Que siga él con mi seńor, el rey, y haz con él lo que bien te parezca. 38 El rey dijo: --Pues siga conmigo Quimam, y yo haré con él como bien te parezca; todo lo que tú me pidas, yo lo haré. 39 Todo el pueblo pasó el Jordán. Luego que hubo también pasado, el rey besó a Barzilai y lo bendijo, y él regresó a su casa. 40 Siguió entonces el rey hacia Gilgal, y con él pasó Quimam. Todo el pueblo de Judá acompańaba al rey, y también la mitad del pueblo de Israel. 41 En esto, todos los hombres de Israel vinieron a decir al rey: --żPor qué los hombres de Judá, nuestros hermanos, se han adueńado de ti, y han hecho pasar el Jordán al rey, a su familia y a todos los siervos de David con él? 42 Todos los hombres de Judá respondieron a todos los de Israel: --Porque el rey es nuestro pariente. Pero żpor qué os enojáis vosotros de eso? żHemos nosotros comido a expensas del rey? żHemos recibido de él algún regalo? 43 Entonces los hombres de Israel respondieron a los de Judá: --Nosotros tenemos sobre el rey, y sobre el mismo David, diez veces más derechos que vosotros. żPor qué, pues, nos habéis menospreciado? żAcaso no fuimos nosotros los primeros que propusimos hacer volver a nuestro rey? Sin embargo, las palabras de los hombres de Judá fueron más violentas que las de los hombres de Israel.
Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 Aconteció que se encontraba allí un hombre perverso llamado Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta, y exclamó:
«No tenemos parte con David,
ni heredad con el hijo de Isaí.
ˇCada uno a su tienda, Israel!». 2 Así todos los hombres de Israel abandonaron a David para seguir a Seba hijo de Bicri; pero los de Judá siguieron a su rey desde el Jordán hasta Jerusalén. 3 Cuando David llegó a su casa en Jerusalén, tomó el rey las diez mujeres concubinas que había dejado para guardar la casa, las puso en reclusión y les dio alimentos; pero nunca más se llegó a ellas, sino que quedaron encerradas hasta que murieron en viudez perpetua.* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 Después dijo el rey a Amasa: --Convócame a los hombres de Judá para dentro de tres días, y preséntate tú también. 5 Fue, pues, Amasa para convocar a los de Judá, pero se tardó más tiempo del que le había sido seńalado. 6 Entonces David dijo a Abisai: --Seba hijo de Bicri nos hará ahora más dańo que Absalón; toma tú, pues, los siervos de tu seńor y ve tras él, no sea que alcance las ciudades fortificadas y nos cause dificultad.* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 Salieron en pos de él los hombres de Joab, los cereteos y peleteos y todos los valientes; salieron de Jerusalén para perseguir a Seba hijo de Bicri.* Sal 120.1; Jon 2.2.8 Estaban cerca de la piedra grande que hay en Gabaón, cuando les salió Amasa al encuentro. Joab vestía su indumentaria militar, y sobre ella llevaba un cinto con una daga envainada pegada a su costado, la cual se le cayó cuando él avanzó.* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 Entonces Joab dijo a Amasa: --żTe va bien, hermano mío? Tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, como para besarlo. 10 Pero Amasa no se cuidó de la daga que Joab tenía en la mano, y este lo hirió con ella en la quinta costilla, derramando sus entrańas en tierra. Así cayó muerto sin necesidad de darle un segundo golpe. Después Joab y su hermano Abisai fueron en persecución de Seba hijo de Bicri. 11 Uno de los hombres de Joab se quedó junto a él gritando: --Quienquiera que ame a Joab y a David, ˇque siga a Joab!* Sal 68.33; 104.312 Amasa, revolcándose en su sangre, yacía en medio del camino. Al verlo, todo el que pasaba se detenía. Y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó a Amasa del camino al campo, y echó sobre él una vestidura. 13 Luego que fue apartado del camino, pasaron todos los que seguían a Joab, para ir tras Seba hijo de Bicri. 14 Seba pasó por todas las tribus de Israel hasta Abel-bet-maaca, y todos los de Barim se reunieron y lo siguieron también.
Abisai libra del gigante a David
15 Llegaron los otros y lo sitiaron en Abel-bet-maaca. Levantaron contra la ciudad un terraplén y esta quedó sitiada; y todo el pueblo que estaba con Joab trabajaba por derribar la muralla. 16 Entonces una mujer sabia gritó en la ciudad: --Oíd, oíd; os ruego que digáis a Joab que venga acá, para que yo hable con él.* Ex 15.8; 19.9.17 Cuando él se acercó a ella, dijo la mujer: --żEres tú Joab? --Yo soy --respondió él. --Oye las palabras de tu sierva --le dijo ella. --Te escucho --respondió él.
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 Volvió ella a hablar y dijo: --Antiguamente solían decir: “Quien pregunte, que pregunte a los de Abel”. Y así concluían cualquier asunto. 19 Somos de las más pacíficas y fieles ciudades de Israel. ˇY tú procuras destruir una ciudad que es madre en Israel! żPor qué destruyes la heredad de Jehová? 20 Joab respondió diciendo: --Nunca, nunca me acontezca tal cosa, que yo destruya ni deshaga. 21 La cosa no es así: sino de un hombre de los montes de Efraín, llamado Seba hijo de Bicri, que ha levantado su mano contra el rey David; entregádmelo a él solo y me iré de la ciudad. --Su cabeza te será arrojada por encima del muro --dijo la mujer a Joab. 22 En seguida la mujer se dirigió a todo el pueblo con tanta sabiduría, que ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri y se la arrojaron a Joab. Tocó él la trompeta y se retiraron de la ciudad, cada uno a su tienda; mientras, Joab regresó a Jerusalén, junto al rey.
Oficiales de David
(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)
23 Así quedó Joab al mando de todo el ejército de Israel, Benaía hijo de Joiada al frente de los cereteos y peleteos, 24 Adoram como jefe de los tributos, y Josafat hijo de Ahilud era el cronista.* Cf. 1 R 9.4.25 Seva era el escriba, y Sadoc y Abiatar, los sacerdotes. 26 Ira, el jaireo, fue también sacerdote de David.
Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 Hubo hambre en los días de David durante tres ańos consecutivos. David consultó a Jehová, y Jehová le dijo: «Es por causa de Saúl, y por esa casa sanguinaria, porque él mató a los gabaonitas». 2 Entonces el rey llamó a los gabaonitas y les habló. (Los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del resto de los amorreos, a los cuales los hijos de Israel habían hecho juramento. Pero Saúl había intentado matarlos llevado de su celo por los hijos de Israel y de Judá). 3 Preguntó, pues, David a los gabaonitas: --żQué puedo hacer por vosotros, o qué satisfacción debo daros para que bendigáis la heredad de Jehová?* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 Los gabaonitas le dijeron: --No tenemos nosotros queja por cuestiones de plata o de oro con Saúl y con su casa, ni queremos que muera nadie en Israel. --Lo que vosotros digáis, eso haré --respondió David. 5 Entonces dijeron ellos al rey: --De aquel hombre que nos diezmó e intentó exterminarnos, para que no quedara nada de nosotros en todo el territorio de Israel, 6 que se nos entreguen siete hombres de sus descendientes, y los ahorcaremos delante de Jehová en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehová. --Yo os los entregaré --respondió el rey.* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 El rey perdonó a Mefi-boset hijo de Jonatán hijo de Saúl, a causa del juramento que David y Jonatán, hijo de Saúl, se habían hecho en nombre de Jehová.* Sal 120.1; Jon 2.2.8 Pero tomó el rey a los dos hijos que Rizpa, hija de Aja, había tenido de Saúl, Armoni y Mefi-boset, y a los cinco hijos que Mical, hija de Saúl, había tenido de Adriel hijo de Barzilai, el meholatita,* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 y los entregó en manos de los gabaonitas, quienes los ahorcaron en el monte delante de Jehová. Cayeron aquellos siete al mismo tiempo; fueron muertos en los primeros días de la cosecha, al comienzo de la siega de la cebada. 10 Entonces Rizpa, hija de Aja, tomó una tela de luto y la tendió para recostarse sobre el peńasco. Allí estuvo desde el principio de la siega hasta que cayó sobre ellos la lluvia del cielo; y no dejó que ninguna ave del cielo se lanzara sobre ellos de día, ni las fieras del campo por la noche. 11 Cuando le dijeron a David lo que hacía Rizpa, hija de Aja, concubina de Saúl,* Sal 68.33; 104.312 fue él a recoger los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán, su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Bet-sán, donde los filisteos los habían colgado cuando mataron a Saúl en Gilboa. 13 E hizo David que se llevaran de allí los huesos de Saúl y los huesos de su hijo Jonatán; y recogieron también los huesos de los ahorcados. 14 Sepultaron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de Cis su padre; e hicieron todo lo que el rey había mandado. Y Dios fue propicio a la tierra después de esto.
Abisai libra del gigante a David
15 Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel. David descendió con sus siervos y pelearon contra los filisteos. David estaba cansado, 16 e Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y que llevaba ceńida una espada nueva, trató de matar a David;* Ex 15.8; 19.9.17 pero Abisai hijo de Sarvia llegó en su ayuda, hirió al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David juraron diciendo: «Nunca más de aquí en adelante saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel».
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai, el husatita, mató a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. 19 Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en la cual Elhanán hijo de Jaare-oregim, de Belén, mató a Goliat, el geteo, cuya lanza tenía el asta tan grande como el rodillo de un telar. 20 Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos y otros doce en los pies, veinticuatro en total; también él descendía de los gigantes. 21 Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán hijo de Simea, hermano de David. 22 Estos cuatro eran descendientes de los gigantes de Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos.
Consejos de Ahitofel y de Husai
Muerte de Absalón
David vuelve a Jerusalén
Sublevación de Seba
3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)
Venganza de los gabaonitas
Cántico de liberación de David
(Sal 18 título, 1-50)
1 Dirigió David a Jehová las palabras de este cántico el día que Jehová lo libró de manos de Saúl y de todos sus enemigos. 2 Dijo:
«Jehová es mi roca,%mi fortaleza y mi libertador;
3 Mi Dios, fortaleza mía, en él confiaré;
mi escudo y el fuerte de mi salvación,
mi alto refugio, mi salvador.
De violencia me libraste.
* Cf. Dt 32.4; Sal 31.2-3.4 Invocaré a Jehová,%quien es digno de ser alabado,
y seré salvo de mis enemigos.
5 »Me envolvieron las olas de la muerte,
me atemorizaron torrentes%de perversidad.
6 Me rodearon los lazos del seol.
Tendieron sobre mí lazos de muerte.
* Cf. Sal 116.3; Jon 2.5-6.7 En mi angustia invoqué a Jehová,
a mi Dios clamé
y escuchó mi voz desde su templo.
Mi clamor llegó a sus oídos.
* Sal 120.1; Jon 2.2.8 »La tierra fue sacudida y tembló,
se conmovieron los cimientos%de los cielos.
Se estremecieron porque él se indignó.
* Jue 5.4-5; cf. Job 36.30; Sal 29.3-9; 77.16-19; Hab 3.3-13.9 Humo subió de su nariz,
y de su boca un fuego abrasador
que lanzaba carbones encendidos.
10 Inclinó los cielos y descendió;
había tinieblas debajo de sus pies.
11 Cabalgó sobre un querubín y voló;
voló sobre las alas del viento.
* Sal 68.33; 104.312 Se envolvió en un cerco de tinieblas,
oscuridad de aguas y densas nubes.
13 Por el resplandor de su presencia
se encendieron carbones ardientes.
14 »Tronó Jehová desde los cielos,
el Altísimo hizo oir su voz;
Abisai libra del gigante a David
15 Envió sus flechas y los dispersó,
lanzó relámpagos y los destruyó.
16 Aparecieron entonces%los torrentes de las aguas,
quedaron al descubierto%los cimientos del mundo
ante la reprensión de Jehová,
al soplo del aliento de su nariz.
* Ex 15.8; 19.9.17 »Envió desde lo alto y me tomó.
Me sacó de caudalosas aguas.
Los hombres de David%matan a los gigantes
18 Me libró de un poderoso enemigo,
y de los que me aborrecían,
aunque eran más fuertes que yo.
19 Me asaltaron el día de mi desgracia,
mas Jehová fue mi apoyo.
20 Me sacó a lugar espacioso,
me libró porque me amaba.
21 »Jehová me recompensa%conforme a mi justicia.
Conforme a la limpieza de mis manos%me ha premiado:
22 porque he guardado los caminos%de Jehová,
y no me aparté de mi Dios%haciendo el mal;
Oficiales de David
(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)
23 pues todos sus decretos%están delante de mí
y nunca me aparté de sus preceptos.
24 Fui recto para con él,
y me he guardado de mi maldad.
* Cf. 1 R 9.4.25 Jehová me recompensa%conforme a mi justicia,
conforme a la limpieza%de mis manos ante sus ojos.
26 »Con el misericordioso%te mostrarás misericordioso,
y recto para con el hombre íntegro.
27 Limpio te mostrarás con el limpio,
y rígido serás con el perverso.
28 Tú salvas al pueblo afligido,
mas tus ojos abaten a los altivos.
* 1 S 2.3-7; Lc 1.51-53.29 Tú eres, oh Jehová, mi lámpara;
mi Dios, que alumbra mis tinieblas.
30 Contigo desbarataré ejércitos,
con mi Dios asaltaré muros.
31 »El camino de Dios es perfecto
y acrisolada la palabra de Jehová.
Escudo es a todos los que en él esperan.
* Cf. Pr 30.5.32 Porque żquién es Dios, sino sólo Jehová?
żY qué roca hay fuera de nuestro Dios?
33 Dios es el que me cińe de fuerza,
quien despeja mi camino,
34 quien hace mis pies como de ciervas
y me sostiene firme en las alturas;
* Sal 18.33; Hab 3.19.35 el que adiestra mis manos para la batalla,
y mis brazos para que se doble%el arco de bronce.
36 Me diste el escudo de tu salvación,
y tu benignidad me ha engrandecido.
37 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
y mis pies no han resbalado.
38 »Perseguiré a mis enemigos%y los destruiré,
no vuelvo hasta haberlos acabado.
39 Los heriré y derrotaré,%de modo que no se levanten.
Caerán debajo de mis pies.
40 Me ceńiste de fuerzas para la pelea,
has humillado debajo de mí%a mis enemigos,
41 y has hecho que mis enemigos%me vuelvan las espaldas,
para que yo destruyera%a los que me aborrecen.
42 Clamaron, pero nadie los salvó;
también a Jehová, mas no los oyó.
43 Como a polvo de la tierra los molí,
como a lodo de las calles%los pisé y los trituré.
44 Me has librado de las contiendas%del pueblo,
me guardaste para que fuera cabeza%de naciones,
pueblo que no conocía me servirá.
45 Los hijos de extrańos se someterán a mí.
Al oir de mí, me obedecerán.
46 Los extrańos se debilitarán
y saldrán temblando de sus refugios.
47 »ˇViva Jehová! ˇBendita sea mi roca!,
y engrandecido sea el Dios%de mi salvación.
48 El Dios que venga mis agravios
y somete pueblos a mis plantas.
49 El que me libera de enemigos,
me exalta sobre los que se levantan contra mí
y me libra del hombre violento.
50 Por eso te confesaré entre las naciones
y cantaré, oh Jehová, a tu nombre.
51 Él salva gloriosamente a su rey,
y usa de misericordia para con su ungido,
a David y a su descendencia%para siempre».
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas