Absalón se subleva contra David
1 Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros, caballos y cincuenta hombres que corrieran delante de él.** En estos relatos, Absalón aparece como una figura arrogante (cf. 2 S 14.26; 16.22), pero sin las dotes personales de su padre en el manejo de los asuntos políticos.Carro... hombres: De este modo, el joven príncipe ponía de manifiesto sus aspiraciones a la realeza (cf. 1 R 1.5).2 Se levantaba Absalón de mańana y se ponía a un lado del camino junto a la puerta, y a cualquiera que tenía pleito y venía ante el rey a juicio, Absalón lo llamaba y le decía: «żDe qué ciudad eres?». Él respondía: «Tu siervo es de una de las tribus de Israel». 3 Entonces Absalón le decía: «Mira, tus palabras son buenas y justas; pero no tienes quien te oiga de parte del rey». 4 Y ańadía Absalón: «ˇQuién me pusiera por juez en el país, para que vinieran ante mí todos los que tienen pleito o negocio, y yo les haría justicia!».* La palabra juez podría tener en este contexto un matiz particular. Al emplear ese término, Absalón evocaba probablemente a los antiguos jueces o caudillos de Israel, que habían salvado al pueblo en tiempos de grave peligro. Véanse Rt 1.1-2 nota a e Introducción a Jueces.5 Cuando alguno se acercaba para postrarse ante él, le tendía la mano, lo abrazaba y lo besaba. 6 De esta manera hacía con todos los israelitas que venían ante el rey a juicio; y así les robaba Absalón el corazón a los de Israel.** Corazón: En el lenguaje del AT, robar el corazón no es solo ganarse el afecto, sino convencer intelectualmente y hacer que se tome una decisión. Véase Corazón en la Concordancia temática.De las tribus de Israel: Absalón explotaba hábilmente el antagonismo entre Judá y las tribus del Norte (Israel).7 Al cabo de cuatro ańos, Absalón dijo al rey: --Te ruego que me permitas ir a Hebrón a pagar el voto que he prometido a Jehová.* Hebrón era la ciudad donde la gente de Judá había proclamado rey a David (2 S 2.1-4; cf. 3.2-4). Véase Índice de mapas.8 Porque cuando estaba en Gesur de Siria tu siervo hizo este voto: “Si Jehová me hace volver a Jerusalén, yo serviré a Jehová”.* Gesur: Cf. 2 S 3.3; 13.37-38.9 --Ve en paz --le dijo el rey. Se levantó y fue a Hebrón. 10 Entonces envió Absalón mensajeros por todas las tribus de Israel diciendo: «Cuando oigáis el sonido de la trompeta diréis: “ˇAbsalón reina en Hebrón!”».* El sonido de la trompeta no solo llamaba a la guerra (Jue 3.27; 1 S 13.3); también era una parte importante en las ceremonias de entronización real (1 R 1.34; 2 R 9.13; Sal 47.5).11 Con Absalón fueron doscientos hombres de Jerusalén convidados por él, los cuales iban inocentemente, sin saber nada. 12 Mientras Absalón ofrecía los sacrificios, mandó a buscar en la ciudad de Gilo a Ahitofel, el gilonita, consejero de David. Así la conspiración se fortalecía y aumentaba el pueblo que seguía a Absalón.** Gilo: poblado muy cercano a Hebrón, en el territorio de Judá.Ahitofel: Cf. 2 S 16.23; 23.34.13 Llegó un mensajero adonde estaba David, diciendo: «El corazón de todo Israel se va tras Absalón».* Los personajes con los que se encontró David en el camino van a reaparecer más tarde, cuando se haya resuelto el conflicto (15.19-22,24-29,31-37; 16.1-13). El tema predominante en estos encuentros es la lealtad o deslealtad hacia David. En este relato, David aparece como el hombre humillado pero sometido totalmente a la voluntad de Dios (15.26; 16.10-11)14 Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con él en Jerusalén: --Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar ante Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose él nos alcance, nos cause una desgracia y hiera la ciudad a filo de espada. 15 Los siervos del rey le respondieron: --Tus siervos están listos para todo lo que nuestro seńor y rey decida. 16 El rey salió entonces, seguido de toda su familia. Y dejó el rey a diez concubinas para que guardaran la casa.* Cf. 2 S 16.22-23; 20.3.17 Salió, pues, el rey con todo el pueblo que le seguía, y se detuvieron en un lugar distante. 18 Todos sus siervos estaban a su lado. Todos los cereteos y peleteos, todos los geteos y seiscientos hombres que le habían seguido a pie desde Gat, iban delante del rey.* Cereteos y peleteos: Véase 2 S 8.18 nota j.19 Y dijo el rey a Itai,ń 15.19Itai procedía de la ciudad filistea de Gat y llegó a ser comandante del ejército de David (2 S 18.2-12).el geteo: --żPara qué vienes tú también con nosotros? Vuelve y quédate con el rey, pues eres extranjero y estás desterrado también de tu lugar. 20 Ayer viniste, ży voy a obligarte hoy a que andes con nosotros? En cuanto a mí, yo iré a donde pueda ir; tú vuélvete y haz volver a tus hermanos. ˇQue Jehová te muestre amor permanente y fidelidad! 21 Itai respondió al rey diciendo: --ˇVive Dios, y vive mi seńor, el rey, que para muerte o para vida, donde esté mi seńor, el rey, allí estará también tu siervo! 22 Entonces David dijo a Itai: --Ven, pues, y pasa. Itai, el geteo, pasó con todos sus hombres y toda su familia. 23 Todo el mundo lloraba a gritos. Pasó toda la gente el torrente Cedrón; luego pasó el rey, y todo el pueblo pasó por el camino que va al desierto.* El torrente Cedrón se encuentra entre Jerusalén y el Monte de los Olivos. Cf. Jn 18.1. Véase Índice de mapas.24 Iban también con él Sadoc y todos los levitas que llevaban el Arca del pacto de Dios; y asentaron el Arca del pacto de Dios. Y subió Abiatar después que todo el pueblo hubo acabado de salir de la ciudad.** Arca del pacto: Véase Ex 25.10-22 n.Sadoc... Abiatar: Cf. 2 S 8.17. Sadoc llegó a ser el antepasado de una importante estirpe sacerdotal (cf. Ez 40.46; 44.15; 1 Cr 6.3-8). Acerca del fin de Abiatar, cf. 1 R 2.26.25 Pero dijo el rey a Sadoc: --Haz volver el Arca de Dios a la ciudad. Si hallo gracia ante los ojos de Jehová, él hará que vuelva y vea el Arca y su Tabernáculo. 26 Y si dice: “No me complazco en ti”, aquí estoy, que haga de mí lo que bien le parezca. 27 Dijo además el rey al sacerdote Sadoc: --żNo eres tú el vidente? Vuelve en paz a la ciudad y vuelvan con vosotros vuestros dos hijos: Ahimaas, tu hijo, y Jonatán hijo de Abiatar.* La razón de esta orden se explica en 2 S 17.15,17.28 Mirad, yo me detendré en los llanos del desierto, hasta que llegue una respuesta de vosotros que me traiga noticias.* Llanos del desierto: en el valle del río Jordán, al norte del Mar Muerto.29 Entonces Sadoc y Abiatar devolvieron el Arca de Dios a Jerusalén y se quedaron allá. 30 David subió la cuesta de los Olivos, e iba llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. Todo el pueblo que traía consigo cubrió también cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían. 31 Dieron aviso entonces a David diciendo: «Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón». Y David exclamó: «ˇEntorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel!».* Cf. 2 S 17.14.32 Cuando David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, Husai, el arquita, le salió al encuentro, con sus vestidos rasgados y la cabeza cubierta de tierra.* Husai: 2 S 16.16-19; 17.5-23; 1 Cr 27.33. Según Jos 16.2, el clan de los arquitas habitaba en las cercanías de Bet-el.33 David le dijo: --Si vienes conmigo, me serás una carga. 34 Pero si vuelves a la ciudad y dices a Absalón: “Rey, yo seré tu siervo; como hasta aquí he sido siervo de tu padre, así seré ahora siervo tuyo”, entonces podrás desbaratar los planes de Ahitofel. 35 żNo estarán allí contigo los sacerdotes Sadoc y Abiatar? Por tanto, todo lo que oigas en la casa del rey, se lo comunicarás a los sacerdotes Sadoc y Abiatar. 36 Con ellos están sus dos hijos, Ahimaas, el de Sadoc, y Jonatán, el de Abiatar; por medio de ellos me comunicaréis todo los que oigáis. 37 Así fue Husai, amigo de David, a la ciudad; y Absalón entró en Jerusalén.* Amigo de David: El término hebreo correspondiente se usa solo para hablar de los oficiales importantes del rey (2 S 16.16; véanse 1 R 1.8; 4.5 n.). Es un título honorífico, equivalente más o menos al de “consejero real”.
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