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2 Samuel 13 13 de 24 capítulos

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Aconteció después de esto que, teniendo Absalón hijo de David una hermana muy hermosa, llamada Tamar, Amnón hijo de David se enamoró de ella.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Estaba Amnón tan angustiado que se enfermó a causa de su hermana Tamar, pues, por ser ella virgen, le parecía a Amnón que sería difícil hacerle cosa alguna.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Y tenía Amnón un amigo llamado Jonadab, hijo de Simea, hermano de David. Jonadab era un hombre muy astuto,* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 y le dijo: --Hijo del rey, żpor qué de día en día vas enflaqueciendo así? żNo me lo revelarás a mí? Amnón le respondió: --Amo a Tamar, la hermana de mi hermano Absalón. 5 Jonadab le dijo: --Acuéstate en tu cama y finge que estás enfermo; cuando tu padre venga a visitarte, dile: “Te ruego que Tamar, mi hermana, venga a darme de comer; que prepare alguna vianda en mi presencia para que yo la vea y ella misma me la sirva”. 6 Se acostó, pues, Amnón, y fingió que estaba enfermo. El rey vino a visitarlo, y Amnón le dijo: --Te ruego que venga mi hermana Tamar a preparar delante de mí dos hojuelas, y me las sirva con sus propias manos. 7 Entonces David envió a decir a Tamar a su casa: --Ve ahora a casa de Amnón, tu hermano, y hazle de comer.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Tamar fue a casa de su hermano Amnón, que estaba acostado, tomó harina, la amasó, hizo hojuelas delante de él y las coció. 9 Tomó luego la sartén y las sacó delante de él; pero él no quiso comer, sino que dijo: “Echad fuera de aquí a todos”. Y todos salieron de allí.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Entonces Amnón dijo a Tamar: «Trae la comida a la alcoba y dame de comer con tus manos». Tamar tomó las hojuelas que había preparado y las llevó a su hermano Amnón a la alcoba. 11 Cuando se las puso delante para que comiera, él la sujetó y le dijo: --Ven, hermana mía, acuéstate conmigo.* Véase 1 S 22.5 n.12 Ella entonces le respondió: --No, hermano mío, no me fuerces, pues no se debe hacer así en Israel. No cometas tal infamia. 13 Porque żadónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como un perverso en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey; él no se negará a entregarme a ti.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Pero él no la quiso oir y, como podía más que ella, la violentó y se acostó con ella.

Abisai libra del gigante a David

15 Después Amnón la aborreció tan terriblemente, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: --Levántate y vete. 16 Ella le respondió: --No hay razón; mayor mal es este de arrojarme, que el que me has hecho. Pero él no la quiso oir,** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 sino que llamando al criado que le servía, le dijo: --Échame a esta fuera de aquí, y cierra tras ella la puerta.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Llevaba ella un vestido de diversos colores, traje que vestían las hijas vírgenes de los reyes. Su criado, pues, la echó fuera, y cerró la puerta tras ella. 19 Entonces Tamar tomó ceniza y la esparció sobre su cabeza, rasgó el vestido de diversos colores que tenía puesto, y con las manos sobre la cabeza, se fue gritando. 20 Su hermano Absalón le dijo: --żHa estado contigo tu hermano Amnón? Pues calla ahora, hermana mía; es tu hermano. Que no se angustie tu corazón por esto. Tamar se quedó desconsolada en casa de su hermano Absalón. 21 Cuando el rey David oyó todo esto, se enojó mucho. 22 Pero Absalón no dijo a Amnón ni malo ni bueno, aunque Absalón aborrecía a Amnón porque había forzado a su hermana Tamar.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Pasados dos ańos, Absalón, que tenía esquiladores en Baal-hazor, junto a Efraín, convidó a todos los hijos del rey. 24 Se presentó Absalón al rey, y le dijo: --Tu siervo tiene ahora esquiladores; ruego que vengan el rey y sus siervos con tu siervo. 25 El rey respondió a Absalón: --No, hijo mío, no vamos todos, para que no te seamos gravosos. Aunque porfió con él, el rey no quiso ir, pero lo bendijo. 26 Entonces dijo Absalón: --Pues si no, te ruego que venga con nosotros Amnón, mi hermano. --żPara qué ha de ir contigo? --le respondió el rey. 27 Pero como Absalón insistía, dejó ir con él a Amnón y a todos los hijos del rey.* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Absalón había dado orden a sus criados diciendo: «Os ruego que miréis cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino; y al decir yo: “Herid a Amnón”, entonces matadlo. No temáis, pues yo os lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes». 29 Los criados de Absalón hicieron con Amnón como Absalón les había mandado. Entonces se levantaron todos los hijos del rey, y montando cada uno en su mula, huyeron. 30 Aún estaban en camino cuando llegó a David un rumor que decía: «Absalón ha dado muerte a todos los hijos del rey; ninguno de ellos ha quedado». 31 Levantándose entonces David, rasgó sus vestidos y se echó en tierra; todos los criados que estaban junto a él, también se rasgaron los vestidos. 32 Pero Jonadab, hijo de Simea, hermano de David, habló y dijo: --No diga mi seńor que han dado muerte a todos los jóvenes hijos del rey, pues sólo Amnón ha muerto; porque por mandato de Absalón había sido esto determinado desde el día en que Amnón forzó a su hermana Tamar. 33 Por tanto, ahora no haga caso mi seńor, el rey, de ese rumor que dice: “Todos los hijos del rey han muerto”, pues solo Amnón ha muerto, 34 y Absalón ha huido. Entre tanto, alzando sus ojos el joven que estaba de atalaya, miró y vio a mucha gente que venía por el camino que estaba a sus espaldas,ń 13.34Camino que estaba a sus espaldas: otra posible traducción: camino de Horonaim. Dicha ciudad se encontraba a unos 19 km. al noroeste de Jerusalén. No es la ciudad de Horonaim mencionada en Is 15.5; Jer 48.3.del lado del monte.* Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 Entonces dijo Jonadab al rey: --Son los hijos del rey, que vienen; tal como tu siervo había dicho. 36 Cuando acabó de hablar, llegaron los hijos del rey, y alzando su voz lloraron. También el mismo rey y todos sus siervos lloraron con muy grandes lamentos. 37 Pero Absalón huyó y fue a refugiarse junto a Talmai hijo de Amiud, rey de Gesur. Y David lloraba por su hijo todos los días. 38 Así huyó Absalón, se fue junto a Gesur y estuvo allá tres ańos. 39 Y el rey David deseaba ver a Absalón, pues ya se había consolado de la muerte de Amnón.** Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Conoció Joab hijo de Sarvia que el corazón del rey se inclinaba por Absalón,** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 por lo que mandó a traer una mujer astuta de Tecoa, y le dijo: «Te ruego que finjas estar de duelo y te vistas ropas de luto; no te unjas con óleo, sino preséntate como una mujer que hace mucho tiempo está de duelo por algún muerto.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Luego te presentarás al rey y le dirás de esta manera». Y le explicó Joab lo que debía decir.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Entró, pues, aquella mujer de Tecoa al rey, y postrándose sobre su rostro en tierra, hizo una reverencia, y dijo: --ˇSocórreme, oh rey! 5 --żQué tienes? --le dijo el rey. Ella respondió: --Yo a la verdad soy una mujer viuda; mi marido ha muerto. 6 Tu sierva tenía dos hijos. Los dos rińeron en el campo, y como no había quien los separara, uno hirió al otro y lo mató. 7 Y ahora toda la familia se ha levantado contra tu sierva, diciendo: “Entrega al asesino de su hermano, para que lo hagamos morir por la vida del hermano a quien él mató, y matemos también al heredero”. Así apagarán el ascua que me ha quedado, y dejarán a mi marido sin nombre ni descendencia sobre la tierra.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Entonces el rey dijo a la mujer: --Vete a tu casa, y yo daré órdenes con respecto a ti. 9 La mujer de Tecoa dijo al rey: --ˇRey y seńor mío, que caiga la culpa sobre mí y sobre la casa de mi padre!, pero que el rey y su trono queden sin culpa.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 El rey respondió: --Al que hable contra ti, tráelo ante mí, y no te tocará más. 11 Dijo ella entonces: --Te ruego, oh rey, que te acuerdes de Jehová, tu Dios, para que el vengador de la sangre no aumente el dańo y no destruya a mi hijo. Él respondió: --ˇVive Jehová, que no caerá en tierra ni un cabello de la cabeza de tu hijo!* Véase 1 S 22.5 n.12 La mujer siguió diciendo: --Te ruego que permitas a tu sierva decir algo a mi seńor, el rey. --Habla --respondió el rey. 13 La mujer ańadió: --żPor qué, pues, has pensado tú cosa semejante contra el pueblo de Dios? Porque diciendo el rey estas cosas se confiesa culpable él mismo, por cuanto el rey no deja volver a su desterrado.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Todos de cierto morimos y somos como agua derramada en tierra que no puede volver a recogerse. Ni Dios quita la vida, sino que provee medios para que el desterrado no siga alejado de él.

Abisai libra del gigante a David

15 Si yo he venido ahora para decir esto al rey, mi seńor, es porque el pueblo me ha atemorizado. Y tu sierva pensó: “Hablaré ahora al rey; quizá haga lo que su sierva le diga, 16 pues el rey me oirá y librará a su sierva de manos del hombre que quiere extirparme a mí, junto con mi hijo, de la heredad de Dios”.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Tu sierva dice pues: “Sea ahora de consuelo la respuesta de mi seńor, el rey, pues mi seńor, el rey, es como un ángel de Dios para discernir entre lo bueno y lo malo. Y que Jehová, tu Dios, sea contigo”.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Entonces David respondió a la mujer: --Te ruego que no me ocultes nada de lo que yo te pregunte. --Hable mi seńor, el rey --dijo la mujer. 19 El rey preguntó: --żNo está metida la mano de Joab en todas estas cosas? La mujer respondió: --ˇVive tu alma, rey seńor mío, que no se aparta ni a derecha ni a izquierda todo lo que mi seńor el rey ha hablado!; porque fue tu siervo Joab quien me mandó, y él puso en boca de tu sierva todas estas palabras. 20 Para mudar el aspecto de las cosas, Joab, tu siervo, ha hecho esto. Pero mi seńor es sabio, con la sabiduría de un ángel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra. 21 Luego el rey dijo a Joab: --Mira, he decidido esto: vete y haz volver al joven Absalón. 22 Joab se postró en tierra sobre su rostro, hizo una reverencia, y después que bendijo al rey, dijo: --Hoy ha entendido tu siervo: he hallado gracia a tus ojos, rey y seńor mío, pues el rey ha hecho lo que su siervo ha dicho.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Se levantó luego Joab, fue a Gesur, y trajo a Absalón a Jerusalén. 24 Pero el rey dijo: «Que se vaya a su casa y no vea mi rostro». Absalón volvió a su casa y no se presentó ante el rey. 25 No había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta de su pie hasta la coronilla no había en él defecto. 26 Cuando se cortaba el cabello, lo cual hacía al fin de cada ańo, pues le causaba molestia --por eso se lo cortaba--, pesaba el cabello de su cabeza doscientos siclos, según el peso real. 27 A Absalón le nacieron tres hijos y una hija, que se llamaba Tamar y fue una mujer de hermoso semblante.* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Estuvo Absalón por espacio de dos ańos en Jerusalén sin presentarse ante el rey. 29 Llamó Absalón a Joab para enviarlo al rey, pero él no quiso venir. Todavía lo llamó una segunda vez, pero tampoco quiso venir. 30 Entonces dijo a sus siervos: --Mirad, el campo de Joab está junto al mío, y tiene allí cebada; id y prendedle fuego. Y los siervos de Absalón prendieron fuego al campo. 31 Entonces se levantó Joab, vino a casa de Absalón, y le dijo: --żPor qué han prendido fuego tus siervos a mi campo? 32 Absalón le respondió: --Te he mandado a decir que vinieras acá, con el fin de enviarte al rey para decirle: “żPara qué vine de Gesur? Mejor me fuera estar aún allá. Ahora deseo ver el rostro del rey; si hay pecado en mí, máteme”. 33 Fue, pues, Joab a ver al rey, y se lo hizo saber. Entonces llamó a Absalón, el cual se presentó ante el rey y se postró rostro en tierra delante de él. Y el rey besó a Absalón.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros, caballos y cincuenta hombres que corrieran delante de él.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Se levantaba Absalón de mańana y se ponía a un lado del camino junto a la puerta, y a cualquiera que tenía pleito y venía ante el rey a juicio, Absalón lo llamaba y le decía: «żDe qué ciudad eres?». Él respondía: «Tu siervo es de una de las tribus de Israel».* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Entonces Absalón le decía: «Mira, tus palabras son buenas y justas; pero no tienes quien te oiga de parte del rey».* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Y ańadía Absalón: «ˇQuién me pusiera por juez en el país, para que vinieran ante mí todos los que tienen pleito o negocio, y yo les haría justicia!». 5 Cuando alguno se acercaba para postrarse ante él, le tendía la mano, lo abrazaba y lo besaba. 6 De esta manera hacía con todos los israelitas que venían ante el rey a juicio; y así les robaba Absalón el corazón a los de Israel. 7 Al cabo de cuatro ańos, Absalón dijo al rey: --Te ruego que me permitas ir a Hebrón a pagar el voto que he prometido a Jehová.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Porque cuando estaba en Gesur de Siria tu siervo hizo este voto: “Si Jehová me hace volver a Jerusalén, yo serviré a Jehová”. 9 --Ve en paz --le dijo el rey. Se levantó y fue a Hebrón.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Entonces envió Absalón mensajeros por todas las tribus de Israel diciendo: «Cuando oigáis el sonido de la trompeta diréis: “ˇAbsalón reina en Hebrón!”». 11 Con Absalón fueron doscientos hombres de Jerusalén convidados por él, los cuales iban inocentemente, sin saber nada.* Véase 1 S 22.5 n.12 Mientras Absalón ofrecía los sacrificios, mandó a buscar en la ciudad de Gilo a Ahitofel, el gilonita, consejero de David. Así la conspiración se fortalecía y aumentaba el pueblo que seguía a Absalón. 13 Llegó un mensajero adonde estaba David, diciendo: «El corazón de todo Israel se va tras Absalón».* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con él en Jerusalén: --Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar ante Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose él nos alcance, nos cause una desgracia y hiera la ciudad a filo de espada.

Abisai libra del gigante a David

15 Los siervos del rey le respondieron: --Tus siervos están listos para todo lo que nuestro seńor y rey decida. 16 El rey salió entonces, seguido de toda su familia. Y dejó el rey a diez concubinas para que guardaran la casa.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Salió, pues, el rey con todo el pueblo que le seguía, y se detuvieron en un lugar distante.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Todos sus siervos estaban a su lado. Todos los cereteos y peleteos, todos los geteos y seiscientos hombres que le habían seguido a pie desde Gat, iban delante del rey. 19 Y dijo el rey a Itai,ń 15.19Itai procedía de la ciudad filistea de Gat y llegó a ser comandante del ejército de David (2 S 18.2-12).el geteo: --żPara qué vienes tú también con nosotros? Vuelve y quédate con el rey, pues eres extranjero y estás desterrado también de tu lugar. 20 Ayer viniste, ży voy a obligarte hoy a que andes con nosotros? En cuanto a mí, yo iré a donde pueda ir; tú vuélvete y haz volver a tus hermanos. ˇQue Jehová te muestre amor permanente y fidelidad! 21 Itai respondió al rey diciendo: --ˇVive Dios, y vive mi seńor, el rey, que para muerte o para vida, donde esté mi seńor, el rey, allí estará también tu siervo! 22 Entonces David dijo a Itai: --Ven, pues, y pasa. Itai, el geteo, pasó con todos sus hombres y toda su familia.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Todo el mundo lloraba a gritos. Pasó toda la gente el torrente Cedrón; luego pasó el rey, y todo el pueblo pasó por el camino que va al desierto. 24 Iban también con él Sadoc y todos los levitas que llevaban el Arca del pacto de Dios; y asentaron el Arca del pacto de Dios. Y subió Abiatar después que todo el pueblo hubo acabado de salir de la ciudad. 25 Pero dijo el rey a Sadoc: --Haz volver el Arca de Dios a la ciudad. Si hallo gracia ante los ojos de Jehová, él hará que vuelva y vea el Arca y su Tabernáculo. 26 Y si dice: “No me complazco en ti”, aquí estoy, que haga de mí lo que bien le parezca. 27 Dijo además el rey al sacerdote Sadoc: --żNo eres tú el vidente? Vuelve en paz a la ciudad y vuelvan con vosotros vuestros dos hijos: Ahimaas, tu hijo, y Jonatán hijo de Abiatar.* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Mirad, yo me detendré en los llanos del desierto, hasta que llegue una respuesta de vosotros que me traiga noticias. 29 Entonces Sadoc y Abiatar devolvieron el Arca de Dios a Jerusalén y se quedaron allá. 30 David subió la cuesta de los Olivos, e iba llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos. Todo el pueblo que traía consigo cubrió también cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían. 31 Dieron aviso entonces a David diciendo: «Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón». Y David exclamó: «ˇEntorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel!». 32 Cuando David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, Husai, el arquita, le salió al encuentro, con sus vestidos rasgados y la cabeza cubierta de tierra. 33 David le dijo: --Si vienes conmigo, me serás una carga. 34 Pero si vuelves a la ciudad y dices a Absalón: “Rey, yo seré tu siervo; como hasta aquí he sido siervo de tu padre, así seré ahora siervo tuyo”, entonces podrás desbaratar los planes de Ahitofel.* Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 żNo estarán allí contigo los sacerdotes Sadoc y Abiatar? Por tanto, todo lo que oigas en la casa del rey, se lo comunicarás a los sacerdotes Sadoc y Abiatar. 36 Con ellos están sus dos hijos, Ahimaas, el de Sadoc, y Jonatán, el de Abiatar; por medio de ellos me comunicaréis todo los que oigáis. 37 Así fue Husai, amigo de David, a la ciudad; y Absalón entró en Jerusalén.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Apenas había pasado David un poco más allá de la cumbre del monte, cuando Siba, el criado de Mefi-boset, salió a recibirlo con un par de asnos ensillados y cargados con doscientos panes, cien racimos de pasas, cien panes de higos secos y un cuero de vino.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 El rey preguntó a Siba: --żPara qué es esto? Y Siba respondió: --Los asnos son para que monte la familia del rey, los panes y las pasas para que coman los criados, y el vino para que beban los que se cansen en el desierto.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 --żDónde está el hijo de tu seńor? --preguntó el rey. Siba respondió: --Se ha quedado en Jerusalén, porque ha dicho: “Hoy me devolverá la casa de Israel el reino de mi padre”.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 --Sea tuyo todo lo que tiene Mefi-boset --dijo el rey a Siba. Inclinándose respondió Siba: --Rey y seńor mío, halle yo gracia delante de ti. 5 Cuando el rey David llegó a Bahurim, salía uno de la familia de la casa de Saúl, el cual se llamaba Simei hijo de Gera. Iba maldiciendo 6 y arrojando piedras contra David y contra todos los siervos del rey David, mientras todo el pueblo y todos los hombres valientes marchaban a su derecha y a su izquierda. 7 Simei lo maldecía diciendo: «ˇFuera, fuera, hombre sanguinario y perverso!* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Jehová te ha dado el pago por toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del cual tú has reinado, y Jehová ha entregado el reino en manos de tu hijo Absalón; has sido sorprendido en tu maldad, porque eres un hombre sanguinario». 9 Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: --żPor qué maldice este perro muerto a mi seńor, el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le cortaré la cabeza.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 El rey respondió: --żQué tengo yo que ver con vosotros, hijos de Sarvia? Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David. żQuién, pues, le dirá: “żPor qué haces esto?”. 11 Luego dijo David a Abisai y a todos sus siervos: --Mirad, mi hijo, salido de mis entrańas, acecha mi vida; żcuánto más ahora un hijo de Benjamín? Dejadlo que maldiga, pues Jehová se lo ha mandado.* Véase 1 S 22.5 n.12 Acaso Jehová mire mi aflicción y cambie en bien sus maldiciones de hoy. 13 Y mientras David y los suyos continuaban su camino, Simei iba frente a él por la ladera del monte, andando y maldiciendo, arrojando piedras delante de él y esparciendo polvo.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 El rey y todo el pueblo que con él estaba llegaron fatigados y descansaron allí.

Abisai libra del gigante a David

15 Absalón y toda su gente, los hombres de Israel, entraron en Jerusalén, y Ahitofel lo acompańaba. 16 Cuando Husai, el arquita, amigo de David, llegó adonde estaba Absalón, dijo: --ˇViva el rey, viva el rey!** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Pero Absalón respondió a Husai: --żEs este tu agradecimiento para con tu amigo? żPor qué no fuiste con tu amigo?* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Entonces Husai dijo a Absalón: --No, yo estaré y me quedaré con aquel que haya elegido Jehová y también este pueblo y todos los hombres de Israel. 19 żA quién había yo de servir? żNo es a su hijo? Como he servido delante de tu padre, así lo haré delante de ti. 20 Luego Absalón dijo a Ahitofel: --Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. 21 Ahitofel dijo a Absalón: --Llégate a las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar la casa. Todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo. 22 Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel.,

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 En aquellos días, el consejo que daba Ahitofel era como si se consultara la palabra de Dios, tanto cuando aconsejaba a David como a Absalón.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Entonces Ahitofel dijo a Absalón: --Yo escogeré ahora doce mil hombres, me levantaré y seguiré a David esta noche.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Caeré sobre él mientras está cansado y sin fuerzas; lo atemorizaré y todo el pueblo que está con él huirá. Mataré solamente al rey,* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 y así haré que todo el pueblo se vuelva hacia ti (pues tú buscas solamente la vida de un hombre); y cuando ellos hayan vuelto, todo el pueblo estará en paz.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Este consejo pareció bien a Absalón y a todos los ancianos de Israel. 5 Y dijo Absalón: --Llamad también ahora a Husai, el arquita, para que también oigamos lo que él haya de decir. 6 Cuando Husai se presentó ante Absalón, este le dijo: --Así ha dicho Ahitofel: żseguiremos su consejo, o no? Di tú. 7 Husai dijo a Absalón: --Esta vez, el consejo que ha dado Ahitofel no es bueno.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Y ańadió Husai: --Tú sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quitado sus cachorros. Además, tu padre es hombre de guerra y no pasará la noche con el pueblo. 9 Seguro que ahora está escondido en alguna cueva o en otro lugar. Si al principio caen algunos de los tuyos, quienquiera que lo oiga dirá: “El pueblo que sigue a Absalón ha sido derrotado”.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Y aun el hombre valiente, cuyo corazón sea como corazón de león, desmayará por completo; porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que son esforzados los que están con él. 11 Aconsejo, pues, que todo Israel se reúna junto a ti, desde Dan hasta Beerseba, numeroso como la arena que está a la orilla del mar, y que tú en persona vayas a la batalla.* Véase 1 S 22.5 n.12 Entonces lo atacaremos en cualquier lugar donde se halle; caeremos sobre él como cae el rocío sobre la tierra, y ni a él ni a ninguno de los que están con él dejaremos con vida. 13 Y si se refugia en alguna ciudad, todos los de Israel llevarán sogas a aquella ciudad, y la arrastraremos hasta el arroyo, de modo que no se encuentre allí ni una piedra.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: «El consejo de Husai, el arquita, es mejor que el consejo de Ahitofel». Ello porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para traer Jehová la ruina sobre Absalón.

Abisai libra del gigante a David

15 Dijo luego Husai a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: «Ahitofel ha aconsejado así y así a Absalón y a los ancianos de Israel; y esto otro aconsejé yo. 16 Por tanto, mandad a dar aviso inmediatamente a David: “No te quedes esta noche en los llanos del desierto, sino pasa enseguida el Jordán, para que no sea exterminado el rey y todo el pueblo que con él está”».** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Jonatán y Ahimaas estaban junto a la fuente Rogel, y una criada fue y les avisó, porque no podían dejarse ver entrando en la ciudad. Luego ellos fueron y se lo comunicaron al rey David.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Pero los vio un joven, que se lo hizo saber a Absalón; sin embargo, los dos partieron a toda prisa, y llegaron a casa de un hombre en Bahurim que tenía en su patio un pozo, dentro del cual se metieron. 19 La mujer de la casa tomó una manta, la extendió sobre la boca del pozo y tendió sobre ella el grano trillado, de manera que nada se notaba. 20 Al llegar los criados de Absalón a la casa de la mujer, le dijeron: --żDónde están Ahimaas y Jonatán? --Ya han pasado el vado de las aguas --respondió la mujer. Como ellos los buscaron y no los hallaron, volvieron a Jerusalén. 21 Después que se marcharon, aquellos salieron del pozo y fueron a dar aviso al rey David diciéndole: «Levantaos y daos prisa a pasar las aguas, porque Ahitofel ha dado este consejo contra vosotros». 22 Entonces se levantó David, y todo el pueblo que con él estaba, y pasaron el Jordán antes que amaneciera; ni uno solo dejó de pasar el Jordán.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, ensilló su asno, se levantó y se fue a su casa en su ciudad; y después de poner la casa en orden, se ahorcó. Así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre. 24 David llegó a Mahanaim, mientras Absalón pasaba el Jordán con toda la gente de Israel. 25 Absalón había nombrado a Amasa jefe del ejército en lugar de Joab. Amasa era hijo de un varón de Israel llamado Itra, el cual se había unido a Abigail, hija de Nahas, hermana de Sarvia, madre de Joab. 26 Israel y Absalón acamparon en tierra de Galaad. 27 Luego que David llegó a Mahanaim, Sobi hijo de Nahas, de Rabá de los hijos de Amón, Maquir hijo de Amiel, de Lo-debar, y Barzilai, galaadita de Rogelim,* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 trajeron a David y al pueblo que estaba con él camas, tazas, vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas, garbanzos tostados, 29 miel, manteca, ovejas y quesos de vaca, para que comieran; porque decían: «El pueblo está hambriento, cansado y sediento en el desierto».

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 David pasó revista al pueblo que tenía consigo y puso sobre ellos jefes de millar y jefes de centena.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Luego envió David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una tercera parte bajo el mando de Abisai hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itai, el geteo. Y dijo el rey al pueblo: --Yo también saldré con vosotros.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Pero el pueblo respondió: --No saldrás; porque si nosotros huimos, no harán caso de nosotros; y aunque la mitad de nosotros muera, no harán caso de nosotros; pero tú ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Será mejor que tú nos brindes ayuda desde la ciudad.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 --Yo haré lo que bien os parezca --les dijo el rey. Se puso, pues, el rey a la entrada de la puerta, mientras salía todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil. 5 El rey dio a Joab, a Abisai y a Itai esta orden: «Tratad benignamente, por amor a mí, al joven Absalón». Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes. 6 Salió, pues, el pueblo al campo, contra Israel. La batalla se libró en el bosque de Efraín. 7 Allí cayó el pueblo de Israel ante los siervos de David, y aquel día se hizo allí una gran matanza de veinte mil hombres.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 La batalla se extendió por todo el territorio, y aquel día el bosque causó más muertes que la espada. 9 Iba Absalón en un mulo y se encontró con los siervos de David. El mulo entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enredó la cabeza en la encina a Absalón, que quedó suspendido entre el cielo y la tierra; pero el mulo en que iba siguió adelante.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Lo vio uno y avisó a Joab diciendo: --He visto a Absalón colgado de una encina. 11 Joab respondió al hombre que le daba la noticia: --Y si lo viste, żpor qué no lo mataste enseguida, derribándolo en tierra? Me hubiera placido darte diez siclos de plata y un cinturón.* Véase 1 S 22.5 n.12 El hombre dijo a Joab: --Aunque me pesaras mil siclos de plata, no extendería yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros oímos cuando el rey os ordenó a ti, a Abisai y a Itai: “Mirad que ninguno toque al joven Absalón”. 13 Por otra parte, habría yo hecho traición contra mi vida, pues al rey nada se le esconde, y tú mismo estarías en contra mía.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 --No malgastaré mi tiempo contigo --respondió Joab. Y tomando tres dardos en su mano, los clavó en el corazón de Absalón, quien estaba aún vivo en medio de la encina.

Abisai libra del gigante a David

15 Luego diez jóvenes escuderos de Joab rodearon a Absalón, lo hirieron y acabaron de matarlo. 16 Entonces Joab tocó la trompeta, y el pueblo dejó de perseguir a Israel, porque Joab detuvo al pueblo.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Tomando después a Absalón, lo echaron en un gran hoyo en el bosque y levantaron sobre él un montón muy grande de piedras; y todo Israel huyó, cada uno a su tienda.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 En vida, Absalón había tomado la decisión de erigirse una columna, la cual está en el valle del rey, pues pensó: «Yo no tengo un hijo que conserve la memoria de mi nombre». Y puso a aquella columna su propio nombre, y así se ha llamado «Columna de Absalón», hasta el día de hoy. 19 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc dijo: --żCorreré ahora y daré al rey la noticia de que Jehová ha librado su causa de manos de sus enemigos? 20 Respondió Joab: --Hoy no llevarás la noticia; la llevarás otro día. Hoy no darás la noticia, porque el hijo del rey ha muerto. 21 --Ve tú, y di al rey lo que has visto --dijo Joab a un etíope. El etíope hizo una reverencia ante Joab y salió corriendo. 22 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: --De todos modos, yo correré ahora tras el etíope. Joab le dijo: --Hijo mío, żpara qué has de correr tú, si no recibirás recompensa por la noticia?

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 --De todos modos, yo correré --respondió él. --Pues corre --le dijo él. Corrió, pues, Ahimaas por el camino de la llanura y se adelantó al etíope. 24 David estaba sentado entre las dos puertas. El atalaya había ido al terrado sobre la puerta en el muro y, alzando sus ojos, miró y vio a uno que corría solo. 25 El atalaya dio un grito y lo hizo saber al rey, el cual dijo: --Si viene solo, buenas noticias trae. Mientras el hombre venía acercándose, 26 vio el atalaya a otro que corría. Dio voces el atalaya al portero diciendo: «Ahí viene otro hombre corriendo solo». --También este es un mensajero --dijo el rey. 27 El atalaya dijo de nuevo: --Me parece que el primero corre como Ahimaas hijo de Sadoc. --Ese es hombre de bien y viene con buenas noticias --dijo entonces el rey.* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Cuando Ahimaas se acercó, dijo al rey en alta voz: --Paz. Y postrándose en tierra delante del rey, le dijo: --Bendito sea Jehová, tu Dios, que ha entregado a los hombres que habían levantado sus manos contra mi seńor, el rey. 29 --żEl joven Absalón está bien? --preguntó el rey. Ahimaas respondió: --Vi yo un gran alboroto cuando me envió Joab, el siervo del rey, pero no sé qué era. 30 --Pasa, y ponte allí --dijo el rey. Él pasó y se quedó de pie. 31 Llegó luego el etíope, y dijo: --Traigo buenas noticias para mi seńor, el rey: hoy Jehová ha librado tu causa de manos de todos los que se habían levantado contra ti. 32 El rey preguntó entonces al etíope: --żEl joven Absalón está bien? El etíope respondió: --Que a los enemigos de mi seńor les vaya como a aquel joven, y a todos los que se levanten contra ti para mal. 33 Entonces el rey se turbó, subió a la sala que estaba encima de la puerta y lloró. Mientras iba subiendo, decía: «ˇHijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ˇQuién me diera haber muerto en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!».

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Entonces avisaron a Joab: «El rey llora y se lamenta por Absalón».** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Y se convirtió aquel día la victoria en luto para todo el pueblo; porque aquel día oyó decir el pueblo que el rey estaba afligido por su hijo.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Y entró el pueblo aquel día en la ciudad escondiéndose, como suele entrar a escondidas el pueblo avergonzado que ha huido de la batalla.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Pero el rey, cubierto el rostro, clamaba en alta voz: «ˇHijo mío Absalón, Absalón, hijo mío, hijo mío!». 5 Entonces Joab entró en la casa donde estaba el rey y le dijo: «Hoy has cubierto de vergüenza el rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, la vida de tus hijos y de tus hijas, la vida de tus mujeres y de tus concubinas, 6 amando a los que te aborrecen y aborreciendo a los que te aman; porque hoy has declarado que nada te importan tus príncipes y siervos; hoy me has hecho ver claramente que si Absalón viviera, aunque todos nosotros estuviéramos muertos, entonces estarías contento. 7 Levántate pues, ahora, sal y habla bondadosamente a tus siervos; juro por Jehová que si no sales, no quedará ni un hombre contigo esta noche; y esto será peor para ti que todos los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora».* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Entonces se levantó el rey y se sentó a la puerta. Cuando se avisó a todo el pueblo: «El rey está sentado a la puerta», vino todo el pueblo delante del rey. Mientras, los de Israel habían huido cada uno a su tienda. 9 Y todo el pueblo discutía en todas las tribus de Israel diciendo: «El rey nos ha librado de manos de nuestros enemigos y nos ha salvado de manos de los filisteos; pero ahora ha huido del país por miedo de Absalón.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Y Absalón, a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. żPor qué, pues, estáis callados respecto de hacer volver al rey?». 11 Entonces el rey David mandó decir a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: «Hablad a los ancianos de Judá y decidles: “żPor qué vais a ser vosotros los últimos en hacer volver el rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerlo volver a su casa?* Véase 1 S 22.5 n.12 Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. żPor qué, pues, seréis vosotros los últimos en hacer volver al rey?”. 13 Asimismo diréis a Amasa: “żNo eres tú también hueso mío y carne mía? Traiga Dios sobre mí el peor de los castigos, si no te hago general de mi ejército para siempre, en lugar de Joab”».* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Así inclinó el corazón de todos los hombres de Judá, como el de un solo hombre, para que enviaran a decir al rey: «Vuelve tú y todos tus siervos».

Abisai libra del gigante a David

15 Volvió, pues, el rey, y llegó hasta el Jordán, mientras Judá venía a Gilgal para recibir al rey y hacerlo pasar el Jordán. 16 También Simei hijo de Gera hijo de Benjamín, que era de Bahurim, se dio prisa y descendió con los hombres de Judá a recibir al rey David.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Con él venían mil hombres de Benjamín; asimismo Siba, criado de la casa de Saúl, con sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jordán delante del rey.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Y cruzaron el vado para hacer pasar a la familia del rey y complacer sus deseos. Simei hijo de Gera se postró delante del rey cuando este pasó el Jordán, 19 y le dijo: --ˇNo me culpe mi seńor por mi falta! ˇNo recuerdes los males que tu siervo hizo el día en que mi seńor, el rey, salió de Jerusalén, ni los guarde el rey en su corazón! 20 Porque yo, tu siervo, reconozco haber pecado, pero soy hoy el primero de toda la casa de José que he descendido para recibir a mi seńor, el rey. 21 Entonces intervino Abisai hijo de Sarvia y dijo: --żNo ha de morir por esto Simei, que maldijo al ungido de Jehová? 22 Pero David respondió: --żQué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia, para que hoy me seáis adversarios? żAcaso ha de morir hoy alguien en Israel? żAcaso no sé que hoy vuelvo a ser rey de Israel?

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Luego el rey dijo a Simei: --No morirás. Y el rey se lo juró. 24 También Mefi-boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies ni cortado su barba. Tampoco había lavado sus vestidos desde el día en que salió el rey hasta el día en que volvió en paz. 25 Y cuando llegó a Jerusalén para recibir al rey, este le dijo: --Mefi-boset, żpor qué no viniste conmigo? 26 Él respondió: --Rey y seńor mío, mi siervo me engańó; tu siervo le había dicho: “Ensíllame un asno, montaré en él y me iré con el rey”, porque tu siervo es cojo. 27 Él ha calumniado a tu siervo delante de mi seńor, el rey; pero mi seńor, el rey, es como un ángel de Dios; trátame, pues, como mejor te parezca.* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte ante mi seńor, el rey. Sin embargo, tú pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. żQué derecho tengo aún de implorar algo al rey? 29 El rey le dijo: --żPara qué más palabras? Yo he determinado que tú y Siba os dividáis las tierras. 30 Mefi-boset dijo al rey: --Deja que él las tome todas, puesto que mi seńor el rey ha vuelto en paz a su casa. 31 También Barzilai,ń 19.312 S 17.27-29.el galaadita, descendió de Rogelim y pasó el Jordán con el rey, para acompańarlo al otro lado del Jordán. 32 Era Barzilai muy anciano; tenía ochenta ańos y había dado provisiones al rey cuando estaba en Mahanaim, porque era hombre muy rico. 33 El rey le dijo: --Sigue conmigo y yo me encargaré de tu sustento en Jerusalén. 34 Pero Barzilai dijo al rey: --żCuántos ańos más habré de vivir para que yo suba con el rey a Jerusalén?* Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 ˇYa tengo ochenta ańos de edad! żPuedo distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? żGustará ahora tu siervo de lo que coma o beba? żOirá aún la voz de los cantores y de las cantoras? żPor qué, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi seńor, el rey? 36 Tu siervo seguirá contigo un poco más allá del Jordán, pero żpara qué ha de darme el rey tan gran recompensa? 37 Yo te ruego que dejes volver a tu siervo, para que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. Aquí está tu siervo Quimam. Que siga él con mi seńor, el rey, y haz con él lo que bien te parezca. 38 El rey dijo: --Pues siga conmigo Quimam, y yo haré con él como bien te parezca; todo lo que tú me pidas, yo lo haré. 39 Todo el pueblo pasó el Jordán. Luego que hubo también pasado, el rey besó a Barzilai y lo bendijo, y él regresó a su casa.** Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.40 Siguió entonces el rey hacia Gilgal, y con él pasó Quimam. Todo el pueblo de Judá acompańaba al rey, y también la mitad del pueblo de Israel. 41 En esto, todos los hombres de Israel vinieron a decir al rey: --żPor qué los hombres de Judá, nuestros hermanos, se han adueńado de ti, y han hecho pasar el Jordán al rey, a su familia y a todos los siervos de David con él? 42 Todos los hombres de Judá respondieron a todos los de Israel: --Porque el rey es nuestro pariente. Pero żpor qué os enojáis vosotros de eso? żHemos nosotros comido a expensas del rey? żHemos recibido de él algún regalo? 43 Entonces los hombres de Israel respondieron a los de Judá: --Nosotros tenemos sobre el rey, y sobre el mismo David, diez veces más derechos que vosotros. żPor qué, pues, nos habéis menospreciado? żAcaso no fuimos nosotros los primeros que propusimos hacer volver a nuestro rey? Sin embargo, las palabras de los hombres de Judá fueron más violentas que las de los hombres de Israel.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Aconteció que se encontraba allí un hombre perverso llamado Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta, y exclamó:
«No tenemos parte con David,
ni heredad con el hijo de Isaí.
ˇCada uno a su tienda, Israel!».
**
Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Así todos los hombres de Israel abandonaron a David para seguir a Seba hijo de Bicri; pero los de Judá siguieron a su rey desde el Jordán hasta Jerusalén.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Cuando David llegó a su casa en Jerusalén, tomó el rey las diez mujeres concubinas que había dejado para guardar la casa, las puso en reclusión y les dio alimentos; pero nunca más se llegó a ellas, sino que quedaron encerradas hasta que murieron en viudez perpetua.* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Después dijo el rey a Amasa: --Convócame a los hombres de Judá para dentro de tres días, y preséntate tú también. 5 Fue, pues, Amasa para convocar a los de Judá, pero se tardó más tiempo del que le había sido seńalado. 6 Entonces David dijo a Abisai: --Seba hijo de Bicri nos hará ahora más dańo que Absalón; toma tú, pues, los siervos de tu seńor y ve tras él, no sea que alcance las ciudades fortificadas y nos cause dificultad. 7 Salieron en pos de él los hombres de Joab, los cereteos y peleteos y todos los valientes; salieron de Jerusalén para perseguir a Seba hijo de Bicri.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Estaban cerca de la piedra grande que hay en Gabaón, cuando les salió Amasa al encuentro. Joab vestía su indumentaria militar, y sobre ella llevaba un cinto con una daga envainada pegada a su costado, la cual se le cayó cuando él avanzó. 9 Entonces Joab dijo a Amasa: --żTe va bien, hermano mío? Tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, como para besarlo.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Pero Amasa no se cuidó de la daga que Joab tenía en la mano, y este lo hirió con ella en la quinta costilla, derramando sus entrańas en tierra. Así cayó muerto sin necesidad de darle un segundo golpe. Después Joab y su hermano Abisai fueron en persecución de Seba hijo de Bicri. 11 Uno de los hombres de Joab se quedó junto a él gritando: --Quienquiera que ame a Joab y a David, ˇque siga a Joab!* Véase 1 S 22.5 n.12 Amasa, revolcándose en su sangre, yacía en medio del camino. Al verlo, todo el que pasaba se detenía. Y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó a Amasa del camino al campo, y echó sobre él una vestidura. 13 Luego que fue apartado del camino, pasaron todos los que seguían a Joab, para ir tras Seba hijo de Bicri.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Seba pasó por todas las tribus de Israel hasta Abel-bet-maaca, y todos los de Barim se reunieron y lo siguieron también.

Abisai libra del gigante a David

15 Llegaron los otros y lo sitiaron en Abel-bet-maaca. Levantaron contra la ciudad un terraplén y esta quedó sitiada; y todo el pueblo que estaba con Joab trabajaba por derribar la muralla. 16 Entonces una mujer sabia gritó en la ciudad: --Oíd, oíd; os ruego que digáis a Joab que venga acá, para que yo hable con él.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Cuando él se acercó a ella, dijo la mujer: --żEres tú Joab? --Yo soy --respondió él. --Oye las palabras de tu sierva --le dijo ella. --Te escucho --respondió él.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Volvió ella a hablar y dijo: --Antiguamente solían decir: “Quien pregunte, que pregunte a los de Abel”. Y así concluían cualquier asunto. 19 Somos de las más pacíficas y fieles ciudades de Israel. ˇY tú procuras destruir una ciudad que es madre en Israel! żPor qué destruyes la heredad de Jehová? 20 Joab respondió diciendo: --Nunca, nunca me acontezca tal cosa, que yo destruya ni deshaga. 21 La cosa no es así: sino de un hombre de los montes de Efraín, llamado Seba hijo de Bicri, que ha levantado su mano contra el rey David; entregádmelo a él solo y me iré de la ciudad. --Su cabeza te será arrojada por encima del muro --dijo la mujer a Joab. 22 En seguida la mujer se dirigió a todo el pueblo con tanta sabiduría, que ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri y se la arrojaron a Joab. Tocó él la trompeta y se retiraron de la ciudad, cada uno a su tienda; mientras, Joab regresó a Jerusalén, junto al rey.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Así quedó Joab al mando de todo el ejército de Israel, Benaía hijo de Joiada al frente de los cereteos y peleteos, 24 Adoram como jefe de los tributos, y Josafat hijo de Ahilud era el cronista. 25 Seva era el escriba, y Sadoc y Abiatar, los sacerdotes. 26 Ira, el jaireo, fue también sacerdote de David.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Hubo hambre en los días de David durante tres ańos consecutivos. David consultó a Jehová, y Jehová le dijo: «Es por causa de Saúl, y por esa casa sanguinaria, porque él mató a los gabaonitas».** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Entonces el rey llamó a los gabaonitas y les habló. (Los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del resto de los amorreos, a los cuales los hijos de Israel habían hecho juramento. Pero Saúl había intentado matarlos llevado de su celo por los hijos de Israel y de Judá).* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Preguntó, pues, David a los gabaonitas: --żQué puedo hacer por vosotros, o qué satisfacción debo daros para que bendigáis la heredad de Jehová?* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Los gabaonitas le dijeron: --No tenemos nosotros queja por cuestiones de plata o de oro con Saúl y con su casa, ni queremos que muera nadie en Israel. --Lo que vosotros digáis, eso haré --respondió David. 5 Entonces dijeron ellos al rey: --De aquel hombre que nos diezmó e intentó exterminarnos, para que no quedara nada de nosotros en todo el territorio de Israel, 6 que se nos entreguen siete hombres de sus descendientes, y los ahorcaremos delante de Jehová en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehová. --Yo os los entregaré --respondió el rey. 7 El rey perdonó a Mefi-boset hijo de Jonatán hijo de Saúl, a causa del juramento que David y Jonatán, hijo de Saúl, se habían hecho en nombre de Jehová.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Pero tomó el rey a los dos hijos que Rizpa, hija de Aja, había tenido de Saúl, Armoni y Mefi-boset, y a los cinco hijos que Mical, hija de Saúl, había tenido de Adriel hijo de Barzilai, el meholatita, 9 y los entregó en manos de los gabaonitas, quienes los ahorcaron en el monte delante de Jehová. Cayeron aquellos siete al mismo tiempo; fueron muertos en los primeros días de la cosecha, al comienzo de la siega de la cebada.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Entonces Rizpa, hija de Aja, tomó una tela de luto y la tendió para recostarse sobre el peńasco. Allí estuvo desde el principio de la siega hasta que cayó sobre ellos la lluvia del cielo; y no dejó que ninguna ave del cielo se lanzara sobre ellos de día, ni las fieras del campo por la noche. 11 Cuando le dijeron a David lo que hacía Rizpa, hija de Aja, concubina de Saúl,* Véase 1 S 22.5 n.12 fue él a recoger los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán, su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Bet-sán, donde los filisteos los habían colgado cuando mataron a Saúl en Gilboa. 13 E hizo David que se llevaran de allí los huesos de Saúl y los huesos de su hijo Jonatán; y recogieron también los huesos de los ahorcados.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Sepultaron los huesos de Saúl y los de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de Cis su padre; e hicieron todo lo que el rey había mandado. Y Dios fue propicio a la tierra después de esto.

Abisai libra del gigante a David

15 Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel. David descendió con sus siervos y pelearon contra los filisteos. David estaba cansado, 16 e Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y que llevaba ceńida una espada nueva, trató de matar a David;** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 pero Abisai hijo de Sarvia llegó en su ayuda, hirió al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David juraron diciendo: «Nunca más de aquí en adelante saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel».* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai, el husatita, mató a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. 19 Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en la cual Elhanán hijo de Jaare-oregim, de Belén, mató a Goliat, el geteo, cuya lanza tenía el asta tan grande como el rodillo de un telar. 20 Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos y otros doce en los pies, veinticuatro en total; también él descendía de los gigantes. 21 Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán hijo de Simea, hermano de David. 22 Estos cuatro eran descendientes de los gigantes de Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Dirigió David a Jehová las palabras de este cántico el día que Jehová lo libró de manos de Saúl y de todos sus enemigos.** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 Dijo:
«Jehová es mi roca,%mi fortaleza y mi libertador;
*
Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Mi Dios, fortaleza mía, en él confiaré;
mi escudo y el fuerte de mi salvación,
mi alto refugio, mi salvador.
De violencia me libraste.
*
Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Invocaré a Jehová,%quien es digno de ser alabado,
y seré salvo de mis enemigos.
5 »Me envolvieron las olas de la muerte,
me atemorizaron torrentes%de perversidad.
6 Me rodearon los lazos del seol.
Tendieron sobre mí lazos de muerte.
7 En mi angustia invoqué a Jehová,
a mi Dios clamé
y escuchó mi voz desde su templo.
Mi clamor llegó a sus oídos.
*
El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 »La tierra fue sacudida y tembló,
se conmovieron los cimientos%de los cielos.
Se estremecieron porque él se indignó.
9 Humo subió de su nariz,
y de su boca un fuego abrasador
que lanzaba carbones encendidos.
*
Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Inclinó los cielos y descendió;
había tinieblas debajo de sus pies.
11 Cabalgó sobre un querubín y voló;
voló sobre las alas del viento.
*
Véase 1 S 22.5 n.12 Se envolvió en un cerco de tinieblas,
oscuridad de aguas y densas nubes.
13 Por el resplandor de su presencia
se encendieron carbones ardientes.
*
Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 »Tronó Jehová desde los cielos,
el Altísimo hizo oir su voz;

Abisai libra del gigante a David

15 Envió sus flechas y los dispersó,
lanzó relámpagos y los destruyó.
16 Aparecieron entonces%los torrentes de las aguas,
quedaron al descubierto%los cimientos del mundo
ante la reprensión de Jehová,
al soplo del aliento de su nariz.
**
A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 »Envió desde lo alto y me tomó.
Me sacó de caudalosas aguas.
*
Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Me libró de un poderoso enemigo,
y de los que me aborrecían,
aunque eran más fuertes que yo.
19 Me asaltaron el día de mi desgracia,
mas Jehová fue mi apoyo.
20 Me sacó a lugar espacioso,
me libró porque me amaba.
21 »Jehová me recompensa%conforme a mi justicia.
Conforme a la limpieza de mis manos%me ha premiado:
22 porque he guardado los caminos%de Jehová,
y no me aparté de mi Dios%haciendo el mal;

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 pues todos sus decretos%están delante de mí
y nunca me aparté de sus preceptos.
24 Fui recto para con él,
y me he guardado de mi maldad.
25 Jehová me recompensa%conforme a mi justicia,
conforme a la limpieza%de mis manos ante sus ojos.
26 »Con el misericordioso%te mostrarás misericordioso,
y recto para con el hombre íntegro.
27 Limpio te mostrarás con el limpio,
y rígido serás con el perverso.
*
Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Tú salvas al pueblo afligido,
mas tus ojos abaten a los altivos.
29 Tú eres, oh Jehová, mi lámpara;
mi Dios, que alumbra mis tinieblas.
30 Contigo desbarataré ejércitos,
con mi Dios asaltaré muros.
31 »El camino de Dios es perfecto
y acrisolada la palabra de Jehová.
Escudo es a todos los que en él esperan.
32 Porque żquién es Dios, sino sólo Jehová?
żY qué roca hay fuera de nuestro Dios?
33 Dios es el que me cińe de fuerza,
quien despeja mi camino,
34 quien hace mis pies como de ciervas
y me sostiene firme en las alturas;
*
Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 el que adiestra mis manos para la batalla,
y mis brazos para que se doble%el arco de bronce.
36 Me diste el escudo de tu salvación,
y tu benignidad me ha engrandecido.
37 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
y mis pies no han resbalado.
38 »Perseguiré a mis enemigos%y los destruiré,
no vuelvo hasta haberlos acabado.
39 Los heriré y derrotaré,%de modo que no se levanten.
Caerán debajo de mis pies.
**
Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.40 Me ceńiste de fuerzas para la pelea,
has humillado debajo de mí%a mis enemigos,
41 y has hecho que mis enemigos%me vuelvan las espaldas,
para que yo destruyera%a los que me aborrecen.
42 Clamaron, pero nadie los salvó;
también a Jehová, mas no los oyó.
43 Como a polvo de la tierra los molí,
como a lodo de las calles%los pisé y los trituré.
44 Me has librado de las contiendas%del pueblo,
me guardaste para que fuera cabeza%de naciones,
pueblo que no conocía me servirá.
45 Los hijos de extrańos se someterán a mí.
Al oir de mí, me obedecerán.
46 Los extrańos se debilitarán
y saldrán temblando de sus refugios.
47 »ˇViva Jehová! ˇBendita sea mi roca!,
y engrandecido sea el Dios%de mi salvación.
48 El Dios que venga mis agravios
y somete pueblos a mis plantas.
49 El que me libera de enemigos,
me exalta sobre los que se levantan contra mí
y me libra del hombre violento.
50 Por eso te confesaré entre las naciones
y cantaré, oh Jehová, a tu nombre.
51 Él salva gloriosamente a su rey,
y usa de misericordia para con su ungido,
a David y a su descendencia%para siempre».

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Estas son las palabras postreras%de David.
Dijo David hijo de Isaí,
aquel varón que fue levantado en alto,
el ungido del Dios de Jacob,
el dulce cantor de Israel:
**
Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 «El espíritu de Jehová habla por mí,
su palabra está en mi lengua.
*
Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 El Dios de Israel ha hablado,
me habló la Roca de Israel:
“Habrá un justo que gobierne%entre los hombres,
que gobierne en el temor de Dios.
*
Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Será como la luz matinal,
como el resplandor del sol
en una mańana sin nubes,
como la lluvia que hace brotar%la hierba de la tierra”.
5 Por eso mi casa está firme en Dios;
pues ha hecho conmigo un pacto eterno,
bien ordenado en todo y bien seguro,
aunque todavía no haya hecho él florecer
toda mi salvación y mi deseo.
6 Pero todos los malvados
serán como espinos arrancados,
que nadie recoge con la mano;
7 quien quiere tocarlos,
se arma de un hierro
o del asta de una lanza,
y son allí mismo consumidos%por el fuego».
*
El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: Joseb-basebet, el tacmonita, el principal de los capitanes, que era Adino, el eznita, quien mató a ochocientos hombres en una ocasión. 9 Después de él, Eleazar hijo de Dodo, el ahohíta, uno de los tres valientes que estaban con David cuando desafiaron a los filisteos que se habían reunido allí para la batalla, y los hombres de Israel retrocedían.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Este se levantó e hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó y se le quedó pegada a la espada. Aquel día Jehová dio una gran victoria, y el pueblo volvió tras él tan sólo para recoger el botín. 11 Después de este fue Sama hijo de Age, el ararita. Los filisteos se habían reunido en Lehi, donde había un pequeńo terreno lleno de lentejas y el pueblo huyó delante de los filisteos.* Véase 1 S 22.5 n.12 Pero él se paró en medio de aquel terreno, lo defendió y derrotó a los filisteos. Así dio Jehová una gran victoria. 13 Un día, en tiempo de la siega, tres de los treinta jefes descendieron y se unieron a David en la cueva de Adulam, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaim.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 David estaba entonces en la fortaleza y había en Belén una guarnición de los filisteos.

Abisai libra del gigante a David

15 Y dijo David con vehemencia: «ˇQuién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!». 16 Entonces los tres valientes irrumpieron en el campamento de los filisteos, sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta, se la llevaron y la trajeron a David; pero él no la quiso beber, sino que la derramó como ofrenda para Jehová diciendo:** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 «Lejos de mí, oh Jehová, que yo haga esto. żHe de beber yo la sangre de los hombres que fueron allí con peligro de su vida?». Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Abisai, hermano de Joab e hijo de Sarvia, era el principal de los treinta. Este alzó su lanza contra trescientos hombres, a quienes mató, y ganó renombre entre los tres. 19 Era el más renombrado de los treinta, y llegó a ser su jefe, pero no igualó a los tres primeros. 20 Después, Benaíań 23.202 S 8.18; 20.23.hijo de Joiada, hijo de un varón esforzado, grande en proezas, de Cabseel. Este mató a dos leones de Moab; él mismo descendió y mató a un león en medio de un foso, cuando estaba nevando. 21 También mató él a un egipcio, hombre de gran estatura; tenía el egipcio una lanza en su mano, pero descendió contra él con un palo, arrebató al egipcio la lanza de la mano y lo mató con su propia lanza. 22 Esto hizo Benaía hijo de Joiada, y ganó renombre entre los tres valientes.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Se destacó entre los treinta, pero no igualó a los tres primeros. David lo puso como jefe de su guardia personal. 24 Estaban asimismo entre los treinta, Asael, hermano de Joab; Elhanán hijo de Dodo, de Belén; 25 Sama, el harodita; Elica, el harodita; 26 Heles, el paltita; Ira hijo de Iques, el tecoíta; 27 Abiezer, el anatotita; Mebunai, el husatita;* Mebunai: Según 1 Cr 11.29: Sibecai.28 Salmón, el ahohíta; Maharai, el netofatita; 29 Heleb hijo de Baana, el netofatita; Itai hijo de Ribai, de Gabaa de los hijos de Benjamín; 30 Benaía, el piratonita; Hidai, del arroyo Gaas; 31 Abi-albón, el arbatita; Azmavet, el barhumita; 32 Eliaba, el saalbonita; Jonatán, de los hijos de Jasén; 33 Sama, el ararita; Ahíam hijo de Sarar, el ararita; 34 Elifelet hijo de Ahasbai hijo de Maaca; Eliam hijo de Ahitofel, el gilonita;* Ahitofel: Cf. 2 S 15.12,31.35 Hezrai, el carmelita; Paarai, el arbita; 36 Igal hijo de Natán, de Soba; Bani, el gadita; 37 Selec, el amonita; Naharai, el beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia; 38 Ira, el itrita; Gareb, el itrita, 39 y Urías, el heteo. En total, treinta y siete.** Urías: Cf. 2 S 11--12.En total, treinta y siete: Esta cantidad se obtiene sumando a esta lista los cinco valientes de 23.8-23 y a Joab, mencionado en los v. 24 y 37.

Amnón y Tamar

Joab procura el regreso de Absalón,

Absalón se subleva contra David

Consejos de Ahitofel y de Husai

Muerte de Absalón

David vuelve a Jerusalén

Sublevación de Seba

3. APÉNDICES: EL SALMO 18 Y EL CENSO NACIONAL (21.1--24.25)

Venganza de los gabaonitas

Cántico de liberación de David

(Sal 18 título, 1-50)

Últimas palabras de David

David censa al pueblo

(1 Cr 21.1-27)

1 Volvió a encenderse la ira de Jehová contra los israelitas, e incitó a David contra ellos diciéndole: «Ve, haz un censo de Israel y de Judá».** Según 1 Cr 21.1, el causante de que David hiciera el censo fue Satanás.1 S 26.19.2 El rey dijo a Joab, general del ejército que estaba con él: --Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el número de los habitantes.* Desde Dan hasta Beerseba: Véase 1 S 3.20 n.3 Joab respondió al rey: --Que Jehová, tu Dios, multiplique al pueblo cien veces más de lo que es, y que pueda verlo mi seńor, el rey. Pero, żpor qué se complace en esto mi seńor, el rey?* Como de costumbre, Joab manifiesta ser una persona muy práctica y calculadora (cf. 2 S 19.6-8).4 Sin embargo, la palabra del rey prevaleció sobre la de Joab y sobre la de los capitanes del ejército. Se retiró, pues, Joab, con los capitanes del ejército, de la presencia del rey, para hacer el censo del pueblo de Israel. 5 Pasaron el Jordán y acamparon en Aroer, al sur de la ciudad que está en medio del valle de Gad, junto a Jazer. 6 Después fueron a Galaad y a la tierra baja de Hodsi; de allí a Danjaán y a los alrededores de Sidón. 7 Luego fueron a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos, y por último se dirigieron al Neguev de Judá, en Beerseba.* El censo sigue un movimiento circular: empieza en el sur, desde Aroer, al este del Mar Muerto; luego sigue hacia el norte, por la ruta al este del río Jordán, hasta llegar a Dan. De allí avanza hacia el oeste, hasta la región de Tiro y Sidón; finalmente, se llega a Beerseba, en el sur, por la llanura costera del Mediterráneo. Véase Índice de mapas.

Los valientes de David

(1 Cr 11.10-47)

8 Después que terminaron de recorrer toda la tierra, volvieron a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días. 9 Joab entregó entonces el censo del pueblo al rey; había en Israel ochocientos mil hombres fuertes que sacaban espada, y los de Judá eran quinientos mil hombres.* Para las cifras con mil, véase 2 S 10.6 n.10 Después que David censó al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: --He pecado gravemente por haber hecho esto; pero ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque he actuado muy neciamente. 11 Por la mańana, cuando David se levantó, vino palabra de Jehová al profeta Gad, vidente de David, diciendo:* Véase 1 S 22.5 n.12 «Ve y di a David: Así ha dicho Jehová: “Tres cosas te ofrezco; tú escogerás una de ellas, para que yo la haga”». 13 Vino, pues, Gad a David, se lo hizo saber y le dijo: --żQué prefieres: que vengan siete ańos de hambre sobre tu tierra? żo que huyas tres meses delante de tus enemigos y que ellos te persigan? żo que haya tres días de peste en tu tierra? Piensa ahora, y mira qué debo responder al que me ha enviado.* Siete ańos: cifra redonda para hablar del tiempo total que duraba una hambruna (cf. Gn 41.27)14 Entonces David dijo a Gad: --Estoy en gran angustia. Pero es preferible caer ahora en manos de Jehová, porque sus misericordias son muchas, que caer en manos de los hombres.

Abisai libra del gigante a David

15 Entonces Jehová envió la peste sobre Israel, desde esa mańana hasta el tiempo seńalado, y murieron setenta mil hombres del pueblo desde Dan hasta Beerseba. 16 Y cuando el ángel extendió su mano sobre Jerusalén para destruirla, Jehová se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que exterminaba al pueblo: «Basta ya; detén tu mano». El ángel de Jehová estaba junto a la era de Arauna, el jebuseo.** A diferencia de otros pasajes del AT (véase Gn 16.7 nota c), aquí el ángel de Jehová es un ser distinto de Dios.Junto a la era de Arauna: Cf. Jue 6.37. Este fue el sitio donde Salomón construyó más tarde el templo de Jerusalén (1 Cr 21.8--22.1; 2 Cr 3.1).17 Cuando David vio al ángel que castigaba al pueblo, dijo a Jehová: --Yo pequé, yo hice lo malo; żqué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí y contra la casa de mi padre.* Estas ovejas: (cf. Jer 23.1-3; Ez 24.5; Zac 11.7,17).

Los hombres de David%matan a los gigantes

(1 Cr 20.4-8)

18 Vino Gad adonde estaba David aquel día, y le dijo: «Sube y levanta un altar a Jehová en la era de Arauna, el jebuseo». 19 David subió conforme al dicho de Gad, según lo había mandado Jehová. 20 Arauna miró y vio al rey y a sus siervos que venían hacia él. Salió entonces Arauna, se inclinó delante del rey, rostro a tierra, 21 y dijo: --żPor qué viene mi seńor, el rey, a ver a su siervo? David respondió: --Para comprarte la era y edificar en ella un altar a Jehová, a fin de que cese la mortandad del pueblo. 22 Arauna dijo a David: --Tome y ofrezca mi seńor el rey lo que bien le parezca; ahí tienes bueyes para el holocausto, los trillos y los yugos de los bueyes para leńa.

Venganza y huida de Absalón

Oficiales de David

(2 S 8.15-18; 1 Cr 18.14-17)

23 Todo esto, oh rey, Arauna lo da al rey. Luego dijo Arauna al rey: --Jehová, tu Dios, te sea propicio. 24 El rey dijo a Arauna: --No; la compraré por su precio; porque no ofreceré a Jehová, mi Dios, holocaustos que no me cuesten nada. Y David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 25 Edificó allí David un altar a Jehová, y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz. Entonces Jehová oyó las súplicas de la tierra y cesó la plaga en Israel.