Amnón y Tamar
1 Aconteció después de esto que, teniendo Absalón hijo de David una hermana muy hermosa, llamada Tamar, Amnón hijo de David se enamoró de ella.** Absalón, Amnón: Cf. 2 S 3.2-3.La madre de Absalón y de Tamar era Maaca, hija de Talmai, rey de Gesur (2 S 3.3).2 Estaba Amnón tan angustiado que se enfermó a causa de su hermana Tamar, pues, por ser ella virgen, le parecía a Amnón que sería difícil hacerle cosa alguna.** Amnón, cuya madre había sido Ahinoam (2 S 3.2; cf. 2.2), era el hijo mayor o primogénito de David (v. 21). Tamar era hermana suya solo por parte de padre.Difícil hacerle cosa alguna: Las princesas vírgenes de las cortes reales eran celosamente custodiadas en el interior del palacio; las casadas tenían casa propia.3 Y tenía Amnón un amigo llamado Jonadab, hijo de Simea, hermano de David. Jonadab era un hombre muy astuto,** 1 S 16.9.Astuto: El tema de la astucia es importante en estos caps. (13--20). En ellos, tres personas reciben ese calificativo, por su capacidad de persuadir y desencadenar eventos claves en toda esta historia (2 S 14.2; 20.16).4 y le dijo: --Hijo del rey, żpor qué de día en día vas enflaqueciendo así? żNo me lo revelarás a mí? Amnón le respondió: --Amo a Tamar, la hermana de mi hermano Absalón. 5 Jonadab le dijo: --Acuéstate en tu cama y finge que estás enfermo; cuando tu padre venga a visitarte, dile: “Te ruego que Tamar, mi hermana, venga a darme de comer; que prepare alguna vianda en mi presencia para que yo la vea y ella misma me la sirva”. 6 Se acostó, pues, Amnón, y fingió que estaba enfermo. El rey vino a visitarlo, y Amnón le dijo: --Te ruego que venga mi hermana Tamar a preparar delante de mí dos hojuelas, y me las sirva con sus propias manos. 7 Entonces David envió a decir a Tamar a su casa: --Ve ahora a casa de Amnón, tu hermano, y hazle de comer. 8 Tamar fue a casa de su hermano Amnón, que estaba acostado, tomó harina, la amasó, hizo hojuelas delante de él y las coció. 9 Tomó luego la sartén y las sacó delante de él; pero él no quiso comer, sino que dijo: “Echad fuera de aquí a todos”. Y todos salieron de allí. 10 Entonces Amnón dijo a Tamar: «Trae la comida a la alcoba y dame de comer con tus manos». Tamar tomó las hojuelas que había preparado y las llevó a su hermano Amnón a la alcoba. 11 Cuando se las puso delante para que comiera, él la sujetó y le dijo: --Ven, hermana mía, acuéstate conmigo. 12 Ella entonces le respondió: --No, hermano mío, no me fuerces, pues no se debe hacer así en Israel. No cometas tal infamia. 13 Porque żadónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como un perverso en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey; él no se negará a entregarme a ti.* No se negará a entregarme a ti: Esta frase sugiere que entonces no se consideraba absolutamente obligatorio el cumplimiento de la ley que prohibía esta clase de matrimonios (cf. Lv 18.9,11; Dt 27.22).14 Pero él no la quiso oir y, como podía más que ella, la violentó y se acostó con ella. 15 Después Amnón la aborreció tan terriblemente, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: --Levántate y vete. 16 Ella le respondió: --No hay razón; mayor mal es este de arrojarme, que el que me has hecho. Pero él no la quiso oir, 17 sino que llamando al criado que le servía, le dijo: --Échame a esta fuera de aquí, y cierra tras ella la puerta. 18 Llevaba ella un vestido de diversos colores, traje que vestían las hijas vírgenes de los reyes. Su criado, pues, la echó fuera, y cerró la puerta tras ella. 19 Entonces Tamar tomó ceniza y la esparció sobre su cabeza, rasgó el vestido de diversos colores que tenía puesto, y con las manos sobre la cabeza, se fue gritando.* Ceniza... manos sobre su cabeza: Todos estos gestos eran expresión de dolor y vergüenza. Véase 1 S 4.12 n.20 Su hermano Absalón le dijo: --żHa estado contigo tu hermano Amnón? Pues calla ahora, hermana mía; es tu hermano. Que no se angustie tu corazón por esto. Tamar se quedó desconsolada en casa de su hermano Absalón. 21 Cuando el rey David oyó todo esto, se enojó mucho.* Mucho: Tres versiones antiguas agregan esta frase: Pero no reprendió a su hijo Amnón porque, como era su hijo mayor, lo quería mucho.22 Pero Absalón no dijo a Amnón ni malo ni bueno, aunque Absalón aborrecía a Amnón porque había forzado a su hermana Tamar.
Venganza y huida de Absalón
23 Pasados dos ańos, Absalón, que tenía esquiladores en Baal-hazor, junto a Efraín, convidó a todos los hijos del rey.* La trasquiladura de las ovejas se celebraba con fiestas y banquetes (cf. 1 S 25.4-13).24 Se presentó Absalón al rey, y le dijo: --Tu siervo tiene ahora esquiladores; ruego que vengan el rey y sus siervos con tu siervo. 25 El rey respondió a Absalón: --No, hijo mío, no vamos todos, para que no te seamos gravosos. Aunque porfió con él, el rey no quiso ir, pero lo bendijo. 26 Entonces dijo Absalón: --Pues si no, te ruego que venga con nosotros Amnón, mi hermano. --żPara qué ha de ir contigo? --le respondió el rey. 27 Pero como Absalón insistía, dejó ir con él a Amnón y a todos los hijos del rey.* Pero como... hijos del rey: Versiones antiguas agregan esta frase: Absalón había preparado un banquete digno de un rey.28 Absalón había dado orden a sus criados diciendo: «Os ruego que miréis cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino; y al decir yo: “Herid a Amnón”, entonces matadlo. No temáis, pues yo os lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes». 29 Los criados de Absalón hicieron con Amnón como Absalón les había mandado. Entonces se levantaron todos los hijos del rey, y montando cada uno en su mula, huyeron.* En la época de David, las mulas eran cabalgaduras propias de reyes y príncipes (cf. 2 S 18.9; 1 R 1.33,38,44; Zac 9.9).30 Aún estaban en camino cuando llegó a David un rumor que decía: «Absalón ha dado muerte a todos los hijos del rey; ninguno de ellos ha quedado». 31 Levantándose entonces David, rasgó sus vestidos y se echó en tierra; todos los criados que estaban junto a él, también se rasgaron los vestidos. 32 Pero Jonadab, hijo de Simea, hermano de David, habló y dijo: --No diga mi seńor que han dado muerte a todos los jóvenes hijos del rey, pues sólo Amnón ha muerto; porque por mandato de Absalón había sido esto determinado desde el día en que Amnón forzó a su hermana Tamar. 33 Por tanto, ahora no haga caso mi seńor, el rey, de ese rumor que dice: “Todos los hijos del rey han muerto”, pues solo Amnón ha muerto, 34 y Absalón ha huido. Entre tanto, alzando sus ojos el joven que estaba de atalaya, miró y vio a mucha gente que venía por el camino que estaba a sus espaldas,ń 13.34Camino que estaba a sus espaldas: otra posible traducción: camino de Horonaim. Dicha ciudad se encontraba a unos 19 km. al noroeste de Jerusalén. No es la ciudad de Horonaim mencionada en Is 15.5; Jer 48.3.del lado del monte. 35 Entonces dijo Jonadab al rey: --Son los hijos del rey, que vienen; tal como tu siervo había dicho. 36 Cuando acabó de hablar, llegaron los hijos del rey, y alzando su voz lloraron. También el mismo rey y todos sus siervos lloraron con muy grandes lamentos. 37 Pero Absalón huyó y fue a refugiarse junto a Talmai hijo de Amiud, rey de Gesur. Y David lloraba por su hijo todos los días.* Gesur: 2 S 3.3.38 Así huyó Absalón, se fue junto a Gesur y estuvo allá tres ańos. 39 Y el rey David deseaba ver a Absalón, pues ya se había consolado de la muerte de Amnón.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas