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2 Crónicas 9 9 de 36 capítulos

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

2. LA RUPTURA DE LA UNIDAD NACIONAL (10.1--11.4)

Rebelión de Israel

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abías

(1 R 15.1-8)

Reinado de Asa

(1 R 15.9-12)

1 Cuando la reina de Sabá oyó hablar de la fama de Salomón, fue a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias aromáticas, oro en abundancia, y piedras preciosas, para probar a Salomón con preguntas difíciles. Luego que llegó ante Salomón, le dijo todo lo que tenía en su corazón. 2 Pero Salomón le respondió a todas sus preguntas, y nada hubo que Salomón no le contestara. 3 Al ver la reina de Sabá la sabiduría de Salomón, la casa que había edificado,* 2 Cr 33.15; Ex 23.24; 34.13.4 los manjares de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el aspecto de sus criados y los vestidos de ellos, sus coperos con sus vestidos, y la escalinata por donde se subía a la casa de Jehová, se quedó asombrada.

3. LOS REYES DE LA DINASTÍA DAVÍDICA (11.5--36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Y dijo al rey: «Verdad es lo que había oído en mi tierra acerca de tus cosas y de tu sabiduría; 6 pero yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto. En realidad, ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha, pues tú superas la fama que yo había oído. 7 Bienaventurados tus hombres y dichosos estos siervos tuyos que están siempre delante de ti y oyen tu sabiduría. 8 Bendito sea Jehová, tu Dios, el cual se ha complacido en ti, colocándote sobre su trono como rey para Jehová, tu Dios; por cuanto tu Dios amó a Israel, para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto como rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia». 9 Y dio al rey ciento veinte talentos de oro, gran cantidad de especias aromáticas y piedras preciosas; nunca hubo tales especias aromáticas como las que dio la reina de Sabá al rey Salomón.* 2 Cr 16.8.10 También los siervos de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído el oro de Ofir, trajeron madera de sándalo y piedras preciosas. 11 Con la madera de sándalo el rey hizo gradas en la casa de Jehová y en las casas reales, y arpas y salterios para los cantores; nunca en la tierra de Judá se había visto madera semejante.* 2 Cr 32.8.12 El rey Salomón le dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo que ella había traído al rey. Después ella se volvió y regresó a su tierra con sus siervos.* Sal 20.7-8; 60.11-12.

Riquezas y fama de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 El peso del oro que recibía Salomón cada ańo, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro, 14 sin contar lo que traían los mercaderes y negociantes; todos los reyes de Arabia y los gobernadores de la tierra traían oro y plata a Salomón. 15 Hizo también el rey Salomón doscientos escudos de oro batido, cada uno de los cuales tenía seiscientos siclos de oro labrado; 16 asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo trescientos siclos de oro; y los puso el rey en la casa “Bosque del Líbano”. 17 Además, el rey hizo un gran trono de marfil y lo recubrió de oro puro. 18 El trono tenía seis gradas, un estrado de oro fijado al trono, brazos a uno y otro lado del asiento, y dos leones que estaban junto a los brazos. 19 Había también allí doce leones sobre las seis gradas, a uno y otro lado. Jamás fue hecho trono semejante en reino alguno.* Efraín: otra posible traducción: Efrón. 20 Toda la vajilla del rey Salomón era de oro, y toda la vajilla de la casa “Bosque del Líbano”, de oro puro. En los días de Salomón la plata no era apreciada. 21 Porque la flota del rey iba a Tarsis con los siervos de Hiram, y cada tres ańos solían venir las naves de Tarsis trayendo oro, plata, marfil, monos y pavos reales. 22 El rey Salomón superó a todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría.* 2 Cr 12.15.23 Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salomón, para oir la sabiduría que Dios le había dado. 24 Cada uno de estos le llevaba un regalo: alhajas de plata, alhajas de oro, vestidos, armas, perfumes, caballos y mulos, todos los ańos. 25 Tuvo también Salomón cuatro mil caballerizas para sus caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y en Jerusalén, junto al rey.* 1 R 4.26.26 Tuvo dominio sobre todos los reyes desde el Éufrates hasta la tierra de los filisteos y hasta la frontera de Egipto.* Gn 15.18; 1 R 4.21.27 Acumuló el rey tanta plata como piedras había en Jerusalén, y cedros como higueras hay en la Sefela.* Dt 17.17.28 Traían también caballos para Salomón, de Egipto y de todos los países.** Egipto: otra posible traducción: Muzri. Dt 17.16.

Muerte de Salomón

(1 R 11.41-43)

29 Los demás hechos de Salomón, los primeros y los últimos, żno están todos escritos en los libros del profeta Natán, en la profecía de Ahías, el silonita, y en la profecía del vidente Iddo acerca de Jeroboam hijo de Nabat? 30 Reinó Salomón en Jerusalén sobre todo Israel cuarenta ańos. 31 Y durmió Salomón con sus padres, y lo sepultaron en la Ciudad de David, su padre. Reinó en su lugar Roboam, su hijo.

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

2. LA RUPTURA DE LA UNIDAD NACIONAL (10.1--11.4)

Rebelión de Israel

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abías

(1 R 15.1-8)

Reinado de Asa

(1 R 15.9-12)

1 Roboam fue a Siquem, porque en Siquem se había reunido todo Israel para hacerlo rey. 2 Cuando lo supo Jeroboam hijo de Nabat, el cual estaba en Egipto, adonde había huido a causa del rey Salomón, volvió de Egipto, 3 pues habían enviado a llamarle. Vino, pues, Jeroboam con todo Israel, y hablaron a Roboam diciendo:* 2 Cr 33.15; Ex 23.24; 34.13.4 --Tu padre agravó nuestro yugo; alivia ahora algo de la dura servidumbre y del pesado yugo con que tu padre nos apremió, y te serviremos.

3. LOS REYES DE LA DINASTÍA DAVÍDICA (11.5--36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Él les dijo: --Volved a mí de aquí a tres días. Y el pueblo se fue. 6 Entonces el rey Roboam consultó con los ancianos que habían estado delante de Salomón, su padre, cuando este vivía, y les dijo: --żQué me aconsejáis vosotros que responda a este pueblo? 7 Ellos le contestaron diciendo: --Si te conduces humanamente con este pueblo, lo tratas bien y le hablas con buenas palabras, ellos te servirán siempre. 8 Pero él abandonó el consejo que le dieron los ancianos, y pidió consejo a los jóvenes que se habían criado con él y estaban a su servicio. 9 Y les preguntó: --żQué aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado diciendo: “Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros”?* 2 Cr 16.8.10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él, le contestaron: --Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo: “Tu padre agravó nuestro yugo, pero tú disminuye nuestra carga”. Así le dirás: “Mi dedo más pequeńo es más grueso que la cintura de mi padre. 11 Así que, si mi padre os cargó de yugo pesado, yo ańadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones”.* 2 Cr 32.8.12 Volvió, pues, Jeroboam con todo el pueblo ante Roboam al tercer día, según el rey les había mandado diciendo: “Volved a mí de aquí a tres días”.* Sal 20.7-8; 60.11-12.

Riquezas y fama de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Y el rey les respondió ásperamente, abandonando el rey Roboam el consejo de los ancianos, 14 y hablándoles conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: --Mi padre hizo pesado vuestro yugo, pero yo ańadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones. 15 No escuchó el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para que se cumpliera la palabra que Jehová había anunciado por medio de Ahías, el silonita, a Jeroboam hijo de Nabat. 16 Al ver todo Israel que el rey no les había oído, respondió el pueblo al rey diciendo:
«żQué parte tenemos nosotros con David?
No tenemos herencia en el hijo de Isaí.
ˇIsrael, cada uno a sus tiendas!
ˇDavid, mira ahora por tu casa!». Así se fue todo Israel a sus tiendas.
17 Pero reinó Roboam sobre los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá. 18 Envió luego el rey Roboam a Adoram, que estaba a cargo de los tributos, pero lo apedrearon los hijos de Israel, y murió. Entonces se apresuró el rey Roboam a subir en su carro para huir a Jerusalén. 19 Así se apartó Israel de la casa de David hasta el día de hoy.* Efraín: otra posible traducción: Efrón.

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

2. LA RUPTURA DE LA UNIDAD NACIONAL (10.1--11.4)

Rebelión de Israel

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abías

(1 R 15.1-8)

Reinado de Asa

(1 R 15.9-12)

1 Cuando llegó Roboam a Jerusalén, reunió de la casa de Judá y de Benjamín a ciento ochenta mil hombres de guerra escogidos, para pelear contra Israel y devolver el reino a Roboam. 2 Pero vino palabra de Jehová a Semaías, varón de Dios, diciendo: 3 «Habla a Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, y a todos los israelitas en Judá y Benjamín, y diles:* 2 Cr 33.15; Ex 23.24; 34.13.4 “Así ha dicho Jehová: No subáis a pelear contra vuestros hermanos; vuélvase cada uno a su casa, porque esto es cosa mía”». Y ellos oyeron la palabra de Jehová y se volvieron, y no fueron contra Jeroboam.

3. LOS REYES DE LA DINASTÍA DAVÍDICA (11.5--36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Habitó Roboam en Jerusalén y edificó ciudades para fortificar a Judá. 6 Edificó Belén, Etam, Tecoa, 7 Bet-sur, Soco, Adulam, 8 Gat, Maresa, Zif, 9 Adoraim, Laquis, Azeca,* 2 Cr 16.8.10 Zora, Ajalón y Hebrón, que eran ciudades fortificadas de Judá y Benjamín. 11 Reforzó también las fortalezas y puso en ellas capitanes, provisiones, vino y aceite;* 2 Cr 32.8.12 en todas las ciudades había escudos y lanzas. Las fortificó, pues, en gran manera; y Judá y Benjamín le estaban sujetos.* Sal 20.7-8; 60.11-12.

Riquezas y fama de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Los sacerdotes y levitas que estaban en todo Israel, se juntaron a él desde todos los lugares donde vivían, 14 pues los levitas dejaron sus ejidos y sus posesiones y se fueron a Judá y a Jerusalén, porque Jeroboam y sus hijos los excluyeron del ministerio de Jehová. 15 Y él designó sus propios sacerdotes para los lugares altos, para los demonios y para los becerros que había hecho. 16 Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel, los que tenían el propósito sincero de buscar a Jehová, Dios de Israel; y fueron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres. 17 Así fortalecieron el reino de Judá, y confirmaron a Roboam hijo de Salomón, por tres ańos; porque tres ańos anduvieron en el camino de David y de Salomón. 18 Tomó Roboam por mujer a Mahalat, hija de Jerimot hijo de David y de Abihail, hija de Eliab hijo de Isaí, 19 la cual le dio a luz estos hijos: Jeús, Semarías y Zaham.* Efraín: otra posible traducción: Efrón. 20 Después de ella tomó a Maaca, hija de Absalón, la cual le dio a luz Abías, Atai, Ziza y Selomit. 21 Pero Roboam amó a Maaca, hija de Absalón, sobre todas sus mujeres y concubinas, pues tuvo dieciocho mujeres y sesenta concubinas, y engendró veintiocho hijos y sesenta hijas. 22 Y puso Roboam a Abías hijo de Maaca como jefe y príncipe de sus hermanos, porque quería hacerlo rey.* 2 Cr 12.15.23 Obró sagazmente, pues esparció a todos sus hijos por todas las tierras de Judá y de Benjamín, y por todas las ciudades fortificadas, dándoles provisiones en abundancia y muchas mujeres.

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

2. LA RUPTURA DE LA UNIDAD NACIONAL (10.1--11.4)

Rebelión de Israel

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abías

(1 R 15.1-8)

Reinado de Asa

(1 R 15.9-12)

1 Cuando Roboam consolidó el reino, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él. 2 Y por haberse rebelado contra Jehová, en el quinto ańo del rey Roboam, subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén, 3 con mil doscientos carros y sesenta mil hombres de a caballo; pero el pueblo que venía con él de Egipto, esto es, libios, suquienos y etíopes, era innumerable.* 2 Cr 33.15; Ex 23.24; 34.13.4 Tomó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.

3. LOS REYES DE LA DINASTÍA DAVÍDICA (11.5--36.23)

Prosperidad de Roboam

5 El profeta Semaías vino ante Roboam y los príncipes de Judá que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: --Así ha dicho Jehová: “Vosotros me habéis dejado, y por eso yo también os he dejado en manos de Sisac”. 6 Entonces los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: --ˇJusto es Jehová! 7 Cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: «Se han humillado, no los destruiré, sino que los salvaré en breve y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac. 8 Pero serán sus siervos, para que sepan lo que es servirme a mí, y qué es servir a los reyes de las naciones». 9 Subió, pues, Sisac, rey de Egipto, a Jerusalén, y tomó los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey; todo se lo llevó; también los escudos de oro que Salomón había hecho.* 2 Cr 16.8.10 Y en lugar de ellos hizo el rey Roboam escudos de bronce y los entregó a los jefes de la guardia, los cuales custodiaban la entrada de la casa del rey. 11 Cuando el rey iba a la casa de Jehová, venían los de la guardia y los llevaban, y después los volvían a dejar en la sala de la guardia.* 2 Cr 32.8.12 Así pues, por haberse humillado, la ira de Jehová se apartó de él y no lo destruyó del todo, ya que aún en Judá había cosas buenas.* Sal 20.7-8; 60.11-12.

Riquezas y fama de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Fortalecido pues, Roboam reinó en Jerusalén; y tenía Roboam cuarenta y un ańos cuando comenzó a reinar y reinó diecisiete ańos en Jerusalén, la ciudad que escogió Jehová entre todas las tribus de Israel para poner en ella su nombre. El nombre de la madre de Roboam fue Naama, una amonita. 14 E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová. 15 Los hechos de Roboam, los primeros y los últimos, żno están escritos en los libros del profeta Semaías y del vidente Iddo, en el registro de las familias? Y entre Roboam y Jeroboam hubo guerra constante. 16 Durmió Roboam con sus padres y fue sepultado en la Ciudad de David. Reinó en su lugar Abías, su hijo.

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

2. LA RUPTURA DE LA UNIDAD NACIONAL (10.1--11.4)

Rebelión de Israel

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abías

(1 R 15.1-8)

Reinado de Asa

(1 R 15.9-12)

1 A los dieciocho ańos del rey Jeroboam comenzó a reinar Abías sobre Judá. 2 Reinó tres ańos en Jerusalén. El nombre de su madre fue Micaías, hija de Uriel, el de Gabaa. Hubo guerra entre Abías y Jeroboam. 3 Entonces Abías empezó la batalla con un ejército de cuatrocientos mil hombres de guerra, valerosos y escogidos; y Jeroboam tomó posiciones de batalla contra él con ochocientos mil hombres escogidos, fuertes y valerosos.* 2 Cr 33.15; Ex 23.24; 34.13.4 Se levantó Abías sobre el monte Zemaraim, que está en los montes de Efraín, y dijo: «Oídme, Jeroboam y todo Israel.

3. LOS REYES DE LA DINASTÍA DAVÍDICA (11.5--36.23)

Prosperidad de Roboam

5 żNo sabéis vosotros que Jehová, Dios de Israel, dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos, bajo pacto de sal? 6 Pero Jeroboam hijo de Nabat, siervo de Salomón hijo de David, se levantó y se rebeló contra su seńor. 7 Se juntaron con él hombres ociosos y perversos y pudieron más que Roboam hijo de Salomón, porque Roboam era joven y pusilánime, y no se defendió de ellos. 8 Y ahora vosotros tratáis de resistir al reino de Jehová, que está en manos de los hijos de David, porque sois muchos, y tenéis con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os puso por dioses. 9 żNo habéis arrojado vosotros a los sacerdotes de Jehová, a los hijos de Aarón y a los levitas, y os habéis designado sacerdotes a la manera de los pueblos de otras tierras, para que cualquiera venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de los que no son dioses?* 2 Cr 16.8.10 Pero en cuanto a nosotros, Jehová es nuestro Dios y no lo hemos dejado; los sacerdotes que ministran delante de Jehová son los hijos de Aarón, y los que están en la obra son levitas, 11 los cuales queman para Jehová los holocaustos cada mańana y cada tarde, y el incienso aromático; ponen los panes sobre la mesa limpia, y el candelabro de oro con sus lámparas para que ardan cada tarde; porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová, nuestro Dios, pero vosotros lo habéis dejado.* 2 Cr 32.8.12 Dios está con nosotros por jefe, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Hijos de Israel, no peleéis contra Jehová, el Dios de vuestros padres, porque no prosperaréis».* Sal 20.7-8; 60.11-12.

Riquezas y fama de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Pero Jeroboam hizo tender una emboscada para atacarlos por la espalda; de modo que atacaron a Judá tanto de frente como por detrás. 14 Cuando los de Judá miraron hacia atrás, se dieron cuenta de que los atacaban por el frente y por la espalda; por lo que clamaron a Jehová, mientras los sacerdotes tocaban las trompetas. 15 Entonces los de Judá gritaron con fuerza; y al alzar ellos el grito de guerra, Dios desbarató a Jeroboam y a todo Israel delante de Abías y de Judá. 16 Huyeron los hijos de Israel delante de Judá y Dios los entregó en sus manos. 17 Abías y su gente hicieron una gran matanza; cayeron heridos quinientos mil hombres escogidos de Israel. 18 Así fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo, mientras los hijos de Judá prevalecían, porque se apoyaban en Jehová, el Dios de sus padres. 19 Persiguió Abías a Jeroboam, y le arrebató algunas ciudades: a Bet-el con sus aldeas, a Jesana con sus aldeas, y a Efraín con sus aldeas.* Efraín: otra posible traducción: Efrón. 20 Así, nunca más tuvo poder Jeroboam en los días de Abías, pues Jehová lo hirió y murió. 21 Pero Abías se hizo más poderoso. Tomó catorce mujeres y engendró veintidós hijos y dieciséis hijas. 22 Los demás hechos de Abías, sus caminos y sus dichos, están escritos en la historia del profeta Iddo.* 2 Cr 12.15.

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

2. LA RUPTURA DE LA UNIDAD NACIONAL (10.1--11.4)

Rebelión de Israel

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abías

(1 R 15.1-8)

Reinado de Asa

(1 R 15.9-12)

1 Durmió Abías con sus padres y fue sepultado en la Ciudad de David. Reinó en su lugar su hijo Asa, en cuyos días tuvo sosiego el país por diez ańos. 2 Asa hizo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová, su Dios. 3 Porque quitó los altares del culto extrańo y los lugares altos; quebró las imágenes y destruyó los símbolos de Asera;* 2 Cr 33.15; Ex 23.24; 34.13.4 y mandó a Judá que buscara a Jehová, el Dios de sus padres, y pusiera por obra la Ley y sus mandamientos.

3. LOS REYES DE LA DINASTÍA DAVÍDICA (11.5--36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado. 6 Edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz. 7 Dijo, por tanto, a Judá: «Edifiquemos estas ciudades y cerquémoslas de muros con torres, puertas y barras, ya que la tierra es nuestra; porque hemos buscado a Jehová, nuestro Dios; lo hemos buscado, y él nos ha dado paz por todas partes». Edificaron, pues, y fueron prosperados. 8 Tuvo también Asa un ejército de trescientos mil hombres de Judá, armado con escudos y lanzas, y doscientos ochenta mil hombres de Benjamín que portaban escudos y entesaban arcos. Todos eran hombres diestros. 9 Salió contra ellos Zera, el etíope, con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros; y vino hasta Maresa.* 2 Cr 16.8.10 Entonces salió Asa contra él, y se pusieron en orden de batalla en el valle de Sefata, junto a Maresa. 11 Y clamó Asa a Jehová, su Dios, y dijo: «ˇJehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, Jehová, Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre marchamos contra este ejército. Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre».* 2 Cr 32.8.12 Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes.* Sal 20.7-8; 60.11-12.

Riquezas y fama de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Asa y el pueblo que con él estaba los persiguieron hasta Gerar; y cayeron los etíopes hasta no quedar ninguno con vida, pues fueron deshechos delante de Jehová y de su ejército. Y les tomaron muy grande botín. 14 Atacaron también todas las ciudades alrededor de Gerar, porque el terror de Jehová cayó sobre ellas; y saquearon todas las ciudades, pues había en ellas gran botín. 15 Asimismo atacaron las cabańas de los que tenían ganado y se llevaron muchas ovejas y camellos. Después volvieron a Jerusalén.