Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Tenía, pues, Josafat riquezas y gloria en abundancia; y emparentó con Acab.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Después de algunos ańos descendió a Samaria para visitar a Acab, por lo que Acab mató muchas ovejas y bueyes para él y para la gente que con él venía, y le persuadió que fuera con él contra Ramot de Galaad.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Y dijo Acab, rey de Israel, a Josafat, rey de Judá: --żQuieres venir conmigo contra Ramot de Galaad? Él respondió: --Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo; iremos contigo a la guerra.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Además dijo Josafat al rey de Israel: --Te ruego que consultes hoy la palabra de Jehová.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Entonces el rey de Israel reunió a cuatrocientos profetas y les preguntó: --żIremos a la guerra contra Ramot de Galaad, o me estaré quieto? Le respondieron: --Sube, porque Dios los entregará en manos del rey.* 1 R 13.2.6 Pero Josafat dijo: --żHay aún aquí algún profeta de Jehová, para que por medio de él consultemos?
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 El rey de Israel respondió a Josafat: --Aún hay aquí un hombre por medio del cual podemos preguntar a Jehová; pero yo lo aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Es Micaías hijo de Imla. Respondió Josafat: --No hable así el rey.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Entonces el rey de Israel llamó a un oficial y le dijo: --Haz venir enseguida a Micaías hijo de Imla. 9 El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados cada uno en su trono, vestidos con sus ropas reales, en la plaza junto a la entrada de la puerta de Samaria, y todos los profetas profetizaban delante de ellos.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Y Sedequías hijo de Quenaana se había hecho cuernos de hierro, y decía: «Así ha dicho Jehová: Con estos acornearás a los sirios hasta destruirlos por completo». 11 De esta manera profetizaban también todos los profetas, diciendo: «Sube contra Ramot de Galaad y serás prosperado; porque Jehová la entregará en manos del rey». 12 El mensajero que había ido a llamar a Micaías le habló diciendo: --Mira que las palabras de los profetas a una voz anuncian al rey cosas buenas; yo, pues, te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien. 13 Dijo Micaías: --Vive Jehová, que lo que mi Dios me diga, eso hablaré. Luego se presentó al rey, 14 y el rey le dijo: --Micaías, żiremos a pelear contra Ramot de Galaad, o debo desistir? Él respondió: --Subid y seréis prosperados, pues serán entregados en vuestras manos. 15 El rey le dijo: --żHasta cuántas veces te conjuraré que no me hables sino la verdad en nombre de Jehová? 16 Entonces Micaías dijo: --He visto a todo Israel disperso por los montes como ovejas sin pastor y Jehová ha dicho: “Estos no tienen seńor; vuélvase cada uno en paz a su casa”. 17 El rey de Israel dijo a Josafat: --żNo te había yo dicho que no me profetizaría bien, sino mal? 18 Entonces Micaías dijo: --Oíd, pues, palabra de Jehová: Yo he visto a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba a su mano derecha y a su izquierda. 19 Y preguntó Jehová: “żQuién inducirá a Acab, rey de Israel, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?”. Y el uno decía de una manera, y el otro decía de otra.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Entonces salió un espíritu que se puso delante de Jehová y dijo: “Yo lo induciré”. Y Jehová le dijo: “żDe qué modo?”.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Él respondió: “Saldré y seré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas”. Jehová dijo: “Tú lograrás engańarlo. Anda y hazlo así”. 22 Y ahora Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de estos tus profetas; pues Jehová ha hablado el mal contra ti. 23 Entonces Sedequías hijo de Quenaana se le acercó y golpeó a Micaías en la mejilla, diciendo: --żPor qué camino se ha ido de mí el espíritu de Jehová para hablarte a ti?
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Micaías respondió: --Tú mismo lo verás el día en que vayas escondiéndote de habitación en habitación. 25 Entonces el rey de Israel dijo: --Tomad a Micaías y llevadlo a Amón, gobernador de la ciudad, y a Joás, hijo del rey, 26 y decidles: “El rey ha dicho así: Poned a este en la cárcel y sustentadle con pan de aflicción y agua de angustia, hasta que yo vuelva en paz”.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Micaías dijo: --Si tú vuelves en paz, no ha hablado Jehová por mí. Dijo además: --Oíd, pueblos todos. 28 Subieron, pues, el rey de Israel, y Josafat, rey de Judá, a Ramot de Galaad. 29 Y dijo el rey de Israel a Josafat: --Yo me disfrazaré para entrar en la batalla, pero tú vístete con tus ropas reales. Se disfrazó el rey de Israel y entró en la batalla. 30 El rey de Siria, por su parte, había ordenado a los capitanes de los carros que tenía consigo: «No peleéis con chico ni con grande, sino sólo con el rey de Israel».
Reinado de Josafat
(1 R 22.41-50)
31 Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: “Este es el rey de Israel. Y lo rodearon para pelear; pero Josafat clamó y Jehová lo ayudó, apartándolos Dios de él;* Véase 2 Cr 23.13 nota c. 32 pues al ver los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, desistieron de acosarle. 33 Pero un hombre disparó el arco al azar e hirió al rey de Israel entre las junturas de la coraza. El rey dijo entonces al cochero: --Vuelve las riendas y sácame del campo, porque estoy mal herido. 34 Pero arreció la batalla aquel día, por lo que el rey de Israel se mantuvo en pie en su carro frente a los sirios hasta la tarde; y murió al ponerse el sol.* 1 Cr 15.12.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Josafat, rey de Judá, volvió en paz a su casa en Jerusalén.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, el cual dijo al rey Josafat: --żAl impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Por esto ha caído sobre ti la cólera de Jehová.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Pero se han hallado en ti buenas cosas, por cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Habitó, pues, Josafat en Jerusalén; pero volvió a salir para visitar al pueblo, desde Beerseba hasta los montes de Efraín, y los conducía a Jehová, el Dios de sus padres.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Puso jueces en todas las ciudades fortificadas de Judá, por todos los lugares;* 1 R 13.2.6 y dijo a los jueces: «Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en nombre de los hombres, sino en nombre de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque en Jehová, nuestro Dios, no hay injusticia ni acepción de personas ni admisión de cohecho».* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Puso también Josafat en Jerusalén a algunos de los levitas y sacerdotes, y de los padres de las familias de Israel, para la administración de la justicia de Jehová y para los litigios. Estos habitaban en Jerusalén. 9 Y les mandó diciendo: «Procederéis asimismo en el temor de Jehová, con verdad y con corazón íntegro.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 En cualquier pleito que os presenten vuestros hermanos que habitan en las ciudades, ya sean causas de sangre, o asuntos relativos a la Ley, preceptos, estatutos o decretos, les amonestaréis que no pequen contra Jehová, para que no venga ira sobre vosotros y sobre vuestros hermanos. Haciendo así, no pecaréis. 11 El sacerdote Amarías será el que os presida en todo asunto de Jehová, y Zebadías hijo de Ismael, príncipe de la casa de Judá, en todos los negocios del rey; también los levitas serán oficiales en vuestra presencia. Esforzaos, pues, y manos a la obra. Jehová estará con el bueno».
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, marcharon contra Josafat para atacarlo.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Y fueron algunos a darle aviso a Josafat, diciendo: «Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar y de Siria; ya están en Hazezon-tamar, que es En-gadi».
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Josafat tuvo miedo y humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Se congregaron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Entonces Josafat, puesto en pie en medio de la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo,* 1 R 13.2.6 dijo: «Jehová, Dios de nuestros padres, żno eres tú Dios en los cielos, y dominas sobre todos los reinos de las naciones? żNo está en tu mano tal fuerza y poder que no hay quien te resista?
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Dios nuestro, żno expulsaste tú a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste a la descendencia de tu amigo Abraham para siempre?* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Ellos la han habitado, y han edificado en ella santuario a tu nombre, diciendo: 9 “Si mal viene sobre nosotros, o espada de castigo, o pestilencia, o hambre, nos presentaremos delante de esta Casa, y delante de ti (porque tu nombre está en esta Casa); clamaremos a ti a causa de nuestras tribulaciones, y tú nos oirás y salvarás”.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Ahora, pues, aquí están los hijos de Amón y de Moab, y los de los montes de Seir, a cuya tierra no quisiste que pasara Israel cuando venía de la tierra de Egipto, sino que se apartara de ellos y no los destruyera. 11 Ahora ellos nos pagan viniendo a arrojarnos de la heredad que tú nos diste en posesión. 12 ˇDios nuestro!, żno los juzgarás tú? Pues nosotros no tenemos fuerza con que enfrentar a la multitud tan grande que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos». 13 Todo Judá estaba en pie delante de Jehová, con sus nińos, sus mujeres y sus hijos. 14 Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el espíritu de Jehová en medio de la reunión; 15 y dijo: «Oíd, todo Judá, y vosotros habitantes de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. 16 Mańana descenderéis contra ellos; mirad, ellos subirán por la cuesta de Sis y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. 17 No tendréis que pelear vosotros en esta ocasión; apostaos y quedaos quietos; veréis como la salvación de Jehová vendrá sobre vosotros. Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mańana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros”». 18 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y también todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron ante Jehová para adorar a Jehová. 19 Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré para alabar con gran clamor a Jehová, el Dios de Israel.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Cuando se levantaron por la mańana, salieron al desierto de Tecoa. Mientras ellos salían, Josafat, puesto en pie, dijo: «Oídme, Judá y habitantes de Jerusalén. Creed en Jehová, vuestro Dios y estaréis seguros; creed a sus profetas y seréis prosperados».
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Después de consultar con el pueblo, puso a algunos que, vestidos de ornamentos sagrados, cantaran y alabaran a Jehová mientras salía la gente armada, y que dijeran: «Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre». 22 Cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y de los montes de Seir que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros. 23 Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los de los montes de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando acabaron con los del monte Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compańero.
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Luego que vino Judá a la torre del desierto, miraron hacia la multitud, pero solo vieron cadáveres tendidos en la tierra, pues ninguno había escapado. 25 Josafat y su pueblo fueron a despojarlos, y hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas que tomaron para sí; tantos, que no los podían llevar. Estuvieron tres días recogiendo el botín, porque era abundante. 26 Al cuarto día se juntaron en el valle de Beraca, y allí bendijeron a Jehová; por esto llamaron el nombre de aquel paraje el valle de Beraca, hasta el día de hoy.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Después todos los hombres de Judá y de Jerusalén, con Josafat a la cabeza, regresaron a Jerusalén gozosos, porque Jehová les había colmado de gozo librándolos de sus enemigos. 28 Y entraron en Jerusalén, en la casa de Jehová, con salterios, arpas y trompetas. 29 Cuando supieron que Jehová había peleado contra los enemigos de Israel, el terror de Dios cayó sobre todos los reinos de aquella tierra. 30 Y el reino de Josafat tuvo paz, porque su Dios le dio paz por todas partes.
Reinado de Josafat
(1 R 22.41-50)
31 Así reinó Josafat sobre Judá; de treinta y cinco ańos era cuando comenzó a reinar, y reinó veinticinco ańos en Jerusalén. El nombre de su madre fue Azuba, hija de Silhi.* Véase 2 Cr 23.13 nota c. 32 Y anduvo en el camino de Asa, su padre, sin apartarse de él, haciendo lo recto ante los ojos de Jehová. 33 Con todo, los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo aún no había enderezado su corazón al Dios de sus padres. 34 Los demás hechos de Josafat, los primeros y los últimos, están escritos en las palabras de Jehú hijo de Hanani, del cual se hace mención en el libro de los reyes de Israel.* 1 Cr 15.12.35 Pasadas estas cosas, Josafat, rey de Judá, trabó amistad con Ocozías, rey de Israel, el cual era dado a la impiedad, 36 y se asoció a él para construir naves que fueran a Tarsis; y construyeron las naves en Ezión-geber. 37 Entonces Eliezer hijo de Dodava, el de Maresa, profetizó contra Josafat diciendo: «Por cuanto te has aliado con Ocozías, Jehová destruirá tus obras». Y las naves se rompieron, y no pudieron ir a Tarsis.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Durmió Josafat con sus padres, y lo sepultaron con sus padres en la Ciudad de David. Reinó en su lugar Joram, su hijo,* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 quien tuvo por hermanos, hijos de Josafat, a Azarías, Jehiel, Zacarías, Azarías, Micael y Sefatías. Todos estos fueron hijos de Josafat, rey de Judá.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Su padre les había dado muchos regalos de oro y de plata, cosas preciosas, y ciudades fortificadas en Judá; pero entregó el reino a Joram, porque él era el primogénito.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Fue elevado, pues, Joram al reino de su padre. Luego que se hizo fuerte, mató a espada a todos sus hermanos y también a algunos de los príncipes de Israel.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Cuando comenzó a reinar tenía treinta y dos ańos de edad, y reinó ocho ańos en Jerusalén.* 1 R 13.2.6 Pero anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Acab, porque tenía por mujer a la hija de Acab, e hizo lo malo ante los ojos de Jehová.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Pero Jehová no quiso destruir la casa de David, a causa del pacto que había hecho con David, y porque le había dicho que le daría una lámpara a él y a sus hijos perpetuamente.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Judá, y proclamó su propio rey. 9 Entonces pasó Joram con sus príncipes, y todos sus carros; se levantó de noche y derrotó a los edomitas que le habían sitiado, y a todos los comandantes de sus carros.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 No obstante, Edom se libertó del dominio de Judá hasta el día de hoy. Por ese mismo tiempo Libna se libertó también de su dominio, por cuanto Joram había abandonado a Jehová, el Dios de sus padres. 11 Además de esto, construyó lugares altos en los montes de Judá, e incitó a los habitantes de Jerusalén a la prostitución, y empujó a ella a Judá. 12 Le llegó una carta del profeta Elías que decía: «Jehová, el Dios de tu padre David, ha dicho así: “Por cuanto no has andado en los caminos de Josafat, tu padre, ni en los caminos de Asa, rey de Judá, 13 sino que has andado en el camino de los reyes de Israel, y has hecho que Judá y los habitantes de Jerusalén forniquen, como fornicó la casa de Acab; y además has dado muerte a tus hermanos, a la familia de tu padre, los cuales eran mejores que tú; 14 Jehová herirá a tu pueblo con una gran plaga, a tus hijos, a tus mujeres y a todo cuanto tienes; 15 tú mismo padecerás muchas enfermedades, y una dolencia tal de tus intestinos, que se te saldrán a causa de tu persistente enfermedad”». 16 Entonces Jehová despertó contra Joram la ira de los filisteos y de los árabes que estaban junto a los etíopes, 17 que subieron contra Judá, invadieron la tierra y tomaron todos los bienes que hallaron en la casa del rey, a sus hijos y a sus mujeres; y no le quedó más hijo sino solamente Joacaz, el menor de ellos. 18 Después de todo esto, Jehová lo hirió con una enfermedad incurable en los intestinos. 19 Y aconteció que al pasar muchos días, al cabo de dos ańos, los intestinos se le salieron por la enfermedad, y murió así de enfermedad muy penosa. Y no encendieron fuego en su honor, como lo habían hecho con sus padres.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Cuando comenzó a reinar tenía treinta y dos ańos de edad, y reinó en Jerusalén durante ocho ańos. Murió sin que nadie lo llorara y lo sepultaron en la Ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Los habitantes de Jerusalén hicieron rey en lugar de Joram a Ocozías, su hijo menor; porque una banda armada que había venido con los árabes al campamento, había matado a todos los mayores, por lo cual reinó Ocozías hijo de Joram, rey de Judá.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Cuando Ocozías comenzó a reinar tenía cuarenta y dos ańos de edad, y reinó un ańo en Jerusalén. El nombre de su madre era Atalía, hija de Omri.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 También él anduvo en los caminos de la casa de Acab, pues su madre le aconsejaba a que actuara impíamente.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Hizo, pues, lo malo ante los ojos de Jehová, como la casa de Acab; porque después de la muerte de su padre, ellos le aconsejaron para su perdición.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Y él anduvo en los consejos de ellos, y fue a la guerra con Joram hijo de Acab, rey de Israel, contra Hazael, rey de Siria, a Ramot de Galaad, donde los sirios hirieron a Joram.* 1 R 13.2.6 Y volvió para curarse en Jezreel de las heridas que le habían hecho en Ramot, peleando contra Hazael, rey de Siria. Y descendió Ocozías hijo de Joram, rey de Judá, para visitar a Joram hijo de Acab en Jezreel, porque estaba enfermo allí.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Pero esto venía de Dios, para que Ocozías fuera destruido al ir a visitar a Joram. Tan pronto llegó, salió con Joram contra Jehú hijo de Nimsi, al cual Jehová había ungido para que exterminara a la familia de Acab.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Mientras Jehú hacía juicio contra la casa de Acab, halló a los príncipes de Judá y a los hijos de los hermanos de Ocozías, que servían a Ocozías, y los mató. 9 Buscó luego a Ocozías, el cual se había escondido en Samaria. Lo hallaron, lo trajeron a Jehú y lo mataron; pero le dieron sepultura, pues decían: «Es hijo de Josafat, quien de todo su corazón buscó a Jehová». Y la casa de Ocozías no tenía fuerzas para retener el reino.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Cuando Atalía, madre de Ocozías, vio que su hijo había muerto, se levantó y exterminó a toda la descendencia real de la casa de Judá. 11 Pero Josabet, hija del rey, tomó a Joás hijo de Ocozías, y escondiéndolo de entre los demás hijos del rey, a los cuales mataban, lo guardó a él y a su nodriza en uno de los aposentos. Así lo escondió Josabet, hija del rey Joram, mujer del sacerdote Joiada (porque ella era hermana de Ocozías), de la vista de Atalía, y no lo mataron. 12 Seis ańos estuvo escondido con ellos en la casa de Dios. Entre tanto, Atalía reinaba en el país.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 En el séptimo ańo se animó Joiada y concertó una alianza con los jefes de centenas: Azarías hijo de Jeroham, Ismael hijo de Johanán, Azarías hijo de Obed, Maasías hijo de Adaía y Elisafat hijo de Zicri,* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 los cuales recorrieron el país de Judá, y reunieron a los levitas de todas las ciudades de Judá y a los príncipes de las familias de Israel y vinieron a Jerusalén.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Toda la multitud hizo pacto con el rey en la casa de Dios. Y Joiada les dijo: «Aquí está el hijo del rey, que ha de reinar, como dijo Jehová respecto a los hijos de David.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Ahora haced esto: una tercera parte de vosotros, los que entran el sábado, estarán de porteros con los sacerdotes y los levitas.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Otra tercera parte estará en la casa del rey; y la otra tercera parte, se quedará a la puerta del Cimiento; y todo el pueblo estará en los patios de la casa de Jehová.* 1 R 13.2.6 Y ninguno entre en la casa de Jehová, sino los sacerdotes y levitas que ministran; estos entrarán, porque están consagrados; y todo el pueblo hará guardia delante de Jehová.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Y los levitas rodearán al rey por todas partes, y cada uno tendrá sus armas en la mano; cualquiera que entre en la casa, que muera; y estaréis con el rey cuando entre y cuando salga».* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Los levitas y todo Judá lo hicieron todo como lo había mandado el sacerdote Joiada; y tomó cada jefe a los suyos, los que entraban el sábado, y los que salían el sábado; porque el sacerdote Joiada no dio licencia a las compańías. 9 Dio también el sacerdote Joiada a los jefes de centenas las lanzas, los paveses y los escudos que habían sido del rey David, y que estaban en la casa de Dios;* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 y puso en orden a todo el pueblo, teniendo cada uno su espada en la mano, desde el rincón derecho del Templo hasta el izquierdo, hacia el altar y la Casa, alrededor del rey por todas partes. 11 Entonces sacaron al hijo del rey, le pusieron la corona y el Testimonio, y lo proclamaron rey; Joiada y sus hijos lo ungieron y gritaron: «ˇViva el rey!». 12 Cuando Atalía oyó el estruendo de la gente que corría y de los que aclamaban al rey, vino a la casa de Jehová, donde estaba el pueblo; 13 miró y vio al rey que estaba junto a la columna, a la entrada, y a los príncipes y los trompeteros junto al rey, a todo el pueblo de la tierra, lleno de alegría, que tocaba bocinas, y a los cantores que, con instrumentos de música, dirigían la alabanza. Entonces Atalía rasgó sus vestidos, y dijo: «ˇTraición! ˇTraición!». 14 Pero el sacerdote Joiada mandó que salieran los jefes de centenas del ejército, y les ordenó: «Sacadla fuera del recinto, y al que la siga, matadlo a filo de espada»; porque el sacerdote había mandado que no la mataran en la casa de Jehová. 15 Así pues, ellos le echaron mano, y cuando hubo pasado la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey, allí la mataron. 16 Entonces Joiada pactó con todo el pueblo y el rey, que serían el pueblo de Jehová. 17 Después de esto entró todo el pueblo en el templo de Baal y lo derribaron; también rompieron sus altares, hicieron pedazos sus imágenes y mataron delante de los altares a Matán, sacerdote de Baal. 18 Luego puso Joiada una guardia en la casa de Jehová, bajo las órdenes de los sacerdotes y levitas, según David los había distribuido en la casa de Jehová, para ofrecer a Jehová los holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés, con gozo y con cánticos, conforme a la disposición de David. 19 Puso también porteros en las puertas de la casa de Jehová, para que por ninguna vía entrara ninguno que estuviera impuro.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Llamó después a los jefes de centenas y a los principales, a los que gobernaban al pueblo y a todo el pueblo de la tierra, para conducir al rey desde la casa de Jehová. Cuando llegaron a la mitad de la puerta mayor de la casa del rey, sentaron al rey sobre el trono del reino.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Y se regocijó todo el pueblo del país; y la ciudad estuvo tranquila después que mataron a Atalía a filo de espada.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Siete ańos tenía Joás cuando comenzó a reinar, y cuarenta ańos reinó en Jerusalén. El nombre de su madre fue Sibia, de Beerseba.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 E hizo Joás lo recto ante los ojos de Jehová todos los días de Joiada, el sacerdote.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Joiada lo hizo casar con dos mujeres, y engendró hijos e hijas.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Después de esto, aconteció que Joás decidió restaurar la casa de Jehová.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Reunió a los sacerdotes y a los levitas, y les dijo: «Salid por las ciudades de Judá y recoged dinero de todo Israel, para que cada ańo sea reparada la casa de vuestro Dios; y vosotros poned diligencia en el asunto». Pero los levitas no pusieron diligencia.* 1 R 13.2.6 Por lo cual el rey llamó al sumo sacerdote Joiada y le dijo: «żPor qué no has procurado que los levitas traigan de Judá y de Jerusalén la ofrenda que Moisés, siervo de Jehová, impuso a la congregación de Israel para el tabernáculo del Testimonio?».
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Pues la impía Atalía y sus hijos habían destruido la casa de Dios, y además habían gastado en los ídolos todas las cosas consagradas de la casa de Jehová.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Mandó, pues, el rey que hicieran un arca, la cual pusieron fuera, a la puerta de la casa de Jehová; 9 e hicieron pregonar en Judá y en Jerusalén que trajeran a Jehová la ofrenda que Moisés, siervo de Dios, había impuesto a Israel en el desierto.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Todos los jefes y todo el pueblo se gozaron, trajeron ofrendas y las echaron en el arca hasta llenarla. 11 Y cuando llegaba el momento de llevar el arca al secretario del rey por medio de los levitas, si veían que había mucho dinero, venía el escriba del rey y el que estaba puesto por el Sumo sacerdote, llevaban el arca, la vaciaban y la retornaban a su lugar. Así lo hacían de día en día, y recogían mucho dinero. 12 Luego el rey y Joiada lo daban a los que hacían el trabajo del servicio de la casa de Jehová. Estos contrataban canteros y carpinteros para que repararan la casa de Jehová, y artífices en hierro y bronce para componer la Casa. 13 Hacían, pues, los artesanos la obra, y con sus manos la obra quedó restaurada; restituyeron la casa de Dios a su antigua condición, y la consolidaron. 14 Cuando la terminaron, trajeron al rey y a Joiada lo que quedaba del dinero e hicieron de él utensilios para la casa de Jehová, utensilios para el servicio, morteros, cucharas, vasos de oro y de plata. Y sacrificaron holocaustos continuamente en la casa de Jehová durante todos los días de Joiada. 15 Pero Joiada envejeció y murió lleno de días; tenía ciento treinta ańos cuando murió. 16 Lo sepultaron en la Ciudad de David con los reyes, por cuanto había hecho el bien en Israel, con Dios y con su casa. 17 Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá y le ofrecieron obediencia al rey. El rey los oyó, 18 y ellos abandonaron la casa de Jehová, el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado. 19 Y les envió profetas para que los hicieran volver a Jehová, los cuales los amonestaron; pero ellos no los escucharon.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Entonces el espíritu de Dios vino sobre Zacarías, hijo del sacerdote Joiada, se puso en pie, en un lugar alto, y dijo al pueblo: «Así ha dicho Dios: żPor qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello, porque por haber dejado a Jehová, él también os abandonará».
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Pero ellos conspiraron contra él, y por mandato del rey lo apedrearon hasta matarlo, en el patio de la casa de Jehová. 22 Así el rey Joás no se acordó de la misericordia que Joiada, padre de Zacarías, había tenido con él, sino que mató a su hijo, quien dijo al morir: «ˇJehová lo vea y lo demande!». 23 A la vuelta del ańo subió contra él el ejército de Siria, que invadieron a Judá y a Jerusalén, mataron de entre el pueblo a todos los principales, y enviaron todo el botín al rey de Damasco,
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 pues aunque el ejército de Siria había venido con poca gente, Jehová entregó en sus manos un ejército muy numeroso, por cuanto habían abandonado a Jehová, el Dios de sus padres. Así sufrió Joás el castigo merecido. 25 Cuando se fueron los sirios, dejándolo agobiado por sus dolencias, conspiraron contra él sus siervos, a causa de la sangre de los hijos de Joiada, el sacerdote, y lo hirieron en su cama, donde murió. Lo sepultaron en la Ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes. 26 Los que conspiraron contra él fueron Zabad hijo de Simeat, el amonita, y Jozabad hijo de Simrit, el moabita.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 En lo tocante a los hijos de Joás, la multiplicación que hizo de las rentas y la restauración de la casa de Jehová, está escrito en la historia del libro de los reyes. Y reinó en su lugar su hijo Amasías.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Veinticinco ańos tenía Amasías cuando comenzó a reinar, y veintinueve ańos reinó en Jerusalén; el nombre de su madre era Joadán, de Jerusalén.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Hizo él lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Cuando fue confirmado en el reino, mató a los siervos que habían matado al rey, su padre.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Pero no mató a los hijos de ellos, según lo que está escrito en la Ley, en el libro de Moisés, donde Jehová mandó diciendo: «No morirán los padres por los hijos, ni los hijos por los padres, sino cada uno morirá por su pecado».* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Reunió luego Amasías a Judá y, con arreglo a las familias, puso jefes de millares y de centenas sobre todo Judá y Benjamín. Después puso en lista a todos los de veinte ańos para arriba, y fueron hallados trescientos mil escogidos para salir a la guerra, que tenían lanza y escudo.* 1 R 13.2.6 Y de Israel tomó a sueldo por cien talentos de plata, a cien mil hombres valientes.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Pero un varón de Dios vino ante él y le dijo: --Rey, que no vaya contigo el ejército de Israel, porque Jehová no está con Israel, ni con todos los hijos de Efraín.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Pero si vas así, si eso haces y te esfuerzas en la pelea, Dios te hará caer delante de los enemigos; porque Dios tiene poder para ayudar, y para derribar. 9 Le preguntó Amasías al varón de Dios: --żQué, pues, se hará con los cien talentos que he dado al ejército de Israel? Respondió el varón de Dios: --Jehová puede darte mucho más que esto.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Entonces Amasías apartó el ejército de la gente que había venido a unírsele de Efraín, para que se fueran a sus casas. Ellos se enojaron mucho contra Judá y volvieron a sus casas encolerizados. 11 Amasías se armó de valor, sacó a su pueblo, vino al valle de la Sal y mató a diez mil de los hijos de Seir. 12 Los hijos de Judá tomaron vivos a otros diez mil, los cuales llevaron a la cumbre de un peńasco, los despeńaron desde allí, y todos se hicieron pedazos. 13 Mientras tanto, los del ejército que Amasías había despedido, para que no fueran con él a la guerra, invadieron las ciudades de Judá, desde Samaria hasta Bet-horón, mataron a tres mil personas y recogieron mucho botín. 14 Al volver Amasías de la matanza de los edomitas, trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, los tomó por dioses suyos, los adoró y les quemó incienso. 15 Por esto se encendió la ira de Jehová contra Amasías, y le envió un profeta que le dijo: --żPor qué has buscado los dioses de una nación que no han podido librar a su pueblo de tus manos? 16 Mientras el profeta hablaba estas cosas, él lo interrumpió: --żAcaso te han nombrado consejero del rey? Déjate de eso. żO es que quieres que te maten? El profeta concluyó diciendo: --Yo sé que Dios ha determinado destruirte, porque has hecho esto y no obedeciste mi consejo. 17 Pero Amasías, rey de Judá, después de tomar consejo, envió a decir a Joás hijo de Joacaz hijo de Jehú, rey de Israel: «Ven y veámonos cara a cara». 18 Entonces Joás, rey de Israel, envió a decir a Amasías, rey de Judá: «El cardo que estaba en el Líbano le mandó a decir al cedro que estaba en el Líbano: “Da tu hija a mi hijo por mujer”. Pero las fieras que estaban en el Líbano pasaron y pisotearon el cardo. 19 Tú dices: “He derrotado a Edom”. Por eso se enaltece y gloría tu corazón. Pero mejor quédate ahora en tu casa. żPara qué provocas un mal en que puedas caer tú y Judá contigo?».
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Pero Amasías no quiso oir; pues era la voluntad de Dios entregarlos en manos de sus enemigos, por cuanto habían buscado a los dioses de Edom.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Subió, pues, Joás, rey de Israel, y se vieron cara a cara él y Amasías, rey de Judá, en la batalla de Bet-semes de Judá. 22 Y Judá cayó delante de Israel, y huyó cada uno a su casa. 23 Joás, rey de Israel, apresó en Bet-semes a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás hijo de Joacaz, y lo llevó a Jerusalén, en cuyo muro hizo una brecha desde la puerta de Efraín hasta la puerta del Ángulo, un tramo de cuatrocientos codos.
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Asimismo tomó todo el oro y la plata, y todos los utensilios que se hallaron en la casa de Dios en casa de Obed-edom, los tesoros de la casa del rey y los hijos de los nobles como rehenes; después volvió a Samaria. 25 Amasías hijo de Joás, rey de Judá, vivió aún quince ańos después de la muerte de Joás hijo de Joacaz, rey de Israel. 26 Los demás hechos de Amasías, los primeros y los últimos, żno están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel?
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Desde el tiempo en que Amasías se apartó de Jehová, empezaron a conspirar contra él en Jerusalén; y habiendo huido a Laquis, lo persiguieron hasta esa ciudad y allá lo mataron; 28 lo trajeron en caballos y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de Judá.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Entonces todo el pueblo de Judá tomó a Uzías, el cual tenía dieciséis ańos de edad, y lo pusieron por rey en lugar de Amasías, su padre.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Uzías reconstruyó a Elot y la restituyó a Judá después que el rey Amasías durmió con sus padres.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 De dieciséis ańos era Uzías cuando comenzó a reinar, y cincuenta y dos ańos reinó en Jerusalén. El nombre de su madre era Jecolías, de Jerusalén.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Él hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho Amasías, su padre.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, el cual era entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.* 1 R 13.2.6 Salió y peleó contra los filisteos, derribó los muros de Gat, de Jabnia, y de Asdod; edificó ciudades en Asdod y en la tierra de los filisteos.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Dios le dio ayuda contra los filisteos, contra los árabes que habitaban en Gur-baal y contra los amonitas.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Dieron los amonitas presentes a Uzías y se divulgó su fama hasta la frontera de Egipto; porque se había hecho altamente poderoso. 9 Edificó también Uzías torres en Jerusalén, junto a la puerta del ángulo, junto a la puerta del valle y junto a las esquinas; y las fortificó.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Asimismo edificó torres en el desierto y abrió muchas cisternas; porque tuvo muchos ganados, así en la Sefela como en las vegas, y vińas y labranzas, así en los montes como en los llanos fértiles; porque era amigo de la agricultura. 11 Tuvo también Uzías un ejército de guerreros, los cuales salían a la guerra en divisiones, de acuerdo con la lista hecha bajo la dirección de Jeiel, el escriba, de Maasías, el gobernador, y de Hananías, uno de los jefes del rey. 12 El número total de los jefes de familia, valientes y esforzados, era de dos mil seiscientos. 13 Y bajo las órdenes de estos estaba el ejército de guerra, de trescientos siete mil quinientos guerreros poderosos y fuertes, para ayudar al rey contra los enemigos. 14 Uzías preparó para todo el ejército escudos, lanzas, yelmos, corazas, arcos y hondas para tirar piedras. 15 E hizo en Jerusalén máquinas inventadas por ingenieros, para que estuvieran en las torres y en los baluartes, para arrojar flechas y grandes piedras. Y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse poderoso. 16 Pero cuando se hizo fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová, su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso sobre el altar del incienso. 17 Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, hombres valientes, 18 que se opusieron al rey Uzías y le dijeron: «No te corresponde a ti, rey Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has pecado, y tú no tienes derecho a la gloria que viene de Jehová Dios». 19 Entonces Uzías, que tenía en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira contra los sacerdotes. En ese momento le brotó lepra en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Cuando el sumo sacerdote Azarías y todos los sacerdotes lo miraron, se dieron cuenta de que tenía lepra en su frente. Entonces lo hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa en salir, porque Jehová lo había herido.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Así el rey Uzías quedó leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová; y Jotam, su hijo, se hizo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra. 22 Los demás hechos de Uzías, los primeros y los últimos, fueron escritos por el profeta Isaías hijo de Amoz. 23 Durmió Uzías con sus padres y lo sepultaron con sus padres en el campo de los sepulcros reales; porque dijeron: «Leproso es». Y reinó su hijo Jotam en su lugar.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Veinticinco ańos tenía Jotam cuando comenzó a reinar, y dieciséis ańos reinó en Jerusalén. El nombre de su madre era Jerusa, hija de Sadoc.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho Uzías, su padre, salvo que no entró en el santuario de Jehová. Pero el pueblo continuaba corrompiéndose.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Fue él quien edificó la puerta mayor de la casa de Jehová, y también muchas otras edificaciones sobre el muro Ofel.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Además edificó ciudades en las montańas de Judá, y construyó fortalezas y torres en los bosques.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 También tuvo él guerra con el rey de los hijos de Amón, a los cuales venció; y le dieron los hijos de Amón en aquel ańo cien talentos de plata, diez mil coros de trigo y diez mil de cebada. Lo mismo le dieron el segundo y el tercer ańo.* 1 R 13.2.6 Así que Jotam se hizo fuerte, porque preparó sus caminos delante de Jehová, su Dios.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Los demás hechos de Jotam, todas sus guerras y sus caminos, están escritos en el libro de los reyes de Israel y de Judá.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Cuando comenzó a reinar tenía veinticinco ańos, y dieciséis ańos reinó en Jerusalén. 9 Durmió Jotam con sus padres, y lo sepultaron en la Ciudad de David. Reinó en su lugar su hijo Acaz.* 2 Cr 24.8-9.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Veinte ańos tenía Acaz cuando comenzó a reinar, y dieciséis ańos reinó en Jerusalén: pero no hizo lo recto ante los ojos de Jehová, a diferencia de su padre David.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Antes anduvo en los caminos de los reyes de Israel, y además hizo imágenes fundidas a los baales.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Quemó también incienso en el valle de los hijos de Hinom, e hizo pasar a sus hijos por fuego, conforme a las abominaciones de las naciones que Jehová había arrojado de la presencia de los hijos de Israel.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Asimismo sacrificó y quemó incienso en los lugares altos, en los collados y debajo de todo árbol frondoso.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Por lo cual Jehová, su Dios, lo entregó en manos del rey de los sirios, los cuales lo derrotaron, y le tomaron gran número de prisioneros que llevaron a Damasco. Fue también entregado en manos del rey de Israel, el cual le causó una gran mortandad.* 1 R 13.2.6 Y Peka hijo de Remalías mató en Judá en un día a ciento veinte mil hombres valientes, por cuanto habían abandonado a Jehová, el Dios de sus padres.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Asimismo Zicri, hombre poderoso de Efraín, mató a Maasías, hijo del rey, a Azricam, su mayordomo, y a Elcana, segundo después del rey.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 También los hijos de Israel tomaron cautivos de sus hermanos a doscientos mil, entre mujeres, muchachos y muchachas, además de haber tomado de ellos mucho botín que llevaron a Samaria. 9 Había entonces allí un profeta de Jehová que se llamaba Obed, el cual salió delante del ejército cuando entraba en Samaria y les dijo: --Jehová, el Dios de vuestros padres, por el enojo contra Judá, los ha entregado en vuestras manos; y vosotros los habéis matado con tal ira que ha llegado hasta el cielo.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Y ahora habéis determinado sujetar a vosotros a Judá y a Jerusalén como siervos y siervas; pero żno habéis pecado vosotros contra Jehová, vuestro Dios? 11 Oídme, pues, ahora, y devolved a los cautivos que habéis tomado de vuestros hermanos; porque Jehová está airado contra vosotros. 12 Entonces se levantaron algunos hombres de los principales de los hijos de Efraín, Azarías hijo de Johanán, Berequías hijo de Mesilemot, Ezequías hijo de Salum, y Amasa hijo de Hadlai, contra los que venían de la guerra. 13 Y les dijeron: --No traigáis aquí a los cautivos, porque el pecado contra Jehová estará sobre nosotros. Vosotros tratáis de ańadir sobre nuestros pecados y sobre nuestras culpas, siendo muy grande nuestro delito, y el ardor de la ira contra Israel. 14 Entonces el ejército dejó los cautivos y el botín delante de los príncipes y de toda la multitud. 15 Y se levantaron los hombres nombrados, tomaron a los cautivos, y del botín vistieron a los que de ellos estaban desnudos; los vistieron, los calzaron, les dieron de comer y de beber, los ungieron y condujeron en asnos a todos los débiles, y los llevaron hasta Jericó, ciudad de las palmeras, cerca de sus hermanos; y ellos volvieron a Samaria. 16 En aquel tiempo envió el rey Acaz a pedir ayuda a los reyes de Asiria. 17 Porque también los edomitas habían venido y atacado a los de Judá, y habían llevado cautivos. 18 Asimismo los filisteos se habían extendido por las ciudades de la Sefela y del Neguev de Judá, y habían tomado Bet-semes, Ajalón, Gederot, Soco, Timna y Gimzo, con sus respectivas aldeas; y habitaban en ellas. 19 Porque Jehová había humillado a Judá por causa de Acaz, rey de Israel, por cuanto este había actuado con desenfreno en Judá y había pecado gravemente contra Jehová.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 También vino contra él Tiglat-pileser, rey de los asirios, quien lo sitió en vez de ayudarlo.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Aunque Acaz despojó la casa de Jehová, la casa real y las casas de los príncipes, y lo dio todo al rey de los asirios, este no lo ayudó. 22 Además el rey Acaz, en el tiempo que aquel lo apuraba, ańadió mayor pecado contra Jehová; 23 porque ofreció sacrificios a los dioses de Damasco que lo habían derrotado, y dijo: «Puesto que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo también ofreceré sacrificios a ellos para que me ayuden». Pero estos fueron la causa de su ruina y la de todo Israel.
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Además de eso recogió Acaz los utensilios de la casa de Dios, los quebró, cerró las puertas de la casa de Jehová y se hizo altares en todos los rincones de Jerusalén. 25 Hizo también lugares altos en todas las ciudades de Judá, para quemar incienso a los dioses ajenos, provocando así a ira a Jehová, el Dios de sus padres. 26 Sus demás hechos y todos sus caminos, los primeros y los últimos, están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Durmió Acaz con sus padres y lo sepultaron en la ciudad de Jerusalén, pero no lo metieron en los sepulcros de los reyes de Israel. Reinó en su lugar su hijo Ezequías.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Comenzó a reinar Ezequías a los veinticinco ańos de edad, y reinó veintinueve ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Abías, hija de Zacarías.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David, su padre.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 En el primer ańo de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa de Jehová y las reparó.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Hizo venir a los sacerdotes y levitas, los reunió en la plaza oriental* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 y les dijo: «ˇOídme, levitas! Santificaos ahora, y santificad la casa de Jehová, el Dios de vuestros padres; sacad del santuario la impureza.* 1 R 13.2.6 Porque nuestros padres se han rebelado y han hecho lo malo ante los ojos de Jehová, nuestro Dios; porque le dejaron, apartaron sus rostros del tabernáculo de Jehová y le volvieron las espaldas.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Y aun cerraron las puertas del pórtico, apagaron las lámparas y no quemaron incienso ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Por tanto, la ira de Jehová ha venido sobre Judá y Jerusalén, y los ha entregado a turbación, espanto y burla, como veis vosotros con vuestros ojos. 9 Por eso nuestros padres han caído a espada, y nuestros hijos, nuestras hijas y nuestras mujeres fueron llevados cautivos.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Ahora, pues, yo he determinado hacer pacto con Jehová, el Dios de Israel, para que aparte de nosotros el ardor de su ira. 11 Hijos míos, no os engańéis ahora, porque Jehová os ha escogido a vosotros para que estéis delante de él y le sirváis, seáis sus ministros y le queméis incienso». 12 Entonces se levantaron los levitas, Mahat hijo de Amasai y Joel hijo de Azarías, de los hijos de Coat; de los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi y Azarías hijo de Jehalelel; de los hijos de Gersón, Joa hijo de Zima y Edén hijo de Joa; 13 de los hijos de Elizafán, Simri y Jeiel; de los hijos de Asaf, Zacarías y Matanías; 14 de los hijos de Hemán, Jehiel y Simei; y de los hijos de Jedutún, Semaías y Uziel. 15 Estos reunieron a sus hermanos, se santificaron y entraron, conforme al mandamiento del rey y las palabras de Jehová, para limpiar la casa de Jehová. 16 Después entraron los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla. Sacaron toda la impureza que hallaron en el templo de Jehová al atrio de la casa de Jehová; y de allí los levitas la llevaron fuera al torrente Cedrón. 17 Comenzaron a santificarse el día primero del mes primero, y a los ocho del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová; y santificaron la casa de Jehová en ocho días, y en el día dieciséis del mes primero terminaron. 18 Entonces fueron ante el rey Ezequías y le dijeron: «Ya hemos limpiado toda la casa de Jehová, el altar del holocausto y todos sus instrumentos, y la mesa de la proposición con todos sus utensilios. 19 Asimismo hemos preparado y santificado todos los utensilios que en su infidelidad había desechado el rey Acaz, cuando reinaba; y ahora están delante del altar de Jehová».
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 El rey Ezequías se levantó de mańana, reunió los principales de la ciudad y subió a la casa de Jehová.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Y presentaron siete novillos, siete carneros, siete corderos y siete machos cabríos para expiación por el reino, por el santuario y por Judá. Y dijo a los sacerdotes hijos de Aarón que los ofrecieran sobre el altar de Jehová. 22 Mataron, pues, los novillos, y los sacerdotes recibieron la sangre y la esparcieron sobre el altar; mataron luego los carneros, y esparcieron la sangre sobre el altar; asimismo mataron los corderos y esparcieron la sangre sobre el altar. 23 Después hicieron llevar delante del rey y de la multitud los machos cabríos para la expiación, y pusieron sobre ellos sus manos;
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 los sacerdotes los mataron e hicieron ofrenda de expiación con la sangre de ellos sobre el altar, para reconciliar a todo Israel; porque por todo Israel mandó el rey hacer el holocausto y la expiación. 25 Puso también levitas en la casa de Jehová con címbalos, salterios y arpas, conforme al mandamiento de David, de Gad, vidente del rey, y del profeta Natán, porque aquel mandamiento procedía de Jehová por medio de sus profetas. 26 Y los levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Entonces mandó Ezequías sacrificar el holocausto en el altar; y cuando comenzó el holocausto, comenzó también el cántico de Jehová, con las trompetas y los instrumentos de David, rey de Israel. 28 Toda la multitud adoraba, los cantores cantaban y los trompeteros tocaban las trompetas; todo esto duró hasta consumirse el holocausto. 29 Cuando esto terminó, se inclinó el rey y todos los que con él estaban, y adoraron. 30 Entonces el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los levitas que alabaran a Jehová con las palabras de David y de Asaf, el vidente; y ellos alabaron con gran alegría, se inclinaron y adoraron.
Reinado de Josafat
(1 R 22.41-50)
31 Luego Ezequías dijo: «Vosotros os habéis consagrado ahora a Jehová; acercaos, pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová». Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas; y todos los generosos de corazón trajeron holocaustos.* Véase 2 Cr 23.13 nota c. 32 El número de los holocaustos que trajo la congregación fue de setenta bueyes, cien carneros y doscientos corderos, todo para el holocausto de Jehová. 33 Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes y tres mil ovejas. 34 Pero como los sacerdotes eran pocos y no bastaban para desollar los holocaustos, sus hermanos los levitas les ayudaron, hasta que acabaron la obra, y hasta que los demás sacerdotes se santificaron, pues los levitas estaban más dispuestos a santificarse que los sacerdotes.* 1 Cr 15.12.35 Así, pues, hubo abundancia de holocaustos, con la grasa de las ofrendas de paz y libaciones para cada holocausto. De este modo se restableció el servicio de la casa de Jehová. 36 Y se alegró Ezequías con todo el pueblo de que Dios hubiera preparado al pueblo; porque la cosa fue hecha rápidamente.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Después Ezequías envió mensajeros por todo Israel y Judá, y también escribió cartas a Efraín y a Manasés, para invitarlos a la casa de Jehová, en Jerusalén, a fin de celebrar la Pascua a Jehová, Dios de Israel.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Pues el rey había consultado con sus príncipes y con toda la congregación en Jerusalén, para celebrar la Pascua en el mes segundo;
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 porque entonces no la podían celebrar, por cuanto no había suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo se había reunido en Jerusalén.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Esto agradó al rey y a toda la multitud.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Y determinaron hacer pasar pregón por todo Israel, desde Beerseba hasta Dan, para que vinieran a celebrar en Jerusalén la Pascua a Jehová, Dios de Israel; porque en mucho tiempo no la habían celebrado al modo que está prescrito.* 1 R 13.2.6 Salieron, pues, mensajeros con cartas de parte del rey y de sus príncipes por todo Israel y Judá, como el rey lo había mandado, que decían: «Hijos de Israel, volveos a Jehová, el Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, y él se volverá al resto que ha quedado de manos de los reyes de Asiria.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 No seáis como vuestros padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehová, el Dios de sus padres, y él los entregó a desolación, como vosotros veis.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Ahora, pues, no seáis tercos como vuestros padres; someteos a Jehová y venid a su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid a Jehová, vuestro Dios, y el ardor de su ira se apartará de vosotros. 9 Porque si os volvéis a Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán a esta tierra; porque Jehová, vuestro Dios, es clemente y misericordioso, y no apartará de vosotros su rostro, si vosotros os volvéis a él».* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Pasaron, pues, los mensajeros de ciudad en ciudad por la tierra de Efraín y Manasés, hasta Zabulón; pero se reían y burlaban de ellos. 11 Con todo, algunos hombres de Aser, de Manasés y de Zabulón se humillaron, y vinieron a Jerusalén. 12 En Judá también estuvo la mano de Dios que les dio un solo corazón para cumplir el mensaje del rey y de los príncipes, conforme a la palabra de Jehová. 13 Se reunió en Jerusalén mucha gente para celebrar la fiesta solemne de los Panes sin levadura en el mes segundo; fue una gran reunión. 14 Y levantándose, quitaron los altares que había en Jerusalén; quitaron también todos los altares de incienso, y los echaron al torrente Cedrón. 15 Entonces sacrificaron la Pascua, a los catorce días del mes segundo; y los sacerdotes y los levitas, llenos de vergüenza, se santificaron y trajeron los holocaustos a la casa de Jehová. 16 Y tomaron su lugar en los turnos de costumbre, conforme a la ley de Moisés, varón de Dios; y los sacerdotes esparcían la sangre que recibían de manos de los levitas. 17 Porque había muchos en la congregación que no estaban santificados, y por eso los levitas sacrificaban la Pascua por todos los que no se habían purificado, a fin de santificarlos para Jehová. 18 Porque una gran multitud del pueblo de Efraín y Manasés, y de Isacar y Zabulón, no actuaron conforme a lo que está escrito, pues comieron la Pascua sin haberse purificado. Pero Ezequías oró por ellos diciendo: «Jehová, que es bueno, sea propicio a todo aquel que ha preparado su corazón para buscar a Dios, 19 a Jehová, el Dios de sus padres, aunque no esté purificado según los ritos de purificación del santuario».
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Jehová oyó a Ezequías, y sanó al pueblo.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Así los hijos de Israel que estaban en Jerusalén celebraron la fiesta solemne de los Panes sin levadura por siete días con grande gozo; y glorificaban a Jehová todos los días los levitas y los sacerdotes, cantando con instrumentos resonantes a Jehová. 22 Y habló Ezequías al corazón de todos los levitas que habían mostrado buena disposición en el servicio de Jehová. Comieron de lo sacrificado en la fiesta solemne por siete días, ofreciendo sacrificios de paz, y dando gracias a Jehová, el Dios de sus padres. 23 Y toda aquella asamblea determinó que celebraran la fiesta por otros siete días; y la celebraron otros siete días con alegría.
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Porque Ezequías, rey de Judá, había dado a la asamblea mil novillos y siete mil ovejas; y también los príncipes dieron al pueblo mil novillos y diez mil ovejas; y muchos sacerdotes ya se habían santificado. 25 Se alegró, pues, toda la congregación de Judá, como también los sacerdotes y levitas, y toda la multitud que había venido de Israel; asimismo los forasteros que habían venido de la tierra de Israel, y los que habitaban en Judá. 26 Hubo entonces gran regocijo en Jerusalén, porque desde los días de Salomón hijo de David, rey de Israel, no había habido cosa semejante en Jerusalén.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Después los sacerdotes y levitas, puestos en pie, bendijeron al pueblo; y fue oída su voz, y su oración llegó hasta el cielo, su santa morada.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Hechas todas estas cosas, todos los de Israel que habían estado allí salieron por las ciudades de Judá, quebraron las estatuas, destruyeron las imágenes de Asera y derribaron los lugares altos y los altares por todo Judá y Benjamín, así como en Efraín y Manasés, hasta acabarlo todo. Después regresaron todos los hijos de Israel a sus ciudades, cada uno a su posesión.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Arregló Ezequías la distribución de los sacerdotes y de los levitas conforme a sus turnos, cada uno según su oficio sacerdotal o levítico, para ofrecer el holocausto y las ofrendas de paz, para que ministraran, dieran gracias y alabaran dentro de las puertas de los atrios de Jehová.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 El rey contribuyó de su propia hacienda para los holocaustos de la mańana y de la tarde, y para los holocaustos de los sábados, nuevas lunas y fiestas solemnes, como está escrito en la ley de Jehová.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalén que diera la porción correspondiente a los sacerdotes y levitas, para que ellos se dedicaran a la ley de Jehová.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Cuando este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra; trajeron asimismo en abundancia los diezmos de todas las cosas.* 1 R 13.2.6 También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a Jehová, su Dios, y los depositaron en montones.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 En el mes tercero comenzaron a apilar aquellos montones, y terminaron en el mes séptimo.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Cuando Ezequías y los príncipes vinieron y vieron los montones, bendijeron a Jehová y a su pueblo Israel. 9 Entonces preguntó Ezequías a los sacerdotes y a los levitas acerca de esos montones.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Y el sumo sacerdote Azarías, de la casa de Sadoc, le contestó: «Desde que comenzaron a traer las ofrendas a la casa de Jehová, hemos comido y nos hemos saciado, y nos ha sobrado mucho, porque Jehová ha bendecido a su pueblo; y ha quedado esta abundancia de provisiones». 11 Por tal motivo mandó Ezequías que prepararan depósitos en la casa de Jehová. Los prepararon, 12 y en ellos metieron fielmente las primicias, los diezmos y las cosas consagradas. Nombraron a cargo de ello al levita Conanías, el principal, y Simei, su hermano, fue el segundo. 13 Jehiel, Azazías, Nahat, Asael, Jerimot, Jozabad, Eliel, Ismaquías, Mahat y Benaía, fueron los mayordomos al servicio de Conanías y de Simei, su hermano, por mandamiento del rey Ezequías y de Azarías, príncipe de la casa de Dios. 14 El levita Coré hijo de Imna, guarda de la puerta oriental, tenía a su cargo las ofrendas voluntarias para Dios, y la distribución de las ofrendas dedicadas a Jehová y las cosas santísimas. 15 A sus órdenes estaban Edén, Miniamín, Jesúa, Semaías, Amarías y Secanías, en las ciudades de los sacerdotes, para dar con fidelidad a sus hermanos sus porciones conforme a sus grupos, lo mismo al mayor que al menor; 16 a los hombres anotados por sus genealogías, de tres ańos para arriba, a todos los que entraban en la casa de Jehová para desempeńar su ministerio según sus oficios y grupos. 17 También a los que eran contados entre los sacerdotes según sus casas paternas; y a los levitas de edad de veinte ańos para arriba, conforme a sus oficios y grupos. 18 Eran inscritos con todos sus nińos, sus mujeres, sus hijos e hijas, es decir, toda la comunidad; porque con fidelidad se consagraban a las cosas santas. 19 Del mismo modo para los hijos de Aarón, sacerdotes, que estaban en los ejidos de sus ciudades, por todas las ciudades, los hombres nombrados estaban encargados de dar sus porciones a todos los hombres de entre los sacerdotes, y a todos los levitas inscritos.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 De esta manera hizo Ezequías en todo Judá; y ejecutó lo bueno, recto y verdadero delante de Jehová, su Dios.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la Ley y los mandamientos, buscó a su Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Después de estas cosas y de esta fidelidad, vino Senaquerib, rey de los asirios, invadió a Judá y acampó contra las ciudades fortificadas con la intención de conquistarlas.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Al ver Ezequías que Senaquerib había llegado con la intención de combatir a Jerusalén,
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 consultó con sus príncipes y sus hombres valientes y les propuso cegar las fuentes de agua que estaban fuera de la ciudad; y ellos lo apoyaron.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Entonces se reunió mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes y el arroyo que corría a través del territorio, diciendo: «żPor qué han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vengan?».* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Con ánimo resuelto edificó luego Ezequías todos los muros caídos, e hizo alzar las torres y otro muro por fuera; fortificó además a Milo, en la Ciudad de David, y también hizo muchas espadas y escudos.* 1 R 13.2.6 Puso capitanes de guerra sobre el pueblo, los hizo reunir en la plaza de la puerta de la ciudad, y les habló al corazón, diciendo:
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 «Esforzaos y animaos; no temáis ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 Con él está el brazo de carne, pero con nosotros está Jehová, nuestro Dios, para ayudarnos y pelear nuestras batallas». Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías, rey de Judá. 9 Después de esto, Senaquerib, rey de los asirios, mientras sitiaba a Laquis con todas sus fuerzas, envió sus siervos a Jerusalén para decir a Ezequías, rey de Judá, y a todos los de Judá que estaban en Jerusalén:* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 «Así ha dicho Senaquerib, rey de los asirios: żEn quién confiáis vosotros al resistir el sitio en Jerusalén? 11 żNo os engańa Ezequías para entregaros a la muerte por hambre y sed, cuando dice: “Jehová, nuestro Dios, nos librará de manos del rey de Asiria”? 12 żNo es Ezequías el mismo que ha quitado sus lugares altos y sus altares, y ha dicho a Judá y a Jerusalén: “Solo delante de este altar adoraréis, y sobre él quemaréis incienso”? 13 żNo habéis sabido lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de la tierra? żPudieron los dioses de las naciones de esas tierras librar su tierra de mis manos? 14 żQué dios hubo de entre todos los dioses de aquellas naciones que destruyeron mis padres, que pudiera salvar a su pueblo de mis manos? żCómo podrá vuestro Dios libraros de mis manos? 15 Ahora, pues, no os engańe Ezequías ni os persuada de ese modo, ni le creáis; que si ningún dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar a su pueblo de mis manos y de las manos de mis padres, żcuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mis manos?». 16 Esto y otras cosas más hablaron sus siervos contra Jehová Dios, y contra su siervo Ezequías. 17 Además de esto escribió cartas en que blasfemaba contra Jehová, el Dios de Israel, y hablaba contra él diciendo: «Así como los dioses de las naciones de los países no pudieron librar a su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezequías librará al suyo de mis manos». 18 Entonces gritaron bien fuerte en judaico al pueblo de Jerusalén que estaba sobre los muros, para espantarlos y atemorizarlos, a fin de poder tomar la ciudad. 19 Hablaban del Dios de Jerusalén como de los dioses de los otros pueblos de la tierra, que son hechos por los hombres.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Pero el rey Ezequías y el profeta Isaías hijo de Amoz oraron por esto, y clamaron al cielo.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Y Jehová envió un ángel, el cual destruyó a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria. Por tanto, este volvió a su tierra avergonzado; y al entrar en el templo de su dios, lo mataron a espada sus propios hijos. 22 Así salvó Jehová a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén de las manos de Senaquerib, rey de Asiria, y de las manos de todos; y les dio reposo por todos lados. 23 Muchos trajeron entonces a Jerusalén ofrenda a Jehová, y ricos presentes a Ezequías, rey de Judá; el cual fue muy engrandecido delante de todas las naciones después de esto.
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 En aquel tiempo Ezequías enfermó de muerte; y oró a Jehová, quien le respondió y le dio una seńal. 25 Pero Ezequías no correspondió al bien que le había sido hecho, sino que se enalteció su corazón, por lo cual vino la ira contra él, contra Judá y Jerusalén. 26 Pero después de haberse enaltecido su corazón, Ezequías se humilló, él y los habitantes de Jerusalén; por eso no estalló sobre ellos la ira de Jehová en los días de Ezequías.
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 Ezequías tuvo riquezas y gloria, muchas en gran manera; y adquirió tesoros de plata y oro, piedras preciosas, perfumes, escudos, y toda clase de joyas deseables. 28 Asimismo hizo depósitos para las rentas del grano, del vino y del aceite, establos para toda clase de bestias, y apriscos para los ganados. 29 Adquirió también ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran abundancia, porque Dios le había dado muchas riquezas. 30 Fue Ezequías quien cubrió los manantiales de Gihón la de arriba, y condujo el agua hacia el occidente de la Ciudad de David. Y fue prosperado Ezequías en todo lo que hizo.
Reinado de Josafat
(1 R 22.41-50)
31 Pero en lo referente a los mensajeros de los príncipes de Babilonia, que enviaron a él para saber del prodigio que había acontecido en el país, Dios lo dejó, para probarle y conocer todo lo que estaba en su corazón.* Véase 2 Cr 23.13 nota c. 32 Los demás hechos de Ezequías y sus misericordias están escritos en la profecía del profeta Isaías hijo de Amoz, en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 33 Durmió Ezequías con sus padres y lo sepultaron en el lugar más prominente de los sepulcros de los hijos de David, y lo honró en su muerte todo Judá y toda Jerusalén. Reinó en su lugar su hijo Manasés.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Doce ańos tenía Manasés cuando comenzó a reinar, y cincuenta y cinco ańos reinó en Jerusalén.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Pero hizo lo malo ante los ojos de Jehová, conforme a las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 Porque él reedificó los lugares altos que Ezequías, su padre, había derribado, levantó altares a los baales, hizo imágenes de Asera, y adoró a todo el ejército de los cielos y les rindió culto.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Edificó también altares en la casa de Jehová, de la cual había dicho Jehová: «En Jerusalén estará mi nombre perpetuamente».* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Edificó asimismo altares a todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová.* 1 R 13.2.6 Pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom, y observaba los tiempos, confiaba en agüeros, era dado a adivinaciones y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos de Jehová, hasta encender su ira.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Además de esto puso una imagen fundida que hizo en la casa de Dios, de la cual había dicho Dios a David y a su hijo Salomón: «En esta Casa y en Jerusalén, la cual yo elegí sobre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre para siempre;* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 y nunca más quitaré el pie de Israel de la tierra que yo entregué a vuestros padres, a condición de que guarden y hagan todas las cosas que yo les he mandado por medio de Moisés, toda la Ley, los estatutos y los preceptos». 9 Manasés hizo extraviar, pues, a Judá y a los habitantes de Jerusalén, para que hicieran mayores males que las naciones que Jehová destruyó delante de los hijos de Israel.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Y habló Jehová a Manasés y a su pueblo, pero ellos no escucharon; 11 por lo cual Jehová trajo contra ellos los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales apresaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas, lo llevaron a Babilonia., 12 Pero cuando se vio en angustia, oró a Jehová, su Dios, y se humilló profundamente en la presencia del Dios de sus padres. 13 Oró a él, y fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo hizo retornar a su reino en Jerusalén. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios. 14 Después de esto edificó el muro exterior de la ciudad de David, al occidente de Gihón, en el valle, a la entrada de la puerta del Pescado, amuralló Ofel y elevó el muro muy alto. Además, puso capitanes del ejército en todas las ciudades fortificadas de Judá. 15 Asimismo quitó los dioses extranjeros, el ídolo de la casa de Jehová, y todos los altares que había edificado en el monte de la casa de Jehová y en Jerusalén, y los echó fuera de la ciudad. 16 Reparó luego el altar de Jehová y sacrificó sobre él sacrificios de ofrendas de paz y de alabanza; y ordenó a Judá que sirvieran a Jehová, Dios de Israel. 17 Pero el pueblo aún sacrificaba en los lugares altos, aunque lo hacía para Jehová, su Dios. 18 Los demás hechos de Manasés, su oración a su Dios y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Jehová, el Dios de Israel, están escritos en las actas de los reyes de Israel. 19 Su oración y cómo fue oído, todos sus pecados y su infidelidad, los sitios donde edificó lugares altos y erigió imágenes de Asera e ídolos, antes que se humillara, están escritos en las palabras de los videntes.
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 Durmió Manasés con sus padres y lo sepultaron en su casa. Reinó en su lugar su hijo Amón.
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 Veintidós ańos tenía Amón cuando comenzó a reinar, y dos ańos reinó en Jerusalén. 22 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová, como había hecho Manasés, su padre; porque ofreció sacrificios y sirvió a todos los ídolos que su padre Manasés había hecho. 23 Pero nunca se humilló delante de Jehová, como se humilló Manasés, su padre; antes bien aumentó el pecado.
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Conspiraron contra él sus siervos y lo mataron en su casa. 25 Pero el pueblo de la tierra mató a todos los que habían conspirado contra el rey Amón, y proclamó rey en su lugar a su hijo Josías.
Micaías profetiza la derrota de Acab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú amonesta a Josafat
Derrota de Moab y Amón
Reinado de Joram de Judá
(2 R 8.16-24)
Reinado de Ocozías de Judá
(2 R 8.25-29)
Reinado de Joás de Judá
(2 R 12.1-21)
Reinado de Amasías
(2 R 14.1-22)
Reinado de Uzías
(2 R 15.1-7)
Reinado de Jotam
(2 R 15.32-38)
Reinado de Acaz
(2 R 16.1-20)
Reinado de Ezequías
(2 R 18.1-3)
Ezequías celebra la Pascua
Senaquerib invade Judá
(2 R 18.13-37; Is 36.1-22)
Reinado de Manasés
(2 R 21.1-18)
Reinado de Josías
(2 R 22.1-2)
1 Tenía Josías ocho ańos cuando comenzó a reinar, y treinta y un ańos reinó en Jerusalén.* Jer 3.6.
Reorganización del servicio de sacerdotes y levitas
2 Hizo lo recto ante los ojos de Jehová y anduvo en los caminos de David, su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.
Ezequías restablece el culto del Templo
Reformas de Josías
(2 R 23.4-20)
3 A los ocho ańos de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David, su padre; y a los doce ańos comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas e imágenes fundidas.* A los doce ańos: hacia el 628 a.C., es decir, un ańo después de la muerte de Asurbanipal, cuando Judá pudo liberarse del dominio asirio. De 2 R 22.1--23.25 podría deducirse que el rey Josías inició su reforma religiosa solo después de descubrir, en el Templo, el libro de la Ley, en el ańo dieciocho de su reinado. Sin embargo, lo más verosímil es que la reforma haya comenzado antes. De hecho, la reparación del Templo, que llevó al descubrimiento del libro de la Ley, tiene que haber formado parte de una profunda reforma del culto.
Josafat nombra jueces
4 Fueron derribados en su presencia los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, las desmenuzó y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios.* 2 R 21.3; 2 Cr 33.3.5 Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares y limpió a Judá y a Jerusalén.* 1 R 13.2.6 Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los lugares asolados alrededor.
Jehú mata a Ocozías
(2 R 9.27-29)
7 Después de derribar los altares y las imágenes de Asera, quebrar y desmenuzar las esculturas, y destruir todos los ídolos por toda la tierra de Israel, volvió a Jerusalén.* 2 Cr 14.1-4; 31.1; 2 R 23.4-20.
El hallazgo del libro de la Ley
(2 R 22.3--23.3)
8 A los dieciocho ańos de su reinado, después de haber limpiado la tierra y la Casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías, gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, el canciller, para que repararan la casa de Jehová, su Dios. 9 Estos se presentaron ante el sumo sacerdote Hilcías y le entregaron el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, que los levitas que guardaban la puerta habían recibido de Manasés, de Efraín y de todo el resto de Israel, de todo Judá y Benjamín, y de los habitantes de Jerusalén.* 2 Cr 24.8-9.
Atalía usurpa el trono
(2 R 11.1-21)
10 Lo pusieron en manos de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, y estos se lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová reparando y restaurando el Templo. 11 Daban asimismo a los carpinteros y canteros para que compraran piedra de cantería y madera para los armazones, y para la entabladura de los edificios que habían destruido los reyes de Judá. 12 Estos hombres procedían con fidelidad en la obra. Los encargados de activar la obra eran Jahat y Abdías, levitas de los hijos de Merari, y Zacarías y Mesulam, de los hijos de Coat, y todos los levitas entendidos en instrumentos de música. 13 También velaban sobre los cargadores y eran mayordomos de los que se ocupaban en cualquier clase de obra. Entre los levitas había escribas, gobernadores y porteros. 14 Al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová, dada por medio de Moisés. 15 Entonces Hilcías dijo al escriba Safán: --He hallado el libro de la Ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán. 16 Safán lo llevó al rey y le contó el asunto diciendo: --Tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado. 17 Han reunido el dinero que se halló en la casa de Jehová y lo han entregado a los encargados y a los que hacen la obra. 18 Además de esto, el escriba Safán anunció al rey: --El sacerdote Hilcías me ha dado un libro. Y leyó Safán en él ante el rey. 19 Cuando el rey oyó las palabras de la Ley, rasgó sus vestidos
Jehová salva a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén
(2 R 19.1-37; Is 37.1-38)
20 y ordenó a Hilcías y a Ahicam hijo de Safán, a Abdón hijo de Micaía, a Safán, el escriba, y a Asaías, siervo del rey:
Reinado de Amón
(2 R 21.19-26)
21 --ˇId!, consultad a Jehová por mí y por el resto de Israel y de Judá acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no han guardado la palabra de Jehová haciendo conforme a todo lo que está escrito en este libro. 22 Entonces Hilcías y los hombres del rey fueron a Hulda, la profetisa, mujer de Salum hijo de Ticva hijo de Harhas, encargado de las vestiduras, la cual vivía en el segundo barrio de Jerusalén, y le hablaron del asunto. 23 Entonces ella respondió: --Jehová, Dios de Israel, ha dicho así: “Decid al hombre que os ha enviado a mí, que así ha dicho Jehová:
Enfermedad de Ezequías
(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)
24 Voy a traer el mal sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las maldiciones que están escritas en el libro que leyeron delante del rey de Judá; 25 por cuanto me han dejado y han ofrecido sacrificios a dioses ajenos, provocándome a ira con todas las obras de sus manos; por tanto, se derramará mi ira sobre este lugar y no se apagará”. 26 Pero al rey de Judá, que os ha enviado a consultar a Jehová, le diréis así: “Jehová, el Dios de Israel, ha dicho así: Por cuanto oíste las palabras del libro
Reinado y muerte de Ezequías
(2 R 20.12-21; Is 39.1-8)
27 y tu corazón se conmovió, te humillaste delante de Dios al oir sus palabras sobre este lugar y sobre sus habitantes, y te humillaste delante de mí, rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. 28 Yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tu sepulcro en paz, tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre los que habitan en él”. Y ellos refirieron al rey la respuesta. 29 Entonces el rey hizo reunir a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. 30 Subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los hombres de Judá, y los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el más pequeńo; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.
Reinado de Josafat
(1 R 22.41-50)
31 Y puesto en pie el rey en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro.* Véase 2 Cr 23.13 nota c. 32 E hizo que se comprometieran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los habitantes de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres. 33 Josías quitó todas las abominaciones de toda la tierra de los hijos de Israel, e hizo que todos los que se hallaban en Israel sirvieran a Jehová, su Dios. Y mientras él vivió no se apartaron de Jehová, el Dios de sus padres.
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