+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

2 Corintios 1 1 de 13 capítulos

PRÓLOGO (1.1-11)

Salutación

1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya:***** Apóstol: Véase Gl 1.1 n.Por la voluntad de Dios: 1 Co 1.1; Gl 1.1.Timoteo: Véanse Hch 16.1 nota b e Introducción a 1 Ti; Timoteo había estado con Pablo cuando se fundó la iglesia de Corinto (v. 19; Hch 18.5).Corinto: Véase Introducción a 1 Co.Santos... Acaya: Los creyentes que vivían en Acaya. Véase Ro 1.6-7 n.2 Gracia y paz a vosotros de Dios nuestro Padre, y del Seńor Jesucristo.* 1 Co 1.3.

Aflicciones de Pablo

3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Seńor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,* Las palabras griegas traducidas por consolación y consuelo, en 1.3-7, abarcan también las ideas de animar y ayudar; son de la misma raíz de parákletos (véase Jn 14.16 nota m).4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.* A lo largo de la epístola, Pablo usa muchas veces la primera persona del plural («nosotros»), aunque se está refiriendo a él en particular.5 Así como abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.* Col 1.24; cf. Mc 8.34 y paralelos.6 Pero si somos atribulados es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados es para vuestra consolación y salvación, la cual se realiza en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. 7 Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compańeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación. 8 Hermanos, no queremos que ignoréis acerca de la tribulación que nos sobrevino en Asia, pues fuimos abrumados en gran manera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.* Asia: provincia romana, hoy parte de Turquía. No se sabe a qué dificultades se refiere Pablo, pero cf. Hch 19.23-41; 1 Co 15.32; 16.9.9 Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos. 10 Él nos libró y nos libra y esperamos que aun nos librará de tan grave peligro de muerte. 11 Para ello contamos con vuestras oraciones a nuestro favor; y así, siendo muchos los que interceden por nosotros, también serán muchos los que darán gracias por el don concedido a nosotros.

1. PABLO DEFIENDE SU MINISTERIO (1.12--7.16)

Por qué Pablo postergó su visita a Corinto

12 Nuestro motivo de orgullo es este: el testimonio de nuestra conciencia, de que con sencillez y sinceridad de Dios (no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios), nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.* Cf. 1 Co 1.17-31.13 No os escribimos otras cosas de las que leéis o también entendéis; y espero que hasta el fin las entenderéis;* Pablo contesta a quienes lo habían acusado de escribir con indirectas o con doblez (cf. 2 Co 2.17; 4.2).14 como también en parte habéis entendido que somos vuestro motivo de orgullo, así como también vosotros lo seréis para nosotros en el día del Seńor Jesús. 15 Con esta confianza quise ir primero a vosotros para daros una doble alegría: 16 de ahí pasar a Macedonia y desde Macedonia regresar a vosotros para ser encaminado por vosotros a Judea. 17 Así que, al proponerme esto, żactué precipitadamente? O lo que pienso hacer, żlo pienso según la carne, para que haya en mí «sí» y «no»?ń 1.15-17Algunos habían criticado a Pablo por los cambios en sus planes de viaje (cf. Hch 19.21; 1 Co 16.5-7). Lo cierto es que el apóstol había demorado su visita, precisamente por consideración a ellos (2 Co 1.23--2.3). 18 Pero como Dios es fiel, nuestra palabra a vosotros no es «sí» y «no», 19 porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros --por mí, Silvano y Timoteo--, no ha sido «sí» y «no», sino solamente «sí» en él,* Hch 18.5. Silvano: forma latina de Silas. Véase Hch 15.22 nota p.20 porque todas las promesas de Dios son en él «sí», y en él «Amén», por medio de nosotros, para la gloria de Dios.* Amén: Véase Ro 1.25 nota y.21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,* Nos ungió: expresión basada en la práctica de ungir con aceite de oliva al que era escogido y consagrado como sacerdote o rey (Ex 28.41; 1 S 16.13; Is 61.1).22 el cual también nos ha sellado y nos ha dado, como garantía, el Espíritu en nuestros corazones.** Nos ha sellado: esto es, seńalado como suyos (Ef 1.13; 4.30).Garantía: lit. arras: Se emplea aquí la imagen del anticipo de un pago, mediante el cual se garantiza el resto de lo que se ha de dar (2 Co 5.5; Ef 1.14; cf. la imagen de las primicias, Ro 8.23 nota u).23 Invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto.* 2 Co 2.1 n.24 No que nos enseńoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo porque por la fe estáis firmes.