2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Vinieron los de Quiriat-jearim, se llevaron el Arca de Jehová y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar, su hijo, para que guardara el Arca de Jehová.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Desde el día en que llegó el Arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte ańos; y toda la casa de Israel suspiraba por Jehová.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Habló entonces Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: «Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad de entre vosotros los dioses ajenos y a Astarot, dedicad vuestro corazón a Jehová y servidle solo a él, y él os librará de manos de los filisteos». 4 Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron solo a Jehová.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Luego dijo Samuel: «Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová». 6 Se reunieron, pues, en Mizpa, sacaron agua y la derramaron delante de Jehová; ayunaron aquel día allí, y dijeron: «Contra Jehová hemos pecado». Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa. 7 Cuando supieron los filisteos que los hijos de Israel estaban reunidos en Mizpa, subieron los príncipes de los filisteos contra Israel; al oir esto, los hijos de Israel tuvieron temor de los filisteos. 8 Entonces dijeron los hijos de Israel a Samuel: «No ceses de clamar por nosotros a Jehová, nuestro Dios, para que nos guarde de manos de los filisteos». 9 Tomó Samuel un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová lo escuchó. 10 Mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Pero Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, los atemorizó y fueron vencidos delante de Israel. 11 Los hijos de Israel salieron de Mizpa, siguieron a los filisteos y los hirieron hasta abajo de Bet-car. 12 Tomó luego Samuel una piedra, la colocó entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, porque dijo: «Hasta aquí nos ayudó Jehová».* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Así fueron sometidos los filisteos y no volvieron a entrar más en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filisteos todos los días de Samuel.
David entra al servicio de Saúl
14 Fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su territorio de manos de los filisteos. También hubo paz entre Israel y el amorreo. 15 Samuel juzgó a Israel todo el tiempo que vivió. 16 Hacía cada ańo un recorrido por Bet-el, Gilgalń 7.16Gilgal: En el AT hay varios lugares que llevan este nombre. El sitio aquí mencionado parece coincidir con el Gilgal cercano a Jericó (véanse Jos 4.19 nota f e Índice de mapas).y Mizpa. Juzgaba a Israel en todos estos lugares. 17 Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa. Allí juzgaba a Israel y también allí edificó un altar a Jehová.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Aconteció que cuando Samuel envejeció puso a sus hijos por jueces sobre Israel.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Su hijo primogénito se llamaba Joel, y el segundo, Abías; ambos eran jueces en Beerseba.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, sino que se dejaron llevar por la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho. 4 Entonces todos los ancianos de Israel se reunieron y vinieron a Ramá para ver a Samuel,* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 y le dijeron: «Tú has envejecido y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, danos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones». 6 Pero no agradó a Samuel que le dijeran: «Danos un rey que nos juzgue», y oró a Jehová. 7 Dijo Jehová a Samuel: «Oye la voz del pueblo en todo lo que ellos digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. 8 Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo. 9 Ahora, pues, oye su voz; pero hazles una advertencia solemne y muéstrales cómo los tratará el rey que reinará sobre ellos». 10 Samuel repitió todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. 11 Dijo, pues: --Así hará el rey que reine sobre vosotros: tomará vuestros hijos y los destinará a sus carros y a su gente de a caballo, para que corran delante de su carro. 12 Los empleará como jefes de millar y jefes de cincuentenas; los pondrá a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que fabriquen sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros.* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Tomará también a vuestras hijas para perfumistas, cocineras y amasadoras.
David entra al servicio de Saúl
14 Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras vińas y de vuestros olivares, para dárselo a sus siervos. 15 Diezmará vuestro grano y vuestras vińas, para dárselo a sus oficiales y a sus siervos. 16 Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes y vuestros asnos, para emplearlos en sus obras. 17 Diezmará también vuestros rebańos y seréis sus siervos. 18 Aquel día os lamentaréis a causa del rey que habréis elegido, pero entonces Jehová no os responderá. 19 Pero el pueblo no quiso oir la voz de Samuel, y dijo: --No. Habrá un rey sobre nosotros, 20 y seremos también como todas las naciones. Nuestro rey nos gobernará, saldrá delante de nosotros y hará nuestras guerras. 21 Oyó Samuel todas las palabras del pueblo y las repitió a oídos de Jehová. 22 Pero Jehová dijo a Samuel: --Oye su voz y dales un rey. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: --Volveos cada uno a vuestra ciudad.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Había un hombre de Benjamín, hombre valeroso, el cual se llamaba Cis hijo de Abiel hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un benjaminita.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Un día se perdieron las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis a su hijo Saúl: «Toma ahora contigo alguno de los criados, levántate y ve a buscar las asnas». 4 Y él atravesó los montes de Efraín, y de allí pasó a la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo al criado que tenía consigo: --Ven, volvámonos; porque quizá mi padre haya olvidado la preocupación por las asnas y esté intranquilo por nosotros. 6 Él le respondió: --En esta ciudad hay un varón de Dios; es un hombre muy respetado: todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino. 7 Respondió Saúl a su criado: --Vamos ahora; pero żqué llevaremos a ese hombre? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué ofrecerle al varón de Dios. żQué le podemos dar? 8 Entonces replicó el criado y dijo a Saúl: --Mira, tengo aquí en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; se lo daré al varón de Dios, para que nos indique el camino. 9 (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía: «Venid y vamos al vidente»; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) 10 Dijo entonces Saúl a su criado: --Dices bien; anda, vamos. Y se fueron a la ciudad donde estaba el varón de Dios. 11 Cuando subían por la cuesta de la ciudad, hallaron unas jóvenes que salían por agua, a las cuales dijeron: --żEstá en este lugar el vidente? 12 Ellas les respondieron: --Sí; aquí está. Daos prisa pues precisamente ha venido a la ciudad en atención a que el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto.* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 En cuanto entréis en la ciudad, buscadlo, antes que suba al lugar alto a comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya llegado, por cuanto él es el que bendice el sacrificio; después de esto comen los convidados. Subid, pues, ahora, porque ahora lo hallaréis.
David entra al servicio de Saúl
14 Ellos subieron entonces a la ciudad; y cuando estaban en medio de ella, vieron a Samuel que venía hacia ellos para subir al lugar alto. 15 Un día antes de la llegada de Saúl, Jehová había hecho a Samuel esta revelación: 16 «Mańana a esta misma hora yo enviaré a ti un hombre de la tierra de Benjamín, al cual ungirás como príncipe sobre mi pueblo Israel, y él salvará a mi pueblo de manos de los filisteos; porque yo he visto la aflicción de mi pueblo, y su clamor ha llegado hasta mí». 17 Cuando Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: «Este es el hombre del cual te hablé; él gobernará a mi pueblo». 18 Acercándose, pues, Saúl a Samuel en medio de la puerta, le dijo: --Te ruego que me enseńes dónde está la casa del vidente. 19 Samuel respondió a Saúl: --Yo soy el vidente; sube delante de mí al lugar alto, y come hoy conmigo. Mańana por la mańana te despediré y te descubriré todo lo que hay en tu corazón. 20 En cuanto a las asnas que se te perdieron hace ya tres días, pierde cuidado de ellas, porque han sido halladas. Además, żpara quién es todo lo que hay de codiciable en Israel, sino para ti y para toda la casa de tu padre? 21 Saúl respondió y dijo: --żNo soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeńa de las tribus de Israel? Y mi familia żno es la más pequeńa de todas las familias de la tribu de Benjamín? żPor qué, pues, me has dicho cosa semejante? 22 Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los introdujo a la sala y les dio un lugar a la cabecera de los convidados, que eran unos treinta hombres. 23 Después dijo Samuel al cocinero: --Trae acá la porción que te di, la que te dije que guardaras aparte. 24 Entonces alzó el cocinero una espaldilla, con lo que estaba sobre ella, y la puso delante de Saúl. Y Samuel dijo: --Aquí tienes lo que estaba reservado; ponlo delante de ti y come, porque para esta ocasión se te guardó, cuando dije: “Yo he convidado al pueblo”. Saúl comió aquel día con Samuel. 25 Cuando hubieron descendido del lugar alto a la ciudad, él habló con Saúl en la azotea. 26 Al otro día madrugaron; al despuntar el alba, Samuel llamó a Saúl, el cual estaba en la azotea, y le dijo: --Levántate, para que te despida. Luego se levantó Saúl, y salieron ambos, él y Samuel.* Incircunciso: Véase 1 S 14.6 nota e.27 Habían descendido al extremo de la ciudad, cuando Samuel dijo a Saúl: --Di al criado que se adelante --y se adelantó el criado--, pero espera tú un poco para que te declare la palabra de Dios.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Tomó entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, lo besó, y le dijo: --żNo te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Raquel, en Selsa, en el territorio de Benjamín, los cuales te dirán: “Las asnas que habías ido a buscar se han hallado; tu padre ha dejado ya de inquietarse por las asnas, y está afligido por vosotros, y dice: ‘żQué haré acerca de mi hijo?’ ”.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Más adelante, cuando llegues a la encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a Dios, en Bet-el, llevando uno tres cabritos, otro tres tortas de pan y el tercero una vasija de vino. 4 Luego que te hayan saludado, te darán dos panes, que tú tomarás de su mano.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Después de esto llegarás al collado de Dios, donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres en la ciudad encontrarás una compańía de profetas que descienden del lugar alto, precedidos de salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando. 6 Entonces el espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre. 7 Cuando se te hayan cumplido estas seńales, haz lo que te parezca bien, porque Dios está contigo. 8 Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé yo junto a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo vaya a tu encuentro y te enseńe lo que has de hacer. 9 Aconteció luego, que apenas volvió él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios el corazón; y todas estas seńales acontecieron en aquel día. 10 Cuando llegaron allá al collado, la compańía de los profetas les salió al encuentro. Entonces el espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos. 11 Todos los que lo conocían de antes, al verlo que profetizaba con los profetas, se decían unos a otros: «żQué le ha sucedido al hijo de Cis? żSaúl también está entre los profetas?». 12 Y alguno de allí preguntó: «żY quién es el padre de estos?». Por esta causa se hizo proverbio: «żTambién Saúl entre los profetas?».* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Cuando cesó de profetizar, llegó al lugar alto.
David entra al servicio de Saúl
14 Un tío de Saúl dijo a él y a su criado: --żA dónde fuisteis? Él respondió: --A buscar las asnas; y como vimos que no aparecían, acudimos a Samuel. 15 Dijo el tío de Saúl: --Te ruego que me cuentes qué os dijo Samuel. 16 Saúl respondió a su tío: --Nos declaró expresamente que las asnas habían sido halladas. Pero del asunto del reino, de que Samuel le había hablado, no le contó nada. 17 Después Samuel convocó al pueblo delante de Jehová en Mizpa, 18 y dijo a los hijos de Israel: «Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Yo saqué a Israel de Egipto, y os libré de manos de los egipcios y de manos de todos los reinos que os afligieron. 19 Pero vosotros habéis desechado hoy a vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y habéis dicho: “No, tú nos darás un rey”. Ahora, pues, presentaos delante de Jehová por vuestras tribus y familias». 20 Samuel hizo acercarse a todas las tribus de Israel, y fue designada la tribu de Benjamín. 21 Hizo que se acercara la tribu de Benjamín por familias, y fue designada la familia de Matri; y de ella fue tomado Saúl hijo de Cis. Lo buscaron, pero no fue hallado. 22 Preguntaron, pues, otra vez a Jehová si aún no había concurrido allí aquel hombre. Y respondió Jehová: «Está ahí, escondido entre el bagaje». 23 Entonces corrieron, lo sacaron de allí y, puesto en medio del pueblo, sobresalía por encima de todos de los hombros para arriba. 24 Samuel dijo a todo el pueblo: --żHabéis visto al elegido de Jehová? No hay nadie como él en todo el pueblo. Entonces el pueblo gritó con alegría: --ˇViva el rey!ń 10.24ˇViva el rey!: Cf. 2 S 16.16; 1 R 1.34,39; 2 R 11.12. 25 Samuel expuso luego al pueblo las leyes del reino, y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Jehová. 26 Y envió Samuel a todo el pueblo cada uno a su casa. Saúl también se fue a su casa en Gabaa, y lo acompańaron los hombres de guerra cuyos corazones Dios había tocado.* Incircunciso: Véase 1 S 14.6 nota e.27 Pero algunos perversos dijeron: «żCómo nos ha de salvar este?». Lo despreciaron y no le llevaron presentes; pero él disimuló.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Después subió Nahas, el amonita, y acampó contra Jabes de Galaad. Y todos los de Jabes dijeron a Nahas: --Haz alianza con nosotros y te serviremos.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Nahas, el amonita, les respondió: --Con esta condición haré alianza con vosotros, que a todos y cada uno de vosotros le saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: --Danos siete días para que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel, y si no hay quien nos defienda, nos rendiremos a ti. 4 Cuando los mensajeros llegaron a Gabaa de Saúl y dijeron estas palabras a oídos del pueblo, todo el pueblo alzó su voz y lloró.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 En ese momento venía Saúl del campo detrás de los bueyes, y preguntó: --żQué tiene el pueblo que está llorando? Y le contaron las palabras de los hombres de Jabes. 6 Al oir Saúl estas palabras, el espíritu de Dios vino sobre él con poder, y se apoderó de él una violenta ira. 7 Tomó entonces un par de bueyes, los cortó en trozos y los envió por todo el territorio de Israel por medio de mensajeros, diciendo: «Así se hará con los bueyes del que no salga detrás de Saúl y detrás de Samuel». El temor de Jehová cayó sobre el pueblo, y salieron todos como un solo hombre. 8 Los contó Saúl en Bezec, y eran los hijos de Israel trescientos mil, y treinta mil los hombres de Judá. 9 Luego respondieron a los mensajeros que habían venido: --Así diréis a los de Jabes de Galaad: “Mańana, al calentar el sol, seréis librados”. Fueron los mensajeros y lo anunciaron a los de Jabes, que se alegraron. 10 Y los de Jabes dijeron a los enemigos: --Mańana nos rendiremos a vosotros, para que hagáis con nosotros lo que bien os parezca. 11 Aconteció que al día siguiente dispuso Saúl al pueblo en tres compańías, que irrumpieron en medio del campamento en la vigilia de la mańana y abatieron a los amonitas hasta el mediodía. Los que quedaron fueron dispersados, de tal manera que no quedaron dos de ellos juntos. 12 Entonces el pueblo dijo a Samuel: --żQuiénes son los que decían: “Acaso va a reinar Saúl sobre nosotros”? Dadnos esos hombres y los mataremos.* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Pero Saúl dijo: --No morirá hoy ninguno, porque hoy Jehová ha traído salvación a Israel.
David entra al servicio de Saúl
14 Y Samuel dijo al pueblo: --Venid, vamos a Gilgal para instaurar allí el reino. 15 Todo el pueblo fue a Gilgal, y allí en Gilgal, delante de Jehová, invistieron a Saúl como rey. Y sacrificaron allí ofrendas de paz delante de Jehová, y se alegraron mucho Saúl y todos los de Israel.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Dijo Samuel a todo Israel: --He oído vuestra voz en todo cuanto me habéis dicho, y os he dado un rey.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Ahora, pues, ahí tienen al rey que ha de guiaros. Yo soy ya viejo y estoy lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno o si de alguien he aceptado soborno para cerrar los ojos; y os lo restituiré. 4 --Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado nada de manos de ningún hombre --dijeron ellos.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Él les dijo: --Jehová es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado cosa alguna en mis manos. --Así es --respondieron ellos. 6 Entonces Samuel dijo al pueblo: --Jehová, que designó a Moisés y a Aarón, y sacó a vuestros padres de la tierra de Egipto, es testigo. 7 Ahora, pues, aguardad, y discutiré con vosotros delante de Jehová acerca de todos los hechos de salvación que Jehová ha hecho con vosotros y con vuestros padres. 8 Cuando Jacob entró en Egipto y vuestros padres clamaron a Jehová, Jehová envió a Moisés y a Aarón, los cuales sacaron a vuestros padres de Egipto y los hicieron habitar en este lugar. 9 Pero ellos olvidaron a Jehová su Dios y él los entregó en manos de Sísara, jefe del ejército de Hazor, en manos de los filisteos y en manos del rey de Moab, que les hicieron guerra. 10 Ellos clamaron a Jehová, y dijeron: “Hemos pecado, porque hemos dejado a Jehová y hemos servido a los baales y a Astarot; líbranos ahora, pues, de manos de nuestros enemigos, y te serviremos”. 11 »Entonces Jehová envió a Jerobaal, a Barac, a Jefté y a Samuel, y os libró de manos de los enemigos que os rodeaban, y habitasteis seguros. 12 Pero cuando visteis que Nahas, rey de los hijos de Amón, venía contra vosotros, me dijisteis: “No, que reine sobre nosotros un rey”, siendo así que Jehová, vuestro Dios, era vuestro rey.* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Ahora, pues, aquí tenéis al rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis que Jehová os ha dado un rey.
David entra al servicio de Saúl
14 Si teméis a Jehová y lo servís, si escucháis su voz y no sois rebeldes a la palabra de Jehová, si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová, vuestro Dios, haréis bien. 15 Pero si no escucháis la voz de Jehová, si os rebeláis contra sus mandatos, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres. 16 »Esperad aún ahora y mirad esta gran cosa que Jehová hará ante vuestros ojos. 17 żNo es ahora la siega del trigo? Yo clamaré a Jehová, y él dará truenos y lluvias, para que conozcáis y veáis cuán grande es la maldad que habéis cometido ante los ojos de Jehová pidiendo para vosotros un rey. 18 Luego clamó Samuel a Jehová, y Jehová dio truenos y lluvias en aquel día; y todo el pueblo sintió un gran temor de Jehová y de Samuel. 19 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: --Ruega por tus siervos a Jehová, tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos ańadido este mal de pedir un rey para nosotros. 20 Pero Samuel dijo al pueblo: --No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no dejéis de seguir en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón. 21 No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. 22 Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su gran nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.ń 12.22Jehová ha querido haceros pueblo suyo: Cf. Dt 26.17-18; 27.9; Sal 94.14. 23 Así que, lejos de mí pecar contra Jehová dejando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto. 24 Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues habéis visto cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. 25 Pero si perseveráis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Había ya reinado Saúl un ańo, y cuando llevaba reinando dos ańos sobre Israel,* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 escogió a tres mil hombres de Israel; estaban con Saúl dos mil en Micmas y en el monte Bet-el, y mil estaban con Jonatán en Gabaa de Benjamín, y envió al resto del pueblo cada uno a sus tiendas.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Jonatán atacó a la guarnición de los filisteos que había en el collado, y lo supieron los filisteos. Entonces Saúl hizo tocar trompeta por todo el país, diciendo: «ˇQue oigan los hebreos!». 4 Cuando todo Israel supo que se decía: «Saúl ha atacado a la guarnición de los filisteos», y también que Israel se había hecho odioso a los filisteos, se reunió el pueblo tras Saúl en Gilgal.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Se concentraron entonces los filisteos para pelear contra Israel: treinta mil carros, seis mil hombres de a caballo, y pueblo numeroso como la arena que está a la orilla del mar. Luego subieron y acamparon en Micmas, al oriente de Bet-avén. 6 Cuando los hombres de Israel vieron que estaban en peligro (porque el pueblo estaba en grave aprieto), se escondieron en cuevas, en fosos, en peńascos, en rocas y en cisternas. 7 Algunos de los hebreos pasaron el Jordán hacia la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando. 8 Esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había fijado, pero Samuel no llegaba a Gilgal y el pueblo se desbandaba. 9 Entonces dijo Saúl: --Traedme el holocausto y las ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. 10 Cuando él acababa de ofrecer el holocausto, vio a Samuel que venía; y Saúl salió a su encuentro para saludarlo. 11 Samuel dijo: --żQué has hecho? Saúl respondió: --Porque vi que el pueblo se desbandaba y que tú no venías dentro del plazo seńalado, mientras los filisteos estaban ya concentrados en Micmas, 12 me dije: “Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal y yo no he implorado el favor de Jehová”. Así que me vi forzado a ofrecer el holocausto.* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Entonces Samuel dijo a Saúl: --Locamente has actuado; si hubieras guardado el mandamiento que Jehová, tu Dios, te había ordenado, Jehová habría confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
David entra al servicio de Saúl
14 Pero ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un hombre conforme a su corazón, al cual ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó. 15 Samuel se levantó y subió de Gilgal a Gabaa de Benjamín. Saúl contó la gente que se hallaba con él, y eran como seiscientos hombres. 16 Saúl, su hijo Jonatán, y el pueblo que con ellos se hallaba, se quedaron en Gabaa de Benjamín, mientras los filisteos acampaban en Micmas. 17 Entonces salió una avanzada del campamento de los filisteos en tres escuadrones; un escuadrón marchaba por el camino de Ofra hacia la tierra de Sual, 18 otro escuadrón marchaba hacia Bet-horón, y el tercer escuadrón marchaba hacia la región que mira al valle de Zeboim, hacia el desierto. 19 En toda la tierra de Israel no se hallaba herrero, porque los filisteos habían dicho: «Para que los hebreos no hagan espada o lanza». 20 Por lo cual todos los de Israel tenían que acudir a los filisteos para afilar cada uno la reja de su arado, su azadón, su hacha o su hoz. 21 El precio era un pim por las rejas de arado y por los azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas y por componer las aguijadas. 22 Así aconteció que en el día de la batalla ninguno de los del pueblo que estaban con Saúl y Jonatán tenía en sus manos una espada o una lanza, excepto Saúl y Jonatán, su hijo, que sí las tenían. 23 Mientras tanto, un destacamento de los filisteos avanzó hasta el paso de Micmas.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Aconteció un día, que Jonatán hijo de Saúl, dijo al criado que le traía las armas: «Ven y pasemos a la guarnición de los filisteos, que está de aquel lado». Pero no lo hizo saber a su padre.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Saúl se hallaba al extremo de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón, y las gentes que estaban con él eran como seiscientos hombres.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Ahías hijo de Ahitob, hermano de Icabod hijo de Finees hijo de Elí, sacerdote de Jehová en Silo, llevaba el efod. El pueblo no sabía que Jonatán se había ido. 4 Entre los desfiladeros por donde Jonatán procuraba pasar a la guarnición de los filisteos, había un peńasco agudo de un lado, y otro del otro lado; uno se llamaba Boses y el otro Sene.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 El primer peńasco estaba situado al norte, hacia Micmas, y el segundo al sur, hacia Gabaa. 6 Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: --Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová dar la victoria, sea con muchos o con pocos. 7 Su paje de armas le respondió: --Haz todo lo que tu corazón te dicte; ve, pues aquí estoy a tu disposición. 8 Dijo entonces Jonatán: --Vamos a pasar hacia esos hombres para que ellos nos vean. 9 Si nos dicen: “Esperad hasta que lleguemos a vosotros”, entonces nos quedaremos en nuestro lugar, y no subiremos adonde están ellos. 10 Pero si nos dicen: “Subid hacia nosotros”, entonces subiremos, porque Jehová los ha entregado en nuestras manos; esto nos servirá de seńal. 11 Los dos se dejaron ver por la guarnición de los filisteos, y estos dijeron: «Mirad los hebreos que salen de las cavernas donde se habían escondido». 12 Y los hombres de la guarnición, dirigiéndose a Jonatán y a su paje de armas, les dijeron: «Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa». Entonces Jonatán dijo a su paje de armas: «Sube detrás de mí, porque Jehová los ha entregado en manos de Israel».* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Subió Jonatán trepando con sus manos y sus pies, seguido de su paje de armas. A los que caían delante de Jonatán, su paje de armas, que iba detrás de él, los remataba.
David entra al servicio de Saúl
14 En esta primera matanza que hicieron Jonatán y su paje de armas cayeron como veinte hombres, y todo en el espacio de una media yugada de tierra. 15 Cundió el pánico en el campamento y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición; a los que habían salido en la avanzada también los asaltó el pánico, y la tierra tembló; hubo, pues, gran consternación. 16 Los centinelas de Saúl vieron desde Gabaa de Benjamín cómo la multitud estaba turbada, iba de un lado a otro y se dispersaba. 17 Entonces Saúl dijo al pueblo que estaba con él: «Pasad ahora revista y ved quién se haya ido de los nuestros». Pasaron revista, y vieron que faltaban Jonatán y su paje de armas. 18 Entonces Saúl dijo a Ahías: «Trae el Arca de Dios». Porque el Arca de Dios estaba entonces con los hijos de Israel. 19 Pero aconteció que mientras aún hablaba Saúl con el sacerdote, el alboroto que había en el campamento de los filisteos aumentaba, e iba creciendo cada vez más. Entonces dijo Saúl al sacerdote: «Detén tu mano». 20 Luego Saúl reunió a todo el pueblo que con él estaba y llegaron hasta el lugar de la batalla. Allí vieron que cada uno había desenvainado su espada contra su compańero y que había gran confusión. 21 Los hebreos que desde tiempo antes habían estado con los filisteos, y que desde los alrededores habían subido con ellos al campamento, se pusieron también del lado de los israelitas que estaban con Saúl y con Jonatán. 22 Asimismo todos los israelitas que se habían escondido en los montes de Efraín, al oir que los filisteos huían, también los persiguieron en aquella batalla, 23 que se extendió hasta Bet-Avén. Así salvó Jehová aquel día a Israel. 24 Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel día, porque Saúl había hecho jurar al pueblo, diciendo: «Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes que me haya vengado de mis enemigos, sea maldito». Y nadie había probado bocado. 25 Todo el pueblo llegó a un bosque, donde había miel en la superficie del campo. 26 Entró, pues, el pueblo en el bosque, y vieron que allí corría la miel; pero no hubo quien la probara, porque el pueblo temía al juramento.* Incircunciso: Véase 1 S 14.6 nota e.27 Jonatán, que no había oído cuando su padre había hecho jurar al pueblo, alargó la punta de una vara que traía en su mano, la mojó en un panal de miel y se llevó la mano a la boca. Entonces se le aclararon los ojos. 28 Uno del pueblo le habló, diciendo: --Tu padre ha hecho jurar solemnemente al pueblo: “Maldito sea el hombre que tome hoy alimento”. Y el pueblo desfallecía. 29 Respondió Jonatán: --Mi padre ha turbado al país. Ved ahora cómo han sido aclarados mis ojos por haber probado un poco de esta miel. 30 żCuánto más si el pueblo hubiera comido libremente hoy del botín tomado a sus enemigos? żNo hubiera sido mayor el estrago entre los filisteos? 31 Aquel día derrotaron a los filisteos desde Micmas hasta Ajalón, pero el pueblo estaba muy cansado. 32 Así que el pueblo se lanzó sobre el botín, tomaron ovejas y vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el pueblo los comió con la sangre. 33 Entonces le avisaron a Saúl: --El pueblo está pecando contra Jehová, porque come carne con sangre. Él dijo: --ˇVosotros habéis sido infieles! Rodadme ahora acá una piedra grande. 34 Esparcíos por el pueblo --ańadió--, y decidles que me traiga cada uno su vaca y cada cual su oveja; degolladlas aquí y comed, sin pecar contra Jehová por comer la carne con la sangre. Aquella noche cada uno llevó su propio buey y lo sacrificaron allí. 35 Edificó Saúl un altar a Jehová, y ese fue el primero que edificó a Jehová. 36 Dijo Saúl: --Descendamos esta noche contra los filisteos y los saquearemos hasta la mańana; no dejaremos de ellos ninguno. Ellos dijeron: --Haz lo que bien te parezca. Dijo luego el sacerdote: --Acerquémonos aquí a Dios. 37 Y Saúl consultó a Dios: «żDebo descender tras los filisteos? żLos entregarás en manos de Israel?». Pero Jehová no le dio respuesta aquel día. 38 Entonces dijo Saúl: --Venid acá todos los principales del pueblo, averiguad y ved en qué ha consistido este pecado de hoy. 39 ˇVive Jehová!, que ha salvado a Israel, que aunque se trate de mi hijo Jonatán, de seguro morirá. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiera. 40 Dijo luego a todo Israel: --Vosotros estaréis a un lado, y yo y Jonatán, mi hijo, estaremos al otro lado. --Haz lo que bien te parezca --respondió el pueblo a Saúl. 41 Entonces dijo Saúl a Jehová, Dios de Israel: --Da a conocer la verdad. La suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo quedó libre. 42 Saúl dijo: --Echad suertes entre mí y mi hijo Jonatán. Y la suerte cayó sobre Jonatán.* De hermoso parecer: Véase 1 S 9.2 n.43 Entonces Saúl dijo a Jonatán: --Cuéntame lo que has hecho. Jonatán respondió: --Ciertamente gusté un poco de miel con la punta de la vara que traía en mi mano; ży he de morir? 44 Saúl le dijo: --Traiga Dios sobre mí el peor de los castigos, si no te hago morir, Jonatán. 45 Pero el pueblo dijo a Saúl: --żHa de morir Jonatán, el que ha logrado esta gran victoria en Israel? ˇNo será así! ˇVive Jehová! que no caerá en tierra ni un cabello de su cabeza, pues lo hizo con ayuda de Dios. Así el pueblo libró de morir a Jonatán. 46 Saúl dejó de perseguir a los filisteos, y los filisteos se fueron a su tierra.* Y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel: Cf. Ex 9.14-16; Dt 4.34-35; Jos 4.23-24; 1 R 8.59-60; 2 R 19.19.47 Después de haber tomado posesión del reino de Israel, Saúl hizo guerra a todos sus enemigos en derredor: contra Moab, contra los hijos de Amón, contra Edom, contra los reyes de Soba y contra los filisteos; dondequiera que iba, salía vencedor.ń 14.47Salía vencedor: Heb. hacía el mal (cf. 2 S 8.6,14). 48 Reunió un ejército, derrotó a Amalec y libró a Israel de manos de los que lo saqueaban. 49 Los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isúi y Malquisúa. Los nombres de sus dos hijas eran, el de la mayor, Merab, y el de la menor, Mical. 50 El nombre de la mujer de Saúl era Ahinoam, hija de Ahimaas. El nombre del general de su ejército era Abner hijo de Ner, tío de Saúl. 51 Porque Cis, padre de Saúl, y Ner, padre de Abner, fueron hijos de Abiel. 52 Todo el tiempo de Saúl hubo guerra encarnizada contra los filisteos; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo reclutaba para sí.* Ecrón: Véase 1 S 6.17 n.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Un día Samuel dijo a Saúl: --Jehová me envió a que te ungiera rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, escucha las palabras de Jehová.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: “Yo castigaré lo que Amalec hizo a Israel, cortándole el camino cuando subía de Egipto.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Ve, pues, hiere a Amalec, destruye todo lo que tiene y no te apiades de él; mata hombres, mujeres y nińos, aun los de pecho, y vacas, ovejas, camellos y asnos”. 4 Saúl convocó, pues, al pueblo y les pasó revista en Telaim: doscientos mil de a pie y diez mil hombres de Judá.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Vino Saúl a la ciudad de Amalec y se emboscó en el valle. 6 Entonces dijo Saúl a los ceneos: «Idos, apartaos y salid de entre los de Amalec, para que no os destruya juntamente con ellos; porque vosotros mostrasteis misericordia a todos los hijos de Israel cuando subían de Egipto». Se apartaron los ceneos de entre los hijos de Amalec. 7 Y Saúl derrotó a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que está al oriente de Egipto. 8 Capturó vivo a Agag, rey de Amalec, y a todo el pueblo lo mató a filo de espada. 9 Pero Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; pero destruyeron todo lo que era vil y despreciable. 10 Vino luego esta palabra de Jehová a Samuel: 11 «Me pesa haber hecho rey a Saúl, porque se ha apartado de mí y no ha cumplido mis palabras». Se apesadumbró Samuel y clamó a Jehová toda aquella noche. 12 Madrugó Samuel para ir al encuentro de Saúl por la mańana; y avisaron a Samuel: «Saúl llega a Carmel y se ha erigido un monumento; después se dio vuelta y siguió adelante para bajar a Gilgal».* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: --Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová.
David entra al servicio de Saúl
14 --żPues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? --preguntó entonces Samuel. 15 --De Amalec las han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos --respondió Saúl. 16 Entonces dijo Samuel a Saúl: --Déjame que te anuncie lo que Jehová me ha dicho esta noche. --Habla --le respondió él. 17 Y dijo Samuel: --Aunque a tus propios ojos eras pequeńo, żno has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido rey sobre Israel? 18 Jehová te envió en misión y te ha dicho: “Ve, destruye a los pecadores de Amalec y hazles guerra hasta que los acabes”. 19 żPor qué, pues, no has oído la voz de Jehová? żPor qué te has lanzado sobre el botín y has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? 20 Saúl respondió a Samuel: --Al contrario, ˇhe obedecido la voz de Jehová! Fui a la misión que Jehová me envió, traje a Agag, rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. 21 Pero el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová, tu Dios, en Gilgal. 22 Entonces Samuel dijo:
--żAcaso se complace Jehová%tanto en los holocaustos y sacrificios
como en la obediencia%a las palabras de Jehová?
Mejor es obedecer que sacrificar;
prestar atención mejor es%que la grasa de los carneros.
23 Como pecado de adivinación %es la rebelión,
como ídolos e idolatría la obstinación.
Por cuanto rechazaste%la palabra de Jehová,
también él te ha rechazado%para que no seas rey. 24 Saúl dijo a Samuel: --He pecado, pues he desobedecido el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado. 25 Vuelve conmigo para que adore a Jehová. 26 --No volveré contigo, porque rechazaste la palabra de Jehová y Jehová te ha rechazado para que no seas rey sobre Israelń 15.26Cf. 1 S 13.13-14.--respondió Samuel a Saúl.* Incircunciso: Véase 1 S 14.6 nota e.27 Samuel se volvió para irse, pero él se asió de la punta de su manto, y este se desgarró. 28 Entonces Samuel le dijo: --Jehová ha desgarrado hoy de ti el reino de Israel y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú. 29 Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta. 30 --Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y que vuelvas conmigo para que adore a Jehová, tu Dios --dijo Saúl. 31 Volvió Samuel en compańía de Saúl, y adoró Saúl a Jehová. 32 Después dijo Samuel: «Traedme a Agag, rey de Amalec». Agag vino hacia él alegremente. Y decía: «Ciertamente ya pasó la amargura de la muerte». 33 Samuel dijo: «Como tu espada dejó a las mujeres sin hijos, así tu madre quedará privada de su hijo entre las mujeres». Entonces Samuel cortó en pedazos a Agag delante de Jehová en Gilgal. 34 Se fue luego Samuel a Ramá, y Saúl subió a su casa en Gabaa de Saúl. 35 Nunca más vio Samuel a Saúl en toda su vida. Y lloraba Samuel por Saúl, porque Jehová se había arrepentido de haberlo hecho rey de Israel.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Dijo Jehová a Samuel: --żHasta cuándo llorarás por Saúl, habiéndolo yo rechazado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de entre sus hijos me he elegido un rey.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 Samuel preguntó: --żCómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: --Toma contigo una becerra de la vacada, y di: “A ofrecer sacrificio a Jehová he venido”.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Invita a Isaí al sacrificio y yo te enseńaré lo que has de hacer; me ungirás al que yo te diga. 4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová. Luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirlo con miedo, y le preguntaron: --żEs pacífica tu venida?* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 --Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos y venid conmigo al sacrificio --respondió él. Luego santificó él a Isaí y a sus hijos, y los invitó al sacrificio. 6 Aconteció que cuando ellos vinieron, vio él a Eliab, y se dijo: «De cierto delante de Jehová está su ungido». 7 Pero Jehová respondió a Samuel: --No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 8 Entonces llamó Isaí a Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: --Tampoco a este ha escogido Jehová. 9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Pero Samuel dijo: --Tampoco a este ha elegido Jehová. 10 Hizo luego pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: --Jehová no ha elegido a estos. 11 Entonces dijo Samuel a Isaí: --żSon estos todos tus hijos? Isaí respondió: --Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: --Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y lo hizo entrar. Era rubio, de hermosos ojos y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: «Levántate y úngelo, porque este es».* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 Samuel tomó el cuerno del aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. A partir de aquel día vino sobre David el espíritu de Jehová. Se levantó luego Samuel y regresó a Ramá.
David entra al servicio de Saúl
14 El espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y un espíritu malo de parte de Jehová lo atormentaba. 15 Y los criados de Saúl le dijeron: --Mira, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta. 16 Diga, pues, nuestro seńor a tus siervos que están en tu presencia, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, toque con su mano y tengas alivio. 17 Saúl respondió a sus criados: --Buscadme ahora, pues, a alguno que toque bien, y traédmelo. 18 Entonces uno de los criados respondió: --He visto a un hijo de Isaí de Belén que sabe tocar; es valiente y vigoroso, hombre de guerra, prudente en sus palabras, hermoso, y Jehová está con él. 19 Entonces Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: «Envíame a David tu hijo, el que está con las ovejas». 20 Y tomó Isaí un asno cargado de pan, una vasija de vino y un cabrito, y lo envió a Saúl por medio de David, su hijo. 21 David se presentó ante Saúl y se puso a su servicio. Saúl lo amó mucho y lo hizo su paje de armas. 22 Luego mandó a decir a Isaí: «Te ruego que David se quede conmigo, pues ha hallado gracia a mis ojos». 23 Así, cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y la tocaba. Saúl se aliviaba y se sentía mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
Saúl derrota a los amonitas
Discurso de Samuel al pueblo
3. LUCES Y SOMBRAS DEL REINADO DE SAÚL (13.1--15.35)
Guerra contra los filisteos
Saúl desobedece y es desechado
4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)
Samuel unge a David
David mata a Goliat
1 Los filisteos reunieron sus ejércitos para la guerra, se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim.* Soco y Azeca: dos poblaciones localizadas al sudoeste de Jerusalén (cf. Jos 15.35; 2 Cr 28.18).
Samuel, juez de Israel
2 También Saúl y los hombres de Israel se reunieron, acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.* El valle de Ela está situado al oeste de Belén, en la ruta natural que va desde la costa del Mediterráneo hasta las montańas de Judá.3 Los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, quedando el valle entre ellos. 4 Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín llamado Goliat, oriundo de Gat, que medía seis codos y un palmo de altura.* Gat: Véase 1 S 6.17 n.5 Llevaba un casco de bronce en su cabeza y vestía una coraza de malla; la coraza pesaba cinco mil siclos de bronce. 6 En sus piernas tenía canilleras de bronce y una jabalina de bronce a la espalda. 7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar y la punta de su lanza pesaba seiscientos siclos de hierro. Delante de él iba su escudero. 8 Goliat se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: --żPara qué os habéis puesto en orden de batalla? żNo soy yo el filisteo y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. 9 Si él puede pelear conmigo y me vence, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo puedo más que él y lo venzo, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. 10 Hoy yo he desafiado --ańadió el filisteo-- al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 11 Al escuchar Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron mucho miedo. 12 David era hijo de aquel hombre efrateo, oriundo de Belén de Judá, llamado Isaí, el cual tenía ocho hijos. En tiempos de Saúl este hombre era ya viejo, de edad muy avanzada,* De edad muy avanzada: Heb. entrado en hombres.13 y los tres hijos mayores de Isaí se habían ido a la guerra para seguir a Saúl. Los nombres de sus tres hijos que se habían ido a la guerra eran: Eliab, el primogénito, el segundo, Abinadab, y el tercero, Sama.
David entra al servicio de Saúl
14 David era el menor. Siguieron, pues, los tres mayores a Saúl, 15 pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén. 16 Salía, pues, aquel filisteo por la mańana y por la tarde, y así lo hizo durante cuarenta días. 17 Y dijo Isaí a David, su hijo: «Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado y estos diez panes; llévalo pronto al campamento a tus hermanos. 18 Estos diez quesos de leche los llevarás al jefe de los mil; fíjate si tus hermanos están bien y trae algo de ellos como prenda». 19 Mientras tanto, Saúl, ellos, y todos los de Israel, estaban en el valle de Ela, peleando contra los filisteos. 20 Se levantó, pues, David de mańana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado. Llegó al campamento cuando el ejército salía en orden de batalla y daba el grito de combate. 21 Se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos, ejército frente a ejército. 22 Entonces David dejó su carga en manos del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; cuando llegó preguntó por sus hermanos, si estaban bien. 23 Mientras hablaba con ellos, aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, llamado Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos diciendo las mismas palabras, y lo oyó David. 24 Todos los hombres de Israel que veían a aquel hombre huían de su presencia y sentían gran temor. 25 Y cada uno de los de Israel decía: «żNo habéis visto a aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que lo venza, el rey le proporcionará grandes riquezas, le dará a su hija y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel». 26 Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: --żQué harán al hombre que venza a este filisteo y quite el oprobio de Israel? Porque żquién es este filisteo incircunciso para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?* Incircunciso: Véase 1 S 14.6 nota e.27 El pueblo le repitió las mismas palabras, diciendo: «Así se hará al hombre que lo venza». 28 Al oírlo hablar así con aquellos hombres, Eliab, su hermano mayor, se encendió en ira contra David y le dijo: --żPara qué has descendido acá? żA quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón; has venido para ver la batalla. 29 --żQué he hecho yo ahora? żNo es esto mero hablar? --dijo David. 30 Y, apartándose de él, se dirigió a otros y les preguntó de igual manera; y el pueblo le dio la misma respuesta de antes. 31 Fueron oídas las palabras que había dicho David, y se lo contaron a Saúl, que lo hizo venir. 32 Dijo David a Saúl: --Que nadie se desanime a causa de ese; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 33 Dijo Saúl a David: --Tú no podrás ir contra aquel filisteo, y pelear con él, porque eres un muchacho, mientras que él es un hombre de guerra desde su juventud. 34 David respondió a Saúl: --Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre. Cuando venía un león o un oso, y se llevaba algún cordero de la manada, 35 salía yo tras él, lo hería y se lo arrancaba de la boca; y si se revolvía contra mí, le echaba mano a la quijada, lo hería y lo mataba. 36 Ya fuera león o fuera oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Jehová --ańadió David--, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de manos de este filisteo. Dijo Saúl a David: --Ve, y que Jehová sea contigo. 38 Saúl vistió a David con sus ropas, puso sobre su cabeza un casco de bronce y lo cubrió con una coraza. 39 Cińó David la espada sobre sus vestidos y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: --No puedo andar con esto, pues nunca lo practiqué. Entonces David se quitó aquellas cosas. 40 Luego tomó en la mano su cayado y escogió cinco piedras lisas del arroyo, las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y con su honda en la mano se acercó al filisteo. 41 El filisteo fue avanzando y acercándose a David, precedido de su escudero. 42 Cuando el filisteo miró y vio a David, no lo tomó en serio, porque era apenas un muchacho, rubio y de hermoso parecer.* De hermoso parecer: Véase 1 S 9.2 n.43 El filisteo dijo a David: --żSoy yo un perro, para que vengas contra mí con palos? Y maldijo a David invocando a sus dioses. 44 Dijo luego el filisteo a David: --Ven hacia mí y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. 45 Entonces dijo David al filisteo: --Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina; pero yo voy contra ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 46 Jehová te entregará hoy en mis manos, yo te venceré y te cortaré la cabeza. Y hoy mismo entregaré tu cuerpo y los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra, y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel.* Y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel: Cf. Ex 9.14-16; Dt 4.34-35; Jos 4.23-24; 1 R 8.59-60; 2 R 19.19.47 Y toda esta congregación sabrá que Jehová no salva con espada ni con lanza, porque de Jehová es la batalla y él os entregará en nuestras manos. 48 Aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. 49 Metió David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, la tiró con la honda e hirió al filisteo en la frente. La piedra se le clavó en la frente y cayó a tierra sobre su rostro. 50 Así venció David al filisteo con honda y piedra. Hirió al filisteo y lo mató, sin tener David una espada en sus manos. 51 Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; tomó su espada, la sacó de la vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Cuando los filisteos vieron muerto a su paladín, huyeron. 52 Se levantaron luego los de Israel y los de Judá, dieron gritos de guerra y siguieron tras los filisteos hasta el valle y hasta las puertas de Ecrón. Muchos filisteos cayeron heridos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón.* Ecrón: Véase 1 S 6.17 n.53 Regresaron los hijos de Israel de perseguir a los filisteos, y saquearon su campamento. 54 Entonces David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero sus armas las puso en su tienda.* Cuando se libró el combate entre David y Goliat, Jerusalén se hallaba en poder de los jebuseos. Fue precisamente David el que la conquistó más tarde, para convertirla en capital de su reino (2 S 5.6-9).55 Cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner, general del ejército: --Abner, żde quién es hijo ese joven? Abner respondió: 56 --ˇVive tu alma!, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: --Pregunta de quién es hijo ese joven. 57 Cuando David volvió de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó ante Saúl. David llevaba en su mano la cabeza del filisteo. 58 Saúl le preguntó: --Muchacho, żde quién eres hijo? David respondió: --Soy hijo de tu siervo Isaí de Belén.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas