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1 Samuel 14 14 de 31 capítulos

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Aconteció un día, que Jonatán hijo de Saúl, dijo al criado que le traía las armas: «Ven y pasemos a la guarnición de los filisteos, que está de aquel lado». Pero no lo hizo saber a su padre. 2 Saúl se hallaba al extremo de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón, y las gentes que estaban con él eran como seiscientos hombres.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Ahías hijo de Ahitob, hermano de Icabod hijo de Finees hijo de Elí, sacerdote de Jehová en Silo, llevaba el efod. El pueblo no sabía que Jonatán se había ido. 4 Entre los desfiladeros por donde Jonatán procuraba pasar a la guarnición de los filisteos, había un peńasco agudo de un lado, y otro del otro lado; uno se llamaba Boses y el otro Sene. 5 El primer peńasco estaba situado al norte, hacia Micmas, y el segundo al sur, hacia Gabaa.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: --Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová dar la victoria, sea con muchos o con pocos. 7 Su paje de armas le respondió: --Haz todo lo que tu corazón te dicte; ve, pues aquí estoy a tu disposición. 8 Dijo entonces Jonatán: --Vamos a pasar hacia esos hombres para que ellos nos vean. 9 Si nos dicen: “Esperad hasta que lleguemos a vosotros”, entonces nos quedaremos en nuestro lugar, y no subiremos adonde están ellos.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Pero si nos dicen: “Subid hacia nosotros”, entonces subiremos, porque Jehová los ha entregado en nuestras manos; esto nos servirá de seńal.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Los dos se dejaron ver por la guarnición de los filisteos, y estos dijeron: «Mirad los hebreos que salen de las cavernas donde se habían escondido». 12 Y los hombres de la guarnición, dirigiéndose a Jonatán y a su paje de armas, les dijeron: «Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa». Entonces Jonatán dijo a su paje de armas: «Sube detrás de mí, porque Jehová los ha entregado en manos de Israel». 13 Subió Jonatán trepando con sus manos y sus pies, seguido de su paje de armas. A los que caían delante de Jonatán, su paje de armas, que iba detrás de él, los remataba.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 En esta primera matanza que hicieron Jonatán y su paje de armas cayeron como veinte hombres, y todo en el espacio de una media yugada de tierra.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Cundió el pánico en el campamento y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición; a los que habían salido en la avanzada también los asaltó el pánico, y la tierra tembló; hubo, pues, gran consternación. 16 Los centinelas de Saúl vieron desde Gabaa de Benjamín cómo la multitud estaba turbada, iba de un lado a otro y se dispersaba. 17 Entonces Saúl dijo al pueblo que estaba con él: «Pasad ahora revista y ved quién se haya ido de los nuestros». Pasaron revista, y vieron que faltaban Jonatán y su paje de armas. 18 Entonces Saúl dijo a Ahías: «Trae el Arca de Dios». Porque el Arca de Dios estaba entonces con los hijos de Israel. 19 Pero aconteció que mientras aún hablaba Saúl con el sacerdote, el alboroto que había en el campamento de los filisteos aumentaba, e iba creciendo cada vez más. Entonces dijo Saúl al sacerdote: «Detén tu mano». 20 Luego Saúl reunió a todo el pueblo que con él estaba y llegaron hasta el lugar de la batalla. Allí vieron que cada uno había desenvainado su espada contra su compańero y que había gran confusión. 21 Los hebreos que desde tiempo antes habían estado con los filisteos, y que desde los alrededores habían subido con ellos al campamento, se pusieron también del lado de los israelitas que estaban con Saúl y con Jonatán. 22 Asimismo todos los israelitas que se habían escondido en los montes de Efraín, al oir que los filisteos huían, también los persiguieron en aquella batalla, 23 que se extendió hasta Bet-Avén. Así salvó Jehová aquel día a Israel. 24 Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel día, porque Saúl había hecho jurar al pueblo, diciendo: «Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes que me haya vengado de mis enemigos, sea maldito». Y nadie había probado bocado.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Todo el pueblo llegó a un bosque, donde había miel en la superficie del campo. 26 Entró, pues, el pueblo en el bosque, y vieron que allí corría la miel; pero no hubo quien la probara, porque el pueblo temía al juramento. 27 Jonatán, que no había oído cuando su padre había hecho jurar al pueblo, alargó la punta de una vara que traía en su mano, la mojó en un panal de miel y se llevó la mano a la boca. Entonces se le aclararon los ojos.* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Uno del pueblo le habló, diciendo: --Tu padre ha hecho jurar solemnemente al pueblo: “Maldito sea el hombre que tome hoy alimento”. Y el pueblo desfallecía. 29 Respondió Jonatán: --Mi padre ha turbado al país. Ved ahora cómo han sido aclarados mis ojos por haber probado un poco de esta miel. 30 żCuánto más si el pueblo hubiera comido libremente hoy del botín tomado a sus enemigos? żNo hubiera sido mayor el estrago entre los filisteos? 31 Aquel día derrotaron a los filisteos desde Micmas hasta Ajalón, pero el pueblo estaba muy cansado.* Las exitosas campańas de David aumentaron su popularidad entre los pobladores del sur de Palestina e hicieron que fuera aceptado rápidamente como rey de Judá (cf. 2 S 2.1-4).32 Así que el pueblo se lanzó sobre el botín, tomaron ovejas y vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el pueblo los comió con la sangre. 33 Entonces le avisaron a Saúl: --El pueblo está pecando contra Jehová, porque come carne con sangre. Él dijo: --ˇVosotros habéis sido infieles! Rodadme ahora acá una piedra grande. 34 Esparcíos por el pueblo --ańadió--, y decidles que me traiga cada uno su vaca y cada cual su oveja; degolladlas aquí y comed, sin pecar contra Jehová por comer la carne con la sangre. Aquella noche cada uno llevó su propio buey y lo sacrificaron allí. 35 Edificó Saúl un altar a Jehová, y ese fue el primero que edificó a Jehová. 36 Dijo Saúl: --Descendamos esta noche contra los filisteos y los saquearemos hasta la mańana; no dejaremos de ellos ninguno. Ellos dijeron: --Haz lo que bien te parezca. Dijo luego el sacerdote: --Acerquémonos aquí a Dios. 37 Y Saúl consultó a Dios: «żDebo descender tras los filisteos? żLos entregarás en manos de Israel?». Pero Jehová no le dio respuesta aquel día. 38 Entonces dijo Saúl: --Venid acá todos los principales del pueblo, averiguad y ved en qué ha consistido este pecado de hoy. 39 ˇVive Jehová!, que ha salvado a Israel, que aunque se trate de mi hijo Jonatán, de seguro morirá. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiera. 40 Dijo luego a todo Israel: --Vosotros estaréis a un lado, y yo y Jonatán, mi hijo, estaremos al otro lado. --Haz lo que bien te parezca --respondió el pueblo a Saúl. 41 Entonces dijo Saúl a Jehová, Dios de Israel: --Da a conocer la verdad. La suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo quedó libre. 42 Saúl dijo: --Echad suertes entre mí y mi hijo Jonatán. Y la suerte cayó sobre Jonatán. 43 Entonces Saúl dijo a Jonatán: --Cuéntame lo que has hecho. Jonatán respondió: --Ciertamente gusté un poco de miel con la punta de la vara que traía en mi mano; ży he de morir?* Jezreel: Cf. Jos 15.55-56.44 Saúl le dijo: --Traiga Dios sobre mí el peor de los castigos, si no te hago morir, Jonatán. 45 Pero el pueblo dijo a Saúl: --żHa de morir Jonatán, el que ha logrado esta gran victoria en Israel? ˇNo será así! ˇVive Jehová! que no caerá en tierra ni un cabello de su cabeza, pues lo hizo con ayuda de Dios. Así el pueblo libró de morir a Jonatán. 46 Saúl dejó de perseguir a los filisteos, y los filisteos se fueron a su tierra.* Y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel: Cf. Ex 9.14-16; Dt 4.34-35; Jos 4.23-24; 1 R 8.59-60; 2 R 19.19.47 Después de haber tomado posesión del reino de Israel, Saúl hizo guerra a todos sus enemigos en derredor: contra Moab, contra los hijos de Amón, contra Edom, contra los reyes de Soba y contra los filisteos; dondequiera que iba, salía vencedor.ń 14.47Salía vencedor: Heb. hacía el mal (cf. 2 S 8.6,14). 48 Reunió un ejército, derrotó a Amalec y libró a Israel de manos de los que lo saqueaban. 49 Los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isúi y Malquisúa. Los nombres de sus dos hijas eran, el de la mayor, Merab, y el de la menor, Mical. 50 El nombre de la mujer de Saúl era Ahinoam, hija de Ahimaas. El nombre del general de su ejército era Abner hijo de Ner, tío de Saúl. 51 Porque Cis, padre de Saúl, y Ner, padre de Abner, fueron hijos de Abiel. 52 Todo el tiempo de Saúl hubo guerra encarnizada contra los filisteos; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo reclutaba para sí.* Ecrón: Véase 1 S 6.17 n.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Un día Samuel dijo a Saúl: --Jehová me envió a que te ungiera rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, escucha las palabras de Jehová. 2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: “Yo castigaré lo que Amalec hizo a Israel, cortándole el camino cuando subía de Egipto.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Ve, pues, hiere a Amalec, destruye todo lo que tiene y no te apiades de él; mata hombres, mujeres y nińos, aun los de pecho, y vacas, ovejas, camellos y asnos”. 4 Saúl convocó, pues, al pueblo y les pasó revista en Telaim: doscientos mil de a pie y diez mil hombres de Judá. 5 Vino Saúl a la ciudad de Amalec y se emboscó en el valle.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Entonces dijo Saúl a los ceneos: «Idos, apartaos y salid de entre los de Amalec, para que no os destruya juntamente con ellos; porque vosotros mostrasteis misericordia a todos los hijos de Israel cuando subían de Egipto». Se apartaron los ceneos de entre los hijos de Amalec. 7 Y Saúl derrotó a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que está al oriente de Egipto. 8 Capturó vivo a Agag, rey de Amalec, y a todo el pueblo lo mató a filo de espada. 9 Pero Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; pero destruyeron todo lo que era vil y despreciable.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Vino luego esta palabra de Jehová a Samuel:** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 «Me pesa haber hecho rey a Saúl, porque se ha apartado de mí y no ha cumplido mis palabras». Se apesadumbró Samuel y clamó a Jehová toda aquella noche. 12 Madrugó Samuel para ir al encuentro de Saúl por la mańana; y avisaron a Samuel: «Saúl llega a Carmel y se ha erigido un monumento; después se dio vuelta y siguió adelante para bajar a Gilgal». 13 Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: --Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 --żPues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? --preguntó entonces Samuel.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 --De Amalec las han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos --respondió Saúl. 16 Entonces dijo Samuel a Saúl: --Déjame que te anuncie lo que Jehová me ha dicho esta noche. --Habla --le respondió él. 17 Y dijo Samuel: --Aunque a tus propios ojos eras pequeńo, żno has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido rey sobre Israel? 18 Jehová te envió en misión y te ha dicho: “Ve, destruye a los pecadores de Amalec y hazles guerra hasta que los acabes”. 19 żPor qué, pues, no has oído la voz de Jehová? żPor qué te has lanzado sobre el botín y has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? 20 Saúl respondió a Samuel: --Al contrario, ˇhe obedecido la voz de Jehová! Fui a la misión que Jehová me envió, traje a Agag, rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. 21 Pero el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová, tu Dios, en Gilgal. 22 Entonces Samuel dijo:
--żAcaso se complace Jehová%tanto en los holocaustos y sacrificios
como en la obediencia%a las palabras de Jehová?
Mejor es obedecer que sacrificar;
prestar atención mejor es%que la grasa de los carneros.
23 Como pecado de adivinación %es la rebelión,
como ídolos e idolatría la obstinación.
Por cuanto rechazaste%la palabra de Jehová,
también él te ha rechazado%para que no seas rey.
24 Saúl dijo a Samuel: --He pecado, pues he desobedecido el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Vuelve conmigo para que adore a Jehová. 26 --No volveré contigo, porque rechazaste la palabra de Jehová y Jehová te ha rechazado para que no seas rey sobre Israelń 15.26Cf. 1 S 13.13-14.--respondió Samuel a Saúl. 27 Samuel se volvió para irse, pero él se asió de la punta de su manto, y este se desgarró.* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Entonces Samuel le dijo: --Jehová ha desgarrado hoy de ti el reino de Israel y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú. 29 Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta. 30 --Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y que vuelvas conmigo para que adore a Jehová, tu Dios --dijo Saúl. 31 Volvió Samuel en compańía de Saúl, y adoró Saúl a Jehová.* Las exitosas campańas de David aumentaron su popularidad entre los pobladores del sur de Palestina e hicieron que fuera aceptado rápidamente como rey de Judá (cf. 2 S 2.1-4).32 Después dijo Samuel: «Traedme a Agag, rey de Amalec». Agag vino hacia él alegremente. Y decía: «Ciertamente ya pasó la amargura de la muerte». 33 Samuel dijo: «Como tu espada dejó a las mujeres sin hijos, así tu madre quedará privada de su hijo entre las mujeres». Entonces Samuel cortó en pedazos a Agag delante de Jehová en Gilgal. 34 Se fue luego Samuel a Ramá, y Saúl subió a su casa en Gabaa de Saúl. 35 Nunca más vio Samuel a Saúl en toda su vida. Y lloraba Samuel por Saúl, porque Jehová se había arrepentido de haberlo hecho rey de Israel.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Dijo Jehová a Samuel: --żHasta cuándo llorarás por Saúl, habiéndolo yo rechazado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de entre sus hijos me he elegido un rey. 2 Samuel preguntó: --żCómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: --Toma contigo una becerra de la vacada, y di: “A ofrecer sacrificio a Jehová he venido”.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Invita a Isaí al sacrificio y yo te enseńaré lo que has de hacer; me ungirás al que yo te diga. 4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová. Luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirlo con miedo, y le preguntaron: --żEs pacífica tu venida? 5 --Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos y venid conmigo al sacrificio --respondió él. Luego santificó él a Isaí y a sus hijos, y los invitó al sacrificio.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Aconteció que cuando ellos vinieron, vio él a Eliab, y se dijo: «De cierto delante de Jehová está su ungido». 7 Pero Jehová respondió a Samuel: --No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 8 Entonces llamó Isaí a Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: --Tampoco a este ha escogido Jehová. 9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Pero Samuel dijo: --Tampoco a este ha elegido Jehová.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Hizo luego pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: --Jehová no ha elegido a estos.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Entonces dijo Samuel a Isaí: --żSon estos todos tus hijos? Isaí respondió: --Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: --Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y lo hizo entrar. Era rubio, de hermosos ojos y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: «Levántate y úngelo, porque este es». 13 Samuel tomó el cuerno del aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. A partir de aquel día vino sobre David el espíritu de Jehová. Se levantó luego Samuel y regresó a Ramá.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 El espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y un espíritu malo de parte de Jehová lo atormentaba.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Y los criados de Saúl le dijeron: --Mira, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta. 16 Diga, pues, nuestro seńor a tus siervos que están en tu presencia, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, toque con su mano y tengas alivio. 17 Saúl respondió a sus criados: --Buscadme ahora, pues, a alguno que toque bien, y traédmelo. 18 Entonces uno de los criados respondió: --He visto a un hijo de Isaí de Belén que sabe tocar; es valiente y vigoroso, hombre de guerra, prudente en sus palabras, hermoso, y Jehová está con él. 19 Entonces Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: «Envíame a David tu hijo, el que está con las ovejas». 20 Y tomó Isaí un asno cargado de pan, una vasija de vino y un cabrito, y lo envió a Saúl por medio de David, su hijo. 21 David se presentó ante Saúl y se puso a su servicio. Saúl lo amó mucho y lo hizo su paje de armas. 22 Luego mandó a decir a Isaí: «Te ruego que David se quede conmigo, pues ha hallado gracia a mis ojos». 23 Así, cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y la tocaba. Saúl se aliviaba y se sentía mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Los filisteos reunieron sus ejércitos para la guerra, se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. 2 También Saúl y los hombres de Israel se reunieron, acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, quedando el valle entre ellos. 4 Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín llamado Goliat, oriundo de Gat, que medía seis codos y un palmo de altura. 5 Llevaba un casco de bronce en su cabeza y vestía una coraza de malla; la coraza pesaba cinco mil siclos de bronce.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 En sus piernas tenía canilleras de bronce y una jabalina de bronce a la espalda. 7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar y la punta de su lanza pesaba seiscientos siclos de hierro. Delante de él iba su escudero. 8 Goliat se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: --żPara qué os habéis puesto en orden de batalla? żNo soy yo el filisteo y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. 9 Si él puede pelear conmigo y me vence, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo puedo más que él y lo venzo, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Hoy yo he desafiado --ańadió el filisteo-- al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Al escuchar Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron mucho miedo. 12 David era hijo de aquel hombre efrateo, oriundo de Belén de Judá, llamado Isaí, el cual tenía ocho hijos. En tiempos de Saúl este hombre era ya viejo, de edad muy avanzada, 13 y los tres hijos mayores de Isaí se habían ido a la guerra para seguir a Saúl. Los nombres de sus tres hijos que se habían ido a la guerra eran: Eliab, el primogénito, el segundo, Abinadab, y el tercero, Sama.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 David era el menor. Siguieron, pues, los tres mayores a Saúl,* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén. 16 Salía, pues, aquel filisteo por la mańana y por la tarde, y así lo hizo durante cuarenta días. 17 Y dijo Isaí a David, su hijo: «Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado y estos diez panes; llévalo pronto al campamento a tus hermanos. 18 Estos diez quesos de leche los llevarás al jefe de los mil; fíjate si tus hermanos están bien y trae algo de ellos como prenda». 19 Mientras tanto, Saúl, ellos, y todos los de Israel, estaban en el valle de Ela, peleando contra los filisteos. 20 Se levantó, pues, David de mańana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado. Llegó al campamento cuando el ejército salía en orden de batalla y daba el grito de combate. 21 Se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos, ejército frente a ejército. 22 Entonces David dejó su carga en manos del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; cuando llegó preguntó por sus hermanos, si estaban bien. 23 Mientras hablaba con ellos, aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, llamado Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos diciendo las mismas palabras, y lo oyó David. 24 Todos los hombres de Israel que veían a aquel hombre huían de su presencia y sentían gran temor.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Y cada uno de los de Israel decía: «żNo habéis visto a aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que lo venza, el rey le proporcionará grandes riquezas, le dará a su hija y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel». 26 Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: --żQué harán al hombre que venza a este filisteo y quite el oprobio de Israel? Porque żquién es este filisteo incircunciso para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? 27 El pueblo le repitió las mismas palabras, diciendo: «Así se hará al hombre que lo venza».* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Al oírlo hablar así con aquellos hombres, Eliab, su hermano mayor, se encendió en ira contra David y le dijo: --żPara qué has descendido acá? żA quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón; has venido para ver la batalla. 29 --żQué he hecho yo ahora? żNo es esto mero hablar? --dijo David. 30 Y, apartándose de él, se dirigió a otros y les preguntó de igual manera; y el pueblo le dio la misma respuesta de antes. 31 Fueron oídas las palabras que había dicho David, y se lo contaron a Saúl, que lo hizo venir.* Las exitosas campańas de David aumentaron su popularidad entre los pobladores del sur de Palestina e hicieron que fuera aceptado rápidamente como rey de Judá (cf. 2 S 2.1-4).32 Dijo David a Saúl: --Que nadie se desanime a causa de ese; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 33 Dijo Saúl a David: --Tú no podrás ir contra aquel filisteo, y pelear con él, porque eres un muchacho, mientras que él es un hombre de guerra desde su juventud. 34 David respondió a Saúl: --Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre. Cuando venía un león o un oso, y se llevaba algún cordero de la manada, 35 salía yo tras él, lo hería y se lo arrancaba de la boca; y si se revolvía contra mí, le echaba mano a la quijada, lo hería y lo mataba. 36 Ya fuera león o fuera oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. 37 Jehová --ańadió David--, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de manos de este filisteo. Dijo Saúl a David: --Ve, y que Jehová sea contigo. 38 Saúl vistió a David con sus ropas, puso sobre su cabeza un casco de bronce y lo cubrió con una coraza. 39 Cińó David la espada sobre sus vestidos y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: --No puedo andar con esto, pues nunca lo practiqué. Entonces David se quitó aquellas cosas. 40 Luego tomó en la mano su cayado y escogió cinco piedras lisas del arroyo, las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y con su honda en la mano se acercó al filisteo. 41 El filisteo fue avanzando y acercándose a David, precedido de su escudero. 42 Cuando el filisteo miró y vio a David, no lo tomó en serio, porque era apenas un muchacho, rubio y de hermoso parecer. 43 El filisteo dijo a David: --żSoy yo un perro, para que vengas contra mí con palos? Y maldijo a David invocando a sus dioses.* Jezreel: Cf. Jos 15.55-56.44 Dijo luego el filisteo a David: --Ven hacia mí y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. 45 Entonces dijo David al filisteo: --Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina; pero yo voy contra ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 46 Jehová te entregará hoy en mis manos, yo te venceré y te cortaré la cabeza. Y hoy mismo entregaré tu cuerpo y los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra, y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel.* Y sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel: Cf. Ex 9.14-16; Dt 4.34-35; Jos 4.23-24; 1 R 8.59-60; 2 R 19.19.47 Y toda esta congregación sabrá que Jehová no salva con espada ni con lanza, porque de Jehová es la batalla y él os entregará en nuestras manos. 48 Aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. 49 Metió David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, la tiró con la honda e hirió al filisteo en la frente. La piedra se le clavó en la frente y cayó a tierra sobre su rostro. 50 Así venció David al filisteo con honda y piedra. Hirió al filisteo y lo mató, sin tener David una espada en sus manos. 51 Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; tomó su espada, la sacó de la vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Cuando los filisteos vieron muerto a su paladín, huyeron. 52 Se levantaron luego los de Israel y los de Judá, dieron gritos de guerra y siguieron tras los filisteos hasta el valle y hasta las puertas de Ecrón. Muchos filisteos cayeron heridos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón.* Ecrón: Véase 1 S 6.17 n.53 Regresaron los hijos de Israel de perseguir a los filisteos, y saquearon su campamento. 54 Entonces David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero sus armas las puso en su tienda.* Cuando se libró el combate entre David y Goliat, Jerusalén se hallaba en poder de los jebuseos. Fue precisamente David el que la conquistó más tarde, para convertirla en capital de su reino (2 S 5.6-9).55 Cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner, general del ejército: --Abner, żde quién es hijo ese joven? Abner respondió: 56 --ˇVive tu alma!, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: --Pregunta de quién es hijo ese joven. 57 Cuando David volvió de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó ante Saúl. David llevaba en su mano la cabeza del filisteo. 58 Saúl le preguntó: --Muchacho, żde quién eres hijo? David respondió: --Soy hijo de tu siervo Isaí de Belén.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Aconteció que cuando David acabó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. 2 Aquel día Saúl tomó consigo a David y no lo dejó volver a casa de su padre.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Hizo Jonatán un pacto con David, porque lo amaba como a sí mismo. 4 Se quitó Jonatán el manto que llevaba y se lo dio a David, así como otras ropas suyas, su espada, su arco y su cinturón. 5 Y salía David a dondequiera que Saúl lo enviaba, y se portaba prudentemente. Entonces lo puso Saúl al frente de su gente de guerra, y era bien visto por todo el pueblo, y también por los siervos de Saúl.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Aconteció que cuando volvían, después de haber matado David al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel a recibir al rey Saúl cantando y danzando con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música. 7 Mientras danzaban, las mujeres cantaban diciendo:
«Saúl hirió a sus miles,
y David a sus diez miles».
8 Saúl se enojó mucho y le desagradaron estas palabras, pues decía: «A David le dan diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino». 9 Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios se apoderó de Saúl, y él deliraba en medio de la casa. David tocaba como otras veces. Saúl tenía la lanza en la mano.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Saúl arrojó la lanza, pensando: «Voy a clavar a David en la pared». Pero David lo evadió dos veces. 12 Temía Saúl a David, por cuanto Jehová estaba con él, y de Saúl se había apartado; 13 por eso Saúl lo alejó de su lado y lo puso al frente de un millar de hombres. Así David salía y entraba a la cabeza de sus hombres.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 David se conducía prudentemente en todos sus asuntos y Jehová estaba con él.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Al ver Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía temor de él. 16 Pero todo Israel y Judá amaba a David, pues salía y entraba a la cabeza de ellos. 17 Entonces dijo Saúl a David: --Voy a darte por mujer a Merab, mi hija mayor, con tal que me seas hombre valiente y pelees las batallas de Jehová. Pero Saúl pensaba: «Que no sea mi mano la que se levante contra él, sino la mano de los filisteos». 18 Pero David respondió a Saúl: --żQuién soy yo, qué es mi vida o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey? 19 Cuando llegó el tiempo en que Merab, hija de Saúl, debía ser entregada a David, fue dada por mujer a Adriel, el meholatita. 20 Pero Mical, la otra hija de Saúl, amaba a David. Le fue dicho a Saúl, y a este le pareció bien, 21 porque pensó: «Se la daré, pero será para él un lazo que le hará caer en manos de los filisteos». Dijo, pues, Saúl a David por segunda vez: --Tú serás mi yerno hoy. 22 Y mandó Saúl a sus siervos: --Hablad en secreto a David, diciéndole: “He aquí el rey te ama, y todos sus siervos te quieren bien; acepta ser, pues, yerno del rey”. 23 Los criados de Saúl repitieron estas palabras a los oídos de David. Y este les respondió: --żOs parece a vosotros que es poco ser yerno del rey; yo, que soy un hombre pobre y de humilde condición? 24 Los criados de Saúl le informaron de la respuesta, diciendo: «Tales palabras ha dicho David».* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Saúl les dijo: --Decid así a David: “El rey no desea la dote, sino cien prepucios de filisteos, para vengarse de los enemigos del rey”. Pero Saúl pensaba hacer caer a David en manos de los filisteos. 26 Cuando sus siervos comunicaron a David estas palabras, pareció bien a los ojos de David la cosa de ser yerno del rey. Y antes que el plazo se cumpliera, 27 se levantó David, se fue con su gente y mató a doscientos hombres de los filisteos. Trajo David los prepucios de ellos y los entregó todos al rey, a fin de hacerse yerno del rey. Entonces Saúl le dio a su hija Mical por mujer.* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Al ver esto Saúl, comprendió que Jehová estaba con David, y que su hija Mical lo amaba. 29 Por eso tuvo más temor de David, y fue enemigo de David todos los días de su vida. 30 Salían en campańa los príncipes de los filisteos, y cada vez que salían, David tenía más éxito que todos los siervos de Saúl, por lo cual su nombre se hizo muy famoso.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Habló Saúl a Jonatán, su hijo, y a todos sus siervos, para que mataran a David; pero Jonatán, hijo de Saúl, amaba mucho a David, 2 y le avisó diciendo: --Mi padre Saúl procura matarte; por tanto, cuídate hasta la mańana, estáte en lugar oculto y escóndete.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Yo saldré y estaré junto a mi padre en el campo donde tú estés; hablaré de ti a mi padre y te haré saber lo que haya. 4 Jonatán habló bien de David a su padre Saúl, y le dijo: --No peque el rey contra su siervo David, porque ningún pecado ha cometido contra ti y, al contrario, sus obras han sido muy beneficiosas para ti, 5 pues él puso su vida en peligro para matar al filisteo, y Jehová le dio una gran victoria a todo Israel. Tú lo viste y te alegraste. żPor qué, pues, vas a pecar contra sangre inocente, matando a David sin causa?

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Escuchó Saúl las palabras de Jonatán y juró: --ˇVive Jehová!, no morirá. 7 Llamó entonces Jonatán a David y le contó todas estas palabras; él mismo llevó a David ante Saúl, y se quedó a su servicio como antes. 8 Después hubo de nuevo guerra; salió David y peleó contra los filisteos, les causó un gran estrago y huyeron ante él. 9 Pero el espíritu malo de parte de Jehová se apoderó de Saúl; y estando sentado en su casa con una lanza en la mano, mientras David tocaba,* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Saúl procuró clavar a David con su lanza en la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, y la lanza se clavó en la pared. David huyó y se puso a salvo aquella noche.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilaran y lo mataran por la mańana. Pero Mical, su mujer, le avisó a David: «Si no salvas tu vida esta noche, mańana estarás muerto». 12 Descolgó Mical a David por una ventana. Él se fue y huyó poniéndose a salvo. 13 Tomó luego Mical una estatua y la puso sobre la cama, le acomodó por cabecera una almohada de pelo de cabra y la cubrió con la ropa.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Cuando Saúl envió mensajeros para capturar a David, ella dijo: «Está enfermo».* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Volvió Saúl a enviar mensajeros en busca de David, y les dijo: «Traédmelo en la cama para que lo mate». 16 Cuando los mensajeros entraron, encontraron la estatua en la cama, y una almohada de pelo de cabra a su cabecera. 17 Entonces Saúl dijo a Mical: --żPor qué me has engańado así y has dejado escapar a mi enemigo? Mical respondió a Saúl: --Porque él me dijo: “Déjame ir; si no, yo te mataré”. 18 Huyó, pues, David, y se puso a salvo. Se fue adonde estaba Samuel en Ramá, y le contó todo lo que Saúl había hecho con él. Después, él y Samuel se fueron a habitar en Naiot. 19 Y avisaron a Saúl, diciéndole: «Mira, David está en Naiot de Ramá». 20 Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compańía de profetas que profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Vino el espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl y ellos también profetizaron. 21 Cuando lo supo Saúl, envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Saúl volvió a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos también profetizaron. 22 Entonces él mismo fue a Ramá, y al llegar al gran pozo que está en Secú, preguntó diciendo: --żDónde están Samuel y David? Uno le respondió: --Están en Naiot, en Ramá. 23 Salió para Naiot, en Ramá, pero también se apoderó de él el espíritu de Dios, y siguió andando y profetizando hasta que llegó a Naiot, en Ramá. 24 También él se despojó de sus vestidos y profetizó igualmente delante de Samuel. Estuvo desnudo todo aquel día y toda aquella noche. De aquí el dicho: «żTambién Saúl entre los profetas?».* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Después huyó David de Naiot de Ramá, y fue a decirle a Jonatán: --żQué he hecho yo? żCuál es mi maldad, o cuál mi pecado contra tu padre, para que busque mi muerte? 2 Él le dijo: --De ninguna manera; no morirás. Mi padre no hace ninguna cosa, ni grande ni pequeńa, que no me la descubra; żpor qué, pues, me ha de ocultar mi padre este asunto? No será así.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 David volvió a jurar, diciendo: --Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos, y dirá: “Que Jonatán no sepa esto, para que no se entristezca”. Pero, ˇvive Jehová y vive tu alma!, que apenas estoy a un paso de la muerte. 4 Jonatán dijo a David: --Haré por ti lo que desee tu alma. 5 David respondió a Jonatán: --Mańana será la luna nueva, y yo acostumbro sentarme con el rey a comer; pero tú dejarás que me esconda en el campo hasta pasado mańana por la tarde.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Si tu padre hace mención de mí, dirás: “Me rogó mucho que lo dejara ir corriendo a Belén, su ciudad, porque todos los de su familia celebran allá el sacrificio anual”. 7 Si él dijera: “Está bien”, entonces tendrá paz tu siervo; pero si se enoja, sabrás que por su parte está decretada mi perdición. 8 Harás, pues, misericordia con tu siervo, ya que has hecho a tu siervo contraer un pacto contigo ante Jehová; si hay maldad en mí, mátame tú, pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre. 9 Jonatán le dijo: --Nunca te suceda tal cosa; antes bien, si me entero que mi padre ha determinado hacerte mal, żno te lo avisaría yo?* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Dijo entonces David a Jonatán: --żQuién me avisará si tu padre te responde ásperamente?** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Jonatán dijo a David: --Ven, salgamos al campo. Y salieron ambos al campo. 12 Entonces dijo Jonatán a David: --ˇJehová, Dios de Israel, sea testigo! Cuando le haya preguntado a mi padre mańana a esta hora, o pasado mańana, si todo marcha bien para con David, entonces te lo haré saber. 13 Pero si mi padre intenta hacerte mal, traiga Jehová sobre Jonatán el peor de los castigos, si no te lo hago saber para que te vayas en paz. Que Jehová esté contigo como estuvo con mi padre.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Si para entonces estoy vivo, usa conmigo la misericordia de Jehová, para que no muera,* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 y nunca apartes tu misericordia de mi casa. Cuando Jehová haya eliminado uno por uno a los enemigos de David de la faz de la tierra, no dejes que el nombre de Jonatán sea quitado de la casa de David. 16 Así hizo Jonatán un pacto con la casa de David, diciendo: «Demándelo Jehová de manos de los enemigos de David». 17 Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque lo amaba, lo amaba como a sí mismo. 18 Luego le dijo Jonatán: --Mańana es nueva luna y tú serás echado de menos, porque tu asiento estará vacío. 19 Estarás, pues, tres días, y luego descenderás y vendrás al lugar donde estabas escondido el día que ocurrió esto mismo, y esperarás junto a la piedra de Ezel. 20 Yo tiraré tres flechas hacia aquel lado, como ejercitándome al blanco. 21 Luego enviaré al criado, diciéndole: “Ve, busca las flechas”. Si digo al criado: “Ahí están las flechas, más acá de ti, tómalas”, tú vendrás, porque todo va bien para ti y nada malo sucede, ˇvive Jehová! 22 Pero si yo digo al muchacho: “Allí están las flechas, más allá de ti”, vete, porque Jehová quiere que te vayas. 23 En cuanto al asunto de que tú y yo hemos hablado, esté Jehová entre nosotros dos para siempre. 24 Se escondió, pues, David en el campo, y cuando llegó la nueva luna, se sentó el rey a la mesa, para comer.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 El rey se sentó en su silla, como solía, en el asiento junto a la pared. Jonatán se levantó, se sentó Abner al lado de Saúl, y el lugar de David quedó vacío. 26 Pero aquel día Saúl no dijo nada, porque pensaba: «Le habrá acontecido algo y no está limpio; de seguro no está purificado». 27 Al siguiente día, el segundo día de la nueva luna, aconteció que el asiento de David se quedó también vacío. Y Saúl dijo a su hijo Jonatán: --żPor qué no ha venido a comer hoy ni ayer el hijo de Isaí?* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Jonatán respondió a Saúl: --David me pidió encarecidamente que lo dejara ir a Belén. 29 Me dijo: “Te ruego que me dejes ir, porque nuestra familia celebra sacrificio en la ciudad y mi hermano me lo ha demandado; por lo tanto, si he hallado gracia a tus ojos, permíteme ir ahora para visitar a mis hermanos”. Por esto no ha venido a la mesa del rey. 30 Entonces se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: --Hijo de la perversa y rebelde, żacaso no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para vergüenza tuya y vergüenza de la madre que te dio a luz? 31 Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viva sobre la tierra, ni tú ni tu reino estarán firmes. Así que manda ahora a buscarlo y tráemelo, porque ha de morir.* Las exitosas campańas de David aumentaron su popularidad entre los pobladores del sur de Palestina e hicieron que fuera aceptado rápidamente como rey de Judá (cf. 2 S 2.1-4).32 Jonatán respondió a su padre Saúl, y le dijo: --żPor qué morirá? żQué ha hecho? 33 Entonces Saúl le arrojó una lanza para herirlo; de donde comprendió Jonatán que su padre estaba resuelto a matar a David. 34 Se levantó Jonatán de la mesa con exaltada ira y no comió nada el segundo día de la nueva luna; pues estaba afligido a causa de David, porque su padre lo había ofendido. 35 Al otro día, de mańana, salió Jonatán al campo, con un muchacho pequeńo, a la hora acordada con David. 36 Y dijo al muchacho: «Corre y busca las flechas que yo tire». Mientras el muchacho iba corriendo, él tiraba la flecha de modo que pasara más allá de él. 37 Al llegar el muchacho donde estaba la flecha que Jonatán había tirado, Jonatán le gritaba diciendo: --żNo está la flecha más allá de ti? 38 Y siguió gritando Jonatán tras el muchacho: --Corre, date prisa, no te pares. El muchacho de Jonatán recogió las flechas y volvió adonde estaba su seńor. 39 Pero de nada se enteró el muchacho; solamente Jonatán y David sabían de lo que se trataba. 40 Luego dio Jonatán sus armas a su muchacho, y le dijo: «Vete y llévalas a la ciudad». 41 Cuando el muchacho se marchó, David se levantó del lado del sur y se inclinó tres veces postrándose hasta la tierra. Se besaron el uno al otro y lloraron juntos, pero David lloró más. 42 Jonatán dijo entonces a David: «Vete en paz, porque ambos hemos jurado en nombre de Jehová, diciendo: “Que Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre”». Se levantó David y se fue; y Jonatán volvió a la ciudad.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Vino David a Nob, adonde estaba el sacerdote Ahimelec; este salió a su encuentro, sorprendido, y le preguntó: --żPor qué estás tú solo, sin nadie que te acompańe? 2 Respondió David al sacerdote Ahimelec: --El rey me encomendó un asunto, y me dijo: “Nadie sepa cosa alguna del asunto a que te envío, y de lo que te he encomendado”. He citado a los criados en cierto lugar.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Ahora, pues, żqué tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas. 4 El sacerdote respondió a David y dijo: --No tengo pan común a la mano, solamente tengo pan sagrado; pero lo daré si es que los criados se han guardado al menos de tratos con mujeres. 5 David respondió al sacerdote: --En verdad las mujeres han estado lejos de nosotros ayer y anteayer; cuando yo salí, ya los cuerpos de los jóvenes estaban puros, aunque el viaje es profano; żcuánto más no serán puros hoy sus cuerpos?

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Así que el sacerdote le dio el pan sagrado, porque allí no había otro pan sino los panes de la proposición, los cuales habían sido retirados de la presencia de Jehová, para colocar panes calientes el día que tocaba retirarlos. 7 Y estaba allí aquel día, detenido delante de Jehová, uno de los siervos de Saúl, cuyo nombre era Doeg, el edomita, el principal de los pastores de Saúl. 8 David dijo a Ahimelec: --żNo tienes aquí a mano una lanza o una espada? Porque no he traído ni mi espada ni mis armas, por cuanto la orden del rey era apremiante. 9 El sacerdote respondió: --La espada de Goliat el filisteo, al que tú venciste en el valle de Ela, está aquí envuelta en un velo detrás del efod; si quieres tomarla, tómala; porque aquí no hay otra sino esa. David respondió: --Ninguna como ella; dámela.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Se levantó David aquel día, y huyendo de la presencia de Saúl, se fue a Aquis, rey de Gat.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Y le dijeron a Aquis sus siervos: --żNo es éste David, el rey de la tierra? żno es este de quien cantaban en las danzas, diciendo:
“Hirió Saúl a sus miles,
y David a sus diez miles”?
12 David guardó en su corazón estas palabras y temió mucho a Aquis, rey de Gat. 13 Por eso cambió su manera de comportarse delante de ellos y se fingió loco en medio de ellos; arańaba las puertas y dejaba que la saliva le corriera por la barba.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Y Aquis dijo a sus siervos: --Mirad, este hombre es un demente; żpor qué lo habéis traído ante mí?* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 żAcaso me hacen falta locos, para que hayáis traído a este a hacer sus locuras delante de mí? żVa a entrar este en mi casa?

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Partió David de allí y se refugió en la cueva de Adulam; cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, fueron allí a reunirse con él. 2 Además se le unieron todos los afligidos, todos los que estaban endeudados y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y llegó a ser su jefe. Había con él como cuatrocientos hombres.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 De allí se fue David a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: «Te ruego que mi padre y mi madre se queden con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí». 4 Los trajo, pues, a la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en el lugar fuerte. 5 Pero el profeta Gad dijo a David: «No te quedes en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Judá». Entonces partió David y entró en el bosque de Haret.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Oyó Saúl que David y los que estaban con él habían sido vistos. Estaba Saúl sentado en Gabaa, debajo de un tamarisco, sobre un alto, con la lanza en su mano, y rodeado de todos sus siervos. 7 Y dijo Saúl a los siervos que estaban alrededor de él: --Oíd ahora, hijos de Benjamín: żOs dará también a todos vosotros el hijo de Isaí tierras y vińas, y os hará a todos vosotros jefes de millares y jefes de centenas, 8 para que todos vosotros hayáis conspirado contra mí? żNo ha habido quien me informara de cómo mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni hay ninguno de vosotros que se conduela de mí y me dé a conocer cómo mi hijo ha sublevado contra mí a un siervo mío para que me aceche, tal como lo hace hoy? 9 Entonces Doeg, el edomita, que era el principal de los siervos de Saúl, respondió: --Yo vi al hijo de Isaí venir a Nob, adonde estaba Ahimelec hijo de Ahitob.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Este consultó a Jehová por él, le dio provisiones y también la espada de Goliat, el filisteo.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Mandó el rey a llamar al sacerdote Ahimelec hijo de Ahitob, y a toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob, y todos vinieron ante el rey. 12 Y Saúl dijo: --Oye ahora, hijo de Ahitob. --Heme aquí, seńor mío --respondió él. 13 Saúl ańadió: --żPor qué habéis conspirado contra mí, tú y el hijo de Isaí? Le diste pan y una espada, y consultaste a Dios por él, para que se subleve contra mí y me aceche, como lo hace en el día de hoy.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Ahimelec respondió al rey: --żY quién entre todos tus siervos es tan fiel como David, que además es yerno del rey, sirve a tus órdenes y todos lo honran en tu propia casa?* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 żAcaso he comenzado hoy a consultar a Dios por él? ˇNo, lejos de mí! Que el rey no culpe de cosa alguna a su siervo, ni a toda la casa de mi padre; porque tu siervo ninguna cosa, grande ni pequeńa, sabe de este asunto. 16 Pero el rey respondió: --Sin duda morirás, Ahimelec, tú y toda la casa de tu padre. 17 Luego dijo el rey a la gente de su guardia que estaba a su lado: --Volveos y matad a los sacerdotes de Jehová; porque también la mano de ellos está con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo hicieron saber. Pero los siervos del rey no quisieron extender sus manos para matar a los sacerdotes de Jehová. 18 Entonces dijo el rey a Doeg: --Vuélvete y arremete contra los sacerdotes. Y se volvió Doeg, el edomita, atacó a los sacerdotes y mató en aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían efod de lino. 19 Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, la pasó Saúl a filo de espada: a hombres, mujeres y nińos, hasta los de pecho, y bueyes, asnos y ovejas, todo lo hirió a filo de espada. 20 Pero uno de los hijos de Ahimelec hijo de Ahitob, que se llamaba Abiatar, pudo escapar, y huyó tras David. 21 Abiatar dio aviso a David de cómo Saúl había dado muerte a los sacerdotes de Jehová. 22 Y David le dijo: --Ya sabía yo aquel día que estando allí Doeg, el edomita, él se lo haría saber a Saúl. He ocasionado la muerte a todas las personas de la casa de tu padre. 23 Quédate conmigo, no temas; quien busque mi vida, buscará también la tuya; pero conmigo estarás a salvo.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Dieron aviso a David diciendo: «Los filisteos están combatiendo contra Keila y roban las eras». 2 Entonces David consultó a Jehová: --żIré a atacar a estos filisteos? Jehová respondió a David: --Ve, ataca a los filisteos y libra a Keila.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Pero los que estaban con David le dijeron: --Mira, nosotros aquí en Judá estamos con miedo; żcuánto más si vamos a Keila contra el ejército de los filisteos? 4 David volvió a consultar a Jehová. Y Jehová le respondió: --Levántate, desciende a Keila, pues yo entregaré en tus manos a los filisteos. 5 Fue, pues, David con sus hombres a Keila y peleó contra los filisteos; se llevó sus ganados, les causó una gran derrota y libró David a los de Keila.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Aconteció que Abiatar hijo de Ahimelec, que se había refugiado junto a David, descendió a Keila con el efod en su mano. 7 Y le avisaron a Saúl que David había venido a Keila. Entonces dijo Saúl: «Dios lo ha entregado en mis manos, pues él mismo se ha encerrado al entrar en una ciudad con puertas y cerraduras». 8 Saúl convocó a todo el pueblo a la batalla para descender a Keila y poner sitio a David y a sus hombres. 9 Pero al saber David que Saúl tramaba algo malo contra él, dijo al sacerdote Abiatar: «Trae el efod».* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Luego dijo: --Jehová, Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl intenta venir a Keila para destruir la ciudad por causa mía.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 żMe entregarán los vecinos de Keila en sus manos? żDescenderá Saúl, como ha oído tu siervo? Jehová, Dios de Israel, te ruego que lo hagas saber a tu siervo. Jehová dijo: --Sí, descenderá. 12 Dijo luego David: --żMe entregarán los vecinos de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Jehová respondió: --Os entregarán. 13 Entonces David partió con sus hombres, que eran como seiscientos, salieron de Keila y anduvieron de un lugar a otro. Llegó a Saúl la noticia de que David se había escapado de Keila y desistió de salir.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 David se quedó en el desierto, en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif. Lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Viendo, pues, David que Saúl había salido en busca de su vida, se quedó en Hores, en el desierto de Zif. 16 Jonatán hijo de Saúl se levantó y vino adonde estaba David, en Hores, y lo reconfortó en Dios 17 diciéndole: --No temas, pues no te hallará la mano de Saúl, mi padre; tú reinarás sobre Israel y yo seré tu segundo. Hasta mi padre Saúl lo sabe. 18 Ambos hicieron un pacto delante de Jehová; David se quedó en Hores y Jonatán se volvió a su casa. 19 Después subieron los de Zif para decirle a Saúl en Gabaa: --żNo está David escondido en nuestra tierra, en las peńas de Hores, en el collado de Haquila, que está al sur del desierto? 20 Por tanto, rey, desciende ahora pronto, conforme a tu deseo, y nosotros lo entregaremos en manos del rey. 21 Saúl les respondió: --Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis tenido compasión de mí. 22 Id, pues, ahora, aseguraos más, conoced y ved el lugar de su escondite, y quién lo haya visto allí; porque se me ha dicho que él es muy astuto. 23 Observad, pues, e informaos de todos los escondrijos donde se oculta; regresad a mí con información segura y yo iré con vosotros. Si él está en la región, yo lo buscaré entre todas las familias de Judá. 24 Ellos se levantaron y se fueron a Zif delante de Saúl. Pero David y su gente estaban en el desierto de Maón, en el Arabá, al sur del desierto.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Fue Saúl con su gente a buscarlo; pero alguien avisó a David, el cual descendió a la peńa y se quedó en el desierto de Maón. Cuando Saúl oyó esto, siguió a David al desierto de Maón. 26 Saúl iba por un lado del monte, y David con sus hombres por el otro lado del monte. Se daba prisa David para escapar de Saúl, pero Saúl y sus hombres habían rodeado a David y a su gente para capturarlos. 27 Entonces llegó un mensajero y dijo a Saúl: «Ven en seguida, porque los filisteos han hecho una incursión en el país».* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Abandonó Saúl, por tanto, la persecución de David, y partió contra los filisteos. Por esta causa le pusieron a aquel lugar el nombre de Sela-hama-lecot. 29 De allí David se fue a habitar en los lugares fuertes de En-gadi.,

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Cuando Saúl volvió de perseguir a los filisteos, le avisaron: «David está en el desierto de En-gadi». 2 Tomó entonces Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel y salió en busca de David y de sus hombres por las cumbres de los peńascos de las cabras monteses.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Al llegar a un redil de ovejas junto al camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella para hacer sus necesidades. En el fondo de la cueva estaban sentados David y sus hombres. 4 Los hombres de David le dijeron: --Mira, este es el día que Jehová te anunció: “Yo entrego a tu enemigo en tus manos, y harás con él como te parezca”. David se levantó y, calladamente, cortó la orilla del manto de Saúl. 5 Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Y dijo a sus hombres: --Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi seńor, el ungido de Jehová. ˇNo extenderé mi mano contra él, porque es el ungido de Jehová! 7 Con estas palabras reprimió David a sus hombres y no les permitió que se abalanzaran contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino. 8 También David se levantó después y, saliendo de la cueva, le gritó a Saúl: --ˇMi seńor, el rey! Cuando Saúl miró hacia atrás, David se postró rostro en tierra, hizo una reverencia, 9 y dijo a Saúl: --żPor qué escuchas las palabras de los que dicen: “Mira que David procura tu mal”?* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Hoy han visto tus ojos cómo Jehová te ha puesto en mis manos en la cueva. Me dijeron que te matara, pero te perdoné, pues me dije: “No extenderé mi mano contra mi seńor, porque es el ungido de Jehová”.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 »Mira, padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano; porque yo corté la orilla de tu manto y no te maté. Reconoce, pues, que no hay mal ni traición en mis manos, ni he pecado contra ti; sin embargo, tú andas a caza de mi vida para quitármela. 12 Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de ti Jehová; pero mi mano no se alzará contra ti. 13 Como dice el proverbio de los antiguos: “De los impíos saldrá la impiedad”; así que mi mano no se alzará contra ti.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 żContra quién ha salido el rey de Israel? żA quién persigues? żA un perro muerto? żA una pulga?* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Jehová, pues, será juez, y él juzgará entre tú y yo. Que él vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. 16 Aconteció que cuando David acabó de decir estas palabras a Saúl, este exclamó: --żNo es esta tu voz, David, hijo mío? Alzando su voz, Saúl rompió a llorar, 17 y dijo a David: --Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal. 18 Hoy me has mostrado tu bondad; pues Jehová me ha entregado en tus manos y no me has dado muerte. 19 Porque żquién encuentra a su enemigo y lo deja ir sano y salvo? Jehová te pague con bien lo que en este día has hecho conmigo. 20 Ahora tengo por cierto que tú has de reinar, y que el reino de Israel se mantendrá firme y estable en tus manos. 21 Ahora, pues, júrame por Jehová que no destruirás mi descendencia después de mí, ni borrarás mi nombre de la casa de mi padre. 22 Así lo juró David a Saúl. Después se fue Saúl a su casa, mientras David y sus hombres subían al lugar fuerte.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Por entonces murió Samuel. Todo Israel se congregó para llorarlo y lo sepultaron en su casa, en Ramá. Entonces se levantó David y se fue al desierto de Parán. 2 En Maón había un hombre que tenía su hacienda en Carmel. Era muy rico, tenía tres mil ovejas y mil cabras, y estaba esquilando sus ovejas en Carmel.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Aquel hombre se llamaba Nabal, y su mujer, Abigail. Aquella mujer era de buen entendimiento y hermosa apariencia, pero el hombre era rudo y de mala conducta; era del linaje de Caleb. 4 Supo David en el desierto que Nabal esquilaba sus ovejas. 5 Entonces envió David diez jóvenes y les dijo: «Subid al Carmel e id a Nabal; saludadlo en mi nombre

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 y decidle: “Paz a ti, a tu familia, y paz a todo cuanto tienes. 7 He sabido que tienes esquiladores. Ahora bien, tus pastores han estado con nosotros; no los tratamos mal ni les faltó nada en todo el tiempo que han estado en Carmel. 8 Pregunta a tus criados y ellos te lo dirán. Hallen, por tanto, estos jóvenes gracia a tus ojos, porque hemos venido en buen día; te ruego que des lo que tengas a mano a tus siervos y a tu hijo David”». 9 Los jóvenes enviados por David fueron y dijeron a Nabal todas estas cosas en nombre de David, y callaron.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Pero Nabal respondió a los jóvenes enviados por David: --żQuién es David, quién es el hijo de Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus seńores.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 żHe de tomar yo ahora mi pan, mi agua y la carne que he preparado para mis esquiladores, y darla a hombres que no sé de dónde son? 12 Los jóvenes que había enviado David, dando media vuelta, tomaron el camino de regreso. Cuando llegaron a donde estaba David, le dijeron todas estas cosas. 13 Entonces David dijo a sus hombres: «Cíńase cada uno su espada». Cada uno se cińó su espada y también David se cińó la suya. Subieron tras David unos cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Pero uno de los criados avisó a Abigail, mujer de Nabal, diciendo: «Mira que David ha enviado mensajeros del desierto para saludar a nuestro amo, y él los ha despreciado.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Aquellos hombres han sido muy buenos con nosotros, y cuando estábamos en el campo nunca nos trataron mal, ni nos faltó nada en todo el tiempo que anduvimos con ellos. 16 Muro fueron para nosotros de día y de noche, todos los días que hemos estado con ellos apacentando las ovejas. 17 Ahora, pues, reflexiona y mira lo que has de hacer, porque ya está decidida la ruina de nuestro amo y de toda su casa; pues él es un hombre tan perverso, que no hay quien pueda hablarle». 18 Tomó Abigail a toda prisa doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas y doscientos panes de higos secos, y lo cargó todo sobre unos asnos. 19 Luego dijo a sus criados: «Id delante de mí, y yo os seguiré luego». Pero nada declaró a su marido Nabal. 20 Montada en un asno, descendió por una parte secreta del monte, mientras David y sus hombres venían en dirección a ella; y ella les salió al encuentro. 21 David había comentado: «Ciertamente en vano he guardado en el desierto todo lo que este hombre tiene, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha devuelto mal por bien. 22 Traiga Dios sobre los enemigos de David el peor de los castigos, que de aquí a mańana no he de dejar con vida ni a uno solo de los que están con él». 23 Cuando Abigail vio a David, se bajó en seguida del asno; inclinándose ante David, se postró en tierra, 24 y echándose a sus pies le dijo: --ˇQue caiga sobre mí el pecado!, seńor mío, pero te ruego que permitas que tu sierva hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 No haga caso ahora mi seńor de ese hombre perverso, de Nabal; porque conforme a su nombre, así es. Él se llama Nabal, y la insensatez lo acompańa; pero yo, tu sierva, no vi a los jóvenes que tú enviaste. 26 Ahora pues, seńor mío, ˇvive Jehová, y vive tu alma!, que Jehová te ha impedido venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean, pues, como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran el mal contra mi seńor. 27 En cuanto a este presente que tu sierva te ha traído, que sea dado a los hombres que siguen a mi seńor.* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa; pues Jehová hará de cierto una casa perdurable a mi seńor, por cuanto mi seńor pelea las batallas de Jehová, y no vendrá mal sobre ti en todos tus días. 29 Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi seńor será atada al haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, mientras que él arrojará las vidas de tus enemigos como quien las tira con el cuenco de una honda. 30 Cuando Jehová haga con mi seńor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca como príncipe sobre Israel, 31 entonces, seńor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado con tu propia mano. Guárdese, pues, mi seńor, y cuando Jehová haya favorecido a mi seńor, acuérdate de tu sierva.* Las exitosas campańas de David aumentaron su popularidad entre los pobladores del sur de Palestina e hicieron que fuera aceptado rápidamente como rey de Judá (cf. 2 S 2.1-4).32 Entonces David dijo a Abigail: --Bendito sea Jehová, Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontraras. 33 Bendito sea tu razonamiento y bendita tú, que me has impedido hoy derramar sangre y vengarme por mi propia mano. 34 Porque, ˇvive Jehová, Dios de Israel!, que me ha impedido hacerte mal, que de no haberte dado prisa en venir a mi encuentro, mańana por la mańana no le habría quedado con vida a Nabal ni un solo hombre. 35 David recibió de sus manos lo que le había traído, y le dijo: --Sube en paz a tu casa, pues he escuchado tu petición y te la he concedido. 36 Cuando Abigail volvió adonde estaba Nabal, este estaba celebrando en su casa un banquete como de rey. Nabal estaba alegre y completamente ebrio, por lo cual ella no le dijo absolutamente nada hasta el día siguiente. 37 Pero por la mańana, cuando ya a Nabal se le habían pasado los efectos del vino, le contó su mujer estas cosas; entonces se le apretó el corazón en el pecho, y se quedó como una piedra. 38 Diez días después, Jehová hirió a Nabal, y este murió. 39 Luego de oir David que Nabal había muerto, dijo: «Bendito sea Jehová, que juzgó la causa de la afrenta que recibí de manos de Nabal, y ha preservado del mal a su siervo. Jehová ha hecho caer la maldad de Nabal sobre su propia cabeza». Después mandó David a decir a Abigail que quería tomarla por mujer. 40 Los siervos de David se presentaron ante Abigail en Carmel y le hablaron diciendo: --David nos envía para tomarte por mujer. 41 Ella se levantó, se postró rostro en tierra, y dijo: --Aquí tienes a tu sierva, que será una sierva para lavar los pies de los siervos de mi seńor. 42 Se levantó luego Abigail y, acompańada de las cinco doncellas que la servían, montó en un asno, siguió a los mensajeros de David, y fue su mujer. 43 También tomó David a Ahinoam de Jezreel, y ambas fueron sus mujeres.* Jezreel: Cf. Jos 15.55-56.44 Porque Saúl había dado a su hija Mical, mujer de David, a Palti hijo de Lais, que era de Galim.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Llegaron, pues, los zifeos adonde estaba Saúl, en Gabaa, diciendo: «żNo está David escondido en el collado de Haquila, al oriente del desierto?». 2 Entonces Saúl se levantó y descendió al desierto de Zif, llevando consigo tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David en el desierto de Zif.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Acampó Saúl en el collado de Haquila, que está junto al camino, al oriente del desierto. Andaba David por el desierto, y advirtió que Saúl entraba a perseguirlo en el desierto, 4 por lo que envió unos espías, y supo con certeza que Saúl había llegado. 5 Se levantó luego David y fue al sitio donde Saúl había acampado. Observó el lugar donde dormían Saúl y Abner hijo de Ner, general de su ejército. Estaba Saúl durmiendo en el campamento, y el pueblo acampaba en derredor suyo.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Entonces David dijo a Ahimelec, el heteo, y a Abisai, hijo de Sarvia, hermano de Joab: --żQuién descenderá conmigo al campamento donde está Saúl? Abisai dijo: --Yo descenderé contigo. 7 David y Abisai fueron, pues, de noche adonde estaba el ejército. Saúl se hallaba tendido durmiendo en el campamento, con su lanza clavada en tierra a su cabecera; Abner y el ejército estaban tendidos alrededor de él. 8 Entonces dijo Abisai a David: --Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tus manos; ahora, pues, déjame que lo hiera con la lanza: lo clavaré en tierra de un golpe, y no le hará falta un segundo golpe. 9 David respondió a Abisai: --No lo mates; porque żquién extenderá impunemente su mano contra el ungido de Jehová?* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Dijo además David: --ˇVive Jehová!, que si Jehová no lo hiriera (sea que le llegue su día y muera, o descienda a la batalla y perezca),** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero ahora toma la lanza que está a su cabecera y la vasija de agua, y vámonos. 12 Se llevó, pues, David la lanza y la vasija de agua de la cabecera de Saúl y se fueron. No hubo nadie que los viera, ni se diera cuenta, ni se despertara, pues todos dormían; porque había caído sobre ellos un profundo sueńo enviado por Jehová. 13 Luego pasó David al lado opuesto y se puso en la cumbre del monte a lo lejos, de manera que había una gran distancia entre ellos.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Y gritó David al pueblo y a Abner hijo de Ner, diciendo: --żNo respondes, Abner? Abner respondió: --żQuién eres tú que gritas al rey?* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Entonces dijo David a Abner: --żNo eres tú un hombre? żQuién hay como tú en Israel? żPor qué, pues, no has guardado al rey tu seńor? Porque uno del pueblo ha entrado a matar a tu seńor el rey. 16 Esto que has hecho no está bien. ˇVive Jehová!, que sois dignos de muerte, porque no habéis guardado a vuestro seńor, al ungido de Jehová. Mira ahora dónde está la lanza del rey y la vasija de agua que tenía a su cabecera. 17 Reconociendo Saúl la voz de David, dijo: --żNo es esta tu voz, David, hijo mío? David respondió: --Sí, es mi voz, rey y seńor mío. 18 Y ańadió: --żPor qué persigue así mi seńor a su siervo? żQué he hecho? żQué mal hay en mis manos? 19 Ruego, pues, que el rey mi seńor oiga ahora las palabras de su siervo. Si es Jehová quien te instiga contra mí, que acepte él la ofrenda; pero si son los hombres, malditos sean ellos en presencia de Jehová, porque me han expulsado hoy para que no tenga parte en la heredad de Jehová, diciéndome: “Ve y sirve a dioses ajenos”. 20 Que no caiga, pues, ahora mi sangre en tierra delante de Jehová, porque ha salido el rey de Israel a buscar una pulga, como quien persigue una perdiz por los montes. 21 Entonces dijo Saúl: --He pecado; vuelve, David, hijo mío, que ya no te haré ningún mal, porque mi vida ha sido estimada preciosa hoy a tus ojos. He obrado neciamente, he cometido un gran error. 22 David respondió: --Aquí está la lanza del rey; pase acá uno de los criados y tómela. 23 Que Jehová pague a cada uno según su justicia y su lealtad, pues Jehová te había entregado hoy en mis manos, pero yo no quise extender mi mano contra el ungido de Jehová. 24 Del mismo modo que tu vida ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, así sea mi vida a los ojos de Jehová, y me libre de toda aflicción.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Y Saúl dijo a David: --Bendito seas tú, David, hijo mío; sin duda emprenderás tú cosas grandes, y prevalecerás. Entonces David siguió su camino, y Saúl regresó a su lugar.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Dijo luego David en su corazón: «Cualquier día de estos voy a morir a manos de Saúl; por tanto, lo mejor será que me fugue a tierra de los filisteos, para que Saúl no se ocupe más de mí y no me siga buscando por todo el territorio de Israel; así escaparé de sus manos». 2 Se levantó, pues, David, y con los seiscientos hombres que lo acompańaban se pasó a Aquis hijo de Maoc, rey de Gat.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Y vivió David con Aquis en Gat, él y sus hombres, cada cual con su familia; David con sus dos mujeres, Ahinoam, la jezreelita, y Abigail, la que fue mujer de Nabal, el de Carmel. 4 Saúl recibió la noticia de que David había huido a Gat, y no lo buscó más. 5 David dijo a Aquis: --Si he hallado gracia ante tus ojos, haz que me den un lugar en alguna de las aldeas para que habite allí; pues żpor qué ha de vivir tu siervo contigo en la ciudad real?

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Aquel mismo día Aquis le asignó Siclag, por lo cual Siclag pertenece a los reyes de Judá hasta hoy. 7 El número de los días que David habitó en la tierra de los filisteos ascendió a un ańo y cuatro meses. 8 David subía con sus hombres y hacían incursiones contra los gesuritas, los gezritas y los amalecitas; porque estos habitaban desde hacía largo tiempo la región que se extiende, en dirección a Shur, hasta la tierra de Egipto. 9 David asolaba el país, y no dejaba con vida hombre ni mujer; se llevaba las ovejas, las vacas, los asnos, los camellos y las ropas, y regresaba adonde estaba Aquis.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Y cuando Aquis le preguntaba: «żDónde habéis incursionado hoy?», David le respondía: «Por el Neguev de Judá» (o «por el Neguev de Jerameel» o «por el Neguev de los ceneos»).** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Ni hombre ni mujer dejaba David llegar con vida a Gat, pues decía: «No sea que den aviso de nosotros y digan: “Esto lo hizo David”». Esta fue su costumbre todo el tiempo que vivió en la tierra de los filisteos. 12 Pero Aquis confiaba en David, pues pensaba: «Él se ha hecho odioso a su pueblo Israel, y será mi siervo para siempre».

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Aconteció en aquellos días, que los filisteos reunieron sus fuerzas para pelear contra Israel. Y Aquis dijo a David: --Ten entendido que has de salir a campańa conmigo, tú y tus hombres. 2 David respondió a Aquis: --Muy bien, ahora sabrás lo que hará tu siervo. Aquis dijo a David: --En ese caso, te haré mi guarda personal mientras viva.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Ya Samuel había muerto. Todo Israel lo había lamentado y lo había sepultado en Ramá, su ciudad. Saúl había expulsado de la tierra a los encantadores y adivinos. 4 Se reunieron, pues, los filisteos, y vinieron a acampar en Sunem. Mientras, Saúl reunió a todo Israel y acampó en Gilboa. 5 Cuando Saúl vio el campamento de los filisteos, tuvo miedo y se turbó sobremanera su corazón.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Consultó Saúl a Jehová, pero Jehová no le respondió ni por sueńos ni por el Urim ni por los profetas. 7 Entonces Saúl dijo a sus criados: --Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que vaya a consultar por medio de ella. Sus criados le respondieron: --Aquí, en Endor, hay una mujer que tiene espíritu de adivinación. 8 Se disfrazó Saúl poniéndose otras vestiduras y, acompańado por dos hombres, se llegó de noche a aquella mujer y le dijo: --Te ruego que me adivines, por el espíritu de adivinación, y hagas venir a quien yo te diga. 9 La mujer le respondió: --Bien sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha extirpado de la tierra a los evocadores y a los adivinos. żPor qué, pues, me pones esta trampa para hacerme morir?* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Entonces Saúl le juró por Jehová: --ˇVive Jehová!, que ningún mal te sobrevendrá por esto.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 La mujer dijo: --żA quién te haré venir? --Hazme venir a Samuel --respondió él. 12 Al ver la mujer a Samuel, lanzó un grito y dijo a Saúl: 13 --żPor qué me has engańado?, pues tú eres Saúl. --No temas. żQué has visto? --le respondió el rey. --He visto dioses que suben de la tierra --dijo la mujer a Saúl.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 --żCuál es su forma? --le preguntó él. --Un hombre anciano viene, cubierto de un manto --respondió ella. Comprendió Saúl que era Samuel, y cayendo rostro en tierra, hizo una gran reverencia.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 Samuel dijo a Saúl: --żPor qué me has inquietado haciéndome venir? Saúl respondió: --Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí. Dios se ha apartado de mí y ya no me responde, ni por medio de los profetas ni por sueńos; por esto te he llamado, para que me digas lo que debo hacer. 16 Samuel respondió: --żPara qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? 17 Jehová te ha hecho como predijo por medio de mí, pues Jehová ha arrancado el reino de tus manos y lo ha dado a tu compańero, David. 18 Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni atendiste al ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy. 19 Junto contigo, Jehová entregará a Israel en manos de los filisteos; mańana estaréis conmigo, tú y tus hijos. Jehová entregará también al ejército de Israel en manos de los filisteos. 20 De repente cayó Saúl en tierra cuan largo era, lleno de temor por las palabras de Samuel. Estaba sin fuerzas, porque no había comido durante todo aquel día y toda aquella noche. 21 La mujer se acercó a Saúl, y al ver que estaba muy turbado le dijo: --Tu sierva ha obedecido a tu voz; he arriesgado mi vida y he cumplido la orden que me diste. 22 Te ruego, pues, que tú también oigas la voz de tu sierva; pondré delante de ti un bocado de pan para que comas, a fin de que cobres fuerzas y sigas tu camino. 23 Él rehusó diciendo: --No comeré. Pero sus siervos le insistieron junto con la mujer, y él les obedeció. Se levantó, pues, del suelo, y se sentó sobre una cama. 24 Aquella mujer tenía en su casa un ternero engordado. Enseguida lo mató, tomó harina, la amasó y coció con ella panes sin levadura.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Luego sirvió todo aquello a Saúl y sus siervos, quienes, después de haber comido, se levantaron y se fueron aquella misma noche.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Los filisteos reunieron todas sus fuerzas en Afec, e Israel acampó junto a la fuente que está en Jezreel. 2 Mientras los príncipes de los filisteos pasaban revista a sus compańías de a ciento y de a mil hombres, David y sus hombres iban en la retaguardia con Aquis.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Entonces los príncipes de los filisteos dijeron: --żQué hacen aquí estos hebreos? Aquis respondió a los príncipes de los filisteos: --żNo ven que es David, el siervo de Saúl, rey de Israel? Ha estado conmigo por días y ańos, y no he hallado falta en él desde que se pasó a mi servicio hasta el día de hoy. 4 Entonces los príncipes de los filisteos se enojaron contra él, y le dijeron: --Despide a este hombre, para que regrese al lugar que le seńalaste y no venga con nosotros a la batalla, no sea que en la batalla se vuelva enemigo nuestro; porque żcon qué cosa retornaría mejor a la gracia de su seńor que con las cabezas de estos hombres? 5 żNo es este el David de quien cantaban en las danzas:
“Saúl hirió a sus miles,
y David a sus diez miles”?

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Entonces Aquis llamó a David y le dijo: --ˇVive Jehová, tú has sido un hombre recto!, y me ha parecido bien que salgas y entres en el campamento conmigo, porque ninguna cosa mala he hallado en ti desde que viniste a mí hasta el día de hoy; pero no eres grato a los ojos de los príncipes. 7 Regresa, pues, y vete en paz, para no desagradar a los príncipes de los filisteos. 8 David dijo a Aquis: --żQué he hecho yo? żQué has hallado en tu siervo desde que entré a tu servicio hasta el día de hoy, para que yo no vaya y pelee contra los enemigos del rey, mi seńor? 9 Aquis respondió a David: --Sé que has sido bueno ante mis ojos, como un ángel de Dios; pero los príncipes de los filisteos me han dicho: “No venga con nosotros a la batalla”.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Levántate, pues, de mańana, tú y los siervos de tu seńor que han venido contigo, y marchaos de aquí en cuanto amanezca.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Se levantaron David y sus hombres de mańana para irse y regresar a la tierra de los filisteos; y los filisteos se fueron a Jezreel.

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Cuando David y sus hombres llegaron al tercer día a Siclag, los de Amalec habían invadido el Neguev y Siclag, habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego. 2 Se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, del menor hasta el mayor, pero a nadie habían dado muerte, sino que se los llevaron y siguieron su camino.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 Llegó, pues, David con los suyos a la ciudad, y se encontró que estaba quemada, y que sus mujeres, sus hijos e hijas, habían sido llevados cautivos. 4 Entonces David y la gente que lo acompańaba lloraron a voz en cuello, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar. 5 Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail, la que fue mujer de Nabal, el de Carmel, también habían sido llevadas cautivas.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues el alma de todo el pueblo estaba llena de amargura, cada uno por sus hijos y por sus hijas. Pero David halló fortaleza en Jehová, su Dios, 7 y dijo al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: «Te ruego que me acerques el efod». Abiatar acercó el efod a David, 8 y David consultó a Jehová diciendo: --żPerseguiré a esta banda de salteadores? żLos podré alcanzar? Él le dijo: --Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. 9 Partió, pues, David, junto a los seiscientos hombres que lo acompańaron, y llegaron hasta el torrente del Besor, donde se quedaron algunos.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 David siguió adelante con cuatrocientos hombres; pues se quedaron atrás doscientos que, cansados, no pudieron pasar el torrente del Besor.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Hallaron en el campo a un egipcio, al cual trajeron ante David, le dieron pan y comió, y le dieron a beber agua. 12 También le dieron un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Luego que comió, se sintió reanimado, pues no había comido pan ni bebido agua durante tres días y tres noches. 13 Entonces le preguntó David: --żA quién perteneces, y de dónde eres? El joven egipcio respondió: --Soy siervo de un amalecita, y mi amo me abandonó hace tres días porque estaba enfermo.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).

David entra al servicio de Saúl

14 Hicimos una incursión a la parte del Neguev que pertenece a los cereteos, al de Judá, y al Neguev de Caleb. También incendiamos Siclag.* El nombre cereteos designa probablemente a un grupo originario de la isla de Creta y emparentado con los filisteos (cf. Ez 25.16). En 2 S 8.18; 1 R 1.38 se menciona a los cereteos y peleteos como miembros de la guardia personal de David.15 --żMe llevarás tú adonde está esa tropa? --le preguntó David. --Júrame por Dios que no me matarás, ni me entregarás en manos de mi amo, y te llevaré adonde está esa gente --dijo él. 16 Lo llevó, pues; y los encontraron desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo, bebiendo y haciendo fiesta, por todo aquel gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá. 17 Y David los batió desde aquella mańana hasta la tarde del día siguiente. Ninguno de ellos escapó, salvo cuatrocientos jóvenes que montaron sobre los camellos y huyeron. 18 Rescató David todo lo que los amalecitas habían tomado, y libró asimismo a sus dos mujeres. 19 No les faltó nadie, ni chico ni grande, así de hijos como de hijas, ni nada del robo, de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó David. 20 Tomó también David todas las ovejas y el ganado mayor. Los que iban delante conduciendo aquel tropel decían: «Este es el botín de David». 21 Llegó David a donde estaban los doscientos hombres que, muy cansados para seguirlo, se habían quedado en el torrente del Besor; y ellos salieron a recibir a David y al pueblo que con él estaba. Cuando David llegó, saludó a la gente en paz. 22 Pero todos los malos y perversos que había entre los que iban con David, se pusieron a decir: «Puesto que no han ido con nosotros, no les daremos del botín que hemos recuperado; que cada uno tome a su mujer y a sus hijos y se vaya». 23 Pero David dijo: --No hagáis eso, hermanos míos, con lo que nos ha dado Jehová. Nos ha guardado y ha entregado en nuestras manos a los salteadores que nos atacaron. 24 żQuién os dará razón en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que se queda con el bagaje; les tocará por igual.* Este v. evoca la costumbre de dejar un grupo de hombres al cuidado del bagaje (cf. 1 S 25.13). Después de la victoria, a estos también les correspondía una parte del botín de guerra (cf. Nm 31.26-27; Jos 22.8).25 Desde aquel día en adelante fue esto ley y norma en Israel, hasta hoy. 26 Cuando David llegó a Siclag, envió parte del botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: «Aquí tenéis un presente para vosotros del botín tomado a los enemigos de Jehová». 27 Se lo envió a los de Bet-el, Ramot del Neguev, Jatir,* Bet-el: El contexto geográfico parece indicar que se trata de Betul, localidad de la región de Judá (Jos 19.4), y no de la célebre ciudad situada en las fronteras de Benjamín y Efraín (véanse Gn 12.8 n.; 28.17 n.).28 Aroer, Sifmot, Estemoa, 29 Racal, a las ciudades de Jerameel, a las ciudades del ceneo, 30 a los de Horma, Corasán, Atac, 31 Hebrón, y a todos los lugares donde David había estado con sus hombres.* Las exitosas campańas de David aumentaron su popularidad entre los pobladores del sur de Palestina e hicieron que fuera aceptado rápidamente como rey de Judá (cf. 2 S 2.1-4).

Saúl desobedece y es desechado

4. DAVID, UNGIDO REY PARA SUCEDER A SAÚL (16.1--31.13)

Samuel unge a David

David mata a Goliat

Pacto de Jonatán y David

Saúl trata de matar a David

Amistad de David y Jonatán

David huye de Saúl

David en el desierto

David perdona la vida a Saúl en En-gadi

David y Abigail

David perdona la vida a Saúl en Zif

David entre los filisteos

Los filisteos desconfían de David

David derrota a los amalecitas

Muerte de Saúl y de sus hijos

(1 Cr 10.1-12)

1 Los filisteos, pues, pelearon contra Israel, y los de Israel, huyendo ante los filisteos, cayeron muertos en el monte Gilboa. 2 Los filisteos siguieron de cerca a Saúl y a sus hijos, y mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.* Según parece, los hijos de Saúl fueron cuatro: Jonatán, bien conocido por sus actos de heroísmo y por su estrecha amistad con David (1 S 14.1-46; 18.3-4); Abinadab, que aparece solamente aquí, Malquisúa, mencionado también en 1 S 14.49, e Is-boset (véase 1 S 14.49 n.). Este último, al parecer, no estuvo presente en el combate y fue proclamado sucesor de Saúl (2 S 2.8-10). Mantuvo tensas relaciones con David (2 S 2--4).

Saúl y la adivina de Endor

3 La batalla arreció contra Saúl; lo alcanzaron los flecheros y tuvo mucho miedo de ellos. 4 Entonces dijo Saúl a su escudero: «Saca tu espada y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos a traspasarme y burlarse de mí». Pero su escudero no quería, pues tenía gran temor. Tomó entonces Saúl su propia espada y se echó sobre ella. 5 Al ver que Saúl había muerto, su escudero se echó también sobre su espada y murió junto con él.

Saúl tiene celos de David

Asesinato de los sacerdotes de Nob

6 Así murió Saúl aquel día, junto con sus tres hijos, su escudero, y todos sus hombres. 7 Los de Israel que estaban al otro lado del valle y al otro lado del Jordán, al ver que Israel había huido y que Saúl y sus hijos habían muerto, abandonaron sus ciudades y huyeron. Luego vinieron los filisteos y habitaron en ellas. 8 Aconteció al siguiente día que, al llegar los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos en el monte Gilboa. 9 Le cortaron la cabeza y lo despojaron de las armas. Entonces enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para que llevaran las buenas noticias al templo de sus ídolos y al pueblo.* Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl como antes David lo había hecho con la de Goliat (1 S 17.50-54).10 Pusieron sus armas en el templo de Astarot y colgaron su cuerpo en el muro de Bet-sán.** Astarot: Véase 1 S 7.3 n.Bet-sán, en el valle del Jordán, estaba en el lugar estratégico donde se encontraban las rutas comerciales que iban de norte a sur y de este a oeste. Al colocar el cuerpo de Saúl en aquel lugar, los filisteos anunciaban a los cuatro vientos su victoria sobre Israel.11 Cuando los de Jabes de Galaad se enteraron de lo que habían hecho los filisteos con Saúl, 12 todos los hombres valientes se levantaron y, caminando toda aquella noche, quitaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán, y llevándolos a Jabes los quemaron allí. 13 Tomaron sus huesos, los sepultaron debajo de un árbol en Jabes y ayunaron siete días.** Cf. 2 S 2.4-7. Con esta acción, los habitantes de Jabes de Galaad manifiestan su afecto por Saúl, que los había librado de una grave humillación (cf. 1 S 11).Siete días era el tiempo que duraban los ritos de duelo en el antiguo Israel (cf. Gn 50.10).