1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Hubo un hombre de Ramataim, sufita de los montes de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Tenía dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no los tenía.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Todos los ańos, aquel hombre subía de su ciudad para adorar y ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí: Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina, su mujer, la parte que le correspondía, así como a cada uno de sus hijos e hijas. 5 Pero a Ana le daba una parte escogida, porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola porque Jehová no le había concedido tener hijos. 7 Así hacía cada ańo; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así, por lo cual Ana lloraba y no comía. 8 Y Elcana, su marido, le decía: «Ana, żpor qué lloras? żpor qué no comes? ży por qué está afligido tu corazón? żNo te soy yo mejor que diez hijos?». 9 Después de comer y beber en Silo, Ana se levantó, y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 10 ella, con amargura de alma, oró a Jehová y lloró desconsoladamente. 11 E hizo voto diciendo: «ˇJehová de los ejércitos!, si te dignas mirar a la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que das a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja por su cabeza».* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí observaba sus labios. 13 Pero Ana oraba en silencio y solamente se movían sus labios; su voz no se oía, por lo que Elí la tuvo por ebria.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Entonces le dijo Elí: --żHasta cuándo estarás ebria? ˇDigiere tu vino! 15 Pero Ana le respondió: --No, seńor mío; soy una mujer atribulada de espíritu. No he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía, porque solo por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he estado hablando hasta ahora.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 --Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho --le dijo Elí.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 --Halle tu sierva gracia delante de tus ojos --respondió ella. Se fue la mujer por su camino, comió, y no estuvo más triste. 19 Se levantaron de mańana, adoraron delante de Jehová y volvieron de regreso a su casa en Ramá. Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. 20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, «por cuanto --dijo-- se lo pedí a Jehová». 21 Después Elcana, el marido, subió con toda su familia para ofrecer a Jehová el sacrificio acostumbrado y su voto.* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.22 Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: --Yo no subiré hasta que el nińo sea destetado. Entonces lo llevaré, será presentado delante de Jehová y se quedará allá para siempre. 23 Elcana, su marido, le respondió: --Haz lo que bien te parezca y quédate hasta que lo destetes; así cumpla Jehová su palabra. Se quedó la mujer y crió a su hijo hasta que lo destetó. 24 Después que lo destetó, y siendo el nińo aún muy pequeńo, lo llevó consigo a la casa de Jehová en Silo, con tres becerros, un efa de harina y una vasija de vino. 25 Tras inmolar el becerro,ń 1.25Tras inmolar el becerro: Probablemente se trata del sacrificio que se ofrecía para obtener el rescate del hijo mayor o primogénito (cf. Ex 13.13).trajeron el nińo a Elí.* Este documento, que no se ha conservado, podría ser una especie de acta constitucional de la monarquía, destinada a reglamentar el ejercicio de la autoridad real. Cf. Dt 17.14-20.26 Y Ana le dijo: --ˇOh, seńor mío! Vive tu alma, seńor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti, orando a Jehová. 27 Por este nińo oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. 28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.** Cf. Ex 28.1-4.Cf. Lv 7.35-36.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Entonces Ana oró y dijo:
«Mi corazón se regocija en Jehová,
mi poder se exalta en Jehová;
mi boca se ríe de mis enemigos,
por cuanto me alegré en tu salvación.
** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 No hay santo como Jehová;
porque no hay nadie fuera de ti
ni refugio como el Dios nuestro.
** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 No multipliquéis las palabras de orgullo%y altanería;
cesen las palabras arrogantes%de vuestra boca,
porque Jehová es el Dios que todo lo sabe
y a él le toca pesar las acciones.
* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Los arcos de los fuertes se han quebrado
y los débiles se cińen de vigor.
5 Los saciados se alquilan por pan
y los hambrientos dejan de tener hambre;
hasta la estéril da a luz siete veces,
mas la que tenía muchos hijos languidece.
** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Jehová da la muerte y la vida;
hace descender al seol y retornar.
7 Jehová empobrece y enriquece,
abate y enaltece.
8 Él levanta del polvo al pobre;
alza del basurero al menesteroso,
para hacerlo sentar con príncipes
y heredar un sitio de honor.
Porque de Jehová son las columnas%de la tierra;
él afirmó sobre ellas el mundo.
9 Él guarda los pies de sus santos,
mas los impíos perecen en tinieblas;
porque nadie será fuerte%por su propia fuerza.
10 Delante de Jehová%serán quebrantados sus adversarios
y sobre ellos tronará desde los cielos.
Jehová juzgará los confines de la tierra,
dará poder a su Rey
y exaltará el poderío de su Ungido». 11 Luego Elcana regresó a su casa en Ramá, y el nińo se quedó para servir a Jehová junto al sacerdote Elí.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, que no tenían conocimiento de Jehová. 13 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguien ofrecía sacrificio, mientras se cocía la carne, venía el criado del sacerdote trayendo en su mano un garfio de tres dientes* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo. 15 Asimismo, antes de quemar la grasa, venía el criado del sacerdote y decía al que sacrificaba: «Dame carne para asársela al sacerdote; porque no aceptará de ti carne cocida sino cruda». 16 Y si el hombre le respondía: «Hay que quemar la grasa primero, y después toma tanto como quieras», él decía: «No, dámela ahora mismo; de otra manera la tomaré por la fuerza».* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Así pues, el pecado de estos ayudantes era muy grande ante Jehová, porque menospreciaban las ofrendas de Jehová.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 Y el joven Samuel servía en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino. 19 Su madre le hacía una pequeńa túnica y se la traía cada ańo, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. 20 Entonces Elí bendecía a Elcana y a su mujer diciendo: «Jehová te dé hijos de esta mujer en lugar del que pidió a Jehová». Luego regresaban a su casa. 21 Visitó Jehová a Ana y ella concibió; y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.22 Elí era muy viejo, pero cuando supo lo que sus hijos hacían con todo Israel y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del Tabernáculo de reunión, 23 les dijo: «żPor qué hacéis cosas semejantes? Oigo hablar a todo este pueblo vuestro mal proceder. 24 No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo, pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. 25 Si peca el hombre contra el hombre, los jueces lo juzgarán; pero si alguno peca contra Jehová, żquién rogará por él?». Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.* Este documento, que no se ha conservado, podría ser una especie de acta constitucional de la monarquía, destinada a reglamentar el ejercicio de la autoridad real. Cf. Dt 17.14-20.26 Mientras tanto, el joven Samuel iba creciendo y haciéndose grato delante de Dios y delante de los hombres. 27 Vino un varón de Dios ante Elí, y le dijo: «Así ha dicho Jehová: “żNo me manifesté yo claramente a la casa de tu padre cuando estaban en Egipto en la casa del faraón? 28 Lo escogí para que fuera mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciera sobre mi altar, quemara incienso y llevara efod delante de mí. Yo concedí a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel.** Cf. Ex 28.1-4.Cf. Lv 7.35-36.29 żPor qué habéis pisoteado los sacrificios y las ofrendas que yo mandé ofrecer en el Tabernáculo? żPor qué has honrado a tus hijos más que a mí, haciéndolos engordar con lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?”. 30 Por eso Jehová, el Dios de Israel, dice: “Yo había prometido que tu casa y la casa de tu padre andarían siempre delante de mí”; pero ahora ha dicho Jehová: “Nunca haga yo tal cosa, porque yo honro a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco. 31 Vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya ancianos en tu casa. 32 Verás tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a Israel, de manera que nunca habrá ancianos en tu casa.* Verás tu casa humillada: traducción poco segura de un texto oscuro. Otra posible traducción: Verás un rival en la Morada, mientras que todo andará bien en Israel. El término Morada es una designación poética del Templo.33 Aquel de los tuyos a quien yo no excluya del servicio de mi altar, será para que se consuman tus ojos y se llene tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirán en la plenitud de la edad.* Aquel de los tuyos: alusión al sacerdote Abiatar, que fue el único sobreviviente de la masacre de Nob (1 S 22.20).34 Te será por seńal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos morirán el mismo día. 35 En cambio, yo me suscitaré un sacerdoteń 2.35Según 1 R 2.26-27,35, este sacerdote es Sadoc, a quien Salomón puso en lugar de Abiatar, que pertenecía a la familia de Elí (véase 1 S 2.27 n.).fiel, que obre conforme a mi corazón y mis deseos; le edificaré casa firme y andará delante de mi ungido todos los días. 36 El que haya quedado en tu casa vendrá a postrarse delante de él por una moneda de plata y un bocado de pan, y le dirá: ‘Te ruego que me agregues a alguno de los servicios sacerdotales para que pueda comer un bocado de pan’ ”».
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 El joven Samuel servía a Jehová en presencia de Elí; en aquellos días escaseaba la palabra de Jehová y no eran frecuentes las visiones.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Un día estaba Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde se encontraba el Arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuera apagada,* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Jehová llamó a Samuel. Este respondió: «Heme aquí». 5 Y corriendo luego adonde estaba Elí, dijo: --Heme aquí; żpara qué me llamaste? --Yo no he llamado; vuelve y acuéstate --respondió Elí. Él se fue y se acostó.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Jehová volvió a llamar a Samuel. Se levantó Samuel, vino adonde estaba Elí y le dijo: --Heme aquí; żpara qué me has llamado? --Hijo mío, yo no he llamado; vuelve y acuéstate --le respondió Elí. 7 Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada. 8 Jehová, pues, llamó por tercera vez a Samuel. Y él se levantó, vino ante Elí, y le dijo: --Heme aquí; żpara qué me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven, 9 y le dijo: --Ve y acuéstate; y si te llama, di: “Habla, Jehová, que tu siervo escucha”. Así se fue Samuel y se acostó en su lugar. 10 Vino Jehová, se paró y llamó como las otras veces: --ˇSamuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: --Habla, que tu siervo escucha. 11 Dijo Jehová a Samuel: --Yo haré una cosa en Israel que a quien la oiga le zumbarán ambos oídos.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado contra Dios y él no se lo ha impedido.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas. 15 Samuel se quedó acostado hasta la mańana, y después abrió las puertas de la casa de Jehová; pero temía contar la visión a Elí. 16 Entonces Elí lo llamó y le dijo: --Samuel, hijo mío. --Heme aquí --respondió él.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Elí dijo: --żQué te ha dicho? Te ruego que no me lo ocultes. Traiga Dios sobre ti el peor de los castigos, si me ocultas una palabra de todo lo que habló contigo.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 Entonces Samuel se lo manifestó todo, sin ocultarle nada. Y Elí dijo: --Él es Jehová; que haga lo que mejor le parezca. 19 Samuel crecía y Jehová estaba con él; y no dejó sin cumplir ninguna de sus palabras. 20 Todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, supo que Samuel era fiel profeta de Jehová. 21 Y Jehová volvió a aparecer en Silo, porque en Silo se manifestaba a Samuel la palabra de Jehová.* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Samuel hablaba a todo Israel. Por aquel tiempo salió Israel a librar batalla con los filisteos, y acampó junto a Eben-ezer, mientras los filisteos acamparon en Afec.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Los filisteos presentaron batalla a Israel, y trabándose el combate, Israel fue vencido delante de los filisteos, los cuales hirieron en el campo de batalla como a cuatro mil hombres.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: «żPor qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos? Vayamos a Silo y traigamos el Arca del pacto de Jehová, para que, estando en medio de nosotros, nos salve de manos de nuestros enemigos».* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 El pueblo envió gente a Silo, y trajeron de allá el Arca del pacto de Jehová de los ejércitos, que habitaba entre los querubines; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el Arca del pacto de Dios. 5 Aconteció que cuando el Arca del pacto de Jehová llegó al campamento, todo Israel gritó con júbilo tan grande que la tierra tembló.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Al escuchar los filisteos las voces de júbilo dijeron: «żQué gritos de júbilo son estos en el campamento de los hebreos?». Y supieron que el Arca de Jehová había sido traída al campamento. 7 Entonces los filisteos tuvieron miedo, porque se decían: «Ha venido Dios al campamento». Y exclamaron: «ˇAy de nosotros!, pues hasta ahora no había sido así. 8 ˇAy de nosotros! żQuién nos librará de manos de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a Egipto con toda clase de plagas en el desierto. 9 Esforzaos, filisteos, y sed hombres, para que no sirváis a los hebreos, como ellos os han servido a vosotros; sed hombres, y pelead». 10 Pelearon, pues, los filisteos, e Israel fue vencido; cada cual huyó a su tienda y hubo una muy grande mortandad, pues cayeron de Israel treinta mil hombres de a pie. 11 El Arca de Dios fue tomada y murieron los dos hijos de Elí, Ofni y Finees.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Un hombre de Benjamín salió corriendo del campo de batalla y llegó aquel mismo día a Silo, rotos sus vestidos y la cabeza cubierta de tierra. 13 Cuando llegó, Elí estaba sentado en una silla vigilando junto al camino, porque su corazón temblaba a causa del Arca de Dios. Vino, pues, aquel hombre a la ciudad y, al dar las noticias, toda la ciudad gritó.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, preguntó: --żPor qué hay tanto alboroto? Aquel hombre vino de prisa y le dio las noticias a Elí. 15 Ya este tenía noventa y ocho ańos de edad y sus ojos se habían oscurecido, de modo que no podía ver. 16 Dijo, pues, aquel hombre a Elí: --Vengo de la batalla, he escapado hoy del combate. --żQué ha acontecido, hijo mío? --le preguntó Elí.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 El mensajero respondió: --Israel huyó delante de los filisteos y hubo gran mortandad entre el pueblo. Han muerto también tus dos hijos, Ofni y Finees, y el Arca de Dios ha sido tomada.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 Cuando el mensajero hizo mención del Arca de Dios, Elí cayó de su silla hacia atrás, al lado de la puerta, y se desnucó y murió, pues era hombre viejo y pesado. Había sido juez en Israel durante cuarenta ańos. 19 Su nuera, la mujer de Finees, estaba encinta y próxima al alumbramiento. Cuando oyó el rumor de que el Arca de Dios había sido tomada y que su suegro y su marido habían muerto, se inclinó y dio a luz, pues le sobrevinieron sus dolores de repente. 20 Al tiempo que moría, las que estaban junto a ella le decían: «No tengas temor, porque has dado a luz un hijo». Pero ella no respondió ni se dio por enterada. 21 Y llamó al nińo Icabod, diciendo: «ˇLa gloria ha sido desterrada de Israel!», por haber sido tomada el Arca de Dios y por la muerte de su suegro y de su marido.* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.22 Dijo, pues: «La gloria ha sido desterrada de Israel», porque había sido tomada el Arca de Dios.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Cuando los filisteos capturaron el Arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Tomaron los filisteos el Arca de Dios, la metieron en la casa de Dagón y la pusieron junto a Dagón.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mańana, encontraron a Dagón postrado en tierra delante del Arca de Jehová. Tomaron a Dagón y lo devolvieron a su lugar.* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Al levantarse de nuevo de mańana, al siguiente día, Dagón había caído postrado en tierra delante del Arca de Jehová, y la cabeza de Dagón y sus dos manos estaban cortadas sobre el umbral; a Dagón solamente le quedaba el tronco. 5 Por esta causa, los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta el día de hoy.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 La mano de Jehová cayó sobre los de Asdod y los destruyó, hiriéndolos con tumores, en Asdod y en todo su territorio. 7 Al ver esto, los de Asdod dijeron: «Que no se quede entre nosotros el Arca del Dios de Israel, porque su mano se ha endurecido contra nosotros y contra nuestro dios Dagón». 8 Convocaron, pues, a todos los príncipes de los filisteos, y les preguntaron: --żQué haremos con el Arca del Dios de Israel? Ellos respondieron: --Trasládese el Arca del Dios de Israel a Gat. Y trasladaron allá el Arca del Dios de Israel. 9 Pero cuando se la llevaron, la mano de Jehová cayó sobre la ciudad provocando un gran pánico; y afligió a los hombres de aquella ciudad, y desde el más pequeńo hasta el mayor se llenaron de tumores. 10 Entonces enviaron el Arca de Dios a Ecrón. Pero cuando el Arca de Dios llegó a Ecrón, los ecronitas exclamaron: «Nos han traído el Arca del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo». 11 Convocaron y reunieron a todos los príncipes de los filisteos y les dijeron: «Enviad el Arca del Dios de Israel, y regrese a su lugar, para que no nos mate a nosotros ni a nuestro pueblo», pues había un terror mortal en toda la ciudad, porque la mano de Dios los había castigado duramente.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Los que no morían estaban llenos de tumores, y el clamor de la ciudad subía al cielo.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Estuvo el Arca de Jehová en la tierra de los filisteos siete meses.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Entonces los filisteos, llamando a los sacerdotes y adivinos, preguntaron: --żQué haremos con el Arca de Jehová? Hacednos saber de qué manera podemos devolverla a su lugar.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Ellos dijeron: --Si enviáis el Arca del Dios de Israel, no la enviéis vacía, sino ofrecedle una reparación; entonces seréis sanos y conoceréis por qué no se apartó de vosotros su mano.* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Ellos dijeron: --żY qué reparación le pagaremos? Ellos respondieron: --Conforme al número de los príncipes de los filisteos, cinco tumores de oro y cinco ratones de oro, porque una misma plaga os ha afligido a todos vosotros y a vuestros príncipes. 5 Haréis, pues, figuras de vuestros tumores y de los ratones que destruyen la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel; quizá aligere su mano sobre vosotros, sobre vuestros dioses y sobre vuestra tierra.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 żPor qué endurecéis vuestro corazón, como los egipcios y el faraón endurecieron su corazón? Después que los había tratado así, żno los dejaron ir, y se fueron? 7 Haced, pues, ahora un carro nuevo y tomad luego dos vacas que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo, uncid las vacas al carro, pero no dejéis que sus becerros vayan tras ellas, sino hacedlos volver al establo. 8 Tomaréis luego el Arca de Jehová y la pondréis sobre el carro, y las joyas de oro que le habéis de pagar como ofrenda por la culpa las pondréis en una caja al lado de ella; y dejaréis que se vaya. 9 Y observaréis; si sube por el camino de su tierra a Bet-semes, él nos ha hecho este mal tan grande; y si no, sabremos que no es su mano la que nos ha herido, sino que esto ocurrió por accidente. 10 Aquellos hombres lo hicieron así. Tomaron dos vacas que criaban, las uncieron al carro y encerraron en el establo sus becerros. 11 Luego pusieron el Arca de Jehová, la caja con los ratones de oro y las figuras de sus tumores sobre el carro.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y seguían recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda del camino. Los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Bet-semes. 13 Los de Bet-semes estaban segando el trigo en el valle. Al levantar los ojos, divisaron el Arca y se regocijaron de verla.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 El carro llegó al campo de Josué de Bet-semes y se paró allí, donde había una gran piedra. Ellos cortaron la madera del carro y ofrecieron las vacas en holocausto a Jehová. 15 Los levitas bajaron el Arca de Jehová y la caja que estaba junto a ella, en la cual se encontraban las joyas de oro, y las pusieron sobre aquella gran piedra. Los hombres de Bet-semes sacrificaron holocaustos y dedicaron sacrificios a Jehová en aquel día. 16 Cuando vieron esto los cinco príncipes de los filisteos, regresaron a Ecrón el mismo día.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Estos fueron los tumores de oro que pagaron los filisteos en reparación a Jehová: por Asdod uno, por Gaza uno, por Ascalón uno, por Gat uno, por Ecrón uno.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 Y los ratones de oro fueron conforme al número de todas las ciudades de los filisteos pertenecientes a los cinco príncipes, así las ciudades fortificadas como las aldeas sin muro. La gran piedra sobre la cual pusieron el Arca de Jehová está en el campo de Josué de Bet-semes hasta hoy. 19 Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque habían mirado dentro del Arca de Jehová. Hizo morir a cincuenta mil setenta hombres del pueblo. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con una mortandad tan grande. 20 Los de Bet-semes dijeron: «żQuién podrá estar delante de Jehová, el Dios santo? żA quién la enviaremos nosotros?». 21 Entonces enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: «Los filisteos han devuelto el Arca de Jehová; descended, pues, y lleváosla».* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Vinieron los de Quiriat-jearim, se llevaron el Arca de Jehová y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar, su hijo, para que guardara el Arca de Jehová.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Desde el día en que llegó el Arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte ańos; y toda la casa de Israel suspiraba por Jehová.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Habló entonces Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: «Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad de entre vosotros los dioses ajenos y a Astarot, dedicad vuestro corazón a Jehová y servidle solo a él, y él os librará de manos de los filisteos».* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron solo a Jehová. 5 Luego dijo Samuel: «Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová».** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Se reunieron, pues, en Mizpa, sacaron agua y la derramaron delante de Jehová; ayunaron aquel día allí, y dijeron: «Contra Jehová hemos pecado». Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa. 7 Cuando supieron los filisteos que los hijos de Israel estaban reunidos en Mizpa, subieron los príncipes de los filisteos contra Israel; al oir esto, los hijos de Israel tuvieron temor de los filisteos. 8 Entonces dijeron los hijos de Israel a Samuel: «No ceses de clamar por nosotros a Jehová, nuestro Dios, para que nos guarde de manos de los filisteos». 9 Tomó Samuel un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová lo escuchó. 10 Mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Pero Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, los atemorizó y fueron vencidos delante de Israel. 11 Los hijos de Israel salieron de Mizpa, siguieron a los filisteos y los hirieron hasta abajo de Bet-car.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Tomó luego Samuel una piedra, la colocó entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, porque dijo: «Hasta aquí nos ayudó Jehová». 13 Así fueron sometidos los filisteos y no volvieron a entrar más en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filisteos todos los días de Samuel.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su territorio de manos de los filisteos. También hubo paz entre Israel y el amorreo. 15 Samuel juzgó a Israel todo el tiempo que vivió. 16 Hacía cada ańo un recorrido por Bet-el, Gilgalń 7.16Gilgal: En el AT hay varios lugares que llevan este nombre. El sitio aquí mencionado parece coincidir con el Gilgal cercano a Jericó (véanse Jos 4.19 nota f e Índice de mapas).y Mizpa. Juzgaba a Israel en todos estos lugares.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa. Allí juzgaba a Israel y también allí edificó un altar a Jehová.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Aconteció que cuando Samuel envejeció puso a sus hijos por jueces sobre Israel.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Su hijo primogénito se llamaba Joel, y el segundo, Abías; ambos eran jueces en Beerseba.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, sino que se dejaron llevar por la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Entonces todos los ancianos de Israel se reunieron y vinieron a Ramá para ver a Samuel, 5 y le dijeron: «Tú has envejecido y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, danos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones».** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Pero no agradó a Samuel que le dijeran: «Danos un rey que nos juzgue», y oró a Jehová. 7 Dijo Jehová a Samuel: «Oye la voz del pueblo en todo lo que ellos digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. 8 Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo. 9 Ahora, pues, oye su voz; pero hazles una advertencia solemne y muéstrales cómo los tratará el rey que reinará sobre ellos». 10 Samuel repitió todas las palabras de Jehová al pueblo que le había pedido rey. 11 Dijo, pues: --Así hará el rey que reine sobre vosotros: tomará vuestros hijos y los destinará a sus carros y a su gente de a caballo, para que corran delante de su carro.* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Los empleará como jefes de millar y jefes de cincuentenas; los pondrá a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que fabriquen sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. 13 Tomará también a vuestras hijas para perfumistas, cocineras y amasadoras.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras vińas y de vuestros olivares, para dárselo a sus siervos. 15 Diezmará vuestro grano y vuestras vińas, para dárselo a sus oficiales y a sus siervos. 16 Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes y vuestros asnos, para emplearlos en sus obras.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Diezmará también vuestros rebańos y seréis sus siervos.* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 Aquel día os lamentaréis a causa del rey que habréis elegido, pero entonces Jehová no os responderá. 19 Pero el pueblo no quiso oir la voz de Samuel, y dijo: --No. Habrá un rey sobre nosotros, 20 y seremos también como todas las naciones. Nuestro rey nos gobernará, saldrá delante de nosotros y hará nuestras guerras. 21 Oyó Samuel todas las palabras del pueblo y las repitió a oídos de Jehová.* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.22 Pero Jehová dijo a Samuel: --Oye su voz y dales un rey. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: --Volveos cada uno a vuestra ciudad.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Había un hombre de Benjamín, hombre valeroso, el cual se llamaba Cis hijo de Abiel hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un benjaminita.** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Un día se perdieron las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis a su hijo Saúl: «Toma ahora contigo alguno de los criados, levántate y ve a buscar las asnas».* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Y él atravesó los montes de Efraín, y de allí pasó a la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron. 5 Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo al criado que tenía consigo: --Ven, volvámonos; porque quizá mi padre haya olvidado la preocupación por las asnas y esté intranquilo por nosotros.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Él le respondió: --En esta ciudad hay un varón de Dios; es un hombre muy respetado: todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino. 7 Respondió Saúl a su criado: --Vamos ahora; pero żqué llevaremos a ese hombre? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué ofrecerle al varón de Dios. żQué le podemos dar? 8 Entonces replicó el criado y dijo a Saúl: --Mira, tengo aquí en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; se lo daré al varón de Dios, para que nos indique el camino. 9 (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía: «Venid y vamos al vidente»; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) 10 Dijo entonces Saúl a su criado: --Dices bien; anda, vamos. Y se fueron a la ciudad donde estaba el varón de Dios. 11 Cuando subían por la cuesta de la ciudad, hallaron unas jóvenes que salían por agua, a las cuales dijeron: --żEstá en este lugar el vidente?* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Ellas les respondieron: --Sí; aquí está. Daos prisa pues precisamente ha venido a la ciudad en atención a que el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto. 13 En cuanto entréis en la ciudad, buscadlo, antes que suba al lugar alto a comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya llegado, por cuanto él es el que bendice el sacrificio; después de esto comen los convidados. Subid, pues, ahora, porque ahora lo hallaréis.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Ellos subieron entonces a la ciudad; y cuando estaban en medio de ella, vieron a Samuel que venía hacia ellos para subir al lugar alto. 15 Un día antes de la llegada de Saúl, Jehová había hecho a Samuel esta revelación: 16 «Mańana a esta misma hora yo enviaré a ti un hombre de la tierra de Benjamín, al cual ungirás como príncipe sobre mi pueblo Israel, y él salvará a mi pueblo de manos de los filisteos; porque yo he visto la aflicción de mi pueblo, y su clamor ha llegado hasta mí».* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Cuando Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: «Este es el hombre del cual te hablé; él gobernará a mi pueblo».* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 Acercándose, pues, Saúl a Samuel en medio de la puerta, le dijo: --Te ruego que me enseńes dónde está la casa del vidente. 19 Samuel respondió a Saúl: --Yo soy el vidente; sube delante de mí al lugar alto, y come hoy conmigo. Mańana por la mańana te despediré y te descubriré todo lo que hay en tu corazón. 20 En cuanto a las asnas que se te perdieron hace ya tres días, pierde cuidado de ellas, porque han sido halladas. Además, żpara quién es todo lo que hay de codiciable en Israel, sino para ti y para toda la casa de tu padre? 21 Saúl respondió y dijo: --żNo soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeńa de las tribus de Israel? Y mi familia żno es la más pequeńa de todas las familias de la tribu de Benjamín? żPor qué, pues, me has dicho cosa semejante?* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.22 Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los introdujo a la sala y les dio un lugar a la cabecera de los convidados, que eran unos treinta hombres. 23 Después dijo Samuel al cocinero: --Trae acá la porción que te di, la que te dije que guardaras aparte. 24 Entonces alzó el cocinero una espaldilla, con lo que estaba sobre ella, y la puso delante de Saúl. Y Samuel dijo: --Aquí tienes lo que estaba reservado; ponlo delante de ti y come, porque para esta ocasión se te guardó, cuando dije: “Yo he convidado al pueblo”. Saúl comió aquel día con Samuel. 25 Cuando hubieron descendido del lugar alto a la ciudad, él habló con Saúl en la azotea.* Este documento, que no se ha conservado, podría ser una especie de acta constitucional de la monarquía, destinada a reglamentar el ejercicio de la autoridad real. Cf. Dt 17.14-20.26 Al otro día madrugaron; al despuntar el alba, Samuel llamó a Saúl, el cual estaba en la azotea, y le dijo: --Levántate, para que te despida. Luego se levantó Saúl, y salieron ambos, él y Samuel. 27 Habían descendido al extremo de la ciudad, cuando Samuel dijo a Saúl: --Di al criado que se adelante --y se adelantó el criado--, pero espera tú un poco para que te declare la palabra de Dios.
1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
Cántico de Ana
Jehová llama a Samuel
Los filisteos capturan el Arca
El Arca en tierra de los filisteos
Los filisteos devuelven el Arca
2. INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA DE ISRAEL (8.1--12.25)
Israel pide rey
Saúl es elegido rey
1 Tomó entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, lo besó, y le dijo: --żNo te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?** żNo te ha ungido Jehová... Israel?: La unción con el aceite sagrado, al mismo tiempo que establecía un vínculo particular entre Dios y el “ungido”, significaba la elección divina y la consagración formal para el desempeńo de un cargo o función (cf. Lv 8.12). La continuación del relato muestra asimismo que la unción confería el don del espíritu (v. 10; cf. 1 S 16.13), es decir, la fuerza y la competencia para el cumplimiento de esa misión. Véase Sal 2.2 n.Su pueblo: lit. su heredad.
Samuel, juez de Israel
2 Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Raquel, en Selsa, en el territorio de Benjamín, los cuales te dirán: “Las asnas que habías ido a buscar se han hallado; tu padre ha dejado ya de inquietarse por las asnas, y está afligido por vosotros, y dice: ‘żQué haré acerca de mi hijo?’ ”.** Raquel: Cf. Gn 35.19.Selsa: Podría tratarse de una población aún no identificada, aunque también es posible que el texto hebreo esté mal conservado.3 Más adelante, cuando llegues a la encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a Dios, en Bet-el, llevando uno tres cabritos, otro tres tortas de pan y el tercero una vasija de vino.* La encina de Tabor: Esta expresión no se refiere al monte Tabor, situado más al norte, en la llanura de Jezreel o Esdrelón. Algunos la identifican con Alón-bacut, es decir, la encina del llanto, cercana a Betel, debajo de la cual había sido enterrada Débora, la nodriza de Rebeca (Gn 35.8).4 Luego que te hayan saludado, te darán dos panes, que tú tomarás de su mano. 5 Después de esto llegarás al collado de Dios, donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres en la ciudad encontrarás una compańía de profetas que descienden del lugar alto, precedidos de salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando.** Collado de Dios: lit. Gabaa de Dios. Es llamada también Gabaa de Saúl (1 S 15.34; Is 10.29; cf. 1 S 11.4) y Gabaa de Benjamín (1 S 13.2,15; 14.16). Se encontraba a 6 km. al norte de Jerusalén. El complemento de Dios podría tener el valor de un superlativo, y en ese caso el significado del nombre sería Colina muy alta o muy hermosa. Pero, más probablemente, ese nombre se debía al santuario o “lugar alto” que había en sus alrededores (cf. v. 10).Una compańía de profetas: Estas agrupaciones de profetas extáticos son una de las manifestaciones más antiguas del profetismo israelita. Sus integrantes solían vivir en las inmediaciones de un santuario o “lugar alto” y practicaban cierta forma de vida comunitaria (cf. 2 R 2.3,15; 4.38-44); pero su característica más notable era el recurso a la música y a las danzas para entrar en un estado de trance o de exaltación. Su comportamiento extravagante los hacía a veces ridículos (cf. 2 R 2.23) y la exaltación colectiva solía resultar contagiosa (cf. 1 S 19.20-24). Fuera de Israel (cf. 1 R 18.19-29), e incluso dentro de él (cf. 1 R 22.10-22), esos estados de frenesí producían con frecuencia manifestaciones cercanas al delirio y la enajenación.6 Entonces el espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre. 7 Cuando se te hayan cumplido estas seńales, haz lo que te parezca bien, porque Dios está contigo. 8 Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé yo junto a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo vaya a tu encuentro y te enseńe lo que has de hacer. 9 Aconteció luego, que apenas volvió él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios el corazón; y todas estas seńales acontecieron en aquel día. 10 Cuando llegaron allá al collado, la compańía de los profetas les salió al encuentro. Entonces el espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos. 11 Todos los que lo conocían de antes, al verlo que profetizaba con los profetas, se decían unos a otros: «żQué le ha sucedido al hijo de Cis? żSaúl también está entre los profetas?».* żSaúl también está entre los profetas?: Esta pregunta expresa el estupor de los que veían a Saúl, un joven perteneciente a una familia de buena posición, mezclado con aquel grupo de profetas en trance.
Impiedad de los hijos de Elí
12 Y alguno de allí preguntó: «żY quién es el padre de estos?». Por esta causa se hizo proverbio: «żTambién Saúl entre los profetas?». 13 Cuando cesó de profetizar, llegó al lugar alto.* Al lugar alto: otra posible traducción: a su casa.14 Un tío de Saúl dijo a él y a su criado: --żA dónde fuisteis? Él respondió: --A buscar las asnas; y como vimos que no aparecían, acudimos a Samuel. 15 Dijo el tío de Saúl: --Te ruego que me cuentes qué os dijo Samuel. 16 Saúl respondió a su tío: --Nos declaró expresamente que las asnas habían sido halladas. Pero del asunto del reino, de que Samuel le había hablado, no le contó nada.* Todo el relato anterior tenía por finalidad presentar a Saúl como un héroe digno de reinar sobre su pueblo a causa de sus cualidades personales (cf. 9.2) y de las circunstancias extraordinarias de su elección por parte de Dios (cf. 10.1). En tal sentido, este relato de la consagración de Saúl como primer rey de Israel es afín al de la elección de David y al de su combate con Goliat (1 S 16.1-13; 17.1-54) y al del juicio de Salomón (1 R 3.16-28).17 Después Samuel convocó al pueblo delante de Jehová en Mizpa,* El relato que se extiende hasta el final del cap. retoma el hilo de la narración que en 1 S 8.22 había quedado en suspenso. El pueblo es convocado a una asamblea sagrada, y la elección del rey se realiza por medio de la suerte (v. 21). De este modo, adquiere estado público lo que hasta el momento había sido un secreto entre Samuel y Saúl (cf. 1 S 9.1--10.16).18 y dijo a los hijos de Israel: «Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Yo saqué a Israel de Egipto, y os libré de manos de los egipcios y de manos de todos los reinos que os afligieron. 19 Pero vosotros habéis desechado hoy a vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y habéis dicho: “No, tú nos darás un rey”. Ahora, pues, presentaos delante de Jehová por vuestras tribus y familias». 20 Samuel hizo acercarse a todas las tribus de Israel, y fue designada la tribu de Benjamín. 21 Hizo que se acercara la tribu de Benjamín por familias, y fue designada la familia de Matri; y de ella fue tomado Saúl hijo de Cis. Lo buscaron, pero no fue hallado.* Acerca de la elección por medio de un sorteo, cf. Jos 7.16-18; 1 S 14.40-42.22 Preguntaron, pues, otra vez a Jehová si aún no había concurrido allí aquel hombre. Y respondió Jehová: «Está ahí, escondido entre el bagaje». 23 Entonces corrieron, lo sacaron de allí y, puesto en medio del pueblo, sobresalía por encima de todos de los hombros para arriba. 24 Samuel dijo a todo el pueblo: --żHabéis visto al elegido de Jehová? No hay nadie como él en todo el pueblo. Entonces el pueblo gritó con alegría: --ˇViva el rey!ń 10.24ˇViva el rey!: Cf. 2 S 16.16; 1 R 1.34,39; 2 R 11.12. 25 Samuel expuso luego al pueblo las leyes del reino, y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Jehová.* Este documento, que no se ha conservado, podría ser una especie de acta constitucional de la monarquía, destinada a reglamentar el ejercicio de la autoridad real. Cf. Dt 17.14-20.26 Y envió Samuel a todo el pueblo cada uno a su casa. Saúl también se fue a su casa en Gabaa, y lo acompańaron los hombres de guerra cuyos corazones Dios había tocado. 27 Pero algunos perversos dijeron: «żCómo nos ha de salvar este?». Lo despreciaron y no le llevaron presentes; pero él disimuló.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas