1. INFANCIA DE SAMUEL, PROFETA Y JUEZ SOBRE ISRAEL (1.1--7.17)
Nacimiento de Samuel
1 Hubo un hombre de Ramataim, sufita de los montes de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo.** Ramataim: nombre que significa Dos Alturas. Siempre aparece en el AT como Ramá, es decir, La Altura (cf. 1 S 1.19; 2.11; 7.17; 8.4; 15.34). Es la Arimatea del NT (Mt 27.57; Mc 15.43; Lc 23.50-51; Jn 19.38), y no debe ser confundida con la Ramá de Benjamín, que se encontraba más al sudeste, a 8 km. al norte de Jerusalén (cf. Jos 18.25; Jue 19.13).El nombre hebreo Elcana significa Dios ha adquirido (o creado).2 Tenía dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no los tenía.* Tenía dos mujeres: En el antiguo Israel estaba permitida la poligamia (cf. Dt 21.15-17); pero, de hecho, solo los reyes y príncipes podían darse el lujo de tener un harén numeroso (cf. Jue 8.29-31; 1 R 11.3), porque los medios económicos de que disponía el hombre común le permitían solamente tener una o, a lo sumo, dos mujeres. Cf. Gn 16.1-3; 29.28.3 Todos los ańos, aquel hombre subía de su ciudad para adorar y ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí: Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.** Jehová de los ejércitos: en hebreo, Jehová Sebaot. Según parece, fue en el santuario de Silo donde el Dios de Israel recibió por primera vez este título; los ejércitos hacían referencia inicialmente a las huestes israelitas (1 S 17.45; cf. 4.4-5). Pero más tarde, cuando ese título de Jehová comenzó a ser utilizado por los profetas, la palabra ejércitos perdió sus connotaciones guerreras y pasó a designar los ejércitos del cielo (véase Sal 103.20 n.). En esta última expresión se incluía no solo a los ángeles, sino también a los astros y, en general, a todos los elementos del cosmos. Véase Sal 24.10 n.Silo: Véase Jos 18.1 nota a; cf. Jue 21.19.4 Cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina, su mujer, la parte que le correspondía, así como a cada uno de sus hijos e hijas. 5 Pero a Ana le daba una parte escogida, porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos.** Una parte escogida: traducción probable.En el antiguo Israel, la esterilidad de la mujer era considerada un castigo de Dios y un motivo de deshonra para la que no podía ser madre. Véanse Gn 16.2 n.; Jue 13.2 nota g; Lc 1.25 n.6 Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola porque Jehová no le había concedido tener hijos.* Cf. Gn 16.4-5.7 Así hacía cada ańo; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así, por lo cual Ana lloraba y no comía. 8 Y Elcana, su marido, le decía: «Ana, żpor qué lloras? żpor qué no comes? ży por qué está afligido tu corazón? żNo te soy yo mejor que diez hijos?». 9 Después de comer y beber en Silo, Ana se levantó, y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová,* Después de comer: Se trata de la comida que acompańaba a los sacrificios de reconciliación (cf. Lv 3), en los que una parte de la víctima se quemaba sobre el altar y otra se compartía en un banquete ritual (cf. Dt 12.7).10 ella, con amargura de alma, oró a Jehová y lloró desconsoladamente. 11 E hizo voto diciendo: «ˇJehová de los ejércitos!, si te dignas mirar a la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que das a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja por su cabeza».* No pasará navaja por su cabeza: Véanse Nm 6.2 n.; Jue 13.4-5 nota j.12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí observaba sus labios. 13 Pero Ana oraba en silencio y solamente se movían sus labios; su voz no se oía, por lo que Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: --żHasta cuándo estarás ebria? ˇDigiere tu vino! 15 Pero Ana le respondió: --No, seńor mío; soy una mujer atribulada de espíritu. No he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía, porque solo por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he estado hablando hasta ahora. 17 --Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho --le dijo Elí. 18 --Halle tu sierva gracia delante de tus ojos --respondió ella. Se fue la mujer por su camino, comió, y no estuvo más triste. 19 Se levantaron de mańana, adoraron delante de Jehová y volvieron de regreso a su casa en Ramá. Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. 20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, «por cuanto --dijo-- se lo pedí a Jehová».** El nacimiento milagroso de Samuel preanuncia ya la misión excepcional que le tocará desempeńar en el futuro. Cf. Jue 13.2-5.Samuel, en hebreo, quiere decir Su nombre es Dios, pero aquí se lo asocia con un verbo hebreo que significa pedir y que suena parecido21 Después Elcana, el marido, subió con toda su familia para ofrecer a Jehová el sacrificio acostumbrado y su voto. 22 Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: --Yo no subiré hasta que el nińo sea destetado. Entonces lo llevaré, será presentado delante de Jehová y se quedará allá para siempre. 23 Elcana, su marido, le respondió: --Haz lo que bien te parezca y quédate hasta que lo destetes; así cumpla Jehová su palabra. Se quedó la mujer y crió a su hijo hasta que lo destetó. 24 Después que lo destetó, y siendo el nińo aún muy pequeńo, lo llevó consigo a la casa de Jehová en Silo, con tres becerros, un efa de harina y una vasija de vino.* Tres becerros: según el hebreo. Otras versiones antiguas dicen, en cambio, un becerro de tres ańos, forma que parece más adaptada al contexto (cf. v. 25).25 Tras inmolar el becerro,ń 1.25Tras inmolar el becerro: Probablemente se trata del sacrificio que se ofrecía para obtener el rescate del hijo mayor o primogénito (cf. Ex 13.13).trajeron el nińo a Elí. 26 Y Ana le dijo: --ˇOh, seńor mío! Vive tu alma, seńor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti, orando a Jehová.* Vive tu alma: fórmula que se utiliza al pronunciar un juramento o simplemente para afirmar más enfáticamente que lo que se está diciendo es verdad.27 Por este nińo oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. 28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.
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