Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Entonces Salomón reunió ante sí, en Jerusalén, a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los principales de las familias de los hijos de Israel, para traer el Arca del pacto de Jehová de la ciudad de David, que es Sión.* Cf. 1 R 17.1.2 Se reunieron con el rey Salomón todos los hombres de Israel en el mes de Etanim, que es el mes séptimo, el día de la fiesta solemne. 3 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes levantaron el Arca, 4 y trasladaron el Arca de Jehová, junto con el Tabernáculo de reunión y todos los utensilios sagrados que estaban en el Tabernáculo, los cuales llevaban los sacerdotes y levitas.* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 El rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se había reunido junto a él, estaban delante del Arca, sacrificando ovejas y bueyes, que por su cantidad no se podían contar ni calcular. 6 Después, llevaron los sacerdotes el Arca del pacto de Jehová a su lugar, en el santuario de la Casa, al Lugar santísimo, debajo de las alas de los querubines, 7 pues los querubines tenían extendidas las alas sobre el lugar del Arca, y así cubrían los querubines el Arca y sus varas por encima.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Sacaron las varas de manera que sus extremos se podían ver desde el Lugar santo, que está delante del Lugar santísimo, pero no se podían ver desde más afuera; y así han quedado hasta hoy.
Reinado de Asa
9 En el Arca no había cosa alguna, sino las dos tablas de piedra que allí había puesto Moisés en Horeb, donde Jehová hizo un pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de la tierra de Egipto.
Actividades diversas de Salomón
10 Al salir los sacerdotes del santuario, la nube llenó la casa de Jehová. 11 Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar a causa de la nube, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.
Dedicación del Templo
12 Entonces dijo Salomón:
«Jehová ha dicho%que habitaría en la oscuridad;
* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 pero yo te he edificado%una casa por morada,
un sitio en el que tú habites%para siempre».
Riquezas y fama de Salomón
14 Luego volvió el rey su rostro y bendijo a toda la congregación de Israel, mientras toda la congregación de Israel estaba de pie. 15 Y dijo: «Bendito sea Jehová, Dios de Israel, que prometió a David mi padre lo que con su mano ha cumplido, diciendo:
Alianza de Asa con Ben-adad
16 “Desde el día que saqué de Egipto a mi pueblo Israel, no he escogido ciudad entre todas las tribus de Israel donde edificar una casa en la cual estuviera mi nombre, aunque escogí a David para que presidiera sobre mi pueblo Israel”. 17 Mi padre David tuvo en su corazón edificar una casa al nombre de Jehová, Dios de Israel. 18 Pero Jehová dijo a David, mi padre: “En cuanto a haber tenido en tu corazón edificar una casa a mi nombre, bien has hecho en tener tal deseo. 19 Pero tú no edificarás la Casa, sino un hijo nacido de tus entrańas: él edificará una casa a mi nombre”.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 »Jehová ha cumplido la promesa que hizo: yo me he levantado en lugar de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la Casa al nombre de Jehová, Dios de Israel.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 He dispuesto en ella lugar para el Arca, en la cual está el pacto que Jehová hizo con nuestros padres cuando los sacó de la tierra de Egipto». 22 Después se puso Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo,ń 8.22Y extendiendo sus manos al cielo: actitud de oración típica del antiguo Oriente (Ex 9.29; Is 1.15), en la cual el suplicante, puesto de pie, levantaba los brazos con las palmas de las manos vueltas hacia el cielo.
Muerte de Asa
23 dijo: «Jehová, Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, tú que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con todo su corazón, 24 que has cumplido a tu siervo David, mi padre, lo que le prometiste. Lo prometiste con tu boca y hoy mismo lo has cumplido con tu mano.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Ahora, pues, Jehová, Dios de Israel, cumple a tu siervo David, mi padre, lo que le prometiste, diciendo: “Nunca faltará delante de mí un descendiente tuyo que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden mi camino y anden delante de mí como has andado tú delante de mí”.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Ahora, pues, Jehová, Dios de Israel, cúmplase la promesa que hiciste a tu siervo David, mi padre.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 »Pero żes verdad que Dios habitará sobre la tierra? Si los cielos, y los cielos de los cielos, no te pueden contener; żcuánto menos esta Casa que yo he edificado?* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Con todo, Jehová, Dios mío, tú atenderás a la oración de tu siervo y a su plegaria, escuchando el clamor y la oración que tu siervo hace hoy en tu presencia,* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 que tus ojos estén abiertos de noche y de día sobre esta Casa, sobre este lugar del cual has dicho: “Mi nombre estará allí”. Escucha la oración que tu siervo te dirija en este lugar.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Oye, pues, la oración de tu siervo y de tu pueblo Israel. Cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos. Escucha y perdona.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 »Si alguno peca contra su prójimo, le toman juramento haciéndole jurar y llega el juramento ante tu altar en esta casa,** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 tú oirás desde el cielo y actuarás; juzgarás a tus siervos, condenando al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza y justificando al justo para darle conforme a su justicia.
Reinado de Baasa
33 »Si tu pueblo Israel es derrotado delante de sus enemigos por haber pecado contra ti, y se vuelve a ti y confiesa tu nombre, si oran, te ruegan y suplican en esta casa, 34 tú oirás en los cielos, perdonarás el pecado de tu pueblo Israel y lo volverás a la tierra que diste a sus padres. 35 »Si el cielo se cierra y no llueve por haber ellos pecado contra ti, y te ruegan en este lugar y confiesan tu nombre; si se vuelven del pecado cuando los aflijas, 36 tú oirás en los cielos, perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, le enseńarás el buen camino por el que deberán andar y enviarás lluvias sobre tu tierra, que diste a tu pueblo como heredad.* La hora de ofrecer el holocausto: Véase 1 R 18.29 n.37 »Si en la tierra hay hambre, pestilencia, tizoncillo, ańublo, langosta o pulgón, si sus enemigos los sitian en la tierra donde habiten; en todo azote o enfermedad, 38 cualquiera sea la oración o súplica que haga cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sienta el azote en su corazón y extienda sus manos hacia esta casa, 39 tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, perdonarás y actuarás; darás a cada uno, cuyo corazón tú conoces, conforme a sus caminos (porque solo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres),* Véase 1 R 17.1 nota b.40 para que te teman todos los días que vivan sobre la faz de la tierra que tú diste a nuestros padres.
Muerte de Salomón
Oración de Elías pidiendo lluvia
41 »Asimismo el extranjero, que no es de tu pueblo Israel y viene de lejanas tierras a causa de tu nombre 42 (pues oirán de tu gran nombre, de tu mano fuerte y de tu brazo extendido), y llega a orar a esta casa, 43 tú le oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y harás conforme a todo aquello por lo cual el extranjero haya clamado a ti, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre y te teman, como tu pueblo Israel, y entiendan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo edifiqué. 44 »Si tu pueblo sale a la batalla contra sus enemigos por el camino que tú les mandes, y oran a Jehová con el rostro hacia la ciudad que tú elegiste y hacia la casa que yo edifiqué a tu nombre, 45 tú oirás en los cielos su oración y su súplica, y les harás justicia.** Stg 5.17-18.Jezreel: ciudad situada en la llanura del mismo nombre, cercana al monte Gilboa. Fue para algunos reyes de Israel una especie de segunda capital. Cf. 1 R 21.1; 2 R 8.29; 9.30.46 »Si pecan contra ti (porque no hay hombre que no peque), y tú, airado contra ellos, los entregas al enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea lejos o cerca, 47 y ellos recapacitan en la tierra adonde los hayan llevado cautivos, si se convierten y te suplican en la tierra de los que los cautivaron, y dicen: “Pecamos, hemos hecho lo malo, hemos cometido impiedad”; 48 si se convierten a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de los enemigos que los hayan llevado cautivos, y te suplican con el rostro hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste y la casa que yo he edificado a tu nombre, 49 tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, su oración y su súplica, y les harás justicia. 50 Perdonarás a tu pueblo, que ha pecado contra ti, todas las rebeliones que hayan cometido contra ti, y harás que tengan de ellos misericordia los que los hayan llevado cautivos, 51 porque ellos son tu pueblo y tu heredad, el cual tú sacaste de Egipto, de en medio del horno de hierro.* De en medio del horno de hierro: Esta misma imagen, que se refiere a los sufrimientos y a la opresión de los israelitas en Egipto, vuelve a encontrarse en Dt 4.20; Jer 11.4.52 »Estén, pues, atentos tus ojos a la oración de tu siervo y a la plegaria de tu pueblo Israel, para oírlos en todo aquello por lo cual te invoquen, 53 pues tú los apartaste para ti como heredad tuya de entre todos los pueblos de la tierra, como lo dijiste por medio de Moisés, tu siervo, cuando tú, Seńor Jehová, sacaste a nuestros padres de Egipto». 54 Cuando acabó Salomón de hacer a Jehová toda esta oración y súplica, se levantó de delante del altar de Jehová, donde se había arrodillado, con sus manos extendidas al cielo. 55 Y puesto en pie, bendijo a toda la congregación de Israel, diciendo en voz alta: 56 «ˇBendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho! Ni una sola palabra de todas las promesas que expresó por medio de su siervo Moisés ha faltado.* Dt 12.10; Jos 21.44-45.57 »Esté con nosotros Jehová, nuestro Dios, como estuvo con nuestros padres, y no nos desampare ni nos deje. 58 Incline nuestro corazón hacia él, para que andemos en todos sus caminos y guardemos sus mandamientos, los estatutos y decretos que mandó cumplir a nuestros padres. 59 Que estas palabras con que he orado delante de Jehová estén cerca de Jehová, nuestro Dios, de día y de noche, para que él proteja la causa de su siervo y de su pueblo Israel, cada cosa a su tiempo, 60 a fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová es Dios, y que no hay otro. 61 Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová, nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy».* Cf. Dt 10.12-22.62 Entonces el rey, y todo Israel con él, ofrecieron sacrificios delante de Jehová. 63 Salomón ofreció a Jehová, como sacrificios de paz, veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas. Así dedicaron el rey y todos los hijos de Israel la casa de Jehová. 64 Aquel mismo día el rey santificó el centro del atrio que estaba delante de la casa de Jehová, porque ofreció allí los holocaustos, las ofrendas y la grasa de los sacrificios de paz, por cuanto el altar de bronce que estaba delante de Jehová era pequeńo y no cabían en él los holocaustos, las ofrendas y la grasa de los sacrificios de paz.* Acerca de estas distintas formas de sacrificios, véanse Lv 1.1--7.38 y las notas correspondientes.65 En aquel tiempo Salomón, y con él todo Israel, una gran muchedumbre que acudió desde la entrada de Hamat hasta el río de Egipto, hizo fiesta delante de Jehová, nuestro Dios, durante siete días, y aun otros siete días, esto es, durante catorce días.** Desde la entrada de Hamat hasta el río de Egipto: Con esta expresión se abarca todo el territorio de Palestina, indicando, respectivamente, sus extremos norte y sur. Véase Jue 3.3 n. e Índice de mapas; cf. también Am 6.14; 2 R 14.25.fiesta... por siete días: otra posible traducción: Fiesta de los Tabernáculos: Véase 1 R 8.2 nota d; cf. también Neh 8.14-18.66 Al octavo día despidió al pueblo, y ellos, bendiciendo al rey, se fueron a sus casas alegres y gozosos de corazón, por todo el bien que Jehová había hecho a David, su siervo, y a su pueblo Israel.* Al octavo día: es decir, al día siguiente.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Cuando Salomón acabó la obra de la casa de Jehová, la casa real y todo lo que quiso hacer,* Cf. 1 R 17.1.2 Jehová se le apareció a Salomón por segunda vez, como se le había aparecido en Gabaón, 3 y le dijo: «He oído tu oración y el ruego que has hecho en mi presencia. He santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días. 4 Y si tú andas delante de mí como anduvo David, tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado y guardando mis estatutos y mis decretos,* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como le prometí a tu padre David, cuando dije: “Nunca faltará un descendiente tuyo en el trono de Israel”. 6 Pero si obstinadamente os apartáis de mí vosotros y vuestros hijos y no guardáis los mandamientos y estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que vais y servís a dioses ajenos, y los adoráis, 7 yo eliminaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado. Y esta casa que he santificado a mi nombre, la echaré de delante de mí, e Israel será motivo de burla y escarnio entre todos los pueblos.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Cualquiera que pase por esta casa, antes sublime, se asombrará y se burlará. Y se preguntará: “żPor qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta casa?”.
Reinado de Asa
9 Y le dirán: “Por cuanto abandonaron a Jehová, su Dios, que había sacado a sus padres de la tierra de Egipto, y echaron mano a dioses ajenos, los adoraron y los sirvieron; por eso ha traído Jehová sobre ellos todo este mal”».
Actividades diversas de Salomón
10 Aconteció al cabo de veinte ańos, cuando Salomón ya había edificado las dos casas, la casa de Jehová y la casa real, 11 para las cuales Hiram, rey de Tiro, le había traído madera de cedro y de ciprés y cuanto oro quiso, que el rey Salomón dio a Hiram veinte ciudades en tierra de Galilea.
Dedicación del Templo
12 Hiram salió de Tiro para ver las ciudades que Salomón le había dado, y no le gustaron.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 Entonces dijo: «żQué ciudades son estas que me has dado, hermano?». Y las llamó «Tierra de Cabul», nombre que tiene hasta hoy.
Riquezas y fama de Salomón
14 Hiram había enviado al rey ciento veinte talentos de oro. 15 Esta es la razón de la leva que el rey Salomón impuso para edificar la casa de Jehová y su propia casa, Milo y el muro de Jerusalén, Hazor, Meguido y Gezer:
Alianza de Asa con Ben-adad
16 El faraón, rey de Egipto, había subido y tomado a Gezer; después la quemó, dio muerte a los cananeos que habitaban en la ciudad y la dio en dote a su hija, la mujer de Salomón. 17 Restauró, pues, Salomón a Gezer y a Bet-horón de abajo, 18 a Baalat y a Tadmor en tierra del desierto; 19 asimismo todas las ciudades donde Salomón tenía provisiones, las ciudades de los carros, las ciudades de la gente de a caballo y todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén, en el Líbano y en toda la tierra de su seńorío.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 A todos los pueblos que quedaron de los amorreos, heteos, ferezeos, heveos y jebuseos,ń 9.20Acerca de esta lista de pueblos que habitaban en territorio de Canaán antes de la conquista israelita, véase Ex 3.8 nota h.que no eran de los hijos de Israel,
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 y a sus descendientes, los que quedaron en la tierra después de ellos y que los hijos de Israel no pudieron acabar, Salomón los sometió a trabajos forzados, hasta hoy. 22 Pero a ninguno de los hijos de Israel impuso Salomón servicio, sino que eran hombres de guerra, sus criados, sus príncipes, sus capitanes, los comandantes de sus carros, o su gente de a caballo.
Muerte de Asa
23 Los que Salomón había hecho jefes y vigilantes sobre las obras eran quinientos cincuenta hombres, quienes dirigían a la gente que trabajaba en aquella obra. 24 Cuando subió la hija del faraón de la ciudad de David a la casa que Salomón le había edificado, entonces él edificó Milo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Salomón ofrecía tres veces cada ańo holocaustos y sacrificios de paz sobre el altar que él edificó a Jehová, y quemaba incienso sobre el que estaba delante de Jehová, después que la Casa estuvo terminada.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Hizo también el rey Salomón naves en Ezión-geber, que está junto a Elot en la ribera del Mar Rojo, en la tierra de Edom.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Hiram envió en ellas a sus siervos, marineros y diestros en el mar, con los siervos de Salomón,* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 los cuales fueron a Ofir y tomaron de allí oro, cuatrocientos veinte talentos, y lo trajeron al rey Salomón.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Cuando la reina de Sabá oyó de la fama que Salomón había alcanzado para honra de Jehová, vino a probarlo con preguntas difíciles.* Cf. 1 R 17.1.2 Llegó a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias, oro en gran abundancia y piedras preciosas. Al presentarse ante Salomón, le expuso todo lo que en su corazón tenía. 3 Salomón le contestó todas sus preguntas; nada hubo que el rey no le contestara. 4 Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado,* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 así como la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas y los holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó tan asombrada 6 que dijo al rey: «ˇEs verdad lo que oí en mi tierra de tus cosas y tu sabiduría! 7 Yo no lo creía hasta que he venido y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad: tu sabiduría y tus bienes superan la fama que yo había oído.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 ˇBienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti y oyen tu sabiduría!
Reinado de Asa
9 ˇY bendito sea Jehová, tu Dios, que te vio con agrado y te ha colocado en el trono de Israel!, pues Jehová ha amado siempre a Israel, y te ha puesto como rey para que hagas derecho y justicia».
Actividades diversas de Salomón
10 Luego dio ella al rey ciento veinte talentos de oro, mucha especiería y piedras preciosas. Nunca llegó tal cantidad de especias como la que dio la reina de Sabá al rey Salomón. 11 La flota de Hiram, la que había traído el oro de Ofir, traía también de Ofir mucha madera de sándalo y piedras preciosas.
Dedicación del Templo
12 De la madera de sándalo hizo el rey balaustres para la casa de Jehová y para las casas reales, arpas y también salterios para los cantores. Nunca había llegado, ni se ha visto hasta hoy, semejante madera de sándalo.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 El rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso y todo lo que pidió, además de lo que personalmente le regaló. Después ella se despidió y regresó a su tierra con sus criados.
Riquezas y fama de Salomón
14 El peso del oro que Salomón recibía de renta cada ańo era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro, 15 sin contar lo que aportaban los mercaderes, la contratación de especias, y lo de todos los reyes de Arabia y los principales de la tierra.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Hizo también el rey Salomón doscientos escudos grandes de oro batido, empleando seiscientos siclos de oro en cada escudo. 17 Asimismo hizo trescientos escudos de oro batido, en cada uno de los cuales gastó tres libras de oro. Y los puso el rey en la casa «Bosque del Líbano». 18 Hizo también el rey un gran trono de marfil, el cual recubrió de oro purísimo. 19 Seis gradas tenía el trono, y la parte alta era redonda por el respaldo, con brazos a uno y otro lado del asiento, junto a los cuales estaban colocados dos leones.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 Había también doce leones puestos allí sobre las seis gradas, de un lado y de otro. ˇEn ningún otro reino se había hecho un trono semejante!
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Y todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, así como toda la vajilla de la casa «Bosque del Líbano». No había nada de plata, porque en tiempos de Salomón no era apreciada, 22 ya que el rey tenía en el mar una flota de naves de Tarsis, junto con la flota de Hiram, y una vez cada tres ańos la flota de Tarsis venía y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
Muerte de Asa
23 Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría. 24 Toda la tierra procuraba ver el rostro de Salomón, para oir la sabiduría que Dios había puesto en su corazón.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Y todos le llevaban cada ańo sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulos.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Salomón reunió carros y gente de a caballo; tenía mil cuatrocientos carros y doce mil jinetes, los cuales llevó a las ciudades de los carros y junto al rey en Jerusalén.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Hizo el rey que en Jerusalén hubiera tanta plata como piedras, y que abundaran los cedros como las higueras de la Sefela.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Y traían de Egiptoń 10.28Egipto: otra posible traducción, Musri. Musri se encontraba en Asia Menor, al norte del monte Tauro.caballos y lienzos a Salomón, porque los mercaderes del rey los compraban allí.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Un carro que se traía de Egipto valía seiscientas piezas de plata, y un caballo ciento cincuenta. Así los adquirían, también por medio de ellos, todos los reyes de los heteos y de Siria.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Pero el rey Salomón amó, además de la hija del faraón, a muchas mujeres extranjeras, de Moab, de Amón, de Edom, de Sidón, y heteas;* Cf. 1 R 17.1.2 gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: «No os uniréis a ellas, ni ellas se unirán a vosotros, porque ciertamente harán que vuestros corazones se inclinen tras sus dioses». A estas, pues, se juntó Salomón por amor. 3 Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y sus mujeres le desviaron el corazón. 4 Cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres le inclinaron el corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era ya perfecto para con Jehová, su Dios, como el corazón de su padre David.* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. 6 E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, pues no siguió cumplidamente a Jehová como su padre David. 7 Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Lo mismo hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.
Reinado de Asa
9 Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces
Actividades diversas de Salomón
10 y le había mandado sobre este asunto que no siguiera a dioses ajenos. Pero él no guardó lo que le mandó Jehová. 11 Entonces Jehová dijo a Salomón: «Por cuanto has obrado así, y no has guardado mi pacto y los estatutos que yo te mandé, te quitaré el reino y lo entregaré a tu siervo.
Dedicación del Templo
12 Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David, tu padre; lo quitaré de manos de tu hijo.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 Pero no te quitaré todo el reino, sino que le daré una tribu a tu hijo, por amor a David, mi siervo, y por amor a Jerusalén, la cual yo he elegido».
Riquezas y fama de Salomón
14 Jehová suscitó un adversario a Salomón: Hadad, el edomita, de sangre real, que estaba en Edom. 15 Porque cuando David estaba en Edom, Joab, el general del ejército, al subir a enterrar los muertos, mató a todos los hombres de Edom
Alianza de Asa con Ben-adad
16 (porque seis meses se quedó allí Joab, con todos los israelitas, hasta acabar con todo el sexo masculino en Edom). 17 Pero Hadad, que entonces era un muchacho pequeńo, huyó junto con algunos edomitas siervos de su padre, y se fue a Egipto. 18 Luego salieron de Madián y llegaron a Parán, donde tomaron consigo algunos hombres de Parán. Llegaron a Egipto, a la presencia del faraón, rey de Egipto, el cual les dio casa, les asignó alimentos, y hasta les dio tierras. 19 Hadad se ganó de tal manera el favor del faraón, que este le dio por mujer a la hermana de su esposa, la hermana de la reina Tahpenes.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 La hermana de Tahpenes le dio a luz a su hijo Genubat, a quien destetó Tahpenes en casa del faraón. Así Genubat vivió en casa del faraón entre los hijos del faraón.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Al enterarse Hadad en Egipto que David había dormido con sus padres, y que Joab, general del ejército, había muerto, dijo al faraón: --Déjame ir a mi tierra. 22 El faraón le respondió: --żPor qué? żQué te falta conmigo que procuras irte a tu tierra? --Nada; con todo, te ruego que me dejes ir --respondió él.
Muerte de Asa
23 Dios levantó también como adversario contra Salomón a Rezón hijo de Eliada, que había huido de su amo Hadad-ezer, rey de Soba; 24 había reunido gente contra él y se había hecho capitán de una banda cuando David deshizo a los de Soba. Después fueron a vivir a Damasco y allí hicieron rey a Rezón,
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 quien fue adversario de Israel todos los días de Salomón. Esto se sumó al mal que representaba Hadad, pues aborrecía a Israel y llegó a reinar sobre Siria.
Salomón comercia con caballos y carros
26 También Jeroboam hijo de Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón, cuya madre se llamaba Zerúa, la cual era viuda, alzó su mano contra el rey.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 La causa por la cual este alzó su mano contra el rey fue esta: Salomón, al edificar Milo, cerró la brecha de la ciudad de David, su padre.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Este Jeroboam era un hombre valiente y esforzado, y al ver Salomón que el joven era un hombre activo, le encomendó todo el servicio a cargo de la casa de José.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Aconteció, pues, en aquel tiempo, que al salir Jeroboam de Jerusalén, lo encontró en el camino el profeta Ahías, el silonita; este iba cubierto con una capa nueva, y los dos estaban solos en el campo.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Ahías tomó la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos,* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 y dijo a Jeroboam: «Toma para ti diez pedazos, porque así dice Jehová, Dios de Israel: “Voy a arrancar el reino de manos de Salomón y te daré a ti diez tribus.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Él se quedará con una tribuń 11.32Esta tribu única es la tribu de Judá, a la que se unió también la de Benjamín, o por lo menos una parte de ella (1 R 12.21).por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido entre todas las tribus de Israel,
Reinado de Baasa
33 por cuanto me ha dejado y ha adorado a Astoret, diosa de los sidonios, a Quemos, dios de Moab, y a Moloc, dios de los hijos de Amón, y no ha andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, ni mis estatutos ni mis decretos, como hizo David, su padre. 34 Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré como rey todos los días de su vida, por amor a David, mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos. 35 Pero quitaré el reino de manos de su hijo y te daré a ti las diez tribus. 36 A su hijo le daré una tribu, para que mi siervo David tenga una lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo elegí para poner en ella mi nombre.* La hora de ofrecer el holocausto: Véase 1 R 18.29 n.37 Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que desee tu alma, y serás rey de Israel. 38 Si prestas oído a todas las cosas que te mande, andas en mis caminos y haces lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo mi siervo David, yo estaré contigo y te edificaré una casa firme, como la edifiqué a David. Te entregaré a Israel 39 y afligiré a la descendencia de David a causa de esto, pero no para siempre”».* Véase 1 R 17.1 nota b.40 Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac, rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón.
Muerte de Salomón
Oración de Elías pidiendo lluvia
41 El resto de los hechos de Salomón, todo lo que hizo y su sabiduría, żno está escrito en el libro de los hechos de Salomón? 42 Los días que Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel fueron cuarenta ańos. 43 Durmió Salomón con sus padres y fue sepultado en la ciudad de su padre David. En su lugar reinó su hijo Roboam.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había ido allí para hacerlo rey.* Cf. 1 R 17.1.2 Aconteció que lo supo Jeroboam hijo de Nabat, que aún estaba en Egipto, adonde había huido del rey Salomón, y donde vivía. 3 Enviaron a llamarlo, y él se presentó con toda la congregación de Israel, y le dijeron a Roboam: 4 --Tu padre agravó nuestro yugo. Alivia tú ahora algo de la dura servidumbre de tu padre y del pesado yugo que nos impuso, y te serviremos.* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 Él les respondió: --Idos, y de aquí a tres días volved a mí. Y el pueblo se fue. 6 Entonces el rey Roboam pidió consejo de los ancianos que habían servido a su padre Salomón cuando vivía, y dijo: --żCómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo? 7 Ellos le hablaron así: --Si te pones hoy al servicio de este pueblo, lo sirves y le respondes con buenas palabras, ellos te servirán para siempre.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Pero él desechó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él y estaban a su servicio.
Reinado de Asa
9 Y les preguntó: --żCómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo que me ha hablado diciendo: “Alivia en algo el yugo que tu padre nos impuso”?
Actividades diversas de Salomón
10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron: --Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: “Tu padre agravó nuestro yugo, pero tú alívialo en algo”; así les hablarás: “El menor de mis dedos es más grueso que la cintura de mi padre. 11 Ahora, pues, mi padre os cargó con un pesado yugo, pero yo lo haré más pesado aún; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones”.
Dedicación del Templo
12 Al tercer día se presentó Jeroboam con todo el pueblo ante Roboam, según el rey lo había mandado, cuando dijo: «Regresad a verme al tercer día».* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 Pero el rey respondió al pueblo duramente, desechando el consejo que los ancianos le habían dado,
Riquezas y fama de Salomón
14 y hablándoles conforme al consejo de los jóvenes, les dijo: «Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo lo haré más pesado aún; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones». 15 Así que no oyó el rey al pueblo, pues era un designio de Jehová para confirmar la palabra que había dado a Jeroboam hijo de Nabat por medio de Ahías, el silonita.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió con estas palabras:
«żQué parte tenemos nosotros con David?
No tenemos herencia en el hijo de Isaí.
ˇIsrael, cada uno a sus tiendas!
ˇDavid, mira ahora por tu casa!». Entonces Israel se fue a sus tiendas, 17 mientras Roboam siguió reinando sobre los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá. 18 Cuando el rey Roboam envió a Adoram, que estaba encargado de los tributos, todo Israel lo apedreó y lo mató. Entonces el rey Roboam se apresuró a subirse en un carro y huir a Jerusalén. 19 Así se apartó Israel de la casa de David hasta hoy.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 Aconteció que al oir todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarlo a la congregación y lo hicieron rey de todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiera a la casa de David, sino sólo la tribu de Judá.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Cuando Roboam llegó a Jerusalén reunió a toda la casa de Judá y a la tribu de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, todos guerreros escogidos, con el fin de hacer la guerra a la casa de Israel y devolver el reino a Roboam hijo de Salomón. 22 Pero Jehová habló a Semaías, hombre de Dios, diciendo:
Muerte de Asa
23 «Habla a Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, a toda la casa de Judá y de Benjamín, y a los demás del pueblo, y diles: 24 “Así ha dicho Jehová: No vayáis, ni peleéis contra vuestros hermanos, los hijos de Israel; volveos cada uno a su casa, porque esto es obra mía”». Al oir ellos la palabra de Dios regresó cada uno a su casa, conforme a la palabra de Jehová.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Entonces reedificó Jeroboam a Siquem en los montes de Efraín, y habitó en ella. Luego salió de allí y reedificó a Penuel.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Pero Jeroboam pensó en su corazón: «Ahora, la casa de David recuperará el reino* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén, porque el corazón de este pueblo se volverá a su seńor Roboam, rey de Judá, me matarán a mí y se volverán a Roboam, rey de Judá».* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Después de tomar consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: «Ya habéis subido bastante a Jerusalén. Aquí están tus dioses, Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto».* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Entonces puso uno en Bet-el y el otro en Dan.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Esto fue causa de pecado, porque el pueblo iba a adorar delante de uno de ellos hasta Dan.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Hizo también casas sobre los lugares altos y designó sacerdotes de entre el pueblo que no eran de los hijos de Leví.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Luego instituyó Jeroboam una fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá, y ofreció sacrificios sobre un altar. Lo mismo hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado.
Reinado de Baasa
33 Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado según el dictado de su propio corazón. Así hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Mientras Jeroboam quemaba el incienso junto al altar, un hombre de Dios vino de Judá a Bet-el, enviado por Jehová.* Cf. 1 R 17.1.2 Aquél clamó contra el altar por mandato de Jehová y dijo: «Altar, altar, así ha dicho Jehová: “A la casa de David le nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres”». 3 Ese mismo día dio una seńal diciendo: «Esta es la seńal de que Jehová ha hablado: el altar se quebrará y la ceniza que sobre él está se derramará». 4 Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del hombre de Dios que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: «ˇPrendedle!». Pero la mano que había extendido contra el hombre de Dios se le secó, y no la pudo enderezar.* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 El altar se rompió y se derramó la ceniza que había en él, conforme a la seńal que el hombre de Dios había dado por mandato de Jehová. 6 Entonces el rey, dirigiéndose al hombre de Dios, dijo: --Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová, tu Dios, y ores por mí, para que mi mano sea restaurada. El hombre de Dios oró a Jehová y la mano del rey se le restauró; quedó como era antes. 7 El rey dijo al hombre de Dios: --Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Pero el hombre de Dios respondió al rey: --Aunque me dieras la mitad de tu casa no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar.
Reinado de Asa
9 Porque así me está ordenado por mandato de Jehová, que me ha dicho: “No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el mismo camino”.
Actividades diversas de Salomón
10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino por donde había ido a Bet-el. 11 Vivía entonces en Bet-el un viejo profeta. Vino su hijo y le contó todo lo que el hombre de Dios había hecho aquel día en Bet-el; le contaron también a su padre las palabras que había dicho al rey.
Dedicación del Templo
12 Su padre les dijo: --żPor qué camino se fue? Sus hijos le mostraron el camino por donde había regresado el hombre de Dios que había venido de Judá.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 Y él les dijo: --Ensilladme el asno. Ellos le ensillaron el asno y él lo montó.
Riquezas y fama de Salomón
14 Se fue tras el hombre de Dios y lo halló sentado debajo de una encina. --żEres tú el hombre de Dios que vino de Judá? --le preguntó. --Yo soy --le respondió él. 15 --Ven conmigo a casa y come algo --le dijo entonces.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Pero él respondió: --No podré volver contigo, ni iré contigo, ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar. 17 Porque por mandato de Dios me ha sido dicho: “No comas pan ni bebas agua allí, ni regreses por el mismo camino”. 18 El otro le dijo, mintiéndole: --Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por mandato de Jehová, diciendo: “Tráele contigo a tu casa para que coma pan y beba agua”. 19 Entonces regresó con él y comió pan y bebió agua en su casa.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 Cuando estaban sentados a la mesa, aconteció que Jehová habló al profeta que lo había hecho volver,
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 el cual clamó al hombre de Dios que había venido de Judá diciendo: «Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová, tu Dios, te había prescrito, 22 sino que volviste y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te había dicho que no comieras pan ni bebieras agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres».
Muerte de Asa
23 Después de haber comido pan y bebido, el que le había hecho volver le ensilló el asno. 24 Al partir, lo encontró un león en el camino y lo mató. Su cuerpo quedó tirado en el camino, y el asno y el león permanecieron junto al cuerpo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Unos que pasaban vieron el cuerpo que estaba echado en el camino, y al león que permanecía junto al cuerpo, y fueron a contarlo a la ciudad donde vivía el viejo profeta.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Cuando lo supo el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: «ˇEs el hombre de Dios que se rebeló al mandato de Jehová! Por tanto, Jehová lo ha entregado al león, que lo ha quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová».* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Luego dijo a sus hijos: «Ensilladme un asno». Ellos se lo ensillaron* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 y él partió. Halló el cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león que permanecían junto al cuerpo; el león no había comido el cuerpo, ni dańado al asno.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Entonces tomó el profeta el cuerpo del varón de Dios, lo puso sobre el asno y se lo llevó. El profeta viejo fue a la ciudad para hacerle duelo y enterrarlo.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Puso el cuerpo en su sepulcro e hicieron duelo por él diciendo: «ˇAy, hermano mío!».* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Después que lo enterraron, habló a sus hijos, y les dijo: «Cuando yo muera, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto a los suyos.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Porque sin duda vendrá lo que él dijo a voces según la palabra de Jehová contra el altar que está en Bet-el y contra todas las casas de los lugares altos que están en las ciudades de Samaria».
Reinado de Baasa
33 Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino, sino que volvió a designar sacerdotes de los lugares altos de entre el pueblo, y a quien quería lo consagraba para que fuera de los sacerdotes de los lugares altos. 34 Esto fue causa de pecado para la casa de Jeroboam, por lo cual ha sido cortada y raída de sobre la faz de la tierra.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó enfermo.* Cf. 1 R 17.1.2 Y dijo Jeroboam a su mujer: «Levántate ahora y disfrázate, para que no reconozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a Silo, porque allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo sería rey de este pueblo. 3 Toma en tus manos diez panes, tortas y una vasija de miel, y acude a él, para que te declare lo que ha de ser de este nińo». 4 La mujer de Jeroboam lo hizo así; se levantó, fue a Silo y llegó a la casa de Ahías. Ahías ya no podía ver, porque sus ojos se habían oscurecido a causa de la vejez.* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 Pero Jehová había dicho a Ahías: «Mira, la mujer de Jeroboam vendrá a consultarte sobre su hijo que está enfermo. Así y así le responderás, pues cuando ella llegue, vendrá disfrazada». 6 Cuando Ahías oyó el sonido de sus pies al entrar ella por la puerta, dijo: «Entra, mujer de Jeroboam. żPor qué te finges otra? Me han enviado a tu presencia con una revelación dura. 7 Ve y dile a Jeroboam: “Así dijo Jehová, Dios de Israel: Yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe de mi pueblo Israel.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Le quité el reino a la casa de David y te lo entregué a ti. Pero tú no has sido como David, mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos,
Reinado de Asa
9 sino que hiciste más mal que todos los que te han precedido, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me has despreciado.
Actividades diversas de Salomón
10 Por tanto, voy a traer el mal sobre la casa de Jeroboam: extirparé todos los hombres a la casa de Jeroboam en Israel, tanto el siervo como el libre. Barreré la descendencia de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que no quede nada. 11 Al que muera de los de Jeroboam en la ciudad lo comerán los perros, y al que muera en el campo, lo comerán las aves del cielo, porque Jehová lo ha dicho”.
Dedicación del Templo
12 En cuanto a ti, levántate y vete a tu casa. Al poner tu pie en la ciudad, morirá el nińo.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 Todo Israel hará por él lamentación y lo enterrarán, pues de los descendientes de Jeroboam solo él será sepultado, por cuanto de la casa de Jeroboam solo en él se ha hallado alguna cosa buena delante de Jehová, Dios de Israel.
Riquezas y fama de Salomón
14 Y Jehová levantará para sí un rey en Israel que extirpará en este día la casa de Jeroboam; y lo hará ahora mismo. 15 Jehová sacudirá a Israel al modo como la cańa se agita en las aguas, arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Éufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, quien pecó y ha hecho pecar a Israel». 17 Entonces la mujer de Jeroboam se levantó, se marchó y entró a Tirsa. Cuando cruzó el umbral de la casa, el nińo murió. 18 Lo enterraron, y todo Israel hizo lamento por él, conforme a la palabra de Jehová, la que él había anunciado por medio de su siervo, el profeta Ahías. 19 Los demás hechos de Jeroboam, las guerras que hizo, y cómo reinó, todo está escrito en el libro de las historias de los reyes de Israel.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós ańos. Cuando durmió con sus padres, reinó en su lugar su hijo Nadab.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un ańos era Roboam cuando comenzó a reinar; diecisiete ańos reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió entre todas las tribus de Israel para poner allí su nombre. El nombre de su madre era Naama, amonita. 22 Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová y lo enojaron con los pecados que cometieron más que todo lo que hicieron sus padres.
Muerte de Asa
23 También ellos se edificaron lugares altos, estatuas e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. 24 Hubo también sodomitas en la tierra, que cometieron todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Al quinto ańo del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén,
Salomón comercia con caballos y carros
26 tomó los tesoros de la casa de Jehová, los tesoros de la casa real, y lo saqueó todo. También se llevó todos los escudos de oro que Salomón había hecho.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 En lugar de ellos, el rey Roboam hizo escudos de bronce y se los dio a los capitanes de la guardia que custodiaban la puerta de la casa real.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Cuando el rey entraba en la casa de Jehová, los de la guardia los llevaban, y después volvían a ponerlos en la sala de la guardia.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Los demás hechos de Roboam, y todo lo que hizo, żno está escrito en las crónicas de los reyes de Judá?* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Todos los días hubo guerra entre Roboam y Jeroboam.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Roboam durmió con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David. El nombre de su madre era Naama, amonita. Reinó en su lugar Abiam, su hijo.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 En el ańo dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá.* Cf. 1 R 17.1.2 Reinó tres ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca, hija de Abisalom. 3 Anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él. Su corazón no fue perfecto para con Jehová, su Dios, como el corazón de su padre David. 4 Pero por amor a David, Jehová, su Dios, le dio una lámpara en Jerusalén, al poner en el trono a su hijo después de él y sostener a Jerusalén,* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le habían mandado se había apartado en todos los días de su vida, salvo en lo tocante a Urías, el heteo. 6 Hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días de su vida. 7 Los demás hechos de Abiam, y todo lo que hizo, żno está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y hubo guerra entre Abiam y Jeroboam.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Durmió Abiam con sus padres y lo sepultaron en la ciudad de David. En su lugar reinó Asa, su hijo.
Reinado de Asa
9 En el ańo veinte de Jeroboam, rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.
Actividades diversas de Salomón
10 Reinó cuarenta y un ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca, hija de Abisalom. 11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David, su padre,
Dedicación del Templo
12 porque expulsó del país a los sodomitas y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Asa deshizo, además, el ídolo de su madre y lo quemó junto al torrente Cedrón.
Riquezas y fama de Salomón
14 Sin embargo, los lugares altos no desaparecieron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida. 15 También puso en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Hubo guerra continuamente entre Asa y Baasa, rey de Israel. 17 Baasa, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramá, para evitar que se comunicaran con Asa, rey de Judá. 18 Asa tomó toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová y en los tesoros de la casa real, se los entregó a sus siervos y los envió a Ben-adad hijo de Tabrimón hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo: 19 «Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo. Aquí te envío un presente de plata y de oro. Ve y rompe tu pacto con Baasa, rey de Israel, para que se aparte de mí».* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 Ben-adad aceptó la propuesta del rey Asa y envió a los jefes de sus ejércitos contra las ciudades de Israel. Conquistó Ijón, Dan, Abel-bet-maaca, toda Cineret y toda la tierra de Neftalí.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Al saberlo Baasa, dejó de edificar Ramá y se quedó en Tirsa. 22 Entonces el rey Asa convocó a todo Judá, sin exceptuar a nadie. Se llevaron de Ramá la piedra y la madera con que Baasa edificaba, y el rey Asa construyó con ello Geba de Benjamín y Mizpa.
Muerte de Asa
23 Los demás hechos de Asa, todo su poderío, todo lo que hizo y las ciudades que edificó, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? En los días de su vejez Asa enfermó de los pies. 24 Durmió Asa con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David, su padre. Reinó en su lugar Josafat, su hijo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Nadab hijo de Jeroboam comenzó a reinar sobre Israel en el segundo ańo de Asa, rey de Judá. Reinó sobre Israel dos ańos.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová andando en el camino de su padre y en los pecados con que este hizo pecar a Israel.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Baasa hijo de Ahías, que era de la casa de Isacar,ń 15.27Isacar: Véase Jos 19.17 n.conspiró contra él. Baasa lo hirió en Gibetón, que era de los filisteos, porque Nadab y todo Israel tenían sitiado a Gibetón.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Lo mató, pues, Baasa en el tercer ańo de Asa, rey de Judá, y reinó en lugar suyo.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Apenas comenzó a reinar, mató a toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerla, conforme a la palabra que Jehová anunció por medio de su siervo Ahías, el silonita,* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 y a causa de los pecados que Jeroboam había cometido, con los cuales hizo pecar a Israel, provocando así el enojo de Jehová, Dios de Israel.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Los demás hechos de Nadab, y todo lo que hizo, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Y hubo guerra continua entre Asa y Baasa, rey de Israel.
Reinado de Baasa
33 En el tercer ańo de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa. Reinó veinticuatro ańos. 34 Pero hizo lo malo ante los ojos de Jehová; anduvo en el camino de Jeroboam y en el pecado con que este hizo pecar a Israel.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Llegó palabra de Jehová a Jehú hijo de Hanani contra Baasa diciendo:* Cf. 1 R 17.1.2 «Yo te levanté del polvo y te puse como príncipe de mi pueblo Israel. Pero tú has andado en el camino de Jeroboam y has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con tus pecados. 3 Por eso yo barreré la posteridad de Baasa y de su casa, y voy a hacer con su casa como con la casa de Jeroboam hijo de Nabat. 4 Al que de Baasa muera en la ciudad se lo comerán los perros; y al que muera en el campo se lo comerán las aves del cielo».* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 Los demás hechos de Baasa, las cosas que hizo, y su poderío, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 6 Durmió Baasa con sus padres y fue sepultado en Tirsa; y reinó en su lugar su hijo Ela. 7 La palabra de Jehová por boca del profeta Jehú hijo de Hanani fue contra Baasa y también contra su casa, con motivo de todo lo malo que hizo ante los ojos de Jehová, por provocarlo a ira con las obras de sus manos, que llegaron a ser como las de la casa de Jeroboam, y por haberla exterminado.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 En el ańo veintiséis de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Ela hijo de Baasa sobre Israel en Tirsa, y reinó dos ańos.
Reinado de Asa
9 Pero conspiró contra él su siervo Zimri, comandante de la mitad de los carros. Estaba Ela en Tirsa, embriagado y bebiendo en casa de Arsa, su mayordomo en Tirsa,
Actividades diversas de Salomón
10 cuando llegó Zimri y lo hirió de muerte; y reinó en lugar suyo. Era el ańo veintisiete de Asa, rey de Judá. 11 Tan pronto estuvo sentado en el trono y comenzó a reinar, mató a toda la casa de Baasa, sin dejar en ella ningún hombre, ni parientes ni amigos.
Dedicación del Templo
12 Así exterminó Zimri a toda la casa de Baasa, conforme a la palabra que Jehová había proferido contra Baasa por medio del profeta Jehú,* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 por todos los pecados cometidos por Baasa, los pecados de Ela, su hijo, y los que hicieron cometer a Israel, provocando con sus vanidades el enojo de Jehová, Dios de Israel.
Riquezas y fama de Salomón
14 Los demás hechos de Ela, y todo lo que hizo, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 15 En el ańo veintisiete de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Zimri; y reinó siete días en Tirsa. El pueblo había acampado contra Gibetón, ciudad de los filisteos.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Y el pueblo que estaba en el campamento oyó decir: «Zimri ha conspirado y ha dado muerte al rey». Entonces todo Israel proclamó aquel mismo día rey de Israel, en el campo de batalla, a Omri, general del ejército. 17 Omri subió de Gibetón junto con todo Israel y sitiaron a Tirsa. 18 Al ver Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio de la casa real y prendió fuego a la casa consigo adentro. Así murió, 19 por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová y andando en los caminos de Jeroboam, y en el pecado que este cometió al hacer pecar a Israel.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 El resto de los hechos de Zimri y de su conspiración, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces el pueblo de Israel se dividió en dos partes: la mitad del pueblo seguía a Tibni hijo de Ginat para hacerlo rey, y la otra mitad seguía a Omri. 22 Pero el pueblo que seguía a Omri pudo más que el que seguía a Tibni hijo de Ginat. Tibni murió y Omri se convirtió en rey.
Muerte de Asa
23 En el ańo treinta y uno de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Omri sobre Israel, y reinó doce ańos; en Tirsa reinó seis ańos. 24 Omri compró a Semer el monte de Samaria por dos talentos de plata, edificó en el monte y llamó a la ciudad que había edificado Samaria, por el nombre de Semer, que fue dueńo de aquel monte.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová; lo hizo peor que todos los que habían reinado antes de él,
Salomón comercia con caballos y carros
26 pues anduvo en todos los caminos de Jeroboam hijo de Nabat, y en el pecado que aquel hizo cometer a Israel, al provocar con sus ídolos la ira de Jehová, Dios de Israel.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Los demás hechos de Omri, todo lo que hizo, y las acciones valientes que ejecutó, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Omri durmió con sus padres y fue sepultado en Samaria. En su lugar reinó Acab, su hijo.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el ańo treinta y ocho de Asa, rey de Judá,* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 y reinó sobre Israel en Samaria veintidós ańos. Pero Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él,* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 pues no le bastó andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, sino que tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal, rey de los sidonios, y fue, sirvió a Baal y lo adoró.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Construyó además un altar a Baal en el templo que él le edificó en Samaria.
Reinado de Baasa
33 También hizo Acab una imagen de Asera, para provocar así la ira de Jehová, Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que reinaron antes de él. 34 En tiempos de Acab, Hiel, el de Bet-el, reedificó a Jericó. Al precio de la vida de Abiram, su primogénito, echó el cimiento, y al precio de la vida de Segub, su hijo menor, puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová le había anunciado por medio de Josué hijo de Nun.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Entonces Elías, el tisbita, que era uno de los habitantes de Galaad, dijo a Acab: «ˇVive Jehová, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos ańos, hasta que mi boca lo diga!».* Cf. 1 R 17.1.2 Llegó a él una palabra de Jehová, que decía: 3 «Apártate de aquí, vuelve al oriente y escóndete en el arroyo Querit, que está frente al Jordán. 4 Beberás del arroyo; yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer».* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 Él partió e hizo conforme a la palabra de Jehová, pues se fue y vivió junto al arroyo Querit, que está frente al Jordán. 6 Los cuervos le traían pan y carne por la mańana y por la tarde, y bebía del arroyo. 7 Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Luego llegó a Elías una palabra de Jehová, que decía:
Reinado de Asa
9 «Levántate, vete a Sarepta de Sidón y vive allí; ahí le he dado orden a una mujer viuda que te sustente».
Actividades diversas de Salomón
10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Cuando llegó a la puerta de la ciudad, había allí una mujer viuda que estaba recogiendo leńa. Elías la llamó y le dijo: --Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso para que beba. 11 Cuando ella iba a traérsela, él la volvió a llamar y le dijo: --Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tus manos.
Dedicación del Templo
12 Ella respondió: --ˇVive Jehová, tu Dios, que no tengo pan cocido!; solamente tengo un puńado de harina en la tinaja y un poco de aceite en una vasija. Ahora recogía dos leńos para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo. Lo comeremos y luego moriremos.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 Elías le dijo: --No tengas temor: ve y haz como has dicho; pero hazme con ello primero una pequeńa torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela. Después la harás para ti y para tu hijo.
Riquezas y fama de Salomón
14 Porque Jehová, Dios de Israel, ha dicho así: “La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”. 15 La viuda fue e hizo como le había dicho Elías. Y comieron él, ella y su casa, durante muchos días.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 No escaseó la harina de la tinaja, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por medio de Elías. 17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo de la dueńa de la casa. La enfermedad fue tan grave que se quedó sin aliento. 18 Entonces dijo ella a Elías: --żQué tengo que ver yo contigo, varón de Dios? żHas venido aquí a recordarme mis pecados y a hacer morir a mi hijo? 19 --Dame acá tu hijo --le dijo él. Lo tomó entonces Elías de su regazo, lo llevó al aposento donde él vivía y lo puso sobre su cama.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 Luego clamó a Jehová diciendo: «Jehová, Dios mío, żtambién a la viuda en cuya casa estoy hospedado vas a afligir, haciendo morir su hijo?».
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Se tendió sobre el nińo tres veces y clamó a Jehová: «Jehová, Dios mío, te ruego que hagas volver el alma a este nińo». 22 Jehová oyó la voz de Elías, el alma volvió al nińo y este revivió.
Muerte de Asa
23 Tomó luego Elías al nińo, lo trajo del aposento a la casa, lo entregó a su madre y le dijo: --Mira, tu hijo vive. 24 Entonces la mujer dijo a Elías: --Ahora reconozco que tú eres un varón de Dios y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
Salomón traslada el Arca al Templo
Pacto de Dios con Salomón
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
1 Pasó mucho tiempo, y tres ańos después, llegó palabra de Jehová a Elías, diciendo: «Ve, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra».* Cf. 1 R 17.1.2 Fue, pues, Elías a mostrarse a Acab. En Samaria el hambre era grave. 3 Acab llamó a Abdías, su mayordomo. Abdías era muy temeroso de Jehová, 4 pues cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió en cuevas de cincuenta en cincuenta, y los sustentó con pan y agua.* Acerca de estos profetas de Jehová, cf. 1 S 10.5-13; 2 R 2.3-5.5 Dijo, pues, Acab a Abdías: --Ve por el país a todas las fuentes de aguas y a todos los arroyos, a ver si acaso encontramos pasto con que conservar con vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias. 6 Y dividieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue por un camino y Abdías fue solo por otro. 7 Cuando Abdías iba por el camino, se encontró con Elías. Al reconocerlo, se postró sobre su rostro y dijo: --żNo eres tú Elías, mi seńor?
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 --Yo soy; ve y dile a tu amo: “Aquí está Elías” --le respondió él.
Reinado de Asa
9 Abdías contestó: --żEn qué he pecado para que entregues a tu siervo en manos de Acab para que me mate?
Actividades diversas de Salomón
10 ˇVive Jehová, tu Dios!, que no ha habido nación ni reino adonde mi seńor no haya enviado a buscarte, y cuando respondían: “No está aquí”, hacía jurar a reinos y a naciones que no te habían hallado. 11 żY ahora tú dices: “Ve y dile a tu amo: ‘Aquí está Elías’ ”?
Dedicación del Templo
12 Acontecerá que luego de que yo me haya ido, el espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa. Y cuando yo vaya a dar la noticia a Acab, él no te hallará y me matará. Pero tu siervo teme a Jehová desde su juventud.* El espíritu de Jehová te llevará: Cf. 2 R 2.16; Ez 3.12,14; 8.3; 11.1; 43.5; Hch 8.39.13 żNo le han contado a mi seńor lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová, que escondí en cuevas a cien de los profetas de Jehová, de cincuenta en cincuenta, y los mantuve con pan y agua?
Riquezas y fama de Salomón
14 Y ahora dices tú: “Ve y dile a tu amo: ‘Aquí está Elías’ ”. żQuieres que me mate? 15 Elías le dijo: --ˇVive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy!, que hoy me presentaré ante él.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, le dio el aviso, y Acab fue a encontrarse con Elías. 17 Cuando lo vio, le dijo: --żEres tú el que perturbas a Israel? 18 Él respondió: --Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, al abandonar los mandamientos de Jehová y seguir a los baales. 19 Manda, pues, ahora a que todo Israel se congregue en el monte Carmelo, con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.* El monte Carmelo es una cadena montańosa que se extiende a unos 30 km. al borde de la llanura de Jezreel o Esdraelón, y termina en un promontorio que da sobre el mar Mediterráneo. Tenía carácter sagrado tanto para los israelitas como para los fenicios, y la abundante vegetación que lo cubre llegó a ser en el AT un símbolo de fecundidad y hermosura. Cf. Is 35.2; Jer 46.18; Cnt 7.5. Véase Índice de mapas.
Elías y los profetas de Baal
20 Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces Elías, acercándose a todo el pueblo, dijo: --żHasta cuándo vacilaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 22 Elías siguió hablándole al pueblo: --Solo yo he quedado como profeta de Jehová, mientras que de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.
Muerte de Asa
23 Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno; córtenlo en pedazos y pónganlo sobre leńa, pero que no le prendan fuego. Yo prepararé el otro buey, lo pondré sobre leńa, y tampoco le prenderé fuego. 24 Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses; yo invocaré el nombre de Jehová. El Dios que responda por medio del fuego, ese es Dios. --Bien dicho --respondió todo el pueblo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: «Escoged un buey y preparadlo vosotros primero, pues sois los más. Invocad luego el nombre de vuestros dioses, pero no le prendáis fuego».
Salomón comercia con caballos y carros
26 Ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mańana hasta el mediodía. Decían: «ˇBaal, respóndenos!». Pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera; entre tanto, ellos seguían saltando alrededor del altar que habían hecho.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Hacia el mediodía, Elías se burlaba de ellos diciendo: «Gritad con voz más fuerte, porque es un dios. Quizá está meditando o tiene algún trabajo o se ha ido de viaje. ˇTal vez duerme y haya que despertarlo!».* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Seguían ellos clamando a gritos, y se hacían cortes, conforme a su costumbre, con cuchillos y con lancetas, hasta que les chorreaba la sangre.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Pasó el mediodía y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecer el sacrificio, pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera ni escuchara.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: «Acercaos a mí». Todo el pueblo se le acercó, y Elías arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Tomó doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo: «Israel será tu nombre»,** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 y edificó con las piedras un altar al nombre de Jehová. Después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.
Reinado de Baasa
33 Preparó la leńa, cortó el buey en pedazos, lo puso sobre la leńa, 34 y dijo: «Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leńa». «Hacedlo otra vez», dijo; y lo hicieron otra vez. «Hacedlo la tercera vez» dijo de nuevo; y lo hicieron la tercera vez, 35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. 36 Cuando llegó la hora de ofrecer el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: «Jehová, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu siervo y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.* La hora de ofrecer el holocausto: Véase 1 R 18.29 n.37 Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, Jehová, eres el Dios, y que tú haces que su corazón se vuelva a ti». 38 Entonces cayó fuego de Jehová y consumió el holocausto, la leńa, las piedras y el polvo, y hasta lamió el agua que estaba en la zanja. 39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: «ˇJehová es el Dios, Jehová es el Dios!».* Véase 1 R 17.1 nota b.40 Entonces Elías les dijo: «Apresad a los profetas de Baal para que no escape ninguno». Ellos los apresaron y Elías los condujo al arroyo Cisón y allí los degolló.ń 18.40Esta decisión de Elías tiene su explicación en la ley deuteronómica, que obligaba a exterminar a todos aquellos que arrastraran al pueblo por el camino de la idolatría y de la infidelidad a Jehová (Dt 13.12-18; 20.12-13).
Muerte de Salomón
Oración de Elías pidiendo lluvia
41 Entonces Elías dijo a Acab: «Sube, come y bebe; porque ya se oye el ruido de la lluvia». 42 Acab subió a comer y a beber. Pero Elías subió a la cumbre del Carmelo y, postrándose en tierra, puso el rostro entre las rodillas. 43 Luego dijo a su criado: --Sube ahora y mira hacia el mar. Él subió, miró y dijo: --No hay nada. Pero Elías le ordenó de nuevo: --Vuelve siete veces. 44 A la séptima vez el criado dijo: --Veo una pequeńa nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Elías dijo: --Ve y dile a Acab: “Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te lo impida”. 45 Entre tanto, aconteció que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo un gran aguacero. Subió a su carro Acab y se fue a Jezreel.** Stg 5.17-18.Jezreel: ciudad situada en la llanura del mismo nombre, cercana al monte Gilboa. Fue para algunos reyes de Israel una especie de segunda capital. Cf. 1 R 21.1; 2 R 8.29; 9.30.46 Pero la mano de Jehová estaba sobre Elías, que se cińó la cintura y corrió delante de Acab hasta llegar a Jezreel.
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