Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó enfermo. 2 Y dijo Jeroboam a su mujer: «Levántate ahora y disfrázate, para que no reconozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a Silo, porque allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo sería rey de este pueblo.* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Toma en tus manos diez panes, tortas y una vasija de miel, y acude a él, para que te declare lo que ha de ser de este nińo».* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 La mujer de Jeroboam lo hizo así; se levantó, fue a Silo y llegó a la casa de Ahías. Ahías ya no podía ver, porque sus ojos se habían oscurecido a causa de la vejez.* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Pero Jehová había dicho a Ahías: «Mira, la mujer de Jeroboam vendrá a consultarte sobre su hijo que está enfermo. Así y así le responderás, pues cuando ella llegue, vendrá disfrazada». 6 Cuando Ahías oyó el sonido de sus pies al entrar ella por la puerta, dijo: «Entra, mujer de Jeroboam. żPor qué te finges otra? Me han enviado a tu presencia con una revelación dura. 7 Ve y dile a Jeroboam: “Así dijo Jehová, Dios de Israel: Yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe de mi pueblo Israel.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Le quité el reino a la casa de David y te lo entregué a ti. Pero tú no has sido como David, mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos,
Reinado de Asa
9 sino que hiciste más mal que todos los que te han precedido, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me has despreciado.* Oficial: lit. eunuco.10 Por tanto, voy a traer el mal sobre la casa de Jeroboam: extirparé todos los hombres a la casa de Jeroboam en Israel, tanto el siervo como el libre. Barreré la descendencia de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que no quede nada.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Al que muera de los de Jeroboam en la ciudad lo comerán los perros, y al que muera en el campo, lo comerán las aves del cielo, porque Jehová lo ha dicho”.* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 En cuanto a ti, levántate y vete a tu casa. Al poner tu pie en la ciudad, morirá el nińo. 13 Todo Israel hará por él lamentación y lo enterrarán, pues de los descendientes de Jeroboam solo él será sepultado, por cuanto de la casa de Jeroboam solo en él se ha hallado alguna cosa buena delante de Jehová, Dios de Israel. 14 Y Jehová levantará para sí un rey en Israel que extirpará en este día la casa de Jeroboam; y lo hará ahora mismo. 15 Jehová sacudirá a Israel al modo como la cańa se agita en las aguas, arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Éufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, quien pecó y ha hecho pecar a Israel». 17 Entonces la mujer de Jeroboam se levantó, se marchó y entró a Tirsa. Cuando cruzó el umbral de la casa, el nińo murió.* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Lo enterraron, y todo Israel hizo lamento por él, conforme a la palabra de Jehová, la que él había anunciado por medio de su siervo, el profeta Ahías.
Llamamiento de Eliseo
19 Los demás hechos de Jeroboam, las guerras que hizo, y cómo reinó, todo está escrito en el libro de las historias de los reyes de Israel.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós ańos. Cuando durmió con sus padres, reinó en su lugar su hijo Nadab.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un ańos era Roboam cuando comenzó a reinar; diecisiete ańos reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió entre todas las tribus de Israel para poner allí su nombre. El nombre de su madre era Naama, amonita. 22 Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová y lo enojaron con los pecados que cometieron más que todo lo que hicieron sus padres.
Muerte de Asa
23 También ellos se edificaron lugares altos, estatuas e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. 24 Hubo también sodomitas en la tierra, que cometieron todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.
Reinado de Nadab
25 Al quinto ańo del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén, 26 tomó los tesoros de la casa de Jehová, los tesoros de la casa real, y lo saqueó todo. También se llevó todos los escudos de oro que Salomón había hecho. 27 En lugar de ellos, el rey Roboam hizo escudos de bronce y se los dio a los capitanes de la guardia que custodiaban la puerta de la casa real. 28 Cuando el rey entraba en la casa de Jehová, los de la guardia los llevaban, y después volvían a ponerlos en la sala de la guardia.
Reinado de Acab
29 Los demás hechos de Roboam, y todo lo que hizo, żno está escrito en las crónicas de los reyes de Judá? 30 Todos los días hubo guerra entre Roboam y Jeroboam. 31 Roboam durmió con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David. El nombre de su madre era Naama, amonita. Reinó en su lugar Abiam, su hijo.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 En el ańo dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá. 2 Reinó tres ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca, hija de Abisalom.* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él. Su corazón no fue perfecto para con Jehová, su Dios, como el corazón de su padre David.* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 Pero por amor a David, Jehová, su Dios, le dio una lámpara en Jerusalén, al poner en el trono a su hijo después de él y sostener a Jerusalén,* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le habían mandado se había apartado en todos los días de su vida, salvo en lo tocante a Urías, el heteo. 6 Hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días de su vida. 7 Los demás hechos de Abiam, y todo lo que hizo, żno está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y hubo guerra entre Abiam y Jeroboam.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Durmió Abiam con sus padres y lo sepultaron en la ciudad de David. En su lugar reinó Asa, su hijo.
Reinado de Asa
9 En el ańo veinte de Jeroboam, rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.* Oficial: lit. eunuco.10 Reinó cuarenta y un ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca, hija de Abisalom.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David, su padre,* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 porque expulsó del país a los sodomitas y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho. 13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Asa deshizo, además, el ídolo de su madre y lo quemó junto al torrente Cedrón. 14 Sin embargo, los lugares altos no desaparecieron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida. 15 También puso en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Hubo guerra continuamente entre Asa y Baasa, rey de Israel. 17 Baasa, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramá, para evitar que se comunicaran con Asa, rey de Judá.* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Asa tomó toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová y en los tesoros de la casa real, se los entregó a sus siervos y los envió a Ben-adad hijo de Tabrimón hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo:
Llamamiento de Eliseo
19 «Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo. Aquí te envío un presente de plata y de oro. Ve y rompe tu pacto con Baasa, rey de Israel, para que se aparte de mí».* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Ben-adad aceptó la propuesta del rey Asa y envió a los jefes de sus ejércitos contra las ciudades de Israel. Conquistó Ijón, Dan, Abel-bet-maaca, toda Cineret y toda la tierra de Neftalí.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Al saberlo Baasa, dejó de edificar Ramá y se quedó en Tirsa. 22 Entonces el rey Asa convocó a todo Judá, sin exceptuar a nadie. Se llevaron de Ramá la piedra y la madera con que Baasa edificaba, y el rey Asa construyó con ello Geba de Benjamín y Mizpa.
Muerte de Asa
23 Los demás hechos de Asa, todo su poderío, todo lo que hizo y las ciudades que edificó, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? En los días de su vejez Asa enfermó de los pies. 24 Durmió Asa con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David, su padre. Reinó en su lugar Josafat, su hijo.
Reinado de Nadab
25 Nadab hijo de Jeroboam comenzó a reinar sobre Israel en el segundo ańo de Asa, rey de Judá. Reinó sobre Israel dos ańos. 26 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová andando en el camino de su padre y en los pecados con que este hizo pecar a Israel. 27 Baasa hijo de Ahías, que era de la casa de Isacar,ń 15.27Isacar: Véase Jos 19.17 n.conspiró contra él. Baasa lo hirió en Gibetón, que era de los filisteos, porque Nadab y todo Israel tenían sitiado a Gibetón. 28 Lo mató, pues, Baasa en el tercer ańo de Asa, rey de Judá, y reinó en lugar suyo.
Reinado de Acab
29 Apenas comenzó a reinar, mató a toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerla, conforme a la palabra que Jehová anunció por medio de su siervo Ahías, el silonita, 30 y a causa de los pecados que Jeroboam había cometido, con los cuales hizo pecar a Israel, provocando así el enojo de Jehová, Dios de Israel. 31 Los demás hechos de Nadab, y todo lo que hizo, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 32 Y hubo guerra continua entre Asa y Baasa, rey de Israel.
Reinado de Baasa
33 En el tercer ańo de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa. Reinó veinticuatro ańos. 34 Pero hizo lo malo ante los ojos de Jehová; anduvo en el camino de Jeroboam y en el pecado con que este hizo pecar a Israel.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Llegó palabra de Jehová a Jehú hijo de Hanani contra Baasa diciendo: 2 «Yo te levanté del polvo y te puse como príncipe de mi pueblo Israel. Pero tú has andado en el camino de Jeroboam y has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con tus pecados.* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Por eso yo barreré la posteridad de Baasa y de su casa, y voy a hacer con su casa como con la casa de Jeroboam hijo de Nabat.* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 Al que de Baasa muera en la ciudad se lo comerán los perros; y al que muera en el campo se lo comerán las aves del cielo».* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Los demás hechos de Baasa, las cosas que hizo, y su poderío, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 6 Durmió Baasa con sus padres y fue sepultado en Tirsa; y reinó en su lugar su hijo Ela. 7 La palabra de Jehová por boca del profeta Jehú hijo de Hanani fue contra Baasa y también contra su casa, con motivo de todo lo malo que hizo ante los ojos de Jehová, por provocarlo a ira con las obras de sus manos, que llegaron a ser como las de la casa de Jeroboam, y por haberla exterminado.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 En el ańo veintiséis de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Ela hijo de Baasa sobre Israel en Tirsa, y reinó dos ańos.
Reinado de Asa
9 Pero conspiró contra él su siervo Zimri, comandante de la mitad de los carros. Estaba Ela en Tirsa, embriagado y bebiendo en casa de Arsa, su mayordomo en Tirsa,* Oficial: lit. eunuco.10 cuando llegó Zimri y lo hirió de muerte; y reinó en lugar suyo. Era el ańo veintisiete de Asa, rey de Judá.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Tan pronto estuvo sentado en el trono y comenzó a reinar, mató a toda la casa de Baasa, sin dejar en ella ningún hombre, ni parientes ni amigos.* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Así exterminó Zimri a toda la casa de Baasa, conforme a la palabra que Jehová había proferido contra Baasa por medio del profeta Jehú, 13 por todos los pecados cometidos por Baasa, los pecados de Ela, su hijo, y los que hicieron cometer a Israel, provocando con sus vanidades el enojo de Jehová, Dios de Israel. 14 Los demás hechos de Ela, y todo lo que hizo, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 15 En el ańo veintisiete de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Zimri; y reinó siete días en Tirsa. El pueblo había acampado contra Gibetón, ciudad de los filisteos.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Y el pueblo que estaba en el campamento oyó decir: «Zimri ha conspirado y ha dado muerte al rey». Entonces todo Israel proclamó aquel mismo día rey de Israel, en el campo de batalla, a Omri, general del ejército. 17 Omri subió de Gibetón junto con todo Israel y sitiaron a Tirsa.* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Al ver Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio de la casa real y prendió fuego a la casa consigo adentro. Así murió,
Llamamiento de Eliseo
19 por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová y andando en los caminos de Jeroboam, y en el pecado que este cometió al hacer pecar a Israel.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 El resto de los hechos de Zimri y de su conspiración, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces el pueblo de Israel se dividió en dos partes: la mitad del pueblo seguía a Tibni hijo de Ginat para hacerlo rey, y la otra mitad seguía a Omri. 22 Pero el pueblo que seguía a Omri pudo más que el que seguía a Tibni hijo de Ginat. Tibni murió y Omri se convirtió en rey.
Muerte de Asa
23 En el ańo treinta y uno de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Omri sobre Israel, y reinó doce ańos; en Tirsa reinó seis ańos. 24 Omri compró a Semer el monte de Samaria por dos talentos de plata, edificó en el monte y llamó a la ciudad que había edificado Samaria, por el nombre de Semer, que fue dueńo de aquel monte.
Reinado de Nadab
25 Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová; lo hizo peor que todos los que habían reinado antes de él, 26 pues anduvo en todos los caminos de Jeroboam hijo de Nabat, y en el pecado que aquel hizo cometer a Israel, al provocar con sus ídolos la ira de Jehová, Dios de Israel. 27 Los demás hechos de Omri, todo lo que hizo, y las acciones valientes que ejecutó, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 28 Omri durmió con sus padres y fue sepultado en Samaria. En su lugar reinó Acab, su hijo.
Reinado de Acab
29 Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el ańo treinta y ocho de Asa, rey de Judá, 30 y reinó sobre Israel en Samaria veintidós ańos. Pero Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él, 31 pues no le bastó andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, sino que tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal, rey de los sidonios, y fue, sirvió a Baal y lo adoró. 32 Construyó además un altar a Baal en el templo que él le edificó en Samaria.
Reinado de Baasa
33 También hizo Acab una imagen de Asera, para provocar así la ira de Jehová, Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que reinaron antes de él. 34 En tiempos de Acab, Hiel, el de Bet-el, reedificó a Jericó. Al precio de la vida de Abiram, su primogénito, echó el cimiento, y al precio de la vida de Segub, su hijo menor, puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová le había anunciado por medio de Josué hijo de Nun.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Entonces Elías, el tisbita, que era uno de los habitantes de Galaad, dijo a Acab: «ˇVive Jehová, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos ańos, hasta que mi boca lo diga!». 2 Llegó a él una palabra de Jehová, que decía:* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 «Apártate de aquí, vuelve al oriente y escóndete en el arroyo Querit, que está frente al Jordán.* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 Beberás del arroyo; yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer».* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Él partió e hizo conforme a la palabra de Jehová, pues se fue y vivió junto al arroyo Querit, que está frente al Jordán. 6 Los cuervos le traían pan y carne por la mańana y por la tarde, y bebía del arroyo. 7 Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Luego llegó a Elías una palabra de Jehová, que decía:
Reinado de Asa
9 «Levántate, vete a Sarepta de Sidón y vive allí; ahí le he dado orden a una mujer viuda que te sustente».* Oficial: lit. eunuco.10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Cuando llegó a la puerta de la ciudad, había allí una mujer viuda que estaba recogiendo leńa. Elías la llamó y le dijo: --Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso para que beba.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Cuando ella iba a traérsela, él la volvió a llamar y le dijo: --Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tus manos.* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Ella respondió: --ˇVive Jehová, tu Dios, que no tengo pan cocido!; solamente tengo un puńado de harina en la tinaja y un poco de aceite en una vasija. Ahora recogía dos leńos para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo. Lo comeremos y luego moriremos. 13 Elías le dijo: --No tengas temor: ve y haz como has dicho; pero hazme con ello primero una pequeńa torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela. Después la harás para ti y para tu hijo. 14 Porque Jehová, Dios de Israel, ha dicho así: “La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”. 15 La viuda fue e hizo como le había dicho Elías. Y comieron él, ella y su casa, durante muchos días.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 No escaseó la harina de la tinaja, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por medio de Elías. 17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo de la dueńa de la casa. La enfermedad fue tan grave que se quedó sin aliento.* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Entonces dijo ella a Elías: --żQué tengo que ver yo contigo, varón de Dios? żHas venido aquí a recordarme mis pecados y a hacer morir a mi hijo?
Llamamiento de Eliseo
19 --Dame acá tu hijo --le dijo él. Lo tomó entonces Elías de su regazo, lo llevó al aposento donde él vivía y lo puso sobre su cama.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Luego clamó a Jehová diciendo: «Jehová, Dios mío, żtambién a la viuda en cuya casa estoy hospedado vas a afligir, haciendo morir su hijo?».
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Se tendió sobre el nińo tres veces y clamó a Jehová: «Jehová, Dios mío, te ruego que hagas volver el alma a este nińo». 22 Jehová oyó la voz de Elías, el alma volvió al nińo y este revivió.
Muerte de Asa
23 Tomó luego Elías al nińo, lo trajo del aposento a la casa, lo entregó a su madre y le dijo: --Mira, tu hijo vive. 24 Entonces la mujer dijo a Elías: --Ahora reconozco que tú eres un varón de Dios y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Pasó mucho tiempo, y tres ańos después, llegó palabra de Jehová a Elías, diciendo: «Ve, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra». 2 Fue, pues, Elías a mostrarse a Acab. En Samaria el hambre era grave.* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Acab llamó a Abdías, su mayordomo. Abdías era muy temeroso de Jehová,* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 pues cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió en cuevas de cincuenta en cincuenta, y los sustentó con pan y agua.* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Dijo, pues, Acab a Abdías: --Ve por el país a todas las fuentes de aguas y a todos los arroyos, a ver si acaso encontramos pasto con que conservar con vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias. 6 Y dividieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue por un camino y Abdías fue solo por otro. 7 Cuando Abdías iba por el camino, se encontró con Elías. Al reconocerlo, se postró sobre su rostro y dijo: --żNo eres tú Elías, mi seńor?
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 --Yo soy; ve y dile a tu amo: “Aquí está Elías” --le respondió él.
Reinado de Asa
9 Abdías contestó: --żEn qué he pecado para que entregues a tu siervo en manos de Acab para que me mate?* Oficial: lit. eunuco.10 ˇVive Jehová, tu Dios!, que no ha habido nación ni reino adonde mi seńor no haya enviado a buscarte, y cuando respondían: “No está aquí”, hacía jurar a reinos y a naciones que no te habían hallado.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 żY ahora tú dices: “Ve y dile a tu amo: ‘Aquí está Elías’ ”?* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Acontecerá que luego de que yo me haya ido, el espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa. Y cuando yo vaya a dar la noticia a Acab, él no te hallará y me matará. Pero tu siervo teme a Jehová desde su juventud. 13 żNo le han contado a mi seńor lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová, que escondí en cuevas a cien de los profetas de Jehová, de cincuenta en cincuenta, y los mantuve con pan y agua? 14 Y ahora dices tú: “Ve y dile a tu amo: ‘Aquí está Elías’ ”. żQuieres que me mate? 15 Elías le dijo: --ˇVive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy!, que hoy me presentaré ante él.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, le dio el aviso, y Acab fue a encontrarse con Elías. 17 Cuando lo vio, le dijo: --żEres tú el que perturbas a Israel?* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Él respondió: --Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, al abandonar los mandamientos de Jehová y seguir a los baales.
Llamamiento de Eliseo
19 Manda, pues, ahora a que todo Israel se congregue en el monte Carmelo, con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces Elías, acercándose a todo el pueblo, dijo: --żHasta cuándo vacilaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 22 Elías siguió hablándole al pueblo: --Solo yo he quedado como profeta de Jehová, mientras que de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.
Muerte de Asa
23 Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno; córtenlo en pedazos y pónganlo sobre leńa, pero que no le prendan fuego. Yo prepararé el otro buey, lo pondré sobre leńa, y tampoco le prenderé fuego. 24 Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses; yo invocaré el nombre de Jehová. El Dios que responda por medio del fuego, ese es Dios. --Bien dicho --respondió todo el pueblo.
Reinado de Nadab
25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: «Escoged un buey y preparadlo vosotros primero, pues sois los más. Invocad luego el nombre de vuestros dioses, pero no le prendáis fuego». 26 Ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mańana hasta el mediodía. Decían: «ˇBaal, respóndenos!». Pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera; entre tanto, ellos seguían saltando alrededor del altar que habían hecho. 27 Hacia el mediodía, Elías se burlaba de ellos diciendo: «Gritad con voz más fuerte, porque es un dios. Quizá está meditando o tiene algún trabajo o se ha ido de viaje. ˇTal vez duerme y haya que despertarlo!». 28 Seguían ellos clamando a gritos, y se hacían cortes, conforme a su costumbre, con cuchillos y con lancetas, hasta que les chorreaba la sangre.
Reinado de Acab
29 Pasó el mediodía y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecer el sacrificio, pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera ni escuchara. 30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: «Acercaos a mí». Todo el pueblo se le acercó, y Elías arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 31 Tomó doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo: «Israel será tu nombre», 32 y edificó con las piedras un altar al nombre de Jehová. Después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.
Reinado de Baasa
33 Preparó la leńa, cortó el buey en pedazos, lo puso sobre la leńa, 34 y dijo: «Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leńa». «Hacedlo otra vez», dijo; y lo hicieron otra vez. «Hacedlo la tercera vez» dijo de nuevo; y lo hicieron la tercera vez, 35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. 36 Cuando llegó la hora de ofrecer el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: «Jehová, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu siervo y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 37 Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, Jehová, eres el Dios, y que tú haces que su corazón se vuelva a ti». 38 Entonces cayó fuego de Jehová y consumió el holocausto, la leńa, las piedras y el polvo, y hasta lamió el agua que estaba en la zanja.* 1 R 21.19.39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: «ˇJehová es el Dios, Jehová es el Dios!».* Casa de marfil: Las excavaciones arqueológicas realizadas en Samaria han desenterrado numerosas placas de marfil, finamente labradas, con las que se recubrían paredes y muebles de la época.40 Entonces Elías les dijo: «Apresad a los profetas de Baal para que no escape ninguno». Ellos los apresaron y Elías los condujo al arroyo Cisón y allí los degolló.ń 18.40Esta decisión de Elías tiene su explicación en la ley deuteronómica, que obligaba a exterminar a todos aquellos que arrastraran al pueblo por el camino de la idolatría y de la infidelidad a Jehová (Dt 13.12-18; 20.12-13).
Oración de Elías pidiendo lluvia
6. REINADOS DE JOSAFAT (JUDÁ) Y OCOZÍAS (ISRAEL) (22.41-53)
Reinado de Josafat
41 Entonces Elías dijo a Acab: «Sube, come y bebe; porque ya se oye el ruido de la lluvia». 42 Acab subió a comer y a beber. Pero Elías subió a la cumbre del Carmelo y, postrándose en tierra, puso el rostro entre las rodillas. 43 Luego dijo a su criado: --Sube ahora y mira hacia el mar. Él subió, miró y dijo: --No hay nada. Pero Elías le ordenó de nuevo: --Vuelve siete veces. 44 A la séptima vez el criado dijo: --Veo una pequeńa nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Elías dijo: --Ve y dile a Acab: “Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te lo impida”. 45 Entre tanto, aconteció que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo un gran aguacero. Subió a su carro Acab y se fue a Jezreel. 46 Pero la mano de Jehová estaba sobre Elías, que se cińó la cintura y corrió delante de Acab hasta llegar a Jezreel.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Acab dio a Jezabel la noticia de todo lo que Elías había hecho y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2 Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero para decirle: «Traigan los dioses sobre mí el peor de los castigos, si mańana a estas horas no he puesto tu persona como la de uno de ellos».* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Viendo Elías el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida. Al llegar a Beerseba, que está en Judá, dejó allí a su criado.* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 Luego de caminar todo un día por el desierto, fue a sentarse debajo de un enebro. Entonces se deseó la muerte y dijo: «Basta ya, Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres».* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; pero un ángel lo tocó, y le dijo: «Levántate y come». 6 Miró y vio a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas y una vasija de agua; comió, bebió y volvió a dormirse. 7 Regresó el ángel de Jehová por segunda vez, lo tocó y le dijo: «Levántate y come, porque largo camino te resta».
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Se levantó, pues, comió y bebió. Fortalecido con aquella comida anduvo cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
Reinado de Asa
9 Allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Llegó a él palabra de Jehová, el cual le dijo: --żQué haces aquí, Elías?* Oficial: lit. eunuco.10 Él respondió: --He sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos, porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Solo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Jehová le dijo: --Sal fuera y ponte en el monte delante de Jehová. En ese momento pasaba Jehová, y un viento grande y poderoso rompía los montes y quebraba las peńas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Tras el terremoto hubo un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego se escuchó un silbo apacible y delicado. 13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto, salió y se puso a la puerta de la cueva. Entonces le llegó una voz que le decía: --żQué haces aquí, Elías? 14 Él respondió: --He sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Solo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida. 15 Jehová le dijo: --Ve, vuelve por el mismo camino, hacia el desierto de Damasco. Llegarás y ungirás a Hazael como rey de Siria.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 A Jehú hijo de Nimsi lo ungirás como rey de Israel, y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, lo ungirás como profeta para que ocupe tu lugar. 17 Al que escape de la espada de Hazael, Jehú lo matará, y al que escape de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Pero haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron.ń 19.18Besaron: Cf. Os 13.2. En Ro 11.5, Pablo comenta este v. en referencia a la idea del resto o remanente fiel, es decir, de ese pequeńo grupo elegido por Dios para llevar a cabo sus designios, a pesar de la infidelidad o el pecado de la mayoría. Cf. Am 5.15; Is 4.2-6; 10.20; 11.11.
Llamamiento de Eliseo
19 Partió de allí Elías y halló a Eliseo hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él iban doce yuntas de bueyes, y él conducía la última. Elías pasó ante él y echó sobre él su manto.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Entonces dejó los bueyes, salió corriendo detrás de Elías y le dijo: --Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré. Y él le dijo: --Ve, regresa; żacaso te lo he impedido?
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Regresó Eliseo, tomó un par de bueyes y los mató; con el arado de los bueyes coció luego la carne y la dio al pueblo para que comieran. Después se levantó, se fue tras Elías y lo servía.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Entonces Ben-adad, rey de Siria, reunió a todo su ejército. Llevaba consigo a treinta y dos reyes con caballos y carros. Subió contra Samaria, le puso sitio y la atacó. 2 Luego envió mensajeros a esta ciudad, a decirle a Acab, rey de Israel:* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 «Así ha dicho Ben-adad: “Tu plata y tu oro son míos, y tus mujeres y tus hermosos hijos son míos”».* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 El rey de Israel respondió: «Como tú dices, rey y seńor mío, yo soy tuyo, así como todo lo que tengo».* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Volvieron otra vez los mensajeros y le dijeron: «Así dijo Ben-adad: “Yo te envié a decir: ‘Me darás tu plata y tu oro, tus mujeres y tus hijos’. 6 Además, mańana a estas horas te enviaré a mis siervos, los cuales registrarán tu casa y las casas de tus siervos; tomarán todo lo precioso que tengas y se lo llevarán”». 7 Entonces el rey de Israel llamó a todos los ancianos del país y les dijo: --Fijaos y ved ahora cómo este no busca sino el mal; pues me ha mandado pedir mis mujeres y mis hijos, mi plata y mi oro, y yo no se lo he negado.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Todos los ancianos y todo el pueblo le respondieron: --No lo obedezcas ni hagas lo que te pide.
Reinado de Asa
9 Él respondió entonces a los embajadores de Ben-adad: «Decid al rey, mi seńor: “Haré todo lo que mandaste la primera vez a tu siervo; pero esto no lo puedo hacer”». Los embajadores fueron y le dieron la respuesta.* Oficial: lit. eunuco.10 Nuevamente Ben-adad le envió a decir: «Traigan los dioses sobre mí el peor de los castigos, si queda polvo suficiente en Samaria para darle un puńado a cada uno de los que me siguen».* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 El rey de Israel respondió y dijo: «Decidle que no se alabe tanto el que se cińe las armas, como el que las descińe».* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Cuando él oyó estas palabras, mientras bebía con los reyes en las tiendas, dijo a sus siervos: «Preparaos». Y ellos se prepararon para atacar a la ciudad. 13 Mientras, un profeta se presentó ante Acab, rey de Israel, y le dijo: --Así ha dicho Jehová: “żHas visto esta gran multitud? Pues yo la entregaré hoy en tus manos, para que conozcas que yo soy Jehová”. 14 --żPor medio de quién? --respondió Acab. Él dijo: --Así ha dicho Jehová: “Por medio de los siervos de los príncipes de las provincias”. --żQuién comenzará la batalla? --preguntó Acab. --Tú --respondió él. 15 Acab pasó revista a los siervos de los príncipes de las provincias, que eran doscientos treinta y dos. Luego pasó revista a todo el pueblo, a todos los hijos de Israel, que eran siete mil.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Hicieron una salida al mediodía, mientras Ben-adad bebía y se embriagaba en las tiendas, junto a los treinta y dos reyes que habían venido en su ayuda. 17 Los siervos de los príncipes de las provincias salieron en primer lugar. Ben-adad había mandado a uno y este le trajo la siguiente noticia: «Han salido hombres de Samaria».* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 Él entonces dijo: «Si han salido en son de paz, capturadlos vivos, y si han salido para pelear, también capturadlos vivos».
Llamamiento de Eliseo
19 Salieron, pues, de la ciudad los siervos de los príncipes de las provincias, y detrás de ellos el ejército.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Mató cada uno al que venía contra él; huyeron los sirios, seguidos por los de Israel. El rey de Siria, Ben-adad, se escapó en un caballo con alguna gente de caballería.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces salió el rey de Israel, hirió la gente de a caballo, se apoderó de los carros y deshizo a los sirios causándoles grandes estragos. 22 Se presentó luego el profeta ante el rey de Israel y le dijo: --Anda, fortalécete, considera y mira lo que has de hacer, porque dentro de un ańo el rey de Siria te atacará.
Muerte de Asa
23 Los siervos del rey de Siria le dijeron: --Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido, pero si peleamos con ellos en la llanura, de seguro los venceremos. 24 Haz, pues, así: Saca a cada uno de los reyes de su puesto, y pon capitanes en su lugar.
Reinado de Nadab
25 Forma otro ejército como el ejército que perdiste, caballo por caballo y carro por carro; luego pelearemos con ellos en campo raso; ya veremos si no los vencemos. Les prestó oído el rey y así lo hizo. 26 Un ańo más tarde, Ben-adad pasó revista al ejército de los sirios y marchó a Afec para pelear contra Israel. 27 También pasaron revista a los hijos de Israel, y tomaron provisiones y le salieron al encuentro. Acamparon los hijos de Israel frente a ellos como dos rebańuelos de cabras, mientras los sirios llenaban la tierra. 28 Se presentó entonces el varón de Dios ante el rey de Israel, y le dijo: «Así ha hablado Jehová: “Por cuanto los sirios han dicho: ‘Jehová es Dios de los montes, y no Dios de los valles’, yo entregaré toda esta gran multitud en tus manos, para que sepáis que yo soy Jehová”».
Reinado de Acab
29 Siete días estuvieron acampados los unos frente a los otros, y al séptimo día se dio la batalla. Los hijos de Israel mataron de los sirios en un solo día a cien mil hombres de a pie. 30 Los demás huyeron a la ciudad de Afec, pero el muro cayó sobre los veintisiete mil hombres que habían quedado. También Ben-adad llegó huyendo a la ciudad y se escondía de aposento en aposento. 31 Entonces sus siervos le dijeron: «Hemos oído que los reyes de la casa de Israel son reyes clementes. Pongámonos, pues, ropas ásperas encima, y sogas en nuestros cuellos, y vayamos ante el rey de Israel, a ver si por ventura te salva la vida». 32 Se vistieron, pues, con ropas ásperas y se pusieron sogas al cuello. Luego se presentaron ante el rey de Israel y le dijeron: --Tu siervo Ben-adad dice: “Te ruego que me perdones la vida”. --Si él vive aún, mi hermano es --respondió el rey.
Reinado de Baasa
33 Esto lo tomaron aquellos hombres como un buen augurio, por lo que se apresuraron a tomarle la palabra y le dijeron: --Tu hermano Ben-adad vive. --Id y traedlo --dijo el rey. Ben-adad entonces se presentó ante Acab, y él lo hizo subir en un carro. 34 Ben-adad le dijo: --Las ciudades que mi padre tomó al tuyo, yo las restituiré. Hazte mercados en Damasco, como mi padre los hizo en Samaria. --Por mi parte, yo --dijo Acab-- te dejaré partir con este pacto. Hizo, pues, un pacto con él, y lo dejó ir. 35 Entonces un varón de los hijos de los profetas dijo a su compańero, por orden de Dios: --Hiéreme ahora. Pero el otro no quiso herirlo. 36 Él le dijo: --Por cuanto no has obedecido a la palabra de Jehová, te atacará un león cuando te apartes de mí. Y cuando se apartó de él, le salió al encuentro un león y lo mató. 37 Luego se encontró con otro hombre, y le dijo: --Hiéreme ahora. El hombre le dio un golpe y le hizo una herida. 38 Entonces el profeta se fue y se puso a esperar al rey en el camino. Se había disfrazado poniéndose una venda sobre los ojos.* 1 R 21.19.39 Cuando el rey pasaba, el profeta le dijo en alta voz: --Tu siervo salió de en medio de la batalla cuando se me acercó un soldado que me trajo un hombre, y me dijo: “Guarda a este hombre, y si llega a huir, pagarás con tu vida por la suya o pagarás un talento de plata”.* Casa de marfil: Las excavaciones arqueológicas realizadas en Samaria han desenterrado numerosas placas de marfil, finamente labradas, con las que se recubrían paredes y muebles de la época.40 Y mientras tu siervo estaba ocupado en una y en otra cosa, el hombre desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: --Esa será tu sentencia; tú la has pronunciado.
Oración de Elías pidiendo lluvia
6. REINADOS DE JOSAFAT (JUDÁ) Y OCOZÍAS (ISRAEL) (22.41-53)
Reinado de Josafat
41 Pero él se quitó de pronto la venda de los ojos, y el rey de Israel reconoció que era uno de los profetas. 42 Dijo entonces al rey: --Así ha dicho Jehová: “Por cuanto dejaste escapar de tus manos al hombre que yo había condenado, pagarás con tu vida por la suya, y con tu pueblo por el suyo”. 43 El rey de Israel se fue a su casa triste y enojado, y llegó a Samaria.
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Pasadas estas cosas, aconteció que Nabot, de Jezreel, tenía una vińa junto al palacio de Acab, rey de Samaria. 2 Acab dijo a Nabot: --Dame tu vińa para un huerto de legumbres, porque está cercana a mi casa, y yo te daré por ella otra vińa mejor que esta; o si mejor te parece, te pagaré su valor en dinero.* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Nabot respondió a Acab: --ˇLíbreme Jehová de darte yo la heredad de mis padres!* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 Acab se marchó a su casa triste y enojado, por lo que Nabot, de Jezreel, le había respondido, al decirle: «No te daré la heredad de mis padres». Se acostó en su cama, volvió su rostro y no comió.* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Su mujer Jezabel se le acercó y le dijo: --żPor qué estás tan decaído de espíritu y no comes? 6 Él respondió: --Porque hablé con Nabot, de Jezreel, y le dije que me vendiera su vińa o que, si lo prefería, le daría otra vińa por ella. Y él respondió: “Yo no te daré mi vińa”. 7 Su mujer Jezabel le dijo: --żNo eres acaso tú el rey de Israel? Levántate, come y alégrate; yo te daré la vińa de Nabot de Jezreel.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Entonces escribió ella cartas en nombre de Acab, las selló con su anillo y las envió a los ancianos y a los principales que vivían en la ciudad junto a Nabot.
Reinado de Asa
9 Las cartas que escribió decían así: «Proclamad un ayuno y sentad a Nabot delante del pueblo.* Oficial: lit. eunuco.10 Poned a dos hombres perversos frente a él, que atestigüen contra él y digan: “Tú has maldecido a Dios y al rey”. Luego sacadlo y apedreadlo para que muera».* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Los de su ciudad, los ancianos y los principales que habitaban en ella, hicieron como Jezabel les mandó, conforme a lo escrito en las cartas que ella les había enviado.* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Promulgaron un ayuno y pusieron a Nabot delante del pueblo. 13 Llegaron los dos hombres perversos y se sentaron frente a él. Aquellos hombres perversos atestiguaron contra Nabot delante del pueblo diciendo: «Nabot ha maldecido a Dios y al rey». Entonces lo llevaron fuera de la ciudad y lo apedrearon, y murió. 14 Después enviaron a decir a Jezabel: «Nabot ha sido apedreado y ha muerto». 15 Cuando Jezabel oyó que Nabot había sido apedreado y muerto, dijo a Acab: «Levántate y toma posesión de la vińa de Nabot, de Jezreel, la que no te quiso vender, pues Nabot ya no vive, sino que ha muerto».
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Al escuchar Acab que Nabot había muerto, se levantó para descender a la vińa de Nabot, de Jezreel, y tomar posesión de ella. 17 Entonces llegó la palabra de Jehová a Elías, el tisbita, diciendo:* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 «Levántate, desciende a encontrarte con Acab, rey de Israel, que está en Samaria. Él está en la vińa de Nabot, a la cual ha descendido para tomar posesión de ella.
Llamamiento de Eliseo
19 Tú le dirás: “Así ha hablado Jehová: żNo solo has matado, sino que también despojas?”. Y volverás a decirle: “Así ha dicho Jehová: En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre”».* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Acab dijo a Elías: --żMe has hallado, enemigo mío? --Te he encontrado --respondió él--, porque te has prestado a hacer lo malo delante de Jehová.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Yo voy a traer el mal sobre ti, barreré tu posteridad y destruiré hasta el último hombre de la casa de Acab, tanto al siervo como al libre en Israel. 22 Pondré tu casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat y como la casa de Baasa hijo de Ahías, por la rebelión con que provocaste mi ira y por haber hecho pecar a Israel.
Muerte de Asa
23 De Jezabel también ha hablado Jehová, diciendo: “Los perros se comerán a Jezabel en el muro de Jezreel”. 24 Al que de la familia de Acab muera en la ciudad, los perros lo comerán, y al que muera en el campo, se lo comerán las aves del cielo.
Reinado de Nadab
25 (A la verdad, ninguno fue como Acab, quien se prestó a hacer lo malo ante los ojos de Jehová porque Jezabel, su mujer, lo incitaba. 26 Se comportó de manera abominable, yendo tras los ídolos,ń 21.26Ídolos lit. suciedades o inmundicias, expresión injuriosa para referirse a los dioses paganos.conforme a todo lo que hicieron los amorreos, a los cuales expulsó Jehová ante los hijos de Israel.) 27 Sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos, cińó su carne con ropas ásperas, ayunó, durmió sobre las ropas ásperas y anduvo humillado. 28 Llegó entonces la palabra de Jehová a Elías, el tisbita, diciendo:
Reinado de Acab
29 «żNo has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por haberse humillado delante de mí, no traeré el mal mientras él viva; en tiempos de su hijo traeré el mal sobre su casa».
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
Acab derrota a los sirios
Acab y la vińa de Nabot
Micaías profetiza la derrota de Acab
1 Tres ańos pasaron sin guerra entre los sirios e Israel. 2 Aconteció al tercer ańo, que Josafat, rey de Judá, descendió a visitar al rey de Israel.* En los v. siguientes se repite con frecuencia la expresión rey de Israel, sin mencionar el nombre; el contexto indica claramente que se trata del rey Acab.3 Y el rey de Israel dijo a sus siervos: --żNo sabéis que Ramot de Galaad es nuestra y nosotros no hemos hecho nada para tomarla de manos del rey de Siria?* Ramot de Galaad: localidad de la Transjordania, al norte del río Jaboc (véase Dt 2.36-37 nota u). Esta ciudad, que formaba parte del reino de Salomón (1 R 4.13), fue conquistada por el rey arameo Ben-adad II, y este no la había devuelto después de su derrota en la batalla de Afec (1 R 20.34). Véase Índice de mapas.4 Luego preguntó a Josafat: --żQuieres venir conmigo a pelear contra Ramot de Galaad? --Yo soy como tú, mi pueblo como tu pueblo y mis caballos como tus caballos --respondió Josafat al rey de Israel.* El acercamiento entre los reinos de Judá e Israel fue favorecido por el matrimonio de Joram, hijo de Josafat, con una descendiente del rey Acab. Este matrimonio, a su vez, pudo haber servido para ratificar una alianza política (cf. 2 R 8.18,26). Véase también 1 R 11.1 n.5 Dijo luego Josafat al rey de Israel: --Yo te ruego que consultes hoy la palabra de Jehová. 6 Entonces el rey de Israel reunió a los profetas, unos cuatrocientos hombres, a los cuales dijo: --żDebo ir a la guerra contra Ramot de Galaad o debo renunciar a ella? --Sube, porque Jehová la entregará en manos del rey --le respondieron ellos. 7 Dijo Josafat: --żHay aquí algún otro profeta de Jehová por medio del cual podamos consultar?
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 El rey de Israel respondió a Josafat: --Aún hay un varón por el cual podríamos consultar a Jehová, Micaías hijo de Imla, pero yo lo aborrezco, porque nunca me profetiza el bien, sino solamente el mal. --No hable el rey así --dijo Josafat.
Reinado de Asa
9 Entonces el rey de Israel llamó a un oficial y le ordenó: «Trae pronto a Micaías hijo de Imla».* Oficial: lit. eunuco.10 El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados cada uno en su silla, vestidos con sus ropas reales, en la plaza junto a la entrada de la puerta de Samaria, mientras todos los profetas profetizaban delante de ellos.* Vestidos con sus ropas reales: otra posible traducción: Tenían puesta su armadura.11 Sedequías hijo de Quenaana se había hecho unos cuernos de hierro y gritaba: «ˇAsí ha dicho Jehová: Con estos cornearás a los sirios hasta acabarlos!».* Los cuernos eran, en el Antiguo Oriente, símbolo de fuerza e invencibilidad. Véase Ex 27.2 n.12 Todos los profetas profetizaban de la misma manera y decían: «Sube a Ramot de Galaad y serás prosperado, porque Jehová la entregará en manos del rey». 13 El mensajero que había ido a llamar a Micaías le dijo: --Mira que las palabras de los profetas a una sola voz anuncian al rey cosas buenas; que tu palabra sea ahora como la palabra de alguno de ellos y anuncia tú también buen éxito. 14 Micaías respondió: --ˇVive Jehová, que lo que Jehová me hable, eso diré! 15 Llegó, pues, ante el rey, y el rey le dijo: --Micaías, żiremos a pelear contra Ramot de Galaad o renunciaremos a ella? Él le respondió: --Sube y serás prosperado: Jehová la entregará en manos del rey.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 El rey le dijo: --żHasta cuántas veces he de exigirte que no me digas sino la verdad en nombre de Jehová? 17 Entonces él dijo: --He visto a todo Israel esparcido por los montes, como ovejas que no tienen pastor. Jehová ha dicho: “Estos no tienen seńor. Que cada cual vuelva a su casa en paz”.* Nm 27.17; Mt 9.36; Mc 6.34.18 El rey de Israel dijo a Josafat: --żNo te lo había dicho yo? Ninguna cosa buena profetizará él acerca de mí, sino solamente el mal.
Llamamiento de Eliseo
19 Entonces él dijo: --Oye, pues, la palabra de Jehová: “Yo vi a Jehová sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él, a su derecha y a su izquierda.* Is 6.1.
Elías y los profetas de Baal
20 Y Jehová dijo: żQuién inducirá a Acab para que suba y caiga en Ramot de Galaad? Uno decía de una manera y el otro decía de otra.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces se adelantó un espíritu, se puso delante de Jehová y le dijo: ‘Yo lo induciré’. Jehová le preguntó: ‘żDe qué manera?’. 22 Él dijo: ‘Saldré y seré un espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas’. Jehová le dijo: ‘Tú conseguirás inducirlo; ve, pues, y hazlo así’.
Muerte de Asa
23 Ahora Jehová ha puesto un espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y ha decretado el mal en contra tuya”. 24 Entonces se acercó Sedequías hijo de Quenaana y golpeó a Micaías en la mejilla diciendo: --żPor dónde se me fue el espíritu de Jehová para hablarte a ti?
Reinado de Nadab
25 Micaías respondió: --Tú mismo lo verás el día en que te vayas metiendo de aposento en aposento para esconderte. 26 Entonces el rey de Israel dijo: --Toma a Micaías y llévalo ante Amón, gobernador de la ciudad, y ante Joás, hijo del rey. 27 Tú les dirás: “Así ha dicho el rey: ‘Echad a este en la cárcel y mantenedlo con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz’ ”. 28 Micaías respondió: --Si logras volver en paz, Jehová no ha hablado por mi boca. Y a continuación dijo: «Oíd, pueblos todos».
Reinado de Acab
29 Subió, pues, el rey de Israel, junto con Josafat, rey de Judá, a Ramot de Galaad. 30 Y el rey de Israel dijo a Josafat: «Yo me disfrazaré y entraré en la batalla. Tú ponte tus vestidos». El rey de Israel se disfrazó y entró en la batalla. 31 Pero el rey de Siria había mandado a los treinta y dos capitanes de sus carros, diciendo: «No peleéis ni con grande ni con chico, sino solo contra el rey de Israel». 32 Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: «Ciertamente este es el rey de Israel». Y se volvieron contra él para atacarlo; pero el rey Josafat gritó.
Reinado de Baasa
33 Al ver los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, se apartaron de él. 34 Pero un hombre disparó su arco al azar e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura, por lo que dijo él a su cochero: «Da la vuelta y sácame del campo, pues estoy herido». 35 Aquel día había arreciado la batalla y el rey tuvo que ser sostenido en su carro frente a los sirios. A la caída de la tarde murió, y la sangre de la herida corría por el fondo del carro. 36 A la puesta del sol corrió un pregón por el campamento que decía: «ˇCada uno a su ciudad y cada cual a su tierra! 37 ˇEl rey ha muerto!». Entonces el rey fue traído a Samaria y lo sepultaron allí. 38 Lavaron el carro en el estanque de Samaria y los perros lamían su sangre (también las rameras se lavaban allí), conforme a la palabra que Jehová había dicho.* 1 R 21.19.39 El resto de los hechos de Acab y todo lo que hizo, la casa de marfil que construyó y todas las ciudades que edificó, żno está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?ń 22.39El libro de las crónicas de los reyes de Israel: Véase 1 R 14.19 n.* Casa de marfil: Las excavaciones arqueológicas realizadas en Samaria han desenterrado numerosas placas de marfil, finamente labradas, con las que se recubrían paredes y muebles de la época.40 Acab durmió con sus padres y reinó en su lugar su hijo Ocozías.
Oración de Elías pidiendo lluvia
6. REINADOS DE JOSAFAT (JUDÁ) Y OCOZÍAS (ISRAEL) (22.41-53)
Reinado de Josafat
41 Josafat hijo de Asa comenzó a reinar sobre Judá en el cuarto ańo de Acab, rey de Israel. 42 Tenía Josafat treinta y cinco ańos de edad cuando comenzó a reinar y reinó veinticinco ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Azuba, hija de Silhi. 43 Siguió en todo el camino de Asa, su padre, sin desviarse de él, e hizo lo recto ante los ojos de Jehová. Con todo, los lugares altos no fueron quitados, porque el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en ellos. 44 Josafat vivió en paz con el rey de Israel. 45 Los demás hechos de Josafat, sus hazańas y las guerras que hizo, żno están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? 46 Barrió también de la tierra los restos de los sodomitas que habían quedado en tiempos de su padre Asa. 47 Entonces no había rey en Edom, sino un gobernador en lugar de rey. 48 Josafat había hecho naves de Tarsis, las que debían dirigirse a Ofir por oro; pero no fueron, porque se rompieron en Ezión-geber. 49 Entonces Ocozías hijo de Acab dijo a Josafat: «Vayan mis siervos con los tuyos en las naves». Pero Josafat no quiso. 50 Josafat durmió con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David, su padre. En su lugar reinó su hijo Joram.
Reinado de Ocozías de Israel
51 Ocozías hijo de Acab comenzó a reinar sobre Israel en Samaria, el ańo diecisiete de Josafat, rey de Judá. Reinó dos ańos sobre Israel. 52 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová, siguió el camino de su padre y el camino de su madre, y el camino de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel, 53 porque sirvió a Baal y lo adoró, y provocó la ira de Jehová, Dios de Israel, conforme a todas las cosas que había hecho su padre.
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