La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Cuando la reina de Sabá oyó de la fama que Salomón había alcanzado para honra de Jehová, vino a probarlo con preguntas difíciles. 2 Llegó a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias, oro en gran abundancia y piedras preciosas. Al presentarse ante Salomón, le expuso todo lo que en su corazón tenía.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Salomón le contestó todas sus preguntas; nada hubo que el rey no le contestara.* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado,** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 así como la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas y los holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó tan asombrada 6 que dijo al rey: «ˇEs verdad lo que oí en mi tierra de tus cosas y tu sabiduría! 7 Yo no lo creía hasta que he venido y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad: tu sabiduría y tus bienes superan la fama que yo había oído.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 ˇBienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti y oyen tu sabiduría!* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 ˇY bendito sea Jehová, tu Dios, que te vio con agrado y te ha colocado en el trono de Israel!, pues Jehová ha amado siempre a Israel, y te ha puesto como rey para que hagas derecho y justicia».* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Luego dio ella al rey ciento veinte talentos de oro, mucha especiería y piedras preciosas. Nunca llegó tal cantidad de especias como la que dio la reina de Sabá al rey Salomón. 11 La flota de Hiram, la que había traído el oro de Ofir, traía también de Ofir mucha madera de sándalo y piedras preciosas. 12 De la madera de sándalo hizo el rey balaustres para la casa de Jehová y para las casas reales, arpas y también salterios para los cantores. Nunca había llegado, ni se ha visto hasta hoy, semejante madera de sándalo. 13 El rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso y todo lo que pidió, además de lo que personalmente le regaló. Después ella se despidió y regresó a su tierra con sus criados.
Riquezas y fama de Salomón
14 El peso del oro que Salomón recibía de renta cada ańo era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro,* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 sin contar lo que aportaban los mercaderes, la contratación de especias, y lo de todos los reyes de Arabia y los principales de la tierra.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Hizo también el rey Salomón doscientos escudos grandes de oro batido, empleando seiscientos siclos de oro en cada escudo.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Asimismo hizo trescientos escudos de oro batido, en cada uno de los cuales gastó tres libras de oro. Y los puso el rey en la casa «Bosque del Líbano». 18 Hizo también el rey un gran trono de marfil, el cual recubrió de oro purísimo.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Seis gradas tenía el trono, y la parte alta era redonda por el respaldo, con brazos a uno y otro lado del asiento, junto a los cuales estaban colocados dos leones.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Había también doce leones puestos allí sobre las seis gradas, de un lado y de otro. ˇEn ningún otro reino se había hecho un trono semejante!* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Y todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, así como toda la vajilla de la casa «Bosque del Líbano». No había nada de plata, porque en tiempos de Salomón no era apreciada,* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 ya que el rey tenía en el mar una flota de naves de Tarsis, junto con la flota de Hiram, y una vez cada tres ańos la flota de Tarsis venía y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
Muerte de Asa
23 Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría. 24 Toda la tierra procuraba ver el rostro de Salomón, para oir la sabiduría que Dios había puesto en su corazón.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Y todos le llevaban cada ańo sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulos.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Salomón reunió carros y gente de a caballo; tenía mil cuatrocientos carros y doce mil jinetes, los cuales llevó a las ciudades de los carros y junto al rey en Jerusalén.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Hizo el rey que en Jerusalén hubiera tanta plata como piedras, y que abundaran los cedros como las higueras de la Sefela.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Y traían de Egiptoń 10.28Egipto: otra posible traducción, Musri. Musri se encontraba en Asia Menor, al norte del monte Tauro.caballos y lienzos a Salomón, porque los mercaderes del rey los compraban allí.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Un carro que se traía de Egipto valía seiscientas piezas de plata, y un caballo ciento cincuenta. Así los adquirían, también por medio de ellos, todos los reyes de los heteos y de Siria.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Pero el rey Salomón amó, además de la hija del faraón, a muchas mujeres extranjeras, de Moab, de Amón, de Edom, de Sidón, y heteas; 2 gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: «No os uniréis a ellas, ni ellas se unirán a vosotros, porque ciertamente harán que vuestros corazones se inclinen tras sus dioses». A estas, pues, se juntó Salomón por amor.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y sus mujeres le desviaron el corazón.* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres le inclinaron el corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era ya perfecto para con Jehová, su Dios, como el corazón de su padre David.** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. 6 E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, pues no siguió cumplidamente a Jehová como su padre David. 7 Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Lo mismo hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 y le había mandado sobre este asunto que no siguiera a dioses ajenos. Pero él no guardó lo que le mandó Jehová. 11 Entonces Jehová dijo a Salomón: «Por cuanto has obrado así, y no has guardado mi pacto y los estatutos que yo te mandé, te quitaré el reino y lo entregaré a tu siervo. 12 Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David, tu padre; lo quitaré de manos de tu hijo. 13 Pero no te quitaré todo el reino, sino que le daré una tribu a tu hijo, por amor a David, mi siervo, y por amor a Jerusalén, la cual yo he elegido».
Riquezas y fama de Salomón
14 Jehová suscitó un adversario a Salomón: Hadad, el edomita, de sangre real, que estaba en Edom.* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 Porque cuando David estaba en Edom, Joab, el general del ejército, al subir a enterrar los muertos, mató a todos los hombres de Edom* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 (porque seis meses se quedó allí Joab, con todos los israelitas, hasta acabar con todo el sexo masculino en Edom).*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Pero Hadad, que entonces era un muchacho pequeńo, huyó junto con algunos edomitas siervos de su padre, y se fue a Egipto. 18 Luego salieron de Madián y llegaron a Parán, donde tomaron consigo algunos hombres de Parán. Llegaron a Egipto, a la presencia del faraón, rey de Egipto, el cual les dio casa, les asignó alimentos, y hasta les dio tierras.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Hadad se ganó de tal manera el favor del faraón, que este le dio por mujer a la hermana de su esposa, la hermana de la reina Tahpenes.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 La hermana de Tahpenes le dio a luz a su hijo Genubat, a quien destetó Tahpenes en casa del faraón. Así Genubat vivió en casa del faraón entre los hijos del faraón.* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Al enterarse Hadad en Egipto que David había dormido con sus padres, y que Joab, general del ejército, había muerto, dijo al faraón: --Déjame ir a mi tierra.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 El faraón le respondió: --żPor qué? żQué te falta conmigo que procuras irte a tu tierra? --Nada; con todo, te ruego que me dejes ir --respondió él.
Muerte de Asa
23 Dios levantó también como adversario contra Salomón a Rezón hijo de Eliada, que había huido de su amo Hadad-ezer, rey de Soba; 24 había reunido gente contra él y se había hecho capitán de una banda cuando David deshizo a los de Soba. Después fueron a vivir a Damasco y allí hicieron rey a Rezón,
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 quien fue adversario de Israel todos los días de Salomón. Esto se sumó al mal que representaba Hadad, pues aborrecía a Israel y llegó a reinar sobre Siria.
Salomón comercia con caballos y carros
26 También Jeroboam hijo de Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón, cuya madre se llamaba Zerúa, la cual era viuda, alzó su mano contra el rey.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 La causa por la cual este alzó su mano contra el rey fue esta: Salomón, al edificar Milo, cerró la brecha de la ciudad de David, su padre.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Este Jeroboam era un hombre valiente y esforzado, y al ver Salomón que el joven era un hombre activo, le encomendó todo el servicio a cargo de la casa de José.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Aconteció, pues, en aquel tiempo, que al salir Jeroboam de Jerusalén, lo encontró en el camino el profeta Ahías, el silonita; este iba cubierto con una capa nueva, y los dos estaban solos en el campo.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Ahías tomó la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos,* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 y dijo a Jeroboam: «Toma para ti diez pedazos, porque así dice Jehová, Dios de Israel: “Voy a arrancar el reino de manos de Salomón y te daré a ti diez tribus.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Él se quedará con una tribuń 11.32Esta tribu única es la tribu de Judá, a la que se unió también la de Benjamín, o por lo menos una parte de ella (1 R 12.21).por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido entre todas las tribus de Israel,
Reinado de Baasa
33 por cuanto me ha dejado y ha adorado a Astoret, diosa de los sidonios, a Quemos, dios de Moab, y a Moloc, dios de los hijos de Amón, y no ha andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, ni mis estatutos ni mis decretos, como hizo David, su padre. 34 Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré como rey todos los días de su vida, por amor a David, mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos. 35 Pero quitaré el reino de manos de su hijo y te daré a ti las diez tribus. 36 A su hijo le daré una tribu, para que mi siervo David tenga una lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo elegí para poner en ella mi nombre.* La hora de ofrecer el holocausto: Véase 1 R 18.29 n.37 Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que desee tu alma, y serás rey de Israel. 38 Si prestas oído a todas las cosas que te mande, andas en mis caminos y haces lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo mi siervo David, yo estaré contigo y te edificaré una casa firme, como la edifiqué a David. Te entregaré a Israel 39 y afligiré a la descendencia de David a causa de esto, pero no para siempre”».* Véase 1 R 17.1 nota b.40 Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac, rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón.
Muerte de Salomón
Oración de Elías pidiendo lluvia
41 El resto de los hechos de Salomón, todo lo que hizo y su sabiduría, żno está escrito en el libro de los hechos de Salomón? 42 Los días que Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel fueron cuarenta ańos. 43 Durmió Salomón con sus padres y fue sepultado en la ciudad de su padre David. En su lugar reinó su hijo Roboam.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había ido allí para hacerlo rey. 2 Aconteció que lo supo Jeroboam hijo de Nabat, que aún estaba en Egipto, adonde había huido del rey Salomón, y donde vivía.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Enviaron a llamarlo, y él se presentó con toda la congregación de Israel, y le dijeron a Roboam:* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 --Tu padre agravó nuestro yugo. Alivia tú ahora algo de la dura servidumbre de tu padre y del pesado yugo que nos impuso, y te serviremos.** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Él les respondió: --Idos, y de aquí a tres días volved a mí. Y el pueblo se fue. 6 Entonces el rey Roboam pidió consejo de los ancianos que habían servido a su padre Salomón cuando vivía, y dijo: --żCómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo? 7 Ellos le hablaron así: --Si te pones hoy al servicio de este pueblo, lo sirves y le respondes con buenas palabras, ellos te servirán para siempre.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Pero él desechó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él y estaban a su servicio.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 Y les preguntó: --żCómo aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo que me ha hablado diciendo: “Alivia en algo el yugo que tu padre nos impuso”?* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él le respondieron: --Así hablarás a este pueblo que te ha dicho estas palabras: “Tu padre agravó nuestro yugo, pero tú alívialo en algo”; así les hablarás: “El menor de mis dedos es más grueso que la cintura de mi padre. 11 Ahora, pues, mi padre os cargó con un pesado yugo, pero yo lo haré más pesado aún; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones”. 12 Al tercer día se presentó Jeroboam con todo el pueblo ante Roboam, según el rey lo había mandado, cuando dijo: «Regresad a verme al tercer día». 13 Pero el rey respondió al pueblo duramente, desechando el consejo que los ancianos le habían dado,
Riquezas y fama de Salomón
14 y hablándoles conforme al consejo de los jóvenes, les dijo: «Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo lo haré más pesado aún; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones».* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 Así que no oyó el rey al pueblo, pues era un designio de Jehová para confirmar la palabra que había dado a Jeroboam hijo de Nabat por medio de Ahías, el silonita.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió con estas palabras:
«żQué parte tenemos nosotros con David?
No tenemos herencia en el hijo de Isaí.
ˇIsrael, cada uno a sus tiendas!
ˇDavid, mira ahora por tu casa!». Entonces Israel se fue a sus tiendas,*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 mientras Roboam siguió reinando sobre los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá. 18 Cuando el rey Roboam envió a Adoram, que estaba encargado de los tributos, todo Israel lo apedreó y lo mató. Entonces el rey Roboam se apresuró a subirse en un carro y huir a Jerusalén.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Así se apartó Israel de la casa de David hasta hoy.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Aconteció que al oir todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarlo a la congregación y lo hicieron rey de todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiera a la casa de David, sino sólo la tribu de Judá.* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Cuando Roboam llegó a Jerusalén reunió a toda la casa de Judá y a la tribu de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, todos guerreros escogidos, con el fin de hacer la guerra a la casa de Israel y devolver el reino a Roboam hijo de Salomón.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 Pero Jehová habló a Semaías, hombre de Dios, diciendo:
Muerte de Asa
23 «Habla a Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, a toda la casa de Judá y de Benjamín, y a los demás del pueblo, y diles: 24 “Así ha dicho Jehová: No vayáis, ni peleéis contra vuestros hermanos, los hijos de Israel; volveos cada uno a su casa, porque esto es obra mía”». Al oir ellos la palabra de Dios regresó cada uno a su casa, conforme a la palabra de Jehová.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Entonces reedificó Jeroboam a Siquem en los montes de Efraín, y habitó en ella. Luego salió de allí y reedificó a Penuel.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Pero Jeroboam pensó en su corazón: «Ahora, la casa de David recuperará el reino* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén, porque el corazón de este pueblo se volverá a su seńor Roboam, rey de Judá, me matarán a mí y se volverán a Roboam, rey de Judá».* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Después de tomar consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: «Ya habéis subido bastante a Jerusalén. Aquí están tus dioses, Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto».* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Entonces puso uno en Bet-el y el otro en Dan.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Esto fue causa de pecado, porque el pueblo iba a adorar delante de uno de ellos hasta Dan.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Hizo también casas sobre los lugares altos y designó sacerdotes de entre el pueblo que no eran de los hijos de Leví.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Luego instituyó Jeroboam una fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá, y ofreció sacrificios sobre un altar. Lo mismo hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado.
Reinado de Baasa
33 Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado según el dictado de su propio corazón. Así hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Mientras Jeroboam quemaba el incienso junto al altar, un hombre de Dios vino de Judá a Bet-el, enviado por Jehová. 2 Aquél clamó contra el altar por mandato de Jehová y dijo: «Altar, altar, así ha dicho Jehová: “A la casa de David le nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres”».* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Ese mismo día dio una seńal diciendo: «Esta es la seńal de que Jehová ha hablado: el altar se quebrará y la ceniza que sobre él está se derramará».* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del hombre de Dios que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: «ˇPrendedle!». Pero la mano que había extendido contra el hombre de Dios se le secó, y no la pudo enderezar.** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 El altar se rompió y se derramó la ceniza que había en él, conforme a la seńal que el hombre de Dios había dado por mandato de Jehová. 6 Entonces el rey, dirigiéndose al hombre de Dios, dijo: --Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová, tu Dios, y ores por mí, para que mi mano sea restaurada. El hombre de Dios oró a Jehová y la mano del rey se le restauró; quedó como era antes. 7 El rey dijo al hombre de Dios: --Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Pero el hombre de Dios respondió al rey: --Aunque me dieras la mitad de tu casa no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 Porque así me está ordenado por mandato de Jehová, que me ha dicho: “No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el mismo camino”.* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino por donde había ido a Bet-el. 11 Vivía entonces en Bet-el un viejo profeta. Vino su hijo y le contó todo lo que el hombre de Dios había hecho aquel día en Bet-el; le contaron también a su padre las palabras que había dicho al rey. 12 Su padre les dijo: --żPor qué camino se fue? Sus hijos le mostraron el camino por donde había regresado el hombre de Dios que había venido de Judá. 13 Y él les dijo: --Ensilladme el asno. Ellos le ensillaron el asno y él lo montó.
Riquezas y fama de Salomón
14 Se fue tras el hombre de Dios y lo halló sentado debajo de una encina. --żEres tú el hombre de Dios que vino de Judá? --le preguntó. --Yo soy --le respondió él.* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 --Ven conmigo a casa y come algo --le dijo entonces.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Pero él respondió: --No podré volver contigo, ni iré contigo, ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Porque por mandato de Dios me ha sido dicho: “No comas pan ni bebas agua allí, ni regreses por el mismo camino”. 18 El otro le dijo, mintiéndole: --Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por mandato de Jehová, diciendo: “Tráele contigo a tu casa para que coma pan y beba agua”.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Entonces regresó con él y comió pan y bebió agua en su casa.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Cuando estaban sentados a la mesa, aconteció que Jehová habló al profeta que lo había hecho volver,* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 el cual clamó al hombre de Dios que había venido de Judá diciendo: «Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová, tu Dios, te había prescrito,* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 sino que volviste y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te había dicho que no comieras pan ni bebieras agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres».
Muerte de Asa
23 Después de haber comido pan y bebido, el que le había hecho volver le ensilló el asno. 24 Al partir, lo encontró un león en el camino y lo mató. Su cuerpo quedó tirado en el camino, y el asno y el león permanecieron junto al cuerpo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Unos que pasaban vieron el cuerpo que estaba echado en el camino, y al león que permanecía junto al cuerpo, y fueron a contarlo a la ciudad donde vivía el viejo profeta.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Cuando lo supo el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: «ˇEs el hombre de Dios que se rebeló al mandato de Jehová! Por tanto, Jehová lo ha entregado al león, que lo ha quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová».* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Luego dijo a sus hijos: «Ensilladme un asno». Ellos se lo ensillaron* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 y él partió. Halló el cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león que permanecían junto al cuerpo; el león no había comido el cuerpo, ni dańado al asno.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Entonces tomó el profeta el cuerpo del varón de Dios, lo puso sobre el asno y se lo llevó. El profeta viejo fue a la ciudad para hacerle duelo y enterrarlo.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Puso el cuerpo en su sepulcro e hicieron duelo por él diciendo: «ˇAy, hermano mío!».* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Después que lo enterraron, habló a sus hijos, y les dijo: «Cuando yo muera, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto a los suyos.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Porque sin duda vendrá lo que él dijo a voces según la palabra de Jehová contra el altar que está en Bet-el y contra todas las casas de los lugares altos que están en las ciudades de Samaria».
Reinado de Baasa
33 Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino, sino que volvió a designar sacerdotes de los lugares altos de entre el pueblo, y a quien quería lo consagraba para que fuera de los sacerdotes de los lugares altos. 34 Esto fue causa de pecado para la casa de Jeroboam, por lo cual ha sido cortada y raída de sobre la faz de la tierra.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 En aquel tiempo Abías hijo de Jeroboam cayó enfermo. 2 Y dijo Jeroboam a su mujer: «Levántate ahora y disfrázate, para que no reconozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a Silo, porque allá está el profeta Ahías, el que me dijo que yo sería rey de este pueblo.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Toma en tus manos diez panes, tortas y una vasija de miel, y acude a él, para que te declare lo que ha de ser de este nińo».* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 La mujer de Jeroboam lo hizo así; se levantó, fue a Silo y llegó a la casa de Ahías. Ahías ya no podía ver, porque sus ojos se habían oscurecido a causa de la vejez.** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Pero Jehová había dicho a Ahías: «Mira, la mujer de Jeroboam vendrá a consultarte sobre su hijo que está enfermo. Así y así le responderás, pues cuando ella llegue, vendrá disfrazada». 6 Cuando Ahías oyó el sonido de sus pies al entrar ella por la puerta, dijo: «Entra, mujer de Jeroboam. żPor qué te finges otra? Me han enviado a tu presencia con una revelación dura. 7 Ve y dile a Jeroboam: “Así dijo Jehová, Dios de Israel: Yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe de mi pueblo Israel.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Le quité el reino a la casa de David y te lo entregué a ti. Pero tú no has sido como David, mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos,* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 sino que hiciste más mal que todos los que te han precedido, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me has despreciado.* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Por tanto, voy a traer el mal sobre la casa de Jeroboam: extirparé todos los hombres a la casa de Jeroboam en Israel, tanto el siervo como el libre. Barreré la descendencia de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que no quede nada. 11 Al que muera de los de Jeroboam en la ciudad lo comerán los perros, y al que muera en el campo, lo comerán las aves del cielo, porque Jehová lo ha dicho”. 12 En cuanto a ti, levántate y vete a tu casa. Al poner tu pie en la ciudad, morirá el nińo. 13 Todo Israel hará por él lamentación y lo enterrarán, pues de los descendientes de Jeroboam solo él será sepultado, por cuanto de la casa de Jeroboam solo en él se ha hallado alguna cosa buena delante de Jehová, Dios de Israel.
Riquezas y fama de Salomón
14 Y Jehová levantará para sí un rey en Israel que extirpará en este día la casa de Jeroboam; y lo hará ahora mismo.* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 Jehová sacudirá a Israel al modo como la cańa se agita en las aguas, arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Éufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, quien pecó y ha hecho pecar a Israel».*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Entonces la mujer de Jeroboam se levantó, se marchó y entró a Tirsa. Cuando cruzó el umbral de la casa, el nińo murió. 18 Lo enterraron, y todo Israel hizo lamento por él, conforme a la palabra de Jehová, la que él había anunciado por medio de su siervo, el profeta Ahías.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Los demás hechos de Jeroboam, las guerras que hizo, y cómo reinó, todo está escrito en el libro de las historias de los reyes de Israel.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 El tiempo que reinó Jeroboam fue de veintidós ańos. Cuando durmió con sus padres, reinó en su lugar su hijo Nadab.* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un ańos era Roboam cuando comenzó a reinar; diecisiete ańos reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió entre todas las tribus de Israel para poner allí su nombre. El nombre de su madre era Naama, amonita.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová y lo enojaron con los pecados que cometieron más que todo lo que hicieron sus padres.
Muerte de Asa
23 También ellos se edificaron lugares altos, estatuas e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. 24 Hubo también sodomitas en la tierra, que cometieron todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Al quinto ańo del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén,
Salomón comercia con caballos y carros
26 tomó los tesoros de la casa de Jehová, los tesoros de la casa real, y lo saqueó todo. También se llevó todos los escudos de oro que Salomón había hecho.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 En lugar de ellos, el rey Roboam hizo escudos de bronce y se los dio a los capitanes de la guardia que custodiaban la puerta de la casa real.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Cuando el rey entraba en la casa de Jehová, los de la guardia los llevaban, y después volvían a ponerlos en la sala de la guardia.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Los demás hechos de Roboam, y todo lo que hizo, żno está escrito en las crónicas de los reyes de Judá?* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Todos los días hubo guerra entre Roboam y Jeroboam.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Roboam durmió con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David. El nombre de su madre era Naama, amonita. Reinó en su lugar Abiam, su hijo.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 En el ańo dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá. 2 Reinó tres ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca, hija de Abisalom.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él. Su corazón no fue perfecto para con Jehová, su Dios, como el corazón de su padre David.* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Pero por amor a David, Jehová, su Dios, le dio una lámpara en Jerusalén, al poner en el trono a su hijo después de él y sostener a Jerusalén,** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le habían mandado se había apartado en todos los días de su vida, salvo en lo tocante a Urías, el heteo. 6 Hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días de su vida. 7 Los demás hechos de Abiam, y todo lo que hizo, żno está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Y hubo guerra entre Abiam y Jeroboam.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Durmió Abiam con sus padres y lo sepultaron en la ciudad de David. En su lugar reinó Asa, su hijo.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 En el ańo veinte de Jeroboam, rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Reinó cuarenta y un ańos en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca, hija de Abisalom. 11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David, su padre, 12 porque expulsó del país a los sodomitas y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho. 13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Asa deshizo, además, el ídolo de su madre y lo quemó junto al torrente Cedrón.
Riquezas y fama de Salomón
14 Sin embargo, los lugares altos no desaparecieron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida.* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 También puso en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Hubo guerra continuamente entre Asa y Baasa, rey de Israel.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Baasa, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramá, para evitar que se comunicaran con Asa, rey de Judá. 18 Asa tomó toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa de Jehová y en los tesoros de la casa real, se los entregó a sus siervos y los envió a Ben-adad hijo de Tabrimón hijo de Hezión, rey de Siria, el cual residía en Damasco, diciendo:** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 «Haya alianza entre nosotros, como entre mi padre y el tuyo. Aquí te envío un presente de plata y de oro. Ve y rompe tu pacto con Baasa, rey de Israel, para que se aparte de mí».** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Ben-adad aceptó la propuesta del rey Asa y envió a los jefes de sus ejércitos contra las ciudades de Israel. Conquistó Ijón, Dan, Abel-bet-maaca, toda Cineret y toda la tierra de Neftalí.* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Al saberlo Baasa, dejó de edificar Ramá y se quedó en Tirsa.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 Entonces el rey Asa convocó a todo Judá, sin exceptuar a nadie. Se llevaron de Ramá la piedra y la madera con que Baasa edificaba, y el rey Asa construyó con ello Geba de Benjamín y Mizpa.
Muerte de Asa
23 Los demás hechos de Asa, todo su poderío, todo lo que hizo y las ciudades que edificó, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? En los días de su vejez Asa enfermó de los pies. 24 Durmió Asa con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David, su padre. Reinó en su lugar Josafat, su hijo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Nadab hijo de Jeroboam comenzó a reinar sobre Israel en el segundo ańo de Asa, rey de Judá. Reinó sobre Israel dos ańos.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová andando en el camino de su padre y en los pecados con que este hizo pecar a Israel.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Baasa hijo de Ahías, que era de la casa de Isacar,ń 15.27Isacar: Véase Jos 19.17 n.conspiró contra él. Baasa lo hirió en Gibetón, que era de los filisteos, porque Nadab y todo Israel tenían sitiado a Gibetón.* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Lo mató, pues, Baasa en el tercer ańo de Asa, rey de Judá, y reinó en lugar suyo.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Apenas comenzó a reinar, mató a toda la casa de Jeroboam, sin dejar alma viviente de los de Jeroboam, hasta raerla, conforme a la palabra que Jehová anunció por medio de su siervo Ahías, el silonita,* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 y a causa de los pecados que Jeroboam había cometido, con los cuales hizo pecar a Israel, provocando así el enojo de Jehová, Dios de Israel.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Los demás hechos de Nadab, y todo lo que hizo, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Y hubo guerra continua entre Asa y Baasa, rey de Israel.
Reinado de Baasa
33 En el tercer ańo de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa. Reinó veinticuatro ańos. 34 Pero hizo lo malo ante los ojos de Jehová; anduvo en el camino de Jeroboam y en el pecado con que este hizo pecar a Israel.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Llegó palabra de Jehová a Jehú hijo de Hanani contra Baasa diciendo: 2 «Yo te levanté del polvo y te puse como príncipe de mi pueblo Israel. Pero tú has andado en el camino de Jeroboam y has hecho pecar a mi pueblo Israel, provocándome a ira con tus pecados.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Por eso yo barreré la posteridad de Baasa y de su casa, y voy a hacer con su casa como con la casa de Jeroboam hijo de Nabat.* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Al que de Baasa muera en la ciudad se lo comerán los perros; y al que muera en el campo se lo comerán las aves del cielo».** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Los demás hechos de Baasa, las cosas que hizo, y su poderío, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 6 Durmió Baasa con sus padres y fue sepultado en Tirsa; y reinó en su lugar su hijo Ela. 7 La palabra de Jehová por boca del profeta Jehú hijo de Hanani fue contra Baasa y también contra su casa, con motivo de todo lo malo que hizo ante los ojos de Jehová, por provocarlo a ira con las obras de sus manos, que llegaron a ser como las de la casa de Jeroboam, y por haberla exterminado.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 En el ańo veintiséis de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Ela hijo de Baasa sobre Israel en Tirsa, y reinó dos ańos.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 Pero conspiró contra él su siervo Zimri, comandante de la mitad de los carros. Estaba Ela en Tirsa, embriagado y bebiendo en casa de Arsa, su mayordomo en Tirsa,* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 cuando llegó Zimri y lo hirió de muerte; y reinó en lugar suyo. Era el ańo veintisiete de Asa, rey de Judá. 11 Tan pronto estuvo sentado en el trono y comenzó a reinar, mató a toda la casa de Baasa, sin dejar en ella ningún hombre, ni parientes ni amigos. 12 Así exterminó Zimri a toda la casa de Baasa, conforme a la palabra que Jehová había proferido contra Baasa por medio del profeta Jehú, 13 por todos los pecados cometidos por Baasa, los pecados de Ela, su hijo, y los que hicieron cometer a Israel, provocando con sus vanidades el enojo de Jehová, Dios de Israel.
Riquezas y fama de Salomón
14 Los demás hechos de Ela, y todo lo que hizo, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 En el ańo veintisiete de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Zimri; y reinó siete días en Tirsa. El pueblo había acampado contra Gibetón, ciudad de los filisteos.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Y el pueblo que estaba en el campamento oyó decir: «Zimri ha conspirado y ha dado muerte al rey». Entonces todo Israel proclamó aquel mismo día rey de Israel, en el campo de batalla, a Omri, general del ejército.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Omri subió de Gibetón junto con todo Israel y sitiaron a Tirsa. 18 Al ver Zimri tomada la ciudad, se metió en el palacio de la casa real y prendió fuego a la casa consigo adentro. Así murió,** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 por los pecados que había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová y andando en los caminos de Jeroboam, y en el pecado que este cometió al hacer pecar a Israel.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 El resto de los hechos de Zimri y de su conspiración, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces el pueblo de Israel se dividió en dos partes: la mitad del pueblo seguía a Tibni hijo de Ginat para hacerlo rey, y la otra mitad seguía a Omri.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 Pero el pueblo que seguía a Omri pudo más que el que seguía a Tibni hijo de Ginat. Tibni murió y Omri se convirtió en rey.
Muerte de Asa
23 En el ańo treinta y uno de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Omri sobre Israel, y reinó doce ańos; en Tirsa reinó seis ańos. 24 Omri compró a Semer el monte de Samaria por dos talentos de plata, edificó en el monte y llamó a la ciudad que había edificado Samaria, por el nombre de Semer, que fue dueńo de aquel monte.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová; lo hizo peor que todos los que habían reinado antes de él,
Salomón comercia con caballos y carros
26 pues anduvo en todos los caminos de Jeroboam hijo de Nabat, y en el pecado que aquel hizo cometer a Israel, al provocar con sus ídolos la ira de Jehová, Dios de Israel.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Los demás hechos de Omri, todo lo que hizo, y las acciones valientes que ejecutó, żno está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Omri durmió con sus padres y fue sepultado en Samaria. En su lugar reinó Acab, su hijo.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el ańo treinta y ocho de Asa, rey de Judá,* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 y reinó sobre Israel en Samaria veintidós ańos. Pero Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él,* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 pues no le bastó andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, sino que tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal, rey de los sidonios, y fue, sirvió a Baal y lo adoró.** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 Construyó además un altar a Baal en el templo que él le edificó en Samaria.
Reinado de Baasa
33 También hizo Acab una imagen de Asera, para provocar así la ira de Jehová, Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que reinaron antes de él. 34 En tiempos de Acab, Hiel, el de Bet-el, reedificó a Jericó. Al precio de la vida de Abiram, su primogénito, echó el cimiento, y al precio de la vida de Segub, su hijo menor, puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová le había anunciado por medio de Josué hijo de Nun.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Entonces Elías, el tisbita, que era uno de los habitantes de Galaad, dijo a Acab: «ˇVive Jehová, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos ańos, hasta que mi boca lo diga!». 2 Llegó a él una palabra de Jehová, que decía:* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 «Apártate de aquí, vuelve al oriente y escóndete en el arroyo Querit, que está frente al Jordán.* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Beberás del arroyo; yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer».** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Él partió e hizo conforme a la palabra de Jehová, pues se fue y vivió junto al arroyo Querit, que está frente al Jordán. 6 Los cuervos le traían pan y carne por la mańana y por la tarde, y bebía del arroyo. 7 Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra.
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Luego llegó a Elías una palabra de Jehová, que decía:* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 «Levántate, vete a Sarepta de Sidón y vive allí; ahí le he dado orden a una mujer viuda que te sustente».* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Cuando llegó a la puerta de la ciudad, había allí una mujer viuda que estaba recogiendo leńa. Elías la llamó y le dijo: --Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso para que beba. 11 Cuando ella iba a traérsela, él la volvió a llamar y le dijo: --Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tus manos. 12 Ella respondió: --ˇVive Jehová, tu Dios, que no tengo pan cocido!; solamente tengo un puńado de harina en la tinaja y un poco de aceite en una vasija. Ahora recogía dos leńos para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo. Lo comeremos y luego moriremos. 13 Elías le dijo: --No tengas temor: ve y haz como has dicho; pero hazme con ello primero una pequeńa torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela. Después la harás para ti y para tu hijo.
Riquezas y fama de Salomón
14 Porque Jehová, Dios de Israel, ha dicho así: “La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”.* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 La viuda fue e hizo como le había dicho Elías. Y comieron él, ella y su casa, durante muchos días.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 No escaseó la harina de la tinaja, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por medio de Elías.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo de la dueńa de la casa. La enfermedad fue tan grave que se quedó sin aliento. 18 Entonces dijo ella a Elías: --żQué tengo que ver yo contigo, varón de Dios? żHas venido aquí a recordarme mis pecados y a hacer morir a mi hijo?** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 --Dame acá tu hijo --le dijo él. Lo tomó entonces Elías de su regazo, lo llevó al aposento donde él vivía y lo puso sobre su cama.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Luego clamó a Jehová diciendo: «Jehová, Dios mío, żtambién a la viuda en cuya casa estoy hospedado vas a afligir, haciendo morir su hijo?».* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Se tendió sobre el nińo tres veces y clamó a Jehová: «Jehová, Dios mío, te ruego que hagas volver el alma a este nińo».* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 Jehová oyó la voz de Elías, el alma volvió al nińo y este revivió.
Muerte de Asa
23 Tomó luego Elías al nińo, lo trajo del aposento a la casa, lo entregó a su madre y le dijo: --Mira, tu hijo vive. 24 Entonces la mujer dijo a Elías: --Ahora reconozco que tú eres un varón de Dios y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Pasó mucho tiempo, y tres ańos después, llegó palabra de Jehová a Elías, diciendo: «Ve, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra». 2 Fue, pues, Elías a mostrarse a Acab. En Samaria el hambre era grave.* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Acab llamó a Abdías, su mayordomo. Abdías era muy temeroso de Jehová,* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 pues cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió en cuevas de cincuenta en cincuenta, y los sustentó con pan y agua.** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Dijo, pues, Acab a Abdías: --Ve por el país a todas las fuentes de aguas y a todos los arroyos, a ver si acaso encontramos pasto con que conservar con vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias. 6 Y dividieron entre sí el país para recorrerlo; Acab fue por un camino y Abdías fue solo por otro. 7 Cuando Abdías iba por el camino, se encontró con Elías. Al reconocerlo, se postró sobre su rostro y dijo: --żNo eres tú Elías, mi seńor?
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 --Yo soy; ve y dile a tu amo: “Aquí está Elías” --le respondió él.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 Abdías contestó: --żEn qué he pecado para que entregues a tu siervo en manos de Acab para que me mate?* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 ˇVive Jehová, tu Dios!, que no ha habido nación ni reino adonde mi seńor no haya enviado a buscarte, y cuando respondían: “No está aquí”, hacía jurar a reinos y a naciones que no te habían hallado. 11 żY ahora tú dices: “Ve y dile a tu amo: ‘Aquí está Elías’ ”? 12 Acontecerá que luego de que yo me haya ido, el espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa. Y cuando yo vaya a dar la noticia a Acab, él no te hallará y me matará. Pero tu siervo teme a Jehová desde su juventud. 13 żNo le han contado a mi seńor lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehová, que escondí en cuevas a cien de los profetas de Jehová, de cincuenta en cincuenta, y los mantuve con pan y agua?
Riquezas y fama de Salomón
14 Y ahora dices tú: “Ve y dile a tu amo: ‘Aquí está Elías’ ”. żQuieres que me mate?* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 Elías le dijo: --ˇVive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy!, que hoy me presentaré ante él.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 Entonces Abdías fue a encontrarse con Acab, le dio el aviso, y Acab fue a encontrarse con Elías.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Cuando lo vio, le dijo: --żEres tú el que perturbas a Israel? 18 Él respondió: --Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, al abandonar los mandamientos de Jehová y seguir a los baales.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Manda, pues, ahora a que todo Israel se congregue en el monte Carmelo, con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Entonces Elías, acercándose a todo el pueblo, dijo: --żHasta cuándo vacilaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.22 Elías siguió hablándole al pueblo: --Solo yo he quedado como profeta de Jehová, mientras que de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.
Muerte de Asa
23 Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno; córtenlo en pedazos y pónganlo sobre leńa, pero que no le prendan fuego. Yo prepararé el otro buey, lo pondré sobre leńa, y tampoco le prenderé fuego. 24 Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses; yo invocaré el nombre de Jehová. El Dios que responda por medio del fuego, ese es Dios. --Bien dicho --respondió todo el pueblo.
El pecado de Jeroboam
Reinado de Nadab
25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: «Escoged un buey y preparadlo vosotros primero, pues sois los más. Invocad luego el nombre de vuestros dioses, pero no le prendáis fuego».
Salomón comercia con caballos y carros
26 Ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mańana hasta el mediodía. Decían: «ˇBaal, respóndenos!». Pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera; entre tanto, ellos seguían saltando alrededor del altar que habían hecho.* Estas danzas rituales, que incluían a veces contorsiones grotescas, eran frecuentes en el mundo antiguo y lo son todavía en muchos de los pueblos llamados primitivos.27 Hacia el mediodía, Elías se burlaba de ellos diciendo: «Gritad con voz más fuerte, porque es un dios. Quizá está meditando o tiene algún trabajo o se ha ido de viaje. ˇTal vez duerme y haya que despertarlo!».* Tal vez duerme y haya que despertarlo: Algunos intérpretes ven en estas palabras de Elías una alusión sarcástica al mito fenicio según el cual Baal, el dios de las lluvias, moría y volvía a la vida de acuerdo con el ciclo de las estaciones: cuando cesaban las lluvias y empezaba la estación seca, era vencido por Mot, el dios de la muerte, y bajaba al reino de los muertos; pero luego despertaba de su largo sueńo, cuando retornaban las lluvias y renacía la vegetación.28 Seguían ellos clamando a gritos, y se hacían cortes, conforme a su costumbre, con cuchillos y con lancetas, hasta que les chorreaba la sangre.* Herirse hasta sangrar por razones rituales era una práctica prohibida por la ley hebrea (Lv 19.28; 21.5; Dt 14.1). Cf., sin embargo, Jer 16.6; 41.5.
Reinado de Acab
29 Pasó el mediodía y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecer el sacrificio, pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien respondiera ni escuchara.* La hora de ofrecer el sacrificio: es decir, las tres de la tarde (cf. Hch 3.1).30 Entonces dijo Elías a todo el pueblo: «Acercaos a mí». Todo el pueblo se le acercó, y Elías arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.* El altar de Jehová había sido destruido por los adoradores de Baal.31 Tomó doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo: «Israel será tu nombre»,** Doce piedras: Véase Ex 24.4 n.Gn 32.28; 35.10.32 y edificó con las piedras un altar al nombre de Jehová. Después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.
Reinado de Baasa
33 Preparó la leńa, cortó el buey en pedazos, lo puso sobre la leńa, 34 y dijo: «Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leńa». «Hacedlo otra vez», dijo; y lo hicieron otra vez. «Hacedlo la tercera vez» dijo de nuevo; y lo hicieron la tercera vez, 35 de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. 36 Cuando llegó la hora de ofrecer el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: «Jehová, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu siervo y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.* La hora de ofrecer el holocausto: Véase 1 R 18.29 n.37 Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, Jehová, eres el Dios, y que tú haces que su corazón se vuelva a ti». 38 Entonces cayó fuego de Jehová y consumió el holocausto, la leńa, las piedras y el polvo, y hasta lamió el agua que estaba en la zanja. 39 Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: «ˇJehová es el Dios, Jehová es el Dios!».* Véase 1 R 17.1 nota b.40 Entonces Elías les dijo: «Apresad a los profetas de Baal para que no escape ninguno». Ellos los apresaron y Elías los condujo al arroyo Cisón y allí los degolló.ń 18.40Esta decisión de Elías tiene su explicación en la ley deuteronómica, que obligaba a exterminar a todos aquellos que arrastraran al pueblo por el camino de la idolatría y de la infidelidad a Jehová (Dt 13.12-18; 20.12-13).
Muerte de Salomón
Oración de Elías pidiendo lluvia
41 Entonces Elías dijo a Acab: «Sube, come y bebe; porque ya se oye el ruido de la lluvia». 42 Acab subió a comer y a beber. Pero Elías subió a la cumbre del Carmelo y, postrándose en tierra, puso el rostro entre las rodillas. 43 Luego dijo a su criado: --Sube ahora y mira hacia el mar. Él subió, miró y dijo: --No hay nada. Pero Elías le ordenó de nuevo: --Vuelve siete veces. 44 A la séptima vez el criado dijo: --Veo una pequeńa nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Elías dijo: --Ve y dile a Acab: “Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te lo impida”. 45 Entre tanto, aconteció que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo un gran aguacero. Subió a su carro Acab y se fue a Jezreel.** Stg 5.17-18.Jezreel: ciudad situada en la llanura del mismo nombre, cercana al monte Gilboa. Fue para algunos reyes de Israel una especie de segunda capital. Cf. 1 R 21.1; 2 R 8.29; 9.30.46 Pero la mano de Jehová estaba sobre Elías, que se cińó la cintura y corrió delante de Acab hasta llegar a Jezreel.
La reina de Sabá visita a Salomón
Apostasía y dificultades de Salomón
3. DIVISIÓN DEL REINO (12.1-33)
Rebelión de Israel
4. LOS DOS REINOS (13.1--16.34)
Jeroboam es amonestado%de parte de Dios
Profecía de Ahías contra Jeroboam
Reinado de Abiam
5. EL PROFETA ELÍAS Y EL REY ACAB (17.1--22.40)
Elías predice la sequía
Elías regresa a ver a Acab
Elías huye a Horeb
1 Acab dio a Jezabel la noticia de todo lo que Elías había hecho y de cómo había matado a espada a todos los profetas. 2 Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero para decirle: «Traigan los dioses sobre mí el peor de los castigos, si mańana a estas horas no he puesto tu persona como la de uno de ellos».* La versión griega (LXX) ańade aquí la frase: Si tú eres Elías, yo soy Jezabel. Esta frase no aparece en el texto hebreo. Acerca del significado de estos nombres, véase 1 R 17.1 nota b.3 Viendo Elías el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida. Al llegar a Beerseba, que está en Judá, dejó allí a su criado.* Beerseba: ciudad situada en el extremo meridional de Judá, a 210 km. al sur de Jezreel.4 Luego de caminar todo un día por el desierto, fue a sentarse debajo de un enebro. Entonces se deseó la muerte y dijo: «Basta ya, Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres».** El enebro (o retama) es el arbusto de mayor tamańo en las regiones desérticas de Palestina y Arabia; ofrece una sombra muy apreciada por los viajeros (cf. Job 30.4; Sal 120.4).Cf. Nm 11.14; Job 7.15; Jon 4.3,8.5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; pero un ángel lo tocó, y le dijo: «Levántate y come». 6 Miró y vio a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas y una vasija de agua; comió, bebió y volvió a dormirse. 7 Regresó el ángel de Jehová por segunda vez, lo tocó y le dijo: «Levántate y come, porque largo camino te resta».
Reinados de Ela y de Zimri
Elías y la viuda de Sarepta
8 Se levantó, pues, comió y bebió. Fortalecido con aquella comida anduvo cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.* Horeb: más conocido como Sinaí. Véase Ex 3.1 n. Elías va hacia el monte de Dios, donde Jehová se había revelado a Moisés y había establecido su pacto con Israel. Este retorno a los orígenes manifiesta su propósito de restaurar la fe de Israel en toda su pureza.
Reinado de Asa
9 Allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Llegó a él palabra de Jehová, el cual le dijo: --żQué haces aquí, Elías?* Este encuentro de Jehová con Elías tiene como escenario el monte donde el mismo Seńor, varios siglos antes, había establecido su pacto con Israel (cf. Ex 19; 24; 33--34). Hay, sin embargo, una notable diferencia en el modo de la revelación divina: según Ex 19, Jehová manifestó su presencia en el huracán, el terremoto y el fuego; aquí, en cambio, esos fenómenos son las seńales que preceden al silbo apacible y delicado (v. 12) en el cual se hace presente el Seńor. Esta nueva manera de experimentar la presencia divina acentúa el contraste entre Jehová, Dios de Israel, y Baal, que en tiempos de Elías era conocido como dios de las tormentas, del rayo y de los fenómenos meteorológicos. Véase 1 R 18.24 n.10 Él respondió: --He sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos, porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Solo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida. 11 Jehová le dijo: --Sal fuera y ponte en el monte delante de Jehová. En ese momento pasaba Jehová, y un viento grande y poderoso rompía los montes y quebraba las peńas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12 Tras el terremoto hubo un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego se escuchó un silbo apacible y delicado. 13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto, salió y se puso a la puerta de la cueva. Entonces le llegó una voz que le decía: --żQué haces aquí, Elías?
Riquezas y fama de Salomón
14 Él respondió: --He sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas. Solo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida.* Ro 11.3; (cf. 1 R 19.10).15 Jehová le dijo: --Ve, vuelve por el mismo camino, hacia el desierto de Damasco. Llegarás y ungirás a Hazael como rey de Siria.* 2 R 8.7-13.
Alianza de Asa con Ben-adad
16 A Jehú hijo de Nimsi lo ungirás como rey de Israel, y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, lo ungirás como profeta para que ocupe tu lugar.*** Hijo: Cf. 2 R 9.2,14.A Jehú... rey de Israel: Cf. 2 R 9.1-2.Ungirás: Llama la atención esta orden de consagrar a un profeta, ya que habitualmente solo los reyes y los sacerdotes recibían la unción con el aceite sagrado. Véanse 1 R 1.34 n.; Sal 2.2 n.; cf. Lv 8.12.17 Al que escape de la espada de Hazael, Jehú lo matará, y al que escape de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. 18 Pero haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no lo besaron.ń 19.18Besaron: Cf. Os 13.2. En Ro 11.5, Pablo comenta este v. en referencia a la idea del resto o remanente fiel, es decir, de ese pequeńo grupo elegido por Dios para llevar a cabo sus designios, a pesar de la infidelidad o el pecado de la mayoría. Cf. Am 5.15; Is 4.2-6; 10.20; 11.11.** Siete mil: Esta cantidad es un múltiplo del número siete, considerado el número perfecto. Véase Gn 4.23-24 n.Ro 11.4.
Llamamiento de Eliseo
19 Partió de allí Elías y halló a Eliseo hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él iban doce yuntas de bueyes, y él conducía la última. Elías pasó ante él y echó sobre él su manto.** La cantidad de yuntas de bueyes indica que Eliseo pertenecía a una familia campesina de buena posición económica.Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (véase Rt 3.9 n.). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Cf. 2 R 2.13-15.
Elías y los profetas de Baal
20 Entonces dejó los bueyes, salió corriendo detrás de Elías y le dijo: --Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré. Y él le dijo: --Ve, regresa; żacaso te lo he impedido?* Cf. Lc 9.61.
Reinado de Roboam
Reinado de Omri
21 Regresó Eliseo, tomó un par de bueyes y los mató; con el arado de los bueyes coció luego la carne y la dio al pueblo para que comieran. Después se levantó, se fue tras Elías y lo servía.* El gesto simbólico de sacrificar los bueyes y de romper el yugo, elementos con los que estaba identificada la vida campesina de Eliseo, seńala la ruptura total con el pasado para el desempeńo de una misión nueva.
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