La reina de Sabá visita a Salomón
1 Cuando la reina de Sabá oyó de la fama que Salomón había alcanzado para honra de Jehová, vino a probarlo con preguntas difíciles.** El reino de Sabá se encontraba al sudoeste de Arabia, en lo que hoy es el país del Yemen.Preguntas difíciles: lit. enigmas. La costumbre de proponer enigmas o preguntas difíciles de resolver era muy común en el mundo antiguo (cf. Jue 14.12-18), particularmente en las cortes de los reyes. Esto daba lugar a una especie de juego o competición, que servía para poner a prueba el ingenio y demostrar los conocimientos propios. Véase 1 R 3.12 nota m.2 Llegó a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias, oro en gran abundancia y piedras preciosas. Al presentarse ante Salomón, le expuso todo lo que en su corazón tenía. 3 Salomón le contestó todas sus preguntas; nada hubo que el rey no le contestara. 4 Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, 5 así como la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas y los holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó tan asombrada 6 que dijo al rey: «ˇEs verdad lo que oí en mi tierra de tus cosas y tu sabiduría! 7 Yo no lo creía hasta que he venido y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad: tu sabiduría y tus bienes superan la fama que yo había oído. 8 ˇBienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti y oyen tu sabiduría!* Tus hombres: según algunas versiones antiguas: tus esposas.9 ˇY bendito sea Jehová, tu Dios, que te vio con agrado y te ha colocado en el trono de Israel!, pues Jehová ha amado siempre a Israel, y te ha puesto como rey para que hagas derecho y justicia».* Para que hagas derecho y justicia: La instauración de un orden social justo era lo que más se esperaba del rey en todo el antiguo Oriente. Cf. 1 R 3.28; 4.25; Sal 72.1-4; Is 11.1-5; Jer 21.11-12; 22.1-6.10 Luego dio ella al rey ciento veinte talentos de oro, mucha especiería y piedras preciosas. Nunca llegó tal cantidad de especias como la que dio la reina de Sabá al rey Salomón. 11 La flota de Hiram, la que había traído el oro de Ofir, traía también de Ofir mucha madera de sándalo y piedras preciosas.* Ofir: Véase 1 R 9.28 n.12 De la madera de sándalo hizo el rey balaustres para la casa de Jehová y para las casas reales, arpas y también salterios para los cantores. Nunca había llegado, ni se ha visto hasta hoy, semejante madera de sándalo. 13 El rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso y todo lo que pidió, además de lo que personalmente le regaló. Después ella se despidió y regresó a su tierra con sus criados.
Riquezas y fama de Salomón
14 El peso del oro que Salomón recibía de renta cada ańo era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro, 15 sin contar lo que aportaban los mercaderes, la contratación de especias, y lo de todos los reyes de Arabia y los principales de la tierra. 16 Hizo también el rey Salomón doscientos escudos grandes de oro batido, empleando seiscientos siclos de oro en cada escudo.* Cf. 1 R 14.25-26. Para siclos véase Tabla de pesas, medidas y monedas.17 Asimismo hizo trescientos escudos de oro batido, en cada uno de los cuales gastó tres libras de oro. Y los puso el rey en la casa «Bosque del Líbano».* La casa “Bosque del Líbano”: Véase 1 R 7.2 n.18 Hizo también el rey un gran trono de marfil, el cual recubrió de oro purísimo. 19 Seis gradas tenía el trono, y la parte alta era redonda por el respaldo, con brazos a uno y otro lado del asiento, junto a los cuales estaban colocados dos leones.* Los leones eran el símbolo de la tribu de Judá, a la que pertenecía Salomón (Gn 49.9).20 Había también doce leones puestos allí sobre las seis gradas, de un lado y de otro. ˇEn ningún otro reino se había hecho un trono semejante! 21 Y todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, así como toda la vajilla de la casa «Bosque del Líbano». No había nada de plata, porque en tiempos de Salomón no era apreciada, 22 ya que el rey tenía en el mar una flota de naves de Tarsis, junto con la flota de Hiram, y una vez cada tres ańos la flota de Tarsis venía y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales.** Las naves de Tarsis eran naves de gran tamańo, capaces de hacer largos viajes y de transportar abundante mercancía. Acerca de la ubicación de Tarsis, véase Sal 48.7 n.Pavos reales: Algunos comentaristas piesan que el vocablo hebreo tiene que ser traducido por mandriles (una especie de monos africanos).23 Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría.* 1 R 3.10-13.24 Toda la tierra procuraba ver el rostro de Salomón, para oir la sabiduría que Dios había puesto en su corazón. 25 Y todos le llevaban cada ańo sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulos.
Salomón comercia con caballos y carros
26 Salomón reunió carros y gente de a caballo; tenía mil cuatrocientos carros y doce mil jinetes, los cuales llevó a las ciudades de los carros y junto al rey en Jerusalén.* Jinetes: 1 R 4.26.27 Hizo el rey que en Jerusalén hubiera tanta plata como piedras, y que abundaran los cedros como las higueras de la Sefela.* Que abundaran los cedros como las higueras de la Sefela: es decir, abundantes como las higueras silvestres de la llanura.28 Y traían de Egiptoń 10.28Egipto: otra posible traducción, Musri. Musri se encontraba en Asia Menor, al norte del monte Tauro.caballos y lienzos a Salomón, porque los mercaderes del rey los compraban allí. 29 Un carro que se traía de Egipto valía seiscientas piezas de plata, y un caballo ciento cincuenta. Así los adquirían, también por medio de ellos, todos los reyes de los heteos y de Siria.* Heteos: Véase Jos 1.4 n.
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