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1 Reyes 1 1 de 22 capítulos

1. FIN DEL REINADO DE DAVID. SALOMÓN ES PROCLAMADO REY (1.1--2.12)

Abisag sirve a David

1 Cuando el rey David era viejo y avanzado en días, lo cubrían de ropas, pero no se calentaba.* Avanzado en días: Según las indicaciones de 2 S 5.4, David debía tener en esta época unos 70 ańos.2 Le dijeron, por tanto, sus siervos: «Busquen para mi seńor, el rey, una joven virgen que lo atienda y lo abrigue, que duerma a su lado y así mi seńor, el rey, entrará en calor».* Cf. Ec 4.11.3 Buscaron, pues, una joven hermosa por toda la tierra de Israel; encontraron a Abisag, la sunamita, y la llevaron al rey.* Sunamita: es decir, de Sunem: localidad perteneciente a la tribu de Isacar (Jos 19.18), situada en la llanura de Jezreel o Esdraelón, cerca del monte Gilboa (cf. 1 S 28.4; 2 R 4.8). Véase Índice de mapas.4 La joven era hermosa; ella abrigaba al rey y lo servía, pero el rey nunca la conoció.* La referencia al extremo debilitamiento del rey David pone de manifiesto su incapacidad para gobernar y, al mismo tiempo, da cuenta de la agitación que se produce en la corte davídica: las personas influyentes (cf. v. 7-8) forman partido en torno de Adonías o de Salomón, los dos pretendientes al trono.

Adonías usurpa el trono

5 Entonces Adonías hijo de Haguit se rebeló, diciendo: «Yo reinaré». Se hizo de carros, de gente de a caballo y de cincuenta hombres que corrieran delante de él.** 2 S 3.4.Adonías se consideraba con derecho a suceder a su padre en el trono por ser el mayor de los hijos que aún sobrevivían a David. Sin embargo, el v. 20 sugiere que aún no existía en Israel la ley de la primogenitura.6 En todos sus días su padre nunca lo había reprendido diciéndole: «żPor qué haces esto?». Además, era de muy hermoso parecer, y había nacido después de Absalón.* Era de muy hermoso parecer: La buena presencia física suele provocar admiración y aumenta el prestigio personal; por eso era considerada como un factor importante para el ejercicio de la realeza. En otros pasajes se pone de relieve la bella apariencia de reyes como Saúl y David (1 S 9.2; 16.12) y la de un aspirante al trono como Absalón (2 S 14.25).7 Adonías se había puesto de acuerdo con Joab hijo de Sarvia y con el sacerdote Abiatar, los cuales lo ayudaban. 8 Pero el sacerdote Sadoc, Benaía hijo de Joiada, el profeta Natán, Simei, Rei y todos los grandes de David no seguían a Adonías.* La formación de estos dos grupos antagónicos muestra la profunda división que se había producido en la corte davídica debido a la presencia de dos pretendientes al trono. Sin embargo, no es fácil determinar hasta qué punto la división se fundaba en meras adhesiones personales o en cuestiones más profundas.9 Mató Adonías un día ovejas, vacas y animales cebados junto a la peńa de Zohelet, que está cerca de la fuente de Rogel, y convidó a todos sus hermanos, los hijos del rey, y a todos los hombres de Judá, siervos del rey.** Mató... cebados: Los sacrificios eran actos religiosos que formaban parte de la ceremonia de entronización de un nuevo rey.Sus partidarios proclaman rey a Adonías junto a la fuente de Rogel, sitio alejado de Jerusalén y poco frecuentado, lo que hace pensar en una reunión secreta. David, en cambio, elige a Gihón (v. 33), lugar próximo a Jerusalén y más concurrido, dando a entender que la entronización de Salomón es una ceremonia pública y nada secreta.10 Pero no convidó al profeta Natán ni a Benaía ni a los grandes, ni a su hermano Salomón. 11 Entonces Natán dijo a Betsabé, madre de Salomón: --żNo has oído que Adonías hijo de Haguit se ha proclamado rey sin saberlo David, nuestro seńor? 12 Ven pues, ahora, y oye mi consejo, para que conserves tu vida y la de tu hijo Salomón. 13 Ve, preséntate ante el rey David y dile: “Rey y seńor mío, żno juraste a tu sierva, diciendo: ‘Salomón, tu hijo, reinará después de mí, y él se sentará en mi trono?’. żPor qué, pues, reina Adonías?”. 14 Mientras estés allí hablando con el rey, yo entraré detrás de ti y reafirmaré tus palabras. 15 Entonces Betsabé entró en la habitación del rey. El rey estaba muy viejo y Abisag, la sunamita, lo servía. 16 Betsabé se inclinó e hizo una reverencia al rey. El rey dijo: --żQué te pasa? 17 Ella le respondió: --Seńor mío, tú juraste a tu sierva por Jehová, tu Dios, diciendo: “Salomón, tu hijo, reinará después de mí y se sentará en mi trono”. 18 Pero ahora reina Adonías, sin que tú, mi seńor y rey, todavía lo sepas. 19 Ha matado bueyes, animales cebados y muchas ovejas, y ha convidado a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar y a Joab, general del ejército; pero no ha convidado a Salomón, tu siervo. 20 Entre tanto, rey y seńor mío, los ojos de todo Israel están puestos en ti, para que les anuncies quién se ha de sentar en el trono después de mi seńor, el rey. 21 De otra manera sucederá que cuando mi seńor, el rey, duerma con sus padres, yo y mi hijo Salomón seremos considerados culpables. 22 Mientras ella aún hablaba con el rey, llegó el profeta Natán. 23 Le avisaron al rey diciendo: «Aquí está el profeta Natán». Cuando él entró donde estaba el rey, se postró delante del rey rostro en tierra, 24 y dijo: --Rey y seńor mío, żhas dicho tú: “Adonías reinará después de mí y se sentará en mi trono”? 25 Porque hoy descendió a sacrificar bueyes, animales cebados y muchas ovejas, y ha convidado a todos los hijos del rey, a los capitanes del ejército, y también al sacerdote Abiatar: están comiendo y bebiendo delante de él, y gritan: “ˇViva el rey Adonías!”. 26 Pero ni a mí, tu siervo, ni al sacerdote Sadoc ni a Benaía hijo de Joiada ni a Salomón, tu siervo, ha convidado. 27 żEs que esto ha sido ordenado por mi seńor, el rey, sin haber dado a conocer a tus siervos quién se había de sentar en el trono de mi seńor, el rey, después de él?

David proclama rey a Salomón

28 El rey David respondió diciendo: «Llamadme a Betsabé». Entró ella a la presencia del rey y se quedó en pie delante de él. 29 Entonces el rey hizo este juramento: --ˇVive Jehová!, que ha redimido mi alma de toda angustia,* Cf. 1 R 2.24; 17.1,12; 18.10,15.30 que como yo te he jurado por Jehová, Dios de Israel, diciendo: “Tu hijo Salomón reinará después de mí y se sentará sobre mi trono en lugar mío”, así lo haré hoy. 31 Betsabé se inclinó ante el rey, con su rostro en tierra, y haciendo una reverencia al rey, dijo: --Viva mi seńor, el rey David, para siempre. 32 Y el rey David dijo: --Llamadme al sacerdote Sadoc, al profeta Natán y a Benaía hijo de Joiada. Ellos entraron a la presencia del rey, 33 y él les dijo: --Tomad con vosotros los siervos de vuestro seńor, montad a mi hijo Salomón en mi mula y llevadlo a Gihón.* Gihón: fuente que brota al pie de la colina donde se levantaba la fortaleza de Sión, es decir, la parte más antigua de la ciudad de Jerusalén, donde habían habitado los jebuseos (2 S 5.6-7). Véase 1 R 1.9 nota k; cf. 2 Cr 32.30.34 Allí lo ungiránń 1.34Allí lo ungirán: Esta consagración se realizaba ungiendo al rey con el aceite sagrado (cf. v. 39). La unción establecía un vínculo particular entre el rey y Dios (1 S 16.13; Sal 89.20-21), y confería al “ungido” la vitalidad y la sabiduría necesarias para ejercer la función real. Véase Sal 2.2 n.el sacerdote Sadoc y el profeta Natán como rey sobre Israel; vosotros tocaréis la trompeta y gritaréis: “ˇViva el rey Salomón!”. 35 Después iréis detrás de él, y vendrá a sentarse sobre mi trono y reinará en mi lugar, porque lo he escogido para que sea príncipe de Israel y de Judá. 36 Entonces Benaía hijo de Joiada respondió al rey: --Amén. Así lo diga Jehová, Dios de mi seńor, el rey. 37 De la manera que Jehová ha estado con mi seńor, el rey, así esté con Salomón, y haga mayor su trono que el trono de mi seńor, el rey David. 38 Descendieron el sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaía hijo de Joiada, los cereteos y los peleteos, montaron a Salomón en la mula del rey David y lo llevaron a Gihón.* Los cereteos y los peleteos eran dos grupos de mercenarios extranjeros que formaban la guardia personal de David. Véase 2 S 8.18 nota j.39 Tomó el sacerdote Sadoc el cuerno del aceite del Tabernáculo y ungió a Salomón; tocaron la trompeta y gritó todo el pueblo: “ˇViva el rey Salomón!”.* Tabernáculo: lit. la tienda, es decir, el lugar donde estaba el Arca del pacto antes de la construcción del templo de Jerusalén. Véase Ex 26.1-37 n.; cf. también 2 S 6.17; 7.2.40 Después subió todo el pueblo detrás de él; cantaba la gente con flautas y manifestaba tan gran alegría, que parecía que la tierra se hundía bajo sus gritos. 41 Lo oyó Adonías, y todos los convidados que con él estaban, cuando ya habían acabado de comer. También oyó Joab el sonido de la trompeta, y dijo: «żPor qué se alborota la ciudad con tanto estruendo?». 42 Mientras él aún hablaba, llegó Jonatán, hijo del sacerdote Abiatar, al cual dijo Adonías: --Entra, porque tú eres hombre valiente y traerás buenas noticias. 43 Jonatán respondió a Adonías: --Ciertamente nuestro seńor, el rey David, ha hecho rey a Salomón; 44 el rey ha enviado con él al sacerdote Sadoc y al profeta Natán, a Benaía hijo de Joiada, y también a los cereteos y a los peleteos, los cuales lo montaron en la mula del rey. 45 El sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo han ungido rey en Gihón; de allí han subido alegremente y la ciudad está llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído. 46 Más aún, Salomón se ha sentado en el trono del reino, 47 y aun los siervos del rey han venido a bendecir a nuestro seńor, el rey David, diciendo: “Dios haga bueno el nombre de Salomón más que tu nombre, y haga mayor su trono que el tuyo”. Y el rey adoró en la cama, 48 y ha dicho además así: “Bendito sea Jehová, Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, y lo vean mis ojos”. 49 Entonces se estremecieron todos los convidados que estaban con Adonías, se levantaron y cada uno se fue por su camino. 50 Pero Adonías tuvo miedo de Salomón, se levantó y fue a asirse de los cuernos del altar.* Los cuatro cuernos del altar (2.28; cf. Ex 27.2; 21.12-14) eran lugares de refugio para el fugitivo que buscaba salvar su vida de manos de sus perseguidores. También había ciudades, especialmente designadas (cf. Nm 35.9-15; Dt 4.41-43; 19.1-13; Jos 20), en las que podían encontrar asilo los perseguidos a causa de un homicidio involuntario.51 Luego avisaron a Salomón: --Adonías tiene miedo del rey Salomón, pues se ha asido de los cuernos del altar diciendo: “Júreme hoy el rey Salomón que no matará a espada a su siervo”. 52 Y Salomón dijo: --Si él es hombre de bien, ni uno de sus cabellos caerá en tierra; pero si se halla mal en él, morirá. 53 El rey Salomón mandó que lo trajeran del altar; vino él y se inclinó ante el rey Salomón. Salomón le dijo: --Vete a tu casa.