2. SEGUNDO DESARROLLO TEMÁTICO (3.1--4.6)
Hijos de Dios
1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios;, por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.*** Diversos ms. dicen: llamados hijos de Dios (y lo somos). Por esto.Jn 1.12-13; cf. Gl 4.5-7.Jn 16.3; 17.25.2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.* Cf. Col 3.4.3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. 4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la Ley, pues el pecado es infracción de la Ley.* Todo aquel que comete pecado: Aquí se da a esta frase un sentido especial: es la oposición a Dios, propia del tiempo final (cf. 2 Ts 2.3-8).5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.** Jn 1.29; cf. 1 P 2.24.Jn 8.46; 1 P 2.22; cf. 2 Co 5.21; Heb 4.15; 7.26.6 Todo aquel que permanece en él, no peca. Todo aquel que peca, no lo ha visto ni lo ha conocido.* Se presenta la consecuencia del razonamiento de los v. 1-5: la unión con Cristo es incompatible con el pecado. Cf. v. 9, y véase 1 Jn 1.5 n.; cf. también Ro 6.1-14.7 Hijitos, nadie os engańe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.** Jn 8.44.Heb 2.14.9 Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 10 En esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano, no es de Dios. 11 Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros.* Jn 13.34; 15.12; cf. 1 Jn 2.7-11.12 No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. żY por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas y las de su hermano, justas.* Gn 4.8; cf. Heb 11.4.13 Hermanos míos, no os extrańéis si el mundo os odia.* Os odia: Jn 15.18-25; 17.14.14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama a su hermanoń 3.14En diversos ms. no aparece: a su hermano.permanece en muerte.* Jn 5.24.15 Todo aquel que odia a su hermano es homicida y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.* Es homicida: Cf. Mt 5.21-22.16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.* Puso su vida por nosotros: Jn 10.11; 15.13; cf. Gl 2.20.17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad y cierra contra él su corazón, żcómo mora el amor de Dios en él? 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.* Cf. Dt 15.7-8; Stg 1.22; 2.14-17.19 En esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él, 20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.** Mayor que nuestro corazón: Dios supera al ser humano en compasión y capacidad de perdonar (cf. 1 Jn 1.8--2.2).Él sabe todas las cosas: Cf. Sal 7.9; 139.1-12.21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;* Cf. 1 Jn 4.17.22 y cualquiera cosa que pidamos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de él.* Jn 14.13-14; 15.7,16; 16.23-24.23 Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.* Como nos lo ha mandado: Jn 13.34; 15.12,17.24 El que guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.* 1 Jn 4.13; cf. Jn 17.21-23,26. Por el Espíritu que nos ha dado: Ro 5.5; 8.14-16; 1 Co 2.10-12.
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