6. LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO (12.1--14.40)
Dones espirituales
La preeminencia del amor
El hablar en lenguas
7. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (15.1-58)
EPÍLOGO (16.1-24)
La ofrenda para los santos
1 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.* Ofrenda para los santos: es decir, para los cristianos pobres de Jerusalén; véanse Hch 20.1-6 n. y Ro 15.25-29 n. Los corintios parecen haber preguntado sobre este particular en su epístola a Pablo (1 Co 7.1); este aquí les contesta, pero da instrucciones más amplias en otra carta (2 Co 8--9).2 Sabéis que cuando erais gentiles se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.* Cada primer día de la semana: es decir, los domingos; véase Hch 20.7 nota g.3 Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios dice de Jesús: «ˇSea anatema!», como tampoco nadie puede exclamar: «ˇJesús es el Seńor!», sino por el Espíritu Santo. 4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.* Véase Hch 20.4 n.
Planes de Pablo
5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Seńor es el mismo.* Cf. Hch 19.21, y véase Hch 20.1-6 n.; no es posible reconstruir con certeza los detalles del viaje aquí anunciado.6 Y hay diversidad de actividades, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien de todos. 8 A uno es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu;* Hch 19.8-41; véase Hch 19.10 n. Pablo, que escribe desde Éfeso, menciona su plan de permanecer allí algunas semanas más, hasta la fiesta de Pentecostés (véase Concordancia temática), para aprovechar las oportunidades de proclamar el evangelio (v. 9).9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas.* Timoteo: 1 Co 4.17 n.11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. 12 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo,* Apolos: 1 Co 1.12 nota ń.
Salutaciones finales
13 porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.ń 12.13Ro 10.12; 1 Co 10.1-4; Gl 3.28; Col 3.11. 14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.* Tema desarrollado en el cap. 13.15 Si dijera el pie: «Como no soy mano, no soy del cuerpo», żpor eso no sería del cuerpo?* Estéfanas: 1 Co 1.16.16 Y si dijera la oreja: «Porque no soy ojo, no soy del cuerpo», żpor eso no sería del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, żdónde estaría el oído? Si todo fuera oído, żdónde estaría el olfato?* Sin duda, estos habían llegado de Corinto para visitar a Pablo.18 Pero ahora Dios ha colocado cada uno de los miembros en el cuerpo como él quiso, 19 pues si todos fueran un solo miembro, żdónde estaría el cuerpo?** Asia: provincia romana, hoy parte de Turquía; su capital era Éfeso.Aquila y Priscila (o Prisca; véase Ro 16.3 n.) habían estado en Corinto (Hch 18.2-3) y después en Éfeso (Hch 18.18-19,26).20 Pero ahora son muchos los miembros, aunque el cuerpo es uno solo.* Beso santo: Véase Ro 16.16 n.21 Ni el ojo puede decir a la mano: «No te necesito», ni tampoco la cabeza a los pies: «No tengo necesidad de vosotros».* Después de dictar la epístola, de su propia mano, Pablo ańade su firma y unas palabras finales (cf. Gl 6.11; Col 4.18; 2 Ts 3.17; Flm 19).22 Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;* ˇEl Seńor viene!: traducción de la expresión aramea marana-ta. La misma expresión, leída maran-atá, puede traducirse El Seńor ha venido. Probablemente la frase había sido incorporada, en su forma aramea, en la oración de los cristianos.23 y a aquellos miembros del cuerpo que nos parecen menos dignos, los vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro,* Esta fórmula, con la que Pablo concluye sus epístolas (Ro 16.24; 2 Co 13.14, etc.), aparece en Ap 22.20-21 unida a la invocación: «ˇVen, Seńor Jesús!», del mismo modo que Pablo la une aquí a la exclamación del v. 22.24 porque los que en nosotros son más decorosos no tienen necesidad. Pero Dios ordenó el cuerpo dando más abundante honor al que menos tenía,* En diversos ms. falta: Amén.25 para que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos por los otros.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.* Ap 20.14; 21.4.27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo y miembros cada uno en particular.* Sujetó a él todas las cosas: es decir, a Cristo; Sal 8.6.28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 żSon todos apóstoles? żSon todos profetas? żSon todos maestros? żHacen todos milagros?* Sobre esta práctica no se tienen más datos. Pablo argumenta que ella supone la esperanza en la resurrección de los muertos.30 żTienen todos dones de sanidad? żHablan todos lenguas? żInterpretan todos? 31 Procurad, sin embargo, los dones mejores. Ahora yo os muestro un camino mucho más excelente.* 2 Co 4.10-11.
6. LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO (12.1--14.40)
Dones espirituales
La preeminencia del amor
El hablar en lenguas
7. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (15.1-58)
EPÍLOGO (16.1-24)
La ofrenda para los santos
1 Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retińe.* Ofrenda para los santos: es decir, para los cristianos pobres de Jerusalén; véanse Hch 20.1-6 n. y Ro 15.25-29 n. Los corintios parecen haber preguntado sobre este particular en su epístola a Pablo (1 Co 7.1); este aquí les contesta, pero da instrucciones más amplias en otra carta (2 Co 8--9).2 Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe, de tal manera que trasladara los montes, y no tengo amor, nada soy.* Cada primer día de la semana: es decir, los domingos; véase Hch 20.7 nota g.3 Y si repartiera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
4 El amor es sufrido, es benigno;
el amor no tiene envidia;
el amor no es jactancioso,%no se envanece,
* Véase Hch 20.4 n.
Planes de Pablo
5 no hace nada indebido, no busca lo suyo,
no se irrita, no guarda rencor;
* Cf. Hch 19.21, y véase Hch 20.1-6 n.; no es posible reconstruir con certeza los detalles del viaje aquí anunciado.6 no se goza de la injusticia,
sino que se goza de la verdad.
7 Todo lo sufre, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas y el conocimiento se acabará.* Hch 19.8-41; véase Hch 19.10 n. Pablo, que escribe desde Éfeso, menciona su plan de permanecer allí algunas semanas más, hasta la fiesta de Pentecostés (véase Concordancia temática), para aprovechar las oportunidades de proclamar el evangelio (v. 9).9 En parte conocemos y en parte profetizamos; 10 pero cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.* Timoteo: 1 Co 4.17 n.11 Cuando yo era nińo, hablaba como nińo, pensaba como nińo, juzgaba como nińo; pero cuando ya fui hombre, dejé lo que era de nińo. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como fui conocido.* Apolos: 1 Co 1.12 nota ń.
Salutaciones finales
13 Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
6. LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO (12.1--14.40)
Dones espirituales
La preeminencia del amor
El hablar en lenguas
7. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (15.1-58)
EPÍLOGO (16.1-24)
La ofrenda para los santos
1 Seguid el amor y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.* Ofrenda para los santos: es decir, para los cristianos pobres de Jerusalén; véanse Hch 20.1-6 n. y Ro 15.25-29 n. Los corintios parecen haber preguntado sobre este particular en su epístola a Pablo (1 Co 7.1); este aquí les contesta, pero da instrucciones más amplias en otra carta (2 Co 8--9).2 El que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.* Cada primer día de la semana: es decir, los domingos; véase Hch 20.7 nota g.3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. 4 El que habla en lengua extrańa, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.* Véase Hch 20.4 n.
Planes de Pablo
5 Yo desearía que todos vosotros hablarais en lenguas, pero más aún que profetizarais, porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.* Cf. Hch 19.21, y véase Hch 20.1-6 n.; no es posible reconstruir con certeza los detalles del viaje aquí anunciado.6 Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, żqué os aprovechará, si no os hablo con revelación, con conocimiento, con profecía o con doctrina? 7 Ciertamente, las cosas inanimadas que producen sonidos, como la flauta o la cítara, si no dieran notas distintas, żcómo se sabría lo que se toca con la flauta o con la cítara? 8 Y si la trompeta diera un sonido incierto, żquién se prepararía para la batalla?* Hch 19.8-41; véase Hch 19.10 n. Pablo, que escribe desde Éfeso, menciona su plan de permanecer allí algunas semanas más, hasta la fiesta de Pentecostés (véase Concordancia temática), para aprovechar las oportunidades de proclamar el evangelio (v. 9).9 Así también vosotros, si por la lengua que habláis no dais palabra bien comprensible, żcómo se entenderá lo que decís?, porque sería como si hablarais al aire. 10 Tantas clases de idiomas hay seguramente en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado.* Timoteo: 1 Co 4.17 n.11 Pero si yo ignoro el significado de las palabras, seré como un extranjero para el que habla, y el que habla será como un extranjero para mí. 12 Así pues, ya que anheláis los dones espirituales, procurad abundar en aquellos que sirvan para la edificación de la iglesia.* Apolos: 1 Co 1.12 nota ń.
Salutaciones finales
13 Por lo tanto, el que habla en lengua extrańa, pida en oración poder interpretarla. 14 Si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.* Tema desarrollado en el cap. 13.15 żQué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento,* Estéfanas: 1 Co 1.16.16 porque si bendices solo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, żcómo dirá «Amén» a tu acción de gracias?, pues no sabe lo que has dicho. 17 Tú, a la verdad, bien das gracias; pero el otro no es edificado.* Sin duda, estos habían llegado de Corinto para visitar a Pablo.18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros; 19 pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseńar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.** Asia: provincia romana, hoy parte de Turquía; su capital era Éfeso.Aquila y Priscila (o Prisca; véase Ro 16.3 n.) habían estado en Corinto (Hch 18.2-3) y después en Éfeso (Hch 18.18-19,26).20 Hermanos, no seáis nińos en el modo de pensar, sino sed nińos en cuanto a la malicia y maduros en cuanto al modo de pensar.* Beso santo: Véase Ro 16.16 n.21 En la Ley está escrito: «En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Seńor».* Después de dictar la epístola, de su propia mano, Pablo ańade su firma y unas palabras finales (cf. Gl 6.11; Col 4.18; 2 Ts 3.17; Flm 19).22 Así que las lenguas son por seńal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes.ń 14.22Los creyentes: según 14.23-25, aquellos que apenas empiezan a creer serán convencidos más bien por el mensaje inteligible de la profecía (1 Co 12.8-10 n.).* ˇEl Seńor viene!: traducción de la expresión aramea marana-ta. La misma expresión, leída maran-atá, puede traducirse El Seńor ha venido. Probablemente la frase había sido incorporada, en su forma aramea, en la oración de los cristianos.23 Si, pues, toda la iglesia se reúne en un lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, żno dirán que estáis locos?* Esta fórmula, con la que Pablo concluye sus epístolas (Ro 16.24; 2 Co 13.14, etc.), aparece en Ap 22.20-21 unida a la invocación: «ˇVen, Seńor Jesús!», del mismo modo que Pablo la une aquí a la exclamación del v. 22.24 Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado;* En diversos ms. falta: Amén.25 lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.26 Entonces, hermanos, żqué podemos decir? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.* Ap 20.14; 21.4.27 Si alguien habla en lengua extrańa, que sean dos o a lo más tres, y por turno; y que uno interprete.* Sujetó a él todas las cosas: es decir, a Cristo; Sal 8.6.28 Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios. 29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen lo que ellos dicen.* Sobre esta práctica no se tienen más datos. Pablo argumenta que ella supone la esperanza en la resurrección de los muertos.30 Y si algo le es revelado a otro que está sentado, calle el primero. 31 Podéis profetizar todos, uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados.* 2 Co 4.10-11.32 Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas,** Alusión a la práctica romana de la lucha con las fieras como espectáculo. Pablo se refiere a ella, probablemente, en sentido figurado, en relación con algún peligro que había experimentado (cf. Hch 19.23-41; 2 Co 1.8).Dicho popular (Is 22.13; véase Lc 12.19 n.).33 pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos,* Dicho del poeta griego Menandro (siglo IV a.C.).34 vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar, sino que deben estar sujetas, como también la Ley lo dice.* No pequéis: o dejad de pecar.35 Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.* Entre los griegos se creía en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección del cuerpo.36 żAcaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o solo a vosotros ha llegado? 37 Si alguno se cree profeta o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Seńor; 38 pero si alguien lo ignora, que lo ignore. 39 Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis el hablar en lenguas; 40 pero hágase todo decentemente y con orden.* Es decir, hay unos cuerpos (o seres) apropiados para la existencia celestial, y otros para la terrenal (v. 47-49). La expresión cuerpos celestiales puede haber motivado la mención de los astros en el v. 41.
6. LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO (12.1--14.40)
Dones espirituales
La preeminencia del amor
El hablar en lenguas
7. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (15.1-58)
EPÍLOGO (16.1-24)
La ofrenda para los santos
1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;* Ofrenda para los santos: es decir, para los cristianos pobres de Jerusalén; véanse Hch 20.1-6 n. y Ro 15.25-29 n. Los corintios parecen haber preguntado sobre este particular en su epístola a Pablo (1 Co 7.1); este aquí les contesta, pero da instrucciones más amplias en otra carta (2 Co 8--9).2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.* Cada primer día de la semana: es decir, los domingos; véase Hch 20.7 nota g.3 Primeramente os he enseńado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;* Véase Hch 20.4 n.
Planes de Pablo
5 y que apareció a Cefas, y después a los doce.* Cf. Hch 19.21, y véase Hch 20.1-6 n.; no es posible reconstruir con certeza los detalles del viaje aquí anunciado.6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún y otros ya han muerto. 7 Después apareció a Jacobo y después a todos los apóstoles. 8 Por último, como a un abortivo, se me apareció a mí.* Hch 19.8-41; véase Hch 19.10 n. Pablo, que escribe desde Éfeso, menciona su plan de permanecer allí algunas semanas más, hasta la fiesta de Pentecostés (véase Concordancia temática), para aprovechar las oportunidades de proclamar el evangelio (v. 9).9 Yo soy el más pequeńo de los apóstoles, y no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; aunque no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo.* Timoteo: 1 Co 4.17 n.11 Sea yo o sean ellos, así predicamos y así habéis creído. 12 Pero si se predica que Cristo resucitó de los muertos, żcómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?,* Apolos: 1 Co 1.12 nota ń.
Salutaciones finales
13 porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. 14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación y vana es también vuestra fe.* Tema desarrollado en el cap. 13.15 Y somos hallados falsos testigos de Dios, porque hemos testificado que Dios resucitó a Cristo, al cual no resucitó si en verdad los muertos no resucitan.* Estéfanas: 1 Co 1.16.16 Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; 17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aún estáis en vuestros pecados.* Sin duda, estos habían llegado de Corinto para visitar a Pablo.18 Entonces también los que murieron en Cristo perecieron. 19 Si solamente para esta vida esperamos en Cristo, somos los más dignos de lástima de todos los hombres.** Asia: provincia romana, hoy parte de Turquía; su capital era Éfeso.Aquila y Priscila (o Prisca; véase Ro 16.3 n.) habían estado en Corinto (Hch 18.2-3) y después en Éfeso (Hch 18.18-19,26).20 Pero ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que murieron es hecho,ń 15.20Col 1.18. Cristo, como las primicias o primer fruto, garantiza con su propia resurrección la de los demás.* Beso santo: Véase Ro 16.16 n.21 pues por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.* Después de dictar la epístola, de su propia mano, Pablo ańade su firma y unas palabras finales (cf. Gl 6.11; Col 4.18; 2 Ts 3.17; Flm 19).22 Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.* ˇEl Seńor viene!: traducción de la expresión aramea marana-ta. La misma expresión, leída maran-atá, puede traducirse El Seńor ha venido. Probablemente la frase había sido incorporada, en su forma aramea, en la oración de los cristianos.23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.* Esta fórmula, con la que Pablo concluye sus epístolas (Ro 16.24; 2 Co 13.14, etc.), aparece en Ap 22.20-21 unida a la invocación: «ˇVen, Seńor Jesús!», del mismo modo que Pablo la une aquí a la exclamación del v. 22.24 Luego el fin, cuando entregue el Reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y todo poder.* En diversos ms. falta: Amén.25 Preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.26 Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte,* Ap 20.14; 21.4.27 porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas.* Sujetó a él todas las cosas: es decir, a Cristo; Sal 8.6.28 Pero, luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 29 De otro modo, żqué harán los que se bautizan por los muertos, si de ninguna manera los muertos resucitan? żPor qué, pues, se bautizan por los muertos?* Sobre esta práctica no se tienen más datos. Pablo argumenta que ella supone la esperanza en la resurrección de los muertos.30 żY por qué nosotros nos exponemos a peligros a toda hora? 31 Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Seńor Jesucristo, que cada día muero.* 2 Co 4.10-11.32 Si como hombre batallé en Éfeso contra fieras, żde qué me sirve? Si los muertos no resucitan, «Comamos y bebamos, porque mańana moriremos».** Alusión a la práctica romana de la lucha con las fieras como espectáculo. Pablo se refiere a ella, probablemente, en sentido figurado, en relación con algún peligro que había experimentado (cf. Hch 19.23-41; 2 Co 1.8).Dicho popular (Is 22.13; véase Lc 12.19 n.).33 No os engańéis: «Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres».* Dicho del poeta griego Menandro (siglo IV a.C.).34 Velad debidamente y no pequéis, porque algunos no conocen a Dios. Para vergüenza vuestra lo digo.* No pequéis: o dejad de pecar.35 Pero preguntará alguno: «żCómo resucitarán los muertos? żCon qué cuerpo vendrán?».* Entre los griegos se creía en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección del cuerpo.36 Necio, lo que tú siembras no vuelve a la vida si no muere antes. 37 Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, sea de trigo o de otro grano. 38 Y Dios le da el cuerpo que él quiere, y a cada semilla su propio cuerpo. 39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces y otra la de las aves. 40 Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrenales; pero una es la hermosura de los celestiales y otra la de los terrenales.* Es decir, hay unos cuerpos (o seres) apropiados para la existencia celestial, y otros para la terrenal (v. 47-49). La expresión cuerpos celestiales puede haber motivado la mención de los astros en el v. 41.41 Uno es el resplandor del sol, otro el de la luna y otro el de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en resplandor. 42 Así también sucede con la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. 43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. 44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal y hay cuerpo espiritual. 45 Así también está escrito: «Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente»; el postrer Adán, espíritu que da vida.* Gn 2.7.46 Pero lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Seńor, es del cielo.* En diversos ms. falta: que es el Seńor.48 Conforme al terrenal, así serán los terrenales; y conforme al celestial, así serán los celestiales. 49 Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.* La imagen del terrenal... del celestial: la imagen literaria es la de ser revestido (cf. v. 53).50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.* La carne y la sangre: se trata del ser humano en su naturaleza puramente física y material.51 Os digo un misterio: No todos moriremos; pero todos seremos transformados,* Os digo un misterio: algo desconocido antes, y ahora revelado (véase Concordancia temática).52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados,* 1 Ts 4.13-17. Pablo escribe considerando la esperanza que él y sus lectores tenían de que Jesucristo regresaría todavía en vida de ellos. La final trompeta: Mt 24.31.53 pues es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción y que esto mortal se vista de inmortalidad.* Cf. 2 Co 5.4.54 Cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: «Sorbida es la muerte en victoria».* Alusión a Is 25.8.55 żDónde está, muerte, tu aguijón? żDónde, sepulcro, tu victoria?,* Cita libre de Os 13.14. Aguijón: figura basada en la picadura venenosa del alacrán, como símbolo del poder de hacer dańo o destruir.56 porque el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la Ley.* Este tema se desarrolla en Ro 5--7, y allí termina (Ro 7.25) con la misma acción de gracias que aparece en el v. 57.57 Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Seńor Jesucristo. 58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Seńor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Seńor no es en vano.
6. LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO (12.1--14.40)
Dones espirituales
La preeminencia del amor
El hablar en lenguas
7. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS (15.1-58)
EPÍLOGO (16.1-24)
La ofrenda para los santos
1 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.* Ofrenda para los santos: es decir, para los cristianos pobres de Jerusalén; véanse Hch 20.1-6 n. y Ro 15.25-29 n. Los corintios parecen haber preguntado sobre este particular en su epístola a Pablo (1 Co 7.1); este aquí les contesta, pero da instrucciones más amplias en otra carta (2 Co 8--9).2 Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.* Cada primer día de la semana: es decir, los domingos; véase Hch 20.7 nota g.3 Y cuando haya llegado, enviaré a quienes vosotros hayáis designado por carta para que lleven vuestro donativo a Jerusalén. 4 Y si es conveniente que yo también vaya, irán conmigo.* Véase Hch 20.4 n.
Planes de Pablo
5 Iré a visitaros cuando haya pasado por Macedonia, (pues por Macedonia tengo que pasar),* Cf. Hch 19.21, y véase Hch 20.1-6 n.; no es posible reconstruir con certeza los detalles del viaje aquí anunciado.6 y puede ser que me quede con vosotros, o aun pase el invierno, para que vosotros me encaminéis a donde haya de ir. 7 No quiero veros ahora de paso, pues espero estar con vosotros algún tiempo, si el Seńor lo permite. 8 Pero estaré en Éfeso hasta Pentecostés,* Hch 19.8-41; véase Hch 19.10 n. Pablo, que escribe desde Éfeso, menciona su plan de permanecer allí algunas semanas más, hasta la fiesta de Pentecostés (véase Concordancia temática), para aprovechar las oportunidades de proclamar el evangelio (v. 9).9 porque se me ha abierto una puerta grande y eficaz, aunque muchos son los adversarios. 10 Si llega Timoteo, procurad que esté con vosotros con tranquilidad, porque él hace la obra del Seńor lo mismo que yo.* Timoteo: 1 Co 4.17 n.11 Por tanto, nadie lo tenga en poco, sino encaminadlo en paz para que venga a mí, porque lo espero con los hermanos. 12 Acerca del hermano Apolos, mucho le rogué que fuera a vosotros con los hermanos, pero de ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tenga oportunidad.* Apolos: 1 Co 1.12 nota ń.
Salutaciones finales
13 Velad, estad firmes en la fe, portaos varonilmente y esforzaos. 14 Todas vuestras cosas sean hechas con amor.* Tema desarrollado en el cap. 13.15 Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos.* Estéfanas: 1 Co 1.16.16 Os ruego que os sujetéis a personas como ellos, y a todos los que ayudan y trabajan. 17 Me regocijo con la venida de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico, pues ellos han suplido vuestra ausencia,* Sin duda, estos habían llegado de Corinto para visitar a Pablo.18 porque confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas. 19 Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Seńor.** Asia: provincia romana, hoy parte de Turquía; su capital era Éfeso.Aquila y Priscila (o Prisca; véase Ro 16.3 n.) habían estado en Corinto (Hch 18.2-3) y después en Éfeso (Hch 18.18-19,26).20 Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con beso santo.* Beso santo: Véase Ro 16.16 n.21 Yo, Pablo, os escribo esta salutación de mi propia mano.* Después de dictar la epístola, de su propia mano, Pablo ańade su firma y unas palabras finales (cf. Gl 6.11; Col 4.18; 2 Ts 3.17; Flm 19).22 El que no ame al Seńor Jesucristo, sea anatema.ń 16.22Sea anatema: Gl 1.8-9; fórmula de maldición que significaba exclusión.ˇEl Seńor viene!* ˇEl Seńor viene!: traducción de la expresión aramea marana-ta. La misma expresión, leída maran-atá, puede traducirse El Seńor ha venido. Probablemente la frase había sido incorporada, en su forma aramea, en la oración de los cristianos.23 La gracia del Seńor Jesucristo esté con vosotros.* Esta fórmula, con la que Pablo concluye sus epístolas (Ro 16.24; 2 Co 13.14, etc.), aparece en Ap 22.20-21 unida a la invocación: «ˇVen, Seńor Jesús!», del mismo modo que Pablo la une aquí a la exclamación del v. 22.24 Mi amor en Cristo Jesús esté con todos vosotros. Amén.* En diversos ms. falta: Amén.
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